Reseña: Fungi

Introducción

Estás en medio del bosque, cierras los ojos y llenas tus pulmones de aire fresco. Algo te dice que hoy va a ser tu día de suerte. El sol y la lluvia de estos días garantizan una buena cosecha de deliciosas setas. Te has levantado a primera hora con la cesta a punto para la gran colecta. Incluso has preparado una sartén para disfrutar de las sabrosas setas que encontrarás a lo largo de la jornada. ¡Hoy va a ser un gran día!

Portada
Portada

Así se nos presenta este Fungi, diseñado por Brent Povis, siendo éste su único título publicado hasta la fecha. La primera edición salió al mercado en 2012 (bajo el nombre de Morels) de la mano de Two Lanterns Games. Posteriormente fue Pegasus Spiele quien adquirió los derechos y lanzó una nueva versión, con cambio de aspecto incluido. Las ilustraciones de la primera edición corren a cargo de Vince Dorse, mientras que las de la segunda edición son obra de Jarek Nocoń, quien ya se encargase de insuflar vida a títulos como 1775: Rebellion, K2 o Coup.

El juego se encuentra publicado en nuestro país por Homoludicus (ahora Devir), aunque es completamente independiente del idioma, a excepción del reglamento y del título de alguna de las cartas, pero no afectan a la jugabilidad. Permite partidas a 2 jugadores, con una edad mínima sugerida de 10 años y una duración aproximada de unos 30 minutos. Su precio de compra recomendado es de 13,95 €. Para esta reseña se ha utilizado la edición de Homoludicus/Devir.

Contraportada
Contraportada

Importante: si ya conoces el juego y/o sólo te interesa mi opinión sobre el mismo, puedes pasar directamente al apartado de Opinión. Los apartados Contenido y Mecánica están destinados especialmente a aquellos que no conocen el juego y prefieren hacerse una idea general de cómo funciona.

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Contenido

Dentro de una caja de cartón de dos piezas (tapa y fondo), de dimensiones 17,5×13×4 cm. (tamaño de caja estándar pequeña tipo Abluxxen o 1911: Amundsen Vs. Scott), nos encontramos con los siguientes elementos:

  • 117 Cartas (59×91 mm.):
    • 86 Cartas de Bosque
    • 8 Cartas de Noche
    • 18 Cartas de Bastones
    • 1 Carta de Par de Zapatos
    • 4 Cartas de Ayuda
  • Reglamento
Contenido
Contenido

 

Mecánica

Fungi es un juego de familias y gestión de la mano en el que tendremos que ir reuniendo varias copias de tipos concretos de setas para poder cocinarlas sobre sartenes y, así, obtener puntos de victoria. Todo esto aderezado con un curioso sistema de suministro y una exigente gestión de la mano de cartas.

 

Conceptos Básicos

El primer elemento fundamental del juego son las Cartas de Bosque. Estas serán las que gestionaremos en mayor medida y la que nos proporcionarán los puntos. Estas cartas forman un suministro con un curioso sistema en el que se coloca una fila (o un cuadrado, según la disposición) de ocho cartas, en la que solo las dos primeras son directamente accesibles. Para ello se utiliza una carta indicadora con un par de zapatos haciendo de indicador de nuestra posición en el bosque. Y, a medida que vayamos adentrándonos en las profundidades del bosque, irán quedando cartas que los jugadores no tomaron, formando lo que se denomina Bosque en descomposición. Estas cartas podrán ser tomadas por los jugadores en vez de escoger una del bosque actual.

Bosque
Bosque

Y el segundo elemento fundamental es la gestión de la mano de cartas. Esta posee inicialmente un límite de ocho cartas, no pudiendo descartarnos voluntariamente, sino que tendremos que realizar alguna acción con ellas. Como veremos, este límite puede ser aumentado.

