Reseña: Carcassonne

Introducción

La ciudad de Carcasona, en el sureste de Francia, es famosa por su ciudadela amurallada que data de la época romana y medieval. Los jugadores intentarán hacer fortuna situando a sus seguidores en los caminos, ciudades, monasterios y granjas que hay en la región, una región que irá cambiando a medida que avance el juego. Disponer acertadamente a estos seguidores, ya sean bandidos, caballeros, monjes o campesinos, será indispensable para alcanzar la victoria.

Portada
Portada

Así se nos presenta Carcassonne, un clásico diseñado por Klaus-Jürgen Wrede, autor de otros títulos conocidos como The Downfall of Pompeii, Mesopotamia o Rapa Nui. El juego fue publicado por Hans im Glück en el año 2000, obteniendo el famoso galardón Spiel des Jahres en 2001. De las ilustraciones se encarga Doris Matthäus (como en muchos títulos de la editorial alemana), quien ya estuvo a los pinceles en juegos como El Grande, Tigris & Éufrates, Saint Petersburg o Elfenland.

El juego se encuentra editado en nuestro país por Devir en numerosas versiones, aunque es completamente independiente del idioma (a excepción del reglamento). Permite partidas de 2 a 5 jugadores, con una edad mínima sugerida de 8 años y una duración aproximada de 30 a 45 minutos. Su precio de compra recomendado es de 25 €. Para esta reseña se ha utilizado la edición antigua de Devir.

Contraportada
Contraportada

Importante: si ya conoces el juego y/o sólo te interesa mi opinión sobre el mismo, puedes pasar directamente al apartado de Opinión. Los apartados Contenido y Mecánica están destinados especialmente a aquellos que no conocen el juego y prefieren hacerse una idea general de cómo funciona.

Ir a la Opinión Personal

 

Contenido

Dentro de una caja de cartón de dos piezas (tapa y fondo), de dimensiones 27,5×19,1×6,7 cm. (caja rectangular mediana tipo Saint Petersburg o Santiago de Cuba), nos encontramos con los siguientes elementos:

  • 72 Losetas de Terreno (de cartón)
  • 40 Seguidores (8 de cada color: amarillo, rojo, verde, azul y negro) (de madera)
  • Tablero de Puntuación (de cartón)
  • Reglamento
Contenido
Contenido

 

Mecánica

Carcassonne es un juego de colocación de losetas en el que los jugadores irán desarrollando la ciudad de Carcasona y sus alrededores. Mediante unos meeples, se irán ocupando diversas estructuras que, cuando se completen, proporcionarán puntos al jugador o jugadores que más meeples posean en ella.

 

Conceptos Básicos

Empezamos con el eje fundamental del juego, esto es, las Losetas. Con ellas iremos formando un tablero modular sobre el que los jugadores irán colocando sus meeples. Estas losetas cuadradas mostrarán una serie de elementos en su interior: caminos, ciudades, prados y claustros. La regla básica a la hora de colocar una loseta será que esta debe conectarse coherentemente con las ya dispuestas sobre la mesa, es decir, que los bordes de la loseta nueva concuerden con los de aquellas con las que colinde.

Losetas
Losetas

Estos elementos representados sobre las losetas permiten desarrollar diversas estructuras con límites definidos. Estas estructuras proporcionarán puntos a los jugadores una vez sean completadas. Así tenemos:

  • Caminos, los cuales se completan cuando el segmento está delimitado por los dos extremos, ya sea con una entrada a una ciudad o claustro o con un cruce.
  • Ciudades, las cuales se completan en el momento que esta no pueda ser ampliada, es decir, la muralla está cerrada y no contiene huecos.
  • Claustros, los cuales se completan rodeando a la loseta del claustro con ocho losetas.
  • Prados, que son un tipo especial de estructura que no es posible completar durante la partida, proporcionando puntos al final de la misma en función del número de ciudades completadas que colinden con las mismas.
Loseta de Inicio
Loseta de Inicio

El otro elemento principal del juego son los seguidores (meeples). Cuando un jugador coloque una loseta, tendrá opción a colocar uno de los seguidores de su reserva (si le quedan) sobre dicha loseta. En función de sobre qué elemento lo coloque, el seguidor pasa a pertenecer a un determinado gremio. Así, si un seguidor se coloca sobre un camino se convierte en un ladrón, si se coloca sobre una ciudad se convierte en un caballero, si se coloca sobre un claustro se convierte en un monje y si se coloca sobre un prado se convierte en un granjero.

