Reseña: Ayar – Children of the Sun
Viracocha creó a Inti, el Dios del Sol, y a Mama Quilla, la Diosa de la Luna. Surgieron del lago Titicaca como uno solo: esposo y esposa, hermana y hermano. Pero Inti contempló con celos el brillo de Mama Quilla y le arrojó ceniza para que no brillara más que él. Juntos engendraron cuatro hijos y cuatro hijas —las parejas Ayar— quienes emergerían de Tiwanaku, al sur del gran lago, junto con los diez clanes menores de los primeros pobladores. Los Ayar tendrían la tarea de encontrar tierra fértil en el centro del universo para fundar el imperio del Tawantinsuyu, mientras enseñaban a los clanes las habilidades necesarias para iniciar una civilización. A medida que las cuatro parejas Ayar atravesaban las tierras hacia el norte, una a una irían encontrando su destino —atrapadas en una cueva o convirtiéndose en piedra— hasta que solo quedó una pareja. La pareja Ayar final sobreviviría para recibir el honor de llevar la vara de oro y fundar el imperio del Tawantinsuyu, situándose a su cabeza como el Sapa Inca y la Coya.
Así se nos presenta Ayar: Children of the Sun, un diseño de Mandela Fernandez-Grandon y Fabio Lopiano, responsables de Sankoré: The Pride of Mansa Musa. Publicado por primera vez en 2025 por Osprey Games en una versión en inglés. De las ilustraciones se encarga Ian O’Toole (Lisboa, Railway Boom).