La mayoría de las cartas de bosque son Cartas de Seta. Tenemos nueve variedades que podremos ir recolectando: Hongo de Miel, Oreja de Judas, Barbuda, Shiitake, Maitake, Boleto de Abedul, Hongo Blanco, Rebozuelo y Colmenilla. Estas cartas, además de la ilustración y el titulo (ubicado en el margen inferior), tienen una pequeña zona con unos símbolos en la esquina superior izquierda:

  • La sartén indica los Puntos de Victoria que proporciona la carta en caso de estar cocinada.
  • El bastón indica el número de Bastones que se obtienen al vender la carta.
Cartas de Seta
Cartas de Seta

Los Bastones son un tipo de carta especial, que no ocupa espacio en la mano, y que sirve para poder adentrarse en el bosque o capturar una carta que inicialmente no estaba accesible. Estos Bastones se consiguen a cambio de Cartas de Setas. Digamos que funcionan como moneda de cambio.

Bastones
Bastones

Existe un mazo independiente formado por las Cartas de Noche. Este mazo contiene una única copia de cada Carta de Seta (a excepción de la Colmenilla). La diferencia entre estas cartas y las del mazo de bosque es que valen por dos. Es, a todos los efectos, como si jugásemos dos cartas de bosque de esa variedad de seta

Cartas de Noche
Cartas de Noche

Además de las Cartas de Setas, dentro del mazo de Cartas de Bosque encontramos otros tipos de cartas que podremos adquirir. En primer lugar tenemos un tipo de carta fundamental para el desarrollo del juego: las Cartas de Sartén. Estas servirán para poder jugar las Cartas de Setas y que están nos proporcionen puntos al final de la partida.

Cartas de Sartén
Cartas de Sartén

Por otro lado tenemos los aderezos. Para acompañar adecuadamente a un buen plato de setas tenemos cartas de Mantequilla y de Sidra. Estas pueden jugarse junto a Cartas de Seta para aumentar el valor del conjunto, aunque requieren un mínimo de Cartas de Setas jugadas.

Mantequilla y Sidra
Mantequilla y Sidra

Por último, tenemos una serie de Cartas que desencadenan un efecto tan pronto son tomadas:

  • Luna Llena: permiten robar una carta del mazo de Cartas de Noche.
  • Cesta: aumenta nuestra capacidad para transportar elementos, es decir, aumenta el límite máximo de la mano. Por cada Carta de Cesta jugada podremos tener 2 cartas más en la mano.
  • Amanita: es una seta venenosa que nos obligará a descartar cartas de nuestra mano a causa de la intoxicación.
Cesta, Luna y Amanita
Cesta, Luna y Amanita

Y con esto ya tenemos suficiente.

 

Preparación de la Partida

  1. Se apartan dos cartas de Sartén y se baraja el resto de Cartas de Bosque, formando una pila.
  2. Se barajan las Cartas de Noche formando una segunda pila.
  3. Se dispone el mazo de Bastones cerca de los jugadores.
  4. Se forma el bosque revelando 8 cartas. Para esto tenemos dos opciones:
    1. Colocarlas en fila, situando la carta de Par de Zapatos al lado de las dos primeras (cada vez que haya que reponer se arrastraran las cartas y se revelarán nuevas por el final).
    2. Colocarlas formando el borde de un rectángulo de dimensiones 4×3 cartas, situando la carta de Par de Zapatos al lado de las dos primeras (cada vez que haya que revelar cartas se colocan por el final y se desplaza la Carta de Par de Zapatos hasta las dos siguientes cartas de bosque).
  5. Cada jugador recibe 3 cartas. Pueden ocurrir los siguientes casos:
    • Si es una Cesta la colocará en su zona de juego sin ocupar espacio en la mano.
    • Si es una Luna, la colocará en la pila de descarte y robará una Carta de Noche.
    • Si es una Amanita, la colocará en la pila de descarte y no recibirá nada a cambio.
  6. Por último elegimos quien será el jugador inicial (según el reglamento, el jugador que más recientemente haya comido setas).

¡Y ya estamos listos para comenzar!

Partida preparada
Partida preparada

 

Desarrollo de la Partida

Una partida a Fungi se desarrolla a lo largo de un número indeterminado de turnos hasta que se cumple la condición de finalización.

