Reseña: Forest Shuffle – Dartmoor – Exmoor
Introducción
El accidentado paisaje de Exmoor, con sus escarpados acantilados y sus vastos páramos, es el hogar de numerosas especies de plantas y animales. Redescubre elementos conocidos y descubre otros nuevos con este entorno único de fondo.

Así se nos presenta Exmoor, la primera expansión para Forest Shuffle: Dartmoor diseñada por Kosch (FYFE). Publicado por primera vez en 2026 por Lookout Games en versiones en inglés y alemán. De las ilustraciones se encargan Toni Llobet y Judit Piella.
Se encuentra publicado en español por Asmodee (existe dependencia del idioma en las cartas además del reglamento). Mantiene los parámetros básicos del juego base, esto es, partidas de 2 a 5 jugadores, con una edad mínima sugerida de 10 años y una duración aproximada de 60 minutos. El precio de venta al público es de 11,99€. Para esta reseña se ha utilizado una copia de la versión en español de Asmodee Ibérica, que la propia editorial nos ha cedido amablemente.

Importante: si ya conoces el juego y/o sólo te interesa mi opinión sobre el mismo, puedes pasar directamente al apartado de Opinión. Los apartados Contenido y Mecánica están destinados especialmente a aquellos que no conocen el juego y prefieren hacerse una idea general de cómo funciona.
Contenido
Dentro de una caja de cartón de dos piezas (tapa y fondo), de dimensiones 11,1×11,1×3,4 cm. (caja cuadrada pequeña similar a la de Trío), encontramos los siguientes elementos:
- 55 Cartas (56×87 mm.):
- 12 Terrenos
- 19 Cartas de Arriba/Abajo
- 11 Cartas de Izquierda/Derecha
- 8 Arbustos
- 5 Cuevas
- Reglamento

Mecánica
Exmoor es una expansión para Forest Shuffle: Dartmoor que simplemente amplía el mazo con nuevas cartas de terreno, arbusto, arriba/abajo e izquierda/derecha, casi todas ellas con un nuevo icono (Exmoor) y un nuevo tipo de efecto que permite jugar cartas gratuitas desde el prado, incluso revelando cartas si no hay ninguna del tipo indicado. También amplía el conjunto de curvas. Como siempre, recomiendo pasar por la tochorreseña del juego base para tener claros los conceptos básicos.
Conceptos Básicos
Empecemos hablando de los dos nuevos tipos de Arbustos, que incorporan efectos relacionados con los reptiles o con los odonatos.

Luego tenemos un nuevo conjunto de Terrenos, donde algunos de ellos muestran el nuevo tipo de efecto que aparece por primera vez en esta expansión, el cual permite jugar gratuitamente una o varias cartas de un determinado tipo del prado. Si no hubiese cartas de ese tipo, el efecto permite revelar cartas al prado hasta un número determinado de cartas (se deja de robar si ya hay el número de cartas del tipo correspondiente).

Además de los arbustos, la expansión amplía el conjunto de cartas de Arriba/Abajo como de Izquierda/Derecha.

Por último, se amplía el conjunto de Cartas de Cueva con cinco nuevas opciones.
Con esto tenemos suficiente.
Preparación de la Partida
Se añaden los siguientes pasos:
- Se barajan las cartas del juego básico junto con las 50 cartas de la expansión.
- Se devuelven a la caja sin mirar las cartas correspondientes según el número de participantes (70 cartas para 2 participantes, 40 cartas para 3 participantes, 25 cartas para 4 participantes o 10 cartas para 5 participantes). Tras esto se prepara el mazo normalmente.
- Se utilizan las 5 nuevas cartas de cueva en lugar de las del juego básico durante el paso correspondiente de la preparación.
Desarrollo de la Partida
El desarrollo de la partida no se ve alterado.
Fin de la Partida
El final de la partida no se ve alterado.
Opinión Personal
Forest Shuffle (aquí su tochorreseña) se ha consolidado por méritos propios como uno de los grandes fenómenos de los últimos años dentro de la categoría de juegos de cartas. Su propuesta accesible, inspirada en el mismo sistema que San Juan (aquí su tochorreseña) o Race for the Galaxy (aquí su tochorreseña), donde el coste de las cartas se paga con otras cartas, combina a la perfección la gestión de la mano con la tensión de soltar cartas que beneficien a los rivales, todo aderezado con una producción visual tremendamente atractiva.
La fluidez de las partidas y la enorme variedad de combos tácticos posibles (la mayoría de ellos consistentes en efectos en la carta jugada que solo se detonan si las cartas utilizadas como pago presentan un tipo concreto) le han permitido encadenar expansión tras expansión, demostrando un músculo comercial incontestable y ganándose un hueco fijo en las ludotecas de muchos aficionados.

