Reseña: Bajo las Hojas
Introducción
Si logramos mantener nuestro jardín saludable y diverso, se llenará de vida y se convertirá en un refugio para fascinantes criaturas. Los colibríes y las abejas son los primeros en llegar, llenando el aire con color y movimiento. Pero si nos detenemos a observar con más atención descubriremos un mundo oculto y desconocido: habitantes diminutos abundan en los hongos, charcos y follaje. Viven bajo nuestros pies, pasando desapercibidos… hasta que decidimos observar Bajo las Hojas.

Así se nos presenta Bajo las Hojas, un diseño de Trevor Benjamin y Brett J. Gilbert (Great Plains, Mandala). Publicado por primera vez en 2025 por Fractal Games en una versión en inglés y español. De las ilustraciones se encarga Paulina Victoria (Mahé, Big or Bang).
Se encuentra publicado en España por Rocket Lemon Games (las cartas de patrones muestran sus efectos de forma textual, además del reglamento). Permite partidas de 2 a 4 jugadores, con una edad mínima sugerida de 8 años y una duración aproximada de entre 25 y 40 minutos. El precio de venta al público es de 24,95€. Para esta reseña se ha utilizado una copia de la versión en español de Rocket Lemon Games, que la propia editorial nos ha cedido amablemente.

Importante: si ya conoces el juego y/o sólo te interesa mi opinión sobre el mismo, puedes pasar directamente al apartado de Opinión. Los apartados Contenido y Mecánica están destinados especialmente a aquellos que no conocen el juego y prefieren hacerse una idea general de cómo funciona.
Contenido
Dentro de una caja de cartón de dos piezas (tapa y fondo), de dimensiones 23×16×4,5 cm. (caja rectangular mediana similar a Arigatō), encontramos los siguientes elementos:
- 50 Losetas de Jardín (de cartón)
- 4 Losetas Iniciales (de cartón)
- 16 Cartas de Habitantes (4 de cada tipo)
- 20 Fichas de Habitantes de las Hojas (de madera)
- 20 Fichas de Habitantes de los Charcos (de madera)
- 20 Fichas de Habitantes de los Hongos (de madera)
- 48 Fichas de Colibrí (de madera)
- 56 Fichas de Abeja (de madera)
- 10 Fichas de Abejas x3 (de madera)
- Bolsa (de tela)
- Reglamento

Mecánica
Bajo las Hojas es un juego donde cada participante debe construir un jardín saludable y diverso para atraer a colibríes, abejas y fascinantes habitantes ocultos. A lo largo de 12 rondas, los jugadores alternan turnos divididos en dos fases: la colocación de una loseta de jardín y la posible llegada de nuevos seres. En la primera fase, se elige una de las tres losetas del mercado para posicionarla en una cuadrícula personal, pudiendo rotarla o voltearla para hacer coincidir colores y charcos. Durante la segunda fase, se verifica la atracción de criaturas: las abejas llegan a sectores de tres o más terrenos del mismo color recién formados, mientras que los colibríes anidan en losetas cuyos terrenos estén totalmente polinizados o formen líneas de tres losetas con otros colibríes. Finalmente, se pueden descubrir habitantes de las hojas, los charcos o los hongos al cumplir patrones geométricos específicos detallados en sus cartas. Al agotarse las losetas, se suman todas las fichas acumuladas, otorgando puntos extra por mayorías de cada tipo de habitante; quien logre la mayor puntuación será el ganador, utilizando a los colibríes y abejas como criterios de desempate.
Conceptos Básicos
Comencemos por las Losetas de Jardín. Cada loseta de jardín funciona como la unidad básica de construcción y está compuesta por cuatro espacios individuales. Estos espacios pueden contener uno de los cinco tipos de terrenos disponibles (rosa, marrón, amarillo, naranja o morado) o bien un charco, dividiéndose las losetas en dos tipos: aquellas que incluyen un charco (acompañado de un terreno de un color y dos adyacentes de otro) y aquellas que no lo tienen, las cuales muestran un hongo sobre un terreno, otro de color distinto y dos adyacentes de un tercer color. En el centro de cada loseta se encuentra un nido, punto que se considera adyacente a los cuatro terrenos que la conforman. Las losetas están impresas por ambas caras, siendo una el reflejo de la otra, lo que permite al jugador rotarlas y voltearlas libremente antes de colocarlas en su cuadrícula. A la hora de colocarlas, las losetas deberán encajar lado con lado.

