Reseña: Los Cien Torii

Introducción

La vida es un viaje, no un destino. Encuentra tu camino a través de un precioso jardín japonés. En la tradición japonesa, los Torii marcan la transición hacia lo sagrado. Adéntrate en otro reino cruzando las puertas, viaja desde las fuentes hacia las flores, pasa por los santuarios y conoce a vendedores, poetas, e incluso samuráis en tu camino. Obtén el máximo número de puntos de viaje ampliando el jardín y atravesando tantos Torii como puedas, moviéndote entre monumentos similares. Obtén ventajas adicionales y puntos por interactuar con los personajes del jardín como el poeta, la samurái, el jardinero, el vendedor y la geisha. Quizás seas el primero en visitar todos los monumentos, o quizás seas el que más interacciona con los personajes. ¡Tu viaje será diferente cada vez que juegues!

Portada

Así se nos presenta Los Cien Torii, un diseño de Scott Caputo (Whistle Stop, Völuspá). El juego fue publicado en 2020 por Pencil First Games, LLC tras una campaña de financiación mediante micromecenazgo. De las ilustraciones se ocupa Vincent Dutrait (Lewis & Clark, Yellow & Yangtze, Broom Service).

En nuestro país se encuentra publicado en una versión en español por Maldito Games (aunque el juego es completamente independiente del idioma). Permite partidas de 1 a 4 jugadores, con una edad mínima sugerida de 8 años y una duración aproximada de entre 45 y 60 minutos. El precio de venta al público es de 40€. Para esta reseña se ha utilizado una copia de la versión en español de Maldito Games, que la propia editorial nos ha cedido amablemente.

Contraportada

Importante: si ya conoces el juego y/o sólo te interesa mi opinión sobre el mismo, puedes pasar directamente al apartado de Opinión. Los apartados Contenido y Mecánica están destinados especialmente a aquellos que no conocen el juego y prefieren hacerse una idea general de cómo funciona.

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Contenido

Dentro de una caja de cartón de dos piezas (tapa y fondo), de dimensiones 19,8×19,8×3,2 cm (caja cuadrada pequeña similar a la de 7 Wonders Duel), encontramos los siguientes elementos:

  • 43 Losetas (de cartón)
  • 120 Fichas de Mantenimiento (20 de cada tipo) (de cartón)
  • 24 Fichas Grandes de Monumento (de cartón)
  • 8 Fichas de Moneda (de cartón)
  • Poeta (de madera)
  • Samurái (de madera)
  • 2 Losetas de Referencia (de cartón)
  • 20 Fichas de Personaje (de cartón)
  • 4 Fichas de Recinto Cerrado (de cartón)
  • 10 Losetas de Recompensa (de cartón):
    • 2 Recompensas de los 6 Tipos de Monumentos
    • 2 Recompensas de 3 Monumentos con Valor 10
    • 5 Recompensas de Personaje
    • 1 Recompensa de Recinto Cerrado
  • Reglamento
Contenido

 

Mecánica

Los Cien Torii es un juego con mecánica principal de colocación de losetas en las que encontramos una serie de caminos con símbolos de seis tipos y puertas Torii de dos tipos (azules y rojas). Al colocar una loseta en el tablero, el jugador buscará el camino más corto que conecte uno de los símbolos de su loseta, mediante caminos, con otro símbolo coincidente (la loseta inicial tiene los seis símbolos). Esta conexión proporcionará 1 ficha del tipo correspondiente, más una serie de recursos adicionales por cada puerta que se atraviese (del mismo tipo si es roja, de otro tipo si es azul). El objetivo es intentar acumular fichas de los distintos tipos, ya que, en el momento que se acumulen cinco de un mismo tipo, se convertirán automáticamente en puntos de victoria, pero ya no se podrán utilizar como recursos, ya que, al comienzo de cada turno, los jugadores pueden activar personajes entregando recursos para activar su efecto. Activar personajes también proporcionarán puntos de victoria. Y la última vía para obtener puntos es cerrar caminos. Hay dos bonificaciones para los jugadores que consigan puntos en los 6 tipos de recursos o 10 puntos en 3 tipos de recursos. Al final de la partida los jugadores simplemente sumarán las losetas de puntuación.