Esta rápida ascensión ha transformado a Forest Shuffle en una franquicia en plena expansión que, de momento, no muestra signos de agotamiento. Tras explorar los ecosistemas centroeuropeos (con sendas expansiones), se publicó un segundo juego base dedicado a las tierras altas británicas de Dartmoor.
Pero además de los juegos base, Lookout Games ha encontrado un filón comercial en este formato de expansiones de caja pequeña, que permiten mantener vivo el producto en el mercado sin alterar sustancialmente la experiencia base. Sin embargo, la sobreexplotación del sistema puede acabar volviéndose en su contra si no aportan lo suficiente.
Si sois fieles seguidores de este humilde blog ya sabréis que Forest Shuffle se ha convertido en un juego fetiche en nuestra casa. Con sus defectos, nos funciona a la perfección y todos los domingos acabamos jugando una partida. Es por eso que la publicación de un segundo juego base nos permite ir alternando conjuntos y no sentir que siempre hacemos lo mismo. Hoy vamos a analizar la primera expansión para la segunda caja base. Vamos a ver qué aporta, no sin antes agradecer a Asmodee la cesión de la copia que posibilita esta parrafada. Como siempre, os recomiendo pasar por la tochorreseña del juego base antes de continuar para disponer del mejor contexto posible.
Pero siempre hay alguien despistado y esta es la primera vez que se topa con un texto relacionado con la franquicia, así que ahí os va un pequeño resumen. Con Forest Shuffle: Dartmoor, la franquicia abandona las masas forestales continentales para trasladar la ambientación a las icónicas tierras altas del suroeste de Inglaterra.
El juego independiente toma como telón de fondo el Parque Nacional de Dartmoor, famoso por sus llanuras de turbera, sus imponentes afloramientos rocosos y su fauna adaptada al clima húmedo británico, como sus característicos ponis salvajes. Esta nueva expansión, Exmoor, complementa este ecosistema aportando la identidad de la región vecina, marcada por sus escarpados acantilados costeros y sus extensos brezales.

A nivel mecánico, este segundo juego independiente mantiene intacto el sistema que dio fama al título original, esto es, una serie de turnos alternados donde el jugador activo escoge entre robar dos cartas (del mazo y/o del claro) o jugar una carta en su bosque pagando el coste de la misma descartando cartas.
La principal novedad estriba en la introducción de los terrenos, un nuevo tipo de carta base que se juega en horizontal y ofrece cuatro espacios de acople (dos arriba y dos abajo), diseñados específicamente para albergar fauna y flora propia de este hábitat, en contraposición a los árboles ya presentes en el juego original que permiten albergar una carta en cada uno de sus lados (arriba, abajo, izquierda y derecha).
La principal virtud de esta versión independiente es que integra de forma nativa elementos que en el juego original fueron llegando a través de expansiones, como los arbustos (que ofrecían efectos pasivos con los que robar cartas al jugar cartas de un tipo específico) y de un mazo de cuevas con efectos particulares que permitían desarrollar distintos enfoques estratégicos.
Ya no sentimos esa sensación de añadido forzado o mazos enormes de cartas donde las combinaciones de cartas se diluían al quedarse una gran cantidad de ellas fuera de la partida. Digamos que en Forest Shuffle: Dartmoor todo se siente más orgánico y entrelazado, con bastantes más opciones a nivel de combinaciones sin que haya vías de puntuación tan evidentes.

