Reseña: Bruxelles 1893

Introducción

Bruselas, 1893: Victor Horta finaliza la construcción del Hôtel Autrique y la Casa Tassel, reconocidas como las primeras muestras del «Art Noeveau». Ese mismo año, Paul Hankar construye su propia casa. La capital belga se convierte en el lugar de nacimiento de un innovador movimiento que dejaría huella en tora Europa. Ahora tendrás la oportunidad de representar a uno de esos arquitectos.

Portada

Así se nos presenta este Bruxelles 1893, un diseño de Etienne Espreman, quien también es responsable de ESSEN The Game. El juego fue publicado en 2013 por Pearl Games en dos versiones (alemán y francés/holandés). De las ilustraciones se encarga Alexander Roche, a quien recordaremos de juegos como Troyes, Carson City o Rattus.

El juego no se encuentra publicado en nuestro país, por lo que tendréis que tirar de importación. Afortunadamente, es completamente independiente del idioma (a excepción del reglamento). Permite partidas de 2 a 5 jugadores, con una edad mínima sugerida de 13 años y una duración aproximada de unos 25 minutos por jugador. El precio de compra recomendado es de 39,95 €. Para esta reseña se ha utilizado una copia de la edición en francés/holandés de Pearl Games.

Contraportada

Importante: si ya conoces el juego y/o sólo te interesa mi opinión sobre el mismo, puedes pasar directamente al apartado de Opinión. Los apartados Contenido y Mecánica están destinados especialmente a aquellos que no conocen el juego y prefieren hacerse una idea general de cómo funciona.



Contenido

Dentro de una caja de cartón de dos piezas (tapa y fondo), de dimensiones 31,5×22,5×9 (caja rectangular grande estándar tipo Agricola), nos encontramos con los siguientes elementos:

  • Tablero de Bruselas (de cartón)
  • 5 Tableros de Acción (de cartón)
  • Tablero de Bonificación (de cartón)
  • 5 Tableros de Arquitecto (1 en cada color: rojo, azul, verde, amarillo y naranja) (de cartón)
  • 30 Losetas de Construcción (6 en cada color: rojo, azul, verde, amarillo y naranja) (de cartón)
  • 53 Cartas (43×68 mm.):
    • 26 Cartas de Figuras Públicas
    • 25 Cartas de Bonificación
    • 12 Cartas de Bolsa
  • Escuadra (de cartón)
  • Cursor de Estudio (de cartón)
  • 6 Sectores de Compás (de cartón)
  • 35 Peones (7 en cada color: rojo, azul, verde, amarillo y naranja) (de madera)
  • 20 Discos Marcadores (4 en cada color: rojo, azul, verde, amarillo y naranja) (de madera)
  • 30 Losetas de Obras de Arte (de cartón)
  • 5 Losetas de Exhibición (de cartón)
  • 88 Monedas (de cartón)
  • 72 de Valor 1 Franco
  • 12 de Valor 5 Francos
  • 45 Cubos de Materiales (de madera)
  • 10 Cubos Marrones de Madera
  • 10 Cubos Azules de Hierro
  • 10 Cubos Grises de Piedra
  • 15 Cubos de Material Comodín
  • Ficha de Manneken Pis (de cartón)
  • Reglamento
Contenido

Mecánica

En Bruxelles 1893 tomamos el papel de arquitectos del Art Nouveau en la capital belga. Nuestro objetivo será construir un edificio que deje a todos impresionados. Pero construir un edificio cuesta dinero, así que tendremos que establecer relaciones con personajes notables y vender obras para conseguir el capital suficiente para comprar los materiales necesarios. Mecánicamente, se trata de un juego de colocación de trabajadores con una pincelada de subastas a la hora de obtener bonificaciones que se traducirán en beneficios inmediatos o en puntos al final de la partida.


Conceptos Básicos

Empecemos por los Trabajadores. Cada jugador dispone de una cuadrilla de peones que podrá ir colocando en diversas acciones. Como veremos más adelante, estas acciones se encuentran divididas en dos grupos. En uno de estos grupos los trabajadores deberán colocarse junto a una puja económica, mientras que en otra los trabajadores podrán colocarse varias veces en una misma acción (aunque colocando más trabajadores que la activación anterior), con el riesgo de sufrir una penalización en forma de bloqueo de trabajadores.

Trabajadores

Como hemos dicho, uno de los grupos de acciones que los jugadores podrán activar requerirán, además del trabajador correspondiente, una puja económica. Para esto sirve el dinero que los jugadores gestionarán durante la partida (representado con monedas de 1 y 5 francos). Este dinero se podrá conseguir mediante diversas acciones. Al final de la partida, el dinero que cada jugador haya acumulado le proporcionará puntos de victoria.

