Rey y Dama

Reseña: Ajedrez

Introducción

Usted, como pasa tantas veces, no hubiera podido precisar el momento en que creyó entender; también en el ajedrez y en el amor hay esos instantes en que la niebla se triza y es entonces que se cumplen las jugadas o los actos que un segundo antes hubieran sido inconcebibles. Julio Cortázar (1977). Reunión con un círculo rojo-.

Detalle Estuche
Detalle Estuche

Esta vez no diré que así se nos presenta el Ajedrez, porque el Ajedrez lleva presente en la vida de todos los que puedan llegar a leer esta entrada. Un juego milenario que se supone deriva del Chaturanga, de origen Indio y que surge en torno al año 600. Pero no sería hasta finales del siglo XV cuando se desarrollaría el ajedrez moderno.

No soy ningún experto y no he dedicado el suficiente tiempo al estudio del ajedrez como para que se me tenga en cuenta (para eso hay mucha literatura y divulgadores maravillosos). Esta entrada es una carta de amor por un juego que me enseñó mi padre cuando tenía pocos años y que me fascinó desde el primer momento, aunque no lo suficiente como para profundizar desde ese primer flechazo. Afortunadamente, con el tiempo he vuelto a él, y quería aprovechar la efemérides de la tochorreseña 1.000 para darle el lugar que se merece dentro de los juegos de mesa. Me conformo con que los que no lo han probado nunca sientan curiosidad y se animen.

Importante: si ya conoces el juego y/o sólo te interesa mi opinión sobre el mismo, puedes pasar directamente al apartado de Opinión. Los apartados Contenido y Mecánica están destinados especialmente a aquellos que no conocen el juego y prefieren hacerse una idea general de cómo funciona.



Contenido

Hay mil versiones de Ajedrez, pero mi recomendación, por comodidad, es piezas de tipo Stauton, que son las que se utilizan normativamente en las competiciones. Concretamente un Staunton 5 (el número representa la altura del peón, que debería encajar con la longitud del lado del escaque del tablero). Así, un set de ajedrez estaría compuesto por:

  • Tablero de Juego (normalmente de madera)
  • 32 Piezas (normalmente de madera):
    • 16 Peones (8 de cada color)
    • 4 Torres (2 de cada color)
    • 4 Caballos (2 de cada color)
    • 4 Alfiles (2 de cada color)
    • 2 Damas (1 de cada color)
    • 2 Reyes (1 de cada color)
Contenido
Contenido

Mecánica

El Ajedrez es un juego abstracto milenario en el que cada contendiente controla un ejército con el objetivo de derrocar al rey contrario. Cada jugador dispone de 16 piezas: 8 peones, 2 torres, 2 caballos, 2 alfiles, una reina y un rey. Estas piezas se desplazan sobre un tablero cuadriculado de ocho casillas por lado, cada una con un patrón de movimiento especifico. Los jugadores alternan turnos mejorando la posición de sus piezas con la idea de capturar material rival para obtener la iniciativa. La victoria se alcanza cuando el rey de un jugador, estando amenazado por una pieza rival (jaque), no es capaz de neutralizar la amenaza, ya sea desplazándose a una casilla en la que no esté amenazada por piezas rivales, interponiendo otra pieza en el movimiento de la pieza atacante o pueda neutralizar a la pieza que está amenazando al rey.


Conceptos Básicos

Empecemos por el Tablero. Este muestra una cuadricula de ocho casillas por lado en un patrón de damero, esto es, las casillas ortogonalmente adyacentes entre sí muestran un color distinto. Muchos tableros tienen identificadas sus filas y sus columnas con números y letras respectivamente, de forma que existe una orientación preestablecida (el jugador que actúe con piezas blancas debe tener la columna con la letra A a su izquierda). Para tableros cuyas filas y columnas no tengan notación, simplemente habrá que posicionar el tablero de forma que la casilla inferior derecha sea de color blanco.

Tablero
Tablero

De esta forma, cada casilla tiene una coordenada compuesta por la letra de su columna y el número de su fila, lo que da pie a la Notación Algebraica, utilizada para registrar el desarrollo de una partida. Cada movimiento se anota indicando la pieza a mover y la casilla de destino (utilizando las coordenadas anteriores). Cuando hay captura de piezas se añade una letra X antes de la casilla de destino. Hay anotaciones adicionales para indicar las posiciones de jaque o los enroques.

Vamos con las Piezas. Tenemos seis tipos de piezas (ocho peones, dos torres, dos caballos, dos alfiles, una dama y un rey), cada una con sus posiciones iniciales y su tipo de movimiento particular. En cada casilla del tablero solo podrá permanecer una pieza y, como norma general, las piezas no podrán atravesar casillas ocupadas, ya sea por piezas propias o piezas rivales, aunque sí podrán detener su movimiento en una casilla ocupada por una pieza rival y capturarla. El caballo es una pieza particular, ya que su movimiento no se ve entorpecido por la posición del resto de piezas, pudiendo desplazarse a las casillas que entran dentro de su rango de movimiento, a no ser que estén ocupadas por piezas propias. El movimiento especifico de cada pieza lo veremos en el desarrollo de la partida.

