Detalle Tablero de Teatro

Reseña: Take a Seat

Introducción

Es día de estreno y los mejores musicales de la ciudad compiten por llenar sus teatros durante toda la temporada. Para lograr que tu musical sea el más exitoso, deberás atraer y ubicar al público en el mejor asiento posible. Pero no será tarea fácil. Se ha corrido la voz y las mayores celebridades de la ciudad, autoridades y prensa no se quieren perder tan glamuroso evento. ¿Serás capaz de encontrarles el mejor lugar? Ahora, si me disculpan, ¡el espectáculo está a punto de comenzar!

Portada
Portada

Así se nos presenta Take a Seat, un diseño de Eloi Pujadas (Uxmal, Zoom in Barcelona) y Ferran Renalias (El Origen de las Especies, Manresa 1724). Publicado por primera vez en 2022 por Salt & Pepper Games en una versión en español e inglés. De las ilustraciones se encargan Meeple Foundry (Walkie Talkie, Idus Martii).

El juego es completamente independiente del idioma. Permite partidas de 1 a 6 jugadores, con una edad mínima sugerida de 8 años y una duración aproximada de entre 20 y 30 minutos. El precio de venta al público es de 23,5€. Para esta reseña se ha utilizado una copia de la versión en español e inglés de Salt & Pepper Games, que la propia editorial nos ha cedido amablemente.

Contraportada
Contraportada

Importante: si ya conoces el juego y/o sólo te interesa mi opinión sobre el mismo, puedes pasar directamente al apartado de Opinión. Los apartados Contenido y Mecánica están destinados especialmente a aquellos que no conocen el juego y prefieren hacerse una idea general de cómo funciona.



Contenido

Dentro de una caja de cartón de dos piezas (tapa y fondo), de dimensiones 18×13×4 cm. (tamaño de caja estándar pequeña Truffle Shuffle), nos encontramos con los siguientes elementos:

  • 6 Tableros de Teatro a doble cara (de cartón)
  • 6 Tableros de Tickets (de cartón)
  • 26 Cartas (62,5×88 mm.):
    • 4 Cartas Identificadoras de Objetivo
    • 14 Cartas de Objetivo
    • 8 Cartas de Automa
  • 6 Rotuladores en 3 colores (de plástico)
  • Reglamento
Contenido
Contenido

Mecánica

En Take a Seat cada jugador se convertirá en acomodador en un teatro que tiene su patio de butacas dividido en cuatro niveles. Los espectadores se representan media poliominós que los jugadores irán dibujando sobre sus tableros. Estos poliominós se encuentran en unas tarjetas que los jugadores compartirán con sus vecinos. En los turnos impares se jugará con la tarjeta de la derecha, mientras que en los turnos impares se jugará con la tarjeta de la izquierda. Para cada zona del patio de butacas hay una gran pieza que los jugadores irán reduciendo cada vez que la escojan y que, al dibujarla en su tarjeta, deberán ocupar al menos una casilla de la zona coincidente con el color del ticket. Además, podrán activar una habilidad (que aplicará sobre la pieza a dibujar) o bien anotar puntos. Al final de la partida se evaluarán cuatro criterios que se colocan en el centro de la mesa, así como mayorías sobre marcas en los tickets (además de los puntos que hubiesen marcado en vez de activar habilidades).


Conceptos Básicos

Empecemos por el Tablero de Teatro, que es a doble cara. Cada cara muestra un patio de butacas con una distribución distinta, aunque ambos tienen en común que todas sus butacas se encuentran divididas en cuatro zonas de colores (rojo, verde, morado y amarillo) y entre las butacas hay elementos ornamentales. También hay marcas para ciertas filas y columnas que serán tenidas en cuenta en algunas partidas. Y las butacas de los extremos de cada fila muestra un motivo en zigzag. En el lado derecho encontramos la zona de puntuación, con espacio para las mayorías en los tickets y, finalmente, para los puntos obtenidos por rechazar efectos.

