Crónicas Jugonas: Semana 6 del 2026 (02/02 – 08/02)
Aquí estamos una semana más para relatar las partidas de las que hemos disfrutado durante los últimos siete días, donde he mantenido la racha de días ininterrumpidos jugando al menos una partida (ya van 1495 días). En el apartado de estrenos encontraréis Misiones (la primera expansión para Terraforming Mars: El Juego de Dados), Wispwood (un juego de draft, patrones y colocación de losetas de CGE), Kilauea (el diseño más ambicioso de Combo Games), Viaje al Centro de la Tierra (el primer título de la serie de Flip&Write de Looping Games) e Industria (la primera expansión para Clanes de Caledonia).
El lunes a la hora del café jugamos a Picnic (aquí su tochorreseña), diseñado por David Amorín y Ramón Redondo. Un filler de cartas en el que, a lo largo de ocho rondas, los jugadores colocarán dos cartas que muestran tres casillas, cada una con un aperitivo y un tipo de mantel. Los jugadores deben intentar solapar las cartas de la forma más eficiente posible para generar grupos de gran tamaño de casillas ortogonalmente conectadas entre sí con el mismo mantel o el mismo snack. En cada turno, los jugadores roban dos cartas, se quedan una y pasan la otra al jugador de la izquierda, procediendo luego a colocar ambas cartas. Al final de la partida, por cada grupo se obtendrán tantos puntos como el número de casillas que lo conforma menos dos. Además, habrá un par de cartas de objetivos finales que proporcionarán puntos según determinados criterios de ubicuidad. Partida en la que la señorita intentó centrarse en componer filas y columnas de helados para obtener la bonificación positiva. Consiguió una, pero a costa de no conseguir grandes grupos. Yo, en cambio, conseguí buenos grupos de alimentos y de manteles, suficiente para hacerme con la partida. Resultado: victoria de un servidor por 14 a 11. Picnic es un filler de ideas relativamente sencillas, pero que esconde un divertimento rápido gracias a la siempre efectiva mecánica de draft con intercambio, que elimina el entreturno y favorece la escalabilidad. Es cierto que es un filler sin demasiadas pretensiones, que no les dirá gran cosa a quienes no disfruten de los juegos ocasionales, pero para quienes aprovechamos cualquier resquicio para sacar un juego a mesa, es de esos diseños que funcionan de maravilla, ya que te deja con la sensación de haber tomado suficientes decisiones en los cuatro turnos que dura cada partida. Además, luce un aspecto muy juguetón, que entra por los ojos y queda bien desplegado en la mesa.






