Reseña: Santuario
Introducción
Deberás construir un zoológico moderno centrado en la conservación científica, del cual gestionarás los animales y las infraestructuras. Para ello, dispondrás de 135 losetas distintas a tu disposición: animales, edificios y proyectos. Tendrás que emplear tu astucia y habilidad para colocar las losetas en el mapa de la manera más eficiente posible. Los efectos de las losetas te permitirán cumplir objetivos de conservación y aumentar así el atractivo de tu zoológico.

Así se nos presenta Santuario, un diseño de Matthias Wigge que deriva de Ark Nova. Publicado por primera vez en 2025 por Feuerland Games en una versión en inglés y alemán. De las ilustraciones se encargan Dennis Lohausen (Los Viajes de Marco Polo, Gaia Project), Christof Tisch (Carcassonne: The Castle, Alhambra) y Felix Wermke (My Gold Mine, Tiny Epic Pirates).
Se encuentra publicado en España por Maldito Games (hay bastante dependencia del idioma en las losetas y el reglamento). Permite partidas de 1 a 5 jugadores, con una edad mínima sugerida de 12 años y una duración aproximada de entre 40 y 100 minutos. El precio de venta al público es de 45€. Para esta reseña se ha utilizado una copia de la versión en español de Maldito Games.

Importante: si ya conoces el juego y/o sólo te interesa mi opinión sobre el mismo, puedes pasar directamente al apartado de Opinión. Los apartados Contenido y Mecánica están destinados especialmente a aquellos que no conocen el juego y prefieren hacerse una idea general de cómo funciona.
Contenido
Dentro de una caja de cartón de dos piezas (tapa y fondo), de dimensiones 31,5×31,5×7 cm. (caja cuadrada similar a The Witcher o Ascending Empires, pero con menos fondo), encontramos los siguientes elementos:
- Tablero de Exhibición (de cartón)
- Tablero de Conservación (de cartón)
- Tableros de Zoo (de cartón)
- 135 Losetas de Juego (de cartón)
- 10 Fichas de Objetivos de Conservación (de cartón)
- 20 Losetas de Acción (4 de cada color) (de cartón)
- 20 Marcadores de Mejora (4 de cada color) (de cartón)
- 20 Losetas de Logro de Conservación (4 de cada color) (de cartón)
- 20 Fichas de Conservación (de cartón)
- 21 Fichas de Bolsa (de cartón)
- 5 Fichas de Marcadores de Final de Juego (10 y 5 puntos) (de cartón)
- 5 Soportes para losetas (de plástico)
- 18 Marcadores de Juego en Solitario (de cartón)
- Reglamento

Mecánica
Santuario es un diseño ambientado en la creación y gestión de un parque zoológico donde cada jugador debe expandir su reserva añadiendo animales, edificios y proyectos de conservación para aumentar su atractivo y puntuación final. Los jugadores alternan turnos en los que, obligatoriamente, deben tomar una loseta de la exhibición central (dentro del rango permitido por su loseta de proyecto), y ejecutar una acción principal utilizando sus cartas de gestión. La mecánica fundamental se basa en la posición de estas cuatro losetas de acción: al usar una, se desplaza al extremo izquierdo perdiendo fuerza, mientras que el resto se desliza a la derecha incrementando su potencia para turnos posteriores. Las acciones permiten obtener losetas o jugarlas en el zoo respetando reglas de adyacencia: los animales (amarillos) exigen niveles de fuerza y hábitats específicos (roca, bosque o agua), los edificios (azules) requieren condiciones de entorno y los proyectos (morados) permiten activar efectos o liberar especies. Adicionalmente, es posible realizar pasos opcionales como construir edificios adicionales, mejorar las cartas de acción tras cumplir ciertos hitos o apoyar objetivos de conservación en el tablero central para asegurar puntos. La partida termina cuando un jugador completa su mapa, apoya cuatro objetivos o se agota el mazo de losetas, proclamándose vencedor quien acumule más puntos por sus animales, edificios, proyectos y logros alcanzados.
Conceptos Básicos
Comencemos por las Losetas de Juego, el elemento fundamental del diseño. Se dividen en tres categorías principales: Animales (amarillas), Edificios (azules) y Proyectos (moradas). Cada una muestra iconos en su parte superior que representan hábitats, continentes o clases de animales que, una vez jugados, se consideran parte del zoo del jugador. Además, estas piezas indican el nivel de fuerza necesario para jugarlas, los puntos de atractivo que otorgan al final de la partida y posibles efectos inmediatos o permanentes que benefician la estrategia del jugador. Cada jugador podrá acumular en su mano hasta seis losetas. Para ello cada jugador dispondrá de un atril con dos carriles para colocar las losetas. Por la parte trasera representa un area de expansión, necesaria para colocar ciertos animales (un mismo área puede servir para varios animales si la orientación es la adecuada).

