Reseña: Petris

Introducción

¡Bacterias fuera de control! En Petris cada jugador encarna un científico que deberá controlar la propagación de las bacterias bajo su supervisión. Dichas bacterias están hambrientas y siempre están buscando alimento en los discos de Petri colindantes. ¡Cuidado! Las bacterias que estén solas en un disco de Petri comerán mucho y se reproducirán…¡haciendo más difícil la tarea de controlarlas!

Portada
Portada

Así se nos presenta Petris, un diseño de David Bernal (autor de 24h). El juego fue publicado por primera vez en 2021 por 2 Tomatoes Games en una versión en español, francés, alemán e inglés. De las ilustraciones se encarga Vaïarello Loïc (Escape Pods).

Permite partidas de 2 a 3 jugadores, con una edad mínima sugerida de 10 años y una duración aproximada de 10 minutos. El precio de venta al público es de 21,95€. Para esta reseña se ha utilizado una copia de la versión en español/inglés de 2 Tomatoes Games, que la propia editorial nos ha cedido amablemente.

Contraportada
Contraportada

Importante: si ya conoces el juego y/o sólo te interesa mi opinión sobre el mismo, puedes pasar directamente al apartado de Opinión. Los apartados Contenido y Mecánica están destinados especialmente a aquellos que no conocen el juego y prefieren hacerse una idea general de cómo funciona.



Contenido

Dentro de una caja de cartón cilíndrica con dos tapas de plástico, de dimensiones 18×13×3,5 cm. (no se parece a ninguna otra caja que hayáis visto), encontramos los siguientes elementos:

  • 10 Placas de Petri (de plástico)
  • 60 Fichas de Bacteria (20 por color) (de cartón)
  • 9 Fichas de Sarcina (3 por color) (de cartón)
  • Marcador de Turno (de cartón)
  • 3 Fichas de Contaminación (1 por color) (de cartón)
  • 2 Tableros de Orden de Turno (de cartón)
  • Tablero de Contaminación (de cartón)
  • Reglamento
Contenido
Contenido

Mecánica

Petris es un abstracto en el que cada jugador controla un grupo de bacterias en un cultivo comunitario. El objetivo es lograr mantener el cultivo controlado sin que sus bacterias se descontrolen y lo contaminen. La partida se estructura en una serie de turnos que van alternando fases de propagación (el jugador correspondiente debe desplazar una o varias bacterias desde una placa de petri a otra u otras adyacentes, no pudiendo igualar en número a las bacterias del rival en una placa), fases de multiplicación (en la que en cada placa de petri en la que solo haya bacterias de un jugador se añadirá una bacteria adicional) y fases de contaminación (en las que, además de ejecutar una fase de multiplicación, los jugadores anotarán puntos de contaminación por cada placa de petri en la que tengan mayoría de bacterias). Cuando un jugador acumula cinco bacterias en una placa de petri, estas se convertirán en una sarcina (que cuenta como 5 bacterias), aunque esta ya no se podrá desplazar ni dividir. La partida finaliza al termino de dos ciclos (ganando quien tenga menos puntos de contaminación) o bien detonando el final directamente cuando un jugador no puede hacer propagarse legalmente, no tiene sarcinas en su reserva cuando tenga que añadir una o si alcanza el máximo en el track de contaminación.


Conceptos Básicos

Empecemos con las Placas de Petri. Estas conformarán el tablero de juego colocándolas formando una estructura en patrón hexagonal (cada placa de petri estará adyacente a al menos otras dos placas, pero puede llegar a estar adyacentes a hasta seis que la rodeen). El número de placas de petri que compondrán este tablero vendrá determinada según el número de jugadores.

Placas de Petri
Placas de Petri

Sobre estas placas los jugadores desplegarán y desplazarán Bacterias y Sarcinas. Las primeras serán las fichas básicas. Cada jugador comenzará con una bacteria en una de las placas y, turno a turno, tendrá que ir desplazándolas entre placas adyacentes para ver cómo se multiplican e interaccionan con otras bacterias. El concepto básico del juego es que en una placa de petri concreta no puede haber un mismo número de bacterias de dos colores distintos (con la excepción de las placas de petri vacías). Las Sarcinas se generarán de forma automática cuando en una placa de petri se reúnan cinco bacterias de un mismo jugador. Contarán como cinco bacterias pero ya no podrán abandonar la placa en la que se encuentren.