Meeples
Meeples

La otra regla de colocación básica, esta referente a los seguidores, es que no se puede colocar un meeple sobre una estructura que ya posea meeples sobre ella (independientemente de a qué jugadores pertenezcan). Lo que sí está permitido es conectar dos estructuras con meeples, de forma que todos los meeples pasan a formar parte de una única estructura. Hay que tener especial cuidado con los prados porque es fácil no darse cuenta de que un determinado prado ya tiene meeples.

Los puntos se anotan en un tablero rectangular con casillas que van de los 0 a los 49 puntos. Durante la partida, los jugadores avanzarán su meeple de puntuación a medida que se vayan completando estructuras en las que tienen mayoría de meeples, independientemente del jugador que las complete al colocar una loseta.

Tablero de Puntuación
Tablero de Puntuación

Y con esto tenemos suficiente.

 

Preparación de la Partida

  1. Se coloca la loseta de inicio en el centro de la mesa.
  2. Se mezclan todas las losetas y se forman varias pilas para que los jugadores tengan al menos una cerca de la que robar.
  3. Se dispone el tablero de puntuación a un lado de la mesa.
  4. Cada jugador recibe un conjunto de 8 meeples, de los cuales uno deberá colocar en la casilla 0 del tablero de puntuación.
  5. Finalmente, se elige al jugador inicial (el reglamento sugiere que sea el jugador más joven el que elija al jugador inicial).

¡Ya podemos comenzar!

Partida Preparada
Partida Preparada

 

Desarrollo de la Partida

Una partida a Carcassonne se desarrolla a lo largo de una serie de turnos disfrutados por los jugadores de forma alternada.

En su turno, un jugador deberá:

  1. Robar una loseta del suministro.
  2. Colocar la loseta sobre la mesa de forma legal, esto es, colocándola de forma que las estructuras de la loseta sean coherentes con las que están adyacente, es decir, que prado colinde con prado, camino colinde con camino o ciudad colinde con ciudad.
  3. El jugador podrá colocar un único meeple (si dispone de ellos en su reserva) en la loseta que acaba de colocar en alguna de las cuatro estructuras posibles (camino, ciudad, claustro o prado), siempre y cuando en dicha estructura no hubiese ya al menos un meeple, independientemente del dueño de este.
  4. Si, tras colocar la loseta y, opcionalmente, el meeple, alguna estructura es completada, esta se evalúa, proporcionando puntos al jugador o jugadores que más meeples tenga sobre dicha estructura y devolviendo los meeples a sus respectivos dueños (independientemente de si recibieron puntos o no):
    • Caminos: 1 punto de victoria por cada loseta que componga el camino.
    • Ciudades: 2 puntos de victoria por cada loseta que componga el camino más 2 puntos de victoria por cada escudo presente en el ciudad.
    • Claustros: 9 puntos de victoria.

Tras esto, el turno pasa al jugador de la izquierda.

Detalle del Tablero
Detalle del Tablero

 

Fin de la Partida

La partida finaliza en el momento que no quedan más losetas para robar, procediendo a la puntuación final:

  • Se evalúan todas las estructuras incompletas, proporcionando puntos al jugador que más meeples posea sobre dicha estructura incompleta (si son varios jugadores empatados, todos reciben todos los puntos):
    • Caminos: 1 punto de victoria por cada loseta que componga el camino incompleto
    • Ciudades: 1 punto de victoria por cada loseta que componga la ciudad incompleta más 1 punto de victoria por cada escudo presente en dichas losetas.
    • Claustros: 1 punto de victoria por cada loseta que rodee al claustro más 1 punto por la propia loseta del claustro.
  • Se evalúan las granjas. Cada prado proporciona puntos de victoria a aquel jugador o jugadores que más granjeros posean sobre dicho prado, recibiendo 3 puntos de victoria por cada ciudad completa que colinde con dicho prado.

