Crónicas Jugonas: Semana 36 del 2014 (01/09 – 07/09)

Buena semana lúdica, que empezó tranquila, pero que fue cogiendo ritmo para acabar con un domingo épico.

Las primeras partidas no cayeron hasta el miércoles, día en el que Sandra y yo echamos un par de partidillas a dos abstractos de mi ludoteca. En primer lugar echamos un par de partidas al Hive, al que Sandra siempre le tuvo algo de manía porque no se le daba especialmente bien. Sin embargo, en la primera partida estuvo concentrada y midiendo sus movimientos, y yo me confié. Ella me bloqueó mi reina colocándome un escarabajo encima, y nos olvidamos los dos (tanto ella como yo) del susodicho. En un momento dado solo quedaba un hueco alrededor de mi reina, pero tardamos en darnos cuenta que bajando al escarabajo Sandra se llevaba la partida. No tardó en caer, por lo que por fin Sandra consigue una victoria a este magnífico juego.

Mi primera derrota al Hive
Mi primera derrota al Hive

Motivado por su gran partida, le dije de echar otra. Esta vez no subestimé a mi rival, y estuve más pendiente de proteger a mi reina. Al final la partida cayó de mi lado, no sin antes pasar momentos de agobio por el acoso de la señorita Sandra.

Mi venganza
¡Venganza!

Como he dicho, jugamos a otro abstracto más, el recientemente adquirido Constructo de Santiago Eximeno. A este solo le echamos una partidita. No tuvo mucha historia, pues Sandra aun no le ha pillado las estrategias (no es que yo sea un experto, pero me adapto más rápidamente a este tipo de juegos). El resultado total de las dos rondas fue 7 a 1 para el que os escribe. Ahora mismo veo a este Constructo como un tres en raya avanzado, con la posibilidad de fastidiar a tu rival. Me encanta.

Preciosidad de abstracto
Preciosidad de abstracto

El jueves quedamos con Isra y Sheila (autores de Cariño, he encogido a los dados) para echar algunas partidillas online. En Boîte à Jeux vimos que habían añadido el Romans Go Home!, recientemente reseñado en este humilde blog, así que decidimos echar una partida rápida (ya que en mesa no dura más de 10 minutos). Sin embargo, la interfaz es horripilante, obligándote a refrescar cada instante, y llevándote al comienzo de la ronda y teniendo que avanzar manualmente hasta alcanzar el momento actual de la partida. Esta no tuvo mucha historia, porque a los dos turnos ya estábamos asqueados y lo úNico que queríamos era acabar rápido. La partida se la llevó Sandra, con una estrategia de ritmo constante pero sin forzar la máquina. Fue la que más fuertes conquistó, sin ser ninguno de ellos especialmente valioso. Yo y Sheila más o menos andamos a la par, aunque a Sheila le quedó un fuerte Legion en la mano que le emborronó la puntuación. Isra hizo una partida desastrosa, acumulando fuertes Legion (para intentar finiquitar la partida antes de tiempo), pero no lo consiguió, y se quedó en números negativos. Resultado final: Sandra vencedora con 18 puntos, yo segundo con 16, Sheila tercera con 12 e Isra último con -1. Si no fuese por la horrenda interfaz, habría molado mucho.

Cadelonios enfurecidos
Cadelonios enfurecidos

Escarmentados, cambiamos de plataforma y nos fuimos a nuestra querida BoardGameArena, donde decidimos echar un Stone Age, al que todos sabemos jugar y no había que explicarlo a nadie. Yo, como viene siendo habitual, fui a una estrategia de cartas, tirando de madera la mayoría de las veces. Desafortunadamente, mis rivales también fueron a por cartas, y no pude potenciar apenas factores. Isra hizo una partida más regular, adquiriendo bastantes edificios, pero sin dejar de lado las cartas. Esto le permitió llegar a la puntuación final con una gran ventaja sobre el resto que nos fue imposible limar. Sandra y Sheila también hicieron una partida regular, pero no tan bien calculada como la de Isra. Shei dejó un poco de lado las cartas y lo pagó en la puntuación final, en la que yo pegué el estirón, pero no fue suficiente para alcanzar el primer puesto. Resultado final: Isra vencedor con 196 puntos, yo segundo con 167, Sandra tercera con 157 y Sheila última con 92. Me faltó arrebatarle alguno de los edificios que se llevó o pillar un par de cartas más. Estuvo cerca.

