Reseña: Ponzi Scheme

Introducción

En Ponzi Scheme tomarás el papel de un estafador e intentarás montar tu propio sistema piramidal, recibiendo el dinero de ilusos inversores para emplearlo en el pago de intereses de los inversores anteriores. Sin embargo, en algún momento llegará la quiebra y no se podrá pagar… ¡Acumula la mayor fortuna posible antes de que eso suceda!

Portada

Así se nos presenta Ponzi Scheme, un diseño de Jesse Li (Guns & Steel, El Flujo de la Historia). El juego fue publicado en 2015 por Homosapiens Lab, siendo posteriormente licenciado por Tasty Minstrel Games. De las ilustraciones se encargó Chih-Fan Chen, responsable del aspecto de otros juegos como Flip City, Diaryman o Ant Nest.

El juego se encuentra publicado en nuestro país por 2 Tomatoes Games en una edición en español y francés (aunque el juego es completamente independiente del idioma). Permite partidas de 3 a 5 jugadores, con una edad mínima sugerida de 12 años y una duración aproximada de entre 60 y 90 minutos. El precio de compra recomendado es de 60€. Para esta reseña se ha utilizado una copia de la edición en español y francés de 2 Tomatoes Games, que la propia editorial nos ha cedido amablemente.

Contraportada

Importante: si ya conoces el juego y/o sólo te interesa mi opinión sobre el mismo, puedes pasar directamente al apartado de Opinión. Los apartados Contenido y Mecánica están destinados especialmente a aquellos que no conocen el juego y prefieren hacerse una idea general de cómo funciona.

Ir a la Opinión Personal

 

Contenido

Dentro de una caja de cartón de dos piezas (tapa y fondo), de dimensiones 31,5×22,5×9 cm. (caja rectangular grande estándar tipo Agricola), nos encontramos con los siguientes elementos:

  • Tablero de Financiación (de cartón)
  • 78 Cartas (44×68 mm.):
    • 73 Cartas de Fondos
    • 5 Cartas de Tiempo
  • 5 Hexágonos de Tiempo (de cartón)
  • 4 Losetas de Lujos (de cartón)
  • Marcador de Jugador Inicial (de cartón)
  • 5 Pantallas (de cartulina)
  • Cartera (de piel)
  • 60 Losetas de Industria (de cartón)
  • Billetes (de papel)
  • Reglamento
Contenido

 

Mecánica

En Ponzi Scheme los jugadores intentan establecer una estafa piramidal. El objetivo es intentar ser el que más dinero y mejores propiedades industriales posea al final de la ronda en la que uno o varios jugadores no puedan asumir sus pagos. En cada turno los jugadores tomarán unas cartas de una matriz central que proporciona un ingreso directo, pero también establece un calendario de pagos según un rondel hexagonal que va rotando y activando dichos pagos, los cuales van reubicándose sobre el rondel (ganamos dinero una vez, pero esa carta estaremos pagándola recurrentemente cada x turnos). Adicionalmente, los jugadores pueden hacer ofertas por las propiedades de los rivales mediante un curioso sistema de ofertas secretas.

 

Conceptos Básicos

Como en toda estafa piramidal, comenzaremos engañando a unos incautos que se fiarán de nuestra palabra y nos darán dinero a cambio de promesas. Este “contrato” se representa mediante las Cartas de Fondos. Cada una de estas cartas muestra 4 cifras:

  • Bien grande, ocupando más de la mitad de la carta encontramos la cantidad que el jugador recibirá como ingreso.
  • En una banda inferior, encerrado en un hexágono ligeramente a la izquierda, aparece el vencimiento de los intereses, esto es, el número de rondas que transcurrirán desde que recibamos el dinero hasta el primer pago de intereses (con valores de 3 a 5). Es importante indicar que dichos intereses se pagarán recurrentemente durante la partida, no solo la primera vez.
  • A la derecha del plazo aparece otra cifra que se corresponderá con los intereses. Esta cantidad es la que el jugador deberá pagar transcurrido el número de rondas anterior.
  • Finalmente, en un tamaño de letra muy reducido, encontramos la rentabilidad del fondo en función del calendario de pagos, lo ingresado y los intereses.
Fondos