El ganador será el jugador con mas puntos de victoria.

 

Opinión Personal

Bueno, hoy toca saldar una deuda pendiente. Muchos de vosotros os estaréis preguntando como es que, a estas alturas de la película, alguien se atreve a reseñar Carcassonne, un juego que, probablemente, todos los que se lean la oleada de párrafos que vienen a continuación tienen en sus estanterías. Pues es muy sencillo. Cuando empecé con el blog, la idea era ofrecer un archivo de reseñas que ofreciesen el máximo de información de cada juego (siempre teniendo en cuento mi punto de vista), por lo que un juego como Carcassonne DEBE tener su tochorreseña. Más vale tarde que nunca. Así pues, procedamos a analizar este clásico entre los clásicos.

Empecemos por el principio. Siempre que nos viene un posible neófito a pedirnos consejo sobre qué primer juego probar y/o comprar para adentrarse en la afición, solemos tirar alguno de los títulos que compone la Santísima Trinidad de la Iniciación Lúdica: Colonos de Catán, ¡Aventureros al Tren! y el que hoy nos ocupa.

Detalle de Partida
Detalle de Partida

En mi caso, yo siempre tiro por Carcassonne. Los motivos, a continuación. A Colonos de Catán lo descarto directamente porque para mí es el peor juego de los tres clásicos y es un juego cuyo espectro de jugadores es mucho más reducido. Las mecánicas de negociación no son del agrado de todos los jugadores y, además, el factor azar es mucho más elevado, llegando a tener turnos inútiles que pueden desesperar hasta al más tranquilo. Y ¡Aventureros al Tren!, siendo un grandioso juego, acaba volviéndose monótono y, como primera compra, no es lo que se dice muy económico.

Y es que Carcassonne, siempre según mi opinión, es el juego perfecto para unos primeros pasos en esto de los juegos de mesa modernos. Lo tiene todo: es asequible, rejugable, ameno, escala bien y es relativamente económico. Vamos a ir desgranando estos parabienes con un poco (mucho) más de detalle.

Empecemos hablando del desarrollo de la partida. Carcassonne es un juego tremendamente sencillo que se explica en un periquete y en diez minutos ya estamos colocando losetas. Es, como he dicho, de los juegos más asequibles que podemos encontrar en el mercado. Tan simple como coger una loseta, evaluar donde ponerla, colocar un meeple encima y listo.

Para mi es clave el uso de la mecánica de colocación de losetas que convierte la experiencia de juego en una especie de puzle conjunto en el que todos participan, independientemente de que estén compitiendo. Queramos o no, este sistema es tremendamente agradable. Por un lado, porque la mayoría de nuestra generación habrá hecho más de un rompecabezas de más o menos piezas, y nos gusta crear composiciones curiosas. Y, por otro lado, le añade un punto de tensión muy interesante, ya que, a medida que vayamos formando estructuras, iremos necesitando piezas más específicas, y estaremos rezando a los dioses para que la próxima que robemos sea esa que nos permita anotar una buena cantidad de puntos.

Alguno podrá argumentar que se trata de una mecánica azarosa, y podría no faltarle razón. Pero, según yo lo veo, esta influencia de la suerte está en la justa medida para que el titulo sea rejugable y permita un amplio espectro de jugadores.

Por un lado, un jugador novato, aunque se enfrente a masters del universo con tropecientas mil partidas a sus espaldas, saben que siempre podrán ganar si los hados le son algo más favorables que esos jugadores experimentados.

Por otro, gracias a esa aleatoriedad en la aparición de las losetas, las composiciones que se van componiendo sobre la mesa rara vez se parecerán entre sí. Y esto obliga a los jugadores a enfocar la partida con diversas estrategias para intentar abrir brecha en el marcador respecto a sus rivales. No es lo mismo que se formen numerosas ciudades pequeñas conectadas por un prado, que aparezca una ultraurbe en la que todos los participantes intenten pillar cacho.