Bacterias y Sarcinas
Bacterias y Sarcinas

A lo largo de la partida habrá fases de contaminación en las que se evaluará qué jugador controla cada placa de petri en la que al menos haya una bacteria de otro jugador, lo que implica que ha contaminado dicha placa. Estos puntos se anotarán en el Tablero de Contaminación, detonándose el final de la partida si algún jugador alcanza el máximo de contaminación, perdiendo automáticamente. Dicho de otra forma, el objetivo es intentar anotar la menor cantidad posible de puntos de contaminación.

Tablero de Contaminación
Tablero de Contaminación

Finalmente tenemos el Tablero de Progreso, que determina el orden de turno. En esencia, se trata de una alternancia de turnos con rebote, en la que en una tanda de cuatro turnos (para dos jugadores) o seis turnos (para tres jugadores), un jugador será el que actúe primero y último, otro jugador actuará dos veces consecutivas, y, en partidas a tres jugadores, actuará en los turnos intermedios de cada tanda. Eso sí, cada dos o tres turnos (en partidas de 2 o 3 jugadores) habrá una fase de multiplicación o una fase de contaminación (que también implica una fase de multiplicación). Con la fase de multiplicación se añadirán nuevas bacterias a las placas, mientras que en la fase de contaminación se evaluarán las mayorías.

Tablero de Progreso
Tablero de Progreso

Con esto tenemos suficiente.


Preparación de la Partida

  1. Se forma el tablero con las placas de petri. En partidas a 2 jugadores se usan 7 placas (una central y seis que la rodean), mientras que a 3 jugadores se disponen en forma triangular las 10 placas de petri (con 4 placas por lado).
  2. Se colocan a un lado los tableros de contaminación y de progreso (con el marcador de progreso en la primera casilla).
  3. Cada jugador escoge un color y recibe un conjunto de 20 bacterias (coloca una de ellas en una placa de petri: a 2 jugadores en una placa opuesta a la del rival, a 3 jugadores en uno de los vértices), 3 sarcinas (que deja en su reserva) y un marcador de contaminación (que coloca en la casilla inicial del tablero de contaminación).

¡Ya podemos comenzar!

Partida Preparada
Partida Preparada

Desarrollo de la Partida

Una partida de Petris se desarrolla a lo largo de un número determinado de turnos alternados por los jugadores. El jugador activo vendrá determinado por el tablero de progreso, al cual se recorrerá dos veces. Cuando el marcador de progreso alcance una de las casillas verdes, se detendrá la partida para realizar la fase correspondiente.

En su turno, el jugador activo deberá escoger una placa de petri en la que tenga presente bacterias. De dicha placa, deberá desplazar al menos una bacteria a una placa directamente adyacente. Si decide desplazar más de una bacteria, podrá escoger a qué placa adyacente se desplaza cada una. La única restricción a seguir es que en ninguna placa de petri, tras el turno del jugador, podrá haber un número igual de bacterias de dos jugadores. Si un jugador, al realizar un desplazamiento, reúne en una misma placa de petri 5 bacterias de su color, deberá sustituirlas inmediatamente por una sarcina, retornando a su reserva personal las bacterias.

Tras esto, el turno pasa al siguiente jugador según el track de progreso.

Cuando el marcador de progreso alcance una casilla verde, se procederá de la siguiente forma:

  • Multiplicación: en cada placa de petri en la que haya bacterias de un solo jugador se añadirá una nueva bacteria de dicho jugador. Si esto provoca que se hayan reunido 5 bacterias, inmediatamente se sustituirán por una sarcina.
  • Contaminación: en primer lugar se realiza una fase de multiplicación. Tras esto, se evalúa cada placa de petri en la que haya bacterias de al menos dos jugadores. Aquel jugador con mayor número de bacterias anotará un punto de contaminación por oponente presente en la placa (independientemente del número de bacterias del oponente).

Fin de la Partida

La partida finaliza cuando se completan las dos vueltas al tablero de progreso. El jugador con menor cantidad de puntos de contaminación será el vencedor. En caso de empate, se siguen estos criterios:

  • El jugador con menor cantidad de bacterias.
  • El jugador con menor cantidad de sarcinas.

Si la igualdad persiste, los jugadores empatados comparten la victoria.

