Reseña: Strike

Introducción

¿Quién será el más hábil y atrapara más dados de los que ha lanzado a la arena? ¿Y quién será el último que mantendrá dados en su reserva y se alzará victorioso en este emocionante juego de acción?

Portada

Así se nos presenta Strike, un diseño de Dieter Nüßle, siendo esta su único título publicado en el mundo de los juegos de mesa. Publicado por primera vez en 2012 de la mano de Ravensburger Spieleverlag GmbH en una edición multilenguaje. De las ilustraciones se ocupa Franz Vohwinkel, a quien ya conocemos de juegos como Egizia, Exploradores o Chinatown.

La primera edición del juego contiene el español como idioma, aunque esta edición está complicada de conseguir. De todas formas, el juego es completamente independiente del idioma. Permite partidas de 2 a 5 jugadores, con una edad mínima sugerida de 8 años y una duración aproximada de 15 minutos. El precio de compra recomendado es de 19,95 €. Para esta reseña se ha utilizado una copia de la edición en francés de Ravensburger.

Contraportada

Importante: si ya conoces el juego y/o sólo te interesa mi opinión sobre el mismo, puedes pasar directamente al apartado de Opinión. Los apartados Contenido y Mecánica están destinados especialmente a aquellos que no conocen el juego y prefieren hacerse una idea general de cómo funciona.

Ir a la Opinión Personal

 

Contenido

Dentro de una caja de cartón de dos piezas (tapa y fondo), de dimensiones 26,7×19,1×5,1 cm. (caja rectangular mediana estándar de Alea, como Glen More o La Isla), nos encontramos con los siguientes elementos:

  • 31 Dados (de baquelita)
  • Arena (inserto de plástico)
  • Base de la Arena (espuma)
  • Reglamento
Contenido

 

Mecánica

Strike es un juego de habilidad en el que los jugadores intentan mantenerse con vida lanzando dados a una arena y haciéndolos chocar, de forma que podrán recuperar dados si se obtienen valores repetidos.

 

Conceptos Básicos

El elemento fundamental de Strike son sus Dados. Estos representan gladiadores que van a luchar a muerte en la arena. Son dados de 6 caras con valores del 2 al 6 más una cara que muestra una X (representa la muerte del gladiador).

Dados

Estos dados se encontrarán inicialmente en la reserva personal del jugador (el ludus) y funcionarán, a su vez, como puntos de vida del jugador. De esta forma, si un jugador se queda sin dados será eliminado de la partida.

Por último, y no menos importante, está la Arena, donde los dados serán lanzados para que choquen entre sí. Es un habitáculo de plástico que se encuentra en el interior de la caja y cuenta con una alfombrilla de espuma que potencia el efecto rebote de los dados.

Arena

Con esto tenemos suficiente.

 

Preparación de la Partida

  1. Se coloca la arena en el centro de la mesa.
  2. Cada jugador recibe una cantidad inicial de dados dependiente del número de jugadores en la partida:
    • 5 jugadores: 6 dados
    • 4 jugadores: 7 dados
    • 3 jugadores: 8 dados
    • 2 jugadores: 9 dados
  3. También se lanza un dado en el interior de la arena, asegurándose que no muestra la cara con x.
  4. El resto de dados no se utilizan.
  5. El jugador de mayor edad será el jugador inicial.

¡Ya podemos comenzar!

Partida Preparada

 

Desarrollo de la Partida

Comenzando por el jugador inicial y continuando en el sentido de las agujas del reloj, cada jugador disfruta de un turno.

En su turno, un jugador debe lanzar un dado a la arena. Ahora pueden suceder dos casos:

  • Que haya uno o más valores repetidos entre los dados de la arena. En este caso el jugador toma todos los dados con valores repetidos y los coloca en su reserva personal. Con esto finalizaría su turno.
  • Que no haya ningún valor repetido en la arena. Entonces el jugador puede optar por lanzar otro dado a la arena o plantarse.
Detalle Lanzamiento

De forma adicional, se pueden dar las siguientes situaciones:

  • Si algún dado muestra la cara con una x o sale de la arena, ese dado será eliminado de la partida.
  • Si al comienzo del turno no hay ningún dado en la arena, el jugador que está en posesión del turno deberá lanzar todos los dados de su reserva personal en una sola tirada.
  • En el momento que un jugador se quede sin dados en su reserva personal quedará eliminado de la partida.

Una vez que el jugador recupere dados, decida plantarse o se quede sin dados en su reserva personal, su turno finaliza y le toca al siguiente jugador en el sentido de las agujas del reloj con dados su reserva personal.

 

Fin de la Partida

La partida finaliza en el momento que sólo un jugador tenga dados en su reserva, proclamándose vencedor.

