Reseña: Candy Match

Introducción

En esta frenética competición por conseguir sabrosas golosinas, lo importante es encontrar combinaciones de cartas y parejas de golosinas antes que tus oponentes. Candy Match es un juego fácil de explicar y donde los jugadores están participando constantemente. ¡Diversión para toda la familia con un sabor muy dulce! Nota: ¡Candy Match no incluye ninguna chuchería comestible!

Portada

Así se nos presenta este Candy Match, un diseño de Reiner Knizia (Tigris & Éufrates, Ra, Medici). El juego fue publicado en 2017 por Pegasus Spiele en una edición en inglés y alemán. De las ilustraciones se encarga Christian Fiore (Airlines Europe, Heaven & Ale, Shanghaien).

El juego se encuentra publicado en nuestro país por Ediciones MasQueOca en una versión es español y portugués. Permite partidas de 2 a 6 jugadores, con una edad mínima sugerida de 8 años y una duración aproximada de entre 10 y 20 minutos. El precio de venta al público es de 14,95€. Para esta reseña se ha utilizado una copia de la versión en español y portugués de Ediciones MasQueOca que la propia editorial nos ha cedido amablemente.

Contraportada

Importante: si ya conoces el juego y/o sólo te interesa mi opinión sobre el mismo, puedes pasar directamente al apartado de Opinión. Los apartados Contenido y Mecánica están destinados especialmente a aquellos que no conocen el juego y prefieren hacerse una idea general de cómo funciona.

 

Contenido

Dentro de una caja de cartón de dos piezas (tapa y fondo), de dimensiones 13,2×10×2,3 cm. (caja rectangular pequeña tipo ¡Toma 6! o ¡No gracias!), nos encontramos los siguientes elementos:

  • 60 Cartas de Golosinas (56×87 mm.)
  • Reglamento
Contenido

 

 

Mecánica

Candy Match es en juego de agudeza visual consistente en un mazo de cartas que muestran de una a tres chucherías. Los jugadores se turnan revelando cartas rápidamente, las cuales quedan sobre la mesa hasta que algún jugador detecte una combinación de cartas que permita emparejar a todas las golosinas presentes en ellas. Si, efectivamente, se cumple el patrón, el jugado reclamará todas las cartas como puntos de victoria. En caso contrario, el resto de jugadores tomarán una de las cartas de la mesa como un punto. Así hasta que se agote el mazo.

 

Conceptos Básicos

Este juego solo tiene un concepto en juego mediante las Cartas de Golosina. Estas cartas muestran de una a tres golosinas de seis tipos distintos. Estas cartas se irán revelando y quedando sobre la mesa. El objetivo de los jugadores será detectar lo antes posible una combinación de cartas en las que todas las golosinas estén emparejadas, esto es, no haya ningún tipo de golosina que aparezca un número impar de veces en el subconjunto de cartas escogidas. Las mismas cartas servirán como puntos de victoria cada vez que se resuelva una combinación, teniendo en cuenta que si un jugador falla, regalará puntos al resto de jugadores.

Cartas

Con esto tenemos suficiente.

 

Preparación de la Partida

  1. Se mezcla el mazo de cartas de golosinas y se coloca en el centro de la mesa.
  2. Se escoge aleatoriamente al jugador inicial.

¡Ya podemos comenzar!

 

Desarrollo de la Partida

Una partida de Candy Match se desarrolla a lo largo de un número indeterminado de turnos. En cada turno, comenzando por el jugador inicial y continuando en el sentido de las agujas del reloj, el jugador activo deberá revelar la siguiente carta del mazo y colocarla sobre la mesa visible sin que tape a ninguna otra carta.

El objetivo de los jugadores es encontrar un subconjunto de cartas de entre las reveladas que muestren, entre todas, un numero par de golosinas de los tipos representados. Independientemente de quién sea el jugador activo, tras revelarse la carta cualquier jugador puede gritar ¡Candy Match! si cree haber encontrado una combinación. Entonces se procede a comprobar si el subconjunto escogido por el jugador es correcto:

Si es correcto, el jugador que dijo Candy Match recoge todas las cartas del subconjunto y las coloca bocabajo en su pila de puntuación.

