Reseña: Railroad Tiles
Introducción
Imagina un lienzo en blanco donde cada decisión traza el destino de una región entera. Como responsable del desarrollo de este nuevo entorno, tu misión es seleccionar meticulosamente cada sección de terreno para dar forma a una comunidad vibrante y perfectamente integrada. Extiende rutas ante ti, hilvanando caminos y vías con el objetivo de maximizar la conectividad de tu red. El pulso de tu creación cobrará vida mediante la incorporación de coches, trenes y viajeros: cuanto más sólida sea la red que los une, más próspera será la infraestructura y mayor el éxito de tu planificación. Cada nueva conexión que logres establecer entre elementos del mismo tipo es un paso más hacia la creación del sistema de transporte definitivo.

Así se nos presenta Railroad Tiles, un diseño de Hjalmar Hach y Lorenzo Silva, responsables de Dragon Castle o de Railroad Ink (del que el juego que hoy nos ocupa es una secuela). Publicado por primera vez en 2025 tras una exitosa campaña de financiación mediante micromecenazgo en una versión en inglés e italiano. De las ilustraciones se encargan Francesco De Benedittis (Sunrise Lane) y Marta Tranquilli (Railroad Ink).
Se encuentra publicado en español por Asmodee (aunque el juego es completamente independiente del idioma, a excepción del reglamento). Permite partidas de 1 a 4 jugadores, con una edad mínima sugerida de 8 años y una duración aproximada de 30 minutos. El precio de venta al público es de 34,99€. Para esta reseña se ha utilizado una copia de la versión en español de Asmodee, que la propia editorial nos ha cedido amablemente.

Importante: si ya conoces el juego y/o sólo te interesa mi opinión sobre el mismo, puedes pasar directamente al apartado de Opinión. Los apartados Contenido y Mecánica están destinados especialmente a aquellos que no conocen el juego y prefieren hacerse una idea general de cómo funciona.
Contenido
Dentro de una caja de cartón de dos piezas (tapa y fondo), de dimensiones 26×26×7 cm. (caja cuadrada mediana de dimensiones similares a la de Azul), encontramos los siguientes elementos:
- 106 Losetas de Ruta (de cartón)
- 28 Losetas de Objetivo (de cartón)
- Tablero de Estación (de cartón)
- 64 Fichas de Prestigio (de cartón):
- 20 de Valor 1
- 20 de Valor 3
- 16 de Valor 10
- 8 de Valor 20
- 7 Fichas de Colocación (de cartón)
- 18 Peones de Tren (de madera)
- 18 Peones de Coche (de madera)
- 18 Peones de Viajero (de madera)
- 10 Peones de Estrella (de madera)
- 4 Peones de Jugador (de madera)
- Ficha para Partidas a 2 Jugadores (de cartón)
- Bolsa (de tela)
- Reglamento

Mecánica
Railroad Tiles es un juego de draft, colocación de losetas y construcción de redes donde cada jugador debe diseñar el sistema de transporte más eficiente conectando autopistas y vías férreas. Al comienzo de cada una de las ocho rondas se revelan nuevas losetas de ruta organizadas en columnas y se actualizan las fichas de colocación disponibles en la estación. Tras esto, los jugadores alternan turnos según el orden establecido. En cada turno, el jugador activo selecciona una columna completa para tomar sus losetas y añadirlas a su zona de juego, debiendo respetar las conexiones de los bordes (vía con vía, carretera con carretera) y pudiendo rotarlas y/o voltearlas libremente. Tras esto los jugadores podrán colocar peones de coches, trenes y viajeros en las conexiones habilitadas por las fichas de la estación, generando puntos de prestigio inmediatos según la extensión de la red conectada. Al comienzo de la partida se habrán escogido tres tipos de losetas de puntuación y, en determinadas rondas, habrá que colocar una de estas losetas que proporcionarán puntos al final de la partida si se cumplen sus criterios. Tras ocho rondas, se suman los puntos acumulados a las bonificaciones por ciudades formadas, el rectángulo de losetas más grande y los recursos sobrantes, por los objetivos completados y restando penalizaciones por caminos abiertos. El jugador con más puntos se proclama vencedor.
Conceptos Básicos
Empecemos por el elemento fundamental del juego, esto es, las Losetas de Ruta. Cada jugador va a componer una ciudad conectando estas losetas cuadradas. Cada loseta puede mostrar hasta cuatro conexiones, una por cada lado. Cada una de estas conexiones pueden ser una carretera o una vía ferroviaria. Los lados pueden estar interconectados entre sí, ya sea mediante una conexión del mismo tipo o mediante intercambiadores. A su vez, podemos encontrar en estas conexiones espacios para colocar peones (pasajeros, trenes o coches). Y, además, las losetas pueden mostrar en su fondo edificios de color azul, lo que permitirá conformar ciudades conectando al menos tres losetas de forma ortogonal. A la hora de colocar losetas deberá respetarse las conexiones. Al final de la partida los jugadores puntuarán por el rectángulo completo de losetas más grande que consigan conformar, pero serán penalizados por cada conexión abierta.