Monedas

Este grupo de acciones se recogen mediante el Tablero de Art Nouveau que se conforma con unas filas de las cinco acciones disponibles. Cada una de estas filas tiene ordenadas las acciones de forma particular, teniendo cada acción, a su vez, un fondo de color representativo. Por último, al conformar el tablero uniendo las 4 filas de acciones, entre cada cuadricula de acciones (2×2) se conforma un escudo para recordar que, a la hora de evaluar cada ronda, se proporcionarán puntos en función de la ocupación de dichas acciones. En la zona inferior de este tablero se colocará una fila adiciona en la que se dispone de un espacio para ubicar una carta de bonificación por cada columna del tablero de acciones, además de mostrar una numeración para las columnas del tablero de acciones. Al final de cada ronda se evaluará qué jugador ha ofrecido más dinero con sus trabajadores en cada columna, siendo este el que reciba dicha carta.

Tablero de Art Nouveau

Estas cartas de Bonificación muestran tres elementos:

  • En la banda superior pueden aparecer uno o dos símbolos de Manneken Pis, que se utilizarán para determinar el jugador inicial en la siguiente ronda.
  • En el centro encontramos los símbolos de un beneficio puntual que puede recibir el jugador que obtenga la carta.
  • Finalmente, en la banda inferior aparece una cantidad de puntos de victoria que podrá aplicarse a alguno de los elementos puntuables al final de la partida.
  • Es importante indicar que un jugador deberá escoger entre recibir el beneficio puntual o aplicar los puntos de victoria al final de la partida, pero no ambas bonificaciones.
Cartas de Bonificación

El otro Tablero en el que los jugadores podrán colocar sus trabajadores es el Tablero de Bruselas. Este tablero muestra mucha información que vamos a desglosar:

  • En el marco encontramos el clásico track de puntuación con casillas numeradas del 0 al 79.
  • En el margen derecho encontramos unos espacios numerados para identificar las filas del tablero de acciones.
  • En la zona superior encontramos cuatro casillas con edificios que representan los distintos estamentos públicos que los jugadores pueden visitar. Cada una de estas casillas tiene asociada una acción y, para activarla, simplemente habrá que colocar un trabajador sobre ella, aunque esto no bloqueará la acción, pudiendo volver a ser activada de forma posterior, aunque teniendo que colocar un trabajador más que la última activación.
  • En la zona superior izquierda encontramos un pequeño track con escudos de la ciudad de Bruselas que determinará cuantos puntos de victoria obtiene un jugador cuando consiga la mayoría en las cuadriculas 2×2 del tablero de acción.
  • En la zona superior derecha encontramos otro pequeño track para el nivel de Influencia en el Palacio, que determinará la cantidad de personajes notables que un jugador podrá activar con una única acción.
  • Entre ambos tracks encontramos un espacio para las Cartas de Bolsa, que determinarán qué acciones del tablero de acciones están disponibles para la ronda y, adicionalmente, cuantos francos se obtienen con una de las acciones de la zona superior del tablero.
  • Debajo encontramos el Palacio de Justicia, que será una zona donde los trabajadores de los jugadores quedarán bloqueados durante la partida, siendo necesarios reclamarlos mediante ciertas bonificaciones.
  • En la zona intermedia, a la izquierda, encontramos el Mercado de Obras de Arte. Este se compone de dos pequeños espacios en el que se apilarán las obras vendidas encima de un gran espacio cuadriculado con dos ejes, uno para puntos de victoria y otro para monedas, siendo la fila y columna centrales de valor 0 y creciendo hacia los extremos. Sobre esta cuadricula se dispondremos de un cursor que en sus cuatro esquinas muestra los colores de los tipos de obra, pudiéndose desplazar para determinar los ingresos y los puntos de victoria obtenidos al realizar una venta.
  • En la zona intermedia, a la derecha, encontramos una especie de reloj para determinar los materiales que se pueden utilizar a la hora de construir un edificio. Se compone de seis sectores que se colocarán aleatoriamente, determinando cada sector un tipo de material.
  • Finalmente, en la zona inferior encontramos una fila donde se dispondrán los personajes notables que los jugadores podrán influenciar. Cada posición muestra un valor en francos que el jugador deberá abonar a la reserva para tomar el personaje que sobre él se encuentra.
Tablero de Bruselas

Las Obras de Arte se representan mediante pequeñas losetas de cinco posibles colores (rosa, celeste, amarillo, verde y negro). Estas obras podrán crearse para ser vendidas o bien para mantenerlas y puntuar por ellas al final de la partida.

