Detalle Divas

Reseña: The Battle of Divas

Introducción

Sumérgete en la lucha por el trono operístico entre Maria Callas y Renata Tebaldi, usando carisma, talento y alguna que otra maniobra digna de un aria de venganza. ¿Quién conquistará los teatros y los corazones del público? La última nota está en tus manos. El telón está a punto de alzarse. Afina tu estrategia, deslumbra al público y demuestra quién es la verdadera prima donna de la ópera.

Portada
Portada

Así se nos presenta The Battle of Divas, un diseño de Albert Reyes (A.D.E.L.E., 1975 White Christmas). Publicado por primera vez en 2025 por Salt & Pepper Games en una versión en inglés y español tras una exitosa campaña de financiación mediante micromecenazgo. De las ilustraciones se encarga Javi de Castro (Onoda, The Glasgow Train Robbery).

El juego tiene cierta dependencia del idioma en las cartas de evento. Permite partidas a 2 jugadores, con una edad mínima sugerida de 14 años y una duración aproximada de 45 minutos. El precio de venta al público es de 35€. Para esta reseña se ha utilizado una copia de la versión en español e inglés de Salt & Pepper Games, que la propia editorial nos ha cedido amablemente.

Contraportada
Contraportada

Importante: si ya conoces el juego y/o sólo te interesa mi opinión sobre el mismo, puedes pasar directamente al apartado de Opinión. Los apartados Contenido y Mecánica están destinados especialmente a aquellos que no conocen el juego y prefieren hacerse una idea general de cómo funciona.



Contenido

Dentro de una caja de cartón de dos piezas (tapa y fondo), de dimensiones 20,2×20,2×5,1 cm. (caja cuadrada pequeña similar a La Caza o ¡Brujería!), encontramos los siguientes elementos:

  • Tablero de Piano (de cartón)
  • 4 Tableros de Teatros (de cartón)
  • Tablero de Orquesta (de cartón)
  • 48 Cartas de Diva (24 por mazo) (63×88 mm.)
  • 22 Cartas Grandes (75×105 mm.):
    • 20 Cartas de Ópera
    • 2 Cartas de Ayuda
  • 8 Fichas de Instrumento (4 de cada color) (de cartón)
  • 2 Fichas de Director de Orquesta (1 de cada color) (de cartón)
  • 4 Discos de Puntos de Victoria (2 de cada color) (de madera)
  • 4 Marcadores de Fama (uno para cada teatro) (de madera)
  • 8 Cubos de Aplausos (4 de cada color) (de madera)
  • 2 Peones de Diva (de madera)
  • 28 Fichas de Notas Musicales (4 de cada nota a doble cara)
  • 4 Marcadores de Tesitura Vocal (2 de cada color) (de madera)
  • Reglamento
Contenido
Contenido

Mecánica

The Battle of Divas es un juego ambientado en la legendaria rivalidad operística entre Maria Callas y Renata Tebaldi a mediados del siglo XX, donde cada jugador debe gestionar su talento y carisma para alzarse con la supremacía escénica. A lo largo de una serie indeterminada de turnos, los jugadores compiten hasta que se representan cinco óperas o uno de los mazos de cartas se agota. En cada turno, el jugador activo debe jugar obligatoriamente una carta en uno de los cuatro teatros para ganar puntos de aplauso y aumentar su fama, lo que determinará su movimiento posterior por el tablero de piano según el ritmo empleado. Tras desplazarse, la diva podrá colocar o voltear notas musicales —siempre que se encuentren dentro de su tesitura vocal— y ejecutar dos acciones de una tecla negra adyacente para ampliar su rango de voz, enviar notas a los teatros para completar representaciones o añadir eventos a su línea temporal cronológica. Estas acciones permiten obtener puntos de victoria directos, dominar la orquesta mediante la mayoría de instrumentos y organizar un hilo histórico coherente que otorgará beneficios adicionales al final de la partida. Una vez concluida la contienda, se anotan puntos por mayoría de aplausos en óperas aun sin cerrar, mayoría de instrumentos en la orquesta, las notas del piano sobre el tablero y la línea temporal.