 

Variantes

Varias Rondas:

  • Se decide un número de rondas a jugar, teniendo en cuenta que debe ser un número de rondas múltiplo del número de jugadores, para que cada jugador pueda ser jugador inicial el mismo número de veces.
  • En cada ronda, cuando un jugador es eliminado anota tantos puntos como jugadores tengan aún dados en su reserva. El ganador de la ronda recibe 0 puntos.
  • El jugador inicial de la siguiente ronda será el jugador sentado a la izquierda del que lo fue en la ronda recién finalizada.
  • El vencedor será el jugador con menor cantidad de puntos.

 

Opinión Personal

Hoy toca analizar uno de esos fenómenos lúdicos que suceden de vez en cuando. Alguien prueba un juego que se encuentra hundido en el ranking de la BGG del casi nadie había oído hablar y comienza a generarse una bola de nieve por la cual cada vez más jugones lo prueban y lo aprueban. El último título en pasar por este proceso ha sido Strike. Vamos a ver porque todo el mundo habla de él.

Ya sabéis que disfruto con los party games y las tonterías supinas como el que más. Pero esto que parece sencillo es harto complicado. Pocos son los juegos que, siendo más simples que el mecanismo de un botijo, consiguen enganchar al personal y generar carcajadas turno tras turno. Un ejemplo claro de este tipo de juegos es Crazy Coconuts (aquí su tochorreseña). Y el espíritu de este Strike es exactamente ese.

El juego implemente de forma abstracta y realmente simple la confrontación entre los diversos ludus que enviaban a sus gladiadores a luchar a la arena para gloria de su casa y entretenimiento del pueblo. Estos gladiadores no serán más que simples dados de seis caras que lanzaremos de la forma más certera posible a un pequeño coliseo que representa el inserto de la caja (con anillos donde los espectadores deberían sentarse). El objetivo: ser el último jugador con dados en su reserva.

La mecánica es tan sencilla como lanzar dados dentro de este bol de plástico e intentar obtener valores iguales para recuperar dichos dados. En caso contrario, quedará de nuestra mano decidir si seguimos lanzando dados (ya que en la arena habrá más hexaedros de baquelita simulando que combaten) o plantarnos por miedo a quedar fuera de la partida.

Si amigos, aquí vuelve a hacer acto de aparición una de mis mecánicas preferidas en cuanto a fillers y parties se refiere: push your luck o, dejando los anglicismos a un lado, forzar la suerte. El primer lanzamiento es obligatorio, pero, si no tenemos suficiente suerte y no obtenemos valores repetidos, tendremos que optar por seguir o parar. Y aquí es donde nuestro lado ludópata más oscuro hace acto de aparición. Es tremendamente fácil obcecarse y comenzar a lanzar dados con la esperanza de, al menos, recuperar parte de lo perdido. El resto, puro caos y genuino azar. Como debe ser.

Detalle Dado Lanzado

Ese caos y aleatoriedad son la clave de que Strike funcione a las mil maravillas. Los jugadores tenderán a probar mil tipos de lanzamientos, posturas extrañas y giros de muñeca con elevado riesgo de lesión, provocando situaciones hilarantes a la par que increíbles. La gente gritará, se sorprenderá, animará al resto de jugadores a lanzar un dado más.

Podríamos decir que existen dos tipos de momentos estelares en una partida de Strike. Por un lado, tenemos las pifias. Es sencillamente genial ver lo torpe que son algunos jugadores, llegándose a darse casos en tiradas en las que el dado ni siquiera roza la caja. Estallido de risa en la mesa.

Por otro lado, tenemos los mágicos momentos en los que la arena es limpiada, ya sea porque han muerto todos los dados o porque hemos obtenido todos valores repetidos. Cuantos más dados haya, más improbable es esta posibilidad, por lo que, cuando ocurre, la sorpresa invade la mesa. Alguna risa floja y el pavor en la cara del siguiente jugador en turno cuando comprende, instantes después, que le toca enfrentarse a una tirada de todo o nada. Con salir vivo de esa situación se dará con un canto en los dientes. Y si encima lo hace indemne, de nuevo, exclamaciones de sorpresa.

Todo esto con el modo básico. Pero si le metemos el modo con puntuación, el juego gana ese pequeño punto estratégico que lo convierte en algo sublime. Ya no solo consistirá en hacerse con la victoria siendo el único jugador con dados en la mesa, sino que se premiará el lograr aguantar más tiempo en juego, por lo que el incentivo por plantarse será más interesante.

Un buen ejemplo de comparación por mecánica y sensaciones podría ser Mondrian: The Dice Game (aquí su tochorreseña). Un juego que apela al mismo espíritu (lanzar dados de formas tronchantes) pero que, para mi gusto, el haber intentado enfocarlo desde un punto de vista ligeramente más serio hace que se quede a medio camino de lo que Strike consigue. Aquí simplemente te limitas a tirar dados y a divertirte. Algo tiene que tener cuando, por ejemplo, ha conseguido mantener sentada en la mesa a mi madre jugando y que ella misma fuese la que pidiera echar una ronda más unas cuantas veces.