Fichas de Obra

Los Personajes Notables se representan personalidades importantes que nos proporcionarán beneficios, ya sea de forma puntual o recurrentemente ronda a ronda (siempre que los activemos). La anatomía de estas cartas es la siguiente:

  • Ocupando la mayor parte de la carta encontramos un retrato del personaje sobre una banda con su nombre.
  • En la banda inferior encontramos de forma simbólica el efecto que dicho personaje proporciona.
  • Por último, a la izquierda de la banda con el nombre del personaje encontramos un valor numérico que representa el mantenimiento de dicho personaje al final de la partida. Se perderán puntos de victoria al final de la partida si no se puede pagar el mantenimiento de un personaje.
Cartas de Personajes

Las Cartas de Bolsa, como hemos dicho, determinan las acciones disponibles en cada ronda según el número de jugadores, además de una cantidad económica que se obtiene al ejecutar cierta acción.

Cartas de Bolsa

Para delimitar las acciones disponibles se utiliza una pequeña escuadra, trazando dos rectas virtuales desde donde se coloque para crear una división dentro del tablero de acciones.

Escuadra y Manneken Pis

Existen dos tipos de materiales para construir: Los Materiales Nobles (hierro-gris, vidrio-azul y madera-marrón) y los Materiales Comodín (blancos). Estos últimos podrán sustituir a cualquier material de los nobles, aunque supondrá una rebaja en la recompensa a la hora de construir. Los Materiales Nobles, además, proporcionan puntos al final de la partida.

Materiales

Existe un tercer tablero, el Tablero de Arquitecto, donde cada jugador ira construyendo un edificio, además de servir de referencia para el desarrollo de la partida:

  • Ocupando la mayor parte del tablero encontramos la ilustración de un edificio dividida en seis casillas de tres filas por dos columnas. Cada columna muestra en la parte superior una cantidad de puntos de victoria, mientras que cada fila muestra una cantidad creciente de cubos de materiales (de abajo a arriba).
  • A la izquierda encontramos el track de arquitecto, que determinará la cantidad de puntos obtenidos por cada edificio construido.
  • En la banda derecha encontramos los cuatro elementos puntuables al final de la partida. Si un jugador, cuando recibe una carta de bonificación, decide utilizarla para potenciar alguno de estos elementos, solo tendrá que solaparla bajo el tablero mostrando los puntos de victoria.
  • Finalmente, en la banda inferior se muestra un resumen del desarrollo de la ronda.
Tablero de Arquitecto

Sobre las seis casillas del edificio del tablero de arquitecto se colocarán seis losetas de edificio. Estas losetas de edificio se irán retirando de este tablero a medida que el jugador vaya construyendo edificios. Por la zona trasera se muestran los cuatro pasos a seguir cuando se construye un edificio, mientras que por su lado frontal encontramos la ilustración de un dibujo. Una vez construido un edificio, la loseta que lo representa se colocará sobre una de las acciones libres (sin peones ni otros edificios) del tablero de acciones, de forma que si un jugador se coloca posteriormente en dicho espacio de acción activará un beneficio para el dueño del edificio.

Losetas de Edificio

Para llevar la cuenta de las rondas, se incluyen unas Fichas de Exhibición que representan los distintos certámenes artísticos a los que los jugadores se presentan. Cada una de estas fichas será obtenida por el primer jugador en pasar, influyendo en el orden de turno (como las cartas de bonificación), además de proporcionar cierto margen a la hora de crear obras.

Fichas de Exhibición

Con esto tenemos suficiente.


