Reseña: Heaven & Ale

Introducción

¡Cómo jefe de un antiguo monasterio, te esforzarás por proporcionar a la gente la mejor cerveza celestial! Durante varias rondas, competirás con tus oponentes por las losetas de recursos y losetas de monje para mejorar la cosecha de tu claustro. Deberás equilibrar la compra de nuevas losetas y coger los discos de puntuación, que te permitirán recoger las recompensas de esas losetas. No es una tarea fácil, ya que todos los jugadores competirán por las mismas losetas y por los mismos, muy limitados, discos de puntuación. El jugador que mejor organice la cosecha de su claustro, desarrollando la mayor sinergia entre sus recursos, monjes y cobertizos, tendrá mayores posibilidades de ganar.

Portada

Así se nos presenta este Heaven & Ale, diseñado por Michael Kiesling (Vikings, Azul, Riverboat) y Andreas Schmidt (Polterfass, Justice League: Hero Dice, El Hobbit: La Desolación de Smaug). El juego fue publicado en 2017 por eggertspiele (parte del grupo Pegasus Spiele), siendo uno de los juegos que más repercusión obtuvo en la Feria de Essen de ese año. Del aspecto visual se encarga Christian Fiore (Airlines Europe, Skat, Shanghaien).

El juego no se encuentra disponible en nuestro país, por lo que tendréis que tirar de importación para haceros con una copia. Afortunadamente, el juego es completamente independiente del idioma (a excepción del reglamento). Permite partidas de 2 a 4 jugadores, con una edad mínima sugerida de 14 años y una duración aproximada de entre 60 y 90 minutos. El precio de compra recomendado es de 39,95€. Para esta reseña se ha utilizado una copia de la edición en inglés/alemán de eggertspiele/Pegasus Spiele.

Contraportada

Importante: si ya conoces el juego y/o sólo te interesa mi opinión sobre el mismo, puedes pasar directamente al apartado de Opinión. Los apartados Contenido y Mecánica están destinados especialmente a aquellos que no conocen el juego y prefieren hacerse una idea general de cómo funciona.

Ir a la Opinión Personal

 

Contenido

Dentro de una caja de cartón de dos piezas (tapa y fondo), de dimensiones 29,7×29,7×7,2 cm. (caja cuadrada estándar tipo Ticket to Ride), nos encontramos con los siguientes elementos:

  • Tablero principal (de cartón)
  • 100 Losetas de Recurso (20 losetas de cada tipo: Madera, Levadura, Lúpulo, Agua y Cebada) (de cartón)
  • 24 Losetas de Monje (6 de cada tipo) (de cartón)
  • 12 Barriles Grandes (de cartón)
  • 12 Barriles Pequeños (de cartón)
  • 49 Losetas de Cobertizo (de cartón)
  • 4 Tableros de Jugador (de cartulina)
  • 4 Peones (1 de cada color: amarillo, rojo, azul y negro) (de madera)
  • 4 Maestros Cerveceros (1 de cada color: amarillo, rojo, azul y negro) (de madera)
  • 20 Marcadores de Recursos (de madera):
    • 4 Marcadores Azules para el Agua
    • 4 Marcadores Marrones para la Madera
    • 4 Marcadores Amarillos para la Cebada
    • 4 Marcadores Blancos para la Levadura
    • 4 Marcadores Verdes para el Lúpulo
  • 36 Discos de Puntuación (de madera)
  • 27 Monedas de 1 Ducado (de cartón)
  • 44 Cartas (44×68 mm.):
    • 20 Cartas de Privilegio (5 para cada color: amarillo, rojo, azul y negro)
    • 14 Cartas de 5 Ducados
    • 10 Cartas de 10 Ducados
  • Reglamento
Contenido

 

Mecánica

En Heaven & Ale nos trasladamos a un monasterio en el que se produce cerveza. La mecánica principal será un gran pista circular en el que los jugadores alternarán turnos avanzando sobre sus casillas en el sentido de las agujas del reloj, ejecutando diversas acciones. Estas acciones son, básicamente, comprar loseta y colocarlas en un tablero con dos zonas, una que proporciona dinero y otra que proporciona puntos, o activar puntuaciones (de los distintos tipos de losetas). Cada tipo de recurso tendrá su propio marcador de puntuación. Al final de la partida, se reagruparán estos marcadores según unos ratios que marca otro marcador que también habrá que hacer progresar. Una vez reagrupado, proporcionarán los puntos finales junto a unas losetas de bonificación que se podrán reclamar durante la partida.

 

Conceptos Básicos

Empecemos con el Tablero Principal. Éste muestra una pista de casillas formando un circuito cerrado. Estas casillas son de cuatro tipos: de recursos, de monje, de activación o de barril. En la casilla inicial encontraremos ciertos beneficios que los jugadores obtendrán al completar una vuelta y ocupar un espacio determinado. En la zona central del tablero encontramos un espacio para colocar todos los barriles (lo veremos más adelante) y en el centro unos espacios para colocar las losetas de monje en pequeñas pilas, lo que servirá, además, como marcador de rondas.

Tablero Principal

Cada jugador contará con un Peón con el que desplazarse sobre el tablero. Existen dos reglas básicas: el movimiento siempre deberá ser hacia adelante (según las agujas del reloj) y un jugador solo podrá detenerse en una casilla si puede llevar a cabo la acción asociada. Como la mayoría de acciones requieren retirar losetas del tablero principal, lo normal es que dos peones no coincidan en la misma casilla, aunque esto está permitido (siempre que sea posible ejecutar la acción).