Es importante destacar que existen tres tipos de fondos:

  • Fondos Iniciales (con fondo azulado): que son de baja rentabilidad y serán los primeros que los jugadores recibirán, pero una vez descartados no volverán a la partida.
  • Fondos Normales (con fondo beige): son los fondos estándar, con una rentabilidad elevada pero manejable.
  • Fondos Arriesgados (con fondo rojo y una ilustración de un oso): son fondos ruinosos con unos intereses desorbitados. La acumulación de estas cartas llegará a provocar un colapso del mercado.

Por otro lado tendremos las Losetas de Industria, que son las que realmente proporcionarán puntos al final de la partida. Existen cuatro tipos de industrias asociadas a un color (azul-transporte, amarillo-alimentación, verde-medios de comunicaciones y rojo-lujos). Los jugadores irán obteniendo estas losetas a lo largo de la partida por dos vías: a la hora de obtener fondos y comerciando con otros jugadores, existiendo una importante limitación: para obtener una loseta por encima de las tres primeras el jugador estará obligado a hacerlo mediante negociación.

Industrias

Los fondos disponibles se organizan en el Tablero de Financiación. Este tablero muestra tres filas de tres espacios en los que se colocarán las cartas ordenadas de menor a mayor. El orden en cada fila es irrelevante, pero si es importante que las tres cartas de fondos de menor valor estén en la primera fila, las 3 siguientes en la intermedia y las 3 más elevadas en la inferior. A la hora de tomar una carta de fondo estaremos limitados por la loseta de industria que se haya obtenido en la misma fase, de forma que si es la primera loseta de un tipo se tomará una carta de la primera fila, si es la segunda de un mismo tipo se tomará de la segunda fila y si es la tercera loseta de un tipo tendrá que tomar la loseta de la tercera fila.

Tablero de Fondos

Cada vez que obtengamos una carta de fondo el jugador recibirá Dinero. Este dinero servirá para, por un lado, pagar los intereses futuros y, por otro, negociar para conseguir losetas de industria adicionales.

Billetes

Para negociar por losetas de industria adicionales los jugadores podrán realizar ofertas a otros jugadores. Estas ofertas serán secretas. Para ello se utilizará una cartera en la que se podrá introducir el dinero y pasárselo al jugador con el que se negocia.

Cartera

Para mantener ocultos los fondos, cada jugador dispondrá de una pantalla en la que, además, se muestra un resumen del desarrollo de una ronda.

Pantalla

Por último, y no menos importante, cada jugador dispondrá de un Hexágono y un Marcador Temporal que servirá para ordenar las cartas de fondo. Este hexágono muestra una flecha en un lado y un valor numérico de 1 a 5 en los cinco restantes, de forma que cada vez que tengamos que colocar una carta de fondo, simplemente lo colocaremos en el espacio correspondiente. Con el paso de las rondas este hexágono irá rotando y cuando la flecha alcance a una carta de fondo y un grupo de cartas, siendo esta la ronda en la que se deberán afrontar los intereses de dichos fondos. Posteriormente volverán a recolocarse.

Hexágono y Marcador Temporal

Con esto tenemos suficiente.

 

Preparación de la Partida

  1. Se coloca el tablero de financiación en el centro de la mesa.
  2. Se colocan las 9 cartas de fondos iniciales sobre el tablero, ordenadas de menor a mayor (de izquierda a derecha y de arriba a abajo)
  3. Se baraja el resto de cartas de fondos y se forma un mazo de robo.
  4. Se organiza la banca, separando los billetes por tipo.
  5. Se forma una reserva general con las losetas de propiedades inmobiliarias.
  6. Se deja a un lado la cartera.
  7. Cada jugador recibe una pantalla, un hexágono temporal y una carta temporal.
  8. Por último, se escoge al jugador inicial (según el reglamento aquel que sea mejor manteniendo sus finanzas).