En su turno, un jugador debe realizar una de estas cinco acciones siempre y cuando no se exceda el límite de mano:

  • Tomar una carta del bosque. Las dos cartas marcadas con la carta del par de zapatos no tienen coste y se pueden llevar a la mano directamente. Sin embargo, si deseamos tomar alguna carta que no sea una de estas dos tendremos que gastar cartas de bastón para poder alcanzarlas. Habrá que devolver tantos bastones como posiciones haya entre la carta que deseamos tomar (inclusive) y la primera marcada con la carta del par de zapatos.
  • Tomar las cartas de bosque en descomposición. Se tomarán todas las cartas (de 1 a 4) situadas en la pila de descomposición, y se colocarán en la mano. Es importante remarcar que si hubiese alguna carta de Cesta o de Amanita, estas aplicarían sobre el total de cartas.
  • Vender Setas. Podremos vender dos o más cartas de setas de una misma variedad a cambio de bastones. Por cada carta vendida obtendremos los bastones indicados en la esquina superior izquierda. Recordad que las cartas de noche equivalen a dos cartas.
  • Jugar Carta de Sartén. Se colocará sobre la zona de juego una Carta de Sartén, dejando de ocupar espacio en la mano.
  • Cocinar Setas. Se colocarán 3 o más cartas de una misma variedad de setas sobre una Carta de Sartén (puede jugarse a la vez que las setas o estar ya jugada sobre la mesa). También se puede añadir una carta de aderezo (mantequilla si hemos jugado 4 o más cartas o sidra si hemos jugado 5 o más cartas). De nuevo, recordar que las cartas de noche equivalen, a efectos prácticos, a dos cartas físicas de bosque de esa variedad de seta.

Tras esto, se deberá colocar la primera carta del bosque (de las dos indicadas por la carta de par de zapatos) en la pila de descomposición. Si esta pila ya contuviese cuatro cartas, estas se descartan y la carta descartada en este turno comienza la nueva pila de descomposición.

El limite que impone la Amanita se mantiene hasta el final del turno siguiente en el que la carta es obtenida.

 

Fin de la Partida

La partida finaliza justo en el momento en el que la última carta del mazo de bosque es revelada. Tras esto, se procede al recuento de puntos. El jugador con más puntos de victoria será el vencedor. En caso de empate, el ganador será el jugador que haya cocinado más Cartas de Setas (teniendo en cuenta que las Cartas de Noche cuentan como dos cartas).

Cartas de Ayuda
Cartas de Ayuda

 

Opinión Personal

Aquí estamos una vez más para soltar un porrón de palabras con todo lo que se me pase por la cabeza sobre el juego que estamos analizando. En esta ocasión un juego de esos que se aprovecha de nuestro estomago para salir a la mesa. Otro juego de familias que pide a gritos una comparación con Jaipur. Pero, ¿estarán estas setas lo suficientemente sabrosas? ¿O nos provocarán una indigestión? Solo lo podremos comprobar dándoles un buen bocado.

Pues bien, comencemos con el combate. Ambos juegos, Jaipur y este Fungi, comparten como elemento principal una mano de cartas limitada en máximo (uno a 7 y otro a 8), sin posibilidad de descarte directo, sino que tendremos que hacer uso de las cartas. Los dos también poseen un tipo de carta especial que no ocupa espacio en mano y que permiten acceder a cartas que, de normal, no sería posible (Camellos en Jaipur y Bastones en Fungi). Y en la mesa se dispone un suministro común en el que los jugadores competirán por obtener las cartas que más les interesen en función de lo que ya tengan en sus manos. Hasta en el número de familias andan más o menos parejos: siete en Jaipur, nueve en Fungi. En estos aspectos son dos juegos calcados.

Pero Fungi está lleno de pequeños añadidos que, para mí, lo convierten en un juego más profundo, ergo, más interesante (repito, para mi). Para empezar, tenemos el suministro en avance. En Jaipur el suministro solo se repone cuando alguno de los jugadores toma cartas de él generando un hueco, mientras que en Fungi siempre van a aparecer una o dos cartas nuevas, independientemente de lo que haga el jugador en turno. Esta es la diferencia clave para mí, ya que en Jaipur, cuando los jugadores son avanzados, la influencia del azar es bastante elevada, ya que al robar una carta es probable que dejemos en bandeja de plata una mejor al rival. En Fungi no, ya que las cartas entran por el final del bosque. Es cierto que una de esas dos cartas puede ser vital para nuestro rival, pero que aparezcan no es consecuencia de nuestros actos. Además, si, efectivamente, la carta fuese interesante para nuestro contrincante, este deberá hacer un desembolso importante de bastones para hacerse con ella si no quiere exponerse a que su abaratamiento nos permita tomarla a nosotros antes. Por tanto, el azar es mucho menos decisivo en Fungi en cuanto al flujo de cartas se refiere.

