Colocación de Trabajadores

  • Reseña: La Villa

    De vez en cuando suelen aparecer títulos que se convierten en un soplo de aire fresco en el sector, ya sea porque aportan algún detalle relativamente novedoso o porque logran acoplar elementos conocidos de una forma que no se había visto hasta ahora. El juego que hoy nos ocupa destaca por ser un juego que posee estas dos características.

    Aunque la vida en La Villa nunca es fácil al menos ofrece a sus habitantes multitud de caminos para el desarrollo. Unos optarán por hacer carrera en el concejo, otros en la iglesia, mientras algunos elegirán viajar y ver mundo. Durante la partida cada jugador controlará el destino de una familia en busca de prosperidad, teniendo siempre en cuenta un factor muy importante: el tiempo avanza inexorable y eventualmente algunos miembros de la familia fallecerán.

  • Reseña: Tuareg

    Hoy os traigo una reseña que tenía pendiente desde hace bastante tiempo, pero cada semana, algo provocaba que otro juego se colase por delante. Antes que nada, dar las gracias a los chicos de Dimento Games, sin los cuales esta reseña no sería posible. Seguramente, mas pronto que tarde el juego habría acabado entrando en mi ludoteca, pero gracias a ellos fue mucho antes.

    En Tuareg, los jugadores adoptan el papel de jefes de clanes rivales que compiten por conseguir los mejores tratos en el comercio de sal, pimienta o dátiles, y los mejores enclaves para sus caravanas.

  • Primeras Impresiones: Caverna: The Cave Farmers

    Como habréis leído en las crónicas de esta semana, tuvimos la oportunidad de probar el último juego de Uwe Rosenberg, Caverna: The Cave Farmers. Mucho se ha escrito sobre este título en comparación con su juego mejor valorado hasta la fecha y mi juego favorito. Por si acaso alguien no cae, me refiero a Agricola.

    Un fiel reflejo de lo que nos vamos a encontrar dentro
    Un fiel reflejo de lo que nos vamos a encontrar dentro

    De entrada, la mecánica principal es idéntica en ambos juegos: colocación de una familia de trabajadores (granjeros en un caso y enanos mineros en otro) sobre una serie de acciones, algunas desde el comienzo de la partida y otras qué  se van revelando a medida que las rindas se suceden.

  • Reseña: Caylus

    1289. Para fortalecer las fronteras del Reino de Francia, el Rey Felipe, el Guapo, decidió que se construyese un nuevo castillo. En estos momentos, Caylus es sólo un humilde pueblo, pero muy pronto los albañiles y los artesanos llegarán en tropel, atraídos por las buenas perspectivas de trabajo. Alrededor del lugar de construcción del castillo, lentamente, está creciendo una ciudad…

    Así se nos presenta Caylus, diseñado por el francés William Attia, quien no tiene muchos más títulos en su haber. De hecho podemos nombrar el resto de sus obras: Caylus Magna Carta, Djam, Tai Chi Chuan y Spyrium. Publicado por primera vez en 2005 por Ystari, ha sido galardonado con numerosos premios (y otras tantas nominaciones, entre los que se encuentra el Spiel des Jahres (para juegos complejos). Se encuentra ilustrado por el también francés Arnaud Demaegd, quien ya se encargase del arte de otros títulos como Yspahan, Myrmes o Sylla.

  • Reseña: Last Will

    Muchas veces un juego entra en tu ludoteca casi por casualidad. Seguramente has escuchado/leído buenos comentarios, aunque tampoco hayan sido nada del otro mundo. Pero un buen día, los astros se alinean y se pone a tiro a un precio irresistible. Y como soy de gatillo fácil… Así es como este Last Will se encuentra en mi estantería.

    Tu tío ha muerto. ¡Hurraaa! Esta es tu oportunidad de hacerte rico. Nunca llegaste a conocerle, pero conoces las habladurías. Era uno de esos millonarios que consiguió una riqueza fuera de lo común durante el desarrollo de la Inglaterra victoriana. También tenía fama de demasiado centrado en los negocios como para tener amigos. En su lecho de muerte repasó sus vastas riquezas y se dio cuenta de que nunca se tomó el tiempo de disfrutarlas. De modo que decidió dejar su fortuna a su familiar más competente, aquel que resulte el mejor en disfrutar los placeres que el dinero puede comprar. En su última voluntad, tu tío dejo dispuesto que cada familiar vivo recibiría una cierta cantidad. Aquel que gaste esa cantidad en el menor tiempo posible conseguirá el resto de su fortuna. Pero no pienses que gastar todo ese dinero será tan fácil como parece.

  • Reseña: Dungeon Petz

    Como muchos sabréis, el juego que inauguró mi ludoteca es mi amado Agricola, de Uwe Rosenberg. Esta fue creciendo con el paso de los meses. Muchas mecánicas, temas distintos, juegos mejores, juegos peores. Pero había algo que no había logrado igualar ninguno de los títulos que pasaron a formar parte de mi colección respecto a mi primera adquisición: la capacidad de inmersión el tema que lograba. En Agricola realmente sentía que pertenecías a una familia de granjeros luchando por mejorar y alcanzar una vida mejor. Entonces comenzamos a buscar un juego que tuviese fama por conseguir precisamente este efecto. Lo que muchos catalogan como «tener alma» (algo de lo que los Eurogames suelen adolecer). Entonces dimos con Dungeon Petz.

    La mazmorra estaba hecha añicos, su señor había sido destronado, ¡apenas quedaban picos en el almacén! Tiempos difíciles para un honrado diablillo… los diablillos regresaban a la ciudad arrastrando los pies, directos a la oficina del paro, cuando uno de ellos exclamó: ¿sabéis lo que necesita esta ciudad? ¡Una tienda de mascotas! ¿Una tienda de mascotas para los señores de la mazmorra? ¡Qué idea tan maravillosa! ¡Tan original! Tan… ¡lo que sea! Y nadie más ha pensado en ello, ¡sin competencia nos haremos ricos! Somos emprendedores por naturaleza. ¡Felicidades! acabas de abrir la primera tienda de mascotas de la ciudad. Justo al lado de la otra primera tienda de mascotas de la ciudad. Y cruzando la calle hay dos más… Tu corazón de diablillo rebosa optimismo. Sabes que tu olfato para los negocios, tu atención por los detalles y tu arte con la pala recogedora harán que los clientes te salgan por tus puntiagudas orejas. Ya lo dice el dicho: los diablillos de verdad siempre se levantan.