Piezas
Piezas

El conjunto de piezas de un jugador compone su Material. Cada pieza tiene una valoración estándar, a saber: 1 punto para los peones, 3 puntos para alfiles y caballos, 5 puntos para torres y 9 puntos para la dama (es por eso que a los alfiles y a los caballos se les conoce como piezas menores y a las torres y la dama como piezas mayores). Los jugadores comienzan la partida equilibrados en material, y, a medida que capturen piezas rivales, se irá generando un desequilibrio. Por eso se habla de ventaja de material cuando un jugador tiene un total mayor que el de su oponente. Es importante indicar que para poder ganar una partida se necesita un material mínimo, y si ninguno de los jugadores lo alcanza, la partida acabará en tablas, esto es, en empate. Las Tablas también se pueden alcanzar si una misma posición se repite tres veces (teniendo en cuenta también la iniciativa de los jugadores) o bien porque se ahogue al rey enemigo, esto es, se alcanza una posición en la que un jugador, no estando su rey en jaque, no puede realizar ningún movimiento con sus piezas sin poner en jaque a su rey. Obviamente, los jugadores también pueden acordar finalizar la partida en tablas.

El objetivo fundamental de los jugadores es alcanzar una posición de Jaque Mate contra el rey enemigo. Esta posición se alcanza cuando una pieza amenaza al Rey enemigo, esto es, puede realizar un movimiento con el que alcanzar la casilla que el Rey actualmente ocupa, lo que se conoce como Jaque. La posición de Jaque Mate se alcanza cuando el Rey no puede escapar de esa situación, algo que se puede conseguir por tres vías: desplazando al rey a una casilla que no esté amenazada por ninguna pieza rival, interponiendo una pieza propia en la trayectoria de la pieza que amenaza al rey (salvo que sea un caballo, cuyo movimiento no se ve impedido por ninguna pieza) o capturando la pieza que amenaza al rey. El Jaque Mate se alcanza cuando el jugador cuyo rey está amenazado no puede poner a salvo a su rey mediante las vías anteriores. Obviamente, cuando el rey de un jugador se encuentra en jaque, el siguiente movimiento debe evitar la situación de jaque, de lo contrario la partida finalizará.

Hablemos de las fases en las que se divide una partida de Ajedrez. En primer lugar tenemos la apertura, que comprende la secuencia de movimientos desde el comienzo de la partida hasta que los jugadores han activado sus piezas menores y han puesto a salvo al rey. Tras esto se entraría en el Medio Juego, momento en el que las piezas de los contendientes entran en conflicto y, habitualmente, comienzan las capturas. Por último, el Final de la partida se alcanza cuando los bandos tienen ya pocas piezas y deben actuar con precisión para no perder material y lograr alcanzar una posición con la que acorralar al rey enemigo. Hay muchísima teoría en todas las fases del juego, pero las más famosas son las Aperturas (cuando son desarrolladas por piezas blancas) o Defensas (que son las aperturas del bando de las negras), existiendo una serie de categorías en función de cuál sea el primer movimiento inicial.

Por último hay que mencionar la duración de la partida, o más bien, del ritmo. Hay tres ritmos a los que se puede jugar al ajedrez de forma oficial: blitz, rápido y clásico. La única diferencia entre ellos es la cantidad de tiempo total de la que dispone cada jugador para realizar sus movimientos. Si a un jugador se le agota el tiempo, perderá la partida, independientemente de la situación en la que se encuentre. En el ritmo clásico cada jugador dispone de un total de 90 minutos para los 40 primeros movimientos y 30 minutos para el resto de la partida con un incremento de 30 segundos tras cada movimiento. En el ritmo rápido cada jugador dispone de 15 minutos cada uno más 10 segundos de incremento tras cada movimiento. En el ritmo blitz cada jugador dispone de 3 minutos más 2 segundos de incremento. Con la proliferación del ajedrez online hay muchos más ritmos disponibles en función de las apetencias de cada jugador.

Con esto tenemos suficiente.


Preparación de la Partida

  1. Se coloca el tablero entre ambos jugadores de forma que la casilla inferior derecha en cada lado donde se vaya a sentar un jugador sea de color blanco.
  2. Se colocan todas las piezas de cada color en las dos primeras filas de su lado del tablero (si el tablero tiene identificadas las columnas y las filas, en la filas 1 y 2 se colocan las piezas blancas y en las filas 7 y 8 se colocan las piezas negras).
  3. El orden de colocación es el siguiente:
    • Los peones de cada color se colocan en la segunda fila de su zona de juego (fila 2 para las blancas, fila 7 para las negras).
    • Las torres se colocan en las casillas de la primera fila de cada zona de juego de las columnas 1 y 8.
    • Los caballos se colocan en las casillas de la primera fila de cada zona de juego de las columnas 2 y 7.
    • Los alfiles se colocan en las casillas de la primera fila de cada zona de juego de las columnas 3 y 6.
    • Los reyes se colocan en la casilla de la primera fila de cada zona de juego de la columna 4.
    • Las damas se colocan en la casilla de la primera fila de cada zona de juego de la columna 5.
  4. Cada jugador escoge con qué bando va a jugar.
  5. Finalmente, se decide cuanto tiempo se va a establecer para la partida (se recomienda utilizar un reloj especializado para partidas de ajedrez).

¡Ya podemos comenzar!

Partida Preparada
Partida Preparada

Desarrollo de la Partida

Una partida de Ajedrez se desarrolla a lo largo de un número indeterminado de turnos alternados entre los jugadores (comenzando por el jugador que controla las piezas blancas) hasta que se alcanza una posición de Jaque Mate, Tablas o se agota el tiempo de uno de los jugadores.

En cada turno, el jugador activo debe realizar un movimiento legal con una de sus piezas, tras lo cual procedería su rival.