¡Ya podemos comenzar!

Partida Preparada

 

Desarrollo de la Partida

Una partida de Ponzi Scheme se desarrolla a lo largo de un número indeterminado de rondas hasta que se cumple la condición de finalización. Cada una de estas rondas se desarrolla a lo largo de seis sencillas fases.

Fase I: Financiación

Comenzando por el jugador inicial y continuando en el sentido de las agujas del reloj, cada jugador deberá tomar una loseta de industria de la reserva general, teniendo en cuenta que la loseta que tome el jugador debe ser la primera, segunda o tercera de dicho color. Si ya posee 3 o más losetas de un tipo de industria no podrá escoger una loseta de dicho tipo.

A continuación, en función de la loseta escogida deberá tomar una carta de fondos del tablero de financiación:

  • Si es la primera loseta de un tipo, el jugador tomará la carta de la primera fila.
  • Si es la segunda loseta de un tipo, el jugador tomará la carta de la segunda fila.
  • Si es la tercera loseta de un tipo, el jugador tomará la carta de la tercera fila.

El jugador recibirá de la reserva la cantidad de dinero indicada en la carta de fondos y la colocará en el hexágono temporal en el valor correspondiente al plazo de pagos.

Fase II: Comercio Clandestino

Comenzando por el jugador inicial, cada jugador tendrá un turno para realizar un intercambio o pasar. Para realizar un intercambio, el jugador debe escoger a otro jugador que posea una industria del mismo tipo que alguna de las que posea el propio jugador. Entonces, cogerá la cartera e introduciré en ella la oferta (usando billetes) por una loseta de dicho tipo de industria y se la pasará al jugador escogido. Este consultará la oferta en secreto y decidirá si la acepta, entregándole la loseta de industria al jugador en turno o, por el contrario, decide pagar dicho precio (introduciendo la mima cantidad en billetes en la cartera) y devolviéndosela al jugador en turno, debiéndole entregar al jugador escogido la loseta de industria correspondiente.

Fase III: Jugador Inicial

Se pasa el marcador de jugador inicial al jugador de la izquierda del que lo tenía al comienzo de esta ronda. Este jugador ahora debe retirar una de las cartas de fondo del mercado (la que él escoja), reponiéndose el tablero de inversión revelando la siguiente carta del mazo y reordenando el tablero. Al igual que en la fase de financiación, si el mazo se agotase, se baraja la pila de descartes para conformar un nuevo mazo. La carta retirada se coloca en la pila de descarte, a no ser que sea una carta de fondo inicial, que entonces se devuelve a la caja.

Fase IV: Colapso del Mercado

Si en este momento el número de cartas de fondos de esos es igual o superior al número de jugadores, el mercado colapsa. Se descartan todas las cartas de fondos con oso. A continuación, se mezclan las cartas descartadas con el mazo para conformar de nuevo el mazo y, acto seguido, se repone el tablero de inversión (reordenando las cartas según sus valores).

Fase V: Avanzar el Tiempo

Ahora todos los jugadores giran su hexágono temporal una posición en el sentido de las agujas del reloj. En el caso de haber ocurrido un colapso del mercado en la fase anterior, los jugadores deberán girar 2 posiciones el hexágono, en vez de una.

Fase VI: Pagar Intereses

Ahora, cada jugador debe pagar los intereses indicados en las cartas que se encuentren comprendidas entre la carta de marca temporal y el espacio al que apunta la flecha del hexágono temporal. Una vez se ha devuelto a la banca el dinero correspondiente, las cartas de fondos para las que se han pagado intereses se reubican en los espacios números correspondientes al indicado en la carta.

Detalle Banca

 

Fin de la Partida

La partida finaliza al término de la ronda en la que uno o varios jugadores no pueden pagar los intereses correspondientes. Estos jugadores pierden automáticamente. Los jugadores que hayan logrado pagar optan a la victoria y se procede a la evaluación.