Los jugadores escogerán estas losetas de un suministro común en el que se desplegará una serie de conjuntos de losetas (de dos a cuatro). Para organizar estas columnas se utiliza el Tablero de Estación. Este, además, muestra una zona para establecer el orden de turno en la zona superior izquierda y una zona para colocar las fichas de colocación en la zona superior derecha. Esta zona se divide en dos partes, la zona de espera (en la torre del reloj) y en la zona activa (con espacio para dos fichas de colocación).

Estas Fichas de Colocación sirven para llevar el progreso de la partida. Inicialmente se colocarán en una pila sobre la torre del reloj y se irán revelando ronda a ronda, colocando cada nueva loseta en el espacio de espera, desplazándose hacia la izquierda las losetas que previamente estuviesen reveladas (retirando aquella que salga de la zona activa). Las fichas que estén en la zona activa determinan qué tipo de peones pueden desplegar los jugadores en cada ronda. Además, tres de estas fichas muestran un icono de bandera que servirá para determinar las rondas en las que los jugadores deben desplegar losetas de objetivo.

Los jugadores podrán colocar Peones en función de las fichas de colocación que haya en la zona activa en cada ronda. Estos peones pueden ser pasajeros, trenes o coches. El jugador deberá disponer de un icono libre en el que colocar uno de estos peones, consiguiendo puntos de victoria por ello. Los jugadores podrán obtener también fichas de estrella, las cuales permitirán escoger un peón distinto del que corresponda según una ficha de colocación. Estas fichas también se utilizarán para dar valor a las losetas no escogidas en una ronda. Al final de la partida las fichas de estrellas no utilizadas proporcionarán puntos de victoria.

Al colocar estos peones los jugadores obtendrán puntos de victoria. Estos se representan con Fichas de Puntos de Victoria disponibles en varios valores. Un peón proporcionará como máximo cinco puntos de victoria, ya que, al colocarlos, cada peón proporcionará tantos puntos como peones de su mismo tipo haya en la red en la que se encuentre el icono sobre el que se coloca el peón.

Al comienzo de la partida los jugadores recibirán un trío de Losetas de Objetivo. Estas losetas son similares a las losetas de ruta, con la particularidad de que mostrarán un criterio en su esquina inferior derecha. Al final de la partida cada loseta proporcionará puntos de victoria si se cumple su criterio. Los jugadores deberán una de estas losetas en las rondas en las que se revele una ficha de colocación con bandera.

Por último, para determinar el orden de turno cada jugador dispondrá de un Peón de Jugador. Estos peones se colocarán inicialmente en la zona izquierda del tablero de estación, definiendo el orden de turno para la ronda (de izquierda a derecha). A la hora de resolver un turno, el jugador colocará su peón sobre la columna escogida, de forma que se formará un nuevo orden de turno para la siguiente ronda.

Con esto tenemos suficiente.
Preparación de la Partida
- Se coloca el tablero de Estación en el centro de la mesa.
- Se mezclan todas las fichas de colocación bocabajo y se apilan bocabajo en la casilla del Reloj.
- Se introducen todas las losetas de ruta en la bolsa y se mezclan bien.
- Se crea una reserva general al alcance de todos con los peones de estrella, tren, coche y viajero.
- Se forma otra reserva general con las fichas de prestigio.
- Se reparte un peón de estrella a cada jugador.
- Se escogen tres tipos de losetas de objetivo y cada jugador recibe una loseta de cada tipo.
- Cada jugador escoge un color y recibe un peón de jugador.
- Se determina el orden de turno inicial colocando al azar los peones de los jugadores en la zona de orden de turno, empezando por la casilla de la izquierda.
- Se extraen de la bolsa tantas losetas de Ruta como participantes haya en la partida para que sirvan como losetas iniciales.
- Se verifica que todas estas losetas tengan configuraciones de ruta distintas; si alguna es idéntica a otra, se devuelve a la bolsa y se saca una nueva.
- En partidas a dos jugadores la ficha de partida a dos jugadores se deja cerca del tablero de estación.
- En orden inverso de turno, cada jugador escoge una de las losetas anteriores como loseta inicial, colocándola en su zona de juego.
¡Ya podemos comenzar!