Cada pieza tiene sus reglas particulares, tanto de movimiento como de captura:

  • Peón: puede avanzar una casilla hacia adelante en su columna, no pudiendo avanzar si la casilla siguiente está ocupada por cualquier pieza. Sin embargo, podrá capturar piezas enemigas que se encuentren en la siguiente fila ocupando las casillas de las columnas contiguas a la que ocupa el peón, avanzando hasta ellas. Además, tiene dos excepciones. El primer movimiento de un peón podrá ser de 1 o 2 casillas (a partir de ese momento, cada movimiento de ese peón deberá ser de 1 casilla). Si un peón enemigo se encuentra en la cuarta fila de la zona del jugador activo (peón negro en la fila 4 para el caso de las blancas o peón blanco en la fila 5 para el caso de las negras) y el jugador activo avanza uno de sus peones que aún no ha progresado y que se encuentra en una de las columnas adyacentes a la que ocupa el peón enemigo dos casillas, el jugador rival podrá, en su siguiente movimiento (y solo en el siguiente) capturar el peón que ha avanzado dos casillas como si solo hubiese avanzado una, pasando a ocupar la casilla en la que se habría detenido ese peón en caso de haber avanzado solo 1 casilla en vez de 2. Si un peón alcanza la última fila, promociona a una pieza menor (caballo o alfil) o pieza mayor (torre o dama), independientemente de las piezas que tenga el jugador aún en juego, queda a su elección.
  • Caballo: es la única pieza cuyo movimiento no se ve bloqueado por casillas ocupadas. Su patrón es en forma de L, eso es, desde su posición avanzaría 2 casillas en línea recta para, a continuación, desplazarse lateralmente una casilla, a izquierda o derecha respecto al primer movimiento rectilíneo. Únicamente no podrá realizar este movimiento si la casilla de destino está ocupada por una pieza propia. Si la casilla de destino está ocupada por una pieza rival, esta será capturada.
  • Alfil: su movimiento es en diagonal, existiendo un alfil que se desplaza por casillas blancas y otro alfil que se desplaza por casillas negras. Puede avanzar cualquier número de casillas, no pudiendo atravesar casillas ocupadas por cualquier pieza, aunque si podrá detener su movimiento en una casilla ocupada por una pieza rival, capturándola.
  • Torre: su movimiento es perpendicular a los lados del tablero, esto es, a lo largo de una fila o a lo largo de una columna. Al igual que el alfil, puede avanzar cualquier número de casillas, no pudiendo atravesar casillas ocupadas por cualquier pieza, aunque si podrá detener su movimiento en una casilla ocupada por una pieza rival, capturándola.
  • Dama: su movimiento es perpendicular o diagonal, es decir, actúa como un alfil y una torre a la vez. Al igual que ambos tipos de pieza, no puede atravesar casillas ocupadas por cualquier pieza, aunque si podrá detener su movimiento en una casilla ocupada por una pieza rival, capturándola.
  • Rey: su movimiento es siempre a una casilla adyacente, ya sea ortogonal o diagonal. Al igual que ambos tipos de pieza, no puede atravesar casillas ocupadas por cualquier pieza, aunque si podrá detener su movimiento en una casilla ocupada por una pieza rival, capturándola. El Rey es la única pieza que no puede ser capturada ya que esto supondría el final de la partida. Cuando un jugado un jugador alcanza una posición de jaque sobre el rey rival, este deberá realizar un movimiento que libere a su rey de esta amenaza. De lo contrario, perderá la partida, porque en el siguiente movimiento el jugador rival capturaría al rey. Es importante indicar que un jugador tiene prohibido realizar un movimiento que provoque jaque sobre su propio rey. El Rey tiene un movimiento especial que es el enroque y que implica a una de las torres del jugador. Mediante el enroque, el jugador puede desplazar dos casillas su rey hacia una de sus torres siempre y cuando ni el rey ni dicha torre hayan sido aun activadas en la partida y las casillas intermedias están libres. Tras esto, la torre involucrada se coloca justo al lado contrario del rey, protegiéndolo. Así, tenemos el enroque corto que ocurre en la torre del flanco de rey (la torre solo se desplaza dos casillas hacia el centro, o el enroque largo, que ocurre con la torre del flanco de dama, en cuyo caso la torre se desplaza tres casillas hacia el centro). Existe una condición adicional para poder ejecutar el movimiento de enroque, esto es, que ninguna de las casillas por las que transita el rey durante este movimiento esté amenazada por una pieza rival (si pueden estarlo las casillas por las que transita la torre).
Detalle Posición
Detalle Posición

Fin de la Partida

La partida puede finalizar de tres formas:

  • Jaque Mate. Un jugador ha conseguido una posición de amenaza sobre el rey enemigo y este no puede protegerse de ninguna forma, proclamándose vencedor.
  • Tablas. Se puede alcanzar por acuerdo, porque ninguno de los jugadores tenga material suficiente como para poder realizar jaque mate o porque se alcanza una posición de ahogado en la que el jugador activo, no estando su rey en jaque, no puede realizar ningún movimiento legal.
  • Tiempo. A un jugador se le agota el tiempo, de forma que su rival se proclama vencedor. Como caso especial, si a un jugador se le agota el tiempo pero el rival no tiene material suficiente para alcanzar una posición de jaque mate, la partida finaliza en tablas.