Reversos y Par de Zapatos
Reversos y Par de Zapatos

Por si no fuese ya suficiente, el señor Povis va mas allá ofreciendo una serie de elementos que le dan una profundidad muy interesante al juego. El primero es la pila de descomposición. Por si no fuese suficiente con tener que elegir una carta de las disponibles en el bosque, bastones aparte, la mayoría de las veces las cartas de la pila de descomposición nos pondrán ojitos. Y es que la avaricia nos puede, y coger 2-3-4 cartas en vez de una siempre suena más interesante. Esto, unido al límite de la mano hará que en cada turno tengamos que sopesar cuidadosamente qué vamos a hacer.

Si solo fuese por las cartas de setas no habría problemas. Pero es que el resto de cartas accesorias son tanto o más interesantes. Las cartas de Luna son una bomba, ya que nos permiten tener una carta que funciona como dos, por lo que, de entrada, puede ser directamente convertida en bastones. Pero lo más interesante es que solo necesitamos una carta de seta más de la variedad coincidente para poder echarlas a una sartén. Y todo eso ocupando el espacio de una carta. Muy poderoso.

No menos interesantes son las cartas de cesta, que nos permitirán ampliar el límite máximo de la mano, permitiéndonos acumular más cartas. Y es que, si echamos cuenta, un límite de mano de ocho es bastante escaso si pretendemos encender sartenes potentes, con al menos 4 cartas para poder potenciar el sabor con algún complemento. Esto ya nos ocuparía 5-6 cartas. Muy hábiles eligiendo tendremos que ser si con el tope inicial conseguimos la victoria.

Y por último, la grandiosidad de las Amanitas, con esa dualidad beneficio-perjuicio que poseen. Y es que, cuando uno se indigesta, a veces viene bien un buen purgante. Me refiero a que, si hemos tomado malas decisiones, gracias a las Amanitas podremos limpiar nuestra mano. Es el único motivo por el cual nos comeríamos uno de estos hongos venenosos. Por otro lado, cada vez que se cuele una copia de esta carta en la pila de descomposición hará que dejemos de fijarnos en la pila hasta que esta se limpie (salvo que, de nuevo, estemos interesados en una purga).

Detalle Sartenes
Detalle Sartenes

Volviendo a las similitudes con Jaipur, ambos juegos incorporan una mecánica de memory fundamental para llegar a buen puerto. Tenemos que estar muy pendientes y retener qué va tomando nuestro rival para, en determinados turnos, obrar en consecuencia y tomar cartas que puedan beneficiarle a costa de perder nuestro turno (salvo que la carta nos venga bien). La diferencia principal es que, mientras que en Jaipur esa carta podemos retenerla y soltarla cuando creamos que el rival no la quiere, mientras que en Fungi nos va a estar lastrando la mano hasta que, o bien la cambiemos por palos porque conseguimos otra copia, o porque nos tragamos una amanita y se nos descompone el vientre de forma selectiva.

Otra gran diferencia es la condición de finalización de la partida. En este sentido sí que me quedaría con Jaipur, ya que el final de la partida depende de los jugadores y su forma de ir vendiendo mercancías, mientras que en Fungi ocurre cuando el bosque se acaba. Esto hace que una partida al juego micológico se convierta en una carrera por ver quien logra encender más sartenes. No es necesariamente malo, y es uno de los elementos más diferenciadores entre ambos títulos. Pero, debido al elevado número de cartas, es difícil llevar la cuenta y calcular cuántos turnos quedan, por lo que más de una vez nos quedaremos con las setas en la cesta y la sartén sin encender. En este sentido, más vale pájaro en mano, y en cuanto lo tengamos claro, cocinar, no vaya a ser que cuando nos queramos dar cuenta no quede ni un árbol alrededor nuestra.

Gracias a todos los elementos acertadamente integrados en la mecánica, Fungi me parece un juego mucho más rejugable que Jaipur. No quiero decir con ello que el juego nos ofrezca sutilezas por descubrir hasta el fin de los días, pero si más que el juego de mercadeo. Si tuviésemos que cuantificarla, diríamos que posee una rejugabilidad media-alta.

