Reseña: Alhambra

Introducción

Europa y los países árabes quieren dar pruebas de sus habilidades artísticas y arquitectónicas. Tendrás que conformar la mejor plantilla de constructores y asegurándote de tener siempre disponible suficiente dinero en los distintos tipos de divisa, pues estos quieren su salario en la moneda de su «patria». Gracias al trabajo de estos maestros constructores podrás construir torres, diseñar jardines, edificar pabellones y arcadas, y erigir serrallos y salas. ¿Quién construirá la mejor Alhambra?

Portada

Así se nos presenta este Alhambra, una reimplementación a juego de tablero de uno de los primeros éxitos editoriales de Dirk Henn, responsable de otros títulos como Metro, Shogun o Rosenkönig. Esta reimplementación se publicó por primera vez en 2003 por Queen Games, siendo reeditado en numerosas ocasiones y siendo uno de los pocos juegos que puede competir con Carcassonne en cuanto a número de expansiones disponibles. De las ilustraciones se encargan Jörg Asselborn y Christof Tisch, ambos responsables del aspecto de títulos como Wallenstein o Diamant.

No se encuentra publicado en nuestro país, aunque, como la mayoría de juegos de Queen Games, existen versiones multilenguaje que contienen el español. De todos modos, el juego es completamente independiente del idioma. Permite partidas de 2 a 6 jugadores, con una edad mínima sugerida de 8 años y una duración aproximada de 45-60 minutos. El precio de compra recomendado es de 33 € en su versión básica, aunque existe una versión Familiar (49,95 €) con una expansión y Granada, otro juego acoplable y otra Big Box (89,95 €) con todas las expansiones. Para esta reseña se ha utilizado una copia de la Edición Familiar de Queen Games.

Contraportada

Importante: si ya conoces el juego y/o sólo te interesa mi opinión sobre el mismo, puedes pasar directamente al apartado de Opinión. Los apartados Contenido y Mecánica están destinados especialmente a aquellos que no conocen el juego y prefieren hacerse una idea general de cómo funciona.



Contenido

Dentro de una caja de cartón de dos piezas (tapa y fondo), de dimensiones 30×30×8,9 cm. (caja cuadrada tipo Lancaster o Kingdom Builder), encontramos los siguientes elementos:

  • Alhambra:
    • 6 Losetas de Patio de Los Leones (de madera)
    • 54 Losetas de Edificios (de madera)
    • 13 Discos Marcadores (de madera)
    • Tablero de Juego a doble cara (de cartón)
    • 108 Cartas de Monedas (59×91 mm.)
    • 2 Cartas de Puntuación
    • 6 Losetas de Puntuación (de cartón)
    • Bolsa (de tela)
    • 12 Losetas de +100/+200 puntos (de cartón)
  • Alhambra: El Favor del Visir:
    • 6 Piezas de Visir (de madera)
    • 6 Cartas de Cambio (59×91 mm.)
    • 10 Cartas de Bonificación (59×91 mm.)
    • 24 Losetas de Cabañas de Constructor (de madera)
  • Granada:
    • 6 Losetas Iniciales (de cartón)
    • 54 Losetas de Edificio (de cartón)
    • Marcador de Mercado Negro (de madera)
    • 2 Losetas de Puntuación (de madera)
  • Reglamento
Contenido

Mecánica

En Alhambra representaremos a arquitectos con el encargo de erigir la Alhambra más espectacular posible, en competencia con el resto de arquitecto. Para ello iremos obteniendo cartas en diversas divisas que nos permitirán contratar a los constructores que edificarán los distintos módulos, representados con losetas. A lo largo de la partida se sucederán 3 fases de puntuación en las que se proporcionarán puntos en cada categoría de edificios en función de qué jugador posea más de los susodichos tipos.

Nota: aunque la caja incluye los componentes correspondientes a la primera expansión y al juego Granada, de ahora en adelante solo nos referiremos al juego básico, Alhambra


Conceptos Básicos

Empecemos con las Losetas. Estas representan los distintos emplazamientos dentro de la Alhambra. Existen 6 tipos: pabellones (azul celeste), serrallos (rojo), arcadas (marrón), cámaras (blanco), jardines (verde) y torres (morado). Cada loseta tiene asignado un valor comprendido entre 3 y 13, correspondiente al coste de construcción. Por último, las losetas pueden mostrar unas bandas negras en sus márgenes que representan las murallas de la Alhambra.