Tablero de Teatro
Tablero de Teatro

Cada jugador compartirá dos Tableros de Tickets, uno con cada jugador vecino (el que se siente a su derecha y el que se siente a su izquierda, aunque en partidas a dos jugadores ambas serán la misma persona). Esta tarjeta muestra una columna central con cuatro tickets, uno de cada color (amarillo, verde, morado y rojo), con una cuadricula inicial distinta y con un espacio circular en el interior de cada casilla. Durante la partida, los jugadores irán rellenando estos huecos para, posteriormente, dibujar el poliominó resultante en su tablero de teatro. A los lados encontramos una doble columna de efectos y puntos de victoria. Además de rellenar una casilla de uno de los tickets, el jugador deberá escoger entre aprovechar el efecto de una de las filas de su columna o bien anotarse los puntos de victoria. Cada jugador anotará en la columna cuya flecha le apunte (es conveniente rellenar el interior de dicha flecha. Cada jugador deberá utilizar un rotulador de color distinto al de los jugadores que le flanquean. Al final de la partida habrá recompensas para los jugadores que más marcas hayan hecho en cada ticket.

Tablero de Tickets
Tablero de Tickets

Finalmente tenemos las Cartas de Objetivo. En cada partida habrá que intentar maximizar cuatro criterios indicados por cuatro cartas, las cuales se encuentran estructuradas en tres niveles según su dificultad. Las cartas escogidas se barajarán y se colocarán en una hilera, bajo unas cartas identificativas, ya que el primer objetivo puntuará doble. Habrá dos tipos de criterios: de multiplicidad (cada vez que se consiga algo se obtendrán puntos) o de rango (el jugador obtendrá puntos en función de ciertos intervalos asociados).

Cartas de Objetivo
Cartas de Objetivo

Con esto tenemos suficiente,


Preparación de la Partida

  1. Se despliegan las cuatro cartas identificativas de objetivo en el centro de la mesa.
  2. Se escogen las cartas de objetivo que van a aplicar en la partida, se mezclan y se colocan en una hilera bajo las cartas identificativas.
  3. Cada jugador recibe un tablero de teatro (los jugadores deciden qué cara utilizar).
  4. Entre cada dos jugadores se coloca un tablero de tickets.
  5. Cada jugador escoge un color de rotulador distinto al que tengan los jugadores y marcan la flecha que apunta hacia ellos en cada tablero de tickets.

¡Ya podemos comenzar!

Partida Preparada
Partida Preparada

Desarrollo de la Partida

Una partida de Take a Seat se desarrolla a lo largo de 14 turnos. En cada turno cada jugador procede de forma simultánea de la siguiente manera:

  1. Tomar un Tablero de Ticket. En los turnos impares el jugador toma el tablero de la derecha y en los turnos pares el tablero de la izquierda
  2. Marcar un Ticket. En el tablero de ticket, el jugador escoge uno de los cuatro tickets y rellenar el interior de una de sus casillas. No está permitido dividir la figura de un ticket en dos o más partes, es decir, todas las casillas sin marcar deben estar interconectadas entre sí y formar una única figura.
  3. Activar Efecto o Anotar Puntos. En la columna que le corresponda, el jugador debe marcar con un círculo uno de los efectos que vaya a aplicar en el siguiente paso o bien los puntos de victoria. La opción no escogida debe rellenarse completamente para que no sea visible.
  4. Dibujar en el Teatro. El jugador debe trazar el contorno de la figura conformada por casillas sin marcar en el ticket que el jugador ha marcado en el turno anterior sobre butacas sin ocupar, teniendo en cuenta que al menos una de las butacas encerradas por figura debe ser del color del ticket. Tras dibujar la figura, las butacas rodeadas por el contorno deben ser marcadas con un círculo que representa a los espectadores. Los efectos que se pueden aplicar sobre la figura son:
    • Rotar/Voltear: el jugador puede rotar libremente la figura y/o reflejarla.
    • Eliminar la Restricción de Color: el jugador puede colocar la figura en cualquier zona de su teatro, no teniendo que cumplir la limitación de al menos una butaca del color correspondiente al ticket.
    • Asiento Extra: el jugador añade una butaca más a la forma que esté dibujando. Esta butaca debe estar conectada a la figura que dibuja.
    • Reserva de Último Minuto: el jugador puede rodear una butaca de forma adicional a la figura dibujada. A diferencia del efecto anterior, esta butaca no tiene por qué estar conectada a la figura dibujada.
    • Reserva Doble: el jugador tacha una segunda casilla del ticket antes de dibujar la figura resultante.