¡Más madera!
¡Más madera!

El viernes, antes de irnos al cine, estrenamos una de las últimas adquisiciones: Las Vegas de nuestro querido Rüdiger Dorn. Un aparente tira-dados que tiene mucha más chicha de la que aparenta. Jugamos solo Sandra y yo. Es un juego en el que la suerte influye de forma obvia, pero no deja de ser un filler de apuestas para pasar el rato. A dos no tuvo mucha historia, pero seguro que a 4 o 5 jugadores es una pasada. La partida me la llevé yo por gran diferencia. Una combinación de suerte y malas decisiones de Sandra lo permitieron. Resultado final: un servidor se fue a casa con 630.000$, mientras que Sandra solo lo hizo con 360.000$. Palizaca.

¡De casinos!
¡De casinos!

El sábado por la mañana a Sandra le entraron ganas de echar un Tuareg, juego al que estaba invicta tras unas cuantas partidas. Pero, ya que se presentaba la ocasión, yo me había propuesto truncar esa racha. La verdad es que tuve el puntito de suerte a la hora de sacar cartas de tribu que me permitió formar una matriz bastante interesante. Sandra se olvidó completamente de la acción del mercader, esperando que las monedas apareciesen mediante cartas de mercancías, por lo que estuvo bastante limitada durante toda la partida. Y eso que ella comenzó bastante fuerte, sacándome un par de cartas de tribu de ventaja. Pero, debido al tema de las monedas, sufrió un pequeño parón que me permitió adelantarle por la derecha. En la última ronda yo finiquité la partida, construyendo mi último asentamiento, consiguiendo la victoria con 35 puntos, por los 30 de Sandra. Una maravilla de juego de colocación de trabajadores, con ese punto de interacción entre los jugadores gracias al tema de los cruces.

¡Por fin gané!
¡Por fin gané!

El sábado antes de irnos a dar una vueltecita, estrenamos el Jupiter Rescue, cortesía de EGG Games (pronto tendréis la reseña). Ya sabéis que no soy amante de los cooperativos, pero si hay que jugarlos, no tengo ningún problema. En este juego formamos parte de un grupo de androides de rescate que deben salvar a la mayor parte de humanos de una colonia espacial que se ve asediada por creeps (aliens asquerosos). Estos funcionan como una plaga, y van arrasando con el complejo y convirtiendo a los humanos que encuentren a su paso. Nosotros tendremos que intentar contener la invasión e ir salvando a los humanos. La partida comenzó placida, pues los extraterrestres iban entrando con cuenta gotas. Pero llegó un momento en el que los módulos externos comenzaron a destruirse, quedando aquellos en los que la mayoría de humanos se encontraban expuestos a la invasión alienígena. Y aquí empezó nuestro calvario. Ciertos módulos, si son destruidos o conquistados por los bichejos, nos hacen perder acciones y/o cartas, por lo que, debido a esto, llegamos a los últimos turnos sin apenas acciones ni cartas en la mano, moviendo a los humanos a paso de caracol. Finalmente, el azar quiso que todos los módulos de control y energía fuesen destruidos, finiquitando la partida. No lo conseguimos. Está entretenido, aunque echo en falta que los alienígenas no puedan moverse. Le habría dado aún más emoción.

¡Malditos creeps!
¡Malditos creeps!

Y, finalmente, llegamos al domingo, plato fuerte de la semana. José Luis se quedó de Rodríguez en casa, por lo que le propusimos venirse a casa a echar unas partidillas. La semana pasada me quedé con el gusanillo del Nations en el cuerpo, así que llegó el momento de echar una partida en condiciones a mi copia de Through the Ages. Simplemente impresionante. Fueron cuatro horas intensas que se nos pasaron volando. Respecto a la partida, todos tuvimos nuestros momentos de agobio. A mí me pasó que en un momento dado producía una cantidad brutal de recursos, pero no los suficientes de comida, por lo que apenas tenía margen de maniobra para poder hacer crecer mi civilización. Tuve que renunciar a mi ejército para poder avanzar, lo que facilito a Sandra y José Luis venir a pegarme palos en forma de agresiones. En las últimas rondas logré pegar grandes saltos gracias a la investigación. Sandra por su parte se bloqueó igualmente con la comida, y hubo un momento en el que no tenía margen para crecer. Decidió aprender tecnologías de granjas para olvidarse de ese problema. Por su lado, José Luis hizo una partida mucho más regular, potenciando su ejército especialmente, para evitar sorpresas de última hora y aprovechar muchos de los eventos que iba introduciendo en el mazo. Se centró en edificios urbanos y no edificó ni una maravilla. Ni le hizo falta. Sandra se construyó la Sagrada Familia, un generador de puntos increíble al final de la partida. Esto, unido a la tecnología de arquitectura aprendida y a sus poderosas minas, podía ir metiendo en cada turno unos cuantos niveles, de forma que al final de la partida le otorgó nada más y nada menos que 48 puntos. José Luis, temiendo una remontada, en la última ronda agredió a Sandra con su poderoso ejército, restándole 7 puntos de cultura que, a la postre, se antojarían vitales. Solo hay que echarle un ojo al marcador final para darse cuenta de ello: José Luis vencedor con 202 puntos, Sandra segunda con 194, y yo tercero con 172. Grandiosa partida. Disfrutamos como enanos.