Lo siguiente son las Cartas de Habitantes en las que se recogen los patrones o criterios necesarios para atraer a las criaturas más esquivas al jardín. Existen tres categorías diferenciadas: habitantes de las hojas, de los charcos y de los hongos. Al cumplir con el patrón o requisito indicado en la carta activa tras colocar una loseta, el jugador puede reclamar la ficha de habitante correspondiente y situarla en su jardín.

Por último tenemos las Fichas de Animales divididas en tres tipos: abejas, colibríes e habitantes. Estos tres tipos de seres representan la fauna que da vida al jardín y constituyen la base de la puntuación final para alcanzar la victoria. Las abejas son atraídas por los sectores polinizados, que se forman cuando tres o más terrenos del mismo color se conectan de forma continua (ampliar un sector ya polinizado no atrae nuevas abejas); además, su población aumenta si ya existen otros sectores del mismo color previamente polinizados. Los colibríes, por su parte, llegan a las losetas cuyos terrenos están integrados en sectores polinizados, pudiendo acumularse hasta tres por loseta si se logran formar filas o columnas de tres piezas que ya alberguen a estos pájaros. Por último, los habitantes aparecen al satisfacer las exigencias de sus respectivas cartas. Al final de la partida el jugador o jugadores que más habitantes posean en su cuadrícula de cada tipo obtendrán dos habitantes más de dicho tipo. Cada una de estas fichas equivaldrá a un punto de victoria.

Con esto tenemos suficiente.
Preparación de la Partida
- Se reparte una loseta de jardín inicial a cada jugador. En partidas a menos de cuatro jugadores se devuelven las restantes a la caja.
- Se selecciona al azar una carta de habitante del jardín de cada tipo (hojas, charcos y hongos) y se sitúan en el centro de la mesa. El resto de cartas se dejan en la caja.
- Se colocan todas las fichas correspondientes a cada tipo de habitante a un lado de su respectiva carta.
- Se forma una reserva cercana con las fichas de abeja y de colibrí.
- Se introducen todas las losetas de jardín en la bolsa de tela y se mezclan.
- Se retiran de la bolsa y se devuelven a la caja las losetas que no se usarán según el número de participantes: 24/12/0 losetas en partidas a 2/3/4 jugadores.
- Se extraen 3 losetas de la bolsa y se colocan en el centro de la mesa para formar el suministro.
- Se escoge aleatoriamente al jugador inicial.
¡Ya podemos comenzar!

