Crónicas Jugonas: Semana 41 del 2019 (07/10 – 13/10)

Como no podía ser de otra manera la semana del Festival Internacional de Juegos de Mesa de Córdoba, siete días espectaculares repletos de partidas y unos cuantos estrenos (además de poder catar algunos protos). A destacar, Carnaval de Monstruos (la nueva propuesta de Richard Garfield, esta vez traída por Mercurio, que de nuevo recurre al draft entre jugadores para, en este caso, cazar monstruos para exhibirlos al público), Set & Match (una marcianada que utiliza el flicking para simular un partido de tenis) y Ur (uno de los primeros diseños de Paolo Mori con mecánicas de mayorías). Venga, no os entretengo que hay mucho que leer.

Empezamos la semana con una partidita a Ticket to Ride: Europe, diseñado por Alan R. Moon. Un juego en el que los jugadores gestionan empresas ferroviarias que se establecen a lo largo de la geografía de una región. Los jugadores tomarán cartas de un suministro común para ir reclamando trayectos que requieren cartas de un determinado color y en una cantidad concreta. Todo para cumplir una serie de objetivos que indican dos localidades que deben ser conectadas, proporcionando puntos si se satisfacen, o restándolos si no. En Europa tenemos los ferris (que requieren locomotoras fijas) y los túneles (en los que el coste del trayecto puede aumentar al intentar reclamarlo) y las estaciones, que permiten a los jugadores utilizar un trayecto rival para intentar completar tickets de trayecto. Partida engañosa en la que parecía que íbamos a interferirnos mucho en los trayectos porque empezamos a reclamar muchos por las mismas zonas. Yo me había quedado con uno más que ella, y mi trayecto largo era del de Cádiz-Estocolmo (un saludo para el compañero Michel). Yo me las deseaba muy felices porque conseguí completar mis tickets relativamente pronto, lo que me permitió robar nuevos tickets que, más o menos, encajaban bien con lo ya reclamado (aunque tuve que poner una estación para utilizar uno de los trayectos de Sandra). Pero no conté con la bonificación de trayecto más largo que, a la postre, sería la clave de la partida, pues, aun habiendo completado menos trayectos que yo, los suyos sumaban un valor similar a los míos. Resultado: victoria de la señorita por 149 a 135. Uno de los títulos de la santísima trinidad de la iniciación. Este es, sin duda, el que mejor presentación ofrece, con una mecánica entretenida y muy asequible, con gestión de información oculta que ofrece una tensión creciente a medida que el tablero se puebla de trayectos. Un imprescindible. La versión de Europa es, junto a la de USA, la más reconocible. Esta escala ligeramente mejor que la original gracias a las rutas dobles, pero rebaja el nivel de intensidad al incluir las estaciones, que sirven como salvavidas cuando un trayecto necesario para completar nuestros tickets es reclamado por un rival.

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Crónicas Jugonas: Semana 36 del 2019 (02/09 – 08/09)

Aquí llega una nueva entrada de las Crónicas Jugonas. En esta ocasión tenemos como novedades el estreno de Undaunted: Normandy, un wargame ligero de los diseñadores de War Chest que está cosechando muy buenas críticas y un par de expansiones. Por un lado, Barrage: The Leeghwater Project, que añade más opciones al polémico juego de Cranio, Ginkgopolis: The Experts, que añade varios modelos al peculiar diseño de Xavier Georges. Y la miniexpansión de las mercancías para Los Castillos de Borgoña.

