Reseña: Jaipur

Introducción

Bueno amigos, hoy os traigo el que, sin duda, es uno de los mejores juegos de cartas para dos jugadores que existen. Excluyo de esta afirmación a los LCG, vaya a ser que algún fan acérrimo de Android: Netrunner o de Magic: The Gathering venga a morderme en la yugular.

Portada
Portada

Por si sois de los que pincháis en la entrada sin leeros el título, me estoy refiriendo a Jaipur, un juego del diseñador suizo Sébastien Pauchon, autor de otros títulos famosos como Yspahan o Jamaica, publicado en 2009 por la editorial GameWorks. El arte corre de parte de Alexandre Roche, que ya se ha encargado de ilustrar otros juegos como Troyes, Rattus o, más recientemente, Bruxelles 1983.

Jaipur, capital del Rajastán. Tú eres uno de los dos comerciantes más poderosos de la ciudad. Pero eso no es suficiente para ti, porque sólo el comerciante con dos sellos de Excelencia tendrá el privilegio de ser invitado a la corte del Maharajá. Por tanto, vamos a tener que hacerlo mucho mejor que nuestro competidor directo, optimizar la compra, intercambiar y vender a mejores precios, todo sin perder de vista los rebaños de camellos. ¡Un juego de cartas para dos comerciantes experimentados!

Así se nos presenta este magnífico título. Jaipur se encuentra distribuido en España de la mano de Asmodee, aunque el juego es totalmente independiente del idioma (salvo el reglamento, pero que se puede encontrar fácilmente en la red). Es un juego de cartas para dos jugadores, y la duración media de las partidas suele rondar la media hora. El precio recomendado es de 22 € y podemos encontrarlo fácilmente en tienda online en España.

Contrapartida
Contrapartida

 

Contenido

En una caja de dimensiones 19,6 x 10,4 x 3,9 nos encontramos los siguientes componentes:

  • 55 Cartas de Mercancías
    • 6 Cartas de Diamante
    • 6 Cartas de Oro
    • 6 Cartas de Plata
    • 8 Cartas de Tela
    • 8 Cartas de Especia
    • 10 Cartas de Cuero
    • 11 Cartas de Camello
  • 60 Marcadores (de cartón)
    • 1 Marcador de Bonificación de Camello
    • 3 Marcadores de Excelencia
    • 5 Marcadores de Diamante
    • 5 Marcadores de Oro
    • 5 Marcadores de Plata
    • 7 Marcadores de Tela
    • 7 Marcadores de Especia
    • 9 Marcadores de Cuero
    • 7 Marcadores de Bonificación 3
    • 6 Marcadores de Bonificación 4
    • 5 Marcadores de Bonificación 5
  • Reglamento (inglés, francés y alemán)
Contenido
Contenido

 

Mecánica

Jaipur es un juego de cartas en el que los jugadores podrán tomar, vender e intercambiar mercancías con un mercado común, sin exceder el máximo tamaño de la mano permitido. Ganará el que mejores ventas realice.

 

Conceptos Básicos

Sin duda, el concepto más importante es el tamaño de nuestra mano. En ningún momento y bajo ninguna circunstancia, nuestra mano nunca deberá exceder el número máximo de cartas permitidas, el cual es el famoso número de la suerte, es decir, siete.

Hablemos de las mercancías. Como habréis comprobado en el punto correspondiente a los componentes, hay 6 tipos distintos de mercancías: Diamantes, Artículos de Oro, Artículos de Plata, Telas, Especias y Cueros. Estos productos los podemos dividir en dos grupos: mercancías de valor alto (diamantes, artículos de oro y artículos de plata) y de valor bajo (telas, especias y cueros). A la hora de vender estas mercancías (que veremos más adelante en la mecánica) hay que remarcar que las mercancías de valor alto siempre de deberán vender en grupo de, como mínimo, dos unidades, mientras que las mercancías de valor bajo también podremos venderlas de forma individual.