Peones

Las Losetas de Recursos proporcionarán puntos y dinero durante la partida. El objetivo de los jugadores será ir adquiriendo nivel de maestría en los diferentes elementos necesarios para la elaboración de la cerveza. Existen cinco tipos de recursos, cada uno con su marcador de puntuación (como veremos más adelante): Agua (azul), Lúpulo (verde), Cebada (amarillo), Levadura (blanco) y Madera (marrón). Estas losetas mostrarán un valor comprendido entre 1 y 5. A su vez, las losetas se encuentran divididas en dos grupos (I y II según su reverso), de forma que la aparición de las mismas sobre el tablero principal está ligeramente organizado.

Losetas de Recurso

Las Losetas de Monje, en cambio, no tendrán un valor asociado, sino que este vendrá determinado por la casilla sobre la que se encuentren en el tablero principal. Los monjes tienen la habilidad de activar todas las casillas adyacentes cuando estos se activan, con una excepción: un monje no puede activar a otro monje. A cambio, por cada monje que active a otro monje se recibirá un avance del maestro cervecero. Al igual que con los recursos, las losetas de monjes están divididas en dos grupos (I y II), por lo que, de igual forma, su entrada al tablero principal estará ligeramente organizada.

Monjes

Durante la partida los jugadores podrán activar ciertas puntuaciones. Estas se realizarán mediante los Discos de Activación que se encontrarán disponibles sobre el tablero principal. La casilla del tablero determinará el tipo de puntuación que podrá activarse: de valor, de recurso o de monje. Esto provocará que las losetas correspondientes generen beneficios, ya sea en forma de puntos, dinero o avances del maestro cervecero.

Marcadores de Activación

Una de las principales vías para obtener puntos serán los barriles. Estos barriles muestran requisitos a cumplir durante la partida, de forma que el primero que los consiga y los reclame, podrá capturarlos. Para cada tipo de requisito existen dos barriles, uno grande que proporciona 4 puntos (se lo quedará el primero en cumplir dicha condición y reclamarlo) y otro pequeño que proporciona 2 puntos (que se lo quedará el segundo en reclamar dicho barril habiendo cumplido su condición).

Barriles

El Tablero Personal será el centro de desarrollo de cada jugador. Comenzando en la esquina inferior derecha y progresando por el margen hasta la banda superior encontramos un peculiar track de puntuación. En la banda derecha este track muestra las casillas iniciales asociadas a cada tipo de recurso, mientras que en la casilla de la esquina superior izquierda encontramos el primer valor, 0, que progresará hasta el 20. Estas casillas, a su vez, se encuentran agrupadas en tramos con una pequeña leyenda asociada y el dibujo del peón del maestro cervecero (del que hablaremos después). En cada una de estas leyendas encontraremos una proporción y un multiplicador, que serán tenidos en cuenta en la evaluación final. En la zona superior izquierda encontramos una leyenda de como calcular qué cobertizo (del que hablaremos más adelante) debe colocar el jugador. Finalmente, ocupando la mayor parte del tablero encontramos un terreno de casillas hexagonales que representan los dominios del monasterio. Estas casillas se encuentran divididas en dos zonas, una soleada a la izquierda y otra sombría a la derecha. Ciertas casillas del tablero estarán bloqueadas con la ilustración de un cobertizo, siendo estas casillas con se colocarán las casillas de cobertizo correspondiente según las losetas colocadas alrededor de dicho espacio. Por último, en la banda derecha encontramos los distintos elementos activables organizados por parejas. Al activar una pareja recibiremos una bonificación.

Tablero Personal

Cada tipo de recurso tendrá asociado un Marcador octogonal que determinará el dominio de dicho recurso por parte del jugador. Estos marcadores comenzarán cada uno en una casilla concreta del track de puntuación del tablero del jugador. A medida que los jugadores activen losetas de recursos en la zona soleada, estos marcadores irán progresando. Al final de la partida estos marcadores se reagruparán según una proporción. Tras dicho proceso, el valor que muestre la casilla en la que se encuentre el marcador de recursos más retrasado determinará el valor de base para calcular la puntuación final.

Marcadores de Puntuación

El peón del Maestro Cervecero comenzará en la primera casilla del mismo track de recursos e ira progresando sobre él. Al final de la partida, el segmento sobre el que se encuentre el maestro cervecero determinará la proporción de pasos hacia atrás de los marcadores adelantados para conseguir un avance del marcador más retrasado. Este segmento, como ya vimos, también marcará el factor de multiplicación de los puntos del marcador más retrasado.

Maestros Cerveceros

El Dinero será clave durante la partida, pues es el recurso que nos permitirá ir añadiendo losetas a nuestro tablero. Como ya hemos visto, cada loseta tiene un determinado valor asociado (ya sea directamente en la loseta en el caso de los recursos o en el tablero principal para los monjes). Este valor será el coste de colocación en la zona sombría, mientras que en la zona soleada será el doble de dicho valor. Para obtener dinero tendremos que activar losetas de recurso en la zona sombría, recibiendo la cantidad indicada.

Ducados

Los Cobertizos son unas estructuras especiales que se activan cuando son completamente rodeadas en el tablero por losetas de monje y/o recursos. Existen cinco tipos de cobertizo con valores asociados del 0 al 4. El tipo de cobertizo a construir dependerá de la suma de los valores de las losetas de recursos que rodeen el espacio de cobertizo. Según estos valores, el cobertizo activará cierto número de losetas adyacentes y cumpliendo ciertos patrones, además de permitir el avance del maestro cervecero.

