Reseña: Unánimo

Introducción

En Unánimo, pon a prueba tu conexión mental con el grupo. No se trata de ser más original sino todo lo contrario. Tenéis que responder lo que creéis que van a decir los demás. Un juego familiar en el que a través de unas palabras os conoceréis más, intentaréis conectar y seguro que os reiréis mucho. ¡Te sorprenderás con la conexión o la poca conexión que tenéis!

Portada
Portada

Así se nos presenta Unánimo, diseñado por Theo Coster y Ora Coster (Number Rumba!, Smart Mouth). El juego fue publicado por primera vez en 1990 por Cocktail Games en una versión en inglés/francés. Del diseño gráfico de la versión que utilizamos en esta reseña es de WAH! Studio.

En España se encuentra publicado en español por Zacatrus y BrainPicnic Games (es dependiente del idioma). Permite partidas de 3 a 8 jugadores, con una edad mínima sugerida de 8 años y una duración aproximada de unos 20 minutos. El precio de venta al público es de 9,95€. Para esta reseña se ha utilizado una copia de la versión en español de Zacatrus y BrainPicnic Games, que las editoriales nos han cedido amablemente.

Contraportada
Contraportada

Importante: si ya conoces el juego y/o sólo te interesa mi opinión sobre el mismo, puedes pasar directamente al apartado de Opinión. Los apartados Contenido y Mecánica están destinados especialmente a aquellos que no conocen el juego y prefieren hacerse una idea general de cómo funciona.



Contenido

Dentro de una caja de cartón de dos piezas (tapa y fondo), de dimensiones 17,5×13×4 cm. (tamaño de caja estándar pequeña tipo Fungi), nos encontramos con los siguientes elementos:

  • 8 Pizarras Borrables (de cartón)
  • 8 Rotuladores Borrables (de plástico)
  • 55 Tarjetas de Doble Cara (56×87 mm.)
  • Reglamento
Contenido
Contenido

Mecánica

Unánimo es un party en el que, a lo largo de 3 rondas, los jugadores intentarán coincidir escogiendo conceptos en torno a una palabra clave. En cada ronda se revela una carta con un concepto y cada jugador, de forma simultánea, escribe en su pizarra en secreto ocho conceptos que relacione con el mostrado en la carta. Cuando todos los jugadores han completado su conjunto de palabras, se ponen en común, y cada jugador anota puntos en función del número de gente que haya puesto ese mismo concepto. Se suman los puntos de cada ronda y ganará el jugador con mayor puntuación.


Conceptos Básicos

En este juego tenemos dos elementos. Por un lado, las Cartas, las cuales muestran un concepto con una ilustración representativa por cada una de sus dos caras. Este concepto será el eje central de la ronda y los jugadores tendrán que pensar conceptos relacionados.

Cartas
Cartas

Estos conceptos relacionados los escribirán en Tablillas. Estas tablillas muestran dos caras, una con tres columnas (para las tres rondas que dura la partida) y otra con solo una columna, más espaciosa, con espacios para anotar las puntuaciones de cada una de las tres rondas. Al final de cada línea se habilita una casilla para anotar los puntos conseguidos por cada palabra, que dependerá de cuantos jugadores hayan escrito el mismo concepto.

Tablillas
Tablillas

Con esto tenemos suficiente.


Preparación de la Partida

  1. Se baraja el mazo de cartas y se coloca en el centro de la mesa.
  2. Cada jugador recibe una tablilla y un rotulador.

¡Ya podemos comenzar!

Partida Preparada
Partida Preparada

Desarrollo de la Partida

Una partida de Unánimo se desarrolla a lo largo de tres rondas. En cada ronda, se revela la siguiente carta del mazo y, de forma simultánea y en secreto, cada jugador debe escribir en su tablilla ocho conceptos relacionados.