Por supuesto, si buscáis un juego con una mínima profundidad, alejaos de Strike. Es un diseño bobo que funciona precisamente porque es consciente de sus limitaciones y las aprovecha al máximo. Es como una buena película de humor absurdo tipo La Loca Historia de las Galaxias (Space Balls). Cuando uno se pone a verla, sabe a lo que va y no le va a exigir más que pasar un buen rato de diversión del nivel más básico.

Hay un detalle que demuestra lo bien que funciona el sistema. Strike implementa eliminación de jugadores, algo muy peligroso, especialmente hoy en día. Dejar a un jugador colgado durante un rato puede dar al traste con la experiencia. No hace falta que os recuerde juegos como Bang! (aquí su tochorreseña). Sin embargo, las partidas se suceden a la velocidad del rayo, por lo que nadie se quejará de haber sido eliminado. Además, disfrutar del desenlace de la partida es otro de los pequeños placeres del juego, ya que, como digo, la clave son esos momentos épicos o pírricos.

Ya el juego sube de nivel si encima los jugadores se meten en el papel de lanistas y tratan a sus dados como auténticos gladiadores. Entonces ya el nivel de epicidad alcanza cotas insospechadas. Comentarios del tipo -¡Mira como reparte Espartaco, que no para de matar dados!- generan una dinámica de descacharre constante.

Obviamente, el juego como mejor funciona es con el máximo número posible de jugadores, esto es, con cinco. A 4 el juego no se resiente, pero a 3 y 2 se queda corto, básicamente porque no hay tanta gente haciendo el tonto y las probabilidades de momentos divertidos se reducen.

La rejugabilidad de estos juegos suele depender mucho del grupo. En mi caso ya tiene un lugar especial en la colección y es ideal para cerrar una sesión o hacer tiempo mientras esperamos a alguien. Calientas la muñeca y te echas unas risas. ¿Se puede pedir más?

Vamos con la edición. Los dados de baquelita son estándar, aunque tienen una cara personalizada, sustituyendo el típico uno por una X. La clave del conjunto está en el inserto-arena, de un plástico resistente y que, a pesar de haberse llevado ya unos cuantos dadazos, aguanta como un campeón y no tiene ni una sola abolladura. Clave también es la pequeña alfombra de espuma que potencia el efecto rebote de los dados al lanzarse. El reglamento es claro y no deja lugar a dudas. ¡Faltaría más!

Detalle Arena

Respecto al aspecto gráfico, aquí solo cabe comentar la portada, ya que el resto de elementos no presenta ilustraciones. De esos trabajos por los que Vohwinkel habrá cobrado simplemente por poner el nombre, porque más simple no puede ser, en consonancia con el juego.

Y vamos cerrando ya. Strike es una tontería supina que funciona como muchos fillers ya quisieran. Sencillo, entretenido, emocionante, hilarante, adictivo… muchos calificativos positivos para algo tan simple. Tal vez su mayor problema pueda ser que alguien espere algo más que un entretenimiento básico nivel Vídeos de Primera. Pero, desde que lo tengo en mi poder, han caído partidas todas las semanas. Por todo esto le doy un…

Sobresaliente

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14 comentarios en “Reseña: Strike”

  1. Buenas. Ya te leí hace un tiempo hablar de este juego pero con la tochoreseña me he terminado de animar.

    Sobre lo de “habilidad” imagino que es en referencia a que no hay unas normas especificas para lanzar los dados, puedes dejarlos caer de forma tradicional o tirarlos con puntería, por ejemplo.

    Te descubrí hace unas semanas y no me pierdo ninguna entrada. Enhorabuena por el blog y gracias por la gran cantidad y calidad de información que aportas a este gran mundo de los juegos de mesa.

    Saludos!

    Responder
    • Correcto, puedes lanzarlos con el estilo con el que mas cómodo te encuentre: por detrás de la cabeza, por debajo de las piernas, de gancho, ally hoops… 😛

      Y muchas gracias por seguirme y por los halagos!!!

  2. Hola Misut, solo quiero desearte Feliz Año, me encanta tu página y he comprado varios juegos de los que has recomendado por el hype que generas, eres mi “influencer jueguil”, anda que menuda envidia me dan tus compañeros de trabajo, estoy por echar el CV para jugar a la hora de la comida :P.
    A ver si para fin de año me juego un Strike en Pnp, supongo que hará falta un cuenco de unos 18 cm de diametro y unos 5 cm de altura mas o menos no?

    Un saludo.

    Responder
    • Muchas felicidades y gracias por el comentario!

