Reseña: Wingspan

Introducción

Sois unos apasionados de las aves que intentan descubrir y atraer a las más interesas a vuestros aviarios. Cada ave es un nuevo engranaje en las potentes cadenas de combinaciones que formareis en vuestros hábitats que se centran en aspectos fundamentales del crecimiento: alimento, huevos y nuevos ejemplares.

Portada

Así se nos presenta Wingspan, un diseño de Elizabeth Hargrave, siendo este su primer juego publicado. Se puso a la venta en 2019 a nivel mundial, siendo la editorial principal Stonemaier Games. De las ilustraciones se ocupan Beth Sobel (Snow Tails, Herbaceas, Viticulture), Ana Maria Martinez Jaramillo y Natalia Rojas (para estas dos últimas es su primer trabajo dentro del mundo de los juegos de mesa).

En nuestro país se encuentra publicado por Maldito Games en una versión en español (la dependencia del idioma es bastante importante). Permite partidas de 1 a 5 jugadores, con una edad mínima sugerida de 10 años y una duración aproximada de entre 40 y 70 minutos. El precio de venta al público es de 55€. Para esta reseña se ha utilizado una copia de la versión en español de Maldito Games.

Contraportada

Importante: si ya conoces el juego y/o sólo te interesa mi opinión sobre el mismo, puedes pasar directamente al apartado de Opinión. Los apartados Contenido y Mecánica están destinados especialmente a aquellos que no conocen el juego y prefieren hacerse una idea general de cómo funciona.

Ir a la Opinión Personal

 

Contenido

Dentro de una caja de cartón de dos piezas (tapa y fondo), de dimensiones 29,7×29,7×7,2 cm. (caja cuadrada estándar tipo Ticket to Ride), encontramos con los siguientes elementos:

  • Tablero de Objetivos (de cartulina)
  • Bandeja de Aves (de plástico)
  • 5 Tableros de Jugador (de cartón)
  • Comedero de Aves (de cartón)
  • Bloc de Puntuación (de papel)
  • 212 Cartas (57×89 mm.):
    • 170 Cartas de Ave
    • 26 Cartas de Bonificación
    • 16 Cartas de Automa
  • 75 Huevos (de plástico)
  • 5 Dados Especiales (de madera)
  • 40 Cubos de Acción (8 de cada color) (de madera)
  • 103 Fichas de Alimento (de cartón)
  • 8 Losetas de Objetivos (de cartón)
  • Reglamento
  • Guía de Referencia Rápida
  • Reglamento del Automa
Contenido

 

Mecánica

Wingspan es un juego de desarrollo de cartas en el que cada jugador debe intentar conformar el mejor conjunto de aves posible. Cada carta tiene unas determinadas características (coste, puntos de victoria, tipo de nido, hábitat y habilidades). La partida se estructura en cuatro rondas, en las cuales cada jugador dispondrá de un número limitado de turnos. En cada turno se podrá ejecutar una de las cuatro acciones posibles (jugar carta, activar la fila de cartas del bosque para conseguir recursos, activar la fila de cartas del desierto para poner huevos, necesarios para jugar más cartas y obtener puntos al final de la partida, o activar la fila de cartas del mar para conseguir nuevas cartas). Cuando se activa una fila, se ejecuta la acción visible y el efecto de todas las cartas de pájaro ya jugadas. Al final de cada ronda se evaluará un criterio concreto por el que se otorgarán puntos de victoria según la clasificación relativa entre los jugadores. Además, cada jugador dispondrá de objetivos secretos con los que anotar más puntos de victoria en función de los pájaros jugados en su tablero.

 

Conceptos Básicos

Empecemos por el eje fundamental del juego, las Cartas de Ave. Estas muestran la siguiente anatomía:

  • En la esquina superior izquierda aparece el hábitat y el coste de alimento del ave.
  • En la banda superior aparece el nombre de la especie (tanto en castellano como en latín).
  • En la banda lateral izquierda encontramos símbolos que representan los puntos de victoria (con una pluma), el tipo de nido del ave, la capacidad de almacenamiento de huevos (con huevos), y símbolos adicionales para marcar ciertas características.
  • Ocupando el centro de la carta encontramos una ilustración del ave.
  • En la esquina inferior derecha de la ilustración encontramos la envergadura del ave en centímetros.
  • Finalmente, en la banda inferior encontramos el efecto de la carta (si lo hay). Hay tres tipos: efectos de hábitat (fondo naranja), efectos de activación en turnos de otros jugadores (fondo rosa) o efectos de aplicación al jugar la carta (fondo blanco).
Cartas de Ave

Para poder jugar las cartas de ave los jugadores tendrán que devolver a la reserva un conjunto de Fichas de Alimento. Estas fichas representan la dieta de las aves, teniendo cinco tipos: peces, frutos, gusanos, roedores y cereales.

