Primeras Impresiones: Jinx

Parece una caja grande, pero no...
Parece una caja grande, pero no…

Hará algunos meses que inauguré la sección de primeras impresiones con una pequeña entrada sobre Dixit Odyssey, que tuve la oportunidad de probar en casa mi amigo Jorge. Como comentaba en aquella entrada, tenía ciertos prejuicios sobre la saga Dixit que me tiraba un poco para atrás a la hora de querer probar el juego. Pero entre la gran cantidad de reseñas positivas existentes en la red y la buena aceptación entre mi grupo de amigos de Sevilla, decidimos darle una oportunidad. Y fue una gratísima sorpresa. Tanto, que de ser un juego que no tenía considerado pasó a engrosar mi wishlist de la BGG. Pero claro, soy muy reacio a comprarme juegos que ya tienen mis colegas, salvo que le vaya a dar mucho uso con otros grupos.

En estas que Sandra descubrió navegando Jinx, que pertenece a la familia Dixit, pero le da una vuelta de tuerca a la mecánica. Además a un precio muy competitivo, por lo que nos lanzamos a por él. Lo reunía todo: buenas críticas, buen precio, diseño interesante, mecánica lo suficientemente diferente para considerar adquirirlo a pesar de que mis colegas ya tuviesen un Dixit.

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Crónicas Jugonas: Semana 35 del 2013 (26/08 – 01/09)

Última semana de Agosto y de jornada intensiva para mí en el trabajo. Ahora será más complicado disputar partidas entre semana. Menos tiempo, menos vida. Aunque dormiré algo más.

Esta semana no cayó partida hasta el miércoles 28. Como comenté en la entrada que inauguraba oficialmente esta sección de Crónicas Jugonas, no iba a añadir partidas jugadas online, sobre todo porque las suelo echar con Sandra por la comodidad que supone no tener que desplegar nada en la mesa. Te conectas, juegas y te vas. Sin embargo, en esta ocasión he de considerar esta partida pues no participábamos únicamente Sandra y yo, sino que jugábamos con los chicos de Juegos de la Mesa Redonda (Alejandra y Aarón), y como ellos están en la Comunidad Valenciana y nosotros en el Principado de Asturias, pues la única forma era esta. Así que nos dirigimos todos a Board Game Arena (portal sobre el que algún día haré una entrada) y nos preparamos para comenzar la partida. Para darle algo de vidilla, abrimos una audioconferencia, para mantener el pique sano y esas cosas (y pegar toques de atención tipo -¡Ehhhh, que te toca!-). Por petición de Alejandra, nuestra primera partida iba a ser al Stone Age, al cual, como habréis leído en mi entrada anterior, Sandra y yo solo hemos jugado en partidas de 2 jugadores, por lo que iba a ser una experiencia nueva (y con derrota casi segura). Cada jugador siguió una estrategia relativamente distinta. Por un lado Alejandra iba “a cuchillo” a por todas las cartas que podía. Aarón se dedicó a recolectar materiales y ampliar su tribu de manera importante, consiguiendo algunas cartas por el camino. Sandra hizo un poco de todo. Y yo me centré en construir edificios. La verdad es que pagamos cara nuestra inexperiencia. Las cartas son mucho más fundamentales de lo que parecen, sobre todo si se consiguen de las dos primeras disponibles. Además, Sandra se vio lastrada por un mal cálculo por el que no tuvo más remedio que recibir la penalización de -10 puntos por no poder alimentar a su tribu. Al final de la partida yo fui el que más edificios construyó, pero esto no fue suficiente para competir con el arsenal de cartas que Alejandra amasó. Resultado final: Alejandra (193), Iván (176) Aarón (175) y Sandra (123). Esto no quedará así…

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Reseña: Munchkin

Hoy toca reseñar uno de esos juegos con solera, que cae de pie en cualquier grupo. Nos referimos, como es obvio por el título de la entrada a Munchkin.

Munchkin es un titulo original de Steve Jackson, el afamado diseñador estadounidense, que vio la luz allá por el año 2000. El autor de otros juegos, como Illuminati o Zombie Dice, ha forjado su fama sobre todo con el título que nos ocupa, que, desde que saliese al mercado, se ha encargado de estrujar al máximo sacando mil y una versiones (algo similar a lo que ocurrió con el Bohnanza de Uwe Rosenberg, pero en exagerado).

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