Comenzamos la semana con una partida a Los Castillos de Borgoña (aquí su tochorreseña), diseñado por Stefan Feld. En él tendremos que rellenar un tablero hexagonado con losetas de distintos tipos, cada una con sus propios efectos y formas de puntuación. Un jugador dispone de dos dados en cada turno y que tendremos que usar los valores de las tiradas para ejecutar dos acciones, a elegir entre cuatro posibles: tomar losetas de un mercado centra, colocar dichas losetas en el tablero, vender mercancías o tomar trabajadores (que nos permitirán alterar el valor de los dados). El objetivo será anotar el máximo de puntos posibles cerrando áreas de hexágonos de un mismo tipo y habilitando diversos bonificadores. Aprovechamos para estrenar la miniexpansión de las mercancías, que bonifica a los jugadores si, a la hora de vender mercancías, la que venda coincide con la siguiente en un camino de espacios formado mediante cartas. Partida que parecía claramente dominada por quien os escribe, con un tablero de muchas regiones pequeñas de 1 a 3 casillas a excepción de los pastos, que los tenía todos en un único grupo. Así, me dedique durante la primera mitad de la partida a cerrar el máximo número posible de regiones para llevarme una elevada bonificación que, a la postre, seria definitiva. Además, me aseguré el bonus de tipo de casillas de tres tipos (castillos, pastos y minas). Sandra por su parte jugó con el tablero que tiene una ciudad enorme, lo que provocó que tardase en arrancar, pero cuando lo hizo se disparó en el marcador. Además, también vendió una cantidad espectacular de mercancías, ya que esperó al momento adecuado para comenzar a jugar casillas de barco y acumular hasta seis mercancías de un mismo tipo que vendió de una tacada. Desgraciadamente para ambos, apenas aprovechamos los efectos de la nueva expansión, aunque a mí me vino bien para conseguir una loseta de ciudad que me dio un ligero impulso. Resultado: victoria de un servidor por 213 a 189.Un diseño que funciona como una maquinaria de precisión, con un elemento de azar a controlar que hará que tengamos que estar constantemente adaptándonos y buscando combos que optimicen nuestras jugadas. Peca de falta de interacción (solo la lucha por las losetas del tablero), pero, aun así, es tremendamente entretenido. Una carrera por ver quien consigue más puntos. La perfecta definición de multisolitario. La única pega real que se le puede poner es que, si el AP hace acto de aparición, puede destrozar completamente la experiencia de juego. La miniexpansión le añade un punto de interés a la venta de mercancías sin añadir elementos conceptuales. No está mal.

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Crónicas Jugonas: Semana 30 del 2019 (22/07 – 28/07)

Una semana más llegan las Crónicas Jugonas para repasar lo jugado en los últimos siete días. En esta ocasión no hay juegos que se estrenen en mesa, pero sí unas cuantas expansiones, a saber: la expansión de Memoir ’44: Nuevo Plan de Vuelo (que añade aviones a los escenarios), la expansión de Fields of Green: Grand Fair (que, además de incorporar nuevas cartas, introduce las atracciones de feria que añaden pequeñas mecánicas a la partida) y la expansión de Osopark: The Bad New Bears (que incorpora los monorraíles y una nueva especie, los grizzlis). Venga, vamos al lío.

Comenzamos el martes con una partida a todo un clásico como es Stone Age (aquí su tochorreseña), diseñado por Bernd Brunnhofer. Un juego de colocación de trabajadores y gestión de recursos en el que cada jugador controla a una tribu de hombres en la edad de piedra con el objetivo de desarrollarse y asegurar la supervivencia de su grupo. Para ello recolectarán diversos recursos para conseguir cartas de desarrollo y construir cabañas, sin olvidarse de aumentar el número de miembros de la tribu, fabricar herramientas para hacer más eficiente la recolección o elevar el nivel de agricultura para no pasar hambre. Partida muy igualada que se decidió, básicamente, por los sets de cartas (donde yo acumulé bastantes puntos) y, sobretodo, las cartas que bonificaban las herramientas. Y es que casi desde la primera ronda me dediqué a acumular herramientas y acabé con un total de 10, lo que me otorgó mucho margen a la hora de recolectar recursos, pues fuimos bastante conservadores a la hora de ampliar la tribu (nos quedamos los dos con 7 miembros), también consecuencia de querer siempre ampliar el nivel de agricultura y yo coger una herramienta, dejando bloqueada la cabaña del amor. Resultado: victoria de quien os escribe por 272 a 241. Un magnifico juego que sirve como puerta de entrada al mundo de la colocación de trabajadores y gestión de recursos. Con ese puntito de azar que aportan los dados, permite entretenerse a jugones y no iniciados por igual, aunque es cierto que la experiencia es un grado y los que conozcan el juego someterán vilmente a los novatos.

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