Opinión Personal

No recuerdo muy bien la edad que tenía cuando mi padre accedió a enseñarme cómo se jugaba al Ajedrez. Hasta ese entonces era un juguete consistente en un tablero de casillas de dos colores y figuritas entre las que destacaban los caballos, con un nivel de detalle que ninguna de las otras piezas siquiera alcanzaba. Supongo que me puse en plan pelmazo y con tal de hacerme callar aceptó explicarme las reglas. Mi padre no era ningún entendido del juego, pero conocía el movimiento básico de las piezas y el objetivo principal del juego. Y con esto tiramos para adelante. Nunca me dejó ganarle, forjando mi espíritu competitivo. Inasequible al desaliento.

Detalle Peones
Detalle Peones

Desgraciadamente, mi padre no tenía demasiado tiempo libre como para haberme empujado a seguir por la senda del escaque, pero al menos plantó una semilla. Una semilla que fue germinando y acabó dando frutos muy diversos, entre ellos un amor por las mecánicas, por disfrutar del juego por el juego, con las reglas que correspondiesen, y no necesitando una excusa más que medir mis capacidades con otra persona. Es por eso que adoro los abstractos.

Pero siempre me quedó clavada la espinita del Ajedrez. Tardé demasiado en volver a los orígenes. Tardé demasiado en volver a sentirme atraído por este maravilloso juego. Pero ya se sabe, nunca es tarde si la dicha es buena. Tengo que agradecer desde aquí al gran Maestro Luisón (aquí su canal de youtube) quien terminó de darme el empujón necesario. Si esta tochorreseña sirve de algo y, tras degustarla, sentís curiosidad, mi consejo es que acudáis a él, pues su forma de enseñar el Ajedrez a través del humor es sencillamente sublime. Didáctico y divertido.

Bien, retomemos la senda. Ante todo, debo disculparme de antemano, ya que es probable que haya metido la pata en varias ocasiones (no dudéis en corregirme). Yo soy un don nadie en lo que se refiere al juego. Hablamos de una disciplina que requiere años de estudio y entrenamiento para jugar bien. El Ajedrez es considerado deporte, y como tal, no hace falta haber dedicado toda una vida para poder disfrutarlo. Así que esta tochorreseña es, como he dicho al comienzo, una carta de amor de un simple aficionado, como el que juega una pachanga de futbol o un partido de pádel con los amigos. Aquí cada uno pone el listón donde crea conveniente.

Detalle Negras
Detalle Negras

Si os gustan los juegos de mesa, en especial los eurogames, tenéis que admitir que, en el fondo, lo que a vosotros os motivan son las mecánicas. Es cierto que hay muchos tipos de juegos que generan dinámicas diversas, pero lo cierto es que a veces la línea entre lo que es un juego abstracto y lo que es un eurogame es tremendamente difusa. Es por eso que yo en este sentido me pongo muy estricto a la hora de catalogar qué es y qué no es un juego abstracto en lo que a géneros se refiere (todos los juegos son una abstracción en mayor o menor grado). De hecho, el Ajedrez no es más que una abstracción de una batalla, donde cada conjunto de piezas representa a un ejército y el objetivo es capturar al rey enemigo.

El  Ajedrez es, junto a Go, el juego abstracto por antonomasia. Es la comparación más directa cuando describimos otro juego abstracto, como por ejemplo podría ser Hive (aquí su tochorreseña), habitualmente conocido como «el ajedrez con insectos». Y es que la mayoría de abstractos comparten los principios básicos sobre los que se sustenta el Ajedrez, esto es, un tablero con posiciones más o menos establecidas, dos bandos (normalmente blancas contra negras), y un desarrollo combinacional con información perfecta en el que cada jugador podría realizar una proyección de movimientos encadenados, intentando anticiparse a las decisiones de su rival.

De esta forma, querido lector, aunque nunca hayas jugado al Ajedrez pero sí a algún juego abstracto, las sensaciones iniciales ya las conoces y no deberías tenerle ningún miedo a ese aura de juego ultracomplicado. El Ajedrez es un juego de mesa muy sencillo, con unas mecánicas muy sencillas, en el que lo más complejo es el movimiento particular de alguna de las piezas, como la captura al paso de los peones o el enroque.

Detalle Caballo
Detalle Caballo

Aprender a jugar al Ajedrez no requiere más de diez minutos de explicación. Ahora, dominar el Ajedrez es algo que la mayoría de los mortales no conseguiremos en toda nuestra vida. Para que os hagáis una idea de la profundidad de este juego, el número de partidas posibles (teniendo en cuenta que una partida de otra en solo un movimiento), es mayor que el número de átomos que existen en el universo. Es probable que si hiciésemos estos cálculos con juegos como los del Proyecto GIPF o el propio Hive también nos sorprenderíamos. De hecho, Go, que es un juego mecánicamente aún más sencillo que el ajedrez, es todavía más profundo en cuanto a número de opciones.

Con esto no quiero desanimaros, todo lo contrario. Es una pequeña cura de humildad. De lo minúsculos que somos frente a la inmensidad. Algo que debería bastar para perderle el miedo y ponernos a jugar al Ajedrez por puro disfrute. Volviendo a símiles deportivos, es como si alguien no quisiese jugar al futbol porque jamás alcanzará el nivel de Messi.

A ver si dejo de divagar de una vez. Centrémonos en el juego. La magia del Ajedrez reside en como con movimientos muy simples, se puede desarrollar arte. El objetivo del juego es claro, acorralar a ese rey enemigo. Comenzando con los movimientos iniciales durante la apertura en la que activamos nuestras piezas menores para dejar hueco a las piezas mayores, intentamos adoptar una posición que, por un lado, nos permita defender a nuestro rey y, por otro, controlar terreno suficiente como para empezar a plantear amenazas al enemigo.