Losetas de Edificios

Un detalle importante respecto a las losetas es que los edificios representados en ella se encuentran en perspectiva, de forma que sólo existe una orientación válida. Dicho de otra forma, las losetas no podrán rotarse libremente a la hora de colocarlas en la Alhambra. Habrá más reglas de colocación, pero las veremos con más profundidad en el desarrollo de la partida.

Los jugadores comenzarán la partida con una pieza inicial ya colocada. Esta pieza representa a El Patio de los Leones, uno de los emplazamientos más reconocibles de la Alhambra. Los jugadores ampliarán su monumento colocando losetas de forma ortogonal a alguna de las piezas ya colocadas.

Patio de los Leones

Para poder construir estas losetas los jugadores deberán asumir el coste indicado en la loseta correspondiente. Para ello se utilizan unas Cartas de Monedas que representan a las distintas divisas. Cada divisa tiene un color y un símbolo asociado: Denar (fondo azul y cruz como símbolo), Dirham (fondo verde y cuadrado como símbolo), Dukaten (fondo naranja y busto como símbolo) y Gulden (fondo amarillo y círculo como símbolo). Cada carta muestra un valor comprendido entre 1 y 9.

Cartas de Moneda

En el Tablero encontraremos el típico track de puntos en el marco del mismo. Además, en el centro del mismo encontraremos espacios para el suministro de cartas (4 espacios) y de losetas (4 espacios, cada uno asociado a uno de los tipos de divisa). Por último, en las esquinas y en el centro de los dos lados largos encontramos un espacio de reserva de losetas para cada uno de los jugadores.

Tablero

El objetivo de los jugadores será construir la Alhambra más espectacular. Para evaluar esto, a lo largo de la partida se suceden una serie de Fases de Puntuación en las que se otorgan puntos a los jugadores que mayor cantidad de edificios de cada tipo posean en sus Alhambras. También se premiará la longitud de la mayor muralla, aunque aquí no habrá discriminación por mayorías.

Loseta Resumen de Puntuación

Con esto tenemos suficiente.


Preparación de la Partida

  1. Cada jugador recibe una loseta de Patio de los Leones y coloca su marcador en el centro.
  2. También recibe cada jugador una loseta de referencia de puntuación.
  3. Se despliega el tablero en el centro de la mesa. Cada jugador pone su segundo marcador en la casilla de puntuación de valor c0.
  4. Se meten todas las losetas en la bolsa, se mezclan y se colocan 4 sobre los espacios de mercado del tablero.
  5. Se baraja el mazo de cartas de monedas y se reparten bocarriba cartas a los jugadores hasta que tengan una mano con un valor conjunto igual o superior a 20 (independientemente de la divisa de las cartas).
  6. También se colocan 4 cartas en los espacios del tablero.
  7. El mazo restante se separa en 5 pilas de aproximadamente el mismo número de cartas. En la segunda y cuarta pila se introducen las cartas de puntuación (en el segundo la de primera puntuación y en el cuarto la de segunda). Tras esto se conforma el mazo colocando las pilas una encima de otra por orden.
  8. El jugador inicial será aquel cuyo conjunto de cartas tenga un menor valor. En caso de empate, el jugador más joven de entre los empatados será el jugador inicial.

¡Ya podemos comenzar!

Partida Preparada

Desarrollo de la Partida

Una partida de Alhambra consta de un número de turnos indeterminado alternado entre los jugadores.

Comenzando por el jugador inicial y continuando en el sentido de las agujas del reloj, cada jugador disfruta de un turno en el que deberá optar por una de estas tres opciones:

  • Tomar Dinero. El jugador toma una o varias cartas de dinero y las añade a la mano. Un jugador podrá tomar más de una carta si la suma total de todas las cartas no es superior a 5.
  • Adquirir Losetas. El jugador descarta una o varias cartas del tipo de divisa correspondiente a la loseta que desea construir de las presentes en el tablero de forma que la suma de los valores de las cartas sea igual o superior al valor de la loseta. La loseta se toma y se deja, de momento, a un lado.
  • Reorganizar la Alhambra. El jugador tiene aquí tres opciones:
    • Retirar una loseta y colocarla en su reserva personal. No está permitido retirar una loseta que desconecte una loseta o un grupo de losetas del resto.
    • Tomar una loseta de la reserva y colocarla en la Alhambra. Se deben cumplir las reglas habituales de construcción.
    • Permutar una loseta de la Alhambra con una de la reserva. Se deben cumplir las reglas habituales de construcción.

