Reseña: Trickerion – Leyendas del Ilusionismo
Décadas atrás solía ser una ciudad bulliciosa, la Capital de la Ilusión, pero ahora solo queda la sombra de su antigua gloria. La era dorada terminó el día en que Dahlgaard el Magnífico, el desinteresado benefactor de la ciudad y el más grande ilusionista de la historia, desapareció misteriosamente al final de su última actuación hace ya décadas. Nunca más se supo nada de él. Hasta ahora. Una noche, cuatro talentosos ilusionistas, maestros de diferentes ramas de la magia, recibieron una misteriosa invitación. El mismísimo y gran Dahlgaard, de regreso de lo desconocido, los convocó para revelar el secreto que había guardado durante toda su vida: la verdad sobre la Piedra Trickerion, su brillante reliquia de ámbar. A pesar de lo que muchos creían, era mucho más que un simple amuleto de la suerte. Les reveló que la piedra otorga a su poseedor intelecto, velocidad y percepción sobrenaturales: las cualidades del ilusionista perfecto. El secreto de Dahlgaard era solo una parte de su gran plan: tras su muerte, desea que Magoria vuelva a florecer como la Ciudad de la Ilusión bajo la guía de un digno sucesor, quien heredará la Piedra y todo su legado. Este sucesor será elegido entre los cuatro ilusionistas en una competencia de cinco semanas por la fama y la fortuna. Con tanto en juego, los cuatro magos no se detendrán ante nada para ganar. ¿Quién tendrá lo necesario para convertirse en la próxima Leyenda de la Ilusión?
Así se nos presenta Trickerion: Leyendas del Ilusionismo, un diseño de Richard Ámann y Viktor Péter, responsables de juegos como Anachrony o Cerebria: The Inside World. Publicado por primera vez en 2015 por Mindclash Games en una versión en inglés. De las ilustraciones se encargan Villő Farkas y László Fejes, quienes también son los responsables del aspecto de Anachrony.