Desarrollo de la Partida
Una partida de Railroad Tiles se desarrolla a lo largo de 8 rondas. Cada ronda se compone de cuatro fases.
Fase I: Preparación
En esta fase se prepara el tablero de Estación para la selección de losetas:
- Se sacan losetas de ruta de la bolsa hasta completar todas las columnas bajo el tablero de Estación (en partidas a menos de cuatro jugadores la primera columna no se rellena de losetas).
- Cada columna debe contener tantas losetas como iconos cuadrados haya sobre ella.
- Se revela la primera ficha de colocación de la pila y se pone en la sala de espera (bajo el Reloj).
- Si la sala de espera está ocupada, la ficha anterior se desplaza a la derecha, a la zona activa.
- Si la zona activa está llena, la última ficha de la fila se retira de la partida.
Fase II: Selección de Losetas
Siguiendo el orden de turno actual (de izquierda a derecha), los jugadores disfrutan de un turno. En cada turno, el jugador activo elige una columna de losetas, coloca su peón sobre ella y toma todas las losetas de esa columna (incluyendo peones de estrella si los hubiera).
Inmediatamente debe colocar las losetas una por una en su zona de juego siguiendo las reglas de colocación:
- Cada loseta debe tocar por un lado a al menos una loseta previamente colocada.
- Los lados deben coincidir (carretera con carretera, vía con vía y lado sin conexión con lado sin conexión).
- Las losetas se pueden girar o voltear libremente.
- Si es imposible conectar una loseta, debe descartarse.
- Un jugador puede decidir no colocar una loseta (máximo dos veces por partida, dejando la loseta cerca para llevar la cuenta).
Adicionalmente, si la ficha de colocación en la zona de espera muestra un símbolo de bandera, los jugadores deberán colocar una de sus losetas de objetivo en su zona de juego, cumpliendo las normas anteriores.
La fase finaliza una vez todos los jugadores han colocado sus losetas.
Fase III: Colocación de Peones
Una vez todos han colocado sus losetas, se activan las fichas de Colocación de la zona activa. Por cada ficha en la zona activa, el jugador puede colocar un peón del tipo indicado (Tren, Coche o Viajero) en una loseta con un icono de Ubicación vacío.
Al colocar un peón, se obtienen Puntos de Prestigio inmediatamente:
- Coche/Tren: 1 punto + 1 punto por cada peón del mismo tipo conectado en la misma red (carreteras para coches, vías para trenes), hasta un máximo de 5 puntos.
- Viajero: 1 punto + 1 punto por cada Viajero conectado mediante carreteras o vías, pudiendo cambiar de ruta únicamente en las Estaciones, hasta un máximo de 5 puntos.
- Se puede descartar un peón de estrella para sustituir uno de los peones a colocar en esta ronda por el que el jugador prefiera.
- Si un jugador no puede colocar un peón, simplemente no lo coge de la reserva.
Esta fase finaliza una vez todos los jugadores han colocado sus peones.
Fase IV: Final de la Ronda
Se procede de la siguiente forma:
- En partidas a dos jugadores quedarán aún dos columnas de losetas. Entonces, se lanza la ficha para partidas a 2 jugadores como si fuese una moneda. La flecha indicará cuál de las dos columnas que aún permanecen bajo el tablero de estación será descartada.
- Se añade un peón de Estrella a la columna que no haya sido elegida por nadie.
- Los peones de Participante se devuelven a la zona de orden de turno manteniendo su posición actual de izquierda a derecha (quien eligió la columna más a la izquierda jugará primero).
Tras esto comenzaría una nueva ronda.
Fin de la Partida
La partida finaliza tras completarse la octava ronda, procediéndose al recuento final, en el que cada jugador anota:
- Los puntos obtenidos inmediatamente durante el transcurso de la partida al colocar peones de Tren, Coche y Viajero.
- 5 puntos por cada grupo de 3 o más losetas de Pueblo que estén conectadas ortogonalmente.
- 1 punto por cada loseta que forme parte del rectángulo más grande y sin huecos.
- 1 punto por cada peón de estrella que no se haya gastado.
- Se resta 1 punto por cada abertura (extremo de una ruta no conectado) a partir de la quinta. Si tienes 5 aberturas o menos, no se aplica ninguna penalización.
- 5 puntos por cada loseta de objetivo cuyas condiciones específicas se hayan cumplido con éxito.
El jugador con más puntos será el vencedor. En caso de empate, ganará el jugador cuyo peón esté situado en la columna más a la izquierda del tablero de estación.
Variantes
Sin Objetivos. Simplemente se dejan las losetas de objetivo en la caja y no se tienen en cuenta los símbolos de objetivo en las fichas de colocación.
Modo en Solitario. El jugador no recibe una loseta inicial y se configuran tres columnas de selección con dos, tres y cuatro losetas respectivamente. Elegir la columna de dos losetas te otorga un peón de estrella, mientras que la de tres te concede un punto de prestigio extra. Una vez hecha tu elección, las losetas de las columnas restantes se descartan y, a diferencia del modo multijugador, no se añaden peones de estrella a las columnas al final de la ronda. El núcleo de este modo son los quince desafíos disponibles; antes de empezar, se elige uno que incluye una misión o limitación particular y tres niveles de puntuación. Es fundamental cumplir con la condición del desafío, ya que si se falla la misión o se incumple la restricción, el jugador no puntuará.
Opinión Personal
En el segundo lustro de la década de los diez del presente siglo el género de los juegos Roll&Write vivió una época dorada. Es cierto que a fecha de redacción de esta tochorreseña siguen publicándose numerosos diseños que recurren a este mecanismo o similares, pero la realidad es que fue en ese segundo lustro cuando más impacto generaron.
Uno de los diseños que más huella dejó en los aficionados fue Railroad Ink (aquí su tochorreseña), naciendo ya con el propósito claro de convertirse en una franquicia al publicarse en dos versiones ya de inicio, cada una con sus particularidades. Su gran virtud fue dejar de lado los números para proponer un sistema de creación de rutas muy adictivo.
Siguiendo esta premisa, y continuando con la idea de ampliar la franquicia, los chicos de Horrible Games triplicaron la apuesta lanzando una campaña de financiación mediante micromecenazgo en la que buscaron fondos para publicar directamente una edición de coleccionista con una enorme cantidad de expansiones. Con deciros que solo por el pledge básico se solicitaban cuarenta euros, mientras que por la edición coleccionista con todo se iba a los ciento cuarenta euros.