En el Tablero de Exhibición se organiza la oferta de losetas disponibles para los jugadores durante la partida. Concretamente se disponen seis losetas bocarriba, una junto a cada número del 1 al 6. Los jugadores obtienen losetas de él según su rango de alcance, y al final de cada turno las piezas restantes se desplazan para rellenar los huecos vacíos antes de reponer la oferta con nuevas losetas.

Cada jugador dispondrá de un Tablero de Zoo personal que representa el terreno que debe gestionar y completar. Este mapa contiene una cuadrícula de espacios hexagonales donde se colocan las losetas de animales, edificios y proyectos siguiendo reglas de adyacencia desde la entrada (en la zona inferior) o hacia las zonas de río en los bordes. Además de poseer espacios para almacenar marcadores y zonas con bonificaciones de colocación inmediata, su parte inferior presenta espacios numerados donde se colocan las losetas de acción para determinar su potencia actual. Es importante indicar que las losetas que se coloquen en el tablero deben mantener la misma orientación.

Las Losetas de Acción se colocan bajo su tablero de zoo y definen las acciones que puede realizar en su turno: obtener losetas o jugarlas. Su efectividad depende de su posición en las ranuras numeradas; cuanto más a la derecha esté una acción, más fuerte será su ejecución. Al usar una de estas losetas, el jugador debe moverla al espacio más débil, lo que provoca que las demás acciones se desplacen hacia la derecha y se fortalezcan para turnos posteriores.

Las Fichas de Mejora son cuatro piezas de color que permiten a los jugadores potenciar sus Losetas de Acción durante la partida. Se activan cuando el jugador cumple hitos específicos en su zoo. Una vez cumplida la condición, el jugador voltea una loseta de acción que esté por el “lado I” al «lado II», lo que aumenta permanentemente su fuerza y permite realizar acciones más complejas.

Al comienzo de la partida se prepararán cinco Losetas de Objetivos de Conservación. Estas fichas representan las metas comunes que los jugadores intentarán cumplir para demostrar su éxito en la gestión de la fauna. De un total de diez disponibles, solo se utilizan cinco en cada partida. Cada ficha hará referencia a un tipo de animal o a una región del mundo. Los jugadores podrán conseguir Fichas de Conservación, que son un recurso que se consigue principalmente al formar parejas de animales de la misma especie (macho y hembra) en el zoo. Estas fichas pueden gastarse en el momento de apoyar un objetivo de conservación para aumentar virtualmente el número de iconos que el jugador posee. Al final de la partida las fichas no utilizadas proporcionan puntos de victoria.

El Tablero de Conservación sirve como registro de los proyectos de preservación global de la partida. Este tablero muestra cinco columnas (una para cada objetivo de conservación) y cinco filas (una para cada jugador). En la parte superior de cada columna se colocará cada una de las Fichas de Objetivo de Conservación que se hayan preparado al comienzo de la partida. En la banda inferior aparecen los criterios de detonación del final de la partida.

Cada jugador dispondrá de un conjunto de cuatro Fichas de Logro de Conservación. Estas fichas personalizadas por color se utilizan para marcar los éxitos de cada jugador en los objetivos del tablero de conservación. Cada ficha requiere una cantidad mínima de iconos acumulados en el zoo para poder ser jugada (de 2 a 5) y otorga una cantidad de puntos proporcional a la dificultad del logro alcanzado. Para cada objetivo un mismo jugador solo podrá colocar una de estas fichas, pero el resto de jugadores podrán colocar sus propias losetas (no hay bloqueo ni recompensa por completarlos antes).

Por último, las Fichas de Bolsa son elementos del suministro general que los jugadores pueden recolectar mediante diversas bonificaciones. Aunque no tienen un uso durante el desarrollo de la partida, se convertirán en puntos de victoria al final de la misma.