Cartas
Cartas

Independientemente del tipo de mercancía que vendamos, si lo vendemos en grupos de varias unidades (más de dos) recibiremos un marcador de bonificación. Hay tres tipos:

  • Marcador de 3 Unidades de un tipo de Mercancía (de valores 1, 2 o 3)
  • Marcador de 4 Unidades de un tipo de Mercancía (de valores 4, 5 o 6)
  • Marcador de 5 o más Unidades de un tipo de Mercancía (de valores 8, 9 o 10).
Tokens de Mercancias
Tokens de Mercancias

Por otro lado tenemos los camellos. Los camellos son un tipo de mercancía especial que no ocupa espacio en nuestra mano, sino que los iremos colocando en nuestra manada, que no es otra cosa que todas nuestras cartas de camellos apiladas. Esta pila de cartas es visible, aunque no es obligatorio mostrar cuantas cartas hay, solo si al menos hay una carta en nuestra manada. Los camellos no pueden venderse. Solo pueden usarse para intercambiarlos por mercancías del mercado.

 

Preparación de la Partida

La preparación de una ronda es muy sencilla:

  1. Se disponen los marcadores de bonificación, separados por tipo de mercancías y ordenados de mayor a menor.
  2. Se apilan los marcadores de bonificación según su tipo (3, 4 y 5 mercancías) y se dejan cerca los marcadores de sellos de excelencia y bonificación de camellos.
  3. Cogemos tres cartas de camello que colocamos en el mercado central. A continuación barajamos el mazo y colocamos dos cartas más junto a los tres camellos anteriores.
  4. Finalmente, se reparten 5 cartas a cada jugador. Estos, a su vez, colocarán los camellos que les hayan tocado en una pila formando su manada. El resto de cartas de mercancías permanecerán en su mano.

En la primera ronda, el jugador inicial se elige al azar. En las rondas posteriores, el jugador inicial será el perdedor de la ronda anterior.

Partida Partidas
Partida Partidas

 

Desarrollo de la Partida

La partida dura como máximo, tres rondas. Cada ronda constará de un número de turnos indeterminados hasta que se dé una de las dos condiciones de fin de ronda: que se agoten todos los marcadores de venta de 3 tipos de mercancías distintos o que no se pueda reponer el mercado porque se haya agotado el mazo.

En nuestro turno podremos realizar una de dos acciones posibles:

Tomar mercancías del mercado.  Aquí tendremos tres posibilidades:

  • Tomar una carta de un tipo de mercancía que haya en el mercado y que no sean camellosTomar todas las cartas de camellos que haya en el mercado.
  • Intercambiar cartas de mercancía del mercado con cartas de mercancía de nuestra mano y nuestra manada de camellos. Como restricción, no podremos incluir en el trueque camellos que vengan del mercado ni podremos intercambiar mercancías del mismo tipo, aunque solo sea una unidad de varias que intercambiemos.

Tras esto, si en el mercado han quedado huecos libres, se rellena tomando cartas de la parte superior del mazo.
Vender mercancías. Venderemos tantas unidades como deseemos de un único tipo de mercancía y recibiremos un marcador de venta por unidad entregada de ese tipo (se van tomando de mayor a menor valor). Adicionalmente, si hemos vendido 3 o más unidades, recibiremos un marcador de bonificación (hay marcadores para grupos de 3, 4 y 5 o más unidades). Recordemos que si las cartas pertenecen a un tipo de mercancía de valor alto, tendremos que venderlas, como mínimo, en grupos de dos. Las de valor bajo podríamos venderlas individualmente si así lo quisiésemos.

Al final de cada ronda, se entrega el marcador de bonificación de los camellos al jugador con más camellos en su poder (en caso de empate el marcador se otorga a ambos jugadores) y se contabilizan los puntos acumulados por cada jugador. El jugador con mayor puntuación recibirá un sello de excelencia. En caso de empate, el jugador con más marcadores de bonificación será el que obtendrá el sello. Y si el empate persiste, el jugador con más marcadores de venta será el que obtendrá el sello.

 

Fin de la Partida

La partida finalizará tras la ronda en la que uno de los dos jugadores obtenga dos sellos de excelencia. Este será el vencedor de la partida.

 

Opinión Personal

Bien, vamos al lío. Y no me andaré por las ramas. Jaipur es, perfectamente, y en mi opinión, el mejor filler de cartas para dos que hay en el momento. Así, sin anestesia. Como veréis a continuación, pocos peros se le puede poner a este juego.