Esta política es un arma de doble filo, porque prácticamente asegura a los aficionados que van a conseguir todo el contenido que se va a publicar sobre el juego de una tacada, pero también puede suponer un gran freno para aquellos que suelen disfrutar de cierta progresión con los juegos, y encontrarse con un tsunami de material puede resultar agobiante.
Hoy vamos a ver cómo se comporta en mesa exclusivamente el juego base que, hasta la fecha, es lo único que ha sido publicado en español. Pero antes, toca agradecer a Asmodee la cesión de la copia que posibilita la tochorreseña que ya lleva unos cuantos párrafos iniciada.
En Railroad Tiles cada jugador se convierte en un planificador urbanístico con el objetivo de desarrollar la mejor ciudad posible a base de conectar losetas cuadradas entre sí. Estas losetas mostrarán, principalmente, carreteras y raíles, de forma que los jugadores formarán una maraña de conexiones.
La idea es conseguir la mayor cantidad de puntos de victoria posible a lo largo de las ocho rondas de las que consta cada partida, algo que va a depender principalmente de tres aspectos. El primero y tal vez el más importante, conseguir un despliegue «limpio». ¿Qué quiero decir con esto? Pues, en esencia, ir colocando losetas formando un rectángulo lo más grande posible sin huecos pero, paralelamente, intentar minimizar el número de conexiones abiertas, esto es, de losetas con uno o más lados abiertos (sin otra loseta adyacente por dicho lado) con una carretera o raíl saliendo por ella.