Preparación de la Partida

  1. Se forma una reserva general con los materiales nobles y las monedas.
  2. Se apilan las fichas de obras de arte.
  3. Se despliega el tablero de Bruselas en el centro de la mesa.
  4. Se colocan las filas del tablero de acciones a la derecha del tablero de Bruselas, colocando, además, la fila de cartas de bonificación bajo estas.
  5. Se coloca el dial de los recursos con las manecillas apuntando a dos sectores consecutivos.
  6. Tras esto, se colocan los sectores de forma aleatoria en cada casilla.
  7. Se separan las cartas en los tres mazos: cartas de bolsa, cartas de personajes y cartas de bonificación, barajando cada mazo por separado.
  8. El mazo de cartas de bolsa se coloca en su espacio.
  9. El mazo de cartas de personaje se coloca bocarriba en el espacio más a la izquierda de la zona de personajes, colocando un personaje en cada uno de los espacios del suministro.
  10. El mazo de cartas de bonificación se coloca a un lado del tablero y se revelan tantas como espacios hay en la fila inferior del tablero de acciones.
  11. Cada jugador escoge un color y recibe un tablero de arquitecto, siete peones, 4 discos marcadores y seis losetas de edificio. Las losetas se colocan sobre los espacios del tablero de arquitecto y los marcadores se colocan en la casilla de cada uno de los tracks disponibles (los 3 del tablero de Bruselas y el track de arquitecto de cada jugador).
  12. Se determina de forma aleatoria el jugador inicial, quien recibe la ficha de Manneken Pis.
  13. Adicionalmente, cada jugador recibe una obra de arte robada aleatoriamente, seis francos más un franco por cada posición más alejada del jugador inicial (en sentido horario) y una carta de personaje Georges Brugmann.

¡Y ya podemos comenzar!

Partida Preparada

Desarrollo de la Partida

Una partida de Bruxelles 1893 consta de cinco rondas. Cada una de estas rondas se compone de 3 fases.

Fase I: Preparación

Se revela la siguiente Carta de Bolsa, con la que se determinan las acciones disponibles. El jugador inicial debe decidir qué coordenada utilizar según el número de jugadores, colocando la escuadra en dicha coordenada y orientando la escuadra para que abarque la zona de acciones más grande.

Fase II: Acciones

Los jugadores alternan turnos, comenzando por el jugador inicial y continuando en el sentido de las agujas del reloj, hasta que todos los jugadores han pasado. En cada uno de estos turnos un jugador debe escoger entre una de las siguientes opciones:

  • Activar una Acción del Tablero de Acciones: el jugador coloca uno de sus peones junto con una oferta económica (mínimo 1 moneda) en uno de los espacios libres del tablero de acciones y lleva a cabo la acción. Si la casilla contiene un edificio de otro jugador, ese otro jugador recibirá un beneficio en función del tipo de acción.
  • Activar una Acción del Tablero de Bruselas: el jugador activa una de las cuatro acciones disponibles colocando sobre ella tantos peones como la última activación más uno (si es la primera activación se coloca 1 peón, si es la segunda 2 peones, si es la tercera 3 peones, etc.) y aplica los efectos de la acción.
  • Pasar: el jugador deja de disfrutar turnos durante la ronda. No es necesario haber colocado todos los peones para pasar. El primer jugador en pasar recibirá la ficha de exhibición de la ronda en curso.

Las acciones del tablero de Art Nouveau son:

  • Crear Obra: el jugador roba una ficha de obra de la pila más tantas fichas como fichas de exhibición tenga actualmente. De entre las fichas robadas, el jugador escoge una y descarta el resto, colocando la ficha de obra en su zona de juego visible para el resto de jugadores.
  • Vender Obra: el jugador puede vender una de sus obras siempre y cuando no sea del mismo tipo que alguna de las dos visibles en la zona de venta. El jugador puede, antes de vender, desplazar el cursor tantos espacios (en horizontal o vertical) como trabajadores aun disponga en su zona. Tras esto, el jugador coloca la obra vendida en una de las dos pilas y recibe los francos y los puntos de victoria indicados según la cuadricula y el punto coincidente con el color de la obra del cursor.
  • Obtener Personaje: el jugador escoge uno de los personajes del suministro, devolviendo a la reserva las monedas indicadas en la posición. Ahora el jugador activa el efecto del personaje y debe decidir si lo mantiene (ya no podrá deshacerse de él en el resto de la partida) o lo descarta. Si decide mantenerlo, lo colocará girado 90º para indicar que ya ha sido activado durante esta ronda. Finalmente, se desplazan las cartas hacia la derecha y se rellena el hueco con la carta superior del mazo.
  • Obtener Materiales: el jugador toma de la reserva 2 materiales nobles cuales quiera (puede escoger los 2 iguales o distintos) y los coloca en su zona de juego.
  • Construir Edificio: el jugador devuelve a la reserva los materiales o francos necesarios como indique la fila inferior de su tablero de arquitecto (cada cubo se sustituye por una de los dos elementos a los que apunten las manecillas del dial del tablero principal, debiéndose usar cada opción al menos una vez) en la que aun disponga losetas de edificio. Los cubos comodines pueden sustituir a cualquiera de estos elementos (incluidos los francos). Si el jugador construye sin utilizar materiales comodines, recibirá cinco puntos de victoria. Por último, se debe colocar la loseta de edificio en un espacio de acción libre (sin edificios ni peones), no teniendo por qué ser una de las acciones disponibles para la ronda en curso.
Detalle Edificios