Detalle de Puntuación
Detalle de Puntuación

Aun así, el factor azar puede mitigarse tirando de estadística y de memoria. Y es que los jugadores avanzados llegan a aprenderse los tipos de loseta y la cantidad de cada una de ellas, de forma que, a medida que avanza la partida, saben cuáles faltan por salir y pueden tomar decisiones en función de la probabilidad de que le toque o no una determinada loseta. De hecho, en todas las implementaciones digitales esta suele ser una información que se ofrece, evitándole a los jugadores tener que memorizar todo el catalogo.

Otra de las virtudes de Carcassonne es que escala adecuadamente bien, sobre todo si uno no juega en modo ultracompetitivo. Es cierto que como más satisfactorio puede ser el juego es a dos participantes, ya que el control es máximo la variación del tablero entre turno y turno de un mismo jugador es mínima. A más jugadores aparece el caos y se convierte en un juego mucho más táctico en el que mirar a largo plazo, sobre todo a la hora de cerrar ciudades, es algo complicado. Con el máximo de jugadores, más vale pájaro en mano que ciento volando, y una ciudad pequeña son cuatro puntos para la buchaca que ya nadie nos va a quitar.

Carcassonne cumple a rajatabla los parámetros que definen a un Eurogame, y la inmersión temática no es una excepción, es decir, no existe. El juego se ambienta en Carcasona porque existe una ciudadela amurallada. Pero podría haber sido cualquier otra cosa. Una prueba clara es el elevado número de adaptaciones que ha sufrido el juego (convirtiéndose en franquicia). El más reciente, el de Star Wars (con motivo del estreno de la nueva película). Se puede amoldar a casi cualquier cosa. Pero es innegable que el componer esas pequeñas ciudadelas tiene un encanto sin el cual el juego ya no tendría sentido. Por si queréis ampliar, no dejéis de visitar el Viajero de Tablero de Carcasona en el que hacemos un pequeño tour por las localizaciones que inspiraron a la ilustradora a la hora de ambientar el juego.

Reverso de las Losetas
Reverso de las Losetas

Ya lo hemos comentado anteriormente, pero el juego es altamente rejugable gracias al orden aleatorio de las losetas y el aceptable grado de interacción entre los jugadores. Una vez que se domina la mecánica, los participantes estarán constantemente intentando adherirse a esa ciudad o camino que tanto trabajo nos ha costado erigir. Ya ni os cuento la batalla campal que se libra con los granjeros. Y por si fuera poco, Carcassonne puede presumir de ser el juego con más expansiones publicadas de la historia (hablo de juegos de tablero), por lo que podemos ampliar los conceptos de juegos y la vida del título casi hasta el infinito, aunque yo recomendaría nunca mezclar más de dos expansiones grandes o una grande y dos pequeñas para no encontrarnos con que una partida a Carcassonne dura más que una partida a Twilight Imperium.

Hablemos de la edición. Las copias que podemos encontrar en nuestro país son calidad estándar y de mismo acabado que las de cualquier tirada de otro país, esto es, nivel Hans im Glück. Carcassonne define el cómo debe ser un juego de colocación de losetas, con el tamaño y el grosor perfecto. Losetas de un tamaño distinto (más grandes o más pequeñas) son incomodas de manejar. Lo mismo con el grosor. Lo dicho, el tamaño justo. También marcó tendencia con el uso de los famosos meeples que ahora vemos por todas partes. Lo único malo es que en la caja si viene una cantidad de aire considerable, pudiendo almacenarse perfectamente en una caja de las que se usan en sus expansiones. Simplemente habría que plegar el tablero, el cual es un útil de la partida y no afecta al desarrollo de la partida. Es más, yo muchas veces me he llevado el juego al trabajo sin tablero de puntuación y he utilizado una aplicación de conteo de puntos. Pero bueno, como siempre, cajas tan pequeñas dificultan la justificación de un determinado precio que en este caso es adecuado. Por último, el reglamento está adecuadamente estructurado y explicado, así que nada que objetar.

