Reseña: Ticket to Ride – New York

Introducción

¡Bienvenido a los años 60! Admira la impresionante vista que ofrece el Empire State Building, el rascacielos más alto del mundo, o pasea por el magnífico Central Park. Dirígete hacia Brooklyn desde Times Square para hacer turismo… ¡y disfruta!

Portada

Así se nos presenta este Ticket to Ride: New York, un diseño de Alan R. Moon, responsable de toda la línea Ticket to Ride y otros títulos como Airlines Europe o San Marco. El juego fue publicado en 2018 por Days of Wonder en una versión en inglés. De las ilustraciones se encargan Cyrille Daujean (Memoir ’44, Quadropolis, Ciudadelas) y Julien Delval (Los Castillos de Borgoña, Macao, BattleLore).

En nuestro país se encuentra publicado por Edge Enterntaiment en una versión en español (el juego es completamente independiente del idioma). Permite partidas de 2 a 4 jugadores, con una edad mínima sugerida de 8 años y una duración aproximada de entre 10 y 15 minutos. El precio de venta al público es de 19,99€. Para esta reseña se ha utilizado una copia de la versión en italiano de Days of Wonder.

Contraportada

Importante: si ya conoces el juego y/o sólo te interesa mi opinión sobre el mismo, puedes pasar directamente al apartado de Opinión. Los apartados Contenido y Mecánica están destinados especialmente a aquellos que no conocen el juego y prefieren hacerse una idea general de cómo funciona.

Ir a la Opinión Personal

 

Contenido

Dentro de una caja de cartón de dos piezas (tapa y fondo), de dimensiones 20×20×4,3 cm. (caja cuadrada pequeña de dimensiones similares a las de Billabong), encontramos los siguientes elementos:

  • Tablero de Nueva York (de cartón)
  • 60 Taxis (15 de cada color) (de plástico)
  • 62 Cartas (45×68 mm.):
    • 44 Cartas de Transporte
    • 18 Cartas de Billetes de Destino
  • Bloc de Puntuación (de papel)
  • Lápiz (de madera y grafito)
  • Reglamento
Contenido

 

Mecánica

Ticket to Ride: New York es una versión reducida del clásico de Alan R. Moon. Un mapa con rutas de 1 a 4 segmentos y una mecánica sin apenas variaciones, con los jugadores teniendo que obtener cartas de colores de un suministro para, posteriormente, reclamar rutas descartando grupos de cartas de un mismo color según el indicado por la ruta. El objetivo es intentar completar el máximo número de cartas de destino posible, teniendo en cuenta que cada carta de destino en mano no completada restará puntos en vez de sumar al final de la partida. La única novedad mecánica es que hay determinados puntos del mapa que, al conectarlos a una ruta, se obtienen puntos adicionales.

 

Conceptos Básicos

Empecemos con el Tablero. Éste muestra un mapa de Manhattan con una serie de puntos conectados mediante trayectos de entre 1 y 4 segmentos. Algunos de estos trayectos son dobles. Cada trayecto tendrá un color concreto de ocho posibles, aunque habrá algunos en color gris que no estarán asociados a ningún color. Adicionalmente, algunos de los puntos conectados muestran un círculo con un 1, que supondrá una bonificación para los jugadores que conecten ese punto. En la esquina inferior izquierda encontramos un resumen del valor en puntos de los trayectos según su longitud.

Tablero

Para reclamar trayectos los jugadores deberán utilizar las Cartas de Transporte. Existen ocho tipos de cartas, cada una con un medio de transporte, un símbolo y un color diferencial (azul, rojo, verde, amarillo, blanco, negro, rosa y naranja). Estas cartas se encontrarán disponibles en un suministro visible, aunque también se podrá robar del mazo. Los jugadores añadirán estas cartas a sus manos para, posteriormente, jugarlas en grupos de cartas de un mismo color para reclamar trayectos. Existe un tipo de carta especial, los Taxis, que funcionan como comodín a la hora de reclamar trayectos, pudiendo sustituir a cualquier carta.

Cartas de Transporte

Para marcar los trayectos reclamados cada jugador dispondrá de un conjunto de miniaturas de taxis de su color. El final de la partida se detonará cuando un jugador se quede con menos de 3 taxis en su reserva.