Conceptos Básicos

Comencemos por el elemento central del movimiento y la estrategia, esto es, el Tablero de Piano. Este tablero representa un teclado musical donde las teclas blancas (con notas musicales en su parte inferior) sirven como espacios de desplazamiento para obtener notas, mientras que las teclas negras funcionan como espacios de acción. En la banda superior tenemos unos intervalos que indican cuántos puntos de victoria proporcionarán las notas que queden sobre el tablero al final de la partida.

Tablero de Piano
Tablero de Piano

Sobre este tablero colocaremos nuestros Peones de Diva (Maria Callas y Renata Tebaldi), que se moverán al ritmo de la música en cada turno. Al hacerlo el jugador podrá activar las acciones indicadas en una de las dos teclas negras que flanquean la tecla blanca. Es importante indicar que en una misma tecla solo podrá permanecer un único peón, saltándose en caso de que el peón rival finalizase su movimiento en una tecla ocupada por el peón rival (pero la tecla se cuenta al desplazarse).

Peones de Diva
Peones de Diva

Sobre el tablero de piano también encontraremos los Marcadores de Tesitura Vocal. Estos delimitan el rango de notas que cada diva es capaz de «cantar» inicialmente, restringiendo su capacidad para colocar o voltear fichas en el teclado hasta que logren ampliar su rango vocal mediante acciones específicas.

Marcadores de Tesitura Vocal
Marcadores de Tesitura Vocal

Estas Fichas de Notas Musicales se colocarán al desplazar el peón de la diva, colocando una ficha del color del jugador en la misma siempre y cuando esta tecla esté comprendida en el intervalo de tesitura vocal. Si en la tecla hubiese una nota del color del rival, la nota se voltea para mostrar el color del jugador activo. Estas notas serán necesarias para ser enviadas a los teatros para obtener aplausos en las distintas óperas. Al final de la partida los jugadores anotarán puntos por las notas que queden en el tablero mostrando su color en función de los intervalos mostrados en la parte superior.

Fichas de Notas Musicales
Fichas de Notas Musicales

Sigamos con los Tableros de Teatros, que representan los cuatro escenarios legendarios donde se libra la competición: La Scala di Milano, la Wiener Staatsoper, el Metropolitan de Nueva York y el Teatro Colón de Buenos Aires. Cada teatro es el epicentro de las representaciones y cuenta con un indicador de Fama. Además, cada jugador tendrá una zona con un track de aplausos y espacios para colocar notas. Cada teatro estará asociada a un instrumento que será tenido en cuenta a la hora de actuar sobre el track de fama.

Tableros de Teatros
Tableros de Teatros

Sobre estos tableros se colocarán las Cartas de Ópera, las cuales dictan las condiciones de cada representación, especificando el nivel mínimo de aplausos requerido para poder cerrarla, y los recursos (ritmos y notas) que el público demanda.

Cartas de Ópera
Cartas de Ópera

El elemento mecánico principal del juego serán las Cartas de Diva. Cada jugador tendrá un mazo particular del que robará cartas, disponiendo siempre de una mano de cuatro cartas al comienzo de cada uno de sus turnos. Cartas que muestran en la banda superior un instrumento, un año y un título y en la banda inferior un efecto (que puede ser propio o del rival), y, debajo del todo, uno o dos ritmos y, opcionalmente, 1 o 2 máscaras (de hasta cuatro colores distintos). En cada turno el jugador deberá jugar una de estas cartas en un teatro. Si juega un ritmo de los demandados por la ópera por primera vez obtendrá aplausos, mientras que si juega máscaras de un color por primera vez también obtendrá aplausos. El ritmo además determinará el rango de movimiento de su peón de diva. Algunas de las acciones de diva permitirán jugar cartas como eventos, añadiéndola a la línea temporal. Al final de la partida cada carta colocada cronológicamente de forma correcta proporcionará puntos al jugador del color correspondiente (con la particularidad de que los personajes requieren tener un evento adyacente y no puntúan por sí solos).

Cartas de Diva
Cartas de Diva

En cada tablero de ópera cada jugador dispondrá de un Cubo de Aplausos para marcar su progreso en la ópera. Este marcador podrá avanzar hasta doce posiciones y lo hará por tres vías. Al jugar el primer y el segundo ritmo requerido por la ópera por primera vez se avanzará 1/2 pasos. Al enviar las notas demandadas por la ópera proporcionan 2/3 pasos para primera/segunda nota. Y por cada máscara de color distinta jugada se avanza 1 paso.

