Reseña: Vienna

Introducción

Acabas de llegar a la Viena del siglo XIX, una gran ciudad que maravilla a los visitantes con sus muchas posibilidades. Llega el momento de tomar decisiones importantes. ¿Parar en los lugares que aseguren una mayor cantidad de puntos? ¿O mejor esperar y ganar influencia sobre las personalidades importantes de la ciudad? Todo esto sin olvidar los planes del resto de jugadores. Quien sea capaz de leer las intenciones de sus rivales y escoja sabiamente sus acciones se proclamará vencedor.

Portada

Así se nos presenta este Vienna, un diseño de Johannes Schmidauer-König, responsable de otros títulos como Portal of Heroes, Cornwall o Team Play. El juego fue publicado en 2015 por la editorial alemana Schmidt Spiele en una edición multilenguaje. De las ilustraciones se encarga el siempre espectacular Michael Menzel, responsable del aspecto de otros juegos como Rokoko, Shogun o Stone Age.

El juego no se encuentra publicado en nuestro país, por lo que tendríais que tirar de importación para conseguir una copia. Afortunadamente, el juego es completamente independiente del idioma, a excepción del reglamento. Permite partidas de 3 a 5 jugadores, con una edad mínima sugerida de 10 años y una duración aproximada de 45 minutos. El precio de compra recomendado es de 28,99 €. Para esta reseña se ha utilizado una copia de la edición multilenguaje de Schmidt Spiele.

Contraportada

Importante: si ya conoces el juego y/o sólo te interesa mi opinión sobre el mismo, puedes pasar directamente al apartado de Opinión. Los apartados Contenido y Mecánica están destinados especialmente a aquellos que no conocen el juego y prefieren hacerse una idea general de cómo funciona.

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Contenido

Dentro de una caja de cartón de dos piezas (tapa y fondo), de dimensiones 31,5×22,5×9 (caja rectangular grande estándar tipo Agricola), nos encontramos con los siguientes elementos:

  • Tablero de Juego (de cartón)
  • 26 Dados (5 de cada color: rojo, amarillo, negro, azul y verde más 1 dado blanco) (de baquelita)
  • 55 Cartas (59×92 mm.):
    • 6 Cartas Iniciales
    • 5 Cartas Especiales
    • 44 Cartas de Personaje
  • 25 Monedas (de cartón)
  • 5 Marcadores de Puntos de Victoria (de madera)
  • Gendarme (de cartón)
  • Reglamento
Contenido

 

Mecánica

Vienna es un juego en el que los jugadores irán ejecutando acciones que tendrán como fin último acumular puntos de victoria, ya sea de forma directa o mediante comparación con los jugadores vecinos de ciertos símbolos que poseen los personajes que se pueden ir reclutando. Estas acciones se ocupan mediante colocación de trabajadores-dados, con la peculiaridad de que en una acción solo se puede colocar uno o dos dados cuyo valor sume el que indica la acción. Además, se deben ir colocando hacia adelante según el camino de acciones, aunque se podrá volver hacia atrás asumiendo una penalización monetaria. La partida finaliza cuando un jugador alcanza cierta cantidad de puntos de victoria, procediendo al recuento final.

 

Conceptos Básicos

Empecemos con el Tablero. Muestra dos caras con exactamente los mismos elementos, variando únicamente en el momento temporal mostrado (día y noche). Estos elementos son, por un lado, el clásico track de puntuación, ubicado en los lados superior y derecho, con casillas numeradas del 0 al 35, con una marca en la casilla de valor 25, detonante del final de la partida. Por otro lado, y ocupando la práctica totalidad del tablero, encontramos una representación de la capital austriaca mediante una calle serpenteante en la que se muestran numerosos edificios. Este camino representa el trayecto que el coche de caballos en el que viajamos recorre en cada ronda, mostrando una serie de etapas (acciones). Cada una de estas etapas muestra en una banda superior uno o dos valores numéricos y, en su interior, el efecto de la acción. Las dos últimas acciones del recorrido son especiales, mostrando dos dados con una X, indicando que se debe colocar una pareja de dados del mismo valor, independientemente de cual sea este. El color de la banda está relacionado con el tipo de acción (verde: efecto inmediato; rojo: cartas especiales; blanco: monedas/puntos; violeta: personajes; amarillo: evaluación). Existe una acción especial, ubicada en la zona inferior derecha, con un espacio mucho mayor y que no quedará bloqueada, esto es, puede ser activada por varios jugadores.