Con esto tenemos suficiente.
Preparación de la Partida
- Se coloca el tablero de exhibición en el centro de la mesa.
- Se mezclan todas las losetas bocabajo y se apilan colocan en el dispensador.
- Se revelan 6 losetas al azar del dispensador y se colocan bocarriba en los espacios numerados del tablero de exhibición para formar el mercado central.
- Se deja un espacio libre junto al tablero para la pila de descartes.
- Se forma una reserva general con los marcadores de conservación, de bolsa y de final de partida.
- Se sitúa el tablero de conservación junto al de exhibición. Se mezclan los 10 objetivos de conservación bocabajo, se revelan 5 al azar para colocarlos en el tablero y se devuelven los 5 restantes a la caja.
- Cada jugador recibe un tablero de zoo y lo coloca frente a sí, asegurándose de que todos utilicen la misma cara del mapa.
- Cada jugador escoge un color y recibe:
- 4 Marcadores de mejora (que deja a un lado bocarriba)
- 4 Marcadores de logros de conservación (que deja a un lado bocarriba)
- Un soporte para losetas.
- 4 Losetas de Acción (inicialmente todas por su cara I)
- Se escoge aleatoriamente al jugador inicial. Este coloca su loseta de proyectos en la posición más a la izquierda. Siguiendo el sentido de las agujas del reloj, cada uno de los siguientes jugadores la coloca un espacio más a la derecha que el jugador anterior. El resto de losetas se colocan en los espacios libres de forma aleatoria.
¡Ya podemos comenzar!

Desarrollo de la Partida
Una partida a Santuario se desarrolla a lo largo de un número indeterminado de turnos individuales alternados por los jugadores en el sentido de las agujas del reloj.
En cada turno, el jugador activo debe realizar una serie de pasos obligatorios y opcionales en el siguiente orden:
- Coger una Loseta del Tablero de Exposición. El jugador toma una loseta de la exposición para su mano a escoger entre la situada en la primera posición y la posición indicada por la flecha blanca de su loseta de acción de proyectos. Si la loseta proporciona beneficios inmediatos, se obtienen en este momento. Si se conectan dos animales de la misma especie, el jugador obtiene una ficha de conservación.
- Realizar una Acción. El jugador elige una de sus losetas cartas de acción y ejecuta una de las dos opciones disponibles (obtener losetas de la reserva, obtener una loseta del suministro o jugar losetas) con la fuerza actual que indique su posición en el tablero personal.
- Jugar un Edificio (Opcional). Si el jugador posee al menos una loseta de edificio en su mano y cumple sus requisitos de colocación, puede jugar exactamente una de estas losetas en su tablero del zoo.
- Apoyar un Objetivo de Conservación (Opcional). El jugador puede utilizar uno de sus marcadores de Logro de Conservación para apoyar un objetivo disponible si posee el número mínimo de iconos requerido en su zoo. Si el jugador dispone de fichas de conservación, puede descartarlas para elevar en 1 el número de iconos para un objetivo (al menos hay que disponer de un símbolo en el tablero).
- Mejorar Cartas de Acción (Opcional). Si el jugador cumple las condiciones de sus fichas de mejora, puede dar la vuelta a las losetas de acción que crea conveniente a su lado II, aumentando permanentemente su potencia y opciones.
- Mantenimiento. Si el jugador tiene más de seis losetas en su atril, debe descartar hasta quedarse con el máximo permitido. Tras esto, se desplazan hacia la primera posición las losetas y se repone el tablero de exposición.
Tras esto el turno pasa al siguiente jugador.
Fin de la Partida
El final de la partida se detona en el turno de un jugador en el que se cumpla al menos una de las tres condiciones de finalización:
- Apoyar los 4 objetivos de conservación
- Completar el mapa del zoo
El resto de jugadores disponen de un último turno., tras lo cual se procedería al recuento final (si la pila de robo se agotase, se mezclan las losetas descartadas para recomponer la pila). La partida también puede finalizar inmediatamente tras el turno de un jugador en el que la pila robo se ha agotado, procediendo directamente con el recuento final (aquí no se recompone la pila). En el recuento final cada jugador anota:
- Puntos por sus Losetas de Animales
- Puntos por sus Losetas de Edificios
- Puntos por sus Proyectos
- 1 Punto por cada Área Abierta
- Los puntos indicados en las fichas de conservación colocadas sobre el tablero de conservación
- 2 Puntos por cada ficha de bolsa y cada ficha de conservación sobrantes.
El jugador con la puntuación más alta se proclama vencedor. En caso de empate, vencerá el jugador con más animales en su tablero. Si la igualdad se mantiene, se comparte la victoria.