Como hemos dicho, si un jugador activa una acción con loseta de edificio de otro jugador, este recibe una bonificación en función de la acción activada:

  • Crear Obra: el jugador recibe una obra de color negro.
  • Vender Obra: el jugador recibe 1 punto de victoria por cada obra que posea actualmente (incluidas las negras).
  • Obtener Personaje: el jugador puede activar un personaje que aún no haya activado en esta ronda.
  • Obtener Materiales: el jugador obtiene un material noble de su elección.
  • Construir Edificio: el jugador recibe tantos puntos como edificios haya construido hasta el momento.

Finalmente nos quedan las acciones del tablero de Bruselas:

  • Mercado: el jugador recibe 3 cubos comodín.
  • Bolsa: el jugador recibe tantos francos como se indique en la carta de bolsa.
  • Parque: el jugador puede activar cualquiera de las cinco acciones del tablero de Art Nouveau sin tener que colocar allí un peón ni colocar una puja.
  • Gran Plaza: el jugador activa tantos personajes como su nivel de influencia

Fase III: Resolución

Se procede de la siguiente manera:

  1. Cartas de Bonificación: el jugador que, en conjunto, haya colocado más francos en cada columna recibirá la carta de bonificación correspondiente. En caso de empate nadie recibe la carta, pero si el efecto indicado en ella.
  2. Designar al Nuevo Jugador Inicial: el jugador que haya acumulado más figuras de Manneken Pis sumando las de las cartas de bonificación y las 2 de la loseta de exhibición (si fue el primero en pasar), recibirá el marcador de Manneken Pis.
  3. Uso de las Cartas de Bonificación. Cada jugador con cartas deberá decidir si la mantiene para aplicar los puntos solapándola bajo su tablero de arquitecto (no se pueden solapar dos cartas en una misma sección durante la misma ronda) o bien la descarta para recibir el beneficio.
  4. Mayorías en el Tablero de Art Nouveau: por cada conjunto de cuatro acciones que formen una cuadricula 2×2, es decir, que encierren a un escudo de Bruselas, se comprueba si están todos ocupados por peones. En dicho caso, aquel jugador con más peones recibirá tantos puntos como indique su marcador en el track de Bruselas. En caso de empate, todos los jugadores empatados reciben sus correspondientes puntos.
  5. Mayoría en el Tablero de Bruselas: el jugador con más trabajadores entre las cuatro casillas de acción deberá colocar uno de sus peones en la corte, no disponiendo de él en la siguiente ronda.
  6. Finalmente, cada jugador recoge todos sus peones (excepto los de la corte), se colocan las monedas de las pujas en la reserva y se retiran todas las cartas de bonificación que no se hubiesen entregado.

Fin de la Partida

La partida finaliza al término de la quinta ronda. Se procede de la siguiente forma:

  • En primer lugar, cada jugador debe pagar el mantenimiento de sus personajes. Por cada personaje que no pueda mantener deberá perder 5 puntos de victoria, además de la carta.
  • El jugador anota tantos puntos como el número de edificios construidos por él multiplicado por su nivel de arquitecto.
  • Se evalúan los cuatro elementos puntuables: trabajadores disponibles a partir del tercero, personajes, obras de arte y francos (cada cuatro francos), proporcionando los puntos correspondientes según el número de cartas solapadas (mínimo 1 que ya está impreso en el tablero).
  • 1 Punto de Victoria por cada Material Noble.
  • 5 Puntos de Victoria para el jugador con el marcador de jugador inicial.

El jugador con mayor cantidad de puntos de victoria será el vencedor.

Sectores Dial

Variantes

Partida a 2 Jugadores: a dos jugadores cada jugador dispone de un peón de un color neutral. Al comienzo de cada ronda, el jugador colocará su peón neutral en una de las acciones disponibles para la ronda que debe cumplir las siguientes restricciones:

  • La casilla no puede contener una loseta de edificio.
  • Si no hay casillas disponibles, simplemente no se coloca el peón neutral.
  • No se coloca ninguna puja junto a este peón.
  • Si los peones de color neutral ganan la mayoría de una cuadricula 2×2, nadie anotará puntos de victoria.

El resto de normas se mantienen intactas.