Detalle Dama
Detalle Dama

Cuando consigues encadenar una serie de jugadas mediante las cuales llevar a cabo la idea que tenías en mente, la liberación de endorfinas en tu cerebro produce una felicidad que pocos juegos son capaces de generar. Incluso cuando ocurre casi por casualidad, alcanzando una posición de jaque mate cuando menos lo esperabas, simplemente porque ejecutaste los movimientos correctos en cada turno y, como si te hubiese guiado una mano invisible, lograste una hermosa victoria.

Tampoco os quiero engañar. Para disfrutar de las partidas es necesario tener ciertas nociones del juego y practicar un poco. No es necesario hartarse de leer libros de partidas, pero sí que sería conveniente asimilar algunos conceptos algo más avanzados y jugar bastante. Mi recomendación es que, tras haber adquirido ciertos conocimientos (vuelvo a mencionar al Maestro Luisón), lo suyo es que busquéis un par de aperturas (una con blancas y otra con negras) con las que os sintáis cómodos según vuestro estilo de juego (más agresivo, más conservador) asimiléis las principales variantes, poniéndolas en práctica y familiarizándoos con las posiciones a las que se llega con ellas según os juegue el rival. Poco a poco iréis sintiendo como en casa. Y si os cansáis, basta con cambiar de aperturas, que pueden dar pie a partidas completamente distintas.

Habrá partidas más pausadas, en las que ningún contendiente querrá cometer un paso en falso, intentando no exponer piezas a posibles ataques enemigos, avanzando hacia casillas previamente controladas para, en caso de conflicto, no salir perdiendo en el intercambio de golpes. Otras en cambio adoptaremos un estilo más romántico, en el que buscaremos atacar y e intercambiar piezas de forma temeraria.

Detalle Peón
Detalle Peón

Yo por ejemplo llevo mucho jugando con aperturas de flanco, concretamente la Apertura Larsen con blancas y la Defensa Owen con negras. La idea principal en ambas es desarrollar el alfil del flanco de rey por fianchetto (palabreja italiana que significa flanco pequeño y que en Ajedrez se utiliza para indicar que el alfil de un determinado flanco se desarrolla a la columna del caballo contiguo habiendo avanzado previamente el peón correspondiente un espacio hacia adelante) con la idea de poner el punto de mira en la torre del flanco de rey, además de luchar por el centro clavando algunas piezas rivales cuando los peones centrales del rival han progresado.

Aquí tengo que confesar mi pequeño pecado y el por qué recurro a estas aperturas tan ofensivas. Me he enganchado a las partidas blitz. Es por eso que recurro a las aperturas anteriores, pues no son tan comunes y obligan a los jugadores a actuar de una forma más táctica, teniendo que actuar muchas veces de forma instintiva porque no se puede seguir un guion preestablecido. Como diría Qui-Gon Jinn, siente, no pienses (bueno, piensa un poco).

Es cierto que las partidas blitz no son lo más recomendable para progresar en el juego de forma constante, pero sirve como pasatiempo y cuando tienes un rato libre, pues abres la aplicación en tu dispositivo móvil y encadenas unas cuantas. Aunque sea por repetición, acabas asimilando patrones que evitan que cometas ciertos errores. Como he dicho antes, la práctica es fundamental para progresar, y mejor jugar partidas blitz que no jugar nada. Vivimos en la era de la inmediatez, y el Ajedrez jugado a toda pastilla es una realidad que cada día gana más adeptos.

Detalle Blancas
Detalle Blancas

Y es que ahora jugar a todas horas no es un problema gracias a las plataformas online, entre las que destaca Lichess, totalmente gratuita (admite donaciones) y donde encontraremos una cantidad espectacular de recursos (problemas, cursos, simuladores, analizadores, etc.) y, sobre todo, una enorme comunidad.

Esto no quiere decir que no disfrute de sentarme a la mesa y desplegar el tablero para disfrutar de una partida relajada, sin la presión del reloj. Medirme con un colega, comentar las jugadas sobre la marcha, maldecir cuando se comete un error. Es por eso que creo que en toda ludoteca que se precie debería descansar un tablero de Ajedrez, aunque sea uno de pequeñas dimensiones, magnético, que puedas llevarte de viaje.

En una época en la que los juegos tienen una vida limitada debido a la falta de profundidad por la necesidad de satisfacer a los jugadores en las primeras partidas transmitiendo una falsa sensación de dominio, el Ajedrez es de esos juegos que resultan satisfactorios desde un primer momento. Tal vez no regalando victorias a los jugadores, pero sí transmitiendo que con cada partida se aprende algo. Es cierto que, como juego profundo, la diferencia de nivel entre los competidores es definitiva, y los jugadores novatos tienen que asumir que, salvo que el jugador experimentado se deje ganar o se confíe demasiado, lo normal será perder una vez tras otra. Pero es la única manera de aprender, cometer errores, aprender de ellos y levantarse para intentarlo una vez más. El Ajedrez es una lección de vida.

Rey y Dama
Rey y Dama

Ya queda en el tejado de cada uno decidir hasta dónde llega con esta obra de arte. Pero si no habéis dado el paso, os animo a que dejéis entrar al Ajedrez en vuestra vida. Me conformo con que esta tochorreseña especial (la número 1.000) haya despertado el interés de al menos uno de mis queridos lectores.