Si el jugador, al ejecutar una acción de construcción descarta cartas por la cantidad exacta de monedas, disfrutará de un nuevo turno de forma instantánea en el que elegirá una de las 3 opciones, aunque el mercado de losetas no se repondrá.  De esta forma, un jugador podría llegar a disfrutar de 5 turnos de forma consecutiva, con 4 acciones de construcción (cada una descartando cartas de una divisa distinta) más una de reorganizar o tomar monedas.

Antes de finalizar su turno, el jugador decide la colocación de las losetas adquiridas durante su turno (independientemente del orden de compra). Las losetas que no quiera o no pueda colocar deberá dejarlas en su reserva personal.

El jugador deberá cumplir una serie de normas a la hora de colocar las losetas en su Alhambra:

  • La orientación de las losetas está fijada. Toda loseta colocada en la Alhambra debe mostrar el rótulo orientado de la misma forma.
  • La loseta debe colocarse adyacente de forma ortogonal a al menos una loseta (lado con lado) ya ubicada en la Alhambra.
  • Los lados de unión de la loseta colocada deben ser del mismo tipo que los de las losetas ya colocadas, es decir ambos lados con muralla o ambos lados sin muralla.
  • No se pueden colocar losetas que queden aisladas por murallas. Es decir, se debe poder alcanzar cualquier edificio sin tener que atravesar ninguna muralla partiendo desde la loseta del Patio de los Leones.

Tras eso, se repone el mercado de losetas y/o cartas. A continuación, el turno pasa al jugador de la izquierda.

Cartas de Puntuación

Si, al rellenar el suministro de cartas se revela una de las dos cartas de puntuación, se detiene momentáneamente el juego para proceder con la fase de puntuación:

  • Para cada categoría de losetas se otorgan los puntos indicados en la carta para los jugadores con más losetas de dicha categoría (en la primera fase de puntuación sólo recibe puntos el jugador con mayor número de losetas para cada tipo, mientras que en la segunda reciben puntos el primer y segundo jugador con mayor número de losetas de cada tipo). En caso de empate, los jugadores suman los puntos de las posiciones y se divide entre el número de jugadores, redondeando hacia abajo.
  • Los jugadores puntúan su mayor muralla. Cada segmento exterior proporciona 1 punto.

Por último, se retira la carta de puntuación y se termina de reponer el suministro de monedas.


Fin de la Partida

La partida finaliza al termino del turno de un jugador tras el que no es posible reponer completamente el mercado de losetas. El resto de losetas que aún quedan en el mercado se reparten entre los jugadores que posean más monedas en cada divisa correspondiente a la loseta. En caso de empate, ninguno recibe la loseta. Los jugadores que reciben losetas deben añadirlas a sus Alhambras según las normas de colocación.

Tras esto, se lleva a cabo la tercera fase de puntuación. El jugador con más puntos será el vencedor. En caso de empate, se comparte la victoria.

Muliplicadores de Puntos

Variantes

Reglas para 2 Jugadores:

  • En la preparación se retira una carta de cada valor de cada divisa (hay 3 copias de cada carta), jugándose únicamente con 72 cartas.
  • En la partida participa un tercer jugador imaginario. Al comienzo de la partida este jugador recibe de forma aleatoria 6 losetas de la bolsa.
  • En las fases de puntuación, el jugador aleatorio puntúa según los tipos de losetas, pero no por las murallas.
    • Tras la primera fase de puntuación, se le reparten otras 6 losetas a este jugador virtual, por lo que en la segunda fase de puntuación tendrá 12 losetas.
    • Tras la segunda puntuación, el jugador virtual recibe un tercio de las losetas restantes en la bolsa (redondeando hacia abajo).
  • Durante la partida, los jugadores, cuando construyen una loseta, además de colocarla en su Alhambra o en su reserva personal ahora también podrán dársela al jugador virtual.
  • Este jugador virtual podría incluso ganar la partida.

