Crónicas Jugonas: Semana 25 del 2020 (15/06 – 21/06)

Una nueva semana, en la que finalizó el Estado de Alarma, con partidas todos los días y una buena sesión el sábado, así como un aceptable ramillete de estrenos: TAMSK (el diseño retirado del Proyecto GIPF en el que se juega con el tiempo), SHŌBU (un abstracto relativamente reciente con un tablero dividido en secciones que se conectan mediante los movimientos de los jugadores), Tortuga (otro abstracto con una producción muy llamativa y unos mecanismos reconocibles), Donning the Purple (un juego para tres en el que los jugadores compiten por ser nombrado Emperador e intentar evitar perder la vida), TonTon (un juego de bazas con objetivos en cada una de las tres manos que dura la partida), War of the Buttons (un diseño ambientado en la obra literaria del mismo nombre) y Era: Medieval Age (una versión sobreproducido del Roll Through the Ages).

Comenzamos el lunes con una partida a Blitzkrieg! (aquí su tochorreseña), diseñado por Paolo Mori. Un juego que abarca todos los teatros de la Segunda Guerra Mundial, estructurándolos en una serie de teatros, cuyas batallas se representan por filas de casillas con un cierto efecto y un requisito a la hora de colocar tropas (terrestres y/o marítimas). Cada jugador dispone de una bolsa con fichas que muestran diversas unidades, extrayendo de ellas unas cuantas para formar su mano. Los jugadores alternan turnos colocando una ficha de su mano en una casilla libre de una campaña activa (la fila más elevada en cada teatro que aun disponga de casillas libres), aplicando su efecto y alterando el track del balance de fuerzas según el valor de la ficha y las posibles bonificaciones. Cuando una campaña se cierra (se completa la fila), el jugador que actualmente tenga más fuerza en el teatro anotará los puntos indicados. La partida finaliza cuando un jugador no puede colocar una ficha (no le quedan o las que tiene no pueden ser colocadas legalmente) o bien porque un jugador alcanza los 25 puntos, proclamándose vencedor de forma automática. Partida rápida en la que la señorita se hizo fuerte en la campaña del Pacifico y no tuve apenas opción a toserle. Cuando la cerró, pegó un acelerón en el track de puntuación que no pude compensar. Yo intenté hacer lo propio con Europa Oriental, pero no tuvo el mismo impacto. Fue cuestión de tiempo que la señorita alcanzase la puntuación que le proporcionaba la victoria. Blitzkrieg! es un juego que resuelve la Segunda Guerra Mundial en poco más de media hora. Cada uno de los dos jugadores controlará uno de los dos bandos intentando alcanzar la condición de victoria antes que el rival. Como principales virtudes, un ritmo de partida frenético, decisiones constantes y una tensión creciente. Además, la importante influencia del azar resulta beneficiosa, tanto para la rejugabilidad como para evitar jugadas telegrafiadas. Por contra, el nivel de abstracción es tal, que la ambientación brilla por su ausencia, por lo que quien busque realmente un juego de guerra puede quedar decepcionado. El apartado visual tampoco ayuda a que los jugadores se sientan atraídos por el producto. Pero salvados estos escollos, resulta entretenido.

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Crónicas Jugonas: Semana 23 del 2020 (01/06 – 07/06)

Semana con muchas partidas pero con pocos estrenos, sacando a mesa como novedades únicamente expansiones. En esta ocasión, Root: The Underworld Expansion (que aporta dos nuevas facciones y un nuevo tablero a doble cara) y Small World: River World (que cambia el mapa con una nueva región, los ríos, transitables y conquistables, pero que no se pueden mantener, además de añadir eventos) así como un par de expansiones con nuevas razas y poderes.