De entrada unas reglas sencillísimas que no dan pie a la equivocación. No tener más de siete cartas sin incluir camellos, intentar vender las mercancías en grupos cuanto más numerosos mejor. Coger o intercambiar cartas con el mercado. Y poco más. Pues, al contrario de lo que podría parecer, este juego esconde una profundidad estrategica brutal, sobre todo cuando los dos jugadores son del mismo nivel.

Por partes. Obviamente, los dos jugadores estarán tentados de ir a por las mercancías de más alto valor, es decir, diamantes, oro y plata. A por qué iremos primero vendrá un poco determinado por el azar y las cartas que nos hayan tocado al comienzo de la ronda. A partid de ahí comienza el juego psicológico y de azar que resulta de gestionar el mercado e ir liberando huecos. El primer gran movimiento es llevarse esos camellos colocados inicialmente. Pero claro, el momento de hacerlo es crucial. Todo dependerá de lo que creamos que nuestro rival tiene en la mano. Tengamos en cuenta que cuando robamos todos los camellos del mercado, van a aparecer ese mismo número de cartas nuevas sobre la mesa, por lo que las probabilidades de que sean cartas que interesen a nuestro rival son muy elevadas, aunque obviamente el azar aquí tiene mucho que decir.

Por otro lado jugaremos mucho con cuantas cartas tiene en la mano nuestro rival y nosotros. Lo normal es que empecemos acumulando cartas de 2 o 3 tipos de mercancías concretas. Pero claro, a medida que alguno de estos grupos vaya creciendo, y tengamos que descartar alguno de los otros, lo que seguramente ponga muy feliz a nuestro rival, por lo que esperar a que tenga una mano amplia podría ser interesante. Y es que estar cerca del número máximo de cartas permitidos es arriesgado, pues nuestro margen de maniobra se reduce de forma importante. No te digo ya si tenemos el máximo, pues nos queda vedada la opción de tomar cartas individuales del mercado, quedando solo la opción de tomar camellos, intercambiar cartas de mercancía exclusivamente o vender.

También hay que tener muy presente en que momento vender, pues recordemos que, a parte de los marcadores de bonificación, los marcadores de mercancía tienen valores decrecientes (a medida que la demanda va reduciéndose). A veces es muy interesante vender mercancías de forma individual (solo con mercancías de valor bajo), pues nos llevamos los mismos puntos que al vender 2 o 3 en próximas ventas de ese mismo tipo de mercancía.

Tokens de Bonus
Tokens de Bonus

Es muy importante controlar lo que tu rival ha ido adquiriendo, pues así sabremos, excluyendo las cartas iniciales que son desconocidas, si está interfiriendo en nuestros planes o no. Y, en caso afirmativo, tal vez sea mejor realizar una venta rápida de las mercancías de valor alto, aunque solo sean dos unidades, que arriesgarnos a perder esos marcadores de valor alto.

También tendremos que vigilar los marcadores de bonificación que nuestro rival vaya adquiriendo. Recordemos que aquí también entra en juego el azar, pues cada marcador tiene tres valores posibles. Si se lo lleva nuestro rival rezaremos para que le toque el valor más bajo posible, mientras que si somos nosotros los que lo recibimos, intentaremos invocar a la diosa fortuna para que sea el más alto. Aquí entra en juego los tipos de mercancías. Obtener una bonificación de 4 o 5 cinco unidades con mercancías de valor alto es muy complicado, pues ambos jugadores estarán al acecho para cazar esas cartas en cuanto aparezcan en el mercado. Sin embargo, y sobre todo al comienzo de la partida, las mercancías de valor bajo son moneda de cambio y apenas se venden, por lo que es un buen momento para acumular cinco unidades de alguno de esos tipos para obtener un bonificación elevada.