Variantes
Modo en Solitario. El jugador se enfrenta a un «cronómetro» de 10 marcadores de solitario. En cada uno de tus turnos, tras realizar la acción de tomar una loseta del suministro, debes elegir y descartar otra loseta adicional y, acto seguido, voltear uno de los marcadores de solitario boca abajo. La partida termina inmediatamente cuando se voltea el décimo marcador o si logras cumplir las condiciones de final de partida habituales (completar tu zoo o alcanzar los objetivos de conservación) antes de que eso ocurra. Al realizar el recuento final, sumas tus puntos de la forma habitual y añades 5 puntos extra por cada marcador de solitario que haya quedado boca abajo, lo que premia la eficiencia al terminar la partida en menos de diez turnos. El objetivo principal es optimizar tus movimientos para superar tu propia puntuación máxima.

Opinión Personal
En la previa de la Feria de Essen de 2021, cuando estaba componiendo la lista de los juegos que más me llamaban la atención, me topé con la nueva propuesta de Feuerland Spiele. Un juego de desarrollo de cartas de un autor novel que nos instaba a desarrollar un zoo moderno, centrado en la rehabilitación de animales mediante proyectos de conservación.
Sin embargo, lo que captó mi interés no fue esta ambientación, sino lo que parecía un pastiche de elementos que habían funcionado en otros juegos recientes. Concretamente tres. Primero, el sistema de desarrollo de cartas al más puro estilo Terraforming Mars (aquí su tochorreseña), con cartas que permitían generar un motor con el que adquirir inercia a base de acumular ingresos, efectos pasivos o efectos inmediatos.
Lo segundo era la generación de una dinámica de carrera mediante un sistema de puntuación calcado a Rajas of the Ganges (aquí su tochorreseña), donde cada jugador dispone de dos marcadores de puntuación que discurren por tracks paralelos pero en sentidos opuestos, comenzando cada uno en un extremo. La idea es intentar hacer cruzar estos dos marcadores lo antes posible.

Y lo tercero, y tal vez lo más importante, un sistema de selección de acciones heredado de Sid Meier’s Civilization: Un Nuevo Amanecer (aquí su tochorreseña), donde cada jugador dispone de un determinado número de acciones pero cuya potencia depende de cuántos turnos hayan dejado pasar sin activarla. Una especie de rondel en pasarela.
Las vibraciones que me transmitió el reglamento fueron estupendas y, en cuanto pude ponerle la mano encima a una copia, comprobé que mi pálpito no estaba equivocado. Actualmente Ark Nova se encuentra en el segundo puesto del ranking de la BGG, solo por detrás de Brass: Birmingham (aquí su tochorreseña) y no es de extrañar que en no mucho tiempo se alce con la primera posición.
Lo curioso es que la editorial madre ha sido mucho menos intensa a la hora de explotar la gallina de los huevos de oro y simplemente ha publicado una expansión, Marine Worlds (aquí su tochorreseña), la cual, aun no siendo imprescindible, mejora el conjunto, por lo que es muy recomendable, y algunos conjuntos de mapas para elevar la variabilidad.
Ha sido en 2025 cuando Feuerland Spiele ha seguido la tendencia marcada por otros sellos editoriales y ha publicado un juego distinto. Hoy toca analizar qué tal funciona este Santuario, la versión de losetas de Ark Nova. Pero antes, toca agradecer a Maldito Games la cesión de la copia que posibilita la parrafada que ya lleva un rato iniciada.
La premisa de Santuario es exactamente la misma la de Ark Nova, esto es, desarrollar un zoo moderno centrándonos en los proyectos de conservación con la idea de rehabilitar y reintroducir especies en sus hábitats naturales. Pero en vez de hacerlo mediante cartas, vamos a recurrir a un sistema de losetas.
Y es que el cambio fundamental que encontramos en este Santuario que pasamos de un juego de desarrollo de cartas a un juego con mecánicas de draft, colocación de losetas y patrones manteniendo el sistema de selección de acciones. Así, en cada turno, el jugador activo escogerá una de las losetas de acción de su hilera y resolverá alguna de sus opciones teniendo en cuenta la fuerza acumulada según su posición en la susodicha hilera.