Opinión Personal

Hoy saldamos una cuenta pendiente con uno de esos juegos que alcanzan el grado de clásico. Un título que, a pesar de ser de origen alemán, está ambientado en uno de los monumentos más emblemáticos de nuestro país. Vamos a ver por qué este Alhambra ha alcanzado dicho estatus.

No cabe duda de que a los diseñadores alemanes España les motiva. La ristra de títulos es importante: El Grande, La Granja, Salamanca, Finca o Toledo son buena muestra de ello. Y un monumento de la envergadura de la Alhambra, con su riqueza arquitectónica y su historia es perfecto para servir como eje conductor de un buen eurogame. O al menos esto debió pensar Dirk Henn en su día cuando diseñó el juego que más fama le ha proporcionado.

Detalle de Suministro de Monedas

Ya sabéis que siempre que me preguntan con qué juego iniciarse en la afición desde un enfoque eurogamer, mi recomendación es Carcassonne (aquí su tochorreseña). Un juego bueno, bonito y barato que es una apuesta segura. Algunos se quedan a las puertas del mundillo y no necesitan más que el juego de colocación de losetas más reconocible. Pero muchos otros descubren un mundo interesante en el que buscar nuevos desafíos, por lo que vuelven a preguntar ¿Y ahora qué? Pues este Alhambra sería uno de esos siguientes títulos a recomendar.

¿Que nos plantea Henn con este juego? Pues, a parte de lo obvio, esto es, montar nuestra propia Alhambra, incorpora elementos mecánicos que son ligeramente más complejos que los que plantean juegos como el centrado en la construcción de la ciudad francesa como son las fases de puntuación variables, mayorías, especulación con divisas o gestión de la mano de cartas. Aparentemente el juego puede no parecer mucho más complejo, pero cuando se despliega sobre la mesa, los pequeños detalles marcan la diferencia de nivel.

De entrada, el desarrollo de los jugadores es independiente, esto es, los jugadores desarrollan su tablero de forma individual y sin las injerencias de sus contrincantes. La interacción pasa a ser completamente indirecta, siendo los elementos comunes dispuestos en los suministros del tablero lo único a disputar. Los jugadores menos experimentados dejarán pasar este factor y se centrarán en su Alhambra, pero para optar a la victoria habrá que tener un ojo puesto en cada una de las Alhambras rivales.

Este concepto es, tal vez, el más importante que introduce este juego a la hora de llevar de la mano a un nuevo eurogamer. Alhambra es un juego con una carga táctica importante, en el que los jugadores deben estar evaluando de forma continua cómo de interesante son las losetas disponibles para uno mismo y para el resto de jugadores. Con esta información se actuará en consecuencia.

Detalle de Mercado de Losetas

También es importante aprovechar las oportunidades que se presentan. Así, por ejemplo, que en el suministro haya una loseta que podamos obtener pagando el precio exacto en la divisa correspondiente nos proporcionará un turno adicional. O que en el suministro de cartas de moneda haya varias que, en conjunto, no sobrepasen el valor de 5, otorgándonos un mayor margen de maniobra a la hora de gestionar nuestra mano.

Todo esto en pos de optimizar nuestros turnos y ampliar de forma paulatina nuestra Alhambra, teniendo además especial cuidado en intentar conformar una muralla lo más larga posible para asegurarnos puntos de forma directa, sin entrar en evaluaciones de mayorías.

Estos detalles conforman un conjunto muy agradable, al que un jugador que lleve poco en la afición se adaptará rápidamente e irá descubriendo ciertos patrones de actuación que le proporcionarán sensaciones distintas. Eso sí, es fundamental hacerle entender todo lo comentado anteriormente, ya que es posible que el juego se le atragante a más de uno al no comprender lo que está sucediendo. Algo parecido a lo que les ocurre a muchos con Ticket to Ride (aquí su tochorreseña). No entender que el tablero es una zona común en la que impera la ley de la selva y que no consiste únicamente en robar cartas y bajar cartas sin importar lo que hagan los demás. Hay que intentar llevar un recuento mental de qué han ido robando los demás jugadores para poder adelantarnos a sus movimientos. Es cierto que en Alhambra no es algo tan crítico como en Ticket to Ride, ya que los jugadores no saben a futuro qué losetas van a entrar en las distintas divisas.