Cobertizos

Las Cartas de Privilegio proporcionan una bonificación que el jugador recibirá siempre y cuando consiga activar una pareja de puntuaciones. Cada jugador comienza la partida con cinco cartas idénticas, siendo ellos mismos los que deciden el orden de activación. De forma alternativa, estas cartas se pueden devolver a la caja para recibir 3 ducados, aunque ya no se podrán activar para recibir la bonificación.

Privilegios

Con esto tenemos suficiente.

 

Preparación de la Partida

  1. Se despliega el tablero principal en el centro de la mesa.
  2. Se separan las losetas de recurso según su reverso y se mezclan, formándose dos pilas de reserva (I y II). En partidas de 2 jugadores las losetas con reverso II no se utilizarán, por lo que se devuelven a la caja.
  3. Se separan las losetas de monjes según su reverso. Se colocan grupos de 4 losetas sobre las casillas de la zona central del tablero según el número de jugadores (3/4/6 pilas para 2/3/4 jugadores). Cada pila debe ser del valor correspondiente (I o II). Las losetas sobrantes en partidas de menos de 4 jugadores se devuelven a la caja.
  4. Se forma una reserva general de ducados (con las monedas y las cartas), los discos de puntuación y las losetas de cobertizo.
  5. Sobre cada espacio de barril del tablero principal se coloca uno de los barriles pequeños y, encima, el barril grande del mismo tipo.
  6. Cada jugador escoge un color y recibe un tablero personal, un peón, un maestro cervecero, 5 cartas de privilegios, 25 ducados y 5 marcadores de recursos. El maestro cervecero y los marcadores de recurso se colocan en los espacios adecuados del track.
  7. Por último, se decide qué jugador será el inicial, que colocará su peón en la casilla inicial con el valor 1. Ahora, comenzando por el jugador sentado a la derecha del inicial y continuando en el sentido contrario de las agujas del reloj, cada jugador coloca su peón en una de las casillas iniciales y recibe la compensación correspondiente de forma inmediata.

¡Ya podemos comenzar!

Partida Preparada

 

Desarrollo de la Partida

Una partida de Heaven & Ale consta de una cantidad de rondas fijada según el número de jugadores (3/4/6 rondas para 2/3/4 jugadores). Cada ronda se desarrolla en dos fases.

Fase I: Preparación

Se siguen estos pasos:

  1. Se toma la pila de losetas de monje más a la izquierda de la fila en el tablero central y se colocan en las casillas de monje, independientemente de si quedaban losetas de la ronda anterior.
  2. Se coloca una loseta de recurso en cada casilla de recursos, independientemente de si quedaban de rondas anteriores. Mientras queden losetas de tipo I, estas serán las que se colocarán sobre el tablero. Solo cuando no queden losetas de tipo I se repondrán las casillas del tablero con losetas de tipo II.
  3. Se reponen las casillas de puntuación para que haya exactamente 1 disco de puntuación en cada una.
    • Excepción para la última ronda en partidas de 2 y 3 jugadores:
      • 2 Jugadores: se coloca un segundo disco de puntuación en las casillas de puntuación de tipo B y C.
      • 3 Jugadores: se coloca un segundo disco de puntuación en una la primera casilla de tipo A/B/C.

Fase II: Acciones

Comenzando por el jugador inicial y continuando en el sentido de las agujas del reloj, los jugadores disfrutarán de turnos alternados hasta que la fase finalice.

En su turno, el jugador simplemente deberá avanzar, en el sentido de las agujas del reloj, con su peón a una casilla con losetas del tablero. Es decir, se puede colocar el peón en una casilla ocupada siempre y cuando aún queden elementos para poder llevar a cabo la acción, pues no está permitido colocar el peón en una casilla y no realizar ninguna acción. Igualmente, tampoco podremos colocar el peón en una casilla cuya acción no podamos ejecutar por falta de dinero. Tras ejecutar la acción correspondiente, el turno pasa al jugador de la izquierda.

Una vez que el jugador alcanza la casilla de inicio, coloca su peón en uno de los espacios y recibe la bonificación de forma inmediata, no disfrutando de más turnos en lo que resta de fase. La fase finaliza cuando todos los jugadores han alcanzado la casilla de inicio.

Las acciones disponibles son:

