Reseña: Nidavellir – Thingvellir

Por doquier se oían los fuelles de las forjas y los martillos golpeando los yunques. En todas partes se avistaban espadas y hachas practicando en una danza incesante. El reino entero se movilizaba preparándose para enfrentarse a Fafnir. El Rey se enorgullecía de depositar su confianza en sus Elvalands. Pero en secreto su corazón hervía de inquietud… ¿Y si su clan se debilitaba? ¿Y si Fafnir derrotara a sus batallones más veteranos? ¿Y si su reinado fuera recordado para siempre como aquel en el cual el Dragón sometió a las tropas enanas de élite? La reina Dagfid, que conocía bien a su obstinado esposo, estaba segura de que jamás suplicaría ayuda. Especialmente, no a los pretenciosos elfos que seguramente, como ya hicieron en el pasado, los despreciarían con sus modales y su superioridad divina. Tampoco pediría ayuda a otros clanes enanos, pues no querría que este gesto fuera entendido como un signo de debilidad. Procedente de un clan errante, la Reina estaba bendecida con un coraje ilimitado, en especial cuando se trataba de respaldar a su Rey. Él la había amado, la había acogido en su reino y la había tratado siempre como su igual. Por lo tanto, ella partió una noche en secreto, acompañada por Idunn la Furtiva y Hourya la Elusiva, para encontrar a su tribu errante y obtener su ayuda. Varias semanas después, el Rey, exhausto y angustiado por la ausencia de su esposa, vio aparecer en el horizonte una nube de polvo, levantada por largas caravanas y una horda de impresionantes jabalíes montados. La Reina cabalgaba a su vanguardia. ¡El Rey no podía creer lo que veían sus ojos! Ella había viajado más allá de los áridos desiertos del reino para buscar la ayuda de su tribu de Thingvellir. Los nómadas instalaron su campamento a los pies del castillo y todos los habitantes del reino se acercaron a admirar el poderío de los gallardos mercenarios y la calidad de sus artefactos. La esperanza le sonreía de nuevo a Nidavellir. ¡Por fin podrían poner en problemas a Fafnir!

Así se nos presenta Thingvellir, una expansión para Nidavellir, diseñada por Serge Laget (Ad Astra, Sombras sobre Camelot, El Misterio de la Abadía). Fue publicada por primera vez por GRRRE Games en una versión en inglés y francés. De las ilustraciones se encarga Jean-Marie Minguez (Mare Nostrum: Empires, Mr. Jack Pocket, Lady Alice).

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Reseña: Nidavellir

Durante milenios, el reino de los enanos vivió en paz. Pero nada dura para siempre en las salvajes y heladas tierras del reino de Nidavellir. La tranquilidad pronto desapareció para dar paso a una siniestra amenaza, infernales llamas que rasgaron el cielo y un estruendo horrible sacudió los cimientos de las ciudades de los enanos. A lo lejos, en las oscuras y perdidas regiones del continente, un mal que se creía olvidado volvía a despertar. Confinado siglos atrás por una alianza entre magos y enanos, Fafnir «el despiadado» había logrado liberarse, deseoso de venganza: saquear y calcinar todo a su paso. Y como cualquier ladrón astuto haría, comenzaría allí donde el oro había sido apilado con mayor codicia: ¡el reino de los enanos! Como venerable Elvaland, respetado miembro del consejo y jefe de guerra, has sido enviado por el rey con la misión de reunir un ejército capaz de hacer frente y derrotar a este monstruo sediento de sangre. Visita cada taberna del reino, contrata a los más hábiles enanos, recluta los héroes más prestigiosos y crea el mejor batallón que puedas para derrotar a tu mortífero enemigo. Sed rápidos pero, sobre todo, no tengáis reparo en gastar, pues el rey recompensará al mejor de todos los elvalands pero también castigará a aquellos que solo hayan reunido un ejército de pobres diablos.

Así se nos presenta Nidavellir, un diseño de Serge Laget (Ad Astra, Sombras sobre Camelot, El Misterio de la Abadía). El juego fue publicado en 2020 por GRRRE Games en una versión en inglés y francés. De las ilustraciones se encarga Jean-Marie Minguez (Mare Nostrum: Empires, Mr. Jack Pocket, Lady Alice).

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