Reseña: Robin de Locksley

Introducción

Los tiempos difíciles han maldecido a Inglaterra desde que el bueno y justo Rey Ricardo Corazón de León fue capturado en las Cruzadas. Debe confiar en sus fieles sirvientes en casa para recaudar el enorme rescate exigido por sus captores. Mientras tanto, el hermano corrupto de Richard, John, se ha apoderado del trono y ha reemplazado a los leales anglosajones con sus vasallos normandos. En el castillo de Locksley, los herederos legales de Robert fueron desheredados cuando Locksley murió en Tierra Santa. Los hermanos fueron prohibidos después de que no abandonaron el castillo de su padre sin luchar. Desesperados y perseguidos por el Sheriff de Nottingham, sobreviven como bandidos. Ahora se ven obligados a robar a los ricos señores normandos y reunir el rescate por el rey Ricardo. Su regreso finalmente significará paz y justicia para el pueblo de Inglaterra. Quien sea el primero en recoger el rescate se convertirá en una leyenda en los libros de historia e inmortal en las baladas de los Bardos. Esta es la verdadera historia de Robin Hood…

Portada
Portada

Así se nos presenta Robin de Locksley, un diseño de Uwe Rosenberg (Patchwork, Agricola, Glass Road). Fue publicado en 2019 por Wyrmgold GmbH en una versión en alemán e inglés. De las ilustraciones se encarga Maren Gutt (Drachensanchen, Pagan: Fate of Roanoke).

Se encuentra publicado en español por Delirium Games (el juego es dependiente del idioma pues las losetas de tarea muestran texto). Permite partidas a 2 jugadores, con una edad mínima sugerida de 10 años y una duración aproximada de entre 30 y 45 minutos. El precio de venta al público es de 24,95€. Para esta reseña se ha utilizado una copia de la versión en español de Delirium Games, que la propia editorial nos ha cedido amablemente.

Contraportada
Contraportada

Importante: si ya conoces el juego y/o sólo te interesa mi opinión sobre el mismo, puedes pasar directamente al apartado de Opinión. Los apartados Contenido y Mecánica están destinados especialmente a aquellos que no conocen el juego y prefieren hacerse una idea general de cómo funciona.



Contenido

Dentro de una caja de cartón de dos piezas (tapa y fondo), de dimensiones 20,5×20,5×5 cm. (caja cuadrada pequeña tipo Los Príncipes de Catán o Asante), nos encontramos con los siguientes elementos:

  • Dos Peones de Caballo (uno de cada color) (de madera)
  • 2 Peones de Bardo (uno de cada color) (de madera)
  • 60 Losetas de Botín (10 de cada uno de los 6 tipos) (de cartón)
  • 16 Losetas Pequeñas de Fama (de cartón)
  • 8 Losetas Grandes de Fama (de cartón)
  • Reglamento
Contenido
Contenido

Mecánica

Robin de Locksley es un juego para dos en el que el objetivo es ser el primero en completar dos vueltas a un circuito de tareas compuesto por losetas de fama. Estas tareas exigen tener determinadas combinaciones de colecciones en la zona personal o posicionar a nuestro peón siguiendo un determinado patrón. Las piezas de estas colecciones se obtienen en el movimiento obligatorio del turno, consistente en desplazar un peón haciendo un movimiento del caballo del ajedrez sobre una parrilla de losetas de seis colores distintos dispuestas en cinco filas y cinco columnas, obteniendo la pieza correspondiente y reponiendo el espacio liberado con una nueva loseta. Adicionalmente y en cualquier momento de su turno, el jugador puede vender cualquier colección con al menos tres piezas (obteniendo monedas por ello) y/o avanzar casillas de tarea que esté cumpliendo el requisito (o entregando una moneda para saltar el requisito).


Conceptos Básicos

Empecemos con las Losetas de Botín. Son losetas cuadradas que muestran uno de los seis tipos de botín existente, diferenciados sobre todo por el color de fondo (aunque también por el objeto preciado que contiene). Estas losetas se dispondrán formando una cuadricula y los jugadores irán recogiéndolas de la misma para formar colecciones. Una colección es un conjunto de una o más losetas de un mismo tipo de botín. Los jugadores no tienen opción de manipular sus colecciones, esto es, como mucho podrán acumular seis colecciones, una cada tipo. Todas las losetas de botín muestran en su reverso una moneda, ya que los jugadores pueden vender las colecciones y transformar dichas losetas en monedas.