  • Recurso: el jugador toma tantas losetas de recurso del espacio como quiera/pueda pagar y las coloca en casillas libres de su tablero. El coste de cada loseta será igual a su valor si se coloca en el lado sombrío o el doble de su valor si se coloca en el lado soleado.
  • Monje: el jugador toma tantas losetas de monje del espacio como quiera/pueda pagar y las coloca en casillas libres de su tablero. Al igual que con los recursos, el coste de cada loseta será el indicado en la casilla en la que se ha detenido el peón si se coloca en el lado sombrío o el doble de este valor si se coloca en el lado soleado.
  • Puntuación: el jugador toma un disco de puntuación y lo coloca sobre una de las puntuaciones aun no activadas de su tablero personal. A continuación dispara la puntuación correspondiente:
    • Activación de Valor: el jugador escoge un valor numérico entre 1 y 5, activando todas las losetas que muestren dicho valor. Las que se encuentren en el lado soleado proporcionan tantos avances del marcador correspondiente como valor de la loseta, mientras que las del lado sombrío proporcionan tantos ducados como su valor, independientemente del tipo de recurso mostrado en la loseta.
    • Activación de Tipo de Recurso: el jugador escoge una de las cinco puntuaciones por tipo de recurso y se activan todas las losetas de dicho tipo colocadas en el tablero. De igual forma que la opción anterior, las que se encuentren en el lado soleado proporcionan tantos avances del marcador correspondiente como valor de la loseta, mientras que las del lado sombrío proporcionan tantos ducados como su valor, independientemente del tipo de recurso mostrado en la loseta.
    • Activación de Monje: el jugador escoge una de las cuatro puntuaciones posibles (cada una para un tipo de monje) y se activan todas las losetas de dicho tipo de monje sobre el tablero. Una loseta de monje activa todas las losetas que se encuentren adyacente a ella:
      • Si es una loseta de recurso, su activación es como en las ocasiones anteriores, es decir, las que se encuentren en el lado soleado proporcionan tantos avances del marcador correspondiente como valor de la loseta, mientras que las del lado sombrío proporcionan tantos ducados como su valor, independientemente del tipo de recurso mostrado en la loseta.
      • Sin embargo, si se trata de otra loseta de monje, en este caso simplemente se avanzará un paso el peón del maestro cervecero (no se producen activaciones en cadena de los monjes).
  • Barril: al detenerse en esta casilla, el jugador podrá reclamar todos los barriles cuyo requisito ya cumpla. Si un jugador reclama el barril grande, no podrá reclamar el barril pequeño del mismo tipo.
Detalle Cobertizo

Al colocar losetas de recursos o monjes es posible que se rodee completamente un espacio de cobertizo. En ese caso, el jugador sumará los valores de las losetas de recursos (los monjes no aportan valor) y tomará una loseta de cobertizo cuyo valor dependerá de la suma anterior. Esta loseta de cobertizo se coloca en el espacio rodeado y activará una o varias de las losetas adyacentes (si se activan monjes, solo avanzaremos el maestro cervecero, como si fuese una activación de monje a monje). Adicionalmente, el jugador avanzará con su maestro cervecero una serie de espacios:

  • 0-7: Cobertizo de valor 0 (no activa ninguna loseta) y 6 avances del maestro cervecero.
  • 8-11: Cobertizo de valor 1 (activa una de las losetas adyacentes a elección del jugador) y 3 avances del maestro cervecero.
  • 12-17: Cobertizo de valor 2 (activa dos losetas que se deben encontrar enfrentadas respecto al cobertizo) y 1 avance del maestro cervecero.
  • 18-23: Cobertizo de valor 3 (activa 3 losetas que deben formar ángulos de 120 grados) y 1 avance del maestro cervecero.
  • 24 o más: Cobertizo de valor 4 (activa 4 losetas cualesquiera de las adyacentes) sin avances del maestro cervecero.

 

Fin de la Partida

La partida finaliza al término de la última ronda. En primer lugar, cada jugador debe reagrupar sus marcadores de recursos. Para ello se utilizará la proporción indicada en el tramo en el que se encuentre el maestro cervecero. Esta proporción, como ya vimos, indica cuantas casillas debe retrasarse el marcador más adelantado para poder avanzar una casilla el marcador más retrasado. Se repite el proceso todas las veces que sean necesarias hasta alcanzar una situación en el marcador más adelantado, si retrocediese para permitir el avance del marcador más retrasado, alcanzaría una casilla con valor inferior al que se encuentra el marcador más retrasado tras avanzar (este último avance no se llegaría a efectuar). Una vez alcanzado este punto, los jugadores pueden adelantar su marcador más retrasado una casilla por cada 10 ducados que devuelvan a la reserva.

Una vez finalizado el proceso anterior, se procede a la evaluación final. Cada jugador suma:

  • Tantos puntos de victoria como el valor de la casilla en la que se encuentre el marcado (o marcadores) más retrasado multiplicado por el factor indicado en el tramo en el que se encuentra el maestro cervecero.
  • 4 Puntos por cada barril grande
  • 2 Puntos por cada barril pequeño
  • Puntos por cartas de privilegio.

El jugador con más puntos será el vencedor. En caso de empate, los jugadores comparten la victoria.

 

Opinión Personal

Essen es La Meca de los juegos de mesas. Muchos afirman que, si eres aficionado de este maravilloso mundo, no te puedes morir sin haber visitado la feria en al menos una edición. Dejar que el frenesí consumista te envuelva y recorrer pasillos cargados con toneladas de cartón y madera. Semanas antes, los que vivimos absortos en la afición comenzamos a hacer cábalas sobre qué juegos creemos que van a destacar sobre el resto. Lectura de reglas y proyecciones mentales de cómo creemos que va a funcionar para no errar el tiro. Una vez transcurrida la feria, llega el momento de comprobar nuestro nivel de acierto. Saber si estamos más cerca de Nostradamus o de La Bruja Lola. En esta ocasión vamos a analizar uno de los juegos que entraba en todas las quinielas por editorial, por autores y por tema. ¿Será Heaven & Ale un buen juego? Vamos a verlo.

Tener al señor Kiesling acreditado en la portada suele ser garantía de buen diseño. Habitualmente acompañado por su infatigable colega Wolfgang Kramer, en 2017 Miguelito se echó unas cuantas canitas al aire. Hasta el momento solo había diseñado por su cuenta el más que correcto Vikings (aquí su tochorreseña) y Sanssouci, así como alguna colaboración con otro diseñador, como 7 Steps junto a Reinhard Staupe. Pero es que en 2017 Kiesling no lanza uno ni dos, sino tres juegos sin su fiel compañero, aunque no podía faltar su juego con Kramer, Reworld. Y, curiosamente, los tres con bastante aceptación, siendo Reworld del que menos se está oyendo hablar, siendo este Heaven & Ale el que considero que más está dando que hablar.

