Reseña: My City

Tras un largo viaje, finalmente has llegado a una nueva tierra. De inmediato comenzáis a construir y desarrollar una nueva ciudad. My City es un juego legacy, esto significa que el juego evoluciona con el transcurso de las partidas. Tú y tus compañeros dispondréis de tableros que serán modificados tras cada episodios. A lo largo de 24 fascinantes episodios experimentaras el crecimiento y la historia de tu ciudad desde el sus inicios hasta la era industrial.

Así se nos presenta My City, un diseño de Reiner Knizia (Tigris & Éufrates, Ra, Samurai, El Dorado). El juego fue publicado en 2020 por KOSMOS en una versión en alemán. De las ilustraciones se encarga Michael Menzel (Stone Age, Rococo, Agra).

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Crónicas Jugonas: Semana 26 del 2020 (22/06 – 28/06)

Primera semana completa del verano, con la jornada intensiva a la vuelta de la esquina (aun teletrabajando). Partidas todos los días y una importante cantidad de estrenos, a saber: Six (un abstracto con piezas hexagonales en el que los jugadores intentan conformar un patrón ganador), KAITŌ (otro abstracto en el que hay que intentar eliminar del tablero todas las piezas de uno de los tipos clave del rival mediante desplazamientos ortogonales de un peón), Kulami (un abstracto con mecánica de mayorías en el que los jugadores determinan las posibilidades de movimientos del rival en función de su anterior turno), Cosmic Encounter Duel (una versión para dos jugadores del clásico de la negociación y el caos), Abominación: El Heredero de Frankenstein (un juego de colocación de trabajadores con una interesante carga temática), Skull (un filler de faroleo puro), Ensalada de Puntos (un filler sencillo de optimizar criterios de puntuación), Rallyman: GT (una versión simplificada y dinámica de Rallyman) y Héroes a Medidas (un juego de bazas en el que los jugadores pueden alterar las cartas, tanto en valores como en efectos). Venga, vamos al lio que hay mucho que leer.

Comenzamos el lunes con una partida a la hora del café con Battle Line: Medieval, diseñado por Reiner Knizia. Un juego de cartas en el que los jugadores compiten por hacerse con el control de una serie de territorios. Cada jugador dispone de una mano de 7 cartas y, en su turno deberá, colocar una de esas cartas (con un valor comprendido entre 1 y 10) y un palo (de los 6 posibles) en uno de los 9 territorios (no pudiendo colocar cada jugador más de 3 cartas en cada piedra), para intentar conformar la mejor jugada posible de las aceptadas. Finalmente, el jugador repondrá su mano robando una nueva carta. Antes de robar, un jugador podrá reclamar un territorio si ya se ha completado (3 cartas a ambos lados) o puede demostrar, con las cartas en juego, que es imposible que el rival pueda componer una mejor jugada. La partida finaliza cuando un jugador controla 3 piedras consecutivas o 5 piedras (no necesariamente consecutivas). El juego incluye dos variantes. Por un lado, las cartas de táctica, que aportan efectos diversos (aunque ocuparan espacio en la mano) y como novedad de esta edición, los territorios con efectos (que vienen a ser similares a las cartas de táctica, pero preestablecidos). Partida en la que la señorita no supo distribuir adecuadamente sus cartas, hipotecándose en los primeros turnos en demasiados territorios y no sabiendo escoger a cuál renunciar. Intentó hacerse con la victoria conquistando tres territorios consecutivos, pero supe verlo a tiempo y me aseguré el territorio intermedio que, para su desgracia, le exigía jugar 4 cartas en su lado (ignorando la de mayor valor). La victoria cayó al alcanzar los cinco territorios reclamados, siendo clave el poblado, que cuenta como dos territorios, aunque no se considera adyacente a sus territorios vecinos. Battle Line: Medieval es un clásico de Knizia para dos que nunca defrauda. Los jugadores compiten por controlar una serie de piedras jugando cartas que formen combinaciones según sus valores y sus colores. Con unas pocas reglas y un mazo de cartas, encontramos un diseño que nos mantendrá enganchado a la partida desde el primer hasta el último turno. Esta última versión propone la variante de las cartas de terreno que, personalmente, me resulta más satisfactoria que usar las cartas de táctica, ya que le añadía un plus de caos y aleatoriedad (siendo ya de por si un juego con bastante azar) que no terminaba de encajarme del todo.

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Crónicas Jugonas: Semana 24 del 2020 (08/06 – 14/06)

Vamos con una nueva entrega de las Crónicas Jugonas. Partidas todos los días y unos cuantos estrenos, a saber: Pax Renaissance (una nueva entrega de la serie Pax de los Eklund que nos traslada al Renacimiento), End of Line (un juego que viene a simular las carreras de motos de Tron), Endeavor: La Era de la Navegación (expansión para Endeavor que cambia el mazo de cartas y el conjunto de edificios), Clank!: La Maldición de la Momia (con un nuevo tablero y la momia, que repartirá maldiciones entre los jugadores que supondrán una penalización en el recuento final) y el mapa del Reino Unido y Pennsylvania de Ticket to Ride (concretamente el del Reino Unido, que añade el concepto de las tecnologías para poder hacer acciones cada vez más potentes).

Comenzamos el lunes la partida a la hora del cafe con Pylos, diseñado por David G. Royffe. Un abstracto en el que cada jugador dispone de una reserva de bolas que se irán apilando para formar una pirámide, comenzando por una base de cuatro filas y cuatro columnas. En cada turno, el jugador activo podrá colocar una bola de su reserva (sobre el tablero o apoyada sobre cuatro bolas que hagan de base) o bien desplazar una bola que se encuentre en el tablero y no tenga bolas apoyadas sobre ella para hacerla subir al menos un nivel (apoyando sobre cuatro bolas). Como concepto adicional, si un jugador forma una base de 4 bolas de su color, recuperará 2 bolas libres del tablero. La partida finaliza cuando un jugador coloca la bola final en la cúspide (proclamándose vencedor) o un jugador se quede sin bolas (proclamándose vencedor su rival). Partida rápida en la que la señorita volvió a pagar caro el dejarme formar dos veces un cuadrado con bolas de mi color, recuperando bolas para mi reserva. Estas dos pifias fueron las que le condenaron. Eso sí, ha sido la vez en la que más alto hemos llegado. ¡Victoria de un servidor! Pylos es un abstracto tan vistoso como mecánicamente simple. Un juego combinacional apto para todos los públicos que en esta primera partida tal vez me ha dejado un sabor algo agridulce. No sé si es porque mi rival no lo dio todo y la cosa se acabó pronto, pero me da la sensación de que es de esos abstractos con opciones muy acotadas, por lo que no es especialmente complicado evaluar todas las acciones disponibles. Eso sí, el despliegue en mesa es espectacular.

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