Reseña: Popcorn Dice

Introducción

¿Te apetecen unas crujientes y deliciosas palomitas? ¡Agita bien los dados y lánzalos! Guarda las palomitas, ¡pero no las quemes! Devuelve los granos al bote y usa las palomitas dobles para cancelar las palomitas quemadas. ¿Lanzas de nuevo o te plantas y puntúas?

Portada

Así se nos presenta Popcorn Dice, un diseño de A. J. Porfirio (responsable de juegos como Hostage Negociator o Final Girl). El juego fue publicado por primera vez en 2021 por Van Ryder Games en una versión en inglés. Del diseño gráfico se encarga Scott Beavers.

Se encuentra publicado en español por Zacatrus y Brain Picnic (el juego es completamente independiente del idioma a excepción del reglamento). Permite partidas de 2 a 6 jugadores, con una edad mínima sugerida de 7 años y una duración aproximada de entre 10 y 15 minutos. El precio de venta al público es de 17,95€. Para esta reseña se ha utilizado una copia de la versión en español de Zacatrus y Brain Picnic, que las propias editoriales nos han cedido amablemente.

Contraportada

Importante: si ya conoces el juego y/o sólo te interesa mi opinión sobre el mismo, puedes pasar directamente al apartado de Opinión. Los apartados Contenido y Mecánica están destinados especialmente a aquellos que no conocen el juego y prefieren hacerse una idea general de cómo funciona.



Contenido

Dentro de un blíster de plástico sobre plancha de cartón encontramos los siguientes elementos:

  • Cubilete (de plástico)
  • 14 Dados (de resina)
  • Reglamento
Contenido

Mecánica

Popcorn Dice es un juego de dados con mecánica principal de forzar la suerte. El objetivo es ser el primer jugador en alcanzar o sobrepasar los 30 puntos. En cada turno, el jugador activo coge la bolsa de palomitas y agita los dados y los lanza, apartando los dados que muestren palomitas blancas (una o dos) o palomitas negras. Si un jugador obtuviese cuatro palomitas negras perdería su turno y no anotaría puntos. Tras esto, el jugador debe decidir si relanza los dados de pepitas de maíz o se planta, anotando un punto por cada palomita blanca (los dados con 2 palomitas proporcionan 2 puntos). También puede relanzar palomitas quemadas si relanza palomitas blancas dobles (un dado con 2 palomitas por cada dado con palomita quemada).


Conceptos Básicos

El elemento principal del juego son los Dados. Son dados de seis caras que muestran en tres de ellas una pepita de maíz, quedando en las tres restantes una con 1 palomita blanca, una con 2 palomitas blancas y una con 1 palomita quemada. Las palomitas blancas equivalen a puntos de victoria, mientras que las palomitas negras pueden arruinar el turno de un jugador, aunque no suponen puntos negativos al final de un turno. Es importante indicar que las caras con 2 palomitas permitirán cancelar una palomita quemada. Los dados que muestren una pepita de maíz volverán a ser relanzados.

Dados

Para lanzar los dados los jugadores disponen de un Cubilete con forma de paquete de palomitas y que, a su vez, sirve como almacén del juego (se incluye una tapa que se encaja en la parte superior).

Cubilete

Con esto tenemos suficiente.


Preparación de la Partida

  1. Se introducen los 14 dados en el cubilete.
  2. Se escoge al jugador inicial de forma aleatoria.

¡Ya podemos comenzar!

Partida Preparada

Desarrollo de la Partida

Una partida de Popcorn Dice se desarrolla a lo largo de un número indeterminado de rondas. En cada ronda, comenzando por el jugador inicial y continuando en el sentido de las agujas del reloj, cada jugador disfruta de un turno.

En cada turno, el jugador activo coge el cubilete con los 14 dados, lo agita y los lanza sobre la mesa:

  • Si ahora mismo entre todos los dados hay 4 o más palomitas quemadas, el turno del jugador finaliza inmediatamente y no anota puntos.
  • Si no hay 4 o más palomitas quemadas entre todos los dados, el jugador decide si seguir jugando o plantarse:
    • Si se planta, el jugador anota 1 punto por cada palomita blanca que muestren sus dados (1 punto por cada cara con 1 palomita, 2 puntos por cada cara con 2 palomitas).
    • Si no se planta, el jugador introduce todos los dados que muestren una pepita de maíz en el cubilete. Adicionalmente, podrá introducir en el cubilete cada palomita quemada si también devuelve un dado con 2 palomitas (ambas caras deben haber resultado en la última tirada). El resto de palomitas blancas y quemadas las aparta y ya no podrán ser utilizadas en el resto del turno.

El turno del jugador finaliza cuando se planta (o se ve obligado a plantarse porque no tiene opción de introducir dados en el cubilete al no tener pepitas y/o parejas de palomitas quemadas y caras con 2 palomitas) o ha obtenido 4 o más palomitas quemadas, continuando con el jugador sentado a la izquierda.