Pero puestos a nombrar a un juego de Alan R. Moon con el que comparar a este Alhambra, ese sería Union Pacific, reimplementado posteriormente por Airlines Europe (aquí su tochorreseña). Sigue disponiendo del tablero principal común a los jugadores, pero lleva el juego al terreno del stock de acciones y esas fases de puntuación que se ejecutan en un momento no determinado de la partida. De hecho, si nos olvidamos del tema, podríamos decir que las losetas de edificios de Alhambra son equivalentes a las acciones de Union Pacific, por lo que la lucha de los jugadores es la misma en ambos títulos, esto es, posicionarse y rezar para que las fases de puntuación ocurran en el momento más oportuno.

Es más, si me tengo que quedar con un elemento a destacar, ese sería el de estas fases de puntuación variable. Ese cosquilleo que le entra a uno a medida que se van revelando cartas y se acerca el momento es magnífico. Una tensión deliciosa, ya que en muchas partidas estaremos deseando que aparezca porque nos encontramos en una posición ventajosa, mientras que en otras estaremos rezando para que no aparezca para intentar arreglar el desaguisado que tenemos en nuestra parcela y no ver como nuestros rivales se disparan. De hecho, yo habría introducido una tercera carta de puntuación, para que esta tensión se mantuviese durante toda la partida. No me gusta que la tercera fase de puntuación si tenga una activación predeterminada.

La principal diferencia entre ambos títulos está, como es obvio, en el uso de la mecánica de colocación de losetas. Mecánica que resulta especialmente agradable a los que comienzan a dar sus primeros pasos. Conformar esos puzles variables con diversos tipos de losetas e intentar ajustar los diseños para conformar estructuras interesantes, como las murallas en este caso, es muy satisfactorio.

Detalle de Alhambra

Esta colocación de losetas podría parecer trivial, pero, una vez que se domina el juego, es donde se juega verdaderamente el partido. Es fundamental lograr formar una muralla grande que nos vaya surtiendo de puntos directos en las fases de evaluación. Lograr esto teniendo en cuenta que únicamente podemos adquirir las losetas en el orden en el que van apareciendo (si tenemos monedas suficientes), hará que tengamos que estar decidiendo de forma constante qué compramos y qué dejamos pasar. Es más, habrá que tener especial cuidado ya que podemos llegar a bloquear nuestro desarrollo al colocar las losetas de forma que nos sea complicado añadir una nueva loseta. Ese juego con las losetas con pocos segmentos de muralla es muy interesante.

El factor azar tiene mucho que decir. No tanto porque influya de forma directa sobre nuestras decisiones (salvo mirlos blancos en forma de nuevas losetas que podemos comprar de forma exacta con lo que tenemos en mano), sino porque limitará nuestras opciones. Es posible que en algunos turnos no haya nada en el tablero que, a priori, nos parezca interesante y, al realizar la acción correspondiente, liberemos un hueco, ya sea en monedas y/o losetas que, al reponerlo, aparezca un elemento que si nos interesaba y que seguramente no aguantará hasta nuestro siguiente turno. Para intentar evitar esto los jugadores deben tener claro que lo interesante es intentar disponer de una mano amplia y variada, tanto en valores como en divisas, para no quedarnos bloqueados.

Por todo esto Alhambra es un juego altamente recomendable como siguiente etapa en la vida de un nuevo jugón, y totalmente apto para sacar con la familia, aunque puede suponer un escalón algo elevado para primerizos. Pero la combinacion de tema autóctono, con mecánicas agradables como la gestión de mano o la colocación de losetas producen un título más que decente.

La rejugabilidad es similar a la de este tipo de juegos. Es decir, son títulos que, salvo que expansionemos, no supondrán un aliciente una vez que nuestra ludoteca comience a crecer. Será agradable de sacar a mesa de vez en cuando, pero costará jugarlo una vez que nos acostumbremos a juegos de mayor peso. En este aspecto, que el juego sea tan multisolitario juega en su contra.

Detalle de Track de Puntos

La escalabilidad es uno de los factores interesantes. Un juego que admite un rango de jugadores tan amplio siempre es un seguro de vida en la ludoteca. Es cierto que el modo a dos jugadores con un tercero virtual queda algo descafeinado, pero funciona igualmente por esa independencia de los jugadores. De todos modos, para jugar a 2 hay muchos y mejores juegos, así que yo solo lo recomendaría a partir de 3. Tampoco me entusiasma jugarlo al máximo de jugadores, sobre todo si los jugadores no son agiles, ya que el entreturno puede ser destruir la experiencia de juego. de 3 a 5 es el rango ideal.