Desarrollo de la Partida
Una partida de Bajo las Hojas se desarrolla a lo largo de 12 rondas. En cada ronda, comenzando por el jugador inicial y continuando en el sentido de las agujas del reloj, cada jugador disfruta de un turno.
En cada turno, el jugador activo debe realizar obligatoriamente los siguientes pasos en orden:
- Colocación de una Loseta de Jardín. El jugador elige una de las 3 losetas disponibles en el suministro y la añade a su zona de juego. Se deben respetar las siguientes reglas:
- Adyacencia. La nueva loseta debe colocarse de forma que al menos uno de sus lados quede completamente adyacente a una loseta ya presente en el jardín.
- Cuadrícula. Las losetas deben formar una cuadrícula regular, evitando que un lado quede adyacente a dos losetas distintas.
- Orientación. Las losetas son de doble cara y pueden rotarse o voltearse libremente antes de ser colocadas de forma definitiva. No es obligatorio que los colores de los terrenos coincidan con las losetas adyacentes.
- Posible llegada de Nuevos Seres. Tras colocar la loseta, el jugador verifica si las nuevas combinaciones de terrenos atraen criaturas a su jardín. Se procede siguiendo este orden:
- Abejas. Si al colocar la loseta se genera un nuevo sector de 3 o más terrenos conectados ortogonalmente entre sí del mismo color (denominado «sector polinizado»), se coloca una ficha de abeja en él. Además, el jugador recibe una ficha de abeja adicional por cada otro sector del mismo color que ya tuviera polinizado en su jardín.
- Colibríes. Una loseta atrae a un colibrí (colocando la ficha en su nido central) cuando todos sus terrenos forman parte de sectores ya polinizados. Adicionalmente, se obtiene un colibrí extra si la loseta forma parte de una fila o columna de 3 losetas que ya tengan al menos un colibrí cada una. No tienen por qué ser tres losetas consecutivas.
- Habitantes del Jardín. Se comprueban las condiciones específicas de las cartas de habitante seleccionadas para la partida (Hojas, Charcos y Hongos).
Tras esto, se roba una nueva loseta de la bolsa que se coloca en el suministro, pasando el turno al siguiente jugador.
Fin de la Partida
La partida finaliza cuando se acaben las losetas de la bolsa y no sea posible reponer el mercado, algo que ocurrirá tras completarse las 12 rondas de juego (cada jugador tendrá 13 losetas en su zona de juego, la inicial más otras doce). Tras esto se procede con el recuento final, donde cada jugador anota:
- 1 Punto por Abeja en su Jardín
- 1 Punto por Colibrí en su Jardín
- 1 Punto por cada Habitante en su Jardín.
- 2 Puntos por cada Tipo de Habitante donde el jugador tenga mayor cantidad de habitantes de dicho tipo. En caso de empate, todos los jugadores empatados obtienen los puntos.
El jugador con más puntos será el vencedor. En caso de empate se recurre a los siguientes criterios:
- El jugador con más colibríes.
- El jugador con más abejas.
Si la igualdad se mantiene, se comparte la victoria.
Opinión Personal
Bueno, aquí estamos una vez más para hablar sobre un nuevo juego que recurre a la tríada de mecánicas más utilizada en los últimos años. Hablo del draft (normalmente abierto), con colocación de losetas y construcción de patrones. Una combinación ganadora en el sentido de que es como la receta de un plato aparentemente sencillo de cocinar como sería una tortilla de patatas.
Es cierto que puedes cometer errores y que el plato se te queme porque tu sartén ha perdido la capa antiadherente, o que hayas tenido la mala suerte de encontrarte con un huevo en mal estado o que las patatas no eran las idóneas, pero lo normal es que, como mínimo, la tortilla de patatas sea comestible y deje a los comensales relativamente satisfechos.
Por contra, es muy difícil encontrarse con una tortilla de patatas que provoque el éxtasis entre quienes la prueban, pues lo habitual es que degusten tortillas con relativa frecuencia a lo largo del año. Es complicado que con una tortilla alguien se sorprenda. Pero la posibilidad existe y no hay que descartarla de antemano, sobre todo si os gustan las tortillas de patatas.

En esta ocasión le va a tocar el turno de pasar por la mesa de este humilde «crítico culinario» a Bajo las Hojas, una propuesta que nos llega de la mano de nuestros amigos chilenos de Fractal Games y que en España ha tenido a bien publicar Rocket Lemon Games. Comprobemos cómo ha quedado de sabor, no sin antes agradecer a la editorial murciana la copia que posibilita la parrafada que ya ha comenzado.
En Bajo las Hojas cada jugador va a intentar componer un jardín lo más atractivo posible con la idea de atraer a seres vivos para que habiten en él. Habitantes como las pequeñas abejas que se encargan de la fundamental polinización, colibríes que danzarán entre los árboles y las flores y otros tipos de seres que buscarán un hábitat adecuado a sus necesidades.
Mecánicamente, como ya he comentado al principio, nos encontramos con un juego que combina draft, colocación de losetas y construcción de patrones. El draft se resuelve sobre un suministro abierto de tres losetas cuadradas, las cuales muestran en su interior cuatro casillas en dos posibles patrones. Por un lado, pueden mostrar una casilla con un estanque, mientras que las otras tres casillas mostrarán dos tipos de terrenos de los cinco posibles (dos casillas ortogonalmente adyacentes entre sí de un color y la casilla restante de otro color), o bien tres tipos de terreno distintos (similar al primer formato, pero cambiando la casilla de estanque por otra casilla de terreno de un tercer tipo y sobre la que encontraremos un símbolo de una seta).
Tras escoger una de las losetas disponibles el jugador deberá desplegarla en su jardín personal, que comenzará con una loseta inicial recibida durante la preparación de la partida, intentando generar la mayor cantidad de patrones con la capacidad de atraer seres. Las losetas pueden voltearse y rotarse libremente, pero deberán conectarse de forma que cada lado de cada loseta encaje completamente con los lados de otras losetas.
Respecto a los patrones que se pueden conformar, comenzaremos con el más sencillo de todos y, probablemente, el más importante, esto es, las abejas. Cada vez que el jugador activo conforme un grupo de al menos tres casillas de un mismo tipo de terreno ortogonalmente conectadas entre sí se considerará que dicho terreno ha quedado polinizado, colocando una abeja sobre una de sus casillas.