Detalle Rondas

Y es que, sin menospreciar a Azul (aquí su tochorreseña) y a Riverboat (aquí su tochorreseña), ambos grandes juegos, este Heaven & Ale se aúpa ligeramente sobre ellos por ser un título más profundo sin añadir complejidad mecánica. Es más, me atrevería a decir que, conceptualmente, Heaven & Ale tiene algo menos que explicar que Riverboat. Pero dejemos las comparaciones para después y procedamos al despiece minucioso.

Siguiendo la esta temática de Ora et Labora (aquí su tochorreseña), en Heaven & Ale nos ponemos al frente de un monasterio cuyos monjes son expertos artesanos en la fermentación de la cebada. Para ello, los jugadores deberán obteniendo y procesando los diversos ingredientes de la alcohólica bebida. Esto se conseguirá destinando ciertas parcelas del monasterio a dichos recursos. Igualmente, unos cuantos hermanos deberán encargarse de dichas tareas sobre el terreno. Por último, como gestor del monasterio, tendremos que escoger el momento adecuado de procesar estos recursos o de enviar a trabajar a esos abnegados monjes para producir la cerveza con más cuerpo y sabor de toda la región, de esas que cuando pegas un buen sorbo te dejan todo el giste en el bigotillo.

Esto está muy bien, pero ¿mecánicamente cómo funciona? Pues muy sencillo. Cada jugador dispondrá de un tablero que representará los dominios del monasterio, estructurado en una serie de casillas hexagonales, algunas de las cuales se encuentran reservadas para colocar cobertizos. A su vez, estas casillas se encontrarán agrupadas en dos regiones, la zona soleada y la zona sombría. Para convertirse en los mejores artesanos cerveceros, los jugadores deberán adquirir experiencia en el uso de los diversos elementos necesarios para elaborar la cerveza, a saber: agua, cebada, levadura, lúpulo y madera (para el almacenamiento).

Para cada uno de estos elementos existirá un marcador de puntuación que los jugadores deberán hacer progresar para elevar su nivel de maestría. ¿Cómo? Activando losetas de los respectivos elementos en el tablero. Pero con una peculiaridad: solo proporcionarán puntos aquellas losetas que se activen en el lado soleado de los terrenos del monasterio. Entonces, ¿para qué sirve colocar losetas en el lado sombrío? Pues, básicamente, para obtener ingresos. Y es que cada loseta que coloquemos en nuestro tablero tendrá un coste, que será el doble si se coloca en el lado soleado que en el sombrío.

Detalle Peones

Estas losetas se obtendrán en una pista circular que encontraremos en el tablero central, donde cada jugador estará representado por un peón. El jugador en turno deberá hacer avanzar su peón en el sentido de las agujas del reloj deteniéndose en la casilla que el jugador prefiera, teniendo en cuenta que en dicha casilla deberá, obligatoriamente, llevar a cabo una acción, que normalmente será tomar la loseta o losetas que se encuentran en la casilla y colocarlas en el tablero, haciendo frente al coste de colocación. Este coste será el valor de la loseta en el caso de ser una loseta de recurso o el valor indicado en la casilla del tablero para el caso de las losetas de monje. Sin olvidar, de nuevo, que este valor se duplica si deseamos colocar la loseta en el lado luminoso.

Pero no bastará con ir poblando el tablero de losetas. La decisión más difícil, a nivel individual, será escoger el momento de activarlas. Y es que el tercer tipo de acción que se podrá llevar a cabo deteniendo el peón en ciertas casillas del tablero será la activación de dichas losetas. Estas activaciones se encuentran organizadas en tres grupos: por valor, por recurso o por monje. Es lo que imagináis, cada tipo de activación solo se podrá ejecutar una única vez en toda la partida. Si nos precipitamos y, posteriormente, adquirimos losetas que corresponden a dicho tipo de activación, habremos sido menos eficientes.

Sin embargo, el juego nos tienda a activar, ya que si conseguimos completar parejas de activaciones (según se encuentran organizadas en el tablero), tendremos derecho a una bonificación muy suculenta (progresos de marcadores, del maestro cervecero, potenciar los objetivos o una buena inyección económica). Y es que la clave de Heaven & Ale está en esta pequeña gestión. Como hemos dicho, lo importante es hacer progresar los marcadores, pero para ello tendremos que asumir altos costes al colocar losetas en el lado sombrío, por lo que pronto nos quedaremos con el monedero vacío. La victoria caerá en el lado del jugador que más eficientemente sepa adquirir y activar las losetas para lograr no perder turnos, completar en la medida de lo posible su tablero y disparar sus marcadores.

Esto sería relativamente asequible de no ser por la brutal competencia con los monasterios vecinos. Al comienzo de cada ronda se configurará el tablero, de forma que de un vistazo tendremos claro las opciones disponibles. Importantísimo hacer una proyección de posibles y tener muy claro qué losetas consideramos fundamentales, cuales importantes, y qué otras no estaría mal adquirir, pero no son prioritarias, ya que cada ronda se desarrollará mediante una despiadada fase de selección de elementos con pocas pero restrictivas normas. A saber, el peón siempre debe progresar en el sentido de las agujas del reloj y el jugador siempre debe poder ejecutar una acción en la casilla que se detenga, esto es, que haya al menos una loseta (independientemente de si hay peones rivales o no) y disponer de suficiente efectivo para ejecutarla.