Y vamos cerrando. El Ajedrez es más que un juego de mesa. Es una joya lúdica que nuestros antepasados han ido legándonos generación tras generación. El juego abstracto por antonomasia que, sin ser especialmente complejo a nivel mecánico, muestra una profundidad inimaginable que puede llegar a abrumar. Pero, si nunca habéis jugado, yo os animo a que dejéis a un lado miedos y prejuicios, os sentéis delante del tablero y comencéis un viaje alucinante cuyo fin solo conocéis vosotros. Por todo esto y mucho más le doy un…

Sobresaliente

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49 comentarios

    1. Coincido en que para el ajedrez debería haber un sello propio de «excelencia».

      Gracias por tus reseñas, felicitaciones por las 1.000 y vamos por otras 1.000 más, saludos desde Argentina!

  1. Gran oda a la grandeza de este juego.
    Habría estado genial que hubieras creado un sello especial de «matrícula de honor» solo para esto 🙂

    1. Habría estado bien, pero ya sabes lo cuadriculado que soy y eso podría haber generado una distorsión en el universo 😛

    2. Te tengo que felicitar por esta tocho-reseña número 1000, el ajedrez es mi juego de mesa favorito después de haber jugado a cientos de juegos diferentes, y suscribo cada una de tus palabras sobre este maravilloso juego, la única pega que la nota se queda corta.

  2. Es curioso que el gran juego clásico duro para 2 jugadores (se han hecho versiones para 4 que no han funcionado) tenga tanta interacción. ¿Por qué salen tan pocos euros para 2 y encima los pocos que funcionan tienen tan poca interacción?

    1. Porque una de las características esenciales de los eurogames (que no de los juegos estratégicos) es un nivel de interacción relativamente bajo. Se premia el desarrollo, no la interacción. En la mayoría de abstractos el objetivo es doblegar al rival, y esto implica interacción. En la mayoría de euros se vence de forma relativa, «haciendolo mejor» que el rival.

  3. Ostras, esto sí que no me lo esperaba, de hecho cuando he empezado a leer la reseña estaba temiendo un notable y, por consiguiente, la baja de mi suscripción, pero no, un sobresaliente más que merecido.

    Como a ti, mi padre me enseñó a temprana edad y desde entonces enamorado de este juego, el gran problema que le veo es la curva de aprendizaje, me cuesta muchísimo encontrar a gente para una partida a nivel parejo, y cuando juegas con otra persona y son sus primeras partidas, posiblemente acabe desesperado y sin querer volver a jugar, aún gustándole el juego, el desnivel es muy frustrante. Eso sí, cuando tienes un rival con un nivel similar hay partidas preciosas y que, se gane o se pierda, te dejan un sabor de boca difícil de igualar de otros juegos. Es como el que sale del gimnasio o vuelve de hacer ejercicio después de haber hecho un gran esfuerzo. Muy satisfactorio.

    Genial este tipo de reseñas, de hecho podrías crear el sello de histórico para este tipo de juegos que, al final, sin ser modernos siguen de moda y no se deben perder de vista.

    Gran reseña para grandísimo juego.

    Un saludo

  4. Pues creo que cómo tú, todo el mundo recuerda quién le enseñó a jugar al ajedrez. Fue mi primer juego de tablero, en vacaciones en el pueblo. Disponíamos de apenas un balón y unas canicas para jugar. El resto era campo palos, piedras y muchísima imaginación. No porque fuéramos humildes, esa era la manera de entender las vacaciones. En ese ambiente, «Tete» uno de los niños aldeanos, me sacó el ajedrez que le regalaron en su 1ª Comunión y casi me explotó la cabeza. Era una auténtica guerra. Héroes, villanos, hazañas y derrotas; todo estaba allí ordenado en un mundo cuadriculado. Creo que para disfrutar los juegos de mesa hace falta algo de la curiosidad y la imaginación de un niño. Gracias Misut por promover ambas cualidades y muchas felicidades por tu reseña nº 1000.

  5. Enhorabuena por tu 1000 tochoreseña. Me reenganche al movimiento de los juegos de mesa modernos porque descubrí uno hace poco, el brass, q me recordó a la profundidad estratégica del ajedrez. Desde entonces busco con fascinación, aunq todos me parecen uno o varios puntos por debajo q el ajedrez. Con el auge q ha habido con los juegos de mesa no entiendo como no han salido más ajedreces. Mi humilde opinión.

    1. Hombre, competir contra mas de medio siglo de historia es difícil. Y que inventar algo en el mundo de los juegos de mesa no sencillo. Yo veo imposible que aparezca algo que pueda hacer sombra al Ajedrez o al Go.

  6. Enhorabuena por el hito y gran elección para un número tan señalado. Mucho ánimo para seguir así porque es muy valioso lo que haces.

    Un saludo.

  7. Sin duda, este juego merece estar en el olimpo y la reseña, también.
    Tienes razón en que no hay juego que de esa satisfacción por ganar una partida bien jugada y te haga consciente, a la vez, de lo que queda por aprender. Es un reto constante.

    Por otro lado, llegar a 1000 reseñas es un esfuerzo que hay que agradecer.

    Saludos.

  8. Salud

    Felicitaciones por la reseña mil y me alegro que fuera del ajedrez (estaba seguro que así sería, desde que anunciaste que harías algo especial y teniendo en cuenta tus crónicas donde mencionas el ajedrez).