Pero no queda ahí la cosa, ya que si el jugador tuviese otros conjuntos de casillas polinizadas del mismo color, se colocará una abeja adicional sobre cada uno de esos conjuntos. De esta forma, para cada tipo de terreno el jugador acumulará abejas en sucesión cuadrática. Así, para un determinado tipo de terreno, el primer conjunto de casillas polinizadas le proporcionará una abeja, pero el segundo subirá el total a tres abejas (una en el nuevo conjunto más una adicional en el conjunto anterior), para el tercero serán seis abejas (una en el nuevo conjunto más una abeja adicional en los dos previos) y así sucesivamente.
Los colibríes, el segundo tipo de ser que se puede atraer, están íntimamente ligados con los conjuntos de casillas de terreno polinizadas. Cada vez que todas las casillas de una loseta pertenezcan a conjuntos de casillas polinizadas, en el centro de dicha loseta se colocará un colibrí. Adicionalmente, siempre que conformemos una hilera de tres colibríes (ya sea en una columna o en una fila y no necesariamente en losetas consecutivas), se colocará un colibrí adicional en la loseta intermedia de esa hilera.
Por último tenemos a los habitantes del jardín, divididos en tres tipos: habitantes de las hojas, habitantes de los estanques y habitantes de los hongos. Cada uno de ellos requerirá un determinado patrón referente a casillas específicas. Así, los habitantes de las hojas requieren patrones concretos respecto a las casillas de terreno, los habitantes de los estanques respecto a las casillas de estanque y los habitantes de los hongos respecto a las casillas con símbolo de seta. A diferencia de las abejas y los colibríes, estos patrones variarán de una partida a otra, ya que depende de unas cartas que indican el criterio a cumplir para conseguir atraer un habitante de cada uno de estos tipos.
La partida va a extenderse a lo largo de exactamente doce rondas, de forma que cada jugador llegará al recuento final con un conjunto de trece losetas (la inicial más las doce que habrá escogido en cada uno de sus turnos). Recuento final en el que simplemente cada jugador sumará el número de seres que habitan en su jardín, con la particularidad de que hay una pequeña mecánica de mayorías para los tres tipos de habitantes de jardín, de forma que el jugador o jugadores con mayor cantidad en cada tipo obtendrá dos habitantes adicionales.
Y no tiene más. Como veis, Bajo las Hojas es un juego relativamente sencillo en cuanto a su premisa. En tu turno coges una loseta, la colocas en su zona de juego e intentas atraer la mayor cantidad posible de seres intentando completar uno o varios de los patrones requeridos.

Seguramente en este punto muchos de vosotros estéis pensando en Cascadia (aquí su tochorreseña) y ciertamente las similitudes son enormes. Es más, tal y como yo lo veo, Bajo las Hojas es un Cascadia a la inversa. La principal diferencia es que en el gran éxito de Randy Flynn los jugadores no solo añaden loseta a su puzle personal, sino que también añaden una ficha de animal, intentando conseguir que esta cumpla lo mejor posible con su patrón, mientras que en Bajo las Hojas lo que los jugadores intentan es cumplir el patrón para atraer una ficha de animal.
Es un cambio muy sutil pero, desde mi punto de vista, con un impacto total. Primero porque la influencia del azar se reduce bastante. Ahora tenemos unas losetas cuyas configuraciones son relativamente previsibles en el sentido de que siempre tienen dos casillas de un mismo tipo de terreno conectadas entre sí, de forma que polinizar un nuevo grupo solo requiere disponer de una o dos casillas libres de ese mismo tipo de terreno a las que conectar la nueva loseta.
En Cascadia, además de tener losetas hexagonales con configuraciones mucho más variadas, teníamos el tema de los animales, lo que complicaba la fase de draft ya que, normalmente, el animal que un jugador quería añadir a su despliegue no estaba asociado a la loseta que más le convenía en ese momento, lo que podía llegar a resultar muy frustrante si el jugador no disponía de piñas para poder «romper» esta asociación.
Segundo porque el recuento final en Bajo las Hojas es tremendamente sencillo. Basta con contar el número de fichas de los distintos tipos de seres de los que disponemos en nuestro jardín y listo. Nada de patrones complejos que cuesta visualizar en el recuento, aunque es cierto que estos patrones deben ser evaluados constantemente durante la partida. Pero bueno, es un trabajo que se puede hacer de forma conjunta y todos los jugadores pueden indicar qué fichas habría que añadir.
Y tercero porque este sistema de patrones permite una interacción más controlada entre los jugadores. Además del draft, que funciona igual en ambos casos, la interacción entre los jugadores dependía de unas mayorías. En Cascadia hay una mayoría por tipos de terrenos, mientras que en Bajo las Hojas hay una mayoría por tipos de seres. Digo que hay más control porque, en general, los jugadores pueden luchar libremente sin sentir que la suerte se lo impide por no disponer de un tipo de loseta adecuado en ese momento.