Marcadores de Taxis

Además de los puntos obtenidos mediante los trayectos, los jugadores obtendrán una gran cantidad de puntos gracias a las Cartas de Destino. Estas cartas exigen al jugador establecer una ruta entre dos puntos mediante una cadena de trayectos. Si lo consigue, el jugador recibirá los puntos indicados en la esquina inferior de la carta. Pero si no, el jugador será penalizado con esa misma cantidad de puntos.

Cartas de Destino

Con esto tenemos suficiente.

 

Preparación de la Partida

  1. Se despliega el tablero en el centro de la mesa.
  2. Se baraja el mazo de cartas de transporte y se coloca a un lado de la mesa. Se revelan las 5 primeras cartas formando una fila visible.
  3. Se baraja el mazo de cartas de destino y se deja bocabajo a un lado de la mesa.
  4. Cada jugador escoge un color y recibe 15 taxis. Adicionalmente, roba 2 cartas de cada uno de los mazos (destino y transporte).
  5. De las cartas de destino deberá escoger si se queda con 1 o con las 2. En caso de escoger solo 1, la carta descartada se coloca bajo el mazo.
  6. Finalmente, se escoge al jugador inicial de forma aleatoria.

¡Ya podemos comenzar!

Partida Preparada

 

Desarrollo de la Partida

Una partida de Ticket to Ride: New York se desarrolla a lo largo de un número indeterminado de turnos alternados por los jugadores (comenzando por el jugador inicial y continuando en el sentido de las agujas del reloj).

En cada turno, el jugador activo deberá realizar una de las tres acciones disponibles:

  • Robar Cartas de Transporte: el jugador roba 2 cartas de transporte, ya sea de la fila visible del suministro o del mazo. Si roba de la fila visible, el hueco generado se repondrá inmediatamente con una nueva carta. Como excepción, si el jugador quiere una carta de taxi que se encuentre en la fila visible, solo podrá robar 1 carta en este turno (si le toca robando del mazo no aplicará esta restricción). Si en cualquier momento hay 3 cartas de taxi (comodín) en la fila visible, se descartarán todas las cartas visibles y se revelarán 5 nuevas cartas. Si el mazo se agota, se baraja la pila de descarte y se conforma un nuevo mazo.
  • Robar Cartas de Destino: el jugador roba 2 cartas de destino. A continuación, decide cuales desea mantener, siendo obligatorio escoger al menos 1. Si no quiere las dos cartas, la carta descartada se coloca bajo el mazo de cartas de destino.
  • Reclamar Trayecto: el jugador reclama un trayecto descartando una carta del color correspondiente por cada segmento que conforme dicho trayecto. Es posible sustituir una o varias cartas del color apropiado por taxis (comodines). Si se trata de un recorrido doble sin ninguno reclamado, el jugador podrá escoger el color de uno de los recorridos. Si ya hay alguno ocupado, solo se podrá utilizar el del color no reclamado. En partidas a 2 jugadores solo se podrá utilizar uno de los dos trayectos en trayectos dobles. Si un trayecto es gris, el jugador podrá escoger el color del grupo (pero todas las cartas deberán seguir siendo del mismo color).

Tras esto, el turno pasa al jugador de la izquierda.

Detalle Marcadores

 

Fin de la Partida

El final de la partida se detona cuando, al final del turno de un jugador, a este le restan 2 o menos taxis en su reserva personal. Todos los jugadores disfrutarán de un turno final, incluido aquel que forzó el final de la partida (será el último en jugar). Tras esto, se procede a la evaluación final. Cada jugador anota los siguientes puntos:

  • 1/2/4/7 puntos por trayectos reclamados de 1/2/3/4 taxis.
  • Se suman los puntos indicados en las cartas de destino que se hayan completado.
  • Se restan los puntos indicados en las cartas de destino que no se hayan completado.
  • Se anota 1 punto por cada atracción conectada a al menos 1 trayecto.

El jugador con mas puntos será el vencedor. En caso de empate, el jugador con más cartas de destino completadas será proclamado ganador. Si el empate persiste, los jugadores comparten la victoria.

 

Opinión Personal

¿Qué os voy a contar sobre la saga Ticket to Ride que ya no sepáis? Uno de los títulos que forma la Sagrada Trinidad del Eurogamer junto a Carcassonne y Catán y que cada año vemos como la familia crece.