En las ilustraciones tenemos a la entrañable Doris Matthäus, con un estilo tan reconocible como anticuado. En su día fue artista de cabecera de unas cuantas editoriales, encargándose de títulos como El Grande (aquí su tochorreseña), Tigris & Éufrates (aquí su tochorreseña) o Saint Petersburg (aquí su tochorreseña). Hoy en día su forma de dibujar ha quedado algo obsoleta y solo nos la encontramos en títulos dirigidos al público infantil. De hecho, la reedición que este mismo año se ha lanzado del juego que hoy nos ocupa ha corrido a cargo de Anne Pätzke y Chris Quilliams. Si bien es cierto que la nueva edición luce maravillosamente, el cambio de look dificulta el uso de expansiones antiguas. Son compatibles, pero visualmente no queda homogéneo.

Detalle de Partida
Detalle de Partida

Y vamos cerrando ya. Carcassonne es el juego perfecto para iniciarse en esta afición, ya que abarca todas las virtudes que solemos buscar en los juegos de mesa: rejugabilidad, escalabilidad, diversión, estrategia, influencia del azar ajustado y asequible económicamente. Por decir algo en contra, que a muchos jugadores puede volverse excesivamente táctico y no puedes intentar desarrollar estructuras medianamente interesantes sin que nadie te acople. También que en no muchas partidas le habremos sacado bastante jugo, por lo que habrá que tirar de expansiones. Pero, aun así, sigue siendo tremendamente entretenido. Por todo esto le doy un…

Sobresaliente

26 comentarios en “Reseña: Carcassonne”

  1. Buenos días, Iván!
    Qué mmmaravilla! Qué alegría leer el título de la entrada al abrir el blog. A mí es un juego que me encanta, y para nada estoy de acuerdo con las críticas que recibe entre los jugones de culo pelao. De hecho estoy convencido de que si fuera un juego raruno, publicado en una editorial extinta, que sólo se encontrase en los mercadillos de segunda mano, estaría valoradísimo como juego de peso ligero. A mí me divierte muchísimo y creo que tiene un nivel de puteo elevado que pocas veces se señala. Esto de robarse ciudades y campos o poner losetas a traición para imposibilitar cerrar determinadas construcciones me parece súper cabrón, y me encanta. Y tampoco me parece tan tan azaroso. Jugándolo bien, casi siempre puedes hacer grandes cosas con cualquier loseta. A lo mejor no te da para cerrar tu súper ciudad, perom te da para ir acoplándote por otro lado al campo de otro.
    En cuanto a las expansiones, también me encantan. Coincido contigo que su número es básico+1 grandes o básico + grande + dos pequeñas. Yo tengo un montón de las pequeñas y algunas de las grandes, y las voy combinando según va apeteciendo cuando salen a mesa. Obviamente hay algunas que funcionan mejor que otras, y también que algunas flojean si se mezclan con otras más potentes que hacen que ignores los efectos de las primeras, pero que lucen más si se juegan sin combinarlas, ganando protagonismo. Justo hace un par de días me pillé las dos que hay con monasterios/castillos alemanes, que me pareción súper bonita, y la de los cátaros, que sirven para romper ciudades (más puteo).
    Por último, en cuanto al restyling que le han hecho, MAL. Adoro los diseños de Doris Mathaus. De hecho cada vez que veo un juego tonturrio con sus ilustraciones en la BGG acaba en la wishist y luego en la cesta de la compra. Me parecen ilustraciones súper encantadoras, que le dan un aspecto retro al juego que le viene de maravilla. Me recuerda al aspecto que tenían los juegos de mesa cuando yo era pequeño. El nuevo restyling es, como todo lo que se ilustra hoy, demasiado photoshopero, brilloso, espectacular, hiper colorido, pero a su vez impersonal. El mes pasao me pillé el Elfenland viejuno, súper bonito, con tal de no pillar la nueva versión que han sacao de nuevo tan photoshopera. Y el Saint Petersburg igual, me costó un potosí encontrar la viejuna y su expansión en lugar de la fea que han sacado nueva.
    En fin, que para mí es un imprescindible y que me hacen los ojitos chirivitas cada vez que lo saco a mesa. Y que para nada tengo la sensación d estar jugando a un juego de iniciación para que guste a los nuevos, sino más bien, “qué suerte que puedo sacar éste que me flipa y les gusta a los demás”.
    Un saludo y buen finde!