  • Cada jugador suma puntos por las losetas inmobiliarias de cada tipo en serie geométrica, recibiendo 1/3/6/10/15… puntos por 1/2/3/4/5… losetas.
  • Según el dinero restante los jugadores suman puntos adicionales:
    • De 0 a 29: 0 puntos.
    • De 30 a 55: 1 punto.
    • De 56 a 77: 2 puntos
    • de 78 a 95: 3 puntos
    • 96 o más: 4 puntos.

El jugador con más puntos de victoria será el vencedor. En caso de empate, el ganador será el jugador con las cartas de fondo más valiosas en su hexágono de tiempo.

 

Variantes

Comercio Clandestino Alternativo: en vez de ofrecer un negocio a otro rival, el jugador puede escoger comprar una de las losetas de lujo disponibles y paga su valor, devolviendo los billetes correspondientes. Cada loseta solo podrá ser adquirirá por un único jugador. Al final de la partida, las losetas proporcionarán sus puntos a los jugadores que las hayan adquirido (además de los puntos obtenidos por las propiedades industriales).

 

Opinión Personal

Hoy estamos aquí para analizar uno de esos juegos que se convierten en oscuro objeto de deseo de los coleccionistas lúdicos porque las circunstancias potencian la necesidad de poseerlo. Un juego de un país exótico, una edición bastante cuidada, una muy buena acogida por parte de la crítica y, por supuesto, una disponibilidad prácticamente nula. Los ingredientes perfectos para que se desate la histeria. Entonces los chicos de 2 Tomatoes Games anunciaron que publicarían el juego en español, aplacando ligeramente las ansias, aunque, para desesperación de algunos (exageración) no ha sido un camino de rosas. Pero bien está lo que bien acaba, y es por eso que estáis leyendo esta tochorreseña, no sin antes agradecer a la editorial la cesión de la copia que la ha hecho posible.

Los económicos son uno de esos subconjuntos de juegos que no son apto para todos los públicos. Supongo que muchos jugadores pensarán que para hacer cuentas ya tienen bastante con la vida real y que cuando se sientan a una mesa quieren evadirse de la rutina diaria. Es por eso que siempre pongo sobre aviso al personal cuando analizo uno de estos diseños, como es el caso de este Ponzi Scheme. Así que, por muy buenas críticas que os hayan llegado, tened en cuenta este detalle para no llevaros una decepción.

Voy a empezar haciendo mención a uno de los mejores juegos que descansa en mis estanterías. Hablo del grandioso Alta Tensión (aquí su tochorreseña). Un económico que refleja maravillosamente el mundo de las eléctricas mediante mecanismos realmente sencillos. Pero no es menos cierto que gran parte del juego se reduce a realizar un balance entre tus gastos e ingresos y saber invertir bien “el sobrante” en las pujas por las centrales eléctricas, ya que el resto de elementos en los que hay que pagar se pueden evaluar más o menos con antelación. A mí me encanta, pero entiendo perfectamente a quien prefiera realizar otro tipo de gestiones. Pues bien, este enfoque es el mismo que se debe emplear en Ponzi Scheme. Habrá una serie de gastos previsibles con cierta antelación y los jugadores deberán maniobrar para, con lo sobrante, maniobrar para alcanzar nuevas metas. Pero no adelantemos acontecimientos.

En Ponzi Scheme, como su nombre indica, nos dedicaremos a establecer un sistema ponzi de estafa piramidal. Para los que no lo conozcáis, comentaros que es un método por el cual el estafador realiza una promesa de ingresos futuros al inversor, la cual cubre con los ingresos de nuevos estafados. El sistema se mantiene a flote mientras el estafador sea capaz de embaucar a nuevas víctimas. Pero llegará un momento en el que no podrá abarcar a tanto incauto y no podrá hacer frente a los pagos, derrumbándose la pirámide. Exactamente esto es lo que simula el juego, aunque tomándose ciertas licencias.