Tanto remar para al final quedarme tan lejos
Tanto remar para al final quedarme tan lejos

En medio de la partida anterior llegaron a casa Silvia y Nico, que se quedaron esperando a ver el desenlace. Después de cenar sacamos el Carcassonne para echar una partidita ligera. Resultó un mapa bastante concentrado, con muchas ciudades pequeñas y un gran pasto central que otorgaba una gran cantidad de puntos. Silvia y Nico fueron los que más anotaron durante la partida, mientras que los demás nos quedamos un poco rezagados. Yo me las deseaba muy felices, pues gracias a un claustro colocado estratégicamente, convertía las dos granjas principales en una, y yo era el que poseía la mayoría. Pero Silvia logró igualarme, teniendo que compartir la puntuación al final, dándole la partida. Resultado final: Silvia vencedora con 97 puntos, Nico segundo con 65, yo tercero con 59, José Luis cuarto con 58 y Sandra última con 36 puntos. El siempre socorrido Carcassonne.

Pena de ese pasto final. Habría sido una victoria para Nico
Pena de ese pasto final. Habría sido una victoria para Nico

Y con esto finaliza esta semana. Espectacular partida al Through the Ages el domingo. Hay que repetirla. A ver qué tal se presenta esta nueva semana.

14 comentarios en “Crónicas Jugonas: Semana 36 del 2014 (01/09 – 07/09)”

  1. Buenos días!

    No confundamos los términos, es bien sabido que tienes media partida ganada al Stone Age si PUEDES comprar las cartas verdes. Cuando llegaba mi turno no podía comprar cartas, porque las baratas ya estaban compradas y para las caras no tenía recursos ya que los dados virtuales me dieron completa y absolutamente de lado. Si eso dados hubieran tenido 0 creo que me habrían salido. Mis tres primeros turnos fueron como 4º,3º y 2º jugador lo cual no ayuda. Y fui a remolque.
    Con respecto a la partida del Romans go home! Siendo sinceros, no nos enteramos de mucho la interfaz no ayudaba nada, y aún así yo creo que es un juego que gana en físico. Al igual que Stone Age.

    Un saludín!

    Responder
    • Yo he ganado muchas partidas pasando de las cartas verdes. Y no te quejes por los turnos, que el que empezó último fui yo! xD

  2. Igual me equivoco, pero veo muchas cartas de tácticas militares encima de la mesa en el Through the ages (que gran juego! 🙂 ) Creo que solo se puede tener una carta de táctica en juego…

    Responder
    • Todo es posible! Era nuestra primera partida completa y 100% seguro que hemos hecho mas de una cosa mal 😛

      Voy a comprobarlo!

    • Son cosas que pasan, sobre todo las primeras partidas. Yo he jugado un montón de veces y aun hay cosas que me equivoco.

    • Confirmado! Solo se puede tener una carta de táctica en la mesa. Si se juega una nueva, hay que descartar la antigua.

      Además, de regalo, conquistamos territorios usando unicamente bonos, cosa que tampoco se puede hacer 😛

  3. Estoy seguro que el de Las Vegas de Rudiger Dorn me gustaría, porque me suelen ir los juegos de dados y porque me suelen ir tb los juegos de este autor. Doble motivo para q le tenga cada vez más ganas. Aunque qué leches! si no tengo este juego a dia de hoy es de chiripa! hace unos meses hice un pedido y se salió de la cesta justo al final, pero igual cae prontito xD

    Saludooooos!

    Responder

Deja un comentario