Tablero

El elemento principal del juego será un conjunto de Dados que cada jugador poseerá. Estos dados funcionan como trabajadores que se podrán colocar sobre las acciones recogidas en el tablero principal. El concepto principal del juego es que, para poder ocupar una acción, el jugador deberá colocar 1 o 2 dados cuyo valor coincida con el que se muestra en la acción (si se ponen 2 dados, el valor será la suma de ambos). Estos dados se relanzarán al comienzo de la ronda, debiendo gestionar los valores resultantes, aunque existen vías para alterar sus valores. El otro concepto importante es que, por norma general, los jugadores deberán ir ocupando acciones en el sentido de avance del camino mostrado en el tablero, aunque existe la opción de ocupar espacios anteriores al último en el que un jugador haya colocado asumiendo un coste.

Dados

El otro elemento clave del juego son las Cartas de Personajes. Estas cartas representan a las distintas personalidades influyentes de la ciudad, proporcionando puntos en tres categorías: ciudadanos, cruces y coronas. Así, cada carta mostrará en la banda de la izquierda uno o más de estos símbolos. Ocupando la mayor parte de la carta encontramos una representación del personaje.

Personajes

Los jugadores comenzarán la partida con una Carta de Personaje Inicial que representa al propio jugador. Estas cartas también muestran los símbolos anteriores, con el añadido de incluir, en su banda inferior, una determinada cantidad de monedas (entre 0 y 3), siendo este el capital inicial de cada jugador.

Cartas Iniciales

Las monedas tendrán dos usos principales. Por un lado, costear la activación de ciertas acciones, y por otro, actuar sobre el valor de los dados o el flujo de colocación de los mismos sobre las acciones. Además, proporcionarán puntos al final de la partida.

Monedas

Las Cartas Especiales se pueden conseguir activando ciertas acciones del tablero. Estas cartas proporcionan un efecto permanente al jugador que las controle. Estas cartas se mantendrán en poder de un jugador hasta que otro distinto active la acción que la otorga.

Cartas Especiales

Existe una figura especial, el Gendarme, que funcionará como un bloqueador de espacios, de forma que una acción dejará de estar disponible para la ronda en curso. Este gendarme se puede colocar gracias al efecto de una acción del tablero.

Gendarme

Por último, el objetivo del juego, como no podía ser de otra forma, es ser el que más Puntos de Victoria haya acumulado al final de la partida. Estos puntos se consiguen activando ciertas acciones, unas que los proporcionarán de forma directa, y otras mediante evaluaciones con los jugadores que se sienten a ambos lados del jugador que ejecuta la evaluación.

Marcadores

Con esto tenemos suficiente.

 

Preparación de la Partida

  1. Se despliega el tablero en el centro de la mesa por la cara que los jugadores quieran (noche o día).
  2. Se dejan a un lado las 5 cartas especiales y el dado blanco.
  3. Se mezcla el mazo de personajes y se coloca a un lado del tablero, revelando tantas cartas como jugadores menos uno, teniendo en cuenta que todos los personajes han de ser distintos. Si saliese alguno repetido, se coloca bajo el mazo y se revela un nuevo personaje.
  4. Se forma una reserva general de monedas
  5. Se coloca al gendarme cerca de la primera acción del tablero.
  6. Cada jugador escoge un color y recibe 4 dados (5 en una partida a 3 jugadores) y un marcador de puntos de victoria que se colocará en la casilla correspondiente al número de jugadores.
  7. Se escoge al jugador inicial (el último en haber visitado Viena) y recibe la carta de jugador inicial.
  8. Por último, comenzando por el jugador inicial y continuando en el sentido de las agujas del reloj, cada jugador escoge una carta de personaje inicial que colocará en su zona de juego, recibiendo las monedas indicadas en la carta.

¡Ya podemos comenzar!

 

Desarrollo de la Partida

Una partida a Vienna consta de un número indeterminado de rondas hasta que se cumple la condición de finalización. Cada una de estas rondas consta de una serie de fases.

Fase I: Preparación de La Ronda (no se ejecuta en la primera ronda)

  1. Los jugadores toman todos sus dados.
  2. El gendarme se coloca junto a la primera acción.
  3. Se descartan las cartas de personaje que aun quedasen en el suministro común.
  4. Se revelan nuevas cartas de personaje (tantas como jugadores haya en la partida menos una), no pudiendo haber cartas repetidas (si sale alguna ya revelada, se coloca en la parte inferior del mazo y se revela una nueva).

Fase II: Colocación de Dados

Comenzando por el jugador inicial (el que posea la carta especial correspondiente) y continuando en el sentido de las agujas del reloj, los jugadores alternan turnos de colocación.