Es importante remarcar la importancia del azar. No olvidemos que se trata de un juego de cartas, y cada carta que aparezca en el mercado puede beneficiarnos o perjudicarnos. Tendremos que intentar jugar de la forma más óptima posible para intentar paliar este factor suerte. Es decir, que hay que pensarse mucho el tomar una carta o tomar camellos, porque estaremos abriendo la puerta a que nuestro competidor monte una fiesta recolectando, no una, sino varias cartas que esperaba como agua de Mayo. Y aquí es donde entran en juego nuestros queridos camellos. Los camellos se pueden utilizar de dos formas. La primera, para rellenar nuestra mano de forma rápida. Cada camello es una carta de mercancía potencial. Tras realizar una buena venta de un grupo de 4 o 5 cartas de un tipo de mercancía, nuestra mano será muy pequeña. Si queremos volver a vender lo antes posible, será interesante intercambiar unos cuantos camellos para volver a tener muchas cartas en nuestra mano. Por otro lado, podemos utilizar los camellos como estrategia defensiva, rellenando el mercado de todos los posibles para forzar a nuestro rival a llevárselos, limpiando el mercado y dejándonos vía libre para esas jugosas nuevas cartas que aparecen.

Como veis, un juego muy profundo que además tiene la virtud de ser ultracompetitivo. Cada ronda se dilucida en menos de diez minutos, por lo que las ganas de revancha están ahí. De hecho el juego ya está pensado de esta forma, de ahí que se jueguen tres rondas. Lo peor es que tras una partida, el jugador perdedor estará superfrustrado y obligará al ganador a echar otra. Y así durante unas cuantas más.

Partida en Juega
Partida en Juega

Además, el juego tiene su evolución. Las posibles estrategias se van viendo con el paso de las partidas. Al principio todo te parece muy caótico y que es difícil controlar la partida e influir sobre el resultado final de esta. Pero a medida que vamos progresando, descubrimos todo lo dicho anteriormente, y ya el azar no influye tanto. Eso no quita que si uno de los dos jugadores tiene ese día una flor en el culo, ya puedes jugar de la mejor manera posible, que la derrota está asegurada. Y, aunque pudiese parecer que se quema muy rápido, el favor revancha es, como hemos comentado, su gran fuerte, de forma que, aunque ya seamos unos expertos, el afán de ganar al otro es el que nos inducirá a echar una partida tras otra.

Cambiemos de tercio y hablemos de los componentes. Solo se puede decir una palabra: sublimes. Cartas de gran tamaño, con unas ilustraciones con todo tipo de detalles (aunque solo hay 7 dibujos distintos), y con un gramaje magnifico. Los marcadores son de un buen cartón y también con un buen grafismo. Como detalle curioso, el ilustrador ha metido un pequeño cameo del panda del Zooloreto en uno de los camellos. A ver si lo encontráis. Y la caja, que nunca la suelo destacar, es otra maravilla. Un inserto rosa fucsia muy molón donde encajan las cartas en un pequeño hueco con la forma de un palacio, y dos secciones semicirculares para ubicar los marcadores ordenados. Ya podrían aprender otras editoriales. Esto si es un inserto, y lo demás son tonterías. El único pero que le voy a poner al juego es que dicho inserto no está pensado para cartas enfundadas, de forma que la caja no cierra perfectamente, aunque yo hago un pequeño fajo con una tira plastificada, de manera que las cartas quedan prensadas, ocupando lo mínimo posible y casi no se nota al cerrar la caja.

Jaipur es una maravilla de juego y que no debería faltar en ninguna ludoteca, sobre todo si las partidas a dos jugadores son habituales. Podría parecer un poco caro para ser un juego de cartas (sobre todo en comparación con otros títulos similares, como el Famiglia), pero el concepto y los materiales lo merecen. Además se suele encontrar en oferta con asiduidad en ese portal de ventas online tan famoso y que tanto dinero nos hace gastar a lo largo del año. Así que si tenéis oportunidad de adquirirlo, no os lo penséis. Es un valor seguro. Por todo esto le doy un…

Notable

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24 comentarios en “Reseña: Jaipur”

  1. Gran reseña como siempre. Creo que va a ser el primer juego en el que no coincidimos, la verdad es que tras las partidas iniciales no he vuelto a tener ganas de sacarlo a la mesa. Sé que su gran virtud es la sencillez de reglas y podría venir un colega a visitarte y en 5 minutos estar jugando. Pero a la vez es su gran defecto (siempre desde mi punto de vista) ya que se me hace extremadamente repetitivo y no tienes sensación de que la partida haya sido diferente en algo a las otras que has jugado.

