Crónicas Jugonas: Semana 10 del 2020 (02/03– 08/03)

Decima semana del año (como vuela el tiempo). Muchas partidas y un buen puñado de estrenos. A saber: Welcome To New Las Vegas (una vuelta de tuerca a Welcome To aparentemente más sesudo), Dual Powers: Revolución 1917 (un driven-card game ajustado en tiempo y en conceptos que revive la revolución rusa); Azul: Pabellón de Verano (la tercera iteración del éxito de Michael Kiesling, ahora con piezas romboides); Isla Calavera (un push your luck con dados y con detalles interesantes); y el mapa de la India para Ticket to Ride (con trayectos muy cortos y un concepto de bonificación de conexiones dobles para los tickets de destino).

Comenzamos la semana con TZAAR (aquí su tochorreseña). Un abstracto del Proyecto GIPF diseñado por Kris Burm. Un tablero hexagonal mallado triangularmente (aunque con un hueco en el centro) sobre el que los jugadores desplazaran una serie de fichas, de tres tipos, en líneas rectas en turnos alternados de 2 movimientos. Con el primer movimiento un jugador siempre deberá comer una ficha del rival, mientras que con el segundo podrá comer de nuevo, apilar fichas propias o pasar. Así hasta que uno de los jugadores se quede sin fichas de uno de los tipos o no pueda comer ninguna ficha rival en su primer movimiento. Partida sin mucha historia en la que la señorita se obcecó intentando aniquilar mis Tzaars, pero pronto puse uno muy a salvo gracias a una pila enorme, pasando al ataque para intentar anular sus Tzarras, algo que no tardé en conseguir, llevándola a una situación de jaque mate en la que no tenía forma de poner a salvo la última pieza de dicho tipo. ¡Victoria de un servidor! De los abstractos más elegantes que me he encontrado. Tan simple como intenso. Un toma y daca constante entre los jugadores por mantenerse con vida en el tablero y acabar con su rival. Dos movimientos por turnos, siendo el primero de ataque obligatorio, aseguran partidas tensas y que no se alargan en el tiempo. Y se mantiene el nivel de producción, con unas piezas de baquelita muy atractivas.

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Crónicas Jugonas: Semana 7 del 2020 (10/02– 16/02)

Aquí estamos una semana más con la entrada de todos los lunes. Casi hacemos pleno, pero el domingo estábamos derrotados del día anterior, con dos sesiones y muchas partidas. Para ir abriendo boca, un pequeño adelanto de los juegos que aparecen por primera vez en esta sección. El primero será Fertility, un familiar con mecánica principal de colocación de losetas en el que tendremos que desarrollar una región para que produzca diversos tipos de recursos. Las expansiones de Saqueadores del Mar del Norte, Taberna de Héroes (que habilita un nuevo espacio de acción para conseguir cartas y completar aventuras) y Campos de Gloria (en los que nos enfrentaremos a los temibles Jarl). La expansión de War Chest: Nobility, que añade nuevos tipos de unidades y unas cartas de decreto con efectos de aplicación única durante la partida. La miniexpansión de Coimbra: Royal Treatments, que le da un pequeño giro de tuerca a los tracks. Idus Martii, un juego de roles ocultos ambientado en el famoso evento que condujo al magnicidio de Julio Cesar. Y Bote Salvavidas, otro juego con mecánica de información oculta en el que tendremos que sobrevivir a un naufragio e intentar acabar con un compañero odiado y salvar a un compañero amado. Venga, vamos al lío.

Comenzamos la semana con una nueva partida a Zumos, diseñado por David Amorín y Ramón Redondo. Un filler de cartas en el que mediante una mecánica de draft los jugadores intentan conectar en su zona de juego cartas para formar patrones con frutas coincidentes. En cada turno, cada jugador roba 2 cartas, escoge una de ellas y pasa la otra al jugador de su izquierda, llegándole del jugador de su derecha otra carta. Ambas cartas (la escogida y la recibida) deben colocarse en una estructura que no sobrepase las cuatro filas y las cuatro columnas. Tras esto, todos los jugadores que hayan conectado cartas con un mismo tipo de fruta (mínimo 3) recibirán puntos de victoria (descartando las cartas puntuadas), además de poder tapar huecos a los rivales en función del tamaño de la conexión. Algunas cartas muestran símbolos especiales que desencadenan efectos que se resuelven en la fase de evaluación. La partida termina cuando un jugador alcanza o sobrepasa los 8 puntos. Jugamos con la variante que bonifica un tipo de fruta y que, a la postre, sería definitiva. En términos generales, yo hice mejor partida que la señorita, formando zumos más potentes y acumulando más cartas de puntuación. Sin embargo, mi rival tuvo un punto extra de suerte robando más cartas con esta fruta bonificada (las manzanas en este caso), por lo que, aunque en total acumuló menos cartas en su pila de puntuación, logró igualarme en el tanteador. Y en caso de empate gana quien tenga menos cartas en su zona de juego… Resultado: victoria de la señorita con 11 puntos, los mismos que un servidor, pero con menos cartas en su zona de juego. Un filler majo, con mecánicas sencillas y que, gracias a la mecánica del draft, escala a la perfección, incluso a dos jugadores, donde hay mucho más control a la hora de decidir qué pasamos, al contrario. Tampoco os esperéis algo rompedor, pero juega muy bien sus cartas (nunca mejor dicho). Un juego amable, apto para toda la familia y que admite una gran cantidad de jugadores.

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Reseña: Marco Polo II, al Servicio del Khan

Marco Polo prosigue su épica travesía en este juego que sigue los pasos de Los Viajes de Marco Polo. Después de llegar a Pekín, ahora se dirige de nuevo hacia el oeste bajo las órdenes del Khan, que le envía hasta los confines más alejados de su imperio en busca de fama y fortuna. Recorre las antiguas rutas comerciales o encuentra nuevas vías que te permitan seguir avanzando hacia Occidente y continuar sembrando el legado imperecedero del gran héroe veneciano.

Así se nos presenta Marco Polo II: Al Servicio del Khan, diseñado por Daniele Tascini y Simone Luciani, responsables de la primera parte o de Tzolk’In: El Calendario Maya. El juego fue publicado en 2019 por Hans im Gluck en una versión en alemán. De las ilustraciones se ocupa Dennis Lohausen, cuyo estilo hemos podido apreciar en El Banquete de Odín, Qin o Terra Mystica.

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