Losetas de Botín
Losetas de Botín

Para recoger las losetas de botín los jugadores desplazarán su Peón de Caballo sobre la cuadricula de losetas con un movimiento cuyo patrón es idéntico al del caballo del ajedrez, esto es, mover el peón a cualquiera de las cuatro casillas ortogonalmente adyacentes a la posición que ocupa y, a continuación, un movimiento en diagonal hacia cualquiera de las dos casillas que se alejan de la posición de partida. En este sentido, existe el concepto de distancia de ataque que se aplicará cuando los peones de ambos jugadores se encuentren en posiciones que podrían alcanzar realizando este movimiento, aunque no está permitido acceder a la misma posición en la que se encuentra el peón del rival.

Peones de Caballo
Peones de Caballo

El objetivo fundamental de los jugadores es ser los primeros en completar dos vueltas a un circuito de tareas que se conforma conectando Losetas de Fama. Hay dos tipos de losetas, las pequeñas, con solo una tarea, y las grandes, con dos tareas que forman una esquina. Al comienzo de la partida, rodeando a la cuadricula de losetas se conformará este circuito.

Losetas de Fama
Losetas de Fama

Para marcar el progreso sobre el circuito de tareas cada jugador dispondrá de un Peón de Bardo. Este peón avanzará en cualquier momento del turno cuando el jugador cumpla las condiciones indicadas en la siguiente tarea, aunque también existirá la posibilidad de «saltarla» sin cumplir la condición utilizando monedas que tenga acumuladas.

Peones de Bardo
Peones de Bardo

Con esto tenemos suficiente.


Preparación de la Partida

  1. Se mezclan las losetas de botín y se forman varias pilas bocabajo con ellas.
  2. Tras esto, se revelan losetas de botín y se colocan en el centro de la mesa formando una cuadricula de cinco losetas por lado.
  3. Se busca las dos losetas de fama grande que muestran las tareas de el comienzo y larga vida al rey, que se colocan en una de las esquinas de la cuadricula. Se mezclan el resto de losetas de fama grande y se revelan 3 de ellas que se colocan en las otras tres esquinas de la cuadricula (el resto se devuelve a la bolsa).
  4. Se mezclan las losetas de fama pequeñas y se revelan 3 por lado, conectando las losetas de fama grande. El resto se devuelve a la caja.
  5. Cada jugador escoge un color y recibe un peón de caballo y un peón de bardo, que coloca sobre la casilla del comienzo en la pista de tareas.
  6. Se escoge aleatoriamente al jugador inicial, que coloca su peón de caballo en una de las esquinas, tomando la loseta que ocupaba dicho espacio, colocándola bocabajo en su zona de juego. El rival hará lo propio en la esquina contraria.

¡Ya podemos comenzar!

Partida Preparada
Partida Preparada

Desarrollo de la Partida

Una partida de Robin de Locksley se desarrolla a lo largo de un número indeterminado de turnos alternados por los jugadores.

En cada turno, el jugador deberá ejecutar un movimiento con su peón del caballo siguiendo el movimiento del caballo del ajedrez, esto es, mover el peón dos casillas en línea recta y, posteriormente, una casilla lateralmente teniendo en cuenta la dirección del primer movimiento o viceversa. La loseta que ocupe el espacio en la que finaliza el movimiento es obtenida por el jugador. Finalmente, se revela la siguiente loseta de botín y se coloca en el espacio que ocupaba el peón al comienzo del turno.

Tras esto, el turno pasa al jugador de la izquierda.

Adicionalmente, y en cualquier momento del turno del jugador, esto es, antes o después de realizar el movimiento. El jugador puede:

  • Vender una colección de al menos 3 piezas de botín del mismo tipo. Descarta dos losetas del conjunto y voltea el resto, convirtiéndose en monedas. Una colección es indivisible, no pudiendo retenerse alguna pieza de una colección que va a ser vendida.
  • Avanzar una casilla con el bardo. Si el jugador cumple o acaba de cumplir el requisito de la casilla, avanzará con su peón una casilla. Alternativamente, el jugador puede descartar una moneda para acceder a una casilla cuyo requisito no cumpla.
Detalle Caballos
Detalle Caballos

Fin de la Partida

La partida finaliza cuando uno de los dos jugadores consigue alcanzar la última casilla con su ficha de bardo, proclamándose vencedor.


Variantes

Duración Variable: es posible aumentar o disminuir la duración de la partida añadiendo o retirando una loseta de tarea pequeña por cada lados (4 losetas o 2 losetas en cada caso). El resto de normas se mantienen respecto al juego estándar.


