Reseña: Azul, Vitrales de Sintra

Después de decorar el Palacio de Évora, el rey Manuel I de Portugal quiere encargar a los más grandes artesanos de vidrieras del mundo que adornen las ventanas del Palacio Real de Sintra. Como artesano del vidrio es una ocasión única en la vida para demostrar tus exquisitas habilidades al servicio del rey y del país. ¿Serás el mejor en la creación de los vitrales más hermosos de todo Portugal?

Así se nos presenta Azul: Vitrales de Sintra, la continuación de Azul, ambos diseñados por Michael Kiesling. El juego fue publicado en 2018 por Next Move Games en versiones en inglés y alemán. De las ilustraciones se encarga Chris Quilliams (Coimbra, Clash of Cultures, Azul).

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Reseña: CO₂, Segunda Oportunidad

En los años 70, los gobernantes del mundo se enfrentaron a una demanda de energía sin precedentes, y centrales energéticas contaminantes fueron construidas por toda la tierra para satisfacer esa demanda. Año tras año la polución se incrementaba y nadie hacía nada para reducirla. Ahora el impacto de la contaminación se ha hecho demasiado grande y la humanidad se ha dado cuenta que debe producir energía con fuentes limpias. Compañías con experiencia en energías limpias han sido llamadas para que propongan proyectos que permitan producir energía sin contaminar la tierra. Los gobiernos regionales están deseosos de financiar esos proyectos e invertir en su implementación. Los jugadores asumirán el rol de Director General de una compañía energética y tratará de responder a los nuevos requerimientos gubernamentales de creación de centrales energéticas verdes. El objetivo es detener la contaminación satisfaciendo la creciente demanda de energía y, por supuesto, obtener beneficios al hacerlo. Los congresos energéticos reforzarán la conciencia ecológica y permitirán a las compañías compartir para de su experiencia y aprender de la de las otras empresas. Dinero, permisos de emisión, plantas energéticas verdes, objetivos de las Naciones unidas, objetivos de compañía y experiencia otorgan puntos de victoria, los puntos de victoria representan la reputación de tu compañía y el objetivo final del juego es que tu Compañía tenga la mejor reputación a la vez que por supuesto salva el planeta.

Así se nos presenta CO₂: Segunda Oportunidad, la revisión de CO₂, ambos diseños de Vital Lacerda (Vinhos, The Gallerist, Escape Plan). La primera versión se publicó en 2012, mientras que la revisión se lanzó en 2018 tras una exitosa campaña de micromecenazgo por parte de Giochix.it y Stronghold Games. De las ilustraciones se encargan Ian O’Toole (Irish Gauge, CliniC, Lisboa), Paula Simonetti (Romolo o Remo?, Strada Romana) y Giacomo Tappainer (13 Clues, The Faceless).

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Crónicas Jugonas: Semana 11 del 2020 (09/03– 15/03)

Extraña semana en la que el país entró en estado de alarma en pleno fin de semana. No tendremos mejor momento para sacar rendimiento a nuestra ludoteca. Aquí tuvimos partidas todos los días. Lo malo es que tendremos que tardaremos en volver a disfrutar de una sesión matutina en sábado. Es lo que hay. En cuanto a títulos que aparecen por primera vez en esta serie de entradas, tenemos Sanctum (un juego que intenta trasladar a tablero la experiencia del videojuego Diablo), The Forgotten Folk (la primera expansión de Caverna que incorpora razas con habilidades especiales), Raccoon Tycoon (un económico familiar con mecánicas de especulación y subastas) y Miyabi (un juego de colocación de losetas y draft del autor de la saga Azul). Venga, ¡vamos al lío!

Comenzamos la semana con la segunda partida a Azul: Pabellón de Verano, diseñado por Michael Kiesling. Tomando los principios mecánicos de Azul, esto es, un suministro estructurado en zonas con cuatro piezas de cinco tipos y tener que escoger todas las piezas de un color de la zona escogida para colocar dichas piezas en un tablero personal (siendo penalizados por las que no se puedan colocar), se le aplica un pequeño giro de tuerca al disponer de un sexto tipo de pieza y unos patrones en forma de estrella. Estas estrellas muestran seis espacios, cada uno numerado del 1 al 6, de forma que, para poder colocar una pieza en uno de estos espacios, es necesario haber acumulado tantas piezas de dicho color como el valor del espacio. Cuando se coloca una pieza, se anotan tantos puntos como piezas conectadas dentro de una estrella haya contado a la recién colocada. En el tablero habrá ciertos espacios que, al ser completamente rodeados, permitirán a los jugadores robar piezas de un suministro central. La partida dura seis rondas, y en cada ronda uno de los colores funcionará como comodín, sirviendo para completar otros colores, pudiéndose tomar una ficha de este color junto a todas las de otro color. Al final de cada ronda, un jugador puede almacenar hasta 4 piezas. Al final de la partida habrá bonificaciones en función de las estrellas completas y por haber ocupado todos los espacios de valor 1, 2, 3 o 4 de todas las estrellas. Partida sin mucha historia en la que a la señorita le faltó algo de visión, normal teniendo en cuenta que era su primera partida. Yo me centré en intentar conseguir desactivar la mayor cantidad de bonificaciones posibles, comenzando a completar las estrellas por sus cuatro de menor valor, obteniendo muchas más fichas que mi rival por esta vía. Cuando la partida enfilaba su recta final, me centré en intentar magnificar la bonificación por valores ocupados, logrando llegar hasta el tres (me faltó un espacio de valor 4 para haberlos conseguido todos), además de completar la estrella naranja. Mi rival, por su parte, no consiguió completar ninguna estrella y solo llegó a ocupar todos los espacios de valor 1 y 2, lo que, sumado a la baja puntuación acumulada, explica el tanteador final. Resultado: victoria de un servidor por 112 a 65. Esta tercera iteración de Azul se muestra como la más exigente y combera. Además, huye de los artificios mecánicos de Azul: Vitrales de Sintra, como esos tableros engorrosos modulares (aun siendo el elemento que más variabilidad aporta a en todos los juegos de la serie) o el peón del maestro para jugar con los tiempos. Por contra, esta tercera entrega es la que más se alarga en duración debido a que ahora las rondas tienen una fase extra en la que los jugadores alternan turnos para ir ocupando los espacios de su tablero personal. Lo recomendaría a quienes busquen un título más exigente (sin pasarse) respecto al Azul original.

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