Gestión de la Mano

  • Reseña: San Juan

    Vuelve la edad de oro de Puerto Rico. ¡Gracias a ti! En esta ocasión los jugadores viajan a la capital de esta preciosa isla. ¿Quién construirá los edificios más importantes? Construye palacios, hospicios, fundiciones de plata, minas de oro y muchos más, cada uno con sus características especiales ¿Quién será el constructor más astuto?

    Así se nos presenta San Juan, un diseño de Andreas Seyfarth, autor de Puerto Rico, Thurn & Taxis o Manhattan. El juego fue publicado en 2004 por Alea (en su versión en alemán) y Rio Grande Games (en su versión en inglés). De las ilustraciones se encarga Franz Vohwinkel (Puerto Rico, Tikal, ¡Toma 6!).

  • Reseña: Nile DeLuxor

    En Egipto, el Nilo es la fuente de la vida. Gracias a las aguas de las inundaciones, es posible cosechar hasta siete tipos de cultivos distintos. Especula sobre cuál será el siguiente cultivo en ser cosechado, comercia con lo que tienes en el almacén o, incluso, realiza una ofrenda al dios Hapi. Siguiendo una estrategia inteligente te convertirás en el maestro agricultor del Nilo.

    Así se nos presenta Nile DeLuxor, una revisión de Nile (incluyendo una pequeña expansión), un diseño de Daniel Callister (su único juego publicado) y James Mathe (The Manhattan Project: Chain Reaction, Those Pesky Humans!). El juego original, Nile, fue publicado por Minion Games en 2009, y su segunda versión en 2011. De las ilustraciones se encarga Chuck Whelon (Tahiti, Battle Merchants, Grave Business).

  • Reseña: El Diablo en la Botella

    Robert Louis Stevenson escribió El diablo de la botella en una de las Islas de Samoa en 1891. En el relato el haitiano Keawe decide visitar otras tierras y parte a San Francisco. Allí queda prendado de una hermosa casa cuyo dueño, sin embargo, es un hombre infeliz y solitario. El dueño de la casa, tras enseñársela, le explica el motivo de su aflicción: es propietario de una extraña botella que encierra un demonio que concede deseos excepto el de alargar la vida. Pero poseer la botella tiene consecuencias: si el dueño de la botella muere sin venderla antes arderá en el infierno. Para venderla hay un requisito obligado: venderla por un precio más bajo y que el comprador conozca su secreto. En este punto empiezan las aventuras de Keawe y la botella…

    Así se nos presenta El Diablo en la Botella, el relato del famoso escritor escocés en el que se inspira el juego de cartas que hoy nos ocupa, un diseño de Günter Cornett (Kahuna, ¡Pingüinos!). El juego fue publicado en 1995 por Bambus Spieleverlag en una versión en alemán. Posteriormente ha ido recibiendo diversas reediciones. De entre los muchos ilustradores que han trabajado con este diseño, destacaremos a los encargados de la última versión, Tuuli Hypén y Jere Kasanen, quienes ya se ocuparon de M.U.L.E. The Board Game o Dungeon Rush.

  • Reseña: Brass, Birmingham

    Brass: Birmingham recrea la historia de los emprendedores que compitieron en Birmingham y sus alrededores durante la Revolución Industrial de Inglaterra, entre los años 1770 y 1870. En esta reimplementación de la obra maestra original, Brass: Lancashire, expandirás tu imperio construyendo canales y líneas de ferrocarril, y construirás y desarrollarás varios tipos de industrias, como fábricas algodoneras, minas de carbón, talleres, cervecerías, fundiciones de hierro y alfarerías.

    Así se nos presenta este Brass: Birmingham, una nueva versión del clásico de Martin Wallace (Age of Steam, A Study in Emerald, A Few Acres of Snow) con la colaboración de Gavan Brown y Matt Tolman, ambos responsables de diseños como Super Motherload o JAB: Realtime Boxing. El juego fue publicado en 2018 por Roxley Games tras una exitosa campaña de micromecenazgo vía Kickstarter. De las ilustraciones se encargan Lina Cossette, David Forest (estos dos responsables del aspecto de juegos como Santorini o Charterstone) y Damien Mammoliti (The Witcher Adventure Game, Edge of Darkness).

  • Reseña: Genios Victorianos

    De Moscú a Washington, de París a Roma, e incluso en la mismísima ciudad de Londres, las administraciones nacionales siguen estando totalmente indefensas ante el segundo mes de un marcado aumento en la actividad de los villanos. Los investigadores se encuentran en un punto muerto tras las desapariciones de eminencias científicas y funcionarios de alto perfil en todo el mundo, mientras que los monumentos más importantes desaparecen y la lucha entre villanos rivales estalla en las calles. En los rincones más remotos del mundo se han avistado enormes máquinas de guerra de una increíble potencia militar, y uno no puede sino preguntarse: ¿cómo podrán enfrentarse los ejércitos nacionales a esas monstruosidades mecánicas y su temible potencia de fuego? Y a pesar de todo, el famoso detective de Londres, Sherlock Holmes, sigue desaparecido. Scotland Yard informa de que no hay pistas de su paradero. En estos tiempos que corren, el mundo se asemeja a un fruto maduro listo para ser recolectado por el genio victoriano más vil, conspirador y malvado.

    Así se nos presenta este Genios Victorianos, diseñado por Eric M. Lang (Blood Rage, Rising Sun) y Antoine Bauza (7 Wonders, Takenoko). El juego fue publicado en 2019 por CMON Limited en una versión en inglés. De las ilustraciones se encarga Davide Tosello, quien también se ocupase del aspecto de juegos como Orbis, Oh Captain! o Zoo Run.

  • Reseña: Petrichor

    En Petrichor, eres una nube. Utiliza el clima en tu beneficio para asegurarte de ser el único responsable del crecimiento de la mayor parte de los cultivos. En realidad, no es tan difícil… ¡si no fuera porque las demás nubes también tienen el mismo objetivo! Así que prepárate para hacer algunas travesuras por el cielo mientras engañas y burlas a tus amigos. ¡Has de ser la nube que lleve los chaparrones!

    Así se nos presenta Petrichor, un diseño de David Chircop, responsable de otros títulos como The Pursuit of Happiness o The Mountain: A Solo Board Game Experience. El juego fue publicado en 2018 por Mighty Boards y APE Games tras una exitosa campaña de micromecenazgo vía KickStarter. De las ilustraciones se encarga Daniela Attard, que también ilustró The Mountain: A Solo Board Game Experience. Del modo en solitario se encarga Dávid Turczi.