Una vez que cada jugador ha dibujado la figura en su tablero, coloca el tablero de tickets entre su vecino y el y se procede con un nuevo turno.


Fin de la Partida

La partida finaliza tras los 14 turnos, procediéndose con la evaluación. Cada jugador anota en la zona de puntuación de su tablero:

  • Los puntos correspondientes a cada objetivo según se haya completado (recordemos que el primer objetivo puntúa el doble).
  • Cada jugador consulta los tickets de los dos tableros de tickets sobre los que ha activado. Para cada ticket, si es el jugador de los dos que más marcas ha hecho, rodea los dos círculos más a la izquierda del tipo de ticket correspondiente. Si ambos jugadores han marcado las mismas casillas, cada jugador rodea un único circulo. Una vez evaluados ambos tableros de ticket, cada jugador anotará los puntos correspondientes al último circulo rodeado.
  • Finalmente, los puntos de victoria marcados en los tableros de tickets en la columna correspondiente.

El jugador que sume más puntos de victoria será el ganador. En caso de empate, el jugador con más puntos marcados en las columnas de efectos será el vencedor. Si la igualdad persiste, se comparte la victoria.


Variantes

Modo en Solitario. El jugador se enfrenta a un bot que irá marcando sus tableros de tickets. El jugador coge un tablero de teatro y coloca en cada lado un tablero de ticket. Se prepara la hilera de objetivos y se mezcla el mazo de cartas de automa y se revela la primera carta. De forma adicional al turno del jugador, se debe revelar una carta de automa. El color de esta carta determina el ticket sobre el que actúa el automa en el tablero que no esté utilizando el jugador real, siguiendo la dirección de la flecha de la carta superior del mazo. Si la carta de color muestra un x2, se debe marcar una segunda casilla siguiendo el patrón. Al final de la partida el automa solo anota los puntos de las mayorías de los tickets multiplicado por 4. El jugador debe intentar superarle.

Cartas de Automa
Cartas de Automa

Opinión Personal

El mundo de los juegos de escribir en una hoja empieza a estar un poco saturado. Las editoriales han encontrado un filo en estos diseños que se acercan más a un pasatiempo que a otra cosa, pues la mayoría plantean un puzle que debe ser resuelto de la forma más óptima posible, normalmente con un mecanismo de draft que añade un punto de interacción, pues la decisión del jugador activo determina las opciones del resto de jugadores, pero nada especialmente espectacular.

Y la gallina de los huevos de oro empieza a mostrar signos de agotamiento, motivo por el cual los autores se esmeran en intentar ofrecer algo más respecto a las oleadas de juegos de este corte que nos han ido llegando durante los últimos años. Toca el turno de analizar Take a Seat, una propuesta patria que Salt & Pepper ha publicado en 2022 y a quien agradecemos la cesión de la copia sin la cual esta tochorreseña probablemente no existiría. Vamos a ver qué nos ofrece.

Nos ponemos al frente de un teatro en el que tenemos que acomodar al personal de la forma más eficiente y efectiva posible. Esto dependerá, principalmente, de unos objetivos que nos marcarán los criterios a seguir a la hora de ubicar a los asistentes.