    Sobre las pocas normas especiales, mi experiencia enseñando jugar al ajedrez (en ambientes de ocio alternativo, no de ajedrez) es que «comer al paso» es la que más cuesta interiorizar; eso y que el enroque se debe hacer moviendo primero al rey (pero como jugamos en plan «pichanga», pues es una norma que nunca aplicamos con severidad; esa o la de «ficha tocada» o, incluso, si están jugando contra mí, dejo que retrocedan una o dos jugadas). Hablando de eso, y continuando con lo que dices de «niveles» y jugar entre gente conocida: si quieres introducir al ajedrez a las gentes de tus grupos habituales, no les aplastes, no les intentes hacer el mate pastor (genera malas experiencias), acompaña su crecimiento y, en algún momento, te darán batalla; pero tampoco les dejes ganar (también genera una mala experiencia, la gente se da cuenta), eso sí, avisa de tus errores, para que también los vean.

    Solo me voy a permitir hacer una puntualización a la reseña (y espero no meter la pata con esto): en la finalización por tiempo sí puede haber tablas, no siempre se declara la victoria de quien conserva tiempo (esto se da cuando, quien hubiese ganado por tiempo, no tiene material para dar un jaque mate), por eso en muchas partidas quien va peor de tiempo lo sacrifica todo para acabar con los peones rivales dejando el mínimo de piezas sobre el tablero (por ejemplo, si al final solo quedará un alfil y un rey en un lado y un rey y una torre en el que se quedó sin tiempo, hay tablas, pues el primero no puede dar mate y el segundo no tiene tiempo para darlo).

    Por cierto, también soy «fan» de Luisón y creo que, junto con Morsa, es de los mejores en cuanto a la didáctica y humor. Otro que ha hecho mucho, muy centrado en el ajedrez más dinámico y rápido, es Rey Enigma, que ha conseguido colar el ajedrez en programas de gran audiencia en TV.

    Hasta luego 😉

    PD: una pequeñísima errata: a Staunton le falta la N entre la U y la T.

  9. Muchas gracias por la reseña.

    Para mi el ajedrez es otro mundo dentro de los juegos de mesa. A años luz de Magic (obviamente por encima, el ajedrez). Pero que son juegos en sí mismos que poseen un universo propio.
    Ojalá tuviese conocimientos para enseñar a mi nano algo mas que enrocar. Me quedo con tu recomendación de luison, a ver si utiliza YouTube para algo mas que mirar Minecraft.

    Un saludo.

  10. Enhorabuena Misut por todo lo que haces. Eres uno de los mayores referentes, y para mí el mejor, de los juegos de mesa. Esta reseña borda los 1000 y le hace honor a un juego tan bonito como el ajedrez. Como dice Juan Carlos todos recordamos quién nos enseñó jugar, y el momento mágico cuando eres capaz de superar al maestro.

    Muchas gracias y a por la 2000. Un saludo

    1. No escala bien, el juego lo venden sin reglamento y las minis sin pintar. Por no hablar del AP que genera. No lo pondrás tan bien porque te lo ha regalado la editorial, ¿no?…

      Gracias y felicidades, Misut, gracias de verdad por tu trabajo.

  11. Buenas Iván,

    Aunque no cotizaba cual iba a ser la 1000 desde hace tiempo, me ha llegado a la patata la reseña. Como aquel mini-Iván yo también descubrí el Ajedrez con mi padre (gracias a que venía dentro del loquísimo Juegos Reunidos de Geyper, que de niño era un Santo Grial con el que no pare de dar la tabarra hasta que me lo regalaron) con un tablero de cartón y piezas de plástico de un tamaño irrisorio. Mi padre apenas sabía los movimientos básicos, pero algo hizo click y en su siguiente cumpleaños le regale un tablero y unas Staunton, con el único objetivo de que siguiera jugando conmigo. Enseguida (como buen librero de profesión) me regaló un libro «Ajedrez para niños» de editorial Toray y me apuntaron a las extraescolares que había en mi colegio, donde luego llegué a competir en la liga escolar por equipos donde recuerdo haber terminado la temporada invicto … y creo que ahí lo dejé en todo lo alto, probablemente atraído por la nueva droga de los videojuegos. En aquellos años recuerdo incluso jugar en mi 8086 al Chessmaster 2000 y al Battle Chess más tarde (que era uno bizarrisimo en el que las piezas tenían animaciones para el movimiento y capturas)

    Y ahí quedó la cosa hasta que mi hijo me pidió que le enseñara a jugar, y ahí estamos padre e hijo, repitiendo el ciclo. Ni que decir tiene que tiene el mismo libro y que cuando juega con su abuelo es el mismo tablero que yo me autoregale. No le auguro ningún futuro, pero es un gusto verle jugar a lo blitz con objetivos peregrinos que nada tienen que ver con ganar la partida «mira que enroque», «mira que clavada» … mientras le ganamos todos de manera inmisericorde

    Gracias Iván, se respira en esta reseña tanto respeto y admiración por el juego que has conseguido que la mil sea algo especial también para quien te lee. Gracias por haber conectado con esos recuerdos que muchos de nosotros tenemos hacia este juego.

    Un saludo

    1. Oh que mítico el Battle Chess, con esa Torre que se comía literalmente a la Dama en gloriosos graficos CGA en tonos turquesas y rosas.

      Gracias a ti por un comentario tan maravilloso.

  12. Muchas felicidades Iván.

    Muchas gracias por el tiempo y el esfuerzo que pones a esta hermosa afición, te aseguro que me ayudas muchísimo con tus reseñas y con tus crónicas jugonas. Y no sólo son muy útiles, también son amenas.