Si es incorrecto, el resto de jugadores toman una de las cartas bocarriba y la colocan en su pila de puntuación. Si no hubiese cartas suficientes para todos los jugadores, los que aún no hayan recibido su carta la toman directamente del mazo.

Tras esto, la partida continúa de forma habitual, manteniéndose el resto de cartas bocarriba en la mesa.

Detalle Carta

 

Fin de la Partida

La partida finaliza cuando se revela la última carta del mazo. Los jugadores tienen una última oportunidad de decir Candy Match. Tras unos breves instantes, se da por finalizada la partida. El ganador será el jugador con más cartas en su pila de puntuación. En caso de empate, los jugadores comparten la victoria.

 

Opinión Personal

Hay autores a los que se les debe perpetuo respeto y cualquier cosa que saquen, por muy simplona que parezca, merecen, al menos, darles un tiento. Nunca se sabe dónde se esconde la siguiente genialidad. Y Reiner Knizia es uno de estos autores, aunque más de una y dos veces nos haya colado algún diseño indigno de su categoría. Vamos a ver si este Candy Match no es un patinazo, no sin antes agradecer a Ediciones MasQueOca la cesión de la copia que posibilita esta tochorreseña.

Nos encontramos ante un juego de agudeza visual apto para todos los públicos al más puro estilo Jungle Speed y similares. Básicamente, sobre la mesa se irán revelando una serie de cartas y los jugadores debe, de forma simultánea, intentar detectar un determinado patrón entre las cartas visibles. En esta ocasión, las cartas muestran golosinas de seis tipos, pudiendo aparecer en una misma carta hasta 3 golosinas de tipos distintos (nunca aparece una misma golosina repetida en una misma carta). El patrón a localizar es sencillo: se debe lograr reunir un subconjunto de las cartas reveladas bocarriba en las que haya un numero par de golosinas de cada uno de los tipos que aparecen en ellas. Dicho de otro modo, que cada golosina esté emparejada con otra de su mismo tipo dentro del subconjunto de cartas (el resto de cartas reveladas sobre la mesa no se tendrían en cuenta).

Para indicar que se ha sido el más rápido, habrá que decir en voz alta y antes que nuestros rivales el título del juego, esto es, “Candy Match“, deteniéndose momentáneamente la partida para comprobar si el subconjunto seleccionado por el atrevido jugador efectivamente cumple el patrón, en cuyo caso recogería todas las cartas que forman dicho subconjunto y las colocaría en su zona de juego en una pila de puntación. Si, por el contrario, el jugador se ha lanzado a la piscina y no detecta ningún conjunto de cartas que combinen adecuadamente todos los tipos de golosinas mostrados, habrá regalado al resto de rivales una carta, que tomarán de las ya reveladas (o del mazo si no quedan en la mesa cartas visibles). Así hasta que el mazo se agote, llevándose la victoria el jugador o jugadores con mayor número de cartas acumuladas.

Detalle Subconjunto

No tiene más. Sencillo, rápido y visualmente muy exigente. Lo primero a destacar es que, siendo un juego de agudeza y rapidez visual, no se requiere destreza ni agilidad física, ya que la partida se detendrá con una formula verbal, algo a tener en cuenta por aquellos que prefieran huir de los juegos con demasiado contacto físico, como pueden ser el propio Jungle Speed o Fantasma Blitz. Conocidos son los daños colaterales sufridos con este tipo de juegos: arañazos, golpes o, incluso, luxaciones y torceduras (buscad en YouTube “Jungle Speed Extreme” o “Jungle Speed Insanity”). Aquí basta con detener la partida con la pegadiza formula “Candy Match” (imposible no poner una voz distinta al pronunciarla) y pasar a la evaluación.