 

Conceptos Básicos

Comencemos por el elemento clave del juego, las Losetas de Camino. Estas losetas muestran unos caminos en el centro de los cuatro lados. En el interior de la loseta estos caminos pueden conectarse entre ellos de diversas formas. Adicionalmente, en los caminos encontraremos diversos monumentos identificados con símbolo de seis posibles. Además, en algunos caminos encontraremos puertas Torii de color azul o color rojo.

Losetas de Camino

El objetivo de los jugadores será intentar maximizar caminos entre la loseta que el jugador coloca y uno de sus símbolos con otro que esté en el tablero, lo que proporcionar una ficha del recurso asociado al monumento. Además, por cada puerta Torii que pase este camino proporcionará una ficha adicional, siendo del mismo tipo si es roja o de otro tipo si es azul.

Recursos

Antes de colocar la loseta, el jugador podrá solicitar la ayuda de un Personaje. Estos exigen un pago en recursos para ofrecer sus servicios, aunque, al hacerlo, los jugadores irán ganando puntos de victoria en forma de losetas del personaje. La primera vez que se solicite la ayuda de un personaje concreto se obtendrá su loseta. La segunda se volteará la loseta para doblar la cantidad de puntos. Y si el jugador es el primero en solicitar la ayuda del personaje por tercera vez, entonces obtendrá la loseta de bonificación de dicho personaje. Al principio de la partida los jugadores recibirán unas monedas que funcionarán como recursos para pagar a los personajes, pero no proporcionarán puntos de victoria.

Personajes

La otra vía fundamental de puntos de victoria serán las Losetas de Monumento, que se obtendrán de forma automática al reunir 5 fichas de un mismo tipo de recurso (se pierden). Estas losetas de monumento están asociados a los tipos de recursos y muestran 5 puntos por una cara y 10 por la otra. Cada jugador solo podrá obtener una de estas losetas y girarla una vez.

Losetas de Monumentos

Finalmente tenemos unas Losetas de Bonificación si se cumplen ciertos criterios a la hora de reunir losetas de monumentos, además de las bonificaciones por cierre de caminos, esto es, completar un camino que no pueda ser ampliado y que al menos contenga dos símbolos de monumento.

Losetas de Bonificación

Con esto tenemos suficiente.

 

Preparación de la Partida

  1. Se coloca la loseta inicial en el centro de la mesa.
  2. Se forma una reserva general con las fichas de recurso.
  3. Se apilan tantas losetas de monumento de cada tipo como jugadores haya en la partida.
  4. Igualmente se apilan tantas losetas de personaje como jugadores haya en la partida.
  5. Se apilan las losetas de bonificación por tipo.
  6. Se mezclan las losetas y se forma una pila. En función del número de jugadores se retira un determinado número de losetas:
    • 4 Jugadores: 2 Losetas
    • 3 Jugadores: 3 Losetas
    • 2 Jugadores: 12 Losetas
  7. Cada jugador roba 2 losetas y recibe 2 monedas.
  8. Finalmente, se escoge de forma aleatoria al jugador inicial.

¡Ya podemos comenzar!

Partida Preparada

 

Desarrollo de la Partida

Una partida a Los Cien Torii se desarrolla a lo largo de un número indeterminado de turnos limitado por la pila de losetas, comenzando por el jugador inicial y continuando en el sentido de las agujas del reloj.

El turno de cada jugador se resuelve mediante los siguientes pasos:

  1. Contratar Ayudante (opcional): el jugador entrega a la reserva el número de fichas requeridas por el ayudante (en cualquier combinación). Si es la primera vez que se consigue la ayuda de un determinado personaje, se tomará su ficha de bonificación por la cara de 2 puntos. Si es la segunda vez, se volteará la loseta para mostrar los 4 puntos. Y si somos el primero en pedirle ayuda por tercera vez, obtendremos la loseta de recompensa del personaje. Los personajes disponibles son:
    • El Vendedor (1 recurso): el jugador descarta una loseta de su mano (la coloca en el fondo de la pila) y roba 2 de la pila. Ahora dispone de 3 losetas en su mano.
    • El Samurai (1 recurso): el jugador coloca al peón del samurái en un espacio libre valido, es decir, en un espacio ortogonalmente adyacente a una loseta ya colocada en el tablero. Este espacio no podrá ser ocupado por una loseta mientras el samurái permanezca en él.
    • El Poeta (3 recursos): el jugador coloca al peón del poeta sobre un símbolo en cualquier loseta del tablero. Mientras el poeta permanezca en esa posición, el símbolo no será tenido en cuenta a la hora de evaluar los caminos.
    • La Geisha (3 recursos): el jugador pone en juego dos losetas de su mano (como si jugase dos turnos consecutivos), aunque solo atenderá a la que coloque en segundo lugar (como si la primera ya estuviese colocada de un turno anterior).
    • El Jardinero (3 recursos): el jugador podrá colocar una loseta sobre otra ya colocada. Como limitación, no se podrá apilar más de una loseta sobre cualquier loseta previamente colocada, ni tampoco la loseta inicial o que contenga al poeta.
  2. Colocar Loseta (obligatorio): el jugador coloca una loseta de su mano en un espacio de construcción valido, esto es, ortogonalmente adyacente a una loseta ya colocada. Tras esto, se calcula el camino más corto desde cualquier símbolo de la loseta colocada hasta otra loseta con un símbolo coincidente siguiendo los caminos. Si se consigue, el jugador obtendrá una ficha del recurso correspondiente. Además, cada puerta Torii atravesada proporcionará un recurso adicional (si es roja, del mismo tipo que la recibida por el camino, si es azul, de un tipo distinto al de la recibida por el camino). Si ha contratado al jardinero, podrá colocar sobre una loseta ya construida que no sea la inicial ni la que contiene al poeta.
  3. Reclamar Recompensas (opcional): el jugador ha logrado reunir 5 o más recursos de un mismo tipo, deberá transformar 5 de ellos en una loseta de monumento del tipo correspondiente por la cara de 5 puntos (si ya tenía una, le dará la vuelta para mostrar los 10 puntos). Si en este momento el jugador ha conseguido reunir las 6 losetas de monumento y/o 3 losetas de monumento de valor 10, tomará las losetas de bonificación correspondiente. Por último, si es la primera vez que cierra un camino con al menos 2 símbolos, recibirá la loseta de bonificación de camino cerrado. Si es la segunda, la volteará. Y si es el primero en cerrar un tercer camino, obtendrá la loseta de recompensa de caminos cerrados.
  4. Reponer Mano: si el jugador tiene menos de 2 losetas, el jugador robará losetas del mazo hasta tener este número (si obtuvo la ayuda de la geisha, tendrá que robar 2 losetas, y si obtuvo la ayuda del vendedor no tendrá que robar).

Tras esto, el turno pasa al jugador de la izquierda.

Loseta de Referencia

 

Fin de la Partida

El final de la partida se detona en el momento que se agote la pila de robo. Cuando un jugador robe la última loseta, todos los jugadores dispondrán de un último turno, siendo el último en actuar el que robó la última loseta.

Tras esto, los jugadores suman los puntos de sus losetas de personajes, monumentos y bonificaciones. El jugador con más puntos será el vencedor.

 

Variantes

Modo en Solitario: el jugador se enfrenta a Onatsu la Peregrina, con el objetivo de obtener más puntos que ella como si de una partida a dos jugadores se tratase. El jugador actuará con una mano de 3 losetas, escogiendo una para colocar y 2 que dará a Onatsu. Estas losetas se van colocando sobre el tablero especial para el modo en solitario en la columna coincidente con el símbolo. Onatsu recibirá las losetas de monumentos si en una columna reúne 2 símbolos. Y cuando tenga los 4, volteará la loseta de monumento correspondiente. Este tablero, además, indicará acciones adicionales que llevará a cabo Onatsu.

