Primeras Impresiones: Battlestar Galactica

Hace un par de semanas vino un colega con su flamante copia de Battlestar Galactica a casa. Llevaba tiempo planeando una partida y ese día se alinearon los astros, de forma que logramos llegar a seis jugadores, un numero bastante adecuado.
Para aquellos que no conozcáis el universo de Battlestar Galactica, hablar un poco de en qué está basado el juego. Se trata de una serie de ciencia ficción de producida a finales de los años 70, que fue reversionada en otra serie que se comenzó a emitir en el 2003. En ambas el hilo argumental principal es el mismo: en una galaxia lejana los humanos viven en unos planetas establecidos en colonias. Estas se encuentran al comienzo de las series en un armisticio con los Cylons, una raza de robots. Pero la tregua se rompe cuando los Cylons atacan por sorpresa a las doce colonias, aniquilando casi por completo a la raza humana. De hecho, solo quedan unas pocas naves que logran sobrevivir al holocausto. Entre ellas, la Battlestar Galactica, la única de tipo militar. La humanidad tendrá que luchar por mantenerse unida para encontrar un nuevo hogar. Eso si los Cylons no acaban con ellos antes. La diferencia más importante entre ambas series es que los Cylons, en la serie moderna, son creación de los humanos y se rebelaron contra ellos. Posteriormente evolucionaron, llegando a tener modelos que a simple vista parecen humanos corrientes, por lo que logran infiltrarse con suma facilidad.
Grande Bill Adama, imponiendo desde la portada
Grande Bill Adama, imponiendo desde la portada
Bien, el juego está basado completamente en la serie moderna, tomando el arte directamente de ella. En él, cada jugador tomará el papel de uno de los personajes de la serie. Pero cuidado, entre ellos puede haber Cylons que estarán esperando la más mínima oportunidad para desbaratar los planes de los humanos y llevarlos hasta la extinción.

Como habréis supuesto, se trata de un juego semicooperativo con roles ocultos. Además tenemos un motor de cartas que será el que haga avanzar la partida. El objetivo de los humanos es alcanzar Kobol sanos y salvos, tras realizar una serie de saltos sin haber sido destruidos y con suficiente combustible, población, alimentos y moral. Pero ahí estarán los Cylons, que inicialmente se encontrarán infiltrados entre los jugadores, con la misión de evitar que los humanos consigan su objetivo.

Al principio de la partida se reparten los personajes y cada jugador recibe las cartas de lealtad (que son las que definen a que bando pertenecen). A mitad de la partida se vuelven a entregar otra tanda de estas cartas, por lo que personajes que al principio podían parecer humanos, se revelan como Cylons. Nuestro personaje, además tendrá unas características propias, que se traducen en una acción especial y en cinco cartas de uno de los cinco tipos que hay. En su turno, cada jugador robará dichas cartas, se moverá por la nave y realizará una acción (de su carta o de la estancia en la que se encuentre). A continuación, robará una carta de crisis y entre todos deberán intentar resolverla. Estas cartas de crisis plantean situaciones comprometidas para la tripulación, que en caso de no ser completadas supondrán daños a alguno de los elementos vitales. La forma de resolverlas es bastante curiosa. Las cartas que tienen los jugadores en sus manos tienen un valor y un color. A la hora de resolver una carta de crisis, esta indica que colores son válidos y el valor mínimo para resolverla adecuadamente. Cada jugador aportará tantas cartas como crea necesarias y se robarán dos al azar de un mazo habilitado para el efecto. Será este el momento en el que los Cylons malmeterán, introduciendo cartas que perjudiquen en vez de beneficiar. Pero como se hace en secreto, no sabremos quien ha sido y tendremos que ir jugando con cabeza para intentar descubrir quiénes son los que están en nuestra contra. Por otro lado, si somos Cylon, tendremos que entorpecer estas resoluciones de cartas de crisis, pero sin que sea demasiado descarado, porque los jugadores saben que tipos de cartas podemos tener en la mano (ya que estas vienen indicadas en nuestra ficha de personaje). Si la carta se resuelve con éxito, hay una bonificación y, opcionalmente, un salto de Galactica. Si no, ocurre una desgracia, que pueden ser de diversos tipos: aparición de naves Cylon, reducción de elementos vitales, etc. Cuando un Cylon se revela, este muere en Galactica y renace en la nave Cylon, desde la que puede seguir jugando, pero ya solo realizando acciones que van en contra de los humanos.
¡Que de Vipers y Riders Cylon por el tablero!
¡Que de Vipers y Riders Cylon por el tablero!

Sobre la partida, como ya leísteis en su día en las crónicas correspondientes, esta fue un poco caótica, ya que el dueño del juego no venía con las normas bien aprendidas, surgieron muchas dudas y tuvimos que estar constantemente consultando el manual. Impagable el momento en el que todos los participantes nos enteramos de que ni había visto la serie, ni sabía de qué iba ni nada. Simplemente tenía el juego y quería estrenarlo. Pero la sensación general fue que se trata de un juegazo. Sobre todo a mí que la serie me encanta (la he visto dos veces).

Es de este tipo de colaborativos que me gustan, ya que dividen al grupo en dos, uno en minoría pero que juega con la baza de la infiltración, y otro intentando encontrar a los traidores e intentar cumplir el objetivo. El ambiente de la serie está perfectamente adaptado, y sientes que realmente te encuentras en Galactica intentando llevar a lo que queda de la humanidad hasta Kobol. Mucha interacción entre los jugadores. Eso sí, se notó que era la primera partida prácticamente de casi todos los jugadores. Nos gastamos muchas cartas en eventos que no eran tan graves y cuando quisimos reaccionar, había turnos en los que directamente era sacar la carta y perder, porque tocaba alguna con colores que solo tenía 1 o 2 jugadores y era supercomplicado resolverla. Además no aprovechamos apenas las opciones que nos ofrecían las naves, tanto la Galactica como la Colonial One. Supongo que nos dejamos muchas cosas sin utilizar, de ahí que tuviésemos la sensación de que esos errores iniciales los pagamos caros.

Lo tenía en mi lista de deseos, pero, a raíz de haberlo probado, ha subido muchos puestos. Si tenéis la oportunidad de echar una partida, no lo dudéis. Y si os gustó la serie, jugarlo (incluso tenerlo) se convierte en algo prácticamente obligatorio.

4 comentarios en “Primeras Impresiones: Battlestar Galactica”

  1. Recomendadísimo. Yo llevo ya ni recuerdo cuántas partidas (más de treinta imagino) a Galáctica y a su Expansión: Pegasus y, si hay tiempo para poder jugarlo (es bastante largo) es uno de los mejores juegos que he probado.

    Los vaciles con "Tu calla, que eres un puto cylon" continúan incluso hasta después de la partida. Me encanta no solo el aspecto de la infiltración de los Cylon si no las múltiples tomas de decisiones que hay que hacen que hasta los propios jugadores humanos se enfrenten entre sí intentando convencer a los demás de qué deben hacer.

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    • Es muy entretenido. Obviamente tienen que gustarte este tipo de juegos (roles ocultos) y que el grupo se meta en la historia, si no puede llegar a aburrir 😛

      Muchas gracias por comentar!!

    • No he probado el Dead of Winter, pero los amantes del genero tienen a ambos enbun buen lugar. No soy el mas indicado para aconsejar en este sentido, pero yo me quedaría con Galactica. Ademas hay muchas expansiones. Saludos!

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