Al final de la partida cada loseta que forme parte del mayor rectángulo proporcionará un punto, mientras que cada conexión abierta por encima de la quinta restará un punto. Hasta aquí nada especialmente novedoso dentro de los juegos de colocación de losetas, teniendo como ejemplo reciente Tipperary (aquí su tochorreseña), aunque en el juego diseñado por Günter Burkhardt colocamos poliominós y no losetas cuadradas.
También muy relacionado con este despliegue tendremos la bonificación por ciudades. Muchas de las losetas que los jugadores coloquen mostrarán un conjunto de edificios azules, lo que las hace candidatas a formar parte de una ciudad, siendo una ciudad un conjunto de tres o más losetas con estos edificios interconectadas ortogonalmente entre sí. Así, los jugadores intentarán formar el mayor número de agrupaciones de tres losetas de este tipo (porque más es ineficiente).
Y el tercer pilar en lo que a puntuación se refiere son los peones de pasajeros, trenes y coches. A partir de la segunda ronda los jugadores tendrán la posibilidad de ir colocando pequeños peones en espacios especiales habilitados en algunas de las losetas que habrán colocado en su despliegue personal. Cada vez que se coloque uno de estos peones se obtendrán tantos puntos como peones estén interconectados mediante una misma red.
Así, interesará mantener todos los coches conectados de forma que sea posible llegar de uno a otro usando carreteras, y lo mismo con los trenes. Únicamente los pasajeros funcionarán de forma ligeramente distinta, ya que se considerarán que están en la misma red independientemente de si están junto a una carretera o a un raíl, ya que pueden hacer uso de los intercambiadores.

Quedaría un cuarto elemento que son las losetas de objetivo, que dan opción a conseguir cinco puntos por cada una de ellas. Estas losetas se reciben al comienzo de la partida y muestran un determinado patrón a intentar cumplir de cara al recuento final. Son el elemento de mayor carga estratégica, porque los patrones a conformar en torno a ellas requieren bastante planificación.
Bien, ya está claro qué hay que hacer con las losetas. La historia ahora es ¿cómo se consiguen estas losetas? Pues, como seguramente muchos supondríais, mediante un sistema de draft. Al comienzo de cada ronda se dispondrá una serie de conjuntos de losetas y los jugadores, en orden de turno, escogerán cuál les interesa más atendiendo a todos los aspectos comentados anteriormente.
Estos conjuntos son desiguales en cuanto a cantidad de losetas, de forma que los primeros tendrán dos losetas, los siguientes tres y el último cuatro (yendo de izquierda a derecha en el suministro). Escoger un conjunto no solo determinará qué losetas puede colocar el jugador en la ronda en curso, sino que también servirá para establecer el nuevo orden de turno para la siguiente ronda, de forma que cuantas más losetas se obtengan en una ronda, más tarde se escogerá en la siguiente.
Y no tiene mucho más. Como veis, Railroad Tiles es un juego que recurre a la combinación de draft, colocación de losetas y construcción de patrones. Una apuesta segura a la hora de desarrollar juegos de corte familiar de duración ajustada, con una explicación asumible para cualquier tipo de jugador pero con una toma de decisiones suficientemente interesante para que la cosa no sea simplemente montar un puzle.
Los autores buscan diferenciarse de la mayoría de títulos con los que podría compararse Railroad Tiles a través del apabullamiento. Y es que lo normal en este tipo de juegos es que los participantes vayan recibiendo losetas de una en una, lo que les permite evaluar de forma más o menos sencilla qué loseta interesa en cada momento de las disponibles.

Aquí la cosa se complica bastante porque tenemos conjuntos de hasta cuatro losetas. Y claro, ya simplemente evaluar mentalmente cómo conectar esas cuatro losetas requiere una buena visión espacial. Si encima lo sumamos a que nuestra zona de juego irá creciendo y que queremos intentar maximizar los distintos aspectos comentados, la fase de draft será de todo menos trivial.
Además se genera un curioso efecto en la mente de los jugadores. Estos tenderán a optar por la estrategia de «caballo grande, ande o no ande», esto es, intentar hacer la cuadrícula más grande posible, porque así se estaría amortizando cada loseta. Pero claro, esto choca directamente con el objetivo de mantener bajo control el número de conexiones abiertas, pues conjugar ambos elementos, claramente contrapuestos, será uno de los grandes retos de la partida.
A esto súmale el intentar que las losetas no solo tengan símbolos en los que poder desplegar peones, sino conseguir que losetas con el mismo símbolo se conecten formando una única red y así poder maximizar los puntos obtenidos con cada peón colocado. Peones que, además, no sabremos en qué combinación vamos a poder colocar a lo largo de la partida. Afortunadamente tenemos un turno de margen para ir preparándonos, aunque dependeremos siempre de cómo se configure el suministro de losetas.
¿Es esta dificultad a la hora de tomar decisiones suficiente como para destacar dentro de un océano de juegos de este tipo? La respuesta corta: no. La respuesta larga: depende. Obviamente tienen que gustarte este tipo de juegos. Si estás harto de seleccionar y colocar losetas, lo más probable es que este Railroad Tiles te parezca otro más.
Pero si es un subgénero del que no solo no te hayas cansado aún, sino que disfrutes (como es mi caso), la realidad es que la propuesta de este Railroad Tiles es relativamente estimulante. Es cierto que al ser más exigente en la toma de decisiones y obligar a evaluar muchos aspectos en cada turno tal vez pueda abrumar a quienes busquen una experiencia mucho más liviana. Pero vamos, tampoco es que estemos ante un diseño de Vital Lacerda.