Una vez todos los jugadores han terminado, comenzando por cualquier jugador y continuando en el sentido de las agujas del reloj, cada jugador lee sus ocho conceptos y cada jugador que haya escrito ese mismo concepto en su tablilla levantará la mano. Por cada concepto para el que al menos un jugador levanta la mano, todos los jugadores anotan tantos puntos como jugadores hayan escrito la palabra. Si nadie levanta la mano, entonces el jugador anota un 0. Se procede de esta forma hasta que todos los jugadores han leído sus palabras.

Tras esto, se procede con una nueva ronda.


Fin de la Partida

La partida finaliza al término de la tercera ronda. El jugador con más puntos en total (sumando los puntos de las tres rondas) será el vencedor. En caso de empate, se comparte la victoria.


Variantes

  • Por Equipos: se dividen a los jugadores en equipo. Cada equipo coge una palabra y los equipos deciden las palabras que se escriben en esa tablilla.
  • Stop: la ronda finaliza tan pronto como un jugador complete sus ocho conceptos.
  • 1 Minuto: se prepara un temporizador y es el tiempo que tienen los jugadores para completar su tablilla.
  • Iniciales Prohibidas: se escogen 5 letras aleatorias que prohibirán las palabras que comiencen por esas letras.
  • Idioma: se puede jugar en otro idioma.

Opinión Personal

Muchas veces, lo más sencillo y puro es lo que mejor funciona. Y los juegos de mesa no son una excepción. Existe una tendencia por intentar alcanzar la profundidad a base de añadir conceptos mecánicos que no siempre engranan como deberían, dando lugar a juegos que requieren demasiado tiempo y esfuerzo si quiera para evaluar si nos encaja o no.

En el lado opuesto tenemos esos filler y partys que optan por todo lo contrario, esto es, una idea lo más sencilla posible y cuyas partidas se desarrollan en unos pocos minutos. Si logran dejar un buen sabor de boca, es más que probable que se ganen el derecho a permanecer en la mesa unas cuantas partidas más de continuo.

Detalle Palabras
Detalle Palabras

A eso aspira el juego que hoy nos ocupa. Un diseño que, si bien no es una novedad (tiene ya unos cuantos añitos), es la primera vez que se publica en español. Vamos a ver cómo se comporta en mesa este Unánimo, no sin antes agradecer a Zacatrus y a BrainPicnic Games la cesión de la copia que posibilita esta tochorreseña.

El objetivo de Unánimo es intentar conectar mentalmente con nuestros compañeros de juego. En cada una de las rondas que componen la partida se va a revelar una carta con un concepto que servirá de hilo conductor. En torno a ese concepto, cada jugador escribirá ocho conceptos adicionales, con la idea de intentar coincidir con el mayor número de jugadores, pues, cuantos más jugadores pongan una misma palabra, más puntos proporcionará dicha palabra (para todos).

Este proceso se repite tres veces y el jugador que más puntos haya obtenido será el ganador. Sencillo, directo pero, en contra de lo que uno podría pensar al leer el reglamento, tremendamente efectivo.

Y es que el tarro de las esencias de Unánimo se destapa justo termina de escribir el último jugador y se procede a evaluar las ocurrencias de cada uno. La sensación es similar a recorrer una montaña rusa. Tiene momentos de alegría absoluta cuando una palabra la han puesto todos los jugadores en la mesa. En otras ocasiones no daremos crédito a que hayamos sido los únicos en escribir una palabra cuando fue la primera que nos vino a la mente y, por tanto, para nosotros es la más obvia y directa. Y también sentiremos alivio cuando encadenemos una racha de varias palabras en la que nadie nos ha seguido y llega una en la que al menos un jugador está tan mal de la cabeza como nosotros.