    A ver con qué nos sorprendes con la 2000.

    Saludos

  13. Muchas felicidades Misut por tu reseña número 1.000 y que sean muchas más!.
    Fue hace tres años cuando me interesé por un juego que jugaban mis tíos en la sobremesa, el Carcassone, e indagué en la web. El buscador me mostró tu blog, directamente la página en la que listas todos tus títulos; aquello se podía ordenar por nota en base a unos pequeños sellos de colores. Ningún juego me resultaba familiar, era nuevo en este mundo, pero me apasionaba ver tanto material rankeado.
    Empecé por orden revisando los sobresalientes, luego indagé en los notables, esto me llevó un buen tiempo, luego los aprobados…hasta que hoy he podido jugar al menos a 80 títulos de entre todos ellos.
    Hoy reseñas el juego favorito de mi pareja, el Scacchi, así se dice en su idioma italiano.
    Muchas gracias por todo tu trabajo, las enseñanzas y la pasión que nos transmites por este hobby.
    Un abrazo,

  14. Muchísimas felicidades. Un
    magno legado de opinión y aprendizaje lúdico. Gracias por todo el tiempo dedicado. Un placer. ¡Por muchos miles más!

  15. Muchas felicidades por la reseña número 1000!! Se dice fácil pero para alcanzar esa cifra se necesita mucha dedicación. Y que mejor que con un juego que creo la mayoría de las personas alguna vez lo han llegado a jugar o ver en su vida.

  16. Sin duda el juego de juegos …hasta que jugue al go ….juega al go ….son los 2 gigantes de los juegos ….primero el go y luego ajedrez …ya de ahí todos los demás…saludos.

  17. Enhorabuena por esas mil tochoreseñas, es para estar orgulloso. Superas con creces el Notable.

    El ajedrez es el juego de mesa por antonomasia. Dudo mucho que algunavez haya un juego de mesa que lo pueda alguna vez superar en libros, jugadores o referencias de otros artes. Es casi una escuela de vida. No hay más que escuchar a Leontxo y otros maestros. Creo que además como instrumento educativo (desde infantil) es la leche. España además puede presumir que inventó el ajedrez moderno al dar a la reina la posibilidad de moverse de forma tan poderosa. Creo que el Libro de Alfonso X el Sabio sobre ajedrez y juegos de mesa es toda una joya.

    Te deseo Ivan, además de muchos títulos para el Betis, que sigas jugando y dándonos luz en la vorágine monstruosa que supone hoy las novedades de los juegos de mesa. Lo dicho, muchas felicidades

    1. Salud

      ¿Contaría como expansión el tablero y el set para jugar a 4? ¿O las 4 piezas extras (dos mariscales y dos cardenales) para jugar en tableros de damas internacionales de 10*10 escaques (o sus variantes de 10*8)? (podrían ser tiras y las piezas esas). ¿Y el que tiene los «perretes» y el tablero de 10*8? (Ese se podría vender como una tira de tablero más los 4 Janos).

      Hasta luego 😉

  18. Muchas felicidades Ivan! tanto por la reseña 1000 como por el Ajedrez elegido para la misma. Mi ludoteca es humilde pero cuando tenía 8 años ya tenía el «Misterio» fulminado de tanto jugarlo, y el ajedrez con mi hermano mayor también vivió sus momentos, aunque reconozco que nunca llegué a aprender estrategias más allá del mate pastor, pese a comprarme en su día un libro jajaja, yo tendría unos 10 años, y tanto el tablero como las piezas de madera que son una preciosidad me los traje a Jaén y ahí los tengo guardados. A ver si le enseño a mi mujer a jugar y le damos una oportunidad. Y por cierto que me he comprado por fín el Agrícola y llevamos un mes de aupa con él. Es lo más adictivo que he jugado nunca. Fíjate que hemos adquirido después la expansión de 5-6 jugadores en inglés sólo para jugar con nuestros colores favoritos (verde y amarillo) y para que no se nos agoten las ovejas, jeje.
    Bueno, perdona el tochocomentario que posiblemente no venga a cuento, pero no podía dejar de felicitarte. ¡¡ y a por otras 1000 !!
    (pd.: una pena que sigan sin gustarte nada los cooperativos, son las únicas tochoreseñas que echo de menos, y ghost stories es una pasada….)

  19. Gran reseña Iván!
    Una gran de declaración de amor a este magnífico juego…
    Coincidimos en que mi padre me lo enseñó cuando era muy pequeño, unos 7 años. Y yo hice lo mismo con mi hijo. Ahora después de tantos y tantos juegos compartidos, siempre intentamos hacer una partida de vez en cuando.
    Enhorabuena por esta reseña 1000. Y muchísimas gracias por ir transmitiendo con cada una de ellas el amor por los juegos de mesa, transmitir el instinto competitivo, de superación y especialmente la necesidad de compartir momentos con la gente de nos rodea.
    Sigue así…!! Hasta el infinito y más allá…

  20. Por cierto, ¿de este sí has probado el solitario no?
    Yo creo que es al único juego de mesa que sí juego a/en solitario.

    1. Si entendemos jugar como jugar en solitario hacerlo frente a una IA, pues como con tantos otros juegos. Lo que no he hecho nunca es jugar contra mi mismo en tablero.

    1. Hombre, en todo juego abstracto, por lo general, el que comienza teniendo la iniciativa tiene ventaja.

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