Reseña: Faraway – Bajo las Estrellas
Introducción
La temporada de estrellas fugaces comienza en Alula y, con ella, las lluvias de meteoros. Este periodo festivo atrae a una multitud de visitantes pintorescos y peregrinos entusiastas. Según los relatos de los ancianos, los meteoros son los responsables de que la tierra de Alula esté en constante cambio. Influyen en las leyes del continente de formas de lo más extrañas…

Así se nos presenta Bajo las Estrellas, la segunda expansión para Faraway, diseñada por Johannes Goupy (Queenz, Orichalcum) y Corentin Lebrat (Draftosaurus, Arkeis). Publicado por primera vez en 2025 por Catch Up Games en una versión en francés. De las ilustraciones se encarga Maxime Morin (Garden Nation, Codex Naturalis).
Aún no se encuentra publicada en España, aunque previsiblemente lo será por Maldito Games (aunque es completamente independiente del idioma, a excepción del reglamento). Amplía los parámetros del juego base a partidas de 2 a 6 jugadores (a 7 con la primera expansión) con edad mínima sugerida de 10 años y una duración aproximada de 25 minutos. El precio de venta al público es de 6€. Para esta reseña se ha utilizado una copia de la versión en francés de Catch Up Games.

Importante: si ya conoces el juego y/o sólo te interesa mi opinión sobre el mismo, puedes pasar directamente al apartado de Opinión. Los apartados Contenido y Mecánica están destinados especialmente a aquellos que no conocen el juego y prefieren hacerse una idea general de cómo funciona.
Contenido
Dentro de un sobre de dimensiones 7×12 cm. (sobre similar al de otras miniexpansiones como Mindbug), encontramos los siguientes elementos:
- 15 Cartas de Región (70×70 mm.)
- Reglamento

Mecánica
Bajo las Estrellas es una mini-expansión para Faraway que añade 15 nuevas cartas de región que incorporan el concepto de los Meteoritos. Durante la partida, estas nuevas regiones funcionan de forma similar a las estándar, con la particularidad de que su valor, igual que el de algunas cartas del base, se considera superior. El cambio mecánico más relevante ocurre justo antes del recuento final: las cartas de meteorito y aquellas cuyo valor termine en la misma cifra no se voltean, permaneciendo visibles desde el inicio del escrutinio. Estas cartas boca arriba se tienen en cuenta para puntuar los requisitos de otras regiones como si hubieran sido jugadas después, permitiendo nuevas sinergias estratégicas a pesar de mantener su posición original en el tablero. Como siempre, os recomiendo la lectura del juego base si no lo conocéis.
Conceptos Básicos
El único concepto que aporta esta mini-expansión son las Cartas de Región de Meteorito. Son cartas de región que se añaden al mazo y tienen como peculiaridad el mostrar en color rosa la cifra de las unidades. Sus valores son iguales a los de cartas ya presentes en el juego base, considerándose la carta de meteorito de mayor valor a la hora de robar cartas de templo. Por último, en el recuento final las cartas de meteorito no se voltean, por lo que se tienen en cuenta para evaluar todas las cartas estén donde estén en la hilera. Es más, tampoco se voltean las cartas de región del juego base cuyas unidades coincidan con las unidades de las cartas de meteorito que el jugador tenga en su hilera, contando estas también para el recuento de todas las cartas.

Con esto tenemos suficiente.
Preparación de la Partida
Antes de preparar la partida se mezclan las cartas de región de meteorito con el mazo de cartas de región.
Desarrollo de la Partida
Durante el desarrollo de la partida, si dos jugadores revelan una carta de región del mismo valor, una del juego base y otra de meteorito, se considera de mayor valor la carta de meteorito.
Fin de la Partida
En el recuento final las cartas de meteorito así como aquellas del juego base cuyas unidades coincidan con las de las cartas de meteorito permanecen visibles. Al evaluar una carta, se tendrán en cuenta todas las reveladas, esto es, las jugadas posteriormente y las que se han quedado reveladas por efectos de los meteoritos. Cuando llegue el turno a una carta ya volteada, simplemente se evaluará como si se hubiese volteado en este momento.
Opinión Personal
Faraway es, sin duda, uno de los grandes éxitos de la editorial francesa Catch-Up Games, la cual tiene muy buena mano con fillers y juegos de peso medio-ligero, motivo por el cual siempre estoy muy atento a los títulos que van publicando. Con una tasa de acierto relativamente alta, no se pueden dejar pasar sus propuestas.
Y algunas de estas propuestas están llegando en forma de estas mini-expansiones en sobre que están proliferando de cara a expandir fillers. La idea tiene bastante sentido, porque al final publicar una expansión para este tipo de juegos resulta altamente complicado porque es difícil generar un contenido suficiente como para justificar una nueva caja.
Sin embargo, estas mini-expansiones son un producto de bajo riesgo para todos los actores. La editorial lanza un producto con unos costes logísticos mucho más reducidos gracias al formato, y el cliente final tiene la sensación de no estar dedicando una parte importante de su presupuesto en una expansión, aun cuando, teniendo en cuenta el material incluido en estas mini-expansiones, el coste es bastante más elevado de lo que parece.