Detalle Caja
Detalle Caja

 

 

Como he dicho antes, la primera versión del juego data del siglo pasado (tiene más de 30 años), pero para que tengáis una referencia, un juego mucho más reciente que podría daros una idea de por dónde van los tiros es Just One. Un party cooperativo con una premisa bastante similar pero a la inversa, ya que el objetivo de los jugadores es conseguir que uno de los jugadores que no conoce una palabra la adivine. Para ello, los jugadores que sí conocen la palabra tendrán que pensar en pistas relacionadas con dicha palabra de forma simultánea y en secreto, con el inconveniente de que las palabras repetidas quedarían excluidas y no podrían ser entregadas al jugador como pistas.

La ventaja (para mí y aquellos que no disfrutéis de los cooperativos) es que Unánimo es competitivo gracias a que justo hay que intentar lo contrario. Una partida perfecta serían 24 puntos por cada jugador presente en la partida. Obviamente alcanzar esta puntuación supondría un empate total, porque la conexión mental entre todos los jugadores habría sido perfecta y todos anotarían los mismos puntos. Pero la idea es intentar perder de este total la menor cantidad posible.

Como todo juego de sociedad (party game) que se precie, lo ideal es tener el mayor número de jugadores en la mesa posible, que en este caso es ocho (aunque podría ser infinito, porque el elemento fundamental del juego son las cartas, y mientras un jugador pueda escribir… como si utiliza el móvil), mientras que le mínimo es tres. Con el número mínimo es disfrutable (algo de lo que no pueden decir todos los juegos de este tipo), teniendo el aliciente, además, de que es mucho más difícil coincidir y, por tanto, anotar puntos. Pero al final la diversión radica en las ocurrencias del personal, así que cuantas más mentes pensantes alrededor de la mesa, mayor probabilidad de escuchar locuras que nos hagan soltar carcajadas.

La rejugabilidad de este tipo de juegos es infinita, porque la variabilidad está en la mente de los participantes. Digamos que el diseño es más una herramienta que permite a los jugadores dar rienda suelta a su imaginación. Basta con sentar en la mesa a un jugador nuevo para disfrutar de una experiencia refrescante. El juego incluye variantes pero que van más enfocadas a encorsetar el juego para añadirle presión a los jugadores.

Detalle Cartas
Detalle Cartas

Así que si buscáis un party game refrescante, sencillo, al que pueda jugar absolutamente cualquier tipo de jugador y que escale bien, Unánimo es una muy buena opción. Por ponerle alguna pega, funcionando bien y siendo divertido, se queda lejos de la hilaridad que consiguen las grandes referencias del género como podría ser Time’s Up (aquí su tochorreseña). Digamos que es menos «trascendental» (dentro de lo trascendental que pueden ser este tipo de juegos), no llegando a generar momentos que queden realmente para el recuerdo, quedando más en un pasatiempo que en otra cosa. Un buen desengrasante para meter entre partidas.

En cuanto a la producción nos encontramos con unos acabados más que decentes. Los tableros son de gran grosor y con una capa plastificada sobre la que se escribe y se borra perfectamente con los rotuladores incluidos. Las cartas son de un gramaje aceptable, textura lista y respuesta elástica decente. El reglamento está bien estructurado. Y el diseño gráfico es amable, con algunas ilustraciones para los conceptos bastante graciosas. Muy acertada.

Y vamos cerrando. Unánimo es de esos party games que cumplen sobradamente con su cometido. Es un juego sencillo a nivel conceptual y se le puede sacar prácticamente a cualquier persona. La idea es intentar conectar mentalmente con nuestros competidores pensando palabras en torno a un concepto central, algo que da pie a situaciones divertidas. Su mayor pega es que, en comparación con otros juegos similares, tal vez no genere momentos para el recuerdo, pero funciona muy bien. Por todo esto le doy un…

Notable

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2 comentarios en «Reseña: Unánimo»

  1. Para mí, un sobresaliente (dentro de este tipo de juegos). Se explica en 1 minuto y me ha servido con todo tipo de grupos para echar un buen rato, y además a buen precio. Lo mismo que me ha ocurrido con el mencionado Time’s Up, creo que ambos son compatibles y de lo mejorcito en su género.

    Enhorabuena una vez más por una magnífica reseña.

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