Crónicas Jugonas: Semana 12 del 2020 (16/03– 22/03)

Ahora sí, semana completa en confinamiento que solo rompí el viernes para ir a hacer la compra (ataviado con mi mascarilla, mis guantes y guardando la distancia de seguridad correspondiente para evitar males mayores). Lo único “bueno” del asunto es que estamos sacando más tiempo para sentarnos a la mesa y así desconectar un poco. Como novedades en esta entrada tenemos: el pack de expansiones de Star Realms: United (que añade las misiones y las cartas de dos facciones), Gámbito (que añaden cartas de uso personal) y los Escenarios (que alteran ligeramente las reglas de la partida), las dos razas promocionales de Claim (Fantasmas y Elfos Oscuros), Criaturas de Serie B (un filler con gestión de la mano y roles con un punto psicológico muy rico) y el Mapa de África para Ticket to Ride (que muestra una curiosa distribución de los trayectos e incorpora un nuevo concepto que permite duplicar los puntos a la hora de reclamar los mismos). Venga, ¡vamos allá!

Comenzamos el lunes de confinamiento con una partida a la hora del café a Hive (aquí su tochorreseña), que llevaba tiempo sin aparecer por estas crónicas. Un juego de John Yianni y que está considerado como uno de los mejores juegos abstractos que existen. Una especie de ajedrez con bichos donde el tablero lo forman las propias piezas hexagonales (cada una con un tipo de movimiento distinto). ¿El objetivo? Rodear completamente la pieza de la abeja reina del rival (tanto con piezas propias como contrarias). Una regla fundamental: la colmena no puede separarse en ningún momento. Partida en la que la señorita siempre mantuvo una actitud agresiva, introduciendo piezas e intentando cercar a mi reina. Sin embargo, cometió un error mortal en un momento dado al ocupar un hueco con el saltamontes que me permitía liberar a mi reina. Mientras tanto, yo ya había desplegado a mis tres hormigas para ir controlando las piezas de la señorita a la vez que iba cercando a su reina. Con dos de estas hormigas bloquee sus dos escarabajos, que entraron al tablero con la intención de cubrir a mi reina y poder desplegar de forma directa un par de fichas. Pero una vez que mi reina se escapó, alejándose un movimiento de los escarabajos, fue el momento de liberarlos y lanzarme sin miramientos a por la reina de Sandra. En pocos movimientos ya me hice con la victoria al verse desbordada por numerosos flancos. Hive es una maravilla. Si os gustan los juegos abstractos o disfrutáis con el ajedrez y/o las damas, probad esta maravilla. Además, en su versión de bolsillo es muy asequible económicamente. A mí me parece un juego que toda ludoteca debería contener. Con un par de reglas y movimientos de piezas bastante sencillos de asimilar el autor consigue un juego tremendamente profundo a la par que directo. También es ideal por si quieres una primera experiencia en esta clase de juegos. Y, por si no fuera poco, las expansiones elevan la complejidad y la vida de uno de los mejores juegos en su categoría.

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Crónicas Jugonas: Semana 10 del 2020 (02/03– 08/03)

Decima semana del año (como vuela el tiempo). Muchas partidas y un buen puñado de estrenos. A saber: Welcome To New Las Vegas (una vuelta de tuerca a Welcome To aparentemente más sesudo), Dual Powers: Revolución 1917 (un driven-card game ajustado en tiempo y en conceptos que revive la revolución rusa); Azul: Pabellón de Verano (la tercera iteración del éxito de Michael Kiesling, ahora con piezas romboides); Isla Calavera (un push your luck con dados y con detalles interesantes); y el mapa de la India para Ticket to Ride (con trayectos muy cortos y un concepto de bonificación de conexiones dobles para los tickets de destino).