Detalle Privilegios

Para enriquecer la toma de decisiones, no solo tendremos que estar pendiente de las losetas que necesitamos para disparar nuestros marcadores, sino que el juego incorpora una serie de objetivos a cumplir por los jugadores para recibir importantes puntos adicionales en la evaluación final. Estos objetivos son ambiciosos y rara vez se podrán reclamar antes de la última ronda. Hablamos de hitos como rellenar completamente medio tablero (lado soleado o sombrío), haber alcanzado la primera casilla con valor numérico con todos los marcadores, haber ejecutado todas las activaciones de un tipo, etc. Estos objetivos serán reclamables por los dos primeros jugadores, otorgando más puntos al primero que al segundo. Digamos que estos objetivos ofrecen cierta guía y es prácticamente imposible abarcarlos todos al mismo ritmo.

Existe un segundo método para activar las casillas: los cobertizos. Más leña al fuego a la hora de que nuestras neuronas estén a pleno rendimiento cada vez que nos llega el turno. Y es que al rodear un espacio destinado a cobertizo obtendremos una loseta cuyo perfil dependerá de la suma de los valores de las losetas de recurso que rodean el espacio reservado. Según este perfil, se activarán más o menos losetas adyacentes al cobertizo y se hará progresar más o menos espacios el peón del maestro cervecero.

Y ya que hablamos del maestro cervecero. Todo juego que aspire a ser el rey de la Feria de Essen requiere de cierto toque de originalidad. Y este lo encontramos en Heaven & Ale en la fase de evaluación final y su sistema de puntuación. Seguramente a muchos os venga a la cabeza dos grandes juegos del maestro Knizia como son Tigris & Éufrates (aquí su tochorreseña) o Genial (aquí su tochorreseña), donde la puntuación del jugador sería el valor mínimo de varios marcadores que se progresaban durante el juego. Aquí ocurre lo mismo, esto es, la puntuación final vendrá supeditada al valor en el que se encuentre el marcador que menos hayamos logrado hacer progresar durante la partida. Sin embargo, el giro de tuerca lo encontramos en una pequeña fase de reagrupamiento que sucede justo antes de esta evaluación final. Según el tramo en el que se encuentre el maestro cervecero, los marcadores más avanzados retrocederán un determinado número de casillas para permitir que el marcador más retrasado adelantase una casilla. Se procede iterativamente hasta que no es posible aplicar el algoritmo, de forma que todos los marcadores se han reunido. Aun se podrá pegar un pequeño empujón a este marcador si nos han sobrado monedas. Y así se determina el valor al que se le aplicará el multiplicador también indicado en el tramo en el que se encuentra el maestro cervecero.

Así funciona Heaven & Ale. Una mecánica principal utilizada en Egizia o Lignum con una colocación de losetas que puede recordar a Los Castillos de Borgoña (aquí su tochorreseña) o al propio Riverboat de Kiesling. Y ya que lo mencionamos, parece que se ha establecido cierto debate a la hora de evaluar cuál de los dos pesos medios de Kiesling para el 2017 merece más la pena. A mí, pareciéndome dos muy buenos juegos, tengo que reconocer que Heaven & Ale me parece ligeramente superior. Y explico por qué.

Por un lado, la elegancia. Y es que Heaven & Ale es mucho más elegante que Riverboat al ofrecer un desarrollo en rondas simples con turnos alternados en los que solo haremos una cosa: avanzar nuestro peón y activar la acción de la casilla en la que nos detengamos. Y solo existen 4 tipos de acciones, siendo dos de ellas tan inmediatas como comprar loseta y colocarla sobre el tablero. En este sentido, simplemente por la explicación de las cinco fases que componen una ronda en Riverboat ya se requiere una mayor atención en la explicación. Esto es algo clásico en los juegos estructurados en fases, pues resulta más complicado establecer las conexiones entre los diversos elementos.

Detalle Rondas

Por otro, la profundidad. Y es que, siendo mucho más simple a nivel conceptual, Heaven & Ale ofrece al jugador una libertad absoluta a la hora de escoger qué quiere hacer durante cada ronda, viéndose únicamente restringido por las decisiones del resto de jugadores. Esto en Riverboat es más difícil de apreciar debido al corsé que suponen las rondas, llegando a tener la sensación de que el juego va sobre raíles y simplemente escogemos por qué lado de la ventana mirar para apreciar el paisaje. Obviamente es una exageración, pero es para que os hagáis una idea de la diferencia.

Por poner un ejemplo. En Riverboat todo es interesante y relativamente limitado, de forma que si un jugador escoge un determinado elemento en el que estábamos interesados solo tendremos que reajustar nuestras ideas para adaptarnos, ya que casi todo lo que aun reste sobre el tablero será útil. Por contra, en Heaven & Ale un mal paso puede suponer un revés importante. Confiarnos pensando que un jugador no se va a detener en cierta casilla porque alguna loseta no le interesa y ver como sí se para y destroza nuestro plan no tiene precio.

Esto provoca que la tensión en Heaven & Ale se dispare por las nubes, ya que, a la dificultad de la optimización de los ducados encontramos la lucha encarnizada por cada loseta, sin perder de vista los objetivos y cómo de cerca lo tiene cada jugador. Muchas decisiones con pocos elementos.

