Reseña: Kitty Paw

Introducción

¿Qué pasa cuando siete gatitos encuentran unas cajas de cartón? Pues que empiezan a esconderse y a jugar a lo loco.

Portada

Así de directo se nos presenta este Kitty Paw, un diseño de Aza Chen (Cat Tower, Cat Box, Doggy GO!). El juego fue publicado en 2015 por Li-He Studio en una edición en chino, japonés e inglés. Posteriormente ha sido licenciado en numerosos países. De las ilustraciones se encarga el propio autor.

En nuestro país se encuentra editado por Second Gate Games, aunque el juego es completamente independiente del idioma. Permite partidas de 2 a 4 jugadores, con una edad mínima sugerida de 6 años y una duración aproximada de entre 15 y 30 minutos. El precio de compra recomendado es de 19,95 €. Para esta reseña se ha utilizado una copia de la edición en español de Second Gate Games.

Contraportada

Importante: si ya conoces el juego y/o sólo te interesa mi opinión sobre el mismo, puedes pasar directamente al apartado de Opinión. Los apartados Contenido y Mecánica están destinados especialmente a aquellos que no conocen el juego y prefieren hacerse una idea general de cómo funciona.

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Contenido

Dentro de una caja de cartón de una pieza (tapa abatible) con otra que sirve como seguro, de dimensiones 13×12×4 cm. (caja cuadrada pequeña similar a Bar Bestial o Piko Piko el Gusanito), encontramos los siguientes elementos:

  • 28 Losetas de Gato
  • 60 Cartas (56×87 mm.):
    • 4 cartas de Caja
    • 8 cartas de Escondite
    • 48 cartas Kitty
  • Reglamento
Contenido

 

Mecánica

En Kitty Paw los jugadores deben componer unas estructuras en perspectiva isométrica con gatitos cúbicos. Estos gatitos pues, admiten 12 posiciones (6 orientaciones por ambas caras). Al comienzo de cada ronda se revelan una serie de cartas de objetivo y, dado el pistoletazo de salida, cada jugador escogerá una de ellas e intentará componer la figura de forma correcta lo antes posible. El que lo consiga anotará los puntos indicados, y el que no, restará los puntos que se muestran en el dorso de la carta. Así hasta que un jugador complete con éxito cinco cartas o se agote el mazo.

 

Conceptos Básicos

En primer lugar, tenemos las Losetas de Gatos. Se tratan de losetas con forma cubica en perspectiva isométrica a doble cara, por una aparece el gatito despierto y por otra aparece dormido. Así pues, cada loseta admite doce posiciones (seis orientaciones por cada una de las dos caras). Cada jugador dispondrá de un set de losetas de gato, aunque todas se encontrarán entremezcladas en el centro de la mesa. Si a un jugador le faltase alguna pieza es porque otro se ha confundido al tomar alguna que no le correspondía.

Losetas de Gato

Cada jugador dispondrá, además, de una Carta de Caja, donde deberá depositar una de las losetas anteriores en una orientación específica, tanto la carta de caja (que admite dos posiciones según la cara) y la loseta de gatito.

Cajas

El objetivo principal de los jugadores será conformar unas estructuras mediante las losetas anteriores. Estas estructuras vienen especificadas en las Cartas de Kitty, que muestran las losetas anteriores dispuestas de cierta forma junto a la caja y el gatito apartado que debe colocarse. Los jugadores deberán conseguir esa misma estructura lo antes posible. Además, la carta muestra una cantidad de puntos de victoria que el jugador obtendrá si completa la estructura, mientras que su reverso una cantidad de puntos negativos que el jugador perderá en caso de no completarla a tiempo. Las cartas están organizadas por niveles de dificultad según su color (azul: fácil, verde-amarillo: nivel medio, y rosa: nivel difícil).

Cartas de Kitty

Por último, existen unas Cartas de Escondite que muestran a gatos metidos en cajas de los que solo puede apreciarse una de las caras. Estas cartas funcionarán como las mismas losetas de gatito para ciertos objetivos, con la complicación añadida de que los jugadores deberán encontrar dicha carta entre las que se encuentran sobre la mesa formando un circulo.

Gatos Escondidos

Con esto tenemos suficiente.

 

Preparación de la Partida

  1. Por cada jugador presente en la partida se coloca un set de gatitos en el centro de la mesa.
  2. Se mezclan las cartas de gato y se disponen bocabajo alrededor del suministro de gatos.
  3. Cada jugador recibe una carta de caja de gato.
  4. Se separan las cartas de objetivo según su color y se mezcla cada mazo por separado. De los mazos de nivel medio hay que escoger cual se usará en la partida, devolviendo el otro a la caja. Por último, se apilan los mazos de cartas, con el de nivel difícil debajo y el de nivel fácil arriba.