Detalle Tablero de Fondos

La primera es que se elimina el engorro de tener que convencer al personal. En Ponzi Scheme los futuros estafados parecen estar llamando a nuestras puertas para darnos el dinero y ver como sus riquezas aumentan sin mover un musculo. Así, los jugadores dispondrán de un suministro con cartas de fondos con valores únicos (no hay dos cartas iguales). Cada una de estas cartas proporciona un determinado ingreso, pero, a su vez, exige una determinada rentabilidad. Cuanto mayor es el ingreso, mas leonino es el tipo de interés. Para encajarlo en la estafa anterior, digamos que cada carta representa un nuevo nivel en la pirámide, esto es, cada vez un mayor grupo de gente a la que se le pide la misma cantidad de dinero, pero, a su vez, son más intereses que entregar.

Pero no será tan sencillo como escoger la carta que mejor nos cuadre. Los fondos estarán organizados en una estructura matricial de 3 filas y 3 columnas. La gracia viene cuando la fila de la que un jugador puede escoger viene determinada por su acción justo anterior. Y es que lo primero que se puede hacer en una ronda es obtener una loseta de industria. Estas losetas representan las inversiones de los estafadores con los réditos que sacan al ir aumentando la estafa. Existen cuatro tipos de industria en las que los jugadores pueden ir aumentando su presencia y que, en fin, último, proporcionarán puntos de victoria a aquellos a los que no se les caiga el castillo de naipes. Así, la fila de la que el jugador podrá obtener un fondo será aquella cuyo número coincida con el número de losetas de industria del tipo coincidente con la última escogida. Así, si es la primera loseta de un tipo, pues se tomará la carta de la primera fila, si es la segunda de un tipo concreto, pues de la segunda fila, y lo mismo con la tercera. Y no se podrá tomar una cuarta loseta de un tipo de industria (aunque se podrán conseguir por otra vía). Por tanto, tendremos que tener cuidado a la hora de gestionar nuestras propiedades, ya que podremos encontrarnos en una dramática situación si no podemos recibir fondos si poseemos 3 o más losetas de cada uno de los cuatro tipos.

La vía alternativa para obtener losetas de industria es el comercio clandestino, sin duda, el sistema más interesante del juego y que, por momentos, lo convierte casi en un party. Y es que los jugadores podrán realizar ofertas al resto de jugadores por las losetas de industria de estos mediante un curioso procedimiento. El juego incorpora una pequeña cartera en la que el jugador en turno deberá introducir una determinada cantidad de dinero como oferta por una loseta de industria de un tipo que ambos jugadores tengan. Este es el precio en el que el jugador tasa dicha loseta. El jugador que recibe la oferta tiene dos opciones: aceptar la oferta y entregarle al jugador en turno la loseta, o bien asumir dicho coste, introducir en la cartera la misma cantidad que ya venía y comprársela al jugador en turno. Un arma de doble filo, ya que no la información referente a la tasación de estas propiedades durante la partida es completamente nula. Uno solo sabe lo que oferta y lo que le ofrecen. Nada más. No se puede airear estas cantidades, aunque si gesticular y hacer referencias a lo mucho o poco que hay en la cartera. Un sutil faroleo del que el resto de jugadores intentará deducir algo. Son estos momentos por los que Ponzi Scheme pasa a convertirse en un juego tremendamente divertido.

Detalle Hexágono Temporal

Esta fase de compra y venta de propiedades será el eje fundamental del juego, ya que el resto de pasos ocurre de forma “más o menos” mecánica. Sí, hay una pequeña toma de decisiones en qué loseta escoger y qué carta de fondo, pero todo es evaluable y nuestra hoja Excel mental se reajusta rápidamente a las nuevas circunstancias. Si será muy importante intentar evaluar el momento de la partida y cuantas rondas le queda a la misma de cara a escoger un fondo y su calendario de pagos.