Sin embargo, no todo es oro lo que reluce, y este diseño de Kiesling tiene algunas minúsculas sombras que le impiden alcanzar la máxima calificación. La primera de ellas es un clásico: la escalabilidad. Heaven & Ale como se disfruta realmente es con cuatro participantes, con las pulsaciones a mil, rezando en cada turno para que la siguiente acción que queremos ejecutar llegue a nuestro siguiente turno. A dos jugadores es mucho más relajado por el simple hecho de solo existir un turno intermedio entre cada momento de un jugador. El juego lo compensa reduciendo el número de rondas, para que los jugadores se piensen bien el tema de pisar el acelerador. Pero el marcaje sigue siendo estrecho, y es relativamente fácil pronostica cuál será el movimiento de nuestro rival. No digo que a dos no funcione, pero es ligeramente menos satisfactorio que a cuatro.

Detalles Marcadores

También tiene pinta de flaquear en la rejugabilidad. Y no por la cantidad de objetivos distintos y el orden de aparición variable de las losetas. Es más, un tema de patrones a la hora de ir colocando las losetas. A medida que vayamos acumulando partidas, descubriremos que resulta importante saber ubicar las losetas, especialmente las de monjes, para optimizar las activaciones. Cuando se tiene la pintura completa de cómo se desarrolla una partida, a veces colocaremos losetas casi de forma automática, y esto puede rebajar la tensión del juego, especialmente en las rondas iniciales. Menos mal que las activaciones siguen estando limitadas, y saber cuándo lanzarse a por ellas mantiene la emoción en todo momento. Habría venido bien una mayor cantidad de cartas. Es cierto que, con lo reducido de los conceptos, no se me ocurren muchas más bonificaciones, pero habría sido interesante disponer de una mano mayor que dificultase a la hora de escoger.

De todos modos, que no os espanten estas minucias. Heaven & Ale es un gran juego y, sin duda, de los más destacados de los lanzados en la Feria de Essen de 2017. Elegante, profundo, y bien rematado. Si os gustan los eurogames y sois de los que preferís afinar el tiro, de lo publicado en 2017 es de lo más interesante.

Hablemos de la edición. Pegasus Spiele suele mostrar un nivel estándar bastante aceptable, aunque lejos de la excelencia, aunque en este caso encontramos algún detalle curioso. Para empezar, los elementos de cartón, de un grosor aceptable y de fácil destroquelado. Los elementos de madera es donde más pegas podemos encontrar, ya que los marcadores octogonales, siendo estándar, al menos en mi copian tienen cortes irregulares (alguno incluso casi cortado a la mitad). Los tableros personales son de cartulina, algo que odio pero que también entiendo al no ser más que un mero soporte para organizar los elementos. Por último, la nota destacada: las cartas. Y es que creo que nos encontramos ante el mayor gramaje en cartas que he visto yo en un juego de mesa. Con estas cartas podríamos cortar hortalizas y no se mellarían. El reglamento está aceptablemente bien explicado aunque hay algún conceptillo no lo suficientemente bien remarcado, como el tema de las activaciones entre monjes, ya que mucha gente lo ha entendido mal tras una primera lectura.

A los pinceles tenemos al señor Fiore, con un trabajo más que digno, destacando en especial la portada. La simbología es clara, llegando al nivel de Franz en este sentido. De hecho, el trazo recuerda bastante a Klemens, llegando a dudar de si ha metido mano en el proyecto. Como pequeña falta, el reverso del tablero central, que muestra la imagen de portada estirada y deformada. Para hacer eso mejor poner negro liso.

Otra de las críticas que escucharemos sobre Heaven & Ale es que, probablemente, sea uno de los juegos con el tema más pegado de los últimos tiempos. Podría ir de fabricar cerveza en un monasterio como de recolectar chatarra en un mundo post-apocalíptico. El tema es absolutamente irrelevante. Personalmente le hubiese intentado buscar otro para no recordar tanto a Ora et Labora (en ambientación).

Detalle Monje

Y vamos cerrando. Heaven & Ale es uno de los títulos más interesantes que se publicaron en 2017. No inventa nada (salvo un pequeño giro de tuerca en el sistema de puntuación) pero mezcla más que decentemente elementos vistos en otros juegos. Elegante, tenso, adictivo y más profundo de lo que uno podría llegar a esperar al leer el reglamento. Como pequeños defectos, que no escala tan bien como a uno le gustaría, siendo mucho más satisfactorio a 4 que a 2, además de poca variabilidad entre partidas, aun admitiendo diversas estrategias. Por todo esto le doy un…

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16 comentarios en “Reseña: Heaven & Ale”

  1. A mi me parece que a dos jugadores se podría usar algún tipo de dado para quitar losetas como en Glen More para no perderla tensión de que te quiten losetas.

    Respecto a la rejugabilidad yo creo que se pueden limitar los objetivos a conseguir. Por ejemplo, poner objetivos igual a 4 + número de jugadores. Así también habrá más competición directa entre jugadores.

    Saludetes!

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  2. Me lo compré en Essen muy hypeado, y la verdad me dejó decepcionado, el tema me gusta (tengo el ora et labora) pero el tema de poder colocarte donde quieras, priorizar tanto a los monjes, que solo funcione a 4 y sobre todo el tema de puntuación me han dejado bastante frío, para mi un aprobado justito

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    • Discrepo (como se supone por la nocha). Es un gran euro, con una toma de decisiones constantes. El tema en los euros es un plus (nunca un requisito a cumplir). Y, precisamente, el poder colocarte donde quieras (entre comillas) es lo que te abre las opciones. Y el juego funciona perfectamente a 2 jugadores, solo que hay menos tensión. Puedo entender que te haya dejado frío si ibas esperando algo más relacionado con el tema, pero, en mi opinión, es de lo mejor de este Essen. Pocos juegos por encima en cuanto a profundidad, elegancia y toma de decisiones.