Detalle Tirada
Detalle Tirada

Fin de la Partida

El final de la partida se detona cuando, al final del turno de un jugador, este ha alcanzado o sobrepasado los 30 puntos. Se completa la ronda hasta que todos los jugadores hayan disfrutado del mismo número de turnos, proclamándose vencedor quien más puntos hubiese anotado al final de dicha ronda.

El final de la partida también se puede detonar si un jugador obtiene una tirada perfecta, esto es, todos los dados muestran una o dos palomitas blancas. Igualmente, se debe finalizar la ronda, pues el resto de jugadores podrían conseguir una tirada perfecta.

En caso de empate a puntos o que varios jugadores hayan conseguido una tirada perfecta, los jugadores empatados lanzan 4 dados y el que haya obtenido más puntos será el vencedor.


Opinión Personal

Los fillers con mecánica de forzar la suerte suelen ser una de mis pequeñas debilidades. Diseños que, aludiendo a nuestro gen competitivo, consiguen generar sensaciones similares a los juegos de azar típicos de los casinos en los que el personal pone en juego una parte de su capital. La adrenalina recorre tu cuerpo cuando sientes que tienes algo que perder y, aun así, decides tirar para adelante.

Toca hablar de Popcorn Dice, un diseño encuadrado dentro de este tipo de juegos que intenta llamar la atención con una atractiva producción. ¿Será suficiente? Vamos a verlo, no sin antes agradecer a Zacatrus y BrainPicnic Games la cesión de la copia que posibilita esta tochorreseña.

Detalle Cubilete

Popcorn Dice utiliza como mecánica principal el lanzamiento de dados (como su nombre indica). Estos datos muestran cuatro posibles valores: dos buenos con 1 o 2 palomitas blancas (que proporcionan puntos), uno neutro con 1 pepita de maíz (no impacta sobre el jugador más allá de que se pueden relanzar) y uno malo con 1 palomita quemada (que no impacta sobre la puntuación pero puede anular el turno si se acumulan demasiados con dicho valor).

El objetivo es intentar reunir la mayor cantidad posible de dados con caras con palomitas blancas, ya que cada palomita blanca equivale a un punto de victoria. La mecánica de lanzamiento será la vista en juegos como Yahtzee, Piko Piko El Gusanito (aquí su tochorreseña) o Isla Calavera, ya que, tras cada tirada, una serie de dados quedarán bloqueados.

Pero, a diferencia de los juegos mencionados, aquí el jugador no tiene poder de decisión sobre lo que se bloquea y lo que no, ya que todas las caras que muestren palomitas quedarán congeladas, pudiendo relanzar las caras con pepita de maíz (se entiende que esos dados ya han explotado y se han salido de la cazuela en la que estaban calentandose). Solo existe una excepción, y es que el jugador podrá decidir reintroducir en el cubilete una palomita quemada junto con un dado que muestre 2 palomitas, ambos dados habiéndose obtenido en la misma tirada (no se puede devolver una palomita quemada obtenida en turnos anteriores al obtener una cara con 2 palomitas en un turno posterior o viceversa).

El riesgo que corre un jugador al relanzar es que se vayan acumulando las palomitas quemadas, ya que si, tras un lanzamiento, cuatro o más dados muestran palomitas quemadas (teniendo en cuenta tanto los dados lanzados como los bloqueados de lanzamientos anteriores), el turno finalizará de forma repentina, perdiendo todos los puntos acumulados durante el mismo en forma de palomitas blancas.

Detalle Dados
Detalle Dados

Así que el juego se reduce a relanzar dados hasta que consideremos que estamos corriendo un riesgo innecesario en función de las palomitas blancas acumuladas, intentando maximizar la puntuación de cada turno para ser los primeros en sobrepasar lo más ampliamente posible la cantidad de treinta puntos.

Soy consciente de que es un juego orientado para el disfrute de toda la familia, y hay que admitir que, en este sentido, el juego funciona aceptablemente bien. Es entretenido y mientras la partida está en juego, echas un rato agradable relanzando dadetes sobre la mesa. Su problema es que, siendo un diseño sencillo, deja poco margen a la toma de decisiones y prácticamente se juega en piloto automático.

Esto no sería un inconveniente si no existiesen muchos diseños similares que delegan en los jugadores una mayor responsabilidad que se traduce en una mayor tensión a la hora de decidir si continuar o consolidar lo obtenido hasta ahora. Juegos como Can’t Stop (aquí su tochorreseña) o Cheeky Monkey (aquí su tochorreseña) tienen una carga conceptual similar, pero el peso de las decisiones acumuladas de cada jugador tras cada turno genera un nivel de tensión al que Popcorn Dice ni se acerca. Esto incide directamente sobre su rejugabilidad, ya que si tenemos cualquier otro juego con mecánica principal de forzar la suerte, es probable que nunca gane la batalla a la hora de decidir qué sacar a mesa.