¡Ya podemos comenzar!

Partida Preparada

 

Desarrollo de la Partida

Una partida de Kitty Paw consta de un número indeterminado de rondas hasta que se cumple la condición de finalización.

En cada ronda se procede de la siguiente forma:

  1. Se revelan las 4 primeras cartas de kitty formando una fila.
  2. Los jugadores estiran su mano sobre el centro de la mesa, chocan sus puños y gritan ¡Kitty Paw! para dar el pistoletazo de salida.
  3. Cada jugador debe tomar una de las cartas de kitty disponible y colocarla frente a sí.
  4. Ahora, de forma simultánea, los jugadores intentan completar la estructura de la carta de kitty escogida, cumpliendo las siguientes normas:
    • Un jugador solo puede tener una ficha de gato en sus manos. Debe colocarla en su estructura o devolverla a la zona central antes de tomar otra.
    • Si en la carta de kitty aparece un gato escondido en una caja, el jugador debe localizar dicha carta volteando las cartas de escondite de una en una y volviendo a dejarlas bocabajo en caso de no ser el gatito buscado. Una vez localizado, funciona como una loseta de gato normal.
  5. Cuando un jugador crea que ha completado su estructura debe decir ¡Miau! El resto de jugadores deben de dejar de colocar losetas y chocar con el ese jugador su puño. El último jugador en hacerlo sufrirá la penalización de la carta de kitty, volteándola y colocándola en su pila de cartas.
    • Esta norma no se aplica en partidas a 2 jugadores.
  6. El resto de jugadores comprueba si han completado adecuadamente sus cartas de kitty. En caso afirmativo, la colocan bocarriba en su pila de cartas, mientras que si no lo han conseguido la colocarán por el lado con el valor negativo.

Con esto finalizaría la ronda. Para preparar una nueva ronda, se deben devolver las losetas de gatito al centro de la mesa, además de barajar las cartas de escondite volviendo a colocarlas formando un circulo.

Detalle de Patrón

 

Fin de la Partida

La partida finaliza cuando un jugador acumula 5 cartas completadas o bien el mazo de cartas se agota. Los jugadores sumarán los puntos de las cartas completadas y restarán los de las cartas no completadas. El jugador con más puntos de victoria será el vencedor. En caso de empate, los jugadores empatados juegan rondas de desempate.

 

Variantes

Cartas de Objetivo Mezcladas: se mezclan todas las cartas de kitty sin ordenarlas previamente, de forma que en cada ronda pueden aparecer cartas de distintos niveles.

Penalizaciones

 

Opinión Personal

Juegos de mesa y gatitos… Creo que no hace falta decir nada mas ¿verdad? En la era en la que Internet está dominada por los adorables felinos, es normal que un juego con este aspecto resulte atractivo de primeras, casi sin saber de qué va. Menos mal que aquí llega vuestro tochorreseñador predilecto para desgranar minino a minino lo que nos encontramos en este Kitty Paw.

Kitty Paw es un nuevo juego de puzles de estos que tan de moda se pusieron a raíz del éxito de Patchwork (aquí su tochorreseña). Juegos en los que los participantes deben intentar componer un patrón con piezas de la forma más eficiente o veloz posible (depende del diseño). En este caso el objetivo de los jugadores será agrupar losetas con gatitos formando un determinado patrón especificado en una carta que tomaremos al comienzo de la ronda.

Aquí el detalle fundamental y que lo diferencia de otros juegos es que en vez de tener que pelearnos con piezas en dos dimensiones, en este caso nos encontramos con ilustraciones en perspectiva isométrica (culturilla: es una representación en dos dimensiones de volúmenes en la que los tres ejes ortogonales forman ángulos de 120 grados entre sí). ¿Qué implica esto? Pues, de entrada, que cada pieza admite doce posiciones (seis giros por cada cara), así que no solo habrá que ser el más rápido componiendo la estructura, sino que tendremos que respetar la cara y la orientación de cada gatito. Algo que, a priori, no parece especialmente complicado pero que, en el fragor de la batalla, es relativamente fácil cometer pifias.

Detalle de Caja

Y es que desde que se da el pistoletazo de salida, se desata un vendaval de manos intentando encontrar el gato adecuado para ir componiendo la estructura. Un sistema que ya hemos visto en otros juegos, siendo el más destacado Galaxy Trucker (aquí su tochorreseña), aunque en el juego del gran Vlaada Chvátil está alocada composición simultánea era el primer paso de un diseño de más enjundia.