Opinión Personal

¡Qué gran año el 2013! No solo porque sea el año de nacimiento de este humilde blog, sino que es, en opinión de este aún más humilde tochorreseñador (humildad para todos), un punto de inflexión en lo que a eurogames se refiere. Es el año de la explosión y, desde entonces, la sensación de ir a peor cada año. Enumero algunos títulos: Caverna, Nations, Concordia, Russian Railroads, Lewis & Clark, Bora Bora, Rokoko, Glass Road, Tash-Kalar, Patchistory, Madeira. Y también el año del juego que hoy nos ocupa. Vamos a ver si pertenece a este selecto y numeroso grupo, o es de los que cayeron en el olvido.

Voy a comenzar rescatando otro gran título de justo un año antes al de salida de Bruxelles 1893. Nada más y nada menos que el gran Keyflower (aquí su tochorreseña). Sebastian Bleasdale y Richard Breese lograron aplicarle un interesantísimo giro de tuerca a la mecánica de colocación de trabajadores, la cual comenzaba a dar ciertos signos de agotamiento al incorporarle una original subasta con los propios trabajadores.

Detalle Mercado

No sé si el señor Etienne Espreman encontraría una fuente de inspiración en el titulo más famoso de la serie Key (un año de diferencia puede ser demasiado poco), pero lo cierto es que en Bruxelles 1893 encontramos, de nuevo, una mezcla de subastas con colocación de trabajadores.

El juego nos sitúa en el surgimiento del movimiento artístico conocido como Art Nouveau, tomando el papel de un arquitecto famoso de la época intentando alcanzar el máximo prestigio posible. Para ello tendremos que, básicamente, construir edificios (para eso somos arquitectos), aunque no podremos dejar de lado las relaciones con la alta sociedad o los trabajos menores en nuestro estudio para costear nuestras grandes obras.

Así, cada jugador en su estudio dispondrá de una cuadrilla de ayudantes que enviará a realizar los diversos recados para poder alcanzar las metas que cada uno se vaya marcando. Estos ayudantes se representan mediante peones que se irán colocando, de forma alternada entre los jugadores, en los distintos espacios de acción. Aquí encontramos la primera peculiaridad. Y es que estos espacios de acción se encuentran divididos en dos grupos. Un primer grupo de acciones que es un calco de la mecánica de Keyflower de activación de acciones y que podemos activar varias veces en una misma ronda a cambio de emplear cada vez más trabajadores. El otro grupo de acciones también tendrá un coste (además del trabajador), aunque, en este caso, será económico. Al colocar un peón en cada acción, el jugador está obligado a colocar monedas junto a dicho peón (al menos 1), entrando en competencia con el resto de jugadores por una serie de cartas de bonificación que se corresponden con cada columna del tablero de acciones, de forma que, al final de la ronda, el jugador que más dinero haya pujado de forma conjunta entre todos sus trabajadores de una misma columna será quien reciba dicha carta de bonificación.

Con estas cartas de bonificación podremos crecer en los distintos tracks que potenciarán nuestras acciones o bien aumentar la ganancia de puntos para ciertos elementos al final de la partida.

Detalle Edificios

Digamos que los jugadores tendrán dos vías de desarrollo claramente diferenciadas. Por un lado, la construcción de edificios, ya que es donde encontramos un mayor potencial de puntos (un jugador que construya sus seis edificios y alcance el máximo valor en su nivel de arquitectura sumará nada más y nada menos que 60 puntos). Para poder construir estos edificios, además de activar la acción correspondiente, será necesario acumular los materiales adecuados según el estado del dial del tablero principal.

Pero claro, tanto construir como obtener los materiales son acciones del tablero de Art Nouveau, que, como hemos dicho, requieren de la colocación de francos para su activación. Aquí es donde encontramos la otra vía de desarrollo, el balance económico. Los jugadores no podrán perder de vista su capital disponible si no quieren quedarse sin margen de maniobra. Y así introducimos la creación y venta de obras de arte. Los jugadores, en su estudio, crearan bellas piezas que, posteriormente, podrán ser vendidas en el mercado a cambio de dinero y puntos de victoria (aunque si no se venden también proporcionan puntos al final de la partida).

Queda una quinta acción a caballo entre ambas que son los personajes notables. Estos proporcionan una serie de beneficios que pueden ser activados una única vez y ser descartados o bien mantenerlos y aprovecharlos de forma recurrente mediante una de las acciones del tablero de Bruselas. Estos notables proporcionan ventajas similares a las de las cartas de bonificación, esto es, subidas en los respectivos tracks, recuperación de trabajadores, ingresos u obtención de materiales. De esta forma se suceden las rondas hasta que se alcanza el final de la partida y se realiza una evaluación final.