El juego escala adecuadamente ya que el nivel de interacción es bastante bajo. Cada jugador intenta obtener la máxima puntuación posible. Es cierto que al final la partida se convierte en una carrera, y el empuje de un jugador forzará que el resto arriesguen más, sobre todo como se genere una brecha importante.

Si me gustaría destacar la inclusión de una victoria por muerte súbita que es lo que realmente le acaba dando emoción al juego y provoca que un jugador arriesgue intentando conseguir la tirada perfecta. Lo único malo es que la búsqueda de esta tirada al final es más circunstancial que otra cosa. Si los dados se van alineando adecuadamente, pues lo normal es seguir intentándolo, porque cuantos más dados bloqueados con palomitas tengamos, mayores probabilidades de obtener esta tirada perfecta y menos probabilidades de obtener una tirada invalida al relanzar cada vez menos dados. Al final acaba generando más tensión en un virtual ganador que hubiese sobrepasado los 30 puntos que puede ver peligrar su derrota, incluso ante un jugador muy descolgado.

Detalle Tirada
Detalle Tirada

Pasemos a la producción, sin duda, el aspecto más destacable. Nos encontramos con un cubilete de plástico muy resistente y unos dados personalizados de un tamaño considerable, conformando un conjunto muy atractivo. En este sentido, es más llamativa la presentación de este juego que de un Isla Calavera con unos dados de madera de dimensiones reducidas. Es inevitable querer agitar y lanzar los dados con este cubilete. El reglamento no está mal, aunque se podría haber estructurado mejor (es un prospecto de pocas hojas y necesita un apartado de aclaraciones para no dejar dudas). Lo peor es la decisión de usar el cubilete como contendor del propio juego recurriendo a una tapa que se acopla por dentro y no por fuera. No queda bien sellado y es muy fácil que los dados acaben desparramados a la menor agitación (algo muy tentador también). A nivel visual no hay mucho que analizar, ya que no hay ilustraciones (más allá del reglamento).

Y vamos cerrando. Popcorn Dice es un juego con mecánica principal de forzar la suerte mediante lanzamiento de dados. Es un juego sencillo, apto para toda la familia, con ese punto adictivo que suelen tener estos juegos, pero al que se le agota rápidamente la mecha al no dejar apenas margen a los jugadores para tomar decisiones, resolviéndose la mayoría de turnos con el piloto automático activado. Es cierto que su maravillosa producción (que habría sido bastante mejorable ofreciendo un sistema de cierre más robusto) resulta muy atractivo y es fácil engatusar a jugadores ocasionales para sentarlos a la mesa. Pero más allá de este contexto, no hay demasiados argumentos para recomendarlo abiertamente. Por todo esto le doy un…

Aprobado

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5 comentarios

  1. Hola y enhorabuena por tu labor. A grandes rasgos me recuerda bastante al Strike, en el que realmente las decisiones a tomar solo son dos: lanzar un nuevo dado o pasar. ¿Que hace que aquel tuviera un sobresaliente y este un suficiente? Gracias!!!!

    1. La dinámica que genera. En Strike tienes una sensación de «influencia» sobre el lanzamiento que no tienes en este juego. Y la diversión que genera Strike está a años luz de la que genera Popcorn Dice.

      Además, Strike busca ser mas un party absurdo que otra cosa. No se toma en serio a si mismo y es lo que lo convierte en una genialidad. Con Strike yo he visto engorilarse a madres que no tocan un juego de mesa ni con un palo. Y eso no lo consigue cualquier juego.

  2. Con todos mis respetos a los autores, porque no es moco de pavo publicar un juego. Este es de los ejemplos que me parece increíble que haya llegado a publicarse.
    Existiendo un juego como zombie dice que le supera en todo, bueno en la producción del cubilete siendo el anterior de cartón y éste de plástico no. Y esa es toda su ventaja.
    Sinceramente, a mí me parece un suspenso de libro.
    Perdón por ser tan claro.

    1. ¿Un suspenso solo porque no deja de ser un juego parecido a otro? Me parece un argumento demasiado pobre para suspender a un juego.

      Este PopCorn Dice está pensado para eso, gente no jugona, ocasional y que echa un rato tirando dadetes, con una producción llamativa. Su le sacas esto a cualquier no jugón y va a estar entretenido. Las partidas están ajustadas en duración.

      Para mi un suspenso debe cumplir al menos una de tres condiciones:
      – Que el juego esté roto (no lo está)
      – Que el juego sea aburrido (no lo es)
      – Que el juego sea injugable por la producción (ni mucho menos)

      Es un producto que para jugar con niños va a funcionar. Pero también van a funcionar obras maestras como Cheeky Monkey o Can’t Stop, que les permite jugar en modo random, pero a los jugones les permite tirar de estadisticas a la hora de calcular riesgos.

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