    En mi escala de juegos a 2 jugadores estaría bastante abajo. Mi preferencia actual sin incluir juegos LCG es sin duda Convoy. Al que le seguirían otros como Revolver, Rivals for Catan (Príncipes de Catán) y Famiglia.

    Obviamente el Convoy no lo puedes sacar a una visita y de hecho hacen falta un par de partidas para enterarte de lo que tienes entre manos pero desde ese momento… OMG

    Una vez catado el Convoy no he vuelto a mirar al hueco del estante del Jaipur de la misma manera :P. De momento sigue allí pero me estoy planteando seriamente la regla de los dos años:

    Si en 2 años no saco un juego a la mesa será el momento de decirle adiós.

    Un Saludo!

    Responder
    • Yo es que lo descubrí a través de la BoardGameArena en unas vacas con Sandra. Y nos picamos de mala manera. Es que la clave está ahí. Obviamente se hace repetitivo, porque las reglas son las que son. Pero el jugar tan rápido, que sea a dos, si los dos jugadores se pican, es un juego delicioso. A mi el Famiglia, gustándome mucho, lo pondría por debajo. Y mira que son similares.

      Búscate un colega al que le vaya la venganza, veréis como jugáis 4 o 5 seguidas! 😛

      Si al final lo vendes, al menos tendrá fácil salida 😛

    • A ver si tendré que levantarme las mangas y hacer el Convoy para BoardGameArena… Lo de la venganza aplica igual al Convoy 😛

      Yo es que soy muy de habilidades especiales y combos. Con el famiglia disfruto más: me bajo un contable me subo el bruto y el mercenario con el bruto me cepillo a este y con el mercenario me ficho al KingAfrica!

      Ya me ha entrado mono me cag.. en .. Eso sí mi preferido Yuri Nikitin. Sin duda si decido vender el Jaipur pondré el enlace a tu review 😀

      PD: Cuando nos hacemos una partida en BoardGameArena :D???

  2. Más ameno y jugable que el Famiglia, el Jaipur no es muy santo de nuestra devoción. Fácil de jugar con cualquiera y sencillo, sí, pero demasiado azaroso (pese a todo lo que lo queramos controlar) y repetitivo…incluso en una partida. ¿Tres rondas iguales? Para nosotros cada ronda es una partida y como son cortas, jugamos al mejor de tres. Un pequeño engaño que nos motiva a repetir partida, porque si hubiera que repetir ronda… No acabaríamos una partida nunca. Como filler de cartas para dos preferimos el Battle Line. Pero eso no quiere decir que el Jaipur no merezca la pena ni pueda gustar 😉

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    • Yo el Battle Line lo he jugado algo en el iPad. Quiero darle mas caña antes de enseñar a Sandra. Pero ya ayer me estaba picando el gusanillo consumista… 😛

      Gracias por pasaros!

  3. Me gustaría aportar mi granito de arena. Recientemente lo he comprado en amazon.es, y para mi sorpresa, sí incluye las reglas en español (y eso que ya me había agenciado e imprimido unas por mi cuenta porque en algún otro sitio había leído que no venían). Fue una grata sorpresa.

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    • Oh! Pues yo también lo pillé no hace mucho, y en mi caso solo reglas en los idiomas que comento en la reseña. Menos mal que no es complejo 😛

  4. Muy buena reseña! y vaya peeaaasso conclusión!
    Yo sólo lo jugué 1 noche pero me pareció un juegazo para 2. Me encantó. Y de hecho me lo habría comprado de no ser porque prácticamente nunca juego a 2. Así que desistí.

    En cuanto a que te parezca el mejor juego de cartas para 2… te iba a recomendar BattleLine, pero veo que lo conoces. Aunque, échale más partidas, indágalo, que para mí es otra obra maestra en el apartado "cartas para 2 jugadores".

    Saludos!

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    • Como buen lector de todos los comentarios que eres, ya le llevo siguiendo la pista desde hace tiempo. Creo que va a seguir un proceso parecido al Jaipur. Lo jugaré bastante en el iPad, y cuando aparezca una ofertaza caerá.

      Gracias por pasarte!!!

