Reseña: Tally Ho!

Introducción

¿Qué pasa cuando el cazador se convierte en presa? En Tally Ho!, un jugador toma el papel de los cazadores y los leñadores; el otro toma el papel de los zorros y osos. ¡Y ambos tratarán de darse caza entre sí!

Portada
Portada

Así se nos presenta este Tally Ho!, también conocido como Halali! Un juego diseñado por Rudi Hoffmann, autor de otros juegos como Café International (con el que ganó el Spiel des Jahres de 1989) o Ramparts. El juego se publicó por primera vez en 1973 bajo el nombre de Jag und Schlag de la mano de la editorial Spear’s Games. En el año 2000 Kosmos lo añadió a su serie de juegos para dos con el nombre de Halali!, mientras que Rio Grande Games publicó la misma edición bajo el nombre de Tally Ho! De las ilustraciones de estas últimas ediciones se encarga el eterno Franz Vohwinkel, quien, como recordaréis, se encargó de clásicos como Puerto Rico, Ra o Tikal.

El juego no se encuentra publicado en nuestro país, por lo que tendréis que tirar de importación si os queréis hacer con una copia. Afortunadamente, la dependencia del idioma es nula (a excepción del reglamento). Como hemos dicho, se trata de un juego para 2, con una edad mínima sugerida de 8 años y una duración aproximada de unos 30 minutos. El precio de compra recomendado es de 22,5 €. Para esta reseña se ha utilizado una copia de la edición en alemán de Kosmos.

Contraportada
Contraportada

Importante: si ya conoces el juego y/o sólo te interesa mi opinión sobre el mismo, puedes pasar directamente al apartado de Opinión. Los apartados Contenido y Mecánica están destinados especialmente a aquellos que no conocen el juego y prefieren hacerse una idea general de cómo funciona.

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Contenido

Dentro de una caja de cartón de dos piezas (tapa y fondo), de dimensiones 20×20×5 cm. (caja cuadrada mediana tipo Asante o Targi), nos encontramos los siguientes elementos:

  • Tablero (de cartón)
  • 48 Losetas de Bosque (de cartón):
    • 6 Losetas de Zorro con fondo azul
    • 2 Losetas de Oso con fondo azul
    • 8 Losetas de Cazador con fondo marrón
    • 2 Losetas de Leñador con fondo marrón
    • 7 Losetas de Pato con fondo verde
    • 8 Losetas de Faisán con fondo verde
    • 15 Losetas de árbol (caducifolios y coníferas) con fondo verde
  • Reglamento
Contenido
Contenido

 

Mecánica

Halali! es un juego asimétrico en el que uno de los participantes controlará a un grupo de animales carnívoros (osos y zorros), mientras que el otro controlará a un grupo de humanos (cazadores y leñadores). El objetivo de ambos es intentar capturar el máximo de piezas posibles (cada una tiene un determinado valor en puntos). Por supuesto, cada pieza tiene sus peculiaridades, tanto a la hora de desplazarse como a la hora de comer. La gracia está en que todas las losetas comienzan colocadas en el tablero con su anverso bocabajo y los jugadores tendrán que ir revelándolas antes de poder actuar sobre ellas.

 

Conceptos Básicos

Empecemos con el tablero. Este muestra una malla de casillas cuadradas (7×7) sobre la que se colocarán una serie de losetas. Los únicos elementos importantes del tablero son la casilla central (donde aparece la cabaña del guardabosque), única casilla libre al comienzo de la partida, y las casillas centrales de cada lado del tablero, que representan las salidas del bosque por las que los animales y hombres podrán escapar al final de la partida.

Tablero
Tablero

El otro elemento fundamental del juego son las losetas de bosque. Por el reverso son todas iguales, con un fondo verde que las homogeneiza. Por el anverso podemos encontrar diversos animales o personas. Una loseta siempre funcionará como un obstáculo a la hora de realizar movimientos con otras losetas. Las losetas podrán interactuar entre ellas según la relación que mantengan los elementos que ambas muestren.

En primer lugar, tenemos las losetas de humanos, con fondo marrón. Existen dos tipos:

  • Cazadores: muestran a un cazador con un rifle apuntando en una dirección. Su capacidad de movimiento no estará limitada, aunque si su capacidad para cazar otros animales, dependiendo de la dirección en la que esté apuntando.
  • Leñadores: muestran a un leñador apacible con su hacha. Si capacidad de movimiento está limitada a una casilla y no podrá cazar animales, aunque si talar árboles.
Losetas de Hombres
Losetas de Hombres

A continuación, tenemos las losetas de animales carnívoros, con fondo azul. Existen dos tipos:

  • Zorros: su capacidad de movimiento no está limitada, ni para cazar, aunque solo podrá capturar aves.
  • Osos: su capacidad de movimiento está limitada a una casilla, aunque podrá cazar humanos (aves no).
Losetas de Animales
Losetas de Animales

También tenemos las losetas de aves, con fondo verde. Estas losetas pueden ser controladas por ambos jugadores. Se muestran dos tipos: faisanes y patos, sin limitación en su movimiento. La única diferencia entre ambos tipos de losetas es la cantidad de puntos que proporciona al final de la partida.

