Reseña: Laniakea
Introducción
En la costa norte de la isla hawaiana de Oahu se encuentra la playa de Laniakea. En verano, los visitantes pueden maravillarse con innumerables tortugas descansando en la arena. Pero, como las tortugas no quieren que se perturbe su paz, los visitantes deben mantener la distancia. ¿Quién encontrará el mejor camino para esquivarlas?

Así se nos presenta Laniakea, un diseño de Marco Teubner (Hibachi, Dodo, Topito). Publicado por primera vez en 2022 por Gerhards Spiel und Design en una versión en inglés, francés y alemán.
No se encuentra publicado en español, por lo que tendréis que recurrir a la importación (el juego es completamente independiente del idioma). Permite partidas a 2 jugadores, con una edad mínima sugerida de 10 años y una duración aproximada de entre 30 y 40 minutos. El precio de venta al público es de 40€. Para esta reseña se ha utilizado una copia de la versión multilingüe de Gerhards Spiel und Design.

Importante: si ya conoces el juego y/o sólo te interesa mi opinión sobre el mismo, puedes pasar directamente al apartado de Opinión. Los apartados Contenido y Mecánica están destinados especialmente a aquellos que no conocen el juego y prefieren hacerse una idea general de cómo funciona.
Contenido
Dentro de una caja de cartón de dos piezas (tapa y fondo), de dimensiones 26,5×26,5×4,5 cm (caja cuadrada mediana similar a Big Shot), encontramos los siguientes elementos:
- Tablero (de madera)
- 28 Fichas de Tortuga (de madera)
- 16 Discos (8 de cada color) (de madera)
- Reglamento

Mecánica
Laniakea es un juego abstracto para dos en el que el objetivo es intentar ser el primero en alcanzar la línea de inicio del rival con cinco de las ocho piezas de las que dispone cada jugador atravesando un tablero de varias filas que muestran piezas de dos casillas (libres o con una tortuga que bloquea el tránsito). Estas piezas se desplazan lateralmente sobre las filas. Para ello, en cada turno, el jugador tendrá dos movimientos. Con cada movimiento se podrá desplazar una pieza a un espacio ortogonalmente adyacente sin tortuga (libre o con otras piezas, aunque nunca podrán apilarse más de tres discos, independientemente de a qué jugador pertenezcan). Si una pieza está apilada, podrá desplazarse tantas casillas en línea recta como altura de la pila, pudiendo pasar por encima de tortugas y/o piezas. Tras realizar los dos movimientos, el jugador insertará la pieza libre lateralmente en una de las filas, liberando otra (si tuviese discos sobre ella, estos vuelven a la línea de inicio de los jugadores correspondientes).
Conceptos Básicos
Comencemos con el Tablero. Este muestra seis raíles laterales sobre los que se colocarán piezas de tortuga. Además, en cada extremo habrá una zona ancha que corresponderá al área de inicio de cada jugador.

Sobre los raíles del tablero se insertarán Piezas de Tortuga. Son piezas que contienen dos casillas, las cuales pueden mostrar arena de playa o una tortuga. Las tortugas son espacios bloqueados y los jugadores no podrán detenerse en dichas casillas (aunque estará permitido transitarlas si se dispone de la cantidad de movimientos suficiente). Al final de cada turno, el jugador activo deslizará una pieza que estará libre, alterando la composición del tablero.

Cada jugador dispondrá de un conjunto de ocho Discos de su color. Estos comenzarán en su área inicial y el objetivo será conseguir que crucen el tablero y accedan al área inicial del rival. Los discos se podrán apilar, aunque la altura máxima será de tres discos. La altura de la pila en la que se encuentre un disco determinará la cantidad de pasos que realizará si es activado. El objetivo es ser el primero en conseguir hacer cruzar a cinco de sus discos.