Cubo de Aplausos
Cubo de Aplausos

Por otro lado tenemos los Marcadores de Fama, que fluctuarán en los tracks bidireccionales de tableros de ópera a medida que se jueguen cartas que muestren el icono de instrumento coincidente. También se podrá desplazar gracias a efectos del tablero de piano o de las cartas de diva. Cuando se cierre una ópera el jugador con el marcador de fama más cerca a su extremo podrá reordenar cartas de evento en la línea temporal.

Marcadores de Fama
Marcadores de Fama

El registro global de la partida se lleva en el Tablero de Orquesta y Puntuación. Este tablero tiene una doble función, ya que, por un lado, muestra un track de puntuación con casillas numeradas del 0 al 19 (más casillas acumulativas). En el resto del tablero tendremos una orquesta dividida en sectores según los instrumentos con bonificaciones que los jugadores obtendrán al ser quien más aplausos tengan al puntuar una ópera.

Tablero de Orquesta y Puntuación
Tablero de Orquesta y Puntuación

Cada jugador dispondrá de un conjunto de Fichas de Instrumento y de Director de Orquesta para este fin. Cada vez que se cierre una ópera donde el jugador activo tenga mayor cantidad de puntos de aplausos podrá colocar uno de estos marcadores, ya sea el de instrumento si es la primera vez que el jugador tiene mayor cantidad de aplausos en ese teatro, o la ficha de director de orquesta si ya colocó esa ficha. Al hacerlo el jugador obtiene la bonificación correspondiente.

Fichas de Instrumento y de Director de Orquesta
Fichas de Instrumento y de Director de Orquesta

Por último, y como es de suponer, el objetivo fundamental es acumular la mayor cantidad de puntos de victoria posible. Para ello cada jugador dispone de una pareja de Discos de Puntos de Victoria para marcar su avance en el track de puntuación (contando con discos tanto para las unidades como para los incrementos de 20 puntos).

Discos de Puntos de Victoria
Discos de Puntos de Victoria

Con esto tenemos suficiente.


Preparación de la Partida

  1. Se determina qué jugador interpretará a Maria Callas y quién a Renata Tebaldi y reciben
  2. Se colocan los cuatro tableros de Teatro entre ambos jugadores, orientando los lados azules hacia Callas y los amarillos hacia Tebaldi.
  3. Se sitúa el tablero de Puntuación y Orquesta a un lado y el tablero de Piano al otro, dejando un espacio central entre los Teatros para la futura Línea Temporal.
  4. Se mezcla el mazo de Óperas y se coloca una carta bocarriba en cada uno de los cuatro Teatros; el resto de las cartas se dejan cerca en un mazo bocabajo.
  5. Se colocan las fichas de Fama en la casilla central de los tracks de cada Teatro.
  6. Cada jugador coloca sus cuatro cubos de Aplausos en la casilla «0» de los indicadores de los Teatros.
  7. Se sitúa cada ficha de Instrumento en el lugar indicado de cada uno de los Teatros y se dejan las dos fichas de Director de Orquesta cerca de la zona de juego.
  8. Se coloca un disco de puntuación de cada color en la casilla «0» del tablero de Orquesta y los otros dos discos en la casilla de «+0».
  9. Se marcan las tesituras vocales iniciales en el tablero de Piano: Callas sitúa sus marcadores en las notas «la» y «mi», mientras que Tebaldi lo hace en «sol» y «re» (están marcadas en el tablero).
  10. Se clasifican las fichas de Notas Musicales por nota.
  11. Se seleccionan al azar las fichas de LA, SI, DO y RE; cada jugador toma una y la coloca en la zona central del Piano junto a su marcador de Diva para indicar su posición inicial.
  12. Cada jugador baraja su mazo de Diva correspondiente, roba cuatro cartas para su mano y coloca su carta de ayuda en su zona de juego.
  13. Se escoge al jugador inicial de forma aleatoria.

¡Ya podemos comenzar!