La idea es intentar simplificar al máximo los conceptos vistos en Ark Nova, fusionando en las propias losetas los conceptos que encontrábamos en las cartas. En el juego original los jugadores construían recintos en su tablero personal, los cuales habilitaban espacios para poder jugar las cartas de animal. Ahora las losetas son, a su vez, recintos y animales.
Al comienzo de cada turno el jugador activo añadirá una de las losetas disponibles en un suministro de seis posiciones a su mano dependiendo de la posición de una de las losetas de acción. Concretamente la que permite jugar proyectos, diferenciándose de las otras tres, que simplemente permiten jugar animales asociados a un determinado tipo de hábitat (agua, pradera o montaña), aunque, alternativamente, todas las losetas permiten robar nuevas losetas (en un caso del propio suministro y en otras de la pila de robo).
Ahora la fuerza de la acción se aplica sobre el valor de fuerza impreso en la propia loseta y de lo único que hay que preocuparse es de posicionar adecuadamente la loseta en nuestro tablero para intentar maximizar sus efectos, ya sea los de puntuación (que algunos son condicionales), como los requisitos de mejora de las losetas.
Y es que, al igual que en Ark Nova, los jugadores pueden subir de nivel sus losetas, lo que permitirá jugar dos animales en vez de uno (siempre que el valor en suma de ambos animales no sobrepase la fuerza de la acción) o mejorar el rango de selección en el primer paso del turno si la loseta que se mejora es la de proyectos.
El juego sigue planteando un final por muerte súbita que se alcanza cuando uno de los jugadores consigue alguno de los dos posibles requisitos, esto es, completar su tablero personal o haber colocado sus cuatro fichas de objetivos de conservación. Estos últimos heredan el concepto de los proyectos de conservación del juego base, con la diferencia de que ahora son comunes, fijos para toda la partida y sin bloqueos entre los jugadores.
Cuando un jugador acumule un determinado número de un símbolo concreto, ya sea de animal o de región, el jugador podrá colocar al final de su turno una de sus cuatro fichas de objetivo de conservación, teniendo en cuenta que cada una de ellas requiere un número fijo de símbolos (de dos a cinco), por lo que hay que calibrar muy bien a qué símbolo destinamos cada una de las fichas para evitar posibles bloqueos.

Y es que el espacio de construcción es limitado. En más de una ocasión nos arrepentiremos de haber colocado una loseta en una posición concreta, ya que dejamos de ampliar grupos de adyacencias por tipo de animal, hábitat o región y estar puntuando por dicho grupo gracias a alguna loseta. O no poder conectar dos losetas de la misma especie (macho y hembra) para conseguir fichas de descuento para completar objetivos de conservación.
La partida también puede acabar si se agota la pila de reserva de losetas, aunque una vez los jugadores hayan asimilado los conceptos de juego, lo normal será que la partida toque a su fin una vez un jugador complete su tablero o coloque su cuarta ficha de objetivo de conservación.
Bien, creo que ya tenéis contexto suficiente para hablaros de las sensaciones que transmite Santuario. Y lo primero que tengo que decir es que, aunque hay una clara inspiración en Ark Nova, estamos ante productos bastante distintos, que generan dinámicas distintas y que, incluso, apuntan a públicos distintos.
Y es que, como he dicho hace un rato, Santuario es, ante todo, un juego de draft, colocación de losetas y construcción de patrones. De hecho, si tuviese que escoger un juego al que Santuario se parece, escogería antes a Suburbia (aquí su tochorreseña) que al propio Ark Nova. Sí, el sistema de selección de acciones es aparentemente el mismo, pero la realidad es que solo impacta en cómo gestionamos la mano, pues las cuatro acciones permiten colocar losetas en el tablero.
Así que lo primero que dejaría de lado es al diseño padre, pues las comparaciones no son procedentes. Seguramente muchos compañeros sí los pongan frente a frente, y aquí va a depender más de los gustos de cada uno por los distintos tipos de juego que realmente por las dinámicas que se generan en ellos.
Es por esto que a mí me parecen totalmente compatibles en una ludoteca, pues la toma de decisiones y el desarrollo de las partidas van a ser muy distintos entre unos y otros. Aquí no hay gestión de recursos, no hay tensión por los finales de ciclo, no hay elementos de interacción directa y, sobre todo, no hay bloqueos en los objetivos de conservación.