Detalle Personajes

Suena bien, ¿verdad? Bruxelles 1893 es de esos eurogame de «nueva generación» que no se contentan con implementar un par de mecánicas y seguir un hilo de desarrollo relativamente acotado, delegando en los jugadores y su interacción las diferentes variaciones entre partidas. Aquí nos encontramos con una amalgama de mecánicas entrelazadas de forma relativamente original y con un montón de detalles a la hora de tener en cuenta: colocación de trabajadores, gestión de recursos, subastas, mayorías, timing, activación de efectos en turno de otros jugadores, bonificaciones con diversos usos, puntuación de diversos elementos, etc. Otro ejemplo sería Rokoko (aquí su tochorreseña), también del magnífico 2013, como ya vimos antes.

Son juegos en los que, aunque parezca claro el patrón a seguir, este se difumina entre tantas opciones y variantes que confunden al jugador, siendo complicado discernir la jugada optima en cada turno. Hay que escoger una vía a optimizar y apostar por ella, siendo el picoteo de puntos (un poco de aquí y un poco de allá) una derrota casi segura.

Y si por algo destaca Bruxelles 1893 es porque todos estos pequeños detalles están muy bien hilados, con un montón de conceptos que influyen a la hora de decidir en donde colocamos nuestro siguiente trabajador (o trabajadores). Y es que no solo tenemos que tener en cuenta qué es lo que queremos hacer a continuación, sino cómo y cuándo. Tenemos que estar muy pendientes de las posibilidades de nuestros rivales, ya que estaremos en competencia directa con ellos a la hora de optar a ganar alguna de las cartas de bonificación. También tendremos que tener cuidado con las mayorías en el tablero de acciones para intentar hacernos con unos cuantos puntos si sabemos posicionarnos bien. En dicho tablero se irán colocando edificios de los jugadores, lo que supondrán un elemento disuasorio a la hora de activar una acción con una de estas losetas, ya que estaremos proporcionando un beneficio a un rival.

Me encantan esos turnos en los que tienes que decantarte entre varias opciones que sabes que no vas a tener disponible en el siguiente turno. Todo es interesante y evaluar cuál es la mejor opción no suele ser algo trivial.

Detalle Dial

Pero, igualmente, si algo se le puede criticar a este juego es, precisamente, la importante carga conceptual a la hora de desarrollar la partida. Este es, probablemente, el elemento que desnivelaría una batalla entre Keyflower y Bruxelles 1893. Y es que el juego de las estaciones es, además, muy elegante. Con muy pocas normas se consigue un juego profundo, rejugable y que escala genialmente. Bruxelles 1893 es profundo, rejugable, escala bien, pero no es tan sencillo de asimilar, pues cada pequeño detalle cuenta. Enumero unos cuantos: hay que acordarse de reservar dinero al final de la partida para mantener los personajes. Cuando obtenemos una carta tenemos que decidir cómo se usa (si es un personaje si lo mantenemos o no, y si es una bonificación si recibimos el efecto o la utilizamos para puntuar). Si construimos la fila superior de edificios recibimos puntos adicionales. Que el jugador con más peones en el tablero de Bruselas pierde un trabajador para la siguiente ronda. Que los materiales que se deben utilizar a la hora de construir dependen de un día que está en constante movimiento, con multiplicidad variable. Las mayorías en las cuadriculas 2×2 a la hora de evaluar la ronda. La posición del puntero en el mercado de obras a la hora de vender un determinado articulo dependiendo de su color (siempre y cuando se pueda porque no haya visible uno del mismo tono). Puede llegar a abrumar siendo un juego mecánicamente muy asequible y que se juega en un intervalo bastante ajustado de tiempo.

Podríamos decir que le ocurre un poco como a La Villa (aquí su tochorreseña). Son juegos que, una vez asimilados, no te dan la sensación de ser especialmente complicados. Pero si te ves en la obligación de explicarlo a un nuevo jugador, caerás en la cuenta que hay mucha miga y pequeños detalles que en una primera partida suponen una importante curva de entrada. Es cierto que sin ellos Bruxelles 1893 no sería tan buen juego, pero carece de la elegancia de los más grandes, lo que le hace quedarse a las puertas de una mayor gloria (spoiler).

La influencia del azar es relativamente baja. Donde más importa es a la hora de crear obras de arte, ya que ahí es pura suerte (a no ser que hayamos acumulado fichas de exhibición y podamos robar más de una ficha y escoger). Pero el resto de elementos aleatorios no dejan de ser un azar en la preparación que afecta a todos los jugadores por igual.

