Reseña: Ticket to Ride: Märklin

Hay títulos en este mundo de los juegos de mesa que dejan huella. Juegos normalmente válidos para cualquier edad y cualquier tipo de jugadores, que permiten sacarlo a la mesa casi en cualquier ocasión y que suelen servir como referencia a la hora de introducir a posibles nuevos adeptos en el universo lúdico. Colonos de Catán o Carcassonne son los grandes exponentes de este concepto. Pero hay una tercera franquicia que rivaliza, tanto en peso de la marca como en cantidad de versiones y expansiones publicadas. Y no es otra que ¡Aventureros al Tren!, Ticket to Ride en la lengua de Shakespeare.

El primer ¡Aventureros al Tren! es un diseño de Alan R. Moon y fue publicado en 2004 por Days of Wonders. A raíz del gran éxito obtenido, han ido surgiendo diversas expansiones y revisiones del concepto, siendo el título en el que se centra esta reseña una de ellas: Ticket to Ride: Märklin, publicado en 2006 por la misma editorial.

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Crónicas Jugonas: Semana 45 del 2013 (04/11 – 10/11)

Semana lúdica dividida en dos partes muy diferenciadas. Los primeros días no hubo apenas oportunidad de jugar a nada, pero a partir del viernes ha sido un no parar.

Pues eso, el viernes quedamos con los chicos de Juegos de la Mesa Redonda para echar nuestra típica partidita semanal. Además de Aarón y Alejandra, también se incorporó a la partida Alex, lector habitual de estas crónicas y hoy protagonista destacado. Decidimos que era un buen día para freírnos neuronas, y decidimos jugar un Caylus. Para Sandra y para mí era la primera vez que jugábamos con el máximo número de jugadores posible (hasta ahora solo habíamos jugado a partidas de dos), y lo notamos demasiado, pues estábamos acostumbrados a poder desarrollar nuestros planes de manera más o menos asequible, cosa que, obviamente, no ocurrió en esta partida. A 5 jugadores el estrés alcanza cotas hasta ahora desconocidas para mí. Entre una acción y otra ha cambiado tanto el panorama que hay que hilar muy fino en cada acción para no cometer fallos. Y cada error vale su peso en puntos de victoria. Destacar que Aarón se dedicó a acumular dinero para luego mover el Preboste a saco y fastidiar al resto de jugadores (especialmente a mi). Yo no logre construir apenas en el castillo, lo que me lastró bastante a lo largo de la partida. Me centré en obtener favores y residencias. Logré construir un monumento (el único de toda la partida) que me permitió alcanzar la cabeza en la recta final, pero un error de cálculo impidió que pudiese construir en el castillo en el último turno, lo que me sustrajo 4 puntos. Alex fue sin duda quien mejor se manejó en la partida, llevándose la victoria de forma clara con 61 puntos. Aarón, a pesar de haberse dedicado no dejar progresar al personal, alcanzó un sorprendente segundo puesto con 48 puntos. Yo, gracias a mis errores garrafales quedé en tercera posición con 46 puntos. Alejandra quedó carta con 40 puntos y Sandra en última posición con 33.

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