Reseña: Jubako

Jubako son las cajas apilables que se utilizan para almacenar y comida en el Japón. Empaquetado cuidadosamente con una deliciosa selección de los placeres culinarios, los jubako son más típicos en el día de Año Nuevo, pero se puede utilizar para cualquier fiesta o celebración. Llena tu jubako con una selección de delicias ¡y gana la mayor cantidad de puntos de victoria para intentar proclamarte vencedor!

Así se nos presenta Jubako, un diseño de Michael Kiesling y Wolfgang Kramer (Tikal, Torres). El juego fue publicado en 2020 por Ravensburger Spieleverlag GmbH en una versión en alemán e inglés. Del diseño gráfico se encarga Francesca Pignataro.

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Crónicas Jugonas: Semana 38 del 2020 (14/09 – 20/09)

Semana ya inmersos en la rutina, con partidas casi todos los días (el domingo nos tomamos un descanso) y muchos estrenos, que empiezan a llegar las novedades: Calico (un juego de draft y construcción de patrones con telitas y gatitos), Tekhenu: El Obelisco del Sol (una nueva propuesta de Daniele Tasciny con draft de dados), Alma Mater (un juego ambientado en el universo de Coimbra pero mucho más profundo), The Castles of Tuscany (una secuela de The Castles of Burgundy), Caylus 1303 (una revisión del clásico de William Attia) y Stellar (un juego para dos en el que tendremos que desarrollar un cielo de cuerpos celestes).

Comenzamos la semana con una partida a Hive (aquí su tochorreseña), que llevaba tiempo sin aparecer por estas crónicas. Un juego de John Yianni y que está considerado como uno de los mejores juegos abstractos que existen. Una especie de ajedrez con bichos donde el tablero lo forman las propias piezas hexagonales (cada una con un tipo de movimiento distinto). ¿El objetivo? Rodear completamente la pieza de la abeja reina del rival (tanto con piezas propias como contrarias). Una regla fundamental: la colmena no puede separarse en ningún momento. Partida en la que me vi sorprendido por una apertura novedosa de la señorita, utilizando al bicho bola. Yo también intenté innovar abriendo con un escarabajo y, la verdad, no me fue demasiado bien. Es cierto que la partida la llevaba bastante bien encarrilada pero efectué un paso en falso al permitir que mi rival pudiese mover a su casi encerrada reina gracias al bicho bola y tuviese que defenderme como gato panza arriba, sin margen de maniobra para evitar la avalancha de bichos que se me venía encima. Al final claudiqué. ¡Victoria de la señorita! Hive es una maravilla. Si os gustan los juegos abstractos o disfrutáis con el ajedrez y/o las damas, probad esta maravilla. Además, en su versión de bolsillo es muy asequible económicamente. A mí me parece un juego que toda ludoteca debería contener. Con un par de reglas y movimientos de piezas bastante sencillos de asimilar el autor consigue un juego tremendamente profundo a la par que directo. También es ideal por si quieres una primera experiencia en esta clase de juegos. Y, por si no fuera poco, las expansiones elevan la complejidad y la vida de uno de los mejores juegos en su categoría.

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Crónicas Jugonas: Semana 37 del 2020 (07/09 – 13/09)

Semana con menos partidas de lo esperado, no logrando sacar todo el tiempo que me hubiese gustado para jugar. Además, se nos estropeó la sesión que teníamos planificada en Villa-Yol (Analisis al Cubo). Con todo, hemos podido sacar unos cuantos juegos por primera vez a mesa, a saber: Omen: Heir to the Dunes (una variación de Omen: A Reign of War ambientada en Egipto), Tiny Epic Dinosaurs (una nueva entrega de la saga Tiny Epic en la que gestionaremos un parque de dinosaurios), Noctiluca (un juego con una interesante mecánica de selección para completar objetivos) y Small World of Warcraft (una versión de Small World tematizada en el mundo del videojuego de Blizzard).

Empezamos la semana con una partida a Claim, (aquí su tochorreseña), diseñado por Scott Almes. Un juego de baza para dos que se desarrolla a lo largo de dos fases. Tenemos un mazo en el que hay cinco razas, cada una con una habilidad (que se suele activar a la hora de resolver la baza) y con valores comprendidos entre el 0 y el 9 (salvo alguna excepción). Como siempre, el jugador que abre la baza determina el palo triunfo, estando obligado el rival a asistir. En la primera fase los jugadores reciben una mano de cartas y competirán por conformar la mano que se dispondrá en la segunda fase, revelándose una carta que será el premio por ganar la baza (el otro jugador recibe una carta al azar y oculta al rival). Las cartas utilizadas se sacan de la partida (salvo efectos de algunas cartas). En la segunda fase las cartas ganadas por los jugadores serán las utilizadas en la baza. Al final de la partida, las cartas ganadas se obtendrán por raza. La partida la ganará el jugador que consiga acumular más cartas en al menos tres de las cinco razas (en caso de empate, el voto de una raza va para el jugador con la carta de mayor valor). Partida en la que fui un rodillo absoluto, tanto en la primera fase como en la segunda, donde a las primeras de cambio detecté el punto débil de la señorita con los goblins, teniendo pocos en su mano y tampoco andar sobrada de doppelgangers, por lo que no le quedó más remedio que ir soltando cartas que acababan en mi pila de puntuación. De vez en cuando lograba hacerse con la iniciativa, algo que aprovechaba yo para jugar enanos (no pudiendo asistir) para puntuarlos. La señorita no tuvo opción. Resultado: victoria de un servidor por 4 a 1. Claim es un juego de bazas para dos jugadores que funciona perfectamente gracias a que la partida se encuentra ingeniosamente estructurada en dos partes, una primera en la que se conforma la mano para la segunda, y una segunda en la que las bazas se convierten en puntos para cada una de las razas (palos). Estas razas, a su vez, tienen efectos específicos que se aplican en determinados momentos. Ambos elementos añaden al conjunto la incertidumbre necesaria como para que las partidas se mantengan tensas hasta prácticamente el último turno. El único problema que le encuentro es que el azar entra en juego a dos niveles, pudiendo cebarse con un mismo jugador y no dejándole margen. Pero bueno, es un filler de cartas que no llega a la media hora, por lo que, si esto ocurre, lo mejor es pedir la revancha. No sería la única partida a Claim, aunque ya tenéis aquí el resumen de lo que ofrece.

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