Como juego para dos que es no cabe entrar a valorar su escalabilidad. Por trollear un poco, podríamos decir que escala perfectamente en su amplio rango de jugadores admitidos, ¿no?

De la edición no hay mucho que decir. Un cuyo único componente son cartas solo debe cumplir un requisito: que las cartas tengan una calidad decente. En este caso así es, aunque yo siempre recomiendo enfundar. Afortunadamente estas son de tamaño estándar, así que no hay que hacer virguerías soldador en mano para proteger debidamente el juego. Estas cartas vienen encajadas en un pequeño inserto de plástico con dos habitáculos en los que, incluso con fundas, las cartas quedan adecuadamente recogidas. Tal vez podríamos poner como pega el reglamento-prospecto gigante. No me gusta nada tener que desplegar un poster para poder leer como se juega. Habría sido preferible un pliegue en acordeón. Queda algo más elegante.  Al menos este es claro, conciso, con ejemplos y adecuadamente estructurado.

Detalle del Bosque
Detalle del Bosque

Respecto a las ilustraciones, yo solo puedo hablar del trabajo de Jarek Nocoń, ya que no he tenido ocasión de apreciar la primera edición del juego. Independientemente de esto, solo puedo alabar el trabajo del ilustrador. Un juego de recolectar setas no es que sea lo más atractivo del mundo, pero el aspecto del que ha dotado al título sí que es bastante sugerente y dan ganas de jugarlo. De hecho, más de una vez nos entretendremos admirando los distintos paisajes de las diversas variedades de setas. A destacar los pequeños detalles entre los distintos tipos de cartas en su versión día y noche: rayos de sol y bruma, luces encendidas y reflejos, la vida de cada fase. Una maravilla. Incluso la portada me parece hasta atractiva, y mira que no es más que una cesta con hongos en medio del bosque. Gran trabajo.

Y vamos cerrando ya. Fungi es un grandísimo juego de cartas con mecánica de familias para dos jugadores. Con muchos elementos con otro gran juego como es Jaipur, el juego que hemos reseñado dispone de más elementos perfectamente integrados para colocar al jugador en disyuntivas constantes. No hay nada mejor en un juego que estar todo el rato teniendo que decidir cosas. De buena factura, tal vez lo único negativo que le encuentro es lo abrupto del final de las partidas, que muchas veces te deja con sensación de coitus interruptus. Salvo por este detalle, un gran juego. Por todo esto le doy un…

 

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31 comentarios en “Reseña: Fungi”

  1. Ya sabes mi opinión al respecto del juego, tampoco creo que fuera necesario estar comparándolo todo el rato con Jaipur, te ganas precisamente que la gente venga a debatirte sobre eso xd.

    A veces ser más profundo no te aporta ser mejor, y eso es lo que creo le ocurre a Fungi si lo comparas con Jaipur, tampoco comparto tu opinión del alto azar que tiene Jaipur, esta claro que no sabes que carta va a salir pero tampoco en este, además siempre se puede controlar el no robar o hacer que nuestro rival lo haga por nosotros, precisamente una de las cosas que menos me gusta en Fungi es que el bosque corre solo, le da un ritmo a la partida que no me termina de convencer.

    De todos modos ambos son muy buenos juegos y ciertamente comparten el mismo nicho de mercado.

    Responder
    • Venid venid a debatir!! Que para eso están los comentarios 😛

      Ya conoces mi forma de reseñar. Cuando un juego compite directamente contra otro en cuanto a mecánicas y nicho, voy a estar enfrentandolos para que los que tengan ese punto de referencia sepan lo que quiero decir.

      A mi Jaipur me parece un gran juego. Pero el problema que le veo es que, cuando sabes jugar, vas con el piloto automático. Y en ese momento, el azar es bastante importante. Si de repente, cada vez que te veas obligado a coger una carta, la que sale es mucho mejor para el rival que la que te llevaste, pues mala suerte. En Fungi claro que ocurre. Pero las cartas que salen cuestan 5 y 6 palos. Y tener 5 o 6 palos en tu reserva no es sencillo, así que el rival tiene “tiempo” de intentar hacer algo si quiere esa carta. Yo odio cuando en Jaipur yo robo porque no me queda mas remedio y sale un rubi o un oro y el rival no tiene ni que pensar. A trincar 😛

      Obviamente mas exigente no significa mejor. Pero por mis gustos, si esa profundidad está bien llevada y el tiempo sigue igual de contenido, me quedo con lo profundo.