Es cierto que en la lucha por los seres de los estanques y los seres de los hongos sí que se necesita específicamente una loseta que muestre un estanque o una seta, pero es que todas las losetas muestran un estanque o una seta, así que, potencialmente, una misma loseta puede servir para atraer una o más abejas, uno o más colibríes y uno o más habitantes, tanto de las hojas como de las setas o los estanques (dependiendo de si la loseta tiene una seta o un estanque).
En este último aspecto es donde reside la verdadera potencia de Bajo las Hojas, ya que resuelve de forma más elegante la premisa que planteaba Cascadia. Esto redunda en un desarrollo más ágil, tenso y entretenido. En lo único que pondría a Cascadia por delante es en la «complejidad» del puzle espacial, ya que es más difícil hacerlo bien con losetas hexagonales que con losetas cuadradas.
Pero por lo demás, a mí Bajo las Hojas me parece un diseño muy efectivo. Cada turno es un drama de colocación y adyacencias donde la eficiencia manda por encima de cualquier pretensión de relax contemplativo. Si pensabais que esto era un paseo bucólico para disfrutar con una infusión de Hornimans en la mano, estáis muy equivocados.
En cuanto a la escalabilidad, pues la habitual en este tipo de juegos. Es cierto que a cuatro jugadores la tensión por las mayorías alcanzará su clímax, pero la fluidez de las partidas a dos jugadores es algo a tener en cuenta, además de que el marcaje entre los jugadores será total.
Respecto a la rejugabilidad, Bajo las Hojas resulta satisfactorio en los dos aspectos que impactan en este sentido. Por un lado tenemos variabilidad asegurada gracias a las distintas configuraciones que se pueden conseguir con las cartas de habitantes. Por otro, el nivel de interacción entre los jugadores es el justo y necesario para mantener la tensión a lo largo de los turnos.

Pasemos a la producción. Aquí nos encontramos con unos acabados más que dignos, con un cartón de un grosor y prensado adecuados, unas cartas de gramaje correcto, buena respuesta elástica y textura lisa (no es necesario el enfundado porque las cartas no se tienen en mano) y unos peones para los seres con formas originales y muy adorables. El reglamento está bien estructurado y no deja lugar a dudas.
Respecto a las ilustraciones, el trabajo de Paulina Victoria es más que interesante, con una portada muy colorida llena de seres que resulta muy atractiva y unos elementos que generan un despliegue visualmente bastante armónico, potenciado por la colocación de los distintos peones. Muy buen trabajo.
Y vamos cerrando. Bajo las Hojas es una propuesta que, a pesar de recurrir a mecanicas muy trilladas, consigue resultar fresca y sumamente elegante. La interconexión entre la polinización sucesiva de las abejas y la precisa disposición geométrica de los colibríes genera un puzle dinámico donde cada decisión tiene un peso real en el jardín. Lejos de ser un paseo contemplativo, el juego castiga la falta de previsión y premia una eficiencia milimétrica en la gestión de adyacencias, logrando que la búsqueda de patrones específicos para atraer habitantes se sienta orgánica, tensa y gratificante. Aunque la geometría de sus piezas pueda sugerir un reto espacial menos intrincado, la profundidad que emerge de la gestión de mayorías y la optimización de cada turno garantiza una experiencia vibrante. Si os gustan este tipo de juegos, estáis ante un título que no debeis dejar pasar. Por todo esto le doy un…



Buenas pinta entonces . Cascadia se va de la biblioteca ? O puede convivir ambas propuestas?
Hombre, en mi caso se queda porque también me gusta mucho, lo mismo que sigo teniendo Verdant o muchos otros. Pero que este va a ver mucha mesa es seguro.
Bueno ya mismo sale cascadia alpine lakes, ahí se vera cual entra para cada quien 🙂