En cuanto al sistema, el juego recuerda mucho a otro quemaneuronas en cuanto a agudeza visual como es SET, con la importante diferencia de que aquí el número de cartas va aumentando turno a turno. Con este sistema, por un lado, se complica la búsqueda del subconjunto, ya que, al haber en cada turno una carta más, las posibilidades aumentan y el agobio mental se intensifica turno a turno. Sin embargo, este agobio es más fruto de la acumulación de opciones, ya que, al haber cartas con pocas golosinas, tampoco resulta tan complicado que alguno encuentre rápidamente un subconjunto de cartas válido.

Me gusta el sistema de penalización del juego al lanzarse a la piscina, ya que no es especialmente dañino para el que comete el fallo, recompensando a los demás jugadores en vez de perjudicando al que ha errado. Esto quiere decir que cada punto ganado es un punto consolidado de cara al final de la partida. Esto lleva a que los jugadores se arriesguen con valentía, sobre todo cuando hay muchas cartas en la mesa, ya que hay mucho que ganar y poco que perder.

Luego está el nivel de exigencia y competitividad con el que cada grupo afronte la partida. Nosotros solemos echar un cable cuando alguien se adelanta y dice “Candy Match” y, existiendo un subconjunto de cartas válido, el jugador atrevido no lo ve. Pero, por supuesto, se puede jugar sin dar cuartel, intentando mantener un semblante serio cuando esto ocurra para que el jugador atrevido se rinda. Para este último caso sería conveniente añadir algún tipo de temporizador para que el ritmo no se rompa. De hecho, es algo importante a advertir a los jugadores, ya que, si los turnos no se suceden con agilidad, el juego pierde gran parte de su gracia.

Un juego que da lo que promete, que funciona adecuadamente bien y que es más exigente de lo que inicialmente uno podría esperar. Sin embargo, se queda lejos de los títulos más destacados del género, aunque algunos de estos tengan esa componente física que puede generar desniveles entre los jugadores y no sea tan factible reunir en la mesa a jugadores de todas las edades, algo que sí permite este Candy Match.

El juego escala bien. De hecho, aunque en la caja ponga de 2 a 6 jugadores, nada impediría reunir en la mesa a cuantos jugadores puedan situarse a una distancia aceptable para poder ver las cartas. Y la rejugabilidad es la típica de este tipo de juegos, esto es, un entretenimiento que sirve para pasar el rato y/o para relajar neuronas entre partidas más intensas.

En cuanto a la producción, nos encontramos con un mazo de 60 cartas de una calidad aceptable, con un gramaje medio, textura lisa y una respuesta elástica correcta dentro de la típica caja pequeña de filler. Transportable y presto para ser jugado en cualquier sitio. El reglamento es claro y conciso, sin dejar dudas.

Detalle Cartas

En este tipo de juegos, donde las variaciones entre los distintos títulos son tan nimias, el aspecto visual es un punto importante. Y Candy Match llama la atención por el tema (a todos les gustan las golosinas), como por el uso del rosa chicle intenso como color de fondo de las cartas. También hay que destacar el sutil uso de palabras para aprovecharse de la sonoridad del mismo que, unido al tema, nos lleva directamente a acordarnos de ese gran éxito de juegos para dispositivos móviles de la empresa King, Candy Crush Saga. De hecho, es más que probable que a alguno se le escape “Candy Crush” en vez de “Candy Match“.

Y vamos cerrando. Candy Match es un juego de agilidad visual en el que los jugadores van revelando cartas una a una. El objetivo es intentar encontrar lo antes posible (de forma simultánea al resto de jugadores), un subconjunto de cartas en el que todos los elementos aparezcan un numero par de veces. Si es correcto, el jugador recibe todas las cartas como puntos. Si no, serán sus rivales quienes anoten un punto. Así hasta que se agote el mazo. Sencillo, ágil y entretenido. No requiere aptitudes físicas, lo que puede ser un plus para unos o un inconveniente para otros. No es mejor que los títulos más destacables de este tipo de juegos, pero cumple su función. Por todo esto le doy un…

Aprobado

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