La primera partida se la semana fue a Bloom Town (aquí su tochorreseña), diseñado por Asger Harding Granerud y Daniel Skjold Pedersen. Un juego con mecánica principal de colocación de losetas en el que los jugadores desarrollarán una ciudad. Estas losetas representan cinco tipos de localizaciones. Cada jugador dispondrá de una mano de dos losetas de las cuales debe escoger una de ellas y colocarla sobre su tablero. Este tablero muestra una parrilla de cinco filas y cinco columnas, y cada casilla, además, muestra un símbolo que determina la loseta con la que repondrá su mano. Al colocar la loseta se realizará una puntuación siguiendo el criterio asociado al tipo de loseta. En el suministro habrá unas losetas especiales que desencadenarán una puntuación adicional por tipos de construcción. Al final de la partida cada jugador escogerá una loseta de su mano para activar una puntuación adicional para ese tipo de construcción. Partida de corta puntuación ya que dejamos dos pilas casi intactas. Yo logré aprovechar los parques y me vi obligado a utilizar mi loseta de bonificación para asegurarme la puntuación de las viviendas, que fue uno de los pilares de mi ciudad. Sandra se centró en las oficinas y en las bocas de metro, las cuales se puntuaron. La partida se resolvió en la puntuación final, donde mi loseta final me proporcionó los puntos necesarios para hacerme con el triunfo. Resultado: victoria de un servidor por 43 a 40. Bloom Town es un filler con mecánica principal de colocación de losetas y construcción de patrones que te tiene metido en la partida intentando optimizar cada uno de los pocos turnos de los que los jugadores dispondrán. Su mayor defecto es un sistema de puntuación adicionales que no termina de cuajar por su aleatoriedad, además de que tiene una duración tal vez excesivamente corta para la propuesta. Si se le hubiese dado una vuelta de tuerca a estos detalles, seguramente habría alcanzado el siguiente escalón, ya que la relación calidad-precio del producto es más que destacable.

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Crónicas Jugonas: Semana 22 del 2020 (25/05 – 31/05)

Primera semana completa en fase dos aquí en Asturias, y por fin hemos recuperado los sábados jugones (por supuesto, cumpliendo las estrictas medidas de seguridad, manteniendo la distancia y con mascarillas). Muchísimas partidas y un buen puñado de estrenos: La Islas de los Gatos (un diseño con poliominós que se combina con interesantes mecánicas), Días de Ira: Budapest 1956 (un juego asimétrico en el que reviviremos la revolución húngara), Pequeños Grandes Mechs (la nueva entrega de la saga Tiny Epic, esta vez con máquinas de guerra), 7 Steps (un juego combinacional con una interesante propuesta), Maestros del Renacimiento (una versión reducida de Lorenzo il Magnifico) y Fantastic Factories (un juego con gestión de dados muy directo). Venga, vamos allá.

Comenzamos la semana con una partida a Linja (aquí su tochorreseña). Un juego de Steffen Mühlhäuser en el que los jugadores cuentan con una serie de peones situado en los extremos de un campo dividido en secciones horizontales al estilo fútbol americano. En su turno, un jugador dispone de dos movimientos, uno primero que siempre es un avance de 1 posición que determina el número de avances del segundo movimiento en función de cuantos peones hubiese en la sección a la que accedió el primero. Si consigue llevar un peón a la última fila utilizando todos los movimientos, recibe un movimiento extra de una posición hacia adelante o hacia atrás (de cualquier color), salvo de los que hayan llegado al final. Partida muy igualada en la que, a pesar de que Sandra comenzó fuerte, llegó un momento en el que quedó algo bloqueada, con una distancia grande entre su grupo inicial y el final. Esto me permitió reducir las distancias. Es cierto que cada vez que tenía la oportunidad, retrasaba una de sus fichas buscando evitar que pudiese progresar adecuadamente. Al final, sorpresa, pues acabamos empatados a 51. Linja es un abstracto simpático y con una producción original y vistosa. Portable y con un ritmo vertiginoso, con una duración bastante acotada. Como pega, que, con el paso de las partidas, se puede activar el piloto automático (aunque aún no he llegado a asimilar bien los patrones), ya que no es complicado proyectar a futuro los siguientes movimientos que se intentarán realizar. Pero, aun así, es muy entretenido. ¡Molan los palos de bambú!

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