Con esto tenemos suficiente.
Preparación de la Partida
- Se coloca el tablero entre ambos jugadores.
- Se mezclan las piezas de tortuga y se colocan aleatoriamente sobre el tablero. Si una pieza tiene una o dos tortugas, estas deben estar visibles. Además, en cada fila debe haber al menos una pieza sin tortugas. Se dejará una pieza adicional a un lado del tablero. El resto de piezas se devuelven a la caja.
- Cada jugador elige un color y coloca sus 8 discos en su fila inicial.
- Finalmente, se escoge aleatoriamente al jugador inicial, al que se le entrega la pieza de tortuga libre.
¡Ya podemos comenzar!

Desarrollo de la Partida
Una partida de Laniakea se desarrolla a lo largo de un número indeterminado de turnos alternados entre los jugadores, comenzando por el jugador inicial.
En cada turno, el jugador resolverá dos acciones en el siguiente orden:
- Mover Discos. En esta acción, el jugador dispone de dos desplazamientos. Con cada desplazamiento podrá activar uno de sus discos libres (que esté solo o apilado sobre uno o dos discos), pudiendo utilizar los dos desplazamientos en un mismo disco (como dos acciones independientes). Para cada desplazamiento se deben tener en cuenta las siguientes consideraciones:
- El desplazamiento se realiza ortogonalmente, hacia adelante, atrás, izquierda o derecha.
- El área inicial de cada jugador se considera un espacio grande que se encuentra ortogonalmente adyacente a los ocho espacios de la primera fila desde su punto de vista.
- El número de pasos que un disco puede efectuar será exactamente igual a uno más el número de discos sobre los que estuviese apilado.
- El movimiento de los discos siempre será en linea recta. Si se dispone de mas de un paso, todos deberán efectuarse en la misma dirección.
- El movimiento de un disco debe finalizar en una casilla libre o en una casilla ocupada por uno o dos discos (no se permiten pilas de más de tres discos).
- Está permitido salir del tablero, en cuyo caso el disco retorna al área inicial del jugador. Los pasos sobrantes se pierden.
- En caso de un rango de movimiento de 2 o 3 casillas, está permitido saltar sobre discos (si es una pila, la altura de esta no puede ser superior a la altura de la pila de la que parte el disco activado) o tortugas.
- Deslizar Pieza de Tortuga. Ahora el jugador debe introducir la pieza de tortuga que tiene en su mano por cualquiera de sus caras, por uno de los extremos en la fila en la que finalizó el disco del segundo movimiento, empujando las cuatro piezas de tortuga que hubiese en ella y expulsando la pieza que se encuentra en el otro extremo. Si sobre esta pieza expulsada hubiese discos, estos retornan a las áreas iniciales de los respectivos jugadores. Se deben tener en cuenta los siguientes casos:
- Si el jugador alcanzó la fila de destino con su segundo movimiento, podrá insertar la pieza por el extremo de la fila que crea conveniente.
- Si el jugador hizo salir del tablero al disco de su segundo movimiento, perderá la acción de deslizamiento de pieza.
- Si el jugador retorna su disco a su área de inicio (retrocediendo) con su segundo movimiento, perderá la acción de deslizamiento de pieza.
Tras esto, el turno pasaría al jugador contrario, entregándole la pieza libre (si el jugador pierde la acción de desplazamiento, le pasará la pieza que recibió al comienzo del turno).
Fin de la Partida
La partida finaliza inmediatamente tras el turno en el que un jugador consigue alcanzar con su quinto disco la zona inicial del rival, proclamándose vencedor.
Variantes
Modo Sencillo. A la hora de configurar el tablero, no se deben utilizar más de cuatro piezas con dos tortugas.
Opinión Personal
Ya sabéis que en este humilde blog se siente cierta predilección por la editorial Gerhards Spiel und Design (anteriormente conocida como Clemens Gerhards). Fundada allá por 1931 como Holzmanufaktur Clemens Gerhards, es una empresa con más de un siglo de antigüedad que, en sus inicios, se dedicaba a la fabricación de utensilios domésticos, marcos y tapas de madera para cerámica.
Fue a comienzos del milenio actual cuando comenzó su periplo en el mundo de los juegos de mesa modernos, aunque centrándose en un nicho tan particular como es el de los juegos abstractos, cambiando a su actual denominación en 2008. Desde entonces, año a año, ha ido ampliando su catálogo.
Hoy toca analizar uno de los diseños que visualmente más pueden llamar la atención, no solo por sus magníficos acabados (que esto es marca de la casa, dejando a un lado el tema de las cajas, como siempre), sino por el comportamiento físico del mismo. Vamos a ver cómo se comporta en mesa este Laniakea.