Bueno, si hay una cosa que os puedo decir y que justifica este lanzamiento. Siendo un diseño bastante familiar, resulta relativamente extraño que no se hayan explorado otros formatos que se alejen del diseño original. Lo más “raro” que tenemos es la versión de cartas (aquí su tochorreseña) que se publicó en esa época en la que, si un juego triunfaba, había que sacar versiones de viaje, de cartas, de dados, etc.

Pero, a pesar de no ser un mal diseño, quedaba a mucha distancia del juego básico, tanto en sensaciones como en mecánicas siendo más un juego de memoria que otra cosa. Es por eso que se echa a en falta una versión filler más satisfactoria.

Detalle Taxis

Han tardado, pero por fin Days of Wonders y Alan R. Moon han decidido ocupar este hueco. Y, sorprendentemente, han optado por ofrecernos una versión reducida a la mínima expresión del juego original, en vez de intentar innovar, que tal vez es lo que cabría esperar.

Digo sorprendentemente porque lo normal es que ofrecer algún giro de tuerca que lo distancie, aunque sea mínimamente, de la idea primigenia.

De esta forma, en Ticket to Ride: New York nos encontramos con un juego cuya mecánica principal es la gestión de la mano y el establecimiento de rutas. Los jugadores deberán intentar reclamar una serie de trayectos impresos en el tablero para conectar determinados puntos en el tablero. Estos puntos vendrán determinados por unas cartas de trayecto que los jugadores deberán intentar completar antes de que finalice la partida si no quieren verse penalizados en la evaluación final.

Para reclamar un trayecto los jugadores deberán acumular cartas de transporte en su mano. Hay ocho colores distintos, debiendo descartar un conjunto con tantas cartas del color indicado en el trayecto como segmentos muestre.

Detalle Mano

En cada turno, el jugador activo solo podrá robar cartas, reclamar trayectos o robar nuevas cartas de destino. Los jugadores alternarán turnos hasta que un jugador haya utilizado un mínimo de taxis (los marcadores que se utilizan para indicar los trayectos reclamados), detonando la ronda final.

La única novedad que encontramos en Ticket to Ride: New York es que determinados puntos en el mapa muestran una bonificación de 1 punto si conectamos dicho punto con un trayecto reclamado (da igual cuantas veces nos conectemos y a donde vayan esos trayectos). Algo parecido a lo que nos mostraba Ticket to Ride: Märklin, aunque para esos puntos adicionales había que activar una cuarta acción que aquí no se encuentra disponible.

Como veis, casi un calco del juego original. Decíamos que resultaba sorprendente que se hubiese optado por una solución sin apenas variaciones. Pero más sorprendente es que lo que podría haber sido la mayor rémora de este producto, se convierte en su principal virtud.

Detalle Trayectos

Y es que hay un detalle importante que no hemos comentado y es el que supone la verdadera diferencia con jugar a cualquier otro juego de la franquicia: el tiempo. Una partida a uno de los juegos base de Ticket to Ride se desarrolla en torno a una hora u hora y media (dependiendo del número de jugadores y la tranquilidad de cada uno a la hora de resolver sus turnos). Un intervalo demasiado extenso para poder plantearse una partida rápida.

En la mayoría de mapas hay muchos trayectos y estos tienen una longitud considerable, por lo que los jugadores tienen que emplear muchos turnos en recopilar cartas suficientes, produciéndose habitualmente el efecto muelle, esto es, un desarrollo a trompicones en el que los jugadores funcionan a dos velocidades. Una primera en la que se van acumulando cartas sin revelar planes al no reclamar apenas trayectos (salvo que haya alguno especialmente crítico y que queremos asegurarnos) y una segunda en la que el jugador considera que ya ha acumulado suficientes cartas para activar el modo reclamador, colocando marcadores sobre los trayectos en varios turnos consecutivos.

Esto es posible porque hay mucho margen debido a los numerosos trayectos y, sobre todo, a la importante reserva de marcadores (trenes en los juegos originales). La diferencia fundamental en este juego es que el recorrido más largo que encontramos es de cuatro segmentos (y solo hay uno) y los jugadores cuentan con menos de la mitad de los marcadores que en un juego base. Esto obliga a los jugadores a pasar a la acción muy rápido, porque apenas hay margen de maniobra. Rara vez un jugador aguantará un turno sin reclamar un trayecto si dispone de las cartas necesarias para ello, porque puede que en su siguiente turno ya sea tarde. De esta forma, se consigue un alto nivel de tensión en muy pocos turnos, algo a lo que el juego de cartas ni se acercaba.