Este calendario de pagos es una de las pequeñas genialidades del juego. Recordando a Macao (aquí su tochorreseña), los jugadores disponen de hexágono (heptágono en el juego de Feld) que irá rotando una posición con cada ronda. Uno de los lados muestra una flecha indicando los elementos que se activan en dicha ronda, en este caso los fondos sobre los que hay que pagar intereses, mientras que los restantes muestran un valor numérico correspondiente al número de rondas que restan hasta que la flecha alcance dicha posición. Los fondos muestran uno de estos valores y se irán colocando en el lado correspondiente según la posición actual de la flecha. Cada vez que la flecha alcance a una o más cartas, el jugador tendrá que hacer frente al pago de los intereses indicados en las mismas. Una vez superado el trance, las cartas vuelven a recolocarse según el valor que muestran y la posición de la flecha. Así, con un despliegue sencillo, cada jugador tiene muy bien organizado su calendario de pagos, conociendo en todo momento cuánto dinero debería tener en tesorería al final de las siguientes rondas si quiere optar a la victoria.

Y es que el otro detalle curioso que hace especial a Ponzi Scheme es el detonador del final de la partida. Cuando llegue el momento de pagar, uno o varios estafadores se encontrarán con que no han sido capaces de reunir el suficiente efectivo como para cubrir el montante requerido, declarándose en bancarrota y convirtiéndose en noticia de apertura de todos los telediarios. Entonces, los jugadores que si hayan logrado mantener su estafa sin que se descubra el pastel procederán a evaluar quien ha logrado invertir mejor sus beneficios, recibiendo puntos por la cantidad de losetas de industria de cada tipo, así como un extra por el dinero sobrante si atraviesa ciertos umbrales.

Detalle Industrias

Y poco más. Un juego tremendamente sencillo a la par que divertido si os gusta hacer números y echarle cara al asunto. Pero como he dicho, es un juego de estar con la calculadora mental en constante funcionamiento. Cada vez que nos llegue el turno tendremos que hacer malabares con los pocos, pero importantes elementos del juego. A la hora de escoger la loseta de industria tendremos que tener en cuenta qué rivales ya poseen losetas de este tipo (convirtiéndose en potenciales ofertantes u ofertados) y del número de cada tipo para poder tener cierto margen de maniobra a la hora de escoger fondos.

Igualmente habrá que ofertar buscando los dos efectos. Más de una vez nos interesará que nos compren la loseta para liberar hueco. El ofertado, al recibir la cartera con alguna que otra polilla se sorprenderá, y se encontrará en la tesitura de aceptar o no la oferta sabiendo que lo que quiere el ofertante es soltar lastre.

También es muy interesante el efecto dominó que sucede en esta fase de negociación. Cuando un jugador vende o compra, independientemente de la cantidad de dinero empleado en la transacción, hay una cosa que es segura: el comprador tiene menos dinero y el vendedor tiene billetes frescos. Así que si queremos aprovechar la situación y las losetas nos lo permiten, podremos ofertar al que acaba de comprar sabiendo que no podrá permitirse muchos más desmanes si no quiere quedar fuera de juego pronto, mientras que al revés igual. Al jugador que acaba de vender podremos meterle unos cuantos billetes en la cartera conociendo que, en teoría, dispone de margen. Como digo, todo basado en suposiciones, porque basta que una oferta sea mucho más baja de lo que uno espera para que todo este embolado de conjeturas se desmorone y nos compren una loseta cuando no queríamos venderla o viceversa.

Otro de los grandes puntos positivos del juego es que, aun siendo relativamente agobiante, las diferencias no suelen ser muy pronunciadas, y cuando el final de la partida llega por la bancarrota de uno o más jugadores, lo normal es que el resto implosionasen en la siguiente ronda. Como buena estafa piramidal, es un juego en el que el mañana está muy lejos y lo que hay que intentar es sobrevivir un día más.