La partida puede finalizar de forma temprana si se cumple alguna de las siguientes condiciones (el vencedor sería el jugador con menor cantidad de puntos de contaminación):

  • Un jugador alcanza la casilla final del track de contaminación.
  • Un jugador no puede resolver su turno al no tener opción de desplazar bacterias de forma legal.
  • Un jugador no puede añadir una sarcina al tablero cuando debiese al tener las tres ya en juego.

Variantes

Puntuación Avanzada a 2 jugadores: en la primera fase de contaminación se anotan 3 puntos por placa contaminada, y en la segunda y tercera fase de contaminación se anotan 2 puntos por placa contaminada.


Opinión Personal

Ya sabéis que en este humilde blog somos amantes de los abstractos. Siempre que aparece un nuevo diseño al que hincarle el diente la alegría nos invade. Pero si, además, es lleva autoría patria, la alegría es doble. Solo falta ver cómo se comporta en mesa. Y eso vamos a hacer con este Petris, no sin antes agradecer a 2 Tomatoes Games la cesión de la copia que posibilita la parrafada que viene a continuación.

Primero, un pequeño aviso porque debido al doble uso de la palabra mágica, suele existir cierta confusión a la hora de catalogar los juegos. Por definición, todos los juegos son una abstracción. Habrá juegos que logran conectar con la realidad a nivel mecánico de forma más o menos precisa, pero, al fin y al cabo, se está modelando una realidad mediante mecánicas para plantear un juego.

Así que, siguiendo esta definición, no existiría catalogación porque el cien por cien de los juegos mesa entrarían en la categoría. El siguiente paso hace referencia a la inmersión temática, de forma que muchas personas aprecian el grado de abstracción en función de lo presente que esté esa realidad que intenta modelar.

Pero, de nuevo, y en este caso en mi opinión, sigue siendo un parámetro difícilmente medible. Primero porque esta apreciación es muy subjetiva. Hay jugadores que ven una gran conexión temática entre mecánicas y tema en Tigris & Éufrates (aquí su tochorreseña) del gran Reiner Knizia, mientras que otros no encuentran esa relación por ningún lado.

Por esto, cuando yo me refiero a juegos abstractos, de lo que realmente estoy hablando es de juegos combinacionales, en los que la información es perfecta en el sentido de que lo único desconocido es la decisión que va a tomar un jugador, pero sería posible crear un árbol de decisiones con todas las posibilidades existentes en una partida e ir recorriéndolo. La complejidad del juego dependerá en gran medida de cuan extenso sea este árbol. Esto supone que no existe elementos que añadan aleatoriedad a la partida o elementos cuya información quede oculta en algún momento de la misma.

Detalle Contaminación
Detalle Contaminación

Como último requisito para terminar de delimitar este tipo de juegos, hay que hablar de la interacción. En esencia, es que las decisiones que tomen los jugadores estén muy relacionadas entre sí. Vamos, en esencia, que el nivel de interacción sea alto o muy alto, y que un movimiento de un jugador altere la posición ante la que tiene que actuar el siguiente participante. Aquí suelen entrar en juego mecánicas que suponen posicionamiento y/o capturas de elementos del rival.

Una vez establecida la base, podemos volver a la inmersión temática que, como ya he dicho, resulta del todo irrelevante a la hora de considerar este tipo de juegos. Es posible que un juego combinacional muy profundo tenga magníficamente hilado una ambientación, al igual que un eurogame magnifico puede estar totalmente desconectado de su tema

Vale, creo que ya me he enrollado bastante, pero creo que era apropiado en este caso porque nos encontramos ante un diseño con un tema de actualidad en esta época en la que está siendo redactada (esperemos que dentro de no mucho sea un recuerdo). Somos técnicos de laboratorio que estamos experimentando con bacterias en un cultivo. Cultivo en el que también están trabajando otros compañeros con sus respectivas bacterias.

Nuestro objetivo es intentar estudiar nuestro tipo de bacteria viendo cómo se reproduce y se comporta en contacto con otras bacterias. Pero claro, hay que intentar evitar que se multipliquen en exceso, algo que puede llevar a la contaminación del cultivo y, así, tirar por la borda el trabajo de todo el mundo.