Detalle Puntuación

Así, de una forma tan simple, el señor Moon consigue convertir su obra maestra en un filler efectivo y que escala muy bien recurriendo al detalle de los trayectos dobles como en Nordic Countries o el propio Märklin (a dos jugadores son un único trayecto, aunque se pueden reclamar usando un conjunto de cartas de dos colores posibles). Obviamente como más tensión se consigue es con cuatro participantes, pero a dos se comporta más que bien. El que hayan eliminado el track de puntuación le aporta un punto de incertidumbre “irreal” que le sienta bien. Digo irreal porque, al igual que en los demás juegos, a excepción de las cartas de destino, los puntos están sobre la mesa. Pero, habitualmente, los jugadores no perderán tiempo en evaluar cuantos puntos tiene cada jugador, así que el recuento final tendrá un toque emocionante.

La rejugabilidad es la típica de este juego, resultando siempre agradable cuando sale a mesa. Ahora con esta versión podemos aprovechar cualquier hueco para sacarlo a mesa. Lo único malo del juego es que deja con ganas de más. Y si se tiene el tiempo suficiente como para engarzar más de dos partidas, entonces sale más rentable pasarse a uno de los juegos básicos. Es un microjuego, y como tal hay que asumirlo. Si no sois de los que os gusta aprovechar cualquier ratejo para sacar un juego de mesa, tal vez este producto no tenga cabida en vuestra ludoteca (a no ser que el afán completista os pueda y la saga Ticket to Ride sea de vuestras favoritas).

Pasemos a la edición. Como siempre con Days of Wonder, nos encontramos con un producto muy bien acabado. Nos encontramos con un tablero de cartón de buen grosor, unas cartas de tamaño mini de medidas estándar, textura en lino y una respuesta elástica aceptable que recomiendo enfundar para facilitar el barajado y evitar la degradación de las mismas. Como elemento estrella, los marcadores de trayecto, que en este caso son taxis. Mi única pega son los colores escogidos. Habría cambiado el celeste y el amarillo por colores con más fuerza. El reglamento no deja lugar a dudas.

Detalle Tablero

El aspecto visual es, como no podía ser de otra forma, magnifico. Se nos representa una Nueva York de los años 60, con un montón de lugares importantes de la Gran Manzana remarcados con pequeñas ilustraciones de dichos puntos de interés, como el Empire State, la Estatua de la Libertad o Central Park. Por último, la portada tiene muchísima personalidad.

Y vamos cerrando. Ticket to Ride: New York es una versión reducida en tiempo y longitud de trayectos del juego básico de la saga. Como microjuego de quince minutos funciona a la perfección y consigue generar tensión en un corto intervalo temporal. Lo único malo es que te quedas con ganas de más, y si tienes más tiempo, pues rara vez recurriréis a esta opción. Pero el objetivo del juego está alcanzado sobradamente. Por todo esto le doy un…

Notable

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4 comentarios en “Reseña: Ticket to Ride – New York”

  1. Lo compramos hace un tiempo y recientemente lo estrenamos con nuestra hija de 5 años. Como juego introductorio a la saga me parece perfecto, ha cogido el ritmo con facilidad y desarrolla sus propias estrategias. Las partidas son cortas y entretenidas, lo que ayuda a que los peques se metan en ellas y no se distraigan.

    Responder
  2. Hola Imisut, tengo 6 años en este Hobby y nunca he jugado Ticket To Ride en ninguna versión. En mi caso no tengo grupo de juego por lo que suelo jugar con mi mujer y en ocasiones a tres personas. ¿Cual me recomeindas más? ¿El Ticket to Ride Normal o Este? Saludos.

    Responder
    • Siempre el normal. Este al final es un sucedaneo que para partidas rapidas está entretenido, pero el que se disfruta de verdad es el grande. Si habitualmente vas a jugar a 2, el que te recomiendo es el Nordic Countries, que es para 2-3 y está muy bien escalado.

      Saludos!

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