Se podría pensar que el entreturno en este juego al tener tantas losetas por colocar podría ser demasiado extenso. Pero me parece que está resuelto de una forma suficientemente inteligente, al permitir a cada jugador centrarse en su puzle personal una vez ha escogido el conjunto de losetas. Solo en el caso de que quien actúe en último lugar tenga delante a titanes del análisis-parálisis puede llegar a sentir que la partida no fluye como debiese.
Los objetivos, que deberían ser uno de los elementos estrella del juego, tal vez para mí degraden ligeramente la experiencia. Porque al final obliga a los jugadores a centrarse demasiado en ellos (porque quince puntos entre los tres son muchos puntos), habiendo varios de ellos cuya consecución va a depender de la distribución de losetas en el suministro, esto es, de lo que la Dama Fortuna tenga a bien, beneficiando o perjudicando en momentos puntuales en función del orden de turno actual. Esto puede provocar que la rejugabilidad se resienta al reducirse la variabilidad si no se utilizan estos objetivos.
Pero siendo un juego con alma de filler tampoco creo que necesite una gran variedad de opciones para resultar satisfactorio. Y si el juego encaja en vuestro grupo, tenemos expansiones disponibles para aburriros. Se pueden conseguir en la editorial madre, aunque no es descartable que, si el juego funciona, se acaben publicando en retail.
Como buen juego de draft, colocación de losetas y construcción de patrones, la escalabilidad es prácticamente perfecta. Es cierto que a dos jugadores el impacto del azar se relaja al haber más opciones disponibles entre las que escoger independientemente de la posición dentro del orden de turno, pero vamos, funciona muy bien. Además, se tiene la sensación de haber tomado muchas decisiones aun habiendo resuelto únicamente ocho turnos.

Pasemos a la producción. Nos encontramos con luces y sombras, ya que el cartón de las losetas tal vez muestra un grosor algo mejorable, aunque un buen prensado. Los elementos de madera tienen formas personalizadas y son funcionales. La bolsa para preparar el suministro es un detalle. El reglamento viene bien estructurado (aunque en español hay una errata que viene corregida con una pequeña hoja anexa).
A nivel visual se mantiene el estilo de la franquicia, recurriendo a un trazo simple pero muy efectivo. Tiene mucha personalidad, pero es cierto que habrá gente a la que tal vez le resulte demasiado simple. A mí me encaja muy bien con el tipo de juego, sobre todo teniendo en cuenta que hay ya un elemento al que referenciar.
Y vamos cerrando. Railroad Tiles es un diseño que presenta una combinación mecánica de draft, colocación de losetas y construcción de patrones relativamente típica. El desafío de gestionar conjuntos variables de piezas para expandir el terreno, la necesidad de equilibrar el crecimiento del área principal con el cierre meticuloso de rutas para evitar penalizaciones y la colocación estratégica de peones para maximizar los puntos de prestigio permiten disfrutar de partidas con una carga de decisiones constante y gratificante. Aunque la evaluación de múltiples losetas simultáneas puede suponer un reto espacial considerable para los jugadores y el azar en la aparición de ciertos patrones puede condicionar ligeramente la consecución de las metas personales, su agilidad mecánica, la profundidad de su puzle de conexiones y la inmediatez de sus turnos lo convierten en una opción muy estimulante para quienes buscan un reto interesante. Por todo esto le doy un…