Opinión Personal

Hubo una época en la que Uwe Rosenberg no disfrutaba de su actual posición de auto de renombre y su «catálogo» de diseños se reducía a unos pocos fillers, aunque ya apuntaba grandes manera con títulos que se mantienen con fuerza hoy en día, como Bohnanza o Mamma Mia! (aquí su tochorreseña). Un año antes de dejar al mundo lúdico anonadado con el mejor juego de todos los tiempos, ya sabéis, Agricola (aquí su tochorreseña), vio publicado su Nottingham, un juego de subastas y colecciones en el que el famoso Sheriff nos hacía la vida imposible.

Un juego que pasó sin pena ni gloria pero que, debido al afán reciclador que caracteriza al señor Uwe, a más de uno nos vino a la mente cuando se anunció en 2019 uno de sus nuevos diseños bajo el nombre de Robin de Locksley. Sin embargo, la primera sorpresa que nos llevamos es que el juego que vamos a analizar hoy no se inspira en ninguno de sus diseños previos, lo que suele ser muy buena señal.

Detalle Bardos
Detalle Bardos

Porque, si algo caracteriza a los diseños del señor Rosenberg, es que cada vez que se sale de su zona de confort, suele quedarle un diseño, cuanto menos, apañado. Aunque también es cierto que algún que otro patinazo nos ha dejado. Así que vamos a ver cómo se comporta este Robin de Locksley en mesa no sin antes agradecer a los chicos de Delirium Games la cesión de la copia que posibilita el tocho que estáis a punto de degustar.

Cada jugador toma el papel de un intrépido pícaro que merodea por el bosque de Sherwood asaltando a los pudientes para arrebatar sus preciadas pertenencias y repartirlas entre los más necesitados. Nuestro objetivo fundamental será alcanzar la mayor fama posible, para lo cual tendremos un bardo oficial asignado por el sindicato de bardos que tiene la misión de cubrir todas nuestras aventurillas y dejar constancia mediante transmisión oral.

Mecánicamente nos encontramos con una carrera fundamentada en una mecánica principal de colecciones, en la que el jugador debe intentar completar lo antes posible un circuito de tareas, las cuales exigen, en su mayoría, alcanzar determinados grupos con las losetas de botín, las cuales conseguiremos turno a turno desplazando un peón sobre una cuadricula de losetas realizando el movimiento del caballo del ajedrez, reponiéndose el hueco dejado con una nueva loseta que se obtiene de la reserva.

Si en cualquier momento del turno el jugador cumple la condición indicada en la siguiente tarea, simplemente avanzará con su peón a dicha casilla. Alternativamente, un jugador podrá saltarse la siguiente tarea devolviendo a la reserva una moneda. Monedas que se obtendrán vendiendo las colecciones siempre que se haya acumulado la cantidad mínima de losetas de botín en dicha colección. Y no tiene más.

Detalle Tablero
Detalle Tablero

En cuanto a sensaciones, podríamos decir que Robin de Locksley parece a priori un reto interesante en el que los jugadores tienen que planificar cuidadosamente sus movimientos preparando el avance de su bardo de forma que, en la menor cantidad de turnos posible, se alcance la casilla de meta.

Sin embargo, uno ya detecta ciertos comportamientos que le hacen torcer el gesto. El primero es que, para ser una carrera, el margen de maniobra de los jugadores es realmente limitado. Así, si una tarea exige tener una loseta de botín de un determinado color, pues tan sencillo como alcanzar una de ellas en el tablero… salvo que no esté a nuestro alcance, por lo que tendremos que «perder» turnos en realizar movimientos de aproximación o rezar para que la casilla que nuestro peón abandona reciba como nueva loseta esa que necesitamos, bastando con deshacer el movimiento anterior.

Alternativamente tenemos la opción de saltarnos las tareas con monedas, mecanismo que nos veremos obligados a utilizar porque ciertas tareas exigen una pequeña alineación de astros que puede tardar mucho en darse. Por ejemplo, hay una tarea que exige que los peones de los jugadores estén en posición de ataque (es decir, separados justo un movimiento de caballo), algo que no es trivial de alcanzar. U otra que exige al jugador disponer en su zona de juego de exactamente tres colecciones de tamaños 1, 2 y 3. Si no te pilla en el momento adecuado, vas a tener que emplear turnos en acumular suficientes losetas para vender si estabas por encima, o confiar en poder recopilar las losetas adecuadas si estabas por debajo.

Es cierto que este mecanismo compensa bastante la partida y obliga a los jugadores, como he dicho, a utilizar las monedas para mantener el ritmo. Lo malo es que para conseguir las monedas lo único que hay que hacer es reunir losetas de botín del color que nos convenga, algo que, de nuevo, puede estar muy marcado por el azar al ir reponiendo el tablero.