Pasemos a la edición. Queen Games se caracteriza por un nivel de acabados más que decente, y el juego que hoy nos ocupa no es una excepción. Grosor del cartón generoso y cartas con un gramaje aceptable (lisas con una respuesta elástica adecuada). Como única pega, la textura del cartón, que, para mi gusto, es demasiado poroso y áspero. Pero bueno, aguantan bien el paso del tiempo y las partidas. El reglamento está bien estructurado y no deja lugar a dudas, aunque hay que tener cuidado con las versiones en español de Queen Games (no será la primera vez que nos llevemos una sorpresa).

Respecto a las ilustraciones, sensaciones encontradas. La portada es magnífica, con esa vista clásica desde el Mirador de San Nicolás (visita obligada para los que paséis por Granada). El tablero también es una maravilla, especialmente en las últimas ediciones. Pero lo que no termina de encajarme es el uso de la perspectiva en las losetas. Cuando se va componiendo el conjunto arquitectónico, aun estando todo orientado de la misma forma, el resultado es extraño, demasiado forzado. Yo habría optado por una perspectiva cenital y forzar la orientación de otra forma.

Detalle de Mano

Y vamos cerrando ya. Alhambra es un buen juego familiar que puede suponer un buen paso a la hora de progresar en la afición. Combina mecánicas interesante como las mayorías, las fases de puntuación variables, la gestión de la mano de cartas o la colocación de losetas. Todo enfocado a erigir un conjunto arquitectónico que, para los que hayan visitado Granada, resultará familiar. Lo más destacable es la tensión creciente a medida que se acercan las fases de puntuación. Aunque es posible que a muchos no les encaje por ser bastante solitario y especialmente táctico, teniendo el azar bastante que decir. Por todo esto le doy un…

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12 comentarios en «Reseña: Alhambra»

    • Felices fiestas igualmente! Pruébalo si tienes ocasión, que es un juego mas que decente. Hombre, si ya tienes en la ludoteca familiares de este corte, no es necesario hacerse con él, pero es muy agradable de jugar. Y esa tensión creciente a medida que la fase de puntuación se acerca es muy rica.

  1. El juego base, sin expansiones me parece un pelín soso, yo siempre lo saco a mesa con 6 ó 7 módulos (siempre los mismos) y digo módulos porque la política de expansiones de este juego es:

    Cada expansión (ya van por la sexta, de que van seis, no del canal de televisión…) incluye cuatro módulos, a saber: una buena, dos potables y una insufrible…

    Las que más me convencen son la segunda y la cuarta porque de los cuatro módulos que traen me convencen dos y tres respectivamente.

    Aún así, creo que ha aguantado bastante bien el paso del tiempo, es un euro muy chulo que me gusta sacar tanto con jugones como con ocasionales, especialmente a tres y cuatro jugadores, como filia particular que tengo con este juego diré que siempre que me lo llevo a una quedada va acompañado de Quadrópolis, no sé por qué siempre que me apetece jugar a uno me apetece jugar al otro… (manías mías, supongo)

    P.D.: He respirado muy aliviado cuando he leído «Notable», otra tochorreseña de las que me encantan, gran trabajo as usual.

    Besis.

    Responder
  2. Nunca he jugado el Alhambra y me llama, ahora he visto que el Alhambra de Cartas está muy barato online. ¿Has probado Alhambra de Cartas, que te ha parecido?

    Saludos.

    Responder
    • Desgraciadamente no lo he podido probar, así que no sabría decirte. De todos modos, este tipo de versiones suelen quedar lejos del original en cuanto a calidad, asi que, a ciegas, apostaría por el juego original.

      Saludos!

  3. Hola soy de Mexico , el año pasado visite la Hermosa España y estuve en Granada, ahora por eso tengo este juego , he visto que existe una «Big Box» y una edicion de 10 años, ¿has jugado alguna de las expansiones? o bien ¿Has jugado con el mapa completo? si es asi dime que conviene encontrar a tu opinion por favor,

    Una vez mas muy Buena reseña.

    Responder
    • Si le vas a sacar partido, interesa la Big Box. Las expansiones le añaden variabilidad y profundidad. Yo solo he jugado a la primera expansión y es bastante recomendable.

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