Losetas de Aves
Losetas de Aves

Por último, tenemos las losetas de árboles, también con fondo verde. Estas losetas permanecen inamovibles sobre el tablero actuando como obstáculos, y solo podrán ser retiradas por leñadores.

Losetas de Arboles
Losetas de Arboles

Y con esto tenemos suficiente.

 

Preparación de la Partida

  1. Se despliega el tablero en el centro de la mesa.
  2. Se mezclan las losetas y se colocan bocabajo sobre las casillas del tablero, dejando libre la casilla central con la cabaña del guardabosque.
  3. Los jugadores eligen bando (carnívoros o humanos). El jugador que controle a los carnívoros (fondo azul) será el jugador inicial.

¡Podemos comenzar!

Partida Preparada
Partida Preparada

 

Desarrollo de la Partida

Una partida a Tally Ho! consta de dos rondas, de forma que cada jugador actúe con ambos bandos. Cada partida ronda de un número indeterminado de turnos alternados entre los jugadores hasta que se da la condición de finalización.

En su turno, un jugador dispone de las siguientes opciones:

  • Revelar una loseta: el jugador escoge una de las losetas del tablero que aun muestre el reverso y la voltea teniendo cuidado de no rotarla.
  • Mover una loseta: el jugador escoge una de las losetas del tablero que tiene permitido mover (su color o neutral) y las desplaza. Mediante este movimiento también se puede retirar una loseta del tablero y añadirla a la pila personal de losetas (puntos al final de la partida). A la hora de efectuar un movimiento se deben tener en cuenta las siguientes normas:
    • El movimiento de las losetas será en línea recta a través de casillas libres (sin otras losetas), tantas casillas como el jugador desee (salvo que esté limitado a una casilla) o hasta que encuentre un obstáculo (otra loseta que no pueda comer o el borde del tablero).
    • Las losetas de color solo pueden ser desplazadas por el jugador que controle dicho color, mientras que las losetas de aves de fondo verde pueden ser movidas por cualquier jugador.
    • No se puede deshacer el movimiento realizado. Es decir, si en un turno desplazamos una loseta a una nueva posición, en el siguiente turno no podemos devolverla a la posición original.
    • No está permitido que una misma loseta neutral sea desplazada de forma consecutiva por ambos jugadores. En otras palabras, si un jugador desplaza una loseta neutral, esta no podrá ser movida en el turno del jugador contrario.

A continuación, se enumeran los tipos de losetas, su capacidad de movimiento y con qué piezas pueden interactuar:

  • Cazador: movimiento sin límites; solo puede capturar losetas si se mueve en la dirección en la que apunta. Puede capturar: osos, zorros, faisanes y patos.
  • Leñador: movimiento limitado a 1 casilla por turno; Puede capturar árboles.
  • Zorro: movimiento sin límites. Puede capturar faisanes y patos.
  • Oso: movimiento limitado a 1 casilla por turno. Puede capturar cazadores y leñadores.
  • Aves: movimiento sin límites. No pueden capturar ninguna loseta.
  • Arboles: no se mueven y, por tanto, no pueden capturar.

El final de la ronda se activa tras el turno en el que se ha revelado la última loseta. Comenzando por el jugador contrario al que reveló la última loseta, cada contendiente disfrutará de 5 turnos (alternados), en los que se sustituye la acción de revelar loseta por la de salir del bosque:

  • Una loseta podrá salir del bosque si, mediante un movimiento valido, es capaz de hacer abandonar el tablero por una de las cuatro salidas (casillas centrales de cada lado) a una loseta de su color. Esta loseta pasa a la pila del propio jugador como si hubiese cazado dicha loseta.

La ronda puede acabar de forma prematura si todas las losetas están reveladas y un jugador no dispone de losetas de su color.

 

Fin de la Partida

Al final de cada ronda los jugadores anotan en número de losetas capturadas, así como los puntos que dichas losetas proporcionan:

  • 10 Puntos por cada loseta de Oso
  • 5 Puntos por cada loseta de Cazador, Leñador o Zorro
  • 3 Puntos por cada loseta de Faisán
  • 2 Puntos por cada loseta de Árbol o Pato

El montante total será la suma de puntos de ambas rondas. El jugador con más puntos será el vencedor. En caso de empate, el ganador será el jugador que más losetas haya capturado entre ambas rondas.