  3. Me podria decir alguien realmente como funciona un monje al cerrar un cobertizo, si solamente sube una casilla el maestro cervezero o activa las demás losetas, gracias

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    • En función de número del cobertizo que actives, subirás un número de espacios el maestro cervecero. Además, el cobertizo te permite activar ciertas losetas adyacentes al cobertizo. Estas activaciones son normales, es decir, los cultivos dan avances o monedas (dependiendo de si están en el lado soleado o sombrío) y los monjes activan las losetas adyacentes.

  4. Hola. 2 Preguntas… 1.- Si en el espacio del tablero correspondiente al monje de valor 4 hay dos fichas de monje… Cuantos ducados deberian pagarse? 4 ducados por las 2 fichas de monje? u 8 ducados por los 2 monjes, es decir 4 ducados por cada monje? O depende de si se coloca en la parte oscura o clara del tablero 2.- Hablando del mismo supuesto… Cual seria el coste o valor pero de los recursos? Saludos

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  5. Y otra pregunta… Si me detengo en una casilla con 2 o mas fichas de monjes o recursos, basta con poder activar una… o debo tener capacidad (ducados) para activar todas? Saludos Misut

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    • Te respondo a todas las preguntas por aquí (aunque en el apartado de la mecánica creo que queda claro todo lo que preguntas). En resumen: cada vez que te pares en una casilla con mas de una ficha, puedes coger las que quieras/puedas (siempre que dispongas del dinero). Cada ficha se paga independientemente. En el caso de las de recursos, pagas el coste de la loseta. En el caso de los monjes, por cada ficha lo indicado en la casilla (el doble si se coloca en el lado soleado).

  6. Una consulta,

    “En función de número del cobertizo que actives, subirás un número de espacios el maestro cervecero. Además, el cobertizo te permite activar ciertas losetas adyacentes al cobertizo. Estas activaciones son normales, es decir, los cultivos dan avances o monedas (dependiendo de si están en el lado soleado o sombrío) y los monjes activan las losetas adyacentes.”

    Creo que es lo que mucha gente juega mal, leyendo las reglas en ingles y con detalle en castellano a mi me pareció entender que la única forma de que los monjes activen las losetas adyacentes es cuando los activas con las fichas moradas de su tipo de monje, nunca con los cobertizos ni con otros monjes, estos solo te harían subir un nivel al maestro cervecero.

    es así?

    un saludo

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    • No, los cobertizos si activan los monjes como si los activas es con fichas moradas.

      Lo que no se puede es activar monjes con otros monjes. En ese caso, la activación del monje de rebote sólo avanza al maestro cervecero. Pero con los cobertizos se activan normalmente. Al menos eso pone en las reglas.

  7. Es que en las reglas yo creo que no lo explica así.

    “A continuación, coge de la reserva la loseta de cobertizoque se muestra en la tabla de recompensa y colócala en elespacio del cobertizo cercado. Cada loseta de cobertizoactivará una cantidad de losetas adyacentesinmediatamente. Cada loseta de recurso y monje activadode esta manera otorgará su recompensa comohabitualmente (ver recuadros blancos página 4 y 5).” dice claramente que mires el recuadro balnco de la pagina 4 y 5, en el recuadro blanco dice lo siguiente.

    “Por cada una de tus losetas de monje activadas por adyacencia a uno de tus monjes activados en la casilla de puntuación de loseta, mueve tu maestro cervecero 1 casilla hacia adelante en tu track de producción. (independientemente si está en el lado sombreado o soleado”

    En ingles distinguen entre activate y Trigger.

    en las faqs de la bgg

    “That is incorrect. Activating a monk does indeed advance your brewmaster one space….but that is all it does. Period.
    Triggering a monk, on the other hand, Activates adjacent tiles which might be other monks, thus advancing the brewmaster by the mechanism above.
    What is important to remember is that activating a monk, NEVER “activates” another monk. However, Triggering a monk can activate other monks.
    Finally a monk is only triggered by scoring a monk. (Purple disks) “

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    • Pues si. Pues entonces esto lo hemos hecho siempre mal. En las faqs y en el foro lo pone claramente. Lo cambio en la reseña. Gracias por el aviso!

  8. A ti por todas tus aportaciones , a ver que te parece con el cambio ya que las partidas suelen ir mucho mas ajustadas de dinero y con puntuaciones mucho mas bajas ( subes menos recursos ) por lo que los objetivos se vuelven un poco mas importantes.

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  9. Hola Iván
    Felicitarte por tu trabajo, nos ayudas mucho en la elección de nuestras compras.
    En el caso que nos ocupa, Heaven and Ale , la compra no ha sido fructífera.
    El juego a dos no funciona, es un despropósito de carrera sin ton ni son, conseguir los tres o cuatro barriles fáciles que hay y activar todas las cartas, así una y otra vez , nada rejugable.
    Una pena, menos mal que Riverboat me ha encantado.
    Saludos

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    • Dos no es su mejor numero, pero no estoy de acuerdo en que sea una carrera. Es un rondel en el que la optimización es clave. A dos es mas facil controlar lo que hacen tus rivales y hay menos riesgo a la hora de tomar decisiones, pero a mi me satisface mas que Riverboat. Este, gustandome, va sobre railes y tampoco es que vaya sobrado de rejugabilidad.

      Un saludete!!

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