En cada turno, el jugador deberá tomar una tarjeta que muestra cuatro tickets, uno en cada uno de los cuatro colores en los que está compartimentado el patio de butacas. Estos tickets muestran una figura compuesta por casillas interconectadas entre y que conforman una figura. El jugador deberá marcar una de estas casillas y dibujar la figura resultante en su patio de butacas, de forma que al menos una de las butacas coincida en color con el ticket. De esta forma, los jugadores buscarán completar lo mejor posible los cuatro objetivos, especialmente el primero, pues puntúa doble.

Detalle Tablero de Tickets
Detalle Tablero de Tickets

El detalle importante es que cada jugador actuará sobre dos de estas tarjetas de tickets, pues, aunque hay tantas como jugadores en la partida, cada una de estas tarjetas se encuentran dispuestas entre cada dos jugadores. Los jugadores irán alternando estas tarjetas (unas veces cogiendo la de su izquierda y otras la de su derecha). Así, cuando un jugador coja una tarjeta, se encontrará una marca adicional en alguno de los tickets, cortesía del jugador con el que comparte la tarjeta.

De forma adicional, los jugadores deben prestar a dos elementos puntuables más. Por un lado, los efectos que pueden aplicar sobre las figuras, como el que permite eliminar la restricción de color o el que permite rotar y/o voltear la figura a dibujar para encajarla en los espacios que nos van quedando libre. Alternativamente, asociado a cada efecto aparece una cantidad de puntos de victoria dependiente de la potencia del efecto. La cosa es que para cada tupla habrá que escoger una de las dos opciones, sirviendo estos efectos como marcador del progreso de la partida (se acabará cuando los jugadores no tengan más filas disponibles entre sus tarjetas de tickets).

El segundo elemento son las mayorías en los tickets. Cada jugador va a hacer 7 marcas en cada tablero (8 si activa uno de los efectos más potentes). Al final de la partida, cada jugador va a comparar en cada tablero si ha realizado más o menos marcas que el jugador con el que compartía dicho tablero, lo que se traducirá en puntos de victoria al final de la partida, siendo este uno de los elementos más interactivos, porque por cada color de ticket el jugador puede llegar a anotar 20 puntos.

Podríamos decir que, a priori, el juego te plantea un patrón muy claro, esto es, detectar las butacas que deben ser ocupadas para maximizar los objetivos, emplear la mínima cantidad posible de efectos (para obtener los puntos) y estar pendiente de las mayorías para intentar hacernos con el control del máximo número posible de tickets. Sencillo ¿verdad?

Detalle de Objetivos
Detalle de Objetivos

Pero una cosa es la teoría y otra la práctica, y aquí es donde sale a relucir la virtud más importante de Take a Seat en comparación con la amplia mayoría de juegos en los que se acaba escribiendo algo en un tablero, esto es, la interacción. Es cierto que a nivel de objetivos y de efectos el juego es totalmente solitario, de forma que cada jugador puntuará según lo bien que lo haya hecho. Pero es que el detalle diferencial son las mayorías en los tickets.

En un caso muy extremo, un jugador podría llegar a anotar 60 puntos si sus rivales se han vuelto locos y han permitido al jugador alcanzar la mayoría de marcas en tres de los cuatro colores (creo que es matemáticamente imposible que un jugador se lleve todas las mayorías en un tablero, pero tres si sería posible, aunque poco probable). Un objetivo realista es intentar anotar 40 puntos por esta vía.

Así, la decisión de qué ticket marcar no será para nada trivial en cada turno, pues entran en juego muchas variables, a la que hay que sumar una que parece obvia, pero es importante tener en mente para no dejarnos llevar por el conflicto. Lo óptimo a la hora de dibujar una figura es que esta cubra la mayor cantidad posible de butacas, lo supone marcar alguno de los tickets con más casillas sin marcar en el tablero. Esto conduce a un reparto más o menos equitativo de las marcas, lo que choca diametralmente con intentar mantener la iniciativa en determinados tickets.