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    • Es un juego que debería estar en todas las casas. Es como el Quijote en libros. Hay que tener uno. Aunque no seas un jugón. Y si lo eres, DEBES.

  2. Un juegazo que es verdad, necesitaba su propia tochorreseña.
    A mi es de esos juegos que pasen los años y las partidas que pasen, sigue molando muchísimo. Ahora las nuevas ediciones incluyen expansiones, y las cajas grandes hasta incluyen meeples rosas, por lo que no hay manera de que no nos guste 😀

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  3. Ya era hora de su tochoreseña, Buen trabajo!

    Todo un clasicazo, fue mi primer juego, el que me enganchó en este mundillo, incluso ahora con una colección amplia y variada, sigue saliendo a mesa, y la verdad que es un juego que nunca m da pereza o m importa jugarlo.
    Eso si yo lo prefiero a dos jugadores.

    A seguir tochoreseñando, un placer leerte

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    • En mi caso igual. Es un juego muy agradable y que ve mesa con facilidad. Facil de explicar, facil de jugar y, aun así, muy entretenido. Gracias por el comentario!!

  4. Una salvedad: yo como iniciación no lo jugaría a 5. Y ni siquiera a 4. Si alguien se recrea en la colocación de sus losetas (AP o espíritu artístico: dónde pongo esta para que quede más bonito) los entreturnos a un novato se le pueden hacer eternos. Conozco gente que ha jugado una sola partida y dificilmente repetirá. Le pareció aburrido. Lo que quería decir es: me lo enseñaron en una partida a 5, nos eternizamos y el 90% del tiempo estuve mirando/esperando.

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    • Pues yo no he tenido problemas incluso con partidas a 6. Eso sí, en estos casos hago una pequeña modificación que no afecta al juego. Y es que en vez de robar en tu turno, robas al final de él, comenzando el juego con una loseta en la mano. De esta forma, cuando le toca a un jugador, ha dispuesto de todo el entreturno para saber donde colocar la loseta y buscar alternativas por si, cuando le toca, le quitan el sitio. Alguien podría decir que se desvirtua el juego porque se afectan sobre las probabilidades de las losetas que restan por salir y demás historias, pero para iniciar al personal es irrelevante 😛

  5. Muy interesante la tochoreseña. Mi grupo juega una vez al mes pero con todas las expansiones metidas…acabamos con los sesos fundidos pero a las pocas semanas ya quieren resarcirse los que no ganaron. Y es que resulta fundamental el hecho de superación personal que ¡supone dominar la cantidad de opciones de acción que se van creando según avanza la partida. Se hecho el otro día ganó una persona que aún no lo había conseguido y queda otra por lograrlo. El hecho de que cada partida es una experiencia irrepetible hace que la jugabilidad y el aprendizaje sean eternos.

    ¿Alguien sabe donde conseguir las mini expansiones “el túnel” y “el colegio”? Aparte de en Spielbox o Cundco.de, claro.

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    • Pues no tengo ni idea. Hombre, en la BGG siempre hay un mercadillo y es posible que la gente lo venda. Mas allá ya no sé.

  6. ¿Soy el único que piensa que la expansión “la catapulta” debería ser una continuación del Carcassonne Junior y no de la versión adulta? Es demasiado torrebrunesca.

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  7. Respecto al cambio de dibujante, muy interesante tiene que ser cualquier nueva expansión como para adquirirla; no me pienso desprender de mis primeras ediciones para recomprar todo otra vez y estéticamente cambia demasiado si se pasa a mezclar ambos estilos, independientemente de cual me guste más -que es Doris Matthaus.

    Además el juego ya es bastante extenso y por ende, de capacidades infinitas. Si tengo por añadir las 6 mini expansiones de Devir, “colinas y ovejas” y las alemanas “halb so wild I y II” y “die pest”. XD!!!

    compré el juego básico sólo por tener “la fiesta” y luego regalé el resto junto con “la [email protected] a mis sobrinos para ir plantando la semilla de nuevos jugadores para el día de mañana. Je, je.

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    • De las miniexpansiones puedes pasar. Para mi gusto, solo 2 merecen la pena: Los Ladrones y El Mago y la Bruja. El resto son muy flojas.