    • Por si te interesa el schotten-totten es exactamente lo mismo que el Battle Line (salvo que las cartas llegan a 9 en vez de a 10) en una caja estilo Famiglia super portable y casi por la mitad de precio. De hecho el Battle Line es el que es posterior y le cambia el formato al schotten.

      Antes no llevaba unas cartas de tácticas y tal pero ahora ya lo lleva todo. Yo es el que tengo, que por temática es el doble de fácil introducir a la jefa 😀

      No está mal el juego quizás un poco más estratégico y rejugable que Jaipur pero me sigo quedando con los otros.

  5. A Farko le gusta, pero a mí… con el paso del tiempo se me ha empezado a hacer un poquito aburrido. Como bien han dicho por aquí se acaba haciendo un pelin repetitivo.Prefiero el Battle Line, quizás porque aún no lo tengo tan trillado 😀

    Un saludo!
    Para mi el juego de cartas para dos sigue siendo el Dominion

    Excelente reseña, como siempre!

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    • Hombre, es un filler… su rejugabilidad es limitada… JAJAJAJAJA 😛 (risa patrocinada por el hilo Sobre los fillers y la rejugabilidad).

      Como le he dicho a Neiban y en varios comentarios, quiero darle mas tralla al Battle Line, que lo tengo en el iPad, y en cuanto se ponga a tiro caerá, porque no puedo reprimir mi vena coleccionista.

      Y el Dominion es que es otra historia. No podemos considerarlo filler 😛 Juega en otra liga.

      Gracias por pasarte!!!

  6. Magnífico juego, y apuntando al tema del inserto, esta editorial es especialista. El Sobek tiene el mismo formato de caja, y un inserto igual de molón que el jaipur, un sitio para cada cosa, y cada cosa en su sitio. Y el del Tikal II es ya la repera.
    A mi es un juego que me encanta. Mucho más que el Battle Line, por otra parte.
    Juego a dos con chicha de la gorda, Babel, de la serie de Kosmos, de Uwe Rosenberg. MUY interactivo y confrontacional. Magnífico.

    Javi36

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  7. Conste que a mi me parece un juego muy bueno, bonito, rápido y con suficiente tensión para dos jugadores. Justo igual que el Battleline, pero este último tiene algo más de tensión con las cartas de táctica, y por la estructura de los frentes de batalla.

    Jaipur se puede quemar más rápido, porque realmente engancha, así que hay que tener cuidado, e introducir alguna regla casera, como la del camello que tiene un panda, por ejemplo. Y en cuanto a su azar, pues se puede controlar hasta cierto punto, con la cantidad de camellos que le dejas, o vendiendo antes que el otro, o vendiendo de una en una las mercancias bajas.

    En cualquier caso, por mi experiencia, Jaipur es un juego al que crees que sabes jugar, pero luego vas a batirte en boardgamearena y descubres realmente la estrategia del juego. Entonces es cuando vas a la mesa, y te pones en modo "a cuchillo" aplicando todo lo aprendido.

    Responder
    • Una que comentaron en la BGG. Viene a decir que cuando cojas camellos, si uno de ellos es el del panda, puedes coger una carta de la mano del contrario y descartarla. Eso añade un nivel de complejidad, ya que muchas veces no sabes dónde está el camello panda en tu rebaño, y lo sueltas sin darte cuenta. Aparte de que te pueden quitar la carta que tanto necesitas.

  8. Buena reseña.

    El Jaipur no lo considero como el mejor juego para 2 de cartas, pero sí el mejor juego para 2 ligero de cartas 😀

    Y otro que prefiere el Jaipur al Battleline ( aunque este sólo lo jugué una vez, pero las sensaciones fueron muy malas, seguramente porque no me gustan los juegos de bazas y me recordó demasiado a estos ).

    Responder
    • Muy acertada el apunte. De hecho voy a modificar la reseña indicándolo. Es un matiz importante y coincide con lo que quiero transmitir.

      Muchas gracias por pasarte!!

  9. Excelente reseña.

    Tan solo quería indicar que Asmodee ya lo está distribuyendo en España y en castellano, con la consecuente garantía en caso de falta de material o defecto. El pvp marcado por Asmodee es de 22€.

    Un saludo a todos.

    Responder

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