Partida Preparada
Partida Preparada

Desarrollo de la Partida

Una partida de The Battle of Divas se desarrolla a lo largo de un número indeterminado de turnos alternados por los jugadores, comenzando por el jugador inicial.

En cada turno, el jugador activo debe realizar obligatoriamente las siguientes cuatro fases en orden:

  1. Jugar Carta en una Ópera. El jugador selecciona una carta de su mano y la coloca en uno de los 4 Teatros. Si el instrumento de la carta coincide con el del Teatro, aumenta su Fama en dicho local. Si la carta muestra al menos un ritmo coincidente con el de la ópera y es el primer ritmo de ese tipo que juega en ese teatro, aumentará un paso su marcador de aplausos, y si es el segundo, aumentará dos pasos. Y por cada máscara de un color aun no presente en el teatro se aumenta un paso el marcador de aplausos.
  2. Mover en el Piano. El jugador desplaza su marcador de Diva por las teclas blancas del Piano hasta tantos espacios como indique alguno de los ritmos de la carta jugada en la fase anterior. Si el jugador transitase sobre la tecla blanca en la que se encuentra el peón rival, esta tecla no será tenida en cuenta y se saltará. Al finalizar el movimiento, el jugador puede colocar una Nota Musical de su color (o voltear una del rival) en esa tecla, siempre que se encuentre dentro de su Tesitura Vocal actual (es posible salirse de la tesitura vocal, pero no se colocaría o voltearía una nota).
  3. Realizar Acciones del Piano. El jugador elige una de las teclas negras adyacentes a su ubicación final y ejecuta sus 2 acciones en el orden que desee.
  4. Robar Cartas. Finalmente, el jugador repone su mano robando cartas de su mazo hasta tener de nuevo 4 cartas.

Tras esto el turno pasaría al jugador contrario.

Las acciones disponibles en el Piano son las siguientes:

  • Aumentar Fama. Permite desplazar un marcador de Fama un espacio hacia el lado del jugador en cualquiera de los 4 Teatros.
  • Ampliar Tesitura Vocal. El jugador desplaza uno de sus marcadores de rango vocal hacia un extremo del teclado. Si ya ha alcanzado el máximo con ambos marcadores, el jugador anotará 1 punto de victoria.
  • Acciones de Teatro. El jugador elige entre dos opciones vinculadas al instrumento de la acción:
    • Enviar Nota a un Teatro. Traslada una Nota de su color desde el Piano a una Ópera que la demande y que aun no haya colocado, ganando 2 (por la primera nota) o 3 puntos (por la segunda) de Aplauso.
    • Puntuar Ópera. Si se ha alcanzado el mínimo de puntos de Aplauso requeridos, el jugador puede cerrar la función, procediéndose de la siguiente forma:
      • Ambos jugadores transforman sus aplausos en Puntos de Victoria.
      • El jugador con más aplausos obtiene una bonificación de Orquesta (en caso de empate ningún jugador la obtiene), colocando su ficha de instrumento sobre el espacio correspondiente del tablero de orquesta. Si ya tuviese la ficha de instrumento en el tablero, entonces colocará la ficha de director de orquesta anotando 5 puntos de victoria.
      • Si el marcador de fama se encuentra más cerca de un jugador, este podrá reordenar cartas en la Línea Temporal según la posición del marcador (1, 2 o 3 movimientos, siendo un movimiento permutar dos cartas que se encuentren seguidas en la línea temporal).
      • Finalmente, cada jugador descarta las cartas jugadas en el teatro, se descartan las fichas de notas musicales, se reinician los marcadores de aplauso y fama, se descarta la carta de ópera y se coloca una nueva.
  • Jugar Carta en la Línea Temporal. El jugador coloca una carta de su mano al final de la Línea Temporal y ejecuta su evento.
Detalle Referencia
Detalle Referencia

Fin de la Partida

La partida finaliza inmediatamente cuando una Diva puntúa la quinta Ópera o si un jugador agota su mazo y no dispone de cartas suficientes para reponer su mano. En este último supuesto, el oponente realiza un último turno antes de proceder al recuento final. En el recuento final cada jugador anota:

  • 5 puntos de victoria para la Diva con mayoría de instrumentos en el tablero de orquesta. En caso de empate, no se otorgan estos puntos.
  • Los puntos de victoria por cada ficha de Nota colocada en el piano que no haya sido enviada a una Ópera (otorgan de 1 a 5 puntos según su posición en el teclado).
  • 2 puntos de victoria por cada carta del color de la diva que esté ordenada de manera cronológica ascendente, incluyendo personajes que estén adyacentes a un evento del mismo color.
  • 1 punto de victoria por cada Ópera no puntuada en la que el jugador posea la mayoría de puntos de Aplauso. En caso de empate, nadie suma el punto.