    • Compré las 6 mini expansiones en bloque por si luego se agotaban sin posibilidad de encontrarlas. Pero desde luego hay algunas reglas algo flojas. Y lo de Máquinas Voladoras en plena Edad Media…en fin. Es rizar el rizo.

    • Yo en el tema no entro, pero es que no aportan gran cosa, solo enmarañan el juego. Exceptuando las dos que te he dicho.

  8. Actualmente existen también las versiones del “Carcassonne 2015” (con la expansión Rio y Abad) y “Carcassonne Plus” (con las expansiones: Posadas y Catedrales – Constructores y Comerciales – Las seis mini expansiones).

    Has llegado a probar alguna de ellas? Existe alguna que pueda merecer más la pena que otra a la hora de hacerse con un Carcassonne.

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    • Yo tengo la ed. Plus del 2014 (la que trae las miniexp + posadas y catedrales + constructores y comerciantes). Me parece mas interesante la última, que incluye Colinas y Ovejas y La Rueda en vez de las miniexpansiones, que realmente son un poco estafa. Yo creo que lo ideal es comprarse el básico e ir adquiriendo expansiones a medida que el juego se vaya agotando. Practicamente he probado todas las expansiones, por lo que si quieres consejo, solo tienes que preguntar por alguna en concreto. Saludos!

  9. Yo aún tengo dudas después de leer todo el artículo y opiniones de los lectores.

    Personalmente tengo pensado piyar la edición 2015 (Rio y Abad) o Plus 2014 (Posadas y Catedrales, Constructores y Comerciantes, Ovejas y Colinas, y La Rueda de la Fortuna).

    Obviamente la segunda es mucho más completa pero sus expansiones aportan mucho al juego básico? Llega un momento en que teniendo tantos juegos como los que tengo, el tener una edición de lujo igual no sale tanto a mesa por la cantidad de componentes.

    qué opinión te merece?

    Gracias

    Responder
    • Hombre, si te vas a embarcar en esta historia, tienes que moverte rápido, porque con el cambio de edición, las expansiones con el formato antiguo irán desaparecienco. Dicho esto, creo que la mejor opcion es el Plus 2014 y pillarse las expansiones sueltas importantes que falten: Princesa & Dragon, Abadia y Alcalde y Puentes y Mercados. Si prefieres ir poco a poco, entonces 2015 y te vas pillando las expansiones nuevas.

  10. Siempre entretenidísimo Carcassonne.

    También yo tengo la caja Plus 2014 y estoy muy satisfecho. Solemos jugar a 2 y va perfecto. La expansión que menos nos ha convencido es la de la Rueda de la Fortuna.

    Las otras tres, muy buenas.

    Además, hemos completado comprando la caja suelta de La Abadía y el Alcalde. Todo formato antiguo. Con todo ello, hay Carcassonne para rato.
    Saludos.

    Responder
  11. Buenas Ivan!

    Primero decirte que soy uno de esos que te lleva siguiendo muuuucho tiempo por el blog y tambien el podcast, enhorabuena por tu trabajo crack!

    Un par de preguntas simples: Juegas con la variante de tres losetas en mano o la has probado al menos para limitar el azar? Y la siguiente: Cuales son tus expansiones favoritas/imprescindibles?

    Un saludo artista!

    Responder
    • Nunca juego con la variante de losetas en mano. Me encanta Carcassonne tal y como es. Solo le añado la de robar al final del turno, porque eso no afecta al juego y aligera la partida pudiendo pensar en el turno del rival.

      Mis expansiones favoritas… Difícil, porque de todas me gusta algo. Diría que imprescindible es la primera (Posadas y Catedrales) que no complica el juego, le da alguna opción más y mete el Meeple grande. Pero si tuviese que quedarme con una, me quedaría con La Abadía y el Alcalde. Es sutil y profunda. A ver si un día las tochorreseño todas.

  12. Que pedazo de juego, nos engancho desde el primer dia.

    Queria hacer una pregunta a una comunidad de expertos com esta, que version digital me recomendarias para poder jugar en pc? Por que he visto la de steam que no esta mal y en la pagina de boardgamearena tambien esta. Gracias de antemano.

    Responder

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