Si es el primer turno de un jugador en la ronda, al comienzo del mismo deberá lanzar todos sus dados. Los valores obtenidos serán los que podrá utilizar durante este turno y los restantes de la ronda en curso.

En cada turno, los jugadores deberán colocar 1 o 2 dados en un espacio de acción del tablero libre (sin dados), teniendo en cuenta que el valor (la suma en el caso de 2 dados) debe coincidir con el que muestra la acción.

  • Si se ocupa alguna acción con el símbolo del rayo, su efecto se resuelve inmediatamente. El resto de acciones se resuelven en la siguiente fase.

Además, por defecto, un jugador solo podrá colocar dados en acciones posteriores a la más avanzada que contenga dados de su color.

  • Esta restricción no se aplica a la acción fuera del camino, que permite conseguir monedas de forma inmediata.

Sin embargo, si será posible ocupar un espacio anterior a la acción más avanzada ocupada por el jugador sobornando al cochero con 1 moneda.

Tras esto, el turno pasa al jugador de la izquierda. Un jugador dejará de disfrutar turnos en esta fase cuando haya agotado su reserva de dados.

En cualquier momento de su turno, un jugador podrá alterar los valores de los dados que aun tenga en su reserva. Pagando una moneda un jugador puede:

  • Relanzar cualquier número de dados una vez.
  • Modificar el valor de un dado sumándole o restándole una unidad (no pudiendo bajar del 1 o subir del 6).

Siempre que el jugador tenga monedas suficientes, podrá realizar estas modificaciones tantas veces como desee en cualquiera de sus turnos.

Detalle Gendarme

Fase III: Resolución de Acciones

Se resuelven las acciones no inmediatas ocupadas con dados, comenzando por la primera acción y continuando en el sentido de la marcha. Los tipos de acciones que encontramos son:

  • Colocar al Gendarme (es inmediata): permite bloquear una acción para la ronda en curso.
  • Recibir Monedas/Puntos de Victoria/Cartas Especiales.
  • Entregar monedas para recibir Puntos de Victoria o Personajes (se toman del suministro).
  • Evaluación de Símbolos: los jugadores comparan el número de símbolos del tipo indicado en la acción entre los de sus personajes y los de los personajes de los jugadores que se sientan a su izquierda y derecha. El jugador en turno recibirá los puntos de victoria (y monedas) indicados en caso de tener igual o mayor cantidad de símbolos (los vecinos no reciben nada aun siendo los que tuviesen mayor cantidad de símbolos).
  • Acción de Robo: permite robar 3 monedas a un jugador o 1 a cada jugador.
  • Acción de Recompensa por Cartas Especiales: el jugador recibe 2 monedas por cada carta especial que posea en el momento de resolver la acción.
Detalle Zona del Jugador

 

Fin de la Partida

La ronda final es aquella en la que al menos un jugador alcanza o sobrepasa los 25 puntos de victoria. Cuando esta finaliza, se procede al recuento final:

  • Se evalúan todos los símbolos de cada jugador en comparación con sus dos vecinos. Por cada símbolo en el que el jugador tenga mayoría, recibirá un punto (3 puntos como máximo).
  • Por último, un jugador suma 1 punto de victoria por cada 3 monedas que poseyese al final de la partida.

El vencedor será el jugador con mayor cantidad de puntos de victoria. En caso de empate, el jugador con más monedas será el vencedor. Si el empate persiste, los jugadores comparten la victoria.

 

Opinión Personal

Hoy toca analizar uno de esos juegos que no hace mucho que se publicaron pero que no han trascendido lo mas mínimo. Y eso que, a priori, tiene elementos lo suficientemente atractivos como para, al menos, haber llamado algo la atención. Vamos a ver si este Vienna es una joya en el fango o su ostracismo es merecido.

Lo primero que puede llamar la atención de este juego ambientado en la capital austriaca es su mecánica principal. Cuando uno escucha “colocación de trabajadores con dados” automáticamente piensa en grandes juegos como son Los Viajes de Marco Polo (aquí su tochorreseña), Bora Bora (aquí su tochorreseña), Alien Frontiers o Kingsburg. Para los que no hayáis jugado a ninguno de estos títulos, son juegos en los que en vez de disponer de peones que colocar en las acciones, lo que se utilizan son dados, cuyos valores resultantes de un lanzamiento previo determinan las posibilidades de dicho trabajador. Este Vienna se acerca más a los dos últimos mencionados, ya que los tres títulos comparten espacios de acción que exigen una determinada configuración de los dados.