El jugador con más puntos será el vencedor. En caso de empate, se proclamará ganadora la Diva que haya completado un mayor número de Óperas.


Opinión Personal

Si hay algo que caracteriza a Salt & Pepper Games es ese ojo para encontrar temáticas muy originales en torno a las que generar un juego de mesa. Diseños como Habemus Papam, que gira en torno a un cónclave cardenalicio reunido para designar a nuevo Santo Padre, The Puzzle Voynich (aquí su tochorreseña), que intenta desentrañar los misterios del misterioso manuscrito o La Batalla de Versalles (aquí su tochorreseña), enfocado en el enfrentamiento sobre las pasarelas de los diseñadores de moda europeos y norteamericanos.

Este último tipo de producto, esto es, juego para dos en una caja de dimensiones reducidas similares a las típicas de las series para dos de Kosmos o Lookout Games, pero con ese giro de buscar una ambientación temática atractiva. Deduzco que la apuesta por este tipo de juegos surge a raíz del gran éxito que supuso la licencia en España de Watergate (aquí su tochorreseña).

Hoy analizaremos el siguiente producto dentro de esta serie de eventos históricos de producción propia. Vamos a ver cómo se comporta en mesa The Battle of Divas, no sin antes agradecer a la editorial la cesión de la copia que posibilita la parrafada que ya lleva un rato iniciada.

Detalle Mano
Detalle Mano

En The Battle of Divas cada jugador va a asumir el papel de una de las dos sopranos que protagonizaron una rivalidad histórica que, durante la década de 1950, dividió al público del mundo lírico en dos bandos irreconciliables: los «callasianos» y los «tebaldianos». La rivalidad se alimentó principalmente de que representaban ideales artísticos muy distintos.

Tebaldi poseía lo que muchos llamaban una «voce d’angelo» (voz de ángel). Su técnica era impecable, con un timbre aterciopelado, puro y una belleza sonora tradicional. Era la máxima exponente del canto italiano clásico. Por su parte, Callas no buscaba la belleza puramente sonora, sino la expresión dramática. Su voz era única, capaz de una agilidad asombrosa y una intensidad actoral que revolucionó la ópera. Ella rescató el bel canto y priorizó la verdad emocional sobre la perfección del tono.

El conflicto estalló en La Scala. Tebaldi era la favorita del público milanés hasta que Callas irrumpió en escena. La competencia por los mejores papeles y las noches de estreno generó una tensión constante. Se dice que en una gira por Sudamérica en 1951, la rivalidad se hizo personal después de que ambas rompieran un acuerdo de no dar «encores» (bises); Tebaldi rompió el pacto primero y Callas nunca se lo perdonó.

Como jugadores vamos a controlar a una de las dos divas con el objetivo de imponerse a su rival. A nivel mecánico nos encontramos con un Card Driven Game, esto es un juego de mesa donde las cartas son el motor principal de la partida, ya que dictan las acciones disponibles, los eventos históricos o los puntos de movimiento que los jugadores pueden ejecutar en cada turno.

Detalle Eventos
Detalle Eventos

En este caso el sistema está bastante más simplificado porque las cartas tienen un uso principal basado en los ritmos, máscaras y en los instrumentos que aparecen en ella, ya que, en cada turno, los jugadores están obligados a jugar una carta de su mano en uno de los cuatro teatros donde se están preparando sendas óperas.

El objetivo es intentar acumular suficientes aplausos en ella como para poder representar la ópera. Cada ópera establecerá un mínimo de aplausos junto con dos ritmos y dos notas musicales. Cada jugador puede llegar a acumular hasta doce puntos de aplausos gracias a jugar al menos una carta de cada uno de los ritmos requeridos, las dos notas y las cuatro máscaras. Si encima el instrumento de la carta coincide con el del teatro, se tirará de un marcador de fama cuyo uso comentaré en un rato.