      Respecto al Strike,, si, con 31 dados normales (asumiendo el 1 como x) y con un recipiente de esas dimensiones y con una buena parte del fondo plano (un pirex de hornear como referencia) tendrías lo necesario para divertirte.

      Un saludo y pasa unas felices fiestas.

  3. Buenas iMisut, lo primero felicitarte el año. Feliz año 2.017

    Llevo siguiendo tu blog hace ya un tiempo y también estoy enganchado a mas madera, no soy mucho de escribir en ningún foro, blog, etc pero esta vez me atreví para agradecerte este descubrimiento.Me empece a interesar por este juego al escucharte a ti hablar de el y al poco estar comprándolo.

    Ha sido la sensación de estas fiestas, madre mía como engancha algo tan simple, que no te paren de decir la ultima y al acabar volver a pedir otra partida… jajaja

    Una duda que tengo sobre este juego a ver si me puedes ayudar, al estar en tu turno y tirar un dado y salir todos los dados X… que sucede? puedes pasar y que el siguiente jugador tenga que tirar todos sus dados? o al estar en tu turno tienes que tirarlos tu?

    Gracias por el tiempo que le dedicas. Un saludo

    Responder
    • En tu turno solo estás obligado a lanzar 1 dado. Si tras ese lanzamiento no consigues valores repetidos, tu decides. La situación que comentas también depende de ti. Pero puedes pasar. Lo que no tengo claro (tendría que consultarlo) es que si decides seguir, tu también tuvieses que lanzar todos los dados que te queden.

      Un saludo!

  4. Buenas, iMisut, darte lo primero feliz año y enhorabuena por el blog y también por el podcast de Mas Madera (añado a Muevecubos por su buena labor).

    Muy buena experiencia lúdica con este juego, que al final es lo importante, pasarlo bien y reirse con la gente. Conseguir que 10 personas -en su mayoría no jugones – disfruten durante un buen rato jugando no es cosa sencilla y con el Strike se logró. ¿Cómo se resolvió el asunto de jugar 10 personas? Pues se les ocurrió a dos de los que estábamos: hacer dos grupos de cinco y hacer una especie de campeonato, de cada grupo se quedan los dos que sobrevivan y luego hay gran final a cuatro. El resultado como digo fue inesperado y muy divertido: la gente estaba picada por alcanzar la final y nos echamos unas buenas risas. Si hubiera habido una tienda al lado muchos se lo hubieran comprado o bueno, hubieran comprado los dados necesarios para ello, jajaja.

    Que tengas buen año, a seguir así y gracias por todo, iMisut.

    Responder
    • Me alegro que os haya triunfado! Muchas gracias por el comentario y por seguirme :p

      Probaré lo del campeonato cuando seamos muchos, que parece una buena idea. Saludos!

  5. Hola Iván, creo que coincido contigo en el 95% de los análisis de juegos que haces ya que mis gustos son muy similares (euro medio/duro y juegos abstractos + algún wargame de por medio que no viene al caso) pero me veo obligado a discrepar al 100% en este análisis y a expresar mi indignación lúdica. Independientemente de lo bien que pueda funcionar este “juguete” (he dicho bien) con unos copazos de más y de que te puedas echar unas risas (conmigo no ha funcionado) no le puedes dar la misma nota que a un “Brass”, un “Bora Bora”, un “Le Havre” o por encima de un “Terra Mystica” por Dios >_<. Para mi es un suspenso como juego en toda regla (igual como juguete se podría salvar…).

    Lo siento pero tenía que desahogarme, no me lo tengas en cuenta que me encanta tu blog y no me pierdo ni 1 de los podcast de Más Madera. Sigue así campeón :-p

    Responder
    • Pues vengo a discrepar pacificamente. No puedes comparar un titulo como Strike o Happy Salmon con obras como Brass o Le Havre. Según tu razonamiento, ningún party game o ningun filler podrian recibir un sobresaliente. En mi opinión (que para eso es el apartado en el que aparece la nota), Strike funciona como pocos party games consiguen y su tasa de éxito (en mi caso) ha sido de un 100%. Luego cada uno tiene sus preferencias.

      Acepto discrepancias entre notas de juegos que apunten a un target similar. Pero no tiene sentido comparar las notas, las opiniones o las sensaciones de un Strike o un Happy Salmon con un Terra Mystica, con un Brass o con un Pax Porfiriana. Son juegos diametralmente opuetos y que busca divertid de formas completamente distintas. Yo cuando juego a Strike busco una diversión simple, que emana mas de los jugadores que del propio juego (que se convierte en un medio), mientras que los titulos que mencionan son diseños en los que la diversión surge de estrujarse el cerebro optimizando los elementos disponibles y compitiendo con los demás.

      Y un party, como su nombre indica, busca, ante todo, divertir y arrancar carcajadas. Y strike lo consigue de forma sobresalientemente simple.

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