Detalle Pantalla

Sin embargo, no todo es tan maravilloso. Y es que hay una importante pega en el divertido sistema de compra y venta de propiedades, y es que es tendente al kingmaking (hacer que otro jugador gane a consecuencia de nuestras acciones). Y es que cuando veamos peligrar nuestra supervivencia, siempre existirá la opción de realizar una oferta muy loca a ver si algún incauto pica y nos mete en la cartera el montante necesario para pagar los intereses. Sea cual sea la respuesta del jugador ofertado, uno de los dos va a salir claramente beneficiado, pudiendo convertirse en el ganador de la partida por esta jugada suicida final. Uno se sacrifica, pero permite al otro conseguir un buen empujón de cara a la victoria, ya sea logrando pagar los intereses o recibiendo una loseta muy valiosa por ya poseer unas cuantas del mismo tipo. Y, desgraciadamente, no se me ocurre forma de evitar que esto suceda, ya que no es algo que los jugadores busquen intencionadamente. Es un kingmaking por necesidad al intentar sobrevivir. Así que no quedará más que ser honestos y no ofrecer burradas de dinero cuando lo veamos todo perdido y ser un buen capitán. Toca hundirse con el barco mientras la orquesta del Titanic toca una canción triste.

Otro de los pequeños problemas que se le detectan a Ponzi Scheme es el tema de la escalabilidad. El juego como mejor funciona es con cuatro o cinco jugadores, ya que se abre la posibilidad a ofertar a muchos jugadores y es dificil seguirle la pista al dinero. A tres jugadores resulta bastante sencillo deducir por dónde van los tiros en cuanto haces un par de tratos con ambos jugadores, perdiendo bastante gracia al no ser tan caótico y tener la sensación de que estás en una montaña rusa que sabes que va a descarrilar, pero no cuando.

La rejugabilidad es también otro punto delicado. Como he dicho, Ponzi Scheme podría llegar a enfocarse casi como un party, ya que es tremendamente complicado llegar a controlar la situación, así que los jugadores deberían entregarse al frenesí de las deudas y disfrutar del momento al más puro estilo Lobo de Wall Street. Si vienen mal dadas, ¡que nos quiten lo bailado! Esto provoca que no sea un juego tan sencillo de sacar a mesa como uno podría llegar a pensar. No es lo suficientemente party como para sacarlo como elemento desintoxicador entre partidas, pero tampoco es lo suficientemente potente como para que sea el plato central de una sesión.

Pero con todo, a mí me parece un magnifico juego económico. Divertido, tenso y que, con el grupo adecuado, deparará grandes momentos y risas nerviosas cuando el cobrador del frac asome la patita por debajo de la mesa. Sobre todo, cuando se acerca un colapso del mercado, por el cual puede llegar a darse el caso de que todos caigan en la ruina.

Detalle Tablero de Fondos

El tema de la grupodependencia merece también un pequeño comentario. Los jugadores deben entrar al juego de la compra-venta de propiedades para que realmente sea divertido. El juego permite pasar y no realizar ninguna oferta en la fase correspondiente. Si todos los jugadores proceden de la misma forma, podrían conectar el piloto automático y dedicarse única y exclusivamente a ajustar sus industrias para poder tomar losetas de cualquier fila y ver quién es el primero que cae al no haber escogido cartas adecuadamente. Esto convertiría la experiencia en algo totalmente anodino y carente de sentido. Los jugadores deben comprender que cualquier loseta comprada a buen precio es un paso hacia la victoria y actuar en consecuencia. Normalmente con que uno se arranque, el resto de operaciones caen por el anteriormente comentado efecto dominó. Pero hay que ser consciente de que esta posibilidad existe.

Pasemos a la edición. Ponzi Scheme ofrece unos acabados de categoría. Todos los elementos de cartón son de muy buen grosor y ya viene destroquelados y sin rebabas. Los billetes, a pesar de ser de papel, tienen hasta relieve, como si fuesen billetes de verdad. Y las cartas muestran un gramaje estupendo, con una textura en lino y una respuesta elástica superior. Además, no es necesario enfundarlas porque apenas se tienen en las manos. Y el reglamento, no siendo tal vez todo lo claro que a uno le gustaría, está lo suficientemente bien estructurado como para no generar muchas dudas. Además, ya incorpora una lista de cuestiones frecuentes.