Comenzamos la semana con TZAAR (aquí su tochorreseña). Un abstracto del Proyecto GIPF diseñado por Kris Burm. Un tablero hexagonal mallado triangularmente (aunque con un hueco en el centro) sobre el que los jugadores desplazaran una serie de fichas, de tres tipos, en líneas rectas en turnos alternados de 2 movimientos. Con el primer movimiento un jugador siempre deberá comer una ficha del rival, mientras que con el segundo podrá comer de nuevo, apilar fichas propias o pasar. Así hasta que uno de los jugadores se quede sin fichas de uno de los tipos o no pueda comer ninguna ficha rival en su primer movimiento. Partida sin mucha historia en la que la señorita se obcecó intentando aniquilar mis Tzaars, pero pronto puse uno muy a salvo gracias a una pila enorme, pasando al ataque para intentar anular sus Tzarras, algo que no tardé en conseguir, llevándola a una situación de jaque mate en la que no tenía forma de poner a salvo la última pieza de dicho tipo. ¡Victoria de un servidor! De los abstractos más elegantes que me he encontrado. Tan simple como intenso. Un toma y daca constante entre los jugadores por mantenerse con vida en el tablero y acabar con su rival. Dos movimientos por turnos, siendo el primero de ataque obligatorio, aseguran partidas tensas y que no se alargan en el tiempo. Y se mantiene el nivel de producción, con unas piezas de baquelita muy atractivas.

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Crónicas Jugonas: Semana 7 del 2020 (10/02– 16/02)

Aquí estamos una semana más con la entrada de todos los lunes. Casi hacemos pleno, pero el domingo estábamos derrotados del día anterior, con dos sesiones y muchas partidas. Para ir abriendo boca, un pequeño adelanto de los juegos que aparecen por primera vez en esta sección. El primero será Fertility, un familiar con mecánica principal de colocación de losetas en el que tendremos que desarrollar una región para que produzca diversos tipos de recursos. Las expansiones de Saqueadores del Mar del Norte, Taberna de Héroes (que habilita un nuevo espacio de acción para conseguir cartas y completar aventuras) y Campos de Gloria (en los que nos enfrentaremos a los temibles Jarl). La expansión de War Chest: Nobility, que añade nuevos tipos de unidades y unas cartas de decreto con efectos de aplicación única durante la partida. La miniexpansión de Coimbra: Royal Treatments, que le da un pequeño giro de tuerca a los tracks. Idus Martii, un juego de roles ocultos ambientado en el famoso evento que condujo al magnicidio de Julio Cesar. Y Bote Salvavidas, otro juego con mecánica de información oculta en el que tendremos que sobrevivir a un naufragio e intentar acabar con un compañero odiado y salvar a un compañero amado. Venga, vamos al lío.

Comenzamos la semana con una nueva partida a Zumos, diseñado por David Amorín y Ramón Redondo. Un filler de cartas en el que mediante una mecánica de draft los jugadores intentan conectar en su zona de juego cartas para formar patrones con frutas coincidentes. En cada turno, cada jugador roba 2 cartas, escoge una de ellas y pasa la otra al jugador de su izquierda, llegándole del jugador de su derecha otra carta. Ambas cartas (la escogida y la recibida) deben colocarse en una estructura que no sobrepase las cuatro filas y las cuatro columnas. Tras esto, todos los jugadores que hayan conectado cartas con un mismo tipo de fruta (mínimo 3) recibirán puntos de victoria (descartando las cartas puntuadas), además de poder tapar huecos a los rivales en función del tamaño de la conexión. Algunas cartas muestran símbolos especiales que desencadenan efectos que se resuelven en la fase de evaluación. La partida termina cuando un jugador alcanza o sobrepasa los 8 puntos. Jugamos con la variante que bonifica un tipo de fruta y que, a la postre, sería definitiva. En términos generales, yo hice mejor partida que la señorita, formando zumos más potentes y acumulando más cartas de puntuación. Sin embargo, mi rival tuvo un punto extra de suerte robando más cartas con esta fruta bonificada (las manzanas en este caso), por lo que, aunque en total acumuló menos cartas en su pila de puntuación, logró igualarme en el tanteador. Y en caso de empate gana quien tenga menos cartas en su zona de juego… Resultado: victoria de la señorita con 11 puntos, los mismos que un servidor, pero con menos cartas en su zona de juego. Un filler majo, con mecánicas sencillas y que, gracias a la mecánica del draft, escala a la perfección, incluso a dos jugadores, donde hay mucho más control a la hora de decidir qué pasamos, al contrario. Tampoco os esperéis algo rompedor, pero juega muy bien sus cartas (nunca mejor dicho). Un juego amable, apto para toda la familia y que admite una gran cantidad de jugadores.

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