Tras esto, el jugador desplazará su peón de diva sobre un llamativo tablero de teclado, con teclas blancas (por las que transitará el peón), una nota musical asociada (que el jugador marcará de su color siempre y cuando se encuentre en su rango vocal) y teclas negras que las flanquean, cada una de ellas con dos acciones que el jugador podrá resolver en el orden que prefiera.

Detalle Teatro
Detalle Teatro

Estas acciones permiten jugar una segunda carta de la mano para activar su evento (colocándola a la derecha de todas las cartas de evento previamente jugadas que forman una línea temporal), actuar sobre un teatro (enviando una nota del teclado requerida por la ópera o cerrando una ópera si el jugador ya dispone del mínimo número de aplausos), actuar sobre el marcador de fama de un teatro o ampliar el rango vocal.

Cuando una ópera sea representada, los jugadores convertirán sus aplausos en puntos de victoria, quien más aplausos tenga obtendrá una bonificación y el jugador que tenga el marcador de su fama hacia su extremo podrá reordenar cartas en la línea temporal, ya que, al final de la partida, solo las cartas que mantengan una progresión ascendente en sus fechas se mantendrán en la cronología y podrán ser puntuadas por el jugador. La carta más a la izquierda marcará el año en el que comienza la línea temporal y cualquier carta que muestre un año inferior a la carta inmediatamente anterior será retirada.

La partida finaliza cuando se hayan interpretado cinco óperas, procediéndose a un recuento final en el que el jugador que más óperas haya completado recibirá un bonus y cada jugador anotará puntos en función de las notas que aun posean en el tablero teclado, las óperas incompletas y las cartas de eventos correctamente ordenadas en la cronología.

Detalle Máscaras y Ritmos
Detalle Máscaras y Ritmos

Con esto creo que ya tenéis contexto suficiente para pasar a hablar de dinámicas y sensaciones. Y lo primero que tengo que decir es que The Battle of Divas ha supuesto una ligera decepción. No porque sea un mal juego, pero sí porque creo que se queda bastante lejos de grandes diseños del propio sello como el ya mencionado Watergate o La Partida del Siglo (aquí su tochorreseña).

¿Por qué? Pues principalmente porque el motor de cartas no se siente como tal. En los juegos anteriormente mencionados la sensación de indecisión es una constante por el doble uso de las cartas, ya sea por sus puntos para resolver acciones básicas o por su evento, el cual suele generar interés por la ambientación del juego.

Aquí la obligación de jugar una carta en un teatro para intentar generar aplausos erosiona gran parte de esta indecisión, ya que los jugadores casi que escogerán siguiendo un algoritmo. ¿Tengo una o más cartas con algún ritmo que aun no haya jugado en un teatro? Si la respuesta es no, pues casi que nos limitaremos a escoger la carta que nos permita mover al peón de diva hasta la acción o nota que más nos interese, mientras que si la respuesta es sí, estas tendrán prioridad. Y si tenemos dos o más cartas con ritmos sin jugar, tenderemos a jugar aquella que más nos acerque al requisito de aplausos de la ópera.

Detalle Orquesta
Detalle Orquesta

Luego pasamos a la acción sobre el teclado, donde pasa un poco lo mismo. ¿Tenemos alguna nota que poder enviar a alguno de los teatros? Entonces nuestra prioridad será llegar a una tecla blanca que nos permita resolver esa acción. ¿Que hay más de una opción? Pues aquella que nos acerque más al número de aplausos requerido. En caso contrario tenderemos a ampliar el rango vocal o colocar la diva en una tecla más cercana a los extremos para intentar acumular notas valiosas pensando en el final de la partida o, si tenemos algún evento interesante en la mano, jugarla.

Y es que, por lo que he ido apreciando en las partidas, ganar más óperas que el rival suele ser una buena estrategia para alcanzar la victoria. Es cierto que manteniendo un nivel de aplausos equilibrado con el rival, aun no ganándola si, al final de la partida, tenemos el teclado minado de notas.