Hoy vamos a hablar de la segunda mini-expansión para el juego que he mencionado nada más iniciar este apartado. Después de la pequeña decepción que supuso Habitantes Subterráneos (aquí su tochorreseña) al apenas aportar elementos significativos, ahora nos llega Bajo las Estrellas. Título en español que he traducido por mantener el mismo idioma que el título de la tochorreseña de la primera mini-expansión y que no tiene por qué ser el mismo que finalmente reciba si, como es de esperar es editado en español.
A diferencia de Habitantes Subterráneos, esta nueva mini-expansión sí que supone un soplo de aire fresco para un juego que probablemente habrá visto muchísima mesa gracias a su interesante rango de jugadores, duración ajustadísima debido al juego en simultáneo y una toma de decisiones constante que te deja siempre con muy buen sabor de boca. Como siempre que analizo una expansión, os recomiendo pasar por la tochorreseña del juego base para adquirir el contexto suficiente.
¿En qué consiste este añadido? Pues, aunque a priori son solo nuevas cartas de región, incorporan una mecánica que supone un cambio de paradigma muy importante teniendo en cuenta el sistema de resolución del juego, una de las particularidades más características del diseño.
Estas nuevas cartas de región, además de mostrar requisitos particulares (como conjuntos de tipos de cartas o tener que descartar cartas de templo), muestran unos valores de exploración idénticos a los de algunas cartas del juego base, diferenciándose de las mismas, además de utilizar un pequeño símbolo relacionado con esta mini-expansión, por mostrar la cifra de las unidades en un color rosa que se diferencia del utilizado en el resto de dígitos.
Estas cartas, al tener que ser comparadas con las de su mismo valor tras ser jugadas (ya sea al coincidir con otro jugador para determinar el orden de turno o al jugar dos cartas del mismo valor de forma consecutiva en la hilera personal), las cartas con esta cifra en color rosa se consideran de mayor valor que la de su mismo valor del juego base. Pero esto no es lo importante.

El concepto que realmente supone un cambio de paradigma es que, a diferencia de las cartas de región del juego base, estas nuevas cartas no se colocan bocabajo cuando comienza el proceso de evaluación final (en el que vamos revelando las cartas en orden inverso al que fueron jugadas y, a la hora de evaluar sus requisitos, solo se tienen en cuenta las cartas que estén bocarriba, esto es, templos y regiones jugadas cronológicamente en un turno posterior o, lo que es lo mismo, que estén a la derecha de la carta que se está evaluando en cada momento).
Así, si tenemos cartas de región con la cifra de las unidades en rosa, permanecerán bocarriba en todo momento, de forma que, al evaluar cualquier carta, estas cartas de región con cifras en rosa también serán tenidas en cuenta. Vamos, como si fueran santuarios y estuviesen fuera de la hilera, aunque el momento de evaluarlas sí se mantendrá según su posición en la hilera.
Pero lo que supone un cambio aún más importante es que todas las cartas de región del juego base cuyas unidades coincidan con alguna de las cifras rosas de estas nuevas cartas también se beneficiarán de este efecto. Esto cambia la forma en la que los jugadores toman decisiones, ya que, potencialmente, se podría conseguir que todas las cartas jugadas fuesen tenidas en cuenta para todas las cartas si logramos hacer que todas las unidades de las cartas del juego base coincidan en valor con las unidades de las nuevas cartas de esta expansión que hayamos añadido a nuestra hilera.
En cuanto un jugador añada una de estas cartas a su hilera, estará especialmente interesado en cualquier carta que forme parte del suministro cuyas unidades coincidan con el dígito en rosa de esta carta, lo que, por un lado, condiciona al jugador que tiene esta carta a buscar estos valores y, en cierto modo, obliga a los rivales a intentar evitar que consiga hacerse con esas cartas.
Siendo un concepto que me gusta porque aporta bastante profundidad a un juego que, conceptualmente, es bastante ligero, también es cierto que tal vez puede orientar demasiado a los jugadores a intentar maximizar estos efectos. Puede que tal vez de forma poco eficiente, ya que puede que las cartas que coincidan en unidades con estas nuevas cartas no combinen bien con las que han ido añadiendo a su hilera.

Pero al final ese condicionamiento va a estar ahí. ¿Enriquece el juego? Sin duda. ¿La recomiendo? Bastante. Pero tampoco me parece un añadido fundamental. Además eleva el impacto del azar, ya que se puede sentir relativamente injusto que un jugador pueda conseguir una o varias de estas cartas y otro participante no haya podido tener opciones materiales de conseguir ninguna, generando cierto desequilibrio que puede no resultar agradable en ciertas ocasiones. Con todo, este argumento también se puede aplicar a las cartas del juego base y que un jugador necesite determinados símbolos y nunca llegue a tener opciones de conseguirlo.
Pasemos a la producción. Se mantienen las calidades ya mostradas en el juego base, esto es, cartas con un gramaje adecuado, una textura lisa y una aceptable respuesta elástica (enfundado casi obligado para evitar marcas y poder barajar cómodamente). El reglamento está bien estructurado y no deja lugar a dudas.
Y vamos cerrando. Bajo las Estrellas es una mini-expansión para Faraway que logra sacudir los cimientos del diseño original al introducir una vuelta de tuerca mecánica muy interesante. El concepto asociado a las nuevas cartas de región no solo rompe la rigidez de la resolución cronológica inversa, sino que permite que ciertas regiones se comporten como apoyos permanentes, permaneciendo visibles para alimentar requisitos de cartas jugadas posteriormente. Es innegable que este añadido dota a la experiencia de una capa de profundidad estratégica sumamente satisfactoria, obligando al jugador a gestionar una hilera mucho más interconectada y viva donde cada número importa el doble. Una propuesta que, sin ser estrictamente obligatoria, enriquece el sistema a la hora de tomar decisiones. Como posible defecto, me da la sensación de que orienta demasiado la partida a aprovechar este nuevo concepto, además de elevar el impacto del azar. Pero vamos, un añadido muy interesante y recomendable si jugáis habitualmente al base. Por todo esto le doy un…