      Y el bosque en descomposición me parece una maravilla que potencia aun mas la gestión de la mano y amplía el abaníco de decisiones.

      Tochocomentario!!! xD

  2. Muy buenas Iván!!!

    Gran reseña una vez más. Esta me hace especial ilusión porque creo que de este juego te empecé a hablar yo hace unos meses y desde entonces, veo que se ha convertido en un clásico de tus crónicas jugonas. Comparto plenamente tu opinión respecto a que es mucho menos dependiente del azar que el Jaipur. Y compararlo con éste es inevitable, ya que comparten la misma mecánica.

    Esta noche tenemos una jornada nocturna de juegos de mesa. Ya te diré si descubro algo interesante, aunque últimamente en mi grupo de juego casi siempre jugamos el “7 wonders” (con las expansiones de “Leaders” y “Cities”) y a una novedad. La última vez le tocó salir al “21 muitinies” (21 motines), un juego de piratas 🙂

    Un saludo!!!

    Responder
    • La comparación es, como dices, inevitable. Al 21 Motines le tengo ganas. Los juegos de Perepau suelen gustarme, aunque este no ha destacado especialmente en la comunidad jugona. A ver si algun día se me pone delante de la mesa.

      Saludos!!

    • En las instrucciónes pone cuando se revela. Yo juego así. En el momento que se agota el mazo de bosque, independientemente de las cartas que queden reveladas, la partida finaliza.

  3. Yo suelo jugar hasta que se agote el bosque entero, es decir, hasta que la ultima carta del juego desaparece del bosque. Tuve esa misma duda y la busqué en las faqs de bgg y vi que lo explicaban así.
    Respecto al azar en Jaipur, mi opinión es un si pero no, jejeje. Cuando dices que robas una carta porque no tienes mas remedio y al otro le sale un rubí, realmente no es que robes una carta porque no tienes mas remedio sino que la gestión de la mano (y de los camellos) de tu rival te han llevado a esa situación. Lo que si he de admitir, es que cuando dos rivales son expertos jugadores, la diferencia entre ambos, si queda más en mano del azar, porque ambos tratarán de llevar a robar cartas al otro en momentos clave y la fortuna le sonreirá mas a uno que a otro. Para mi la grandeza de jaipur es saber cuando hacer robar al otro y aprovecharte de ello. He jugado grandes partidas en las que a pesar de que mi rival a vendido rubíes y oro, he remontado a base de vender conjuntos amplios mas sus bonificadores 🙂
    A fungi le debo de echar muchas mas partidas para analizarlo porque no lo he jugado tanto como a jaipur y seguro que me pierdo matices. Me gusta eso que dices de que las nuevas cartas salen al final del bosque y por tanto son difíciles de conseguir porque se precisan muchos palos, es un buen punto en ese juego. Ambos juegos me gustan y los recomiendo 😉

    Responder
    • Gran comentario que refleja exactamente lo que quiero transmitir en la reseña. Muchas gracias!!

  4. Buena reseña! Un juego que nos gusta mucho y aún hemos jugado poco. Pero en lo poco que jugamos, coincidimos prácticamente en todo y en resumen, nos dio siempre mejores sensaciones que el Jaipur. Hasta gráficamente nos gusta más.

    Responder
    • Coincido, pareciendome Jaipur un gran juego también. Pero Fungi ofrece mas, al menos para mí.

      Saludetes!!

  5. Muy buenas Iván!

    Ayer volví a jugar a este juego con mi mujer después de bastante tiempo, y la verdad es que siempre nos deja un gran sabor de boca. Ha sido todo un descubrimiento!

    Una pregunta: ¿recomiendas enfundar las cartas? Lo cierto es que al intentar barajarlas cuesta un poco y dado que son muy finitas, da la impresión que se pueden estropear si salen mucho a mesa. ¿Qué fundas en concreto harían falta?