Laniakea es uno de esos abstractos para dos en el que el objetivo es intentar cruzar un tablero con una serie de filas y llegar al otro extremo, que, a su vez, es el punto de partida del rival. Normalmente, en estos juegos lo que se busca es optimizar las acciones de movimiento intentando no emplear avances que nos lleven a un punto muerto y/o intentar entorpecer al rival.
En este caso tendríamos un tablero cuadriculado de seis filas y ocho columnas, aunque estas cuadrículas no son tan evidentes como podría parecer, ya que en cada fila tendremos cuatro piezas de dominó que pueden mostrar en cada una de sus casillas (y por cada una de sus caras) una tortuga. Estas tortugas actúan como obstáculos y los jugadores no podrán detenerse en esas casillas, aunque sí podrán transitarlas si el movimiento es de más de una casilla y permite detenerse en una casilla válida.
Los jugadores resolverán turnos en los que podrán activar dos de sus ocho discos (pudiendo activar un mismo disco dos veces en el turno). Estos discos se desplazarán en línea recta y, por norma general, solo una casilla, en cualquiera de las cuatro direcciones ortogonales (no diagonales), siempre y cuando la casilla de destino no muestre una tortuga. Esto significa que el jugador podrá desplazar su disco a una casilla libre o una casilla ocupada por uno o más discos, aunque nunca se podrán apilar más de tres discos.
Obviamente, un disco que se encuentre en el interior de una pila quedará bloqueado y no podrá desplazarse hasta que sea el que se encuentre en la parte superior de la misma. Y, justamente, desplazarse desde lo alto de una pila es lo que permitirá a los discos desplazarse más de una casilla (dos si está en una pila de altura dos, esto es, sobre un disco, o tres si se encuentra en una pila de altura tres, o lo que es lo mismo, sobre dos discos). Este movimiento ampliado deberá respetar las reglas ya mencionadas, aunque, al poder transitar sobre casillas, se podrá atravesar casillas con tortugas o casillas ocupadas (siempre y cuando no sea una pila de mayor altura que desde la que se inicia el movimiento).
Una vez resueltos los dos movimientos viene la parte interesante de este abstracto. Y es que, como he dicho al principio, las filas del tablero contienen unas piezas de dominó que representan las casillas del tablero. Pues bien, al comienzo de la partida se habrá apartado una pieza adicional a las veinticuatro que se despliegan sobre los raíles del tablero. El jugador activo deberá insertar dicha pieza por la cara que quiera y en la orientación que crea conveniente por uno de los extremos de la fila en la que ha finalizado el disco que haya activado con su segundo movimiento (salvo que haya coronado, en cuyo caso puede insertarla en cualquier fila).