Modo Solitario

 

Opinión Personal

Ya sabéis que por estos lares los diseños con mecánica principal de colocación de losetas suelen ser muy bien acogidos. Por un lado, son juegos con ese aroma a puzle que, independientemente de la profundidad del mismo, proporciona una sensación de relax al ir completando el rompecabezas (grupal o individual). Y por otro, suelen ser juegos relativamente accesibles, por lo que son fáciles de sacar a mesa con casi cualquier tipo de jugador (excepto aquellos que odien los juegos de colocación de losetas). Por eso, cuando hay un nuevo diseño con esta mecánica como eje central, en este blog nos ponemos en pie y aplaudimos. Otra cosa es que luego el juego merezca o no la pena, algo que vamos a ver a continuación, no sin antes agradecer a Maldito Games la copia que posibilita el tocho que estáis a punto de degustar.

En Los Cien Torii nuestro objetivo será visitar diversas localizaciones de un precioso jardín japones, admirando los distintos monumentos que en él se encuentran y cruzándonos con pintorescos personajes que enriquecerán nuestro viaje. Pero sobre todo, intentaremos pasar por debajo de las majestuosos arcos Torii, puertas sagradas que separan lo profano de lo sagrado. Aquel que consiga un viaje espiritual más enriquecedor será el vencedor.

Nos encontramos con un juego de colocación de losetas bastante clásico en su desarrollo, esto es, el jugador dispone de una exigua mano de dos losetas, escoge una de ellas para colocar en la mesa e intentar conformar un patrón para obtener un beneficio. Tras esto, repone su mano y procede el siguiente jugador.

En este caso las losetas son compatibles al cien por cien entre ellas, no existiendo formas que impidan ciertas conexiones. Así, encontramos que en cada uno de los cuatro lados de cada loseta tenemos un camino, y en el interior de las mismas estos caminos pueden cruzarse de diversas formas, además de mostrar hasta dos monumentos de seis tipos distintos. Estos monumentos serán la piedra angular del juego, ya que el objetivo primordial en cada turno será intentar generar el camino más enriquecedor entre uno de los símbolos de la loseta y otro coincidente ya presente en el tablero, teniendo en cuenta que estaremos obligados a conectar con el símbolo coincidente más cercano desde donde coloquemos la loseta.

Detalle Loseta Central

Conseguir este camino proporcionará una ficha del monumento correspondiente, pudiendo obtener más si este camino atraviesa por arcos Torii, que los tendremos de dos tipos. Así, los arcos rojos proporcionan unidades adicionales de fichas del mismo tipo de monumento, mientras que los arcos azules proporcionan fichas de cualquier otro tipo de monumento que no sea el correspondiente al camino formado. La meta de los jugadores será intentar reunir cinco fichas de un mismo tipo de monumento, lo que automáticamente las convertirá en una loseta de monumento con un valor en puntos de victoria.

Sin embargo, los recursos tienen un segundo uso (siempre que no se hayan convertido en losetas de bonificación), y no es otro que el obtener ayuda de ciertos personajes que nos proporcionarán interesantes efectos. Estos personajes exigen una o tres fichas de recursos (en cualquier combinación) para prestarnos su ayuda. Pero es que, además de su efecto, obtendremos una loseta asociada al personaje que también proporcionará puntos, al menos las dos primeras veces que le pidamos ayuda, y solo si somos los primeros en pedir ayuda al personaje por tercera vez obtendremos una loseta de puntuación adicional.

Así, los turnos se suceden intentando maximizar la ganancia de recursos para, por un lado, obtener las losetas de monumento y, por otro, tener unidades suficientes para intentar recibir la ayuda de un personaje en cada turno. Como último detalle, existen unas losetas de bonificación para los primeros jugadores que consigan reunir determinados conjuntos de losetas de monumentos y para quienes cierren caminos de forma que no puedan ser ampliados de nuevo. Al final de la partida los jugadores sumarán todas las losetas de puntuación que han obtenido (monumentos, personajes y bonificaciones), siendo irrelevantes las fichas sobrantes de recursos.

