Reseña: Undaunted, Normandy

Es el verano de 1944 y los Aliados han desembarcado en Normandía. Ahora debes liderar tu pelotón a medida que avanzas en Francia para ganar terreno y hacer retroceder a las fuerzas alemanas. Te enfrentarás a una fuerte resistencia, fuego de ametralladoras, y bombardeo de mortero, y es cosa tuya cambiar la situación a tu ventaja. Carga en medio del caos de la batalla, mantente firme frente a la oposición y permanece Impávido.

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Crónicas Jugonas: Semana 32 del 2020 (03/08 – 09/08)

Aquí estamos una semana más con el repaso a lo jugado durante los últimos siete días. No fallamos ningún día y disfruté de dos sesiones, además de un buen puñado de estrenos, a saber: 5211 (un filler de selección simultanea y un punto de juego psicológico), Las Expediciones Ming (un juego para dos que continua la serie iniciada por The Cousin’s War), Hands in the Sea (diseño que se inspira en A Few Acres of Snow de Wallace para representar la Primera Guerra Púnica), La Marcha del Progreso (otro juego bélico para dos con mecánica de selección de acciones simultanea), Conspiracy (filler de colecciones ambientado en el universo de Abyss) y, aunque parezca mentira, Dobble (uno de los clásicos fillers en lata de Asmodee). Venga, vamos al lío.

Comenzamos al lunes con un par de partidas a Ringo (aquí su tochorreseña), diseñado por Julien Griffon. Un abstracto en el que cada jugador dispone de cuatro anillos de su color inicialmente colocados de forma alterna formando un cuadrado. En su turno, el jugador activo deberá coger un disco de su color (primero de una reserva personal, y, posteriormente, desplazando algún disco colocado sin romper el dividir el grupo de fichas y anillos) y colocarlo en el interior de uno de sus anillos. Acto seguido, desplazará dicho anillo a un espacio libre adyacente ortogonalmente a otro anillo (suponiendo que la mesa es un espacio cuadriculado). El ganador será el primer jugador en conformar una línea (vertical, horizontal o diagonal) de cuatro discos o cuatro anillos de su color. La primera partida fue un visto y no visto porque me descuidé y dejé que la señorita conectase tres anillos de forma directa teniendo un disco ya puesto en esa línea, por lo que en tres movimientos se hizo con la victoria. Jugamos entonces una segunda donde la cosa estuvo más disputada, aunque no llegamos a agotar la reserva de discos. La señorita, de nuevo, se centró demasiado en sus anillos y solo realizaba movimientos defensivos cuando era una situación límite. Esto me permitió preparar el terreno para tener la victoria al alcance de mi mano en dos movimientos, uno antes de que ella pudiese conseguirlo. Ringo es un abstracto para dos que, aunque utiliza elementos mecánicos presentes en otros diseños, consigue combinarlos de forma interesante. Es rápido, tenso, transportable y muy entretenido. Lo único que se puede decir en contra es que los primeros movimientos tal vez están demasiado marcados y que un paso en falso finiquita el asunto casi de forma inmediata. Pero por lo demás, es uno de los abstractos más recomendables de la editorial.

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Crónicas Jugonas: Semana 41 del 2019 (07/10 – 13/10)

Como no podía ser de otra manera la semana del Festival Internacional de Juegos de Mesa de Córdoba, siete días espectaculares repletos de partidas y unos cuantos estrenos (además de poder catar algunos protos). A destacar, Carnaval de Monstruos (la nueva propuesta de Richard Garfield, esta vez traída por Mercurio, que de nuevo recurre al draft entre jugadores para, en este caso, cazar monstruos para exhibirlos al público), Set & Match (una marcianada que utiliza el flicking para simular un partido de tenis) y Ur (uno de los primeros diseños de Paolo Mori con mecánicas de mayorías). Venga, no os entretengo que hay mucho que leer.

Empezamos la semana con una partidita a Ticket to Ride: Europe, diseñado por Alan R. Moon. Un juego en el que los jugadores gestionan empresas ferroviarias que se establecen a lo largo de la geografía de una región. Los jugadores tomarán cartas de un suministro común para ir reclamando trayectos que requieren cartas de un determinado color y en una cantidad concreta. Todo para cumplir una serie de objetivos que indican dos localidades que deben ser conectadas, proporcionando puntos si se satisfacen, o restándolos si no. En Europa tenemos los ferris (que requieren locomotoras fijas) y los túneles (en los que el coste del trayecto puede aumentar al intentar reclamarlo) y las estaciones, que permiten a los jugadores utilizar un trayecto rival para intentar completar tickets de trayecto. Partida engañosa en la que parecía que íbamos a interferirnos mucho en los trayectos porque empezamos a reclamar muchos por las mismas zonas. Yo me había quedado con uno más que ella, y mi trayecto largo era del de Cádiz-Estocolmo (un saludo para el compañero Michel). Yo me las deseaba muy felices porque conseguí completar mis tickets relativamente pronto, lo que me permitió robar nuevos tickets que, más o menos, encajaban bien con lo ya reclamado (aunque tuve que poner una estación para utilizar uno de los trayectos de Sandra). Pero no conté con la bonificación de trayecto más largo que, a la postre, sería la clave de la partida, pues, aun habiendo completado menos trayectos que yo, los suyos sumaban un valor similar a los míos. Resultado: victoria de la señorita por 149 a 135. Uno de los títulos de la santísima trinidad de la iniciación. Este es, sin duda, el que mejor presentación ofrece, con una mecánica entretenida y muy asequible, con gestión de información oculta que ofrece una tensión creciente a medida que el tablero se puebla de trayectos. Un imprescindible. La versión de Europa es, junto a la de USA, la más reconocible. Esta escala ligeramente mejor que la original gracias a las rutas dobles, pero rebaja el nivel de intensidad al incluir las estaciones, que sirven como salvavidas cuando un trayecto necesario para completar nuestros tickets es reclamado por un rival.

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