Detalle Zona del Jugador

El flujo básico de la partida es bien simple. Tenemos una serie de acciones ordenadas y cuyos valores de colocación son crecientes, comenzando por acciones con valor 1 y finalizando en acciones con valor 12. Los jugadores lanzarán sus dados en su primer turno en cada ronda (no de forma simultanea), debiendo ser estos valores los que gestionar para ese mismo turno y posteriores. Para mitigar el posible efecto del azar, los jugadores tendrán opción de relanzar y alterar el valor de los dados sacando la y devolviendo monedas a la reserva.

En cada uno de esos turnos, cada jugador deberá ocupar uno de los espacios (bloqueándolo) colocando dados cuyo valor coincida. Pero para darle un poco de emoción al asunto, se aplica la típica norma de no poder volver atrás en el camino, al más puro estilo Egizia, esto es, que un jugador solo podrá ocupar una casilla posterior a la primera que el jugador ocupe haciendo el recorrido inverso. Dicho de otra forma, las únicas casillas que un jugador podría ocupar sin penalización son aquellas comprendidas desde la última hasta la primera que aparezca con dados del propio jugador. Pero, como ya habréis supuesto por el uso de la palabra penalización, el jugador sí que podrá colocar dados en una acción anterior a cambio de devolver una moneda a la reserva.

Como ya supondréis, el dinero juega un importante papel en el desarrollo de la partida. Y no solo para poder jugar con los valores de los dados y el flujo de colocación. Muchas de las acciones requieren el gasto de monedas para poder resolver su efecto, entre las que destacan las acciones de influencia de personajes.

Y es que las acciones que más puntos pueden proporcionar son las de evaluación de personajes. Estos personajes representan a los distintos estamentos de la ciudad (populacho, iglesia y nobleza), de forma que cuanta más influencia se posea entre estas clases, más probabilidades hay de obtener un buen beneficio. Así, en el tablero encontramos varias acciones que ponen a prueba nuestra fuerza en cada una de esas clases. Y lo hará comparando con nuestros vecinos. De forma que, durante toda la partida, estaremos haciendo cábalas y ajustando personajes para intentar ser quienes más símbolos tengan del tipo adecuado para cuando la acción correspondiente sea ejecutada.

Así queda dibujado este Vienna. Un eurogame sencillo cuyo desarrollo se resumen en conseguir monedas que se transforman en puntos y personajes, los cuales, por comparación, generan aún más puntos.

¿Dónde está el quid de la cuestión? Pues, básicamente, en la adecuada gestión de nuestros dados en cada uno de los turnos de la ronda. Partimos de la base de que el objetivo fundamental es acumular puntos de victoria a un ritmo mayor que los demás, ya que no deja de ser una carrera por ser el que más haya acumulado cuando se detone el final de la partida. Y las acciones que proporcionan puntos otorgan de 1 a 4.

Detalle Personaje

Obviamente, lo interesante es lograr mantener una ganancia constante, especialmente gracias a esas acciones de comparación (las más potentes en cuanto a puntuación). Esto no obligará a intentar tener la mayoría de símbolos de un tipo respecto a nuestros vecinos, además de ser quienes activemos la acción. Pero claro, conseguir estos personajes no es gratis, ya que, salvo la última acción, todas las que permiten reclutar a estos individuos exigen monedas para poder ser activadas.

A esto hay que sumarle el importante detalle de tener que ir colocando los dados en orden si no queremos tener que pagar monedas. Así, los jugadores están obligados a realizar una proyección de la ronda, evaluando mentalmente cuales son las acciones que van a programar en función de los valores resultantes de la tirada al comienzo de la ronda. Y sin olvidarnos de los rivales, ya que muchas de las acciones serán objetivo común.

Vemos pues, una importante carga táctica y juego con los tiempos en Vienna. En cada turno habrá que sopesar cual es la acción más importante que podemos ocupar de las que tenemos en mente, teniendo en cuenta los siguientes turnos (tanto propios como de los rivales), nuestro capital actual y los valores en los dados que aun tengamos en mano. Para ponerle la guinda, se incluyen una serie de cartas especiales, cada cual más importante. Que un mismo jugador mantenga en su poder un par de rondas consecutivas 2 o más de estas cartas supondrá una importante ventaja que el resto de jugadores debería plantearse en intentar eliminar ocupando la acción que da derecho a reclamar alguna de esas cartas.

La estrategia viene por el lado de los personajes, pues es lo único que queda consolidado con el paso de las rondas. Mantenernos a la cabeza en cuanto a símbolos respecto a nuestros personajes es algo que tenemos que tener siempre en mente, ya sea para activar las acciones de puntuación como para disuadir a los vecinos de hacerlo al no obtener una gran recompensa.