El juego escala aceptablemente bien, algo remarcable teniendo en cuenta el uso de mecánicas que, habitualmente, no funcionan bien a dos jugadores. La clave, como ya he indicado en algunas ocasiones, reside en que las pujas o las mayorías no sean alterables de forma directa. Y es algo que ocurre en Bruxelles 1893. Obviamente, hay una configuración optima, y creo que es con cuatro jugadores en la mesa. Con esta cantidad de participantes la tensión en las pujas y el reparto de mayorías a la hora de evaluar el tablero adquiere su máximo nivel.

Detalle Zona del Jugador

Otra de las características importantes de estos eurogames amalgama es que, al ofrecer numerosas vías de exploración, permiten desarrollarse de forma distinta entre partida y partida, lo que supone un plus a la hora de querer volver a tener el juego en la mesa. No es solo una competición con el resto de rivales por ver quien lo hace mejor, sino también descubrir si esa vía que tan buen resultado dio en una partida anterior admite retoques o, mejor aún, cambiar radicalmente de enfoque y probar cosas totalmente distintas.

Pasemos a la edición. Pearl Games se caracteriza por ofrecer juegos de calidad más que aceptable. Y Bruxelles 1893 no es una excepción. Cartas de tamaño estándar y de buena calidad, con gramaje aceptable, textura en lino y buena respuesta elástica. Al no tenerse en mano nunca y ser siempre información visible, el enfundado no es necesario (aunque si recomendable). Los elementos de cartón tienen el grosor justo (ni mucho ni poco) y los elementos de madera son generosos (cubos de grandes dimensiones y peones con formas originales). El reglamento no está mal, aunque la ordenación utilizada puede resultar algo confusa en una primera lectura, no haciendo referencia a ciertos elementos hasta bien avanzado el manual.

A los pinceles tenemos al gran Alexander Roche. Un artista que nunca deja indiferente. Es de estos ilustradores que amas u odias. Hay gente que no puede ver Troyes, Rattus o este Bruxelles 1893, pero a mí, personalmente, me encanta y creo que dota de personalidad al juego. Aunque he de admitir que, en esta ocasión, lo que son los componentes del juego, no son especialmente llamativo. Uno lo ve desplegado en mesa y no es hasta que están todos los peones colocados en las acciones cuando ve algo de colorido que le llame la atención.

Detalle Tablero Art Nouveau

Mención aparte merece la ambientación del juego. Para aquellos que estén hartos de juegos ubicados en el Renacimiento, Bruxelles 1893 es un soplo de aire fresco. Y no es un tema pegado, sino que hay muchos detalles históricos: personajes, arquitectos, las exhibiciones. Es cierto que a muchos puede parecerles un tema algo insulso, pero a mí me llamó la atención desde el primer momento.

Y vamos cerrando. Bruxelles 1893 es un gran juego que mezcla mecánicas conocidas (colocación de trabajadores y subastas) de forma original. Escala bien y es tremendamente entretenido, siendo su único fallo una importante carga de pequeños detalles que en unas primeras partidas son difíciles de pasar por alto. Le falta una pizca de elegancia para haber alcanzado una mayor nota. Por todo esto le doy un…

Notable

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7 comentarios en «Reseña: Bruxelles 1893»

  1. Me encanta este juego, espero que ese «Notable» signifique un 8 muy alto!

    Yo solo lo he podido probar a 2 y hay que decir que los peones neutrales del principio son una parte importantiiiisima de la estrategia, de echo creo que han sido la principal fuente de AP en mis partidas. A ver si puedo probarlo a más de 2 que mis compis de Dando Juego Albacete han aprovechado vilmente mis ausencias para jugarlo.

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  2. Gran reseña y efectivamente es un gran juego que funciona perfectamente a dos jugadores, la mecanica de mayorias, teniendo en cuenta que dicha mecanica no es su fuerte a rango de jugadores bajo.
    El arte me parece muy bonito, otro gran trabajo del Sr. Roche (troyes).
    Estoy de acuerdo, que al principio es un poco complicado,debido a que no es lo mismo estar en la cuadricula que en la ciudad, pero que a la tercera ronda fluye perfectamente y de das cuenta que cualquier decision es compleja, tambien es cierto, que he ganado partidas sin usar los personajes, por esa razon tengo la sensacion que hay «partes del juego» mas importantes que otras.
    Completamente de acuerdo con ese Notable.

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  3. Lo que nunca llegue a entender es la diferencia de los 5 tableros que te dice que las primeras partidas las juegues por la cara que no tienen el símbolo de arquitecto arriba a la izquierda, un saludo y gracias de antemano

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