 

Opinión Personal

Hoy toca pasar por el microscopio de las tochorreseñas un juego viejuno, aunque la primera edición en condiciones es mucho más reciente. Un diseño que Kosmos consideró apropiado para su serie para dos jugadores. ¿Tendrá nivel suficiente para ello? Vamos a verlo.

Tally Ho! es un pequeño juego asimétrico para dos en el que cada jugador controlará una serie de losetas con el objetivo de intentar capturar el máximo de estas del rival o neutrales, a la vez que deberá evitar que las suyas sean capturadas.

Zona del Jugador
Zona del Jugador

La mecánica principal es el movimiento entre casillas de las losetas anteriormente mencionadas, teniendo en cuenta las diversas capacidades de cada tipo.

Tras una primera partida a Halali! (me gusta más que Tally Ho! y además es lo que pone mi copia), uno tiene la sensación de que se encuentra ante un título tremendamente azaroso en el que la dama fortuna decidirá quien tiene las de ganar en cada ronda.

En estas primeras ocasiones nos quedaremos con que el desarrollo principal del juego consiste en revelar losetas y rezar para que no sea un movimiento perjudicial para nosotros. Aleatoriedad pura y dura. Tras esto, intentar maniobrar con las losetas como buenamente se pueda para intentar conseguir cuantos más puntos mejor.

Si nos quedáramos en esto, el juego no daría más de sí y no soportaría sucesivas partidas. Afortunadamente, hay bastante escondido tras este simple diseño. En primer lugar, la minimización de riesgos y la evaluación constante del tablero.

Obviamente, cada vez que revelemos una loseta estamos lanzando una moneda al aire, ya que, salvo que estén todas las losetas del rival reveladas, siempre podremos tener la mala suerte de poner en circulación un personaje que beneficie a nuestro contrincante. Pero esto no quiere decir que carezcamos de capacidad de decisión.

En primer lugar, nunca deberemos revelar una loseta que pueda implicar un movimiento de ataque por parte del jugador contrario. Por ejemplo, si controlamos los animales carnívoros, es una jugada temeraria a mas no poder revelar la primera loseta en la dirección en la que apunte alguno de los cazadores que ya estén en juego, ya que, si resulta ser una de nuestras losetas, el siguiente movimiento del contrario será capturar dicha loseta.

Esto provoca que los primeros movimientos sean de descarte, revelando losetas sin capacidad de movimiento para ir aclarando el panorama. Obviamente, llegará un momento en el que habrá que tirarse a la piscina y revelar losetas que puedan interactuar con otras.

Aquí entra la asimetría del juego y el cómo debe actuar cada bando. El jugador que controle a los animales carnívoros debe asumir que se encuentra en una posición de debilidad, ya que únicamente dos de sus losetas son capaces de atacar a los humanos. Además, con un movimiento limitado, así que, o estamos adyacente a algún cazador o leñador, o estas dos losetas de oso no dejarán de ser un blanco apetitoso y con una nula capacidad de amenaza.

Así pues, el jugador que controle a las losetas azules deberá maniobrar para, durante la partida, atrapar tantas aves como pueda a la vez que deberá evitar bajas a manos de su rival. Tampoco debe perder de vista el posicionamiento de cara al final de la partida, ya que salvar a sus dos osos es un botín más que jugoso.

El jugador que controle a los humanos, en cambio, tendrá que jugar al ataque, sabedor de que su capacidad de capturar losetas es muy superior. Sin embargo, no todo iba a ser coser y cantar, ya que las losetas de cazador solo podrán interactuar con otras en la dirección en la que su rifle apunte. Aquí el azar influye doblemente, ya que no solo puede que toque revelar un cazador, sino que encima quede apuntando en la dirección menos oportuna. Lo ideal para el jugador que controla a los humanos es un reparto más o menos equitativo de las direcciones en la que los cazadores apunten, para así poder cubrir el bosque desde varios ángulos.

A su vez, el leñador funcionará como una especie de oso, aunque solo capturará árboles. Parece poco potente, pero hay que tener en cuenta que casi un tercio de las losetas en juego son de este tipo. No hay nada más placentero que un leñador rodeado de árboles que permita al jugador que lo controle acumular puntos mientras su rival se ve obligado a revelar losetas o situarse en posiciones arriesgadas.

Volviendo al tema del azar, lo interesante es enfocarlo desde el punto de vista matemático, más concretamente desde el estadístico. Cada vez que vamos a revelar una loseta podemos saber a ciencia cierta las probabilidades de que sea de un tipo u otro. A medida que el tablero se vaya aclarando estas posibilidades irán modificándose, de forma que siempre podremos tomar riesgos de una forma más o menos controlada, aunque siempre le toca la lotería a alguien, y es posible que revelemos una loseta desafortunada en alguna ocasión.