Pero, como era de esperar con un producto que genera ventas a espuertas, tocaba seguir explotando la gallina de los huevos de oro. Y así nos llega esta primera expansión directa para el nuevo título independiente: Exmoor. Y Lookout Games no ha dudado en aplicar la misma fórmula que tan bien le funcionó con el diseño original. El problema es que con estos pequeños añadidos se corre el riesgo de agotar al personal.
Y justamente eso es lo que ocurre con esta expansión, volviendo a tropezar con la piedra que supuso Cumbres Alpinas (aquí su tochorreseña) en la saga original. En lugar de aprovechar la oportunidad para introducir una vuelta de tuerca mecánica que justificara el paso por caja, este añadido se limita a ser un mero paquete de cartas adicionales que engorda el mazo sin aportar conceptos especialmente interesantes.
El único añadido que podemos mencionar es un nuevo tipo de efecto: la posibilidad de jugar cartas directamente desde el claro sin pagar su coste. La particularidad reside en su sistema de búsqueda, ya que si en el claro no hay suficientes cartas del tipo requerido, el efecto obliga a ir revelando cartas del mazo central para nutrir el claro hasta encontrar el tipo adecuado o alcanzar un límite prefijado. Un mecanismo diseñado para asegurar el beneficio del jugador (aunque no con certeza absoluta) y acelerar sensiblemente el progreso del mazo.
Aunque este efecto aporta momentos de cierta satisfacción, no deja de ser una vuelta de tuerca bastante aislada que no altera el flujo estratégico global. Es cierto que introduce un punto extra de azar e imprevisibilidad al revelar cartas a ciegas, pero se siente más como un parche para dinamizar el mazo que como un añadido realmente interesante.
Así, si analizamos la expansión de forma aislada, Exmoor adolece de esa misma naturaleza propia de los productos diseñados para un perfil de jugador muy concreto: el completista o el auténtico devoto del título base. Para el jugador ocasional o para quien saque la caja a mesa de forma esporádica, no aporta nada que transforme la experiencia ni justifique el desembolso extra. Es cierto que aumenta la variabilidad para quienes ya han exprimido el juego principal hasta la saciedad y demandan ver cartas nuevas, pero esto ya era algo que, en teoría, solventaba Dartmoor al integrar los conceptos de todas las expansiones del juego original y añadir los terrenos.

Pasemos a la producción. Como en el base, las cartas muestran un gramaje aceptable, textura lisa y respuesta elástica no muy allá, por lo que enfundar se convierte en algo imprescindible (no solo por barajar más cómodamente, sino porque facilita el solapado de cartas). El reglamento se limita a explicar cómo funcionan los nuevos efectos. A nivel visual, Toni Llobet y Judit Piella nos siguen deleitando con un nivel de detalle espectacular a la hora de representar la flora y la fauna de los paisajes británicos.
Y vamos cerrando. Exmoor es una pequeña expansión para Forest Shuffle: Dartmoor que tiene un impacto relativamente bajo en la experiencia de juego, ya que los aportes a nivel mecánico son minúsculos, quedando como único detalle destacable la inclusión de un efecto que combina revelar cartas en el claro con jugar cartas de forma gratuita del mismo que dinamiza el mazo a costa de introducir un punto extra de azar. Aunque para quienes saquen el juego a mesa de forma recurrente sea un aporte aceptable simplemente por la variabilidad que añaden, la realidad es que, en términos generales, es una expansión prescindible. Por todo esto le doy un…



Hola. Para quien no tiene ningún forest y se quiere adentrar en el mundo de la selva. Por cual recomiendas ir?
A mi Forest Shuffle: Dartmoor me parece mas completo. No necesita expansiones y te va a dar mas partidas. Es cierto que tal vez visualmente es algo menos atractivo que Forest Shuffle original. De todas formas tienes los dos en BGA por si quieres probarlos antes de escoger uno.