Lo normal es que la partida llegue ajustada hasta el final, y sea este punto de azar el que acabe determinando que jugador alcanza la meta antes al poder conseguir justo la loseta que necesitaba, mientras que su rival seguramente se haya quedado a las puertas, necesitando solo un turno más para alcanzar la meta.

Ya en una primera partida te deja un regusto agridulce, porque esta se ha desarrollado a buen ritmo, tiene sus momentos de emoción cuando logramos remontar y ponernos por delante. Pero al final, te queda la sensación de que los jugadores se relevan en cabeza casi de forma inevitable (salvo que algún jugador deserte deliberadamente) y que falta un punto más en la toma de decisiones para que se mantenga interesante.

Detalle Botín
Detalle Botín

Y es que ya en esa primera partida el juego deja entrever cierta monotonía, algo que se acentúa en el resto de partidas, por lo que la rejugabilidad no es que esté muy allá. Es de esos juegos que con tres o cuatro partidas ya sabes lo que te va a ofrecer. Además, aunque sea una carrera, el nivel de interacción es relativamente bajo, lo que se traduce en una bajada de la tensión importante, algo que suele sentarles mal a juegos de este tipos en los que uno de los contendientes tiene que ser el primero en alcanzar la meta.

Yo habría pensado en variantes que complicasen ligeramente el asunto, como por ejemplo que no se pueda deshacer el movimiento ejecutado en el turno anterior (no pudiendo aprovecharse del azar a la hora de reponer el hueco), o que el jugador hubiese algún tipo de hándicap para el jugador que está en cabeza. No sé, algo que aportase variedad a las partidas y a la toma de decisiones, porque no tardaremos en activar el piloto automático.

Como siempre, yo recomiendo que le deis un tiento para formaros vuestra propia opinión, pero en esta ocasión creo que Uwe se ha pasado en cuanto a ajuste del juego. Como símil, podríamos decir que es una carrera de Scalextric, donde los coches van sobre raíles y los jugadores solo ajustan la velocidad. Algo que puede resultar lo suficientemente satisfactorio para muchos jugadores, pero creo que se queda corto teniendo en cuenta el público al que está enfocado, que no es otro que jugadores ocasionales que buscan un entretenimiento sin complicaciones. El problema es que la competencia en ese nicho es espectacular y no basta con no cometer errores de bulto.

Pasemos a la edición. Nos encontramos con una caja tipo juego para dos de KOSMOS con elementos de cartón de buen grosor y prensado que se destroquelan fácilmente. Los peones de madera son consistentes y los caballos tienen formas originales. El reglamento está aceptablemente bien estructurado y no deja lugar a dudas.

Detalle Caja
Detalle Caja

En cuanto al aspecto visual, el trabajo de Maren Gutt es apañado. La portada es lo más destacable, junto a las pequeñas escenas que se pueden apreciar en las losetas de fama, aunque tal vez son demasiado pequeñas y la banderola con la condición lo tapa casi todo. Con dimensiones mayores habría lucido más. Las losetas de botín muestran los tesoros con todo lujo de detalles y le da un colorido interesante al despliegue. No es que el despliegue sea la octava maravilla, pero queda resultón.

Y vamos cerrando. Robin de Locksley es un juego para dos que plantea una carrera por ser el primero en completar dos vueltas a un circuito completando tareas que exigen juguetear con colecciones de losetas. De primeras resulta un juego ameno y entretenido que, poco a poco, se va tornando en monótono y falto de tensión, donde parece tener más importancia el azar que en la toma de decisiones de los jugadores, llegándose a activar el piloto automático relativamente pronto. Es de esos diseños que a las pocas partidas ya no vas a tener muchas ganas de sacarlo a mesa, aunque no muestra errores de bulto y se deja jugar. Por todo esto le doy un…

Aprobado

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4 comentarios en «Reseña: Robin de Locksley»

  1. Buenass

    Tus reseñas son geniales, y un referente en el mundillo. Pero dados tus conocimientos y para que la reseñas sean más completas, ¿has considerado añadir un apartado tipo «a qué juegos nos recuerda» o «juegos similares»? Sería muy útil.

    Muchas gracias

    Responder
    • Suelo hacerlo en la propia reseña. Lo que pasa es que en este juego no me vinieron a la mente demasiadas referencias.

    • Correcto xD. si mostrase errores de bulto el sello habría sido mas rojizo… 😛 Lo corrijo ahora mismo. Muchas gracias por el aviso!

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