Me gusta esta forma de confrontar a los jugadores porque no requiere prestar atención a su partida, pero los ecos de sus decisiones nos llegarán a través de la hoja compartida. Es una forma muy inteligente de pensar en los contrincantes sin entorpecer el flujo típico en este tipo de juegos. Dicho de otra forma, mantiene las virtudes de los juegos de escribir en hojas, pero le añade un elemento que nos permite influir en la partida de los demás de forma sutil pero importante.

Esto además va a generar pequeñas reacciones en cadena, algo que le sienta bien al juego pues, una vez se sobrepasan los tres jugadores, hay participantes que no están directamente conectados a otro. Pero, por ejemplo, si yo estoy muy interesado en ganar el control del ticket amarillo en ambos tableros, esto provocará que mis jugadores vecinos compitan por ello o declinen hacerlo, lo que afectará a los tickets que escogerán en nuestros tableros compartidos y, por ende, en los tableros que comparten con sus otros vecinos.

Detalle Puntuación
Detalle Puntuación

Lo malo es que esta virtud también se convierte en una de las debilidades del diseño, y no es otro que el de la fiscalización. Para que la partida fluya adecuadamente, cada jugador debe estar pendiente de su tablero personal y de hacer las cosas correctamente. Pero es sencillo que alguien cometa una infracción y nadie se percate hasta que sea demasiado tarde (por ejemplo que se olvide de cubrir al menos una casilla del color asociado al ticket marcado, o que se le pase marcar un efecto/puntos en su columna). El juego casi te obliga a mantener ritmo como si de una cadena de montaje se tratase, porque los retrasos a la hora de ir actuando sobre las hojas de tickets pueden provocar estos errores.

Es cierto que una vez los jugadores conocen el juego es complicado que estos errores ocurran, además de que no es difícil trazar lo que ha ido haciendo un jugador para intentar deshacer algún entuerto. Pero creo que es importante remarcarlo para que los jugadores tengan un especial cuidado en las primeras partidas y no sufrir malas experiencias.

En cuanto a referencias, tal vez la más clara que tenemos es Cartógrafos por aquello de que dibujamos poliominós en una cuadricula, pero creo que la dinámica que se genera mediante las tarjetas compartidas hace que se distancien mucho. Aquí no hay absolutamente nada de azar y son las decisiones de los jugadores lo que acaba moldeando el teatro de cada jugador, algo que creo que es bastante positivo. Otro juego que me viene a la mente es Between Two Cities (aquí su tochorreseña), por aquello de tener un elemento compartido entre los vecinos que genera ciertas reacciones en cadena.

Hablemos de la escalabilidad. El juego nos ofrece un rango amplio y la experiencia de juego se mantiene prácticamente constante más allá de lo comentado anteriormente, esto es, que todos los jugadores deberían llevar un ritmo similar para que la partida fluya a un buen ritmo y no haya amagos de entreturnos entre que un jugador ha dibujado la figura del turno pero tiene que esperar a que el vecino del otro lado termine con su tarjeta para poder proseguir. Con esto hay que tener cuidado porque si dos jugadores vecinos son muy rápidos pero un tercero vecino de alguno de estos dos tarda más de la cuenta, se puede generar un desfase que arruine la partida. Así que cuidado con el ritmo. A mí como más me gusta es a tres o cuatro, que es una cantidad ideal para que no ocurran estos problemas y salgan a relucir todas las virtudes comentadas.

Respecto a la rejugabilidad, el juego viene con dos tableros y un buen conjunto de objetivos que aseguran partidas con enfoques distintos. Es cierto que ese patrón aparentemente óptimo existe y esto puede provocar que el juego pierda cierto interés si ve mesa con mucha asiduidad, pero en general es un filler que siempre va a dejar buen sabor de boca cuando vea mesa.