Incluso el azar está acotado, a pesar de tener dados por medio. Las acciones en progresión están bastante bien pensadas, ya que rara vez tendremos la sensación de tener una tirada inútil. Sin olvidar que el juego incluye mecanismos para alterar estos valores.

Supongo que más de uno ya tendrá las orejas tiesas, porque todo lo dicho suena bastante bien. Sin embargo, Vienna comparte con muchos eurogames el problema de peso medio-ligero de ser un poco más que un filler, pero no resultar tan satisfactorio como un peso medio que permita cierto desarrollo. Las partidas se finiquitan en poco más de media hora. Es cierto que se toman decisiones interesantes, pero no deja de ser un mero pasatiempo. Me vienen a la cabeza juegos como Rattus (aquí su tochorreseña) o Santiago de Cuba (aquí su tochorreseña).

El problema de este tipo de juegos es que no destacan por ningún aspecto especial más que ese, ser un peso medio-ligero cuya duración es muy reducida. Solo tiene cabida en colecciones de jugadores que tengan tiempos muertos en los que deseen echar una partida y no tengan que estar sacando siempre fillers. Gente que busque “algo más” en ese mismo intervalo de tiempo. Y cuando este espacio se tiene cubierto con un par de títulos, es difícil introducir uno nuevo.

Puede ser interesante como títulos introductorios, pero tienen poco recorrido. De hecho, cada partida solo tendrá como aliciente las decisiones de los jugadores, ya que la única variación de una a otra será el orden de aparición de los distintos personajes. En este sentido, un título como Santiago de Cuba me parece más interesante simplemente por la posibilidad de tener configuraciones distintas en cada partida.

Detalle Noche

A esto hay que sumarle que el rango de jugadores de Vienna no es el más deseable, con un mínimo de tres y un máximo de cinco. Esta última configuración es la que menos me satisface, con demasiados dados de por medio y con la sensación de no poder plasmar tus deseos sobre el tablero casi nunca. A tres y, especialmente, cuatro, es como el juego mejor luce.

En cuanto a la edición, no hay nada especialmente destacable en Vienna. El tablero de cuatro hojas es de un grosor adecuado (que esté a doble cara es un detalle). El cartón utilizado en las monedas es algo más fino del deseado, aunque se destroquelan bien y tampoco es que haya un trasiego de monedas demasiado elevado. Las cartas son de tamaño estándar y cumplen los parámetros habituales, esto es, respuesta elástica adecuada y una textura lisa agradable, no requiriendo enfundado, ya que las cartas no se tienen en mano en ningún momento y no hay información oculta. Los discos de madera y los dados de baquelita son también estándar, nada destacable. Por último, el reglamento podría estar algo mejor estructurado, y eso que incluye muchos ejemplos y notas aclaratorias. Pero hay ciertos detalles que generan dudas.

A los pinceles tenemos al gran Michael Menzel, que rara vez decepciona. Y esta no iba a ser una de esas ocasiones. El ilustrador alemán vuelve a deleitarnos con un lienzo magnifico en el que se plasman las acciones que los jugadores pueden ejecutar. La portada también es una preciosidad, siendo el único punto negativo el fusilamiento de las cartas del Bruges de Stefan Feld. Anatomía casi calcada y unos bustos muy similares. Parece que encargarle títulos con nombre de capitales europeas le obligase a utilizar los mismos esquemas. Podría haberse esmerado algo más en este aspecto.

Detalle Dados

Y vamos cerrando. Vienna es un aceptable eurogame de peso medio-ligero que combina mecánicas de colocación de trabajadores con dados y set-collection, con suficiente peso en las decisiones como para resultar entretenido. Sin embargo, se queda en tierra de nadie, siendo demasiado corto para ser un peso medio y con demasiada carga para ser un filler. Solo lo recomendaría a quienes busquen títulos introductorios o que, siendo de corta duración, sean algo más que un filler. Por todo esto le doy un…

Aprobado

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2 comentarios en “Reseña: Vienna”

  1. BUENA LA DESCRIPCIÓN DEL JUEGO, ASÍ COMO LOS COMENTARIOS EN DADO CASO QUE ME INTERESE ADQUIRIR EL JUEGO U OTRO ¿LO PUEDO COMPRAR EN MÉXICO? LOS FELICITO POR SU ESPACIO, ES UNA BUENA OPCIÓN PARA NOSOTROS LOS AFICIONADOS A ESTE TIPO DE JUEGOS. GRACIAS

    Responder
    • Buenas Javier.

      No se la disponibilidad del juego en México, pero el juego se puede conseguir en Amazon USA. No se si les es posible comprar en los Estados Unidos y que se lo envíen.

      Saludos!

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