Detalle Personajes

Como veis, Los Cien Torii es un juego bastante sencillo en su concepción y que no plantea un reto especialmente complejo a los jugadores. Desarrollar caminos lo más beneficiosos posibles en una carrera por hacernos con los elementos únicos, como son las losetas de tercera activación de los personajes o las losetas de bonificación por conjuntos de losetas de monumentos, que es donde se generará la diferencia en la puntuación final, ya que las losetas de monumentos y las losetas de primeras/segunda activación de personajes están disponibles para todos los jugadores.

Pero que sea sencillo mecánicamente no quiere decir que sea trivial. Y, en este sentido, Los Cien Torii me recuerda a un diseño con mecánica de colocación de losetas al que le tengo cierto cariño aunque, por sus defectos, no lo recomiende abiertamente. Hablo de Pelican Bay (aquí su tochorreseña), con el que el juego que hoy nos ocupa comparte esos turnos pausados, analizando el tablero y buscando la solución óptima (si es que la hay). En este sentido, hay tres personajes que pueden alterar de forma drástica el resultado de un turno, y evaluar las distintas opciones con o sin su ayuda puede generar más de un bloqueo en algún momento.

Como punto a favor de Los Cien Torii frente a Pelican Bay es que la duración de la partida es muy contenida, teniendo en torno a catorce turnos por jugador, pudiendo perdonar que, puntualmente, algún jugador se tome su tiempo a la hora de resolver su turno. Por eso, si sois de los que gustáis de un ritmo frenético en la colocación de losetas, diseños como Cacao (aquí su tochorreseña), donde las opciones están mucho más limitadas en cada turno, pueden ser mas de vuestro agrado.

Detalle Tablero

Otro detalle en común con Pelican Bay es la dependencia del azar, que considero tal vez un punto por encima de juegos como nuestro amado Carcassonne (aquí su tochorreseña), referencia absoluta a la hora de hablar de colocación de losetas. En el juego de las islas paradisiacas y en el de los arcos japoneses las losetas en mano pueden ser muy buenas o muy malas según la distribución que haya en mesa. Por ejemplo, no es para nada inusual que un jugador reciba en su mano pocas (o ninguna) loseta que muestre un determinado tipo de monumento, lo que le impedirá formar un camino coincidente cuando es la jugada más conveniente, mientras que otro rival sí dispone de dicha loseta y, cuando le toque, puede nadar entre fichas de recursos.

Como compensación para estas situaciones tenemos los arcos azules, que permiten obtener cualquier tipo de ficha que no sea la del camino formado. Pero, de nuevo, tiene que estar el tablero configurado para poder aprovechar esta característica. Así que hay que estar preparados para tener un mal día y que, por muy bien que juguemos, no podamos hacernos con la victoria.

Esto me da pie para hablar de uno de los aspectos que más me gustan del juego, esto es, la gestión de los recursos y que es donde más paso en la toma decisiones hay. Es cierto que no es un sistema especialmente complicado, pero si tenemos en cuenta las limitaciones de las losetas en mano y el objetivo personal de intentar consolidar en puntos de victoria los recursos así como intentar solicitar la ayuda de un ayudante en cada turno para seguir aumentando la cantidad de puntos de victoria, decidir cuándo emplear recursos para aprovechar el efectos de estos ayudantes no es una decisión fácil de tomar.

Detalle Poeta y Samurái

De entrada, porque, aunque los personajes proporcionen puntos de victoria, son menos rentables que las losetas de monumentos. No hay que ser un experto en matemáticas para comprobar que una loseta de monumento convierte una ficha de recurso en un punto de victoria, mientras que los personajes, a excepción del samurái y el vendedor, transforman tres puntos de victoria en dos (solo la tercera activación mantendría una razón de uno a uno, pero si hacemos la suma total, habremos gastado 9 recursos para acumular 7 puntos). Si encima el acumular losetas de monumentos está bonificado al conseguir el conjunto de los seis tipos o que tres de ellos hayan alcanzado los diez puntos, ya debería quedarnos claro que solo debemos contratar personajes de coste tres si esto nos va a proporcionar al menos cuatro fichas más que si no lo contratásemos (las 3 fichas del coste más una que haga más rentable el movimiento). Aunque claro, habrá casos en los que contratar un personaje permitirá entregar fichas desparejadas para conseguir fichas de un mismo tipo.