Quiero remarcar lo importante de la perspectiva isométrica a la hora de interpretar los patrones, ya que nuestra mente nos jugará malas pasadas. Más de una ocasión estaremos convencidos de tener correctamente orientado un gatito y cuando revisemos si el patrón está correctamente conformado nos llevaremos una sorpresa.

Pero, a pesar de que me parece un diseño entretenido, cojea en algunos aspectos. El primero es que, como juego infantil, no consigue igualar el nivel de los jugadores cuando tenemos adultos y pequeños en la partida. Salvo que nos dejemos ir, lo normal es que los que mejor visión espacial y rapidez de manos posea se lleve la mayoría de rondas.

Detalle de Carta de Kitty

Por eso me parece fundamental jugar con la variante de mezclar las cartas y que los jugadores puedan modular la dificultad en cada ronda dependiendo de lo que salga. Es cierto que sobre cartas de una misma categoría ya hay cierto desnivel, pero no el suficiente para subsanar el problema mencionado.

La rejugabilidad va a venir por el revanchismo entre los jugadores, pues, tras un par de partidas, el juego no tendrá más que ofrecernos. Y, como ya he dicho, puede ser frustrante si el nivel de los jugadores es desigual.

En cuanto a la escalabilidad, como en cualquier juego de este tipo, lo mejor es disponer del máximo de competidores en la mesa para una mayor algarabía y propensión a los fallos. A dos jugadores, como haya un dominador, la partida puede ser un aburrido paseo militar. Algo que ya ocurría en el famoso Ubongo (aquí su tochorreseña). De hecho, podríamos decir que la mayoría de males del juego con piezas de tetris están presentes en Kitty Paw.

Detalle de Gato Escondido

El otro problema que le encuentro es el del apilamiento de las losetas. Y es que en los objetivos de mayor nivel los jugadores deben solapar losetas para conformar el patrón como si realmente los cubos estuviesen pegados. En los niveles fácil y medio, las losetas se colocan adyacentes entre sí, pero en el nivel más complejo, se aplica al límite la perspectiva isométrica, de forma que las caras visibles desde un determinado ángulo deben aparecer unidas. Esto implica que hay que colocar las losetas solapándose y claro, al tener un grosor generoso, es difícil mantener la estructura “plana”. Es cierto que eleva el nivel de dificultad ya que implica crear el patrón en profundidad, pero parece como si la idea se hubiese desarrollado con losetas de papel, donde el grosor no afecta, y al pasar a losetas de cartón, no se consigue el efecto deseado.

Y ya que estamos, hablemos del nivel de producción. No se puede decir que se haya escatimado en gastos a la hora de producir Kitty Paw. Las losetas son de un cartón de gran calidad, con un corte limpio (ya vienen destroqueladas) y unas cartas de tamaño estándar americano con un gramaje más que generoso, textura lisa y una respuesta elástica envidiable. Además, como las cartas apenas se tienen en mano y son visibles, no es necesario el enfundado. Mención aparte merece la caja, con un llamativo formato en el que se muestran dos solapas con forma de orejas de gato y una caja principal que, siendo de una pieza y abatible, se encaja en un pequeño estuche que mantiene la caja perfectamente cerrada. El manual es claro y conciso, no dejando lugar a dudas. Una pena que haber optado por un producto de calidad vaya en contra de la experiencia de juego.

Las ilustraciones son otro de los puntos fuertes del diseño, con un aspecto muy atractivo y que nos llamará la atención en cuanto lo veamos en la estantería o desplegado en mesa. Resulta difícil resistirse a su compra solo por esto. El trabajo del propio autor es digno de mención. Como única pega que le pondría es que la caja no muestra el nombre del juego en ninguno de sus laterales, por lo que localizarlo en la estantería puede no resultar sencillo.

Detalle de Piezas de Gato

Y vamos cerrando ya. Kitty Paw es un simpático juego abstracto apto para todos los públicos que pondrá a prueba nuestra capacidad visual y nuestra agilidad a la hora de conformar patrones. Su principal defecto es que no dispone de mecanismos para igualar el nivel de los jugadores, de forma que aquellos a los que mejor se les dé el juego tendrán una tasa de éxito muy elevada. Es por esto por lo que hay opciones mucho más interesantes. Una pena, porque visualmente es un producto potente y entra por los ojos, aunque el nivel de producción sea, curiosamente, contraproducente, dificultando la conformación de los patrones más complicados. Por todo esto le doy un…

Aprobado

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2 comentarios en “Reseña: Kitty Paw”

  1. Es uno de nuestros juegos familiares favoritos, y de hecho es el que más triunfa cuando lo sacamos con otras familias. El conjunto del juego es precioso y a nuestros hijos les encanta ( y no solo a ellos). De las mejores compras que hemos hecho!!!

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