Bajo esta premisa, cada jugador controlará un conjunto de fichas (bacterias), que se añadirán y desplazarán sobre un tablero conformado por placas de petri situadas unas adyacentes a otras. En cada turno, el jugador simplemente deberá escoger una de estas placas y desplazar una o varias de las bacterias de su color a una o varias placas de petri adyacentes, teniendo como única restricción el no poder alcanzar una situación de igualdad con bacterias de otro color en cualquier placa.

Durante la partida se sucederán fases de multiplicación y de contaminación. En la primera, aquellas placas con solo presencia de un jugador verán aumentar la cantidad de bacterias presentes en una unidad, mientras que en la segunda, además de una multiplicación, se evaluarán aquellas placas de petri con presencia de bacterias de al menos dos jugadores, siendo penalizado aquel jugador con mayoría de bacterias. Y no tiene mucho más.

Detalle Placa
Detalle Placa

Empecemos con lo bueno. Petris es un juego que ofrece un punto de vista que resulta, hasta cierto punto, innovador, ya que podemos entender el tablero formado por placas de petri como el tablero de juego en el que nuestras bacterias bailarán, buscando interactuar con las de los rivales pero no demasiado, ya que el objetivo es invadir las placas que controlan pero sin rebasarles, porque controlar una placa supone un peligro a la hora de alcanzar una fase de contaminación.

De esta forma, los jugadores se ven sometidos a una tensión constante en la que deben escoger qué bacterias desplazar teniendo en cuenta que, por un lado, interesa acercarse a los rivales y, por otro, conviene no dejar que los rivales entren en placas donde tengamos una presencia numerosa de bacterias.

En este sentido, cobra especial importancia la ocupación del centro. Por un lado, una placa central (que esté rodeada por otras seis placas), permite un amplio rango de movimiento, pero, igualmente, está expuesta a numerosos ataques por parte de los rivales. Mantenerse en las placas perimetrales tiene la ventaja de que es difícil verse invadidos por un rival, pero tiene como problema que el jugador puede experimentar un crecimiento elevado que le lleve a añadir sarcinas al tablero.

Una sarcina no deja de ser un límite superior de bacterias en una placa de petri, con el hándicap de que esa agrupación perderá la capacidad de movimiento, lo que supondrá un delicioso destino para bacterias enemigas, ya que podrán ubicar varias de sus bacterias sin miedo a anotar puntos de contaminación.

Así, los jugadores van a ir alternando turnos bailando con sus bacterias buscando alcanzar la mejor posición posible cuando lleguen los momentos clave de la partida. En este sentido, es fundamental estudiar el orden de turno. En partidas a dos jugadores el tempo es que cada jugador disfruta de dos turnos consecutivos, siempre con una fase intermedia, ya sea de multiplicación o de contaminación.

Es fundamental saber jugar con ese primer turno de cada tanda para buscar una posición en la que la multiplicación nos beneficie. Así, por ejemplo, habrá ocasiones en la que nos interese abandonar una placa de petri en la que un rival tenía el control con el objetivo de que se multiplique y, así, ganar margen de maniobra a la hora de desplazar bacterias a dicha placa. En otras, especialmente en las que hay puntuación, nos intentará dispersar nuestras bacterias para impedir que alguien nos deje en cabeza.

Detalle Progreso
Detalle Progreso

En primeras partidas me gusta la dinámica. El problema de este juego es que no se tarda en ver ciertos patrones que provocan que decaiga el interés por sacarlo a mesa. De entrada, el comienzo de la partida es, cuanto menos, extraño. Un turno para cada jugador en el que, en esencia, no ocurre nada reseñable. Básicamente, cada jugador desplaza la única bacteria que tiene en juego a una placa adyacente y ya. La única decisión relevante que ocurre en este primer turno es si el jugador se arma de valor y ocupa una placa central (si está libre) o mantiene una posición conservadora desplazándose a una placa perimetral, manteniendo la situación de inicio.

Sea como fuere, lo que ocurre en la primera fase de multiplicación es que cada jugador pasa a tener dos bacterias en lugar de una en la placa que actualmente ocupe. A partir de este momento, los jugadores tratarán, normalmente, de no exponerse, ya que en el momento que un rival ocupe una placa de petri que controlábamos, una de dos, o asumimos la contaminación cuando toque el momento de evaluar, o tendremos que dispersar bacterias para perder el control de dicha placa. Pero claro, es posible que en los lugares de destino acabemos con una situación similar.