Para darle algo de movimiento al tema de los personajes al comienzo de la partida, los jugadores reciben dos monedas que, casi de forma instintiva, malgastarán en los primeros turnos contratando al samurái o al vendedor por lo llamativo de la loseta. Y, aunque es cierto que es una jugada aceptable (convertiremos una ficha que no tiene otra utilidad en dos puntos de victoria), casi puede resultar más interesante mantenerlas para abaratar el coste de un personaje más potente en turnos posteriores. Porque ya me diréis qué interés tiene bloquear con el samurái un espacio de construcción a las primeras de cambio, cuando hay mil opciones pero ninguna es especialmente potente por la poca cantidad de losetas dispuestas sobre la mesa.

Detalle Personajes

 

Con todo, Los Cien Torii me parece un diseño bastante apañado y que, si buscáis un diseño de colocación de losetas para jugar con cualquiera, es una buena opción, aunque, en mi opinión, se queda un pequeño peldaño por debajo de Cacao y unos cuantos tras Carcassonne. Si ya estáis servidos de este tipo de diseños, seguramente no tendrá cabida en vuestra ludoteca. Pero que conste que es de esos diseños que, con pocos turnos, te deja un poso de satisfacción al tener la sensación de haber tomado un buen puñado de decisiones relevantes.

En cuanto a la escalabilidad, es un juego especialmente táctico, y que, si le sumamos la influencia del azar, creo que como mejor funciona es a dos jugadores, ya que, si un jugador forma un gran camino, el rival puede aprovecharlo, y entre ambos deciden cuando cerrar el grifo, mientras que a cuatro jugadores te puedes encontrar una situación similar y, como cuarto jugador, ver como todos se han beneficiado de algo y tu no. Aunque es cierto que a 3-4 jugadores habrá una mayor competencia, pues no hay suficientes losetas de bonificación para todos. En este sentido le echo en falta algún elemento más para meter el dedo en la oreja a los rivales, ya que los bloqueos con el samurái no me parecen especialmente potentes.

La rejugabilidad es la clásica de este tipo de diseños, reservando pocos secretos una vez que se han jugado dos o tres partidas. En la edición de kickstarter se incluyeron unas miniexpansiones en forma de cartas que amplían el margen de maniobra de los jugadores para aumentar ligeramente el control, pero nada que haga que el juego tenga mucha más variabilidad. De esos juegos que pueden salir a mesa con facilidad, pero es recomendable no abusar de ellos.

Detalle Mano

 

En cuanto a producción nos encontramos con unos acabados de alto nivel. Las losetas tienen una última capa brillante muy gustosa al tacto, además de un grosor ligeramente superior al habitual. Las fichas de recursos se destroquelan fácilmente y los peones del samurái y el poeta tienen una serigrafia llamativa. Todo recogido en una caja en la que los elementos quedan bastante ajustados. El reglamento es bastante claro y no deja lugar a dudas, disponiendo de una loseta de referencia que reúne los conceptos clave de la partida.

Comentar también lo bien escogido del tema. Los Cien Torii, de nuevo como Pelican Bay, es de esos juegos para disfrutar de forma relajada, tomándose un te mientras el sol se pone en el horizonte y las primeras estrellas aparecen en el firmamento. Es un juego que se presta a disfrutar del viaje pero sin dejar de lado el aspecto competitivo. Aquí tiene mucho que decir nuestro querido Vincent Dutrait, con unas ilustraciones espectaculares (especialmente la portada, con una perspectiva justo a punto de atravesar un arco que llama la atención de primeras), así como unos personajes muy bien definidos y un colorido realmente atractivo. Tal vez la única pequeña pega que se le puede poner es la posición de los monumentos en algunas losetas con caminos entrecortados, que a veces la mente nos juega una mala pasada y nos hace pensar que está en una parte del camino y realmente está en otra (afortunadamente no llega al nivel de locura de las torres en Broom Service).