Pero bueno, hemos dicho que es un juego con motor de cartas. ¿Los eventos no son importantes? Pues depende. Sí que puntualmente podemos tener en mano una carta cuyo efecto nos encaja a la perfección con la situación actual de la partida. Pero, por lo general, tendremos la misma sensación que con las cartas de cara a jugarlas en los teatros, esto es, que tenemos que tener las cartas adecuadas en el momento justo.

Detalle Ópera
Detalle Ópera

Y es que, para mi gusto, la sensación de que dependemos excesivamente del azar será constante. No serán pocos los turnos en los que ninguna de las cartas que tenemos en la mano al comienzo del turno tendrá utilidad atendiendo al pequeño algoritmo anteriormente comentado. Y si la tenemos, pues la jugaremos casi de forma automática. Solo si la Dama Fortuna así lo quiere, tendremos turnos en los que podremos escoger entre dos o más cartas que puedan resultar efectivas en ese momento.

A esto le podemos sumar aspectos menores como el despliegue. Es cierto que me cuesta pensar en una mejor distribución, pero The Battle of Divas es un producto con demasiadas partes móviles, destacando, para mal, el tema de la hilera de eventos. Es muy farragoso el ir jugando cartas en una hilera teniendo en cuenta que vamos a desplegar seis tableros y nos costará encontrar una distribución «cómoda» para acabar generando una hilera enorme que, a poco que se acumulen seis o más cartas, la extensión de la hilera sobrepasará por mucho el ancho de los tableros. Y como nos descuidemos, de la mesa.

Además que no podremos solapar las cartas, porque una de las mecánicas importantes del juego es reordenar esta hilera, por lo que es importante poder hacer permutaciones de forma ágil. Si solapamos las cartas para ahorrar espacio, luego tendremos que perder mucho más tiempo resolapando cartas.

Por último, también me chirría ligeramente el tema de los aplausos. En las primeras partidas, los jugadores van a tener que estar mirando continuamente la carta de referencia para tener claro cuántos aplausos da un determinado elemento que, dependiendo de si es el primero o el segundo, da un aplauso más. Y a su vez, las notas dan un punto más que los ritmos. No sé, me parece más enrevesado de la cuenta.

Detalle Divas
Detalle Divas

Hablemos de la producción. Aquí la editorial demuestra que le tiene tomado el pulso a juegos de este corte, con unas cartas de buen gramaje, textura lisa y adecuada respuesta elástica (el enfundado puede venir porque las cartas se tienen bastante en mano), elementos de cartón de un grosor y prensado adecuados y unos elementos de madera con impresiones más que decentes (especialmente los peones de diva). El reglamento está bien estructurado y las posibles dudas quedan resueltas con los numerosos ejemplos.

En lo que al apartado visual se refiere tengo sensaciones encontradas. No termino de conectar con las ilustraciones tipo minimalismo moderno con ese uso característico de sombras duras y bloques de color plano. Sí que a nivel de diseño gráfico el juego creo que tiene un acabado bastante decente.

Y vamos cerrando. The Battle of Divas se presenta como una propuesta que intenta trasladar la efervescencia de la lírica a un tablero mediante un motor de cartas centrado en la gestión de teatros y una curiosa progresión cronológica de eventos. El sistema de acumulación de aplausos, la búsqueda de ritmos específicos y el desplazamiento táctico por el teclado para asegurar notas vocales constituyen el corazón de una experiencia que busca revivir una rivalidad histórica legendaria. Sin embargo, el desarrollo de la partida se ve lastrado por una toma de decisiones que termina sintiéndose excesivamente guiada, casi algorítmica, donde la opción óptima suele ser tan evidente que apenas deja espacio para la sorpresa o el ingenio estratégico del jugador. Esta falta de tensión en el motor de cartas, sumada a una dependencia del azar que puede dictar por completo la utilidad de un turno, convierte el duelo en un ejercicio algo automático y falto de garra. Aunque la mecánica de ordenar la línea temporal aporta un matiz interesante a la puntuación final, no logra compensar la sensación de estar ante un diseño que se queda en la superficie de su potencial. Por todo esto le doy un…

Aprobado

Un comentario

  1. Sabes si con la expansión mejora algo el juego? Salió en KS junta a ella y casi siempre eso es sinónimo de haber troceado el juego en su lanzamiento.

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