No suelo hacer referencia al precio de los juegos, pero en el caso de Ponzi Scheme me veo obligado. Este juego es caro, y difícilmente lo encontraréis a un precio menor del que se vende en tiendas. Ha sido caro desde su primera edición y así será salvo que el interés por el juego se desinfle. No sé los costes de producción y licencias cuanto se comerán del margen, pero es indudable que, para lo que ofrece el juego (aun con el magnífico nivel de producción), el precio es desmedido. Por tanto, de nuevo, mucho ojo con dejarse llevar por el hype, porque no es un juego para todos los públicos.

El aspecto visual de Ponzi Scheme no pasará a la historia como uno de los más atractivos. Es un juego funcional, con cierto estilo, pero que, inevitablemente, nos recordará a una oficina bancaria más que a otra cosa. La portada es toda una declaración de intenciones: un apretón de manos y un pérfido estafador borroso al fondo. Sí que le pondría una gran pega en la selección de los colores para las industrias, ya que el amarillo y el verde son de tonalidades muy similares y llegan a confundirse.

Detalle Oferta

Y vamos cerrando ya. Ponzi Scheme es un juego económico que representa el establecimiento de una estafa piramidal de forma tan interesante como divertida. El sistema de negociación es todo un acierto y es lo que más tensión y entretenimiento genera, aunque pueda llegar a desembocar en kingmaking. No escala bien del todo, siendo más disfrutable cuantos más jugadores haya en mesa. Un diseño que, para los que disfruten de hacer números y embaucar al personal, será todo un acierto. Por todo esto le doy un…

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3 comentarios en “Reseña: Ponzi Scheme”

  1. Buenas Iván gracias por tu nueva tocho reseña, aunque yo solo lea la conclusión. Según tu opinión que le faltaría para alcanzar la excelencia del sobresaliente. No me vale con que me digas que no escala del todo bien o que es grupo dependiente. Entiendo que un sobresaliente es un tienes que tenerlo en la ludoteca si o si. ¿No es el caso?

    Responder
    • No, no es el caso, aunque, para los que le gustan este tipo de juegos economicos, de ajustar al milimetro y llevar cuentas en la cabeza, es muy recomendable. Pues qué le faltaría? Solucionar los problemas. Lo de la escalabilidad no es tan grave, pero sí que las últimas jugadas puedan generar kingmaking o que haya mas margen de actuación. Por ejemplo los juegos de roles ocultos suelen ser mas grupodependientes y si el personal no está predispuestos la partida puede salir rana. En este caso ocurre algo así. Luego hay excepciónes como La Resistencia o Secret Hitler, que, siendo juegos sociales, la dependencia del grupo no es tal porque delega el flujo de información a algo puramente mecánico. No se si ofreciendo algo de información en el intercambio o algo similar podría darle mayor profundidad al juego. La cosa es que eso, es demasiado simple para ser un peso medio pero tampoco es un filler. Estos serían sus defectos para mí.

  2. Mira que me gustan tus reseñas, coincidimos bastante en gustos, sería un placer que me dieras un repaso a TTA, por decir alguno, eso sí.. 73 + 5 no son 77, imagino que es una errata o bien en el total o en el desglose 😛 (sí, tengo ese puñetero toc, siempre encuentro faltas en los textos, he de decir que es algo que me encanta, casi un fetiche).

    Hoy lo voy a comprar de segunda mano, desde que lo ví hace años anunciado en Essen lo he querido tener, pero en español me parecía un precio desorbitado el precio, entiendo todo el tema de impuestos y demás, pero jolio, 55 bolos por 4 cartones.. Lo mismo le pasaba a Castillos del Rey loco Luis, muy caro para 4 cartones, aunque creo que éste ha bajado bastante de precio.

    En fin, espero disfrutarlo tanto como las ganas que he tenido de tenerlo este tiempo.

    Un saludo!

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