Y vamos cerrando. Los Cien Torii es un diseño con mecánica principal de colocación de losetas con uno de esos temas zen que invitan a jugar de forma relajada pero sin perder de vista el resultado y la competición. Es cierto que, aunque conceptualmente es accesible, puede generar situaciones en las que el análisis puede trabar la partida. Esto y la influencia del azar son sus puntos negativos más relevantes. En contra, es de esos juegos que, con pocos turnos, te da la sensación de haber tomado un buen puñado de decisiones. Además, la producción es bastante remarcable. Por todo esto le doy un…

Notable

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7 comentarios en “Reseña: Los Cien Torii”

  1. Salud

    Como siempre, una estupenda reseña. El juego parece bonito y funcional, pero no sé, me da que se han pasado con el precio (más si lo comparamos con Cacao, por ejemplo… ¿o tal vez lo deberíamos hacer con Cacao+alguna expansión para la misma sensación de juego?). Ahora bien, ese tema de «ir por caminos para puntuar por monumentos» me parece forzado y poco agradable, al margen de que las ilustraciones y acabados sean realmente simpáticos.

    Creo que se te ha chispoteado el final: «Los Cien Torii es un diseño con mecánica principal de colocación de trabajadores»… vamos, donde dice «trabajadores» debería decir «losetas», ¿no?

    Hasta luego 😉

    Responder
    • Pues sí 😛

      Las cosas de tochorreseñar a altas horas de la madrudaga. Lo corrijo ahora mismo.

      Yo el precio casi nunca lo tengo en cuenta a la hora de dar la opinion, aunque como producto es algo bastante relevante. Pero como entran muchos factores (caché del autor, editorial, fabrica, materiales, numero de copias producidas…). Un juego no es mejor o peor si cuesta mas o menos. Otra cosa es que se vaya a vender mejor si cuesta menos 😛

    • Salud

      Entiendo y, en gran medida, comparto lo que dices con lo del precio. Son muchos factores para que un producto valga 20, 40 u 80 y depende, entre otras muchísimas cosas, de la tirada; pero no lo digo desde el punto de vista de la rentabilidad del producto para la editorial sino de lo que parece ofrecer… no sé, a mí me pasa con muchos juegos, que en la cabeza tengo una suerte de «por esto estoy dispuesto a pagar hasta esta cantidad» y si dos juegos dan cosas parecidas, al final tiro por el más barato (sobre todo cuando la diferencia es muy grande).

      También es cierto que lo importante está en cuánto partido le sacas a un juego, no de la inversión inicial que haces en él (porque un juego de 20 que no ve mesa «sale más caro» que el de 40 que todos los fines de semana sale de su caja).

      Hasta luego 😉

  2. Debo reconocer que me llamó la atención cuando lo ví en el catálogo de Maldito, pero con el paso de las semanas en las que he visto reseñas, se me ha ido desinflando. Me transmite sensaciones a un Carcassonne sobreproducido. Igual que cuando te comprar un móvil, para mí el precio (igual que las mecánicas, componentes, rejugabilidad, escalabilidad, etc…) forma parte de la valoración de un juego (ya sé que no estás de acuerdo ;)). Considerando ésto, el CC me parece un producto bastante mejor. La misma razón por la cual (y me adelanto ;)) no me atrae tanto La Isla de los Gatos, que me parece básicamente un Patchwork ‘plus’ sobre-producido. Por cierto, siguiendo con las novedades de Maldito, me ha llamado la atención el Bosk, estaré atento a tu tochorreseña!.

    Responder
    • Es que Carcassonne es mucho Carcassonne. Por eso uno es un sobresaliente muy solido y este es un juego recomendable y que cumple su función, pero que si ya tienes 3-4 juegos de colocación de losetas en tu ludoteca, dificilmente tendrá hueco.

  3. Hola Iván, después de leer tu último comentario, te quiero preguntar, cuáles son tus juegos Top de colocación de losetas?

    Responder
    • Que tengan esta mecánica como principal, pues serían:

      Carcassonne (el rey), Tigris & Éufrates y Samurai.

      Pondría en un segundo escalón de juegos muy buenos de colocación de losetas a Suburbia, Patchwork, Ginkgopolis, Taluva, Alhambra.

      Ha salido un buen pack 😛

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