Santuario es un juego con una premisa más relajada, centrándose en el puzle espacial y buscando generar sinergias entre las losetas, de ahí mi mención a Suburbia. Es cierto que a mí el diseño de Ted Alpach me sigue pareciendo mejor (con su primera expansión), pero esta versión losetera del diseño de Matthias Wigge no se queda muy lejos, sobre todo gracias a heredar la principal virtud de Ark Nova, esto es, la fluidez de sus partidas.
Y es que el sistema de selección de acciones, aun no permitiendo mucho margen de maniobra, permite a los jugadores estar actuando de forma continua con un mantenimiento casi inexistente, sin apenas tiempos muertos más allá del que cada jugador se tome en resolver su propio turno.
A mí me parece uno de esos diseños que va a satisfacer a quienes disfruten de este tipo de juegos pero quieran algo que vaya un paso más allá de los Cascadia (aquí su tochorreseña) o Reef (aquí su tochorreseña), siendo un juego que compite en la liga del ya mencionado Suburbia o de Castles of Mad King Ludwig (aquí su tochorreseña), que no deja de ser un derivado de Suburbia.
En cuanto a la escalabilidad, como la interacción se limita al draft sobre un suministro muy corto, el juego funciona perfectamente en cualquiera de sus combinaciones. Es por esto que como mejor desempeño va a mostrar es a dos jugadores, reduciendo al mínimo el entre turno, aunque, como ya hemos dicho, a más jugadores va a fluir bien.
Respecto a la rejugabilidad, es de esos diseños que ven mesa con facilidad, ya que las partidas se ventilan en poco menos de una hora y te dejan con muy buen sabor de boca al sentir que has tomado muchas decisiones relevantes en un intervalo razonable de tiempo. Es cierto que podría tener algo más de variabilidad en cuanto a objetivos de conservación, pero bueno, tampoco es nada especialmente grave.
El azar impacta de la forma habitual en este tipo de juegos. No llega al nivel de Ark Nova o Terraforming Mars, ya que se van a ver muchas losetas a lo largo de la partida, pero sí que en momentos puntuales la suerte puede favorecer a un jugador mostrando en el turno adecuado losetas que encajan muy bien con sus objetivos, especialmente en lo que a conformar parejas de una misma especie se refiere.

Pasemos a la producción. Nos encontramos con una caja tal vez un poco más grande de lo habitual, pero que queda justificada al ver el contenido, con un pequeño dispensador para colocar las losetas y que preparar la partida sea algo muy ágil (aunque implique barajar las losetas al recoger). Los elementos de cartón son de muy buen grosor y prensado, los atriles de plástico con dos raíles para colocar las losetas y que se puedan ver todas están muy bien. El reglamento está bien estructurado y no deja lugar a dudas.
A nivel visual se sigue recurriendo a fotografías reales a las que se les ha aplicado un filtro para homogeneizarlas. Es cierto que es funcional y efectivo, pero, al igual que en Ark Nova, creo que tendría más personalidad de haber utilizado ilustraciones. Donde tal vez flojee más es en la portada, que simplemente muestra losetas con esas mismas fotografías, en vez de mostrar un concepto tan potente como el del juego original.
Y vamos cerrando. Santuario es una propuesta ágil y satisfactoria que condensa la premisa de Ark Nova, centrándose en un puzle de colocación de losetas muy fluido y entretenido. La fusión de recintos y especies en una sola pieza simplifica la carga conceptual sin sacrificar la profundidad, exigiendo una planificación espacial meticulosa para maximizar las sinergias de hábitats y los objetivos comunes. El sistema de selección de acciones mantiene las virtudes del diseño original, obligando a sopesar constantemente la potencia acumulada. Aunque la dependencia del azar en el suministro puede impactar en momentos puntuales, la claridad de sus mecánicas y la tensión constante por optimizar cada conexión generan una experiencia de juego muy gratificante. No lo compararía con Ark Nova directamente porque generan dinámicas distintas y apuntan a otro segmento del público. Teniendo esto en cuenta, me parece una propuesta muy satisfactoria. Por todo esto, le doy un…



Gracias por la reseña! Muchos ojitos me hace este Santuario, a pesar de que no me gustan esas ilustraciones que parecen más IA que otra cosa. Crees que merece la pena hacerse con una copia teniendo ya Castillos del rey loco Ludwig + expansiones, sin tener Suburbia ni Ark Nova?
Otros juegos de este corte ya pueblan mi ludoteca como Akropolis, Cascadia, Reef o Miyabi porque me gustan mucho pero no parecen competir con Santuario al ser más ligeros.
Saludos!
Es como dices. A ver, es un juego muy en la línea de los castillos, aunque es cierto que el sistema de subastas del castillos es muy chulo. Respecto a lo de si merece la pena ya depende más del tamaño máximo que asignes a tu luduteca y de cuanto te gusten este tipo de juegos. Por lo que dices, encajarte te va a encajar, así que yo le daría al menos un tiento.