    Un saludo y muchas gracias de antemano!

    Responder
    • Pues, si no recuerdo mal, las cartas del Fungi son Euro estandar (59 x 91 mm), por lo que las de Mayday de estas dimensiones o similares irian bien.

      Yo siempre recomiendo enfundar, aunque sea un chorrijuego 😛

    • Ok.

      Lo malo es que a lo mejor enfundando ya no entran en su caja. ¿Tuviste tú algun problema?

  6. Me gusta el juego, pero le encuentro una pega que hubiera sido muy sencilla de resolver. Con símbolos en la esquina superior de la carta (como las tradicionales) identificando el tipo de hongo, ingrediente, etc. sería más manejable la mano, tal y como está diseñado tengo que sujetar las cartas de forma muy incómoda para ver qué tipo de setas tengo.

    Responder
    • Si, es cierto que al tener unas ilustraciones tan bonitas como poco informativas, hay que estar moviendo las cartas como si fueran cromos. El título de la carta debería haber estado arriba, y con eso se solucionaria el problema.

      Saludos!

  7. Buenas, una duda que tengo! Os pongo en situación: tengo en la mano 7 cartas y me quiero descartar 3 por lo que cojo una amanita. Al siguiente turno tengo la mano llena,por el efecto de la amanita, por lo que no puedo robar, tampoco tengo sartenes para jugar ni cocinar. La única opción que tengo es vender setas por palos, pero no es buena jugada porque quiero cocinarlas en el futuro, estoy obligado a vender o se puede pasar turno?
    Las instrucciones dicen que debes realizar una acción siempre que puedas, pero claro, tu rival no sabe si puedes vender o no.
    Una ayuda por favor!! Gracias

    Responder
    • Estás obligado a hacer una acción. Que tu rival sepa que puedas o no vender. Es dificil que llegue el caso de que, por efecto de una Amanita, te quedes bloqueado. Solo en el caso en el que no pudieses llevar a cabo ninguna de las acciones entonces creo que puedes pasar. Pero es deshonroso hacer trampas 😛

    • Cierto que lo es, pero mi mente competitiva me juega malas pasadas, jejeje. Gracias por la respuesta, intentaré controlarme 😉
      También tenía la duda de cuando acabar la partida ya que por ejemplo de colmenilla hay sólo 3 cartas y si no consigues la de noche, cocinarlas puede resultar imposible si se encuentra una de ellas al final. Pero ya leí que es al descubrir la última carta, eso le añade un puntito de “me la juego” que esta muy bien.
      Por otra parte, me parece un juegazo, esta muy bien diseñado la cantidad de cartas y posibilidades. Además estéticamente es bonito y las partidas duran el tiempo justo. Yo me lo llevo a todos los viajes para aprovechar ese ratito muerto.
      Saludos!!

  8. ¡Muy buena reseña! Me solía jugar a Jaipur pero lo he encontrado un poco repetitivo. He estado buscando al juego por internet pero es imposible encontrarlo al precio mencionado. ¿Sabes si las tiendas que promocionas en tu sitio lo tienen?

    Responder
    • Buenas!

      Pues en Zacatrus!, que acabo de consultar, tienen copias en stock. En teoria las demás también deberían tener copias ya que es un juego de Devir y, salvo que la tirada se haya agotado, deberían poder conseguirlas. Preguntales que normalmente tienen chats online y te responden al instante.

      Saludos!

    • Como siempre, siempre recomiendo enfundar. Fungi utiliza cartas euro estandar, las mas comunes. Mayday suele ser lo habitual en cuanto a marcas.

      Saludos!

    • Buenas, no soy muy de tops, pero ahí van algunas recomendaciones:

      Akrotiri, Tuareg (Targi), Kahuna, todos los títulos del Proyecto GIPF…

      Un saludo!

  9. Buenas. El otro día desempolvé este juego de la estantería y después de jugarlo me fui a leer un referente, tu reseña. Comparto la opinión del final precipitado de la partida. En casa, con el fin de quitar un poco de azar y hacer una frenada algo más suave, jugamos todas las cartas (jugamos todas las cartas de bosque) y después jugamos un turno más cada uno. Buen juego que aguanta los años, y muy buena reseña con olor a setas en conserva.

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