Por poner un ejemplo. Si controlamos a los humanos, nuestro único temor real será revelar un oso cerca de un cazador o leñador y que estos queden expuestos. En el primer turno, las probabilidades de encontrar un oso en la primera loseta son de 2 entre 48, es decir un 4,2%. Parece poco, ¿verdad? Como es obvio, a medida que vayamos revelando losetas y los plantígrados no aparezcan estos varios aumentarán, así como nuestro temor a encontrarnos alguno de frente. Pero en el momento que alguno haga acto de aparición, las probabilidades se reducirán a la mitad. Vamos, que hay que tener mala suerte para que se dé el caso. No te digo ya dos veces en la misma ronda. Pero ya sabéis como va esto. He visto ruletas en los casinos sacar un valor negro 8 veces consecutivas.

Pero aquí se ha venido a jugar, y, mirándolo por el lado positivo, las probabilidades de que la loseta revelada sea una presa fácil de conseguir son abrumadoramente superiores.

Desde el punto de vista de los animales carnívoros ocurre el efecto contrario. Cada vez que tengamos un cazador revelado, nos lanzaremos como locos a por alguna de las tres losetas ortogonales que no sea aquella a la que el cazador apunta, con la esperanza de que Jackie o Nuca (¿quién no se acuerda de El Bosque de Tallac?) entren en juego y se den un festín con el descuidado humano. Las probabilidades son exactamente las mismas, pero el efecto será el opuesto.

Detalle de Piezas
Detalle de Piezas

De esta forma, en determinados momentos la acción de revelar una loseta puede implicar una perdida, es decir, que, a ratos, tendremos delante nuestra un push your luck. Pero no serán tantas las ocasiones como para remarcar como predominante a esta mecánica. En cada acción de revelar una loseta la suerte influirá notablemente, pero solo en un reducido porcentaje de estas tendremos algo que perder de forma directa.

Así pues, teniendo en cuenta el bando con el que cada jugador actúa, el desarrollo de la partida será una constante evaluación de probabilidades.

Como supondréis, intentar controlar lo máximo posible el orden en el que estas losetas se revelan es capital para hacerse con la victoria. Pero también lo es saber moverse por el tablero una vez que el bosque comienza a despejarse. Aquí es donde verdaderamente comienza la caza y la huida. El jugador que controle a los humanos intentará cubrir ángulos que obliguen a los animales a quedarse cobijados tras obstáculos. Estos, por su parte, si deberán encontrar un resquicio por el cual colocarse en una situación más ventajosa. Todo esto, como ya hemos dicho anteriormente, sin dejar tener presente que va a haber una tanda final de turnos en la que tendremos que optimizar la ganancia de putos rescatando losetas propias.

Así es Tally Ho! o Halali! Un curioso juego que, a pesar de funcionar solo, puede deparar momentos de entretenimiento bastante agradable. No es de los mejores juegos de la serie, pero no desentona. A más de uno le puede resultar seco y/o soso, pero los que disfruten evaluando riesgos y jugársela de vez en cuando pueden encontrar en este título un entretenimiento aceptable.

La rejugabilidad dependerá enteramente de como vayan adaptándose los jugadores a la mecánica y a la evaluación de riesgos. El componente de azar, como ya hemos dicho, es lo suficientemente elevado como para resultar clave en muchas partidas. Pero estas se desarrollan a la velocidad del rayo, por lo que en caso de no tener a la dama fortuna de nuestro lado, podremos reintentarlo de seguido.

Pasemos a la edición. Como suele ser habitual en Kosmos, unas calidades más que aceptable. En este caso nos encontramos únicamente con elementos de cartón, los cuales utilizan un grosor generoso, tanto en tablero como en losetas. El reglamento es claro y no deja lugar a dudas.

Detalle de Tablero
Detalle de Tablero

El arte de Vohwinkel es lo suficientemente atractivo como para disfrazar este abstracto de forma conveniente. Me gustaría destacar el aspecto de los humanos, típicos alemanes, con mejillas sonrojadas y aspecto de haber salido de la taberna para adentrarse en el bosque.

Y vamos cerrando. Halali! o Tally Ho! es un juego abstracto y asimétrico para dos con una importante dosis de suerte. Minimizar riesgos y evaluar probabilidades a la hora de revelar losetas para no regalar puntos al rival. Puede resultar seco y monótono a muchos, pero al menos cumple su cometido. No está mal, pero no lo colocaría en los primeros puestos de la serie para 2 de Kosmos. Por todo esto le doy un…

Aprobado

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