En cierto sentido, el jugador puede actuar siguiendo cierto algoritmo en función de la posición que se encuentre en cada momento, lo que, a mi modo de ver, provoca que las partidas se vuelvan algo más monótonas. Ya sé que estamos ante un abstracto de diez minutos por partida y que el nivel de profundidad no suele ser especialmente alto en juegos de este corte.

Pero tenemos ejemplos de que con muy pocos turnos se puede conseguir un nivel de tensión muy elevado. Ahí tenemos Quarto o Mijnlieff, donde cada jugador va a disfrutar de, como mucho, ocho turnos. ¡Y vaya ocho turnos! En Petris cada jugador va a tener 12 turnos como máximo (si no se detona el final de la partida antes), pero varios de ellos se jugarán en piloto automático porque la decisión a tomar es relativamente obvia.

Otro aspecto negativo del juego es el pequeño efecto bola de nieve que tiene. Si un jugador se descuida y la cantidad de bacterias de las que dispone en el tablero crece mucho más que las de los rivales, seguramente haya quedado descartado de la lucha por la victoria, ya que le resultará tremendamente difícil generar un diferencial de puntos positivo en las siguientes fases de contaminación. Cuando esto ocurre, la sensación de frustración en dicho jugador será grande, pues la partida se convertirá en una pequeña agonía hasta que finalice, comprobando como en cada fase de contaminación las distancias crecen de forma irremediable.

En este sentido, creo que como el juego puede tener mayor interés es a tres jugadores, donde existe ese punto de caos provocado por tener que atender a varios frentes a la vez y ser más difícil hacer una proyección mental de los movimientos que van a hacer nuestros rivales en sus próximos turnos. A dos jugadores creo que pierde fuelle con pocas partidas.

Detalle Sarcina
Detalle Sarcina

Creo que le ha faltado un puntito para haberse consolidado como un muy buen diseño. No sé si abrir el abanico de opciones desde el principio, o tal vez haber añadido algún elemento que le aportase variabilidad. Al final le ocurre un poco como a Upstream (aquí su tochorreseña), otro abstracto con el sello de 2 Tomatoes Games. Se puede aplicar la variante de puntuación a dos jugadores que tienta a los jugadores a arriesgar en esas primeras fases de contaminación, pero creo que se mantiene la dinámica anteriormente comentada.

Hablemos de la producción. Nos encontramos con decisiones de diseño, cuanto menos, peculiares. De entrada, una caja de cartón que recuerda a los bombos de detergente en polvo de hace ya unos cuantos años, incluida la tapa de plástico encajada a presión y que hay que manipular con cierto cuidado si no queremos dañar la estructura cilíndrica de cartón. Un formato extraño que dificulta enormemente su ubicación en las estanterías. Es cierto que facilita el almacenamiento de las placas de petri, elemento estrella del producto, sobre todo teniendo en cuenta la fragilidad de los mismos, pero condiciona todo lo demás. Los elementos de cartón son de buen grosor y prensado. El reglamento está aceptablemente bien estructurado y no surgen muchas dudas.

Si me tengo que quedar con alguna característica, sería con el aspecto visual. El trabajo de Vaïarello Loïc es tremendamente llamativo, con un estilo tipo comic muy colorido y divertido. Es cierto que la forma de alguna de las bacterias nos recuerda a profilácticos con ojos, pero me gusta. Es cierto que el formato cilíndrico hace que la ilustración de portada luzca algo menos, pero me parece una maravilla.

Y vamos cerrando. Petris es un abstracto con una premisa bastante interesante, con ese concepto principal de buscar mezclarse con los rivales sin hacerse con la mayoría en las distintas placas de petri. Tiene momentos de tensión, pero con el paso de las partidas se va desinflando, especialmente en partidas a dos jugadores. A tres jugadores si tiene un punto mayor de interés, pero claro, es un numero complicado a la hora de desplegar juegos en mesa. Visualmente es muy atractivo, aunque tiene como hándicap un empaquetado que dificultad tanto su manejo como su almacenamiento. Por todo esto le doy un…

Aprobado

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2 comentarios en «Reseña: Petris»

  1. Una pasada 21,95€ por esos componentes. Una pena, la reseña me ha dejado fresco, y eso que quería información del juego para valorarlo, pero ya te digo, entre componentes y reseña me veo en la obligación de pasar.

    Saludos.

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