Esto generará una distorsión importante en el tablero y los jugadores tendrán que estar calculando continuamente en qué filas el rival podría insertar la pieza y, por tanto, alterar las posiciones de los discos que se encuentren sobre las piezas de dicha fila, hasta el punto de que podrían expulsarse discos al encontrarse estos sobre la pieza que sale por el otro extremo de la fila (y que será la siguiente pieza en ser introducida en el tablero). Como particularidad, esta inserción se perderá si el jugador activo, con su segundo movimiento, ha desplazado su disco a su área de inicio, ya sea con un desplazamiento directo hacia ella o bien desplazándose lateralmente y abandonando el tablero (en cuyo caso el resto del movimiento se perdería).
Pues ya estaría. Laniakea tiene detalles que recuerdan a varios juegos. Primero, la componente de carrera en intentar ser los primeros en coronar con el número de discos correspondientes, que hemos visto en juegos como Passage (aquí su tochorreseña) o Katarenga (aquí su tochorreseña). En segundo lugar, el concepto de pasar al rival un elemento con el que podrá actuar en su siguiente turno, que os recordará, si habéis jugado, al maravilloso Onitama (aquí su tochorreseña). La tercera es la de tablero con elementos deslizantes que alterará la posición de las piezas de los jugadores de forma relativa, como por ejemplo en Quits o Flügelrad (aquí su tochorreseña). Y la última sería los distintos rangos de movimiento dependiendo de la altura de apilamiento, algo que recuerda a juegos como DVONN (aquí su tochorreseña) o Mixtour.
Esta amalgama de conceptos podría haber salido muy mal, pero la realidad es que Laniakea se comporta como un juego bastante elegante. Primero, porque la forma de alterar el tablero es algo que es asequible de calcular, porque el jugador activo sabe qué discos podría desplazar su rival y en qué filas detendría su movimiento. Digo asequible, que no fácil, porque, claro, son dos movimientos consecutivos, y esto abre mucho el abanico de opciones.
También está muy bien que el jugador tenga ocho discos para desplazar, necesitando coronar solo con cinco de ellos, algo que permite jugar con los bloqueos. Y es que es una jugada muy potente fijar la posición de discos de los rivales apilándose con un disco propio que, mientras no tengamos la necesidad, podemos dejar apalancado en dicha posición evitando que el contrincante pueda desplazarlos, llegando al punto de que puede interesarle expulsar la pieza en la que se encuentran con tal de recuperar los discos.
Y, como último detalle interesante, el más característico del juego, esto es, las tortugas. Y es que un simple desplazamiento lateral al insertar una pieza puede generar un bloqueo enorme a los jugadores o, por el contrario, abrir un camino donde antes solo encontrábamos obstáculos. Lo interesante del asunto es que los jugadores no tendrán libertad absoluta, sino que solo podrán actuar sobre la fila en la que finalice su segundo movimiento, pudiendo llegar a interesar realizar un movimiento más por este motivo que realmente por hacer progresar el disco acercándolo a la zona de destino, impidiendo que sea una masacre continua.

El principal problema al que se puede enfrentar Laniakea es que la duración de sus partidas podría alargarse si los jugadores son muy agresivos y están continuamente expulsando discos. Como no es un juego especialmente rico en lo que a estrategias se refiere (lo habitual en estos tácticos de intentar coronar con tus peones), se puede hacer algo repetitivo si la partida toma estos derroteros.
Pasemos a la producción. Aquí, como siempre, alabar la editorial porque los acabados son de alto nivel. Un tablero de madera maciza (como siempre), esta vez con unos raíles por los que las piezas de tortuga, perfectamente lijadas y barnizadas, se deslizan con facilidad. Los discos son de un tamaño generoso. Y la composición de los distintos colores de madera genera un efecto visual de playa con dunas.
Y vamos cerrando. Laniakea es un abstracto para dos que destaca por su elegante combinación de movimiento táctico y deslizamiento de piezas, con las tortugas como obstáculos que generan tensión y bloqueos estratégicos. La posibilidad de apilar discos y alterar el tablero mediante desplazamientos laterales proporciona bastante riqueza en lo que a cálculo se refiere, pero su naturaleza táctica puede provocar que la partida se vuelva ligeramente repetitiva si esta se alarga por una actitud demasiado defensiva por parte de los contrincantes. Con todo, me parece un diseño bastante interesante y, dentro del catálogo de la editorial, de los más recomendables. Por todo esto le doy un…
QUE INTERESANTE ABSTRACTO PARA DOS JUGADORES…🤔, GRACIAS POR TUS RESEÑAS , EXELENTE LABOR !