Detalle Tablero de Teatro
Detalle Tablero de Teatro

Pasemos a la producción, probablemente uno de los aspectos que más llaman la atención. Nos encontramos con un producto muy cuidado, con tableros de muy buen grosor y prensado (muy rígidos), con una capa plastificada para que funcionen como pizarra y los rotuladores se borren fácilmente, rotuladores estándar que pintan bien, (aunque es cierto que la punta tal vez es un pelín gruesa y hay que dibujar con cierto mimo) y unas cartas de un gramaje aceptable, textura lisa y buena respuesta elástica (las cartas apenas se barajan y no se tienen nunca en mano, por lo que no es necesario el enfundado). El reglamento está estructurado de forma correcta en general, aunque yo habría ordenado los pasos del turno de otra forma (como lo he hecho en la parte de la mecánica), ya que explicar los efectos antes de marcar el ticket y así saber qué figura vas a dibujar es un tanto extraño. Lo lógico es primero marcar el ticket y luego decidir qué efecto aplicas. Una nimiedad, pero que puede generar algo de confusión en una primera lectura.

Visualmente es un juego muy agradable. El trabajo de los chicos de Meeple Foundry es meritorio, con una portada llamativa y, sobre todo, un tablero de teatro muy bien estructurado. La única pega que le encuentro es que el uso de un tono amarillo para el fondo del teatro provoca que las butacas de color verde se diferencien más por comparación que porque realmente se aprecien de color verde. Otro pequeño defecto es la marca de las butacas que forman los pasillos exteriores, que hay que sacar el monóculo para darse cuenta que tienen un motivo distinto al del resto de butacas.

Y vamos cerrando. Take a Seat es una vuelta de tuerca a los juegos de escribir en un papel (o en un tablero en este caso) mediante una mecánica de elementos compartidos entre los vecinos que eleva el grado de interacción entre ellos (interacción que suele brillar por su ausencia en este tipo de diseños). Tal vez su mayor defecto es que la interacción ocurre mediante un elemento intermedio, por lo que los jugadores no prestarán demasiada atención a lo que hacen sus rivales en sus tableros, lo que abre la puerta a cometer errores y que nadie lo fiscalice, aunque esto dejará de ocurrir una vez los jugadores dominen el diseño. Escala bien, es entretenido, ágil y siempre deja buen sabor de boca. Por todo esto le doy un…

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2 comentarios

  1. Buenos días Ivan,

    Supone para mí una ilusión enorme tu reseña, inaugurando además el segundo milenio de tochoreseñas!

    Creo que has destacado los matices que queríamos que el juego ofreciera, a la par que defectos que cuando estás dentro del juego no eres capaz de ver (pero que sirven para ampliar nuestra visión en futuros proyectos).

    El «tracking error» del juego es (y somos conscientes) la principal dificultad que presenta. El juego es exigente con respeto al orden de turno, pudiendo estropearse la experiencia si alguien de la mesa quiere anticipar su jugada. Con Eloi añadimos en el proceso de diseño distintas dinámicas para minimizarlo (el hecho de bordear la figura de butacas cuando las rellenas en el teatro fue un añadido que aplicamos al respecto, las habilidades de los acomodadores son un marcador de turnos), pero estoy totalmente de acuerdo que la partida puede arruinarse o desdibujarse si alguien se equivoca.

    Me ha gustado también tu referencia al sutil efecto mariposa que se produce en partidas a mas de tres personas en mesa, en la que mi interacción con las personas de los lados supone una interacción indirecta con alguien que no comparto tablero.

    Muchísimas gracias por tu análisis, hace tiempo que te leo y me encanta el trabajo de bisturí que aplicas a los juegos.

    Ferran

    1. Grandioso comentario Ferran. Gracias por venir a complementar la reseña de vuestro gran diseño. Me alegro de que esté funcionando bien, tanto dentro de nuestras fronteras como ahora fuera (enhorabuena por la licencia en alemán).

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