Fichas de Alimento

Para conseguir estas fichas de alimento se recurrirá a un comedero en el que se lanzarán los Dados de Alimento. Son cinco dados de seis caras, mostrando cada uno de los cinco tipos. La sexta cara muestra el símbolo de los gusanos y los cereales, pudiendo escoger el jugador. Cuando un jugador escoja un dado, lo sacará del comedero (dejará de estar disponible) y tomará de la reserva la ficha correspondiente.

Comedero y Dados de Alimento

Las cartas de Ave se jugarán sobre un Tablero de Aviario. Este tablero muestra tres filas con cinco columnas. Cada fila está asociada a un hábitat y a un tipo de acción (bosque-alimento, pradera-huevos, agua-cartas). Los jugadores podrán activar un hábitat y ejecutar la acción el espacio libre más a la izquierda, además de todas las cartas de habitar con efecto de hábitat. Adicionalmente, cada columna indica un número de huevos (en la zona superior del tablero) para poder colocar una carta en un espacio de dicha columna.

Tablero de Aviario

Estos Huevos se colocarán gracias a la acción de uno de los hábitats. Al poner huevos, se colocarán marcadores con la forma característica sobre cartas de ave ya colocadas en el tablero (respetando el límite de huevos de cada ave). Estos huevos servirán para poder jugar nuevas aves, además de proporcionar puntos de victoria al final de la partida.

Huevos

Para llevar la cuenta de los turnos cada jugador dispone de un conjunto de Cubos de Acción. En cada turno, el jugador jugará una carta o activará uno de los hábitats. Para no olvidar activar ningún efecto, el cubo se irá desplazando de derecha a izquierda sobre la fila. Adicionalmente, al final de cada ronda, uno de estos cubos se utilizará en el tablero de objetivos.

Cubos de Acción

Este Tablero de Objetivos muestra cuatro filas con un ranking en el que los jugadores se ordenarán según el criterio indicado al comienzo de la fila, indicándose en cada casilla el número de puntos de victoria obtenidos. En caso de empates, los jugadores empatados se colocarán en la misma posición, dejando desierta las siguientes posiciones. Al tener que dejar un cubo de acción para marcar la posición, en cada ronda los jugadores tendrán una acción menos que en la ronda anterior.

Tablero de Objetivos

Para marcar los objetivos en cada ronda se utilizan unas Fichas de Objetivo que se configurarán en el tablero anterior al comienzo de cada ronda. Estos objetivos harán referencias a aves en un hábitat, huevos sobre aves en algún hábitat o en algún tipo de nido, o aves con algún tipo de nido.

Fichas de Objetivo

Por último, los jugadores recibirán al comienzo de la partida Cartas de Bonificación que proporcionarán puntos al final de la partida de forma exclusiva a cada uno según ciertos criterios. De esta forma, los jugadores tendrán una guía al comienzo de la partida.

Cartas de Bonificación

Con esto tenemos suficiente.

 

Preparación de la Partida

  1. Se baraja el mazo de cartas de ave y se coloca al lado de la bandeja de suministro. Tras esto, se revelan las tres primeras y se colocan en los huecos de la bandeja.
  2. Se baraja el mazo de cartas de bonificación y se deja bocabajo en el centro de la mesa.
  3. Se forma una reserva general con las fichas de alimento y los huevos.
  4. Se coloca el tablero de objetivos (se decide la cara, usando el lado verde para una experiencia más competitiva y el lado azul para una experiencia menos competitiva) en el centro de la mesa y se colocan 4 fichas de objetivo en los cuatro espacios del tablero (el resto se devuelven a la caja).
  5. Se coloca el comedero de pájaros en el centro de la mesa y se lanzan por su parte superior los cinco dados de alimento.
  6. Cada jugador escoge un color y recibe 8 cubos de acción, un tablero personal, 5 fichas de alimento (una de cada tipo), 5 cartas de ave robadas del mazo y 2 cartas de bonificación robadas del mazo.
  7. Ahora, cada jugador debe decidir cuantas cartas de ave mantiene en su mano, devolviendo una ficha de alimento por cada carta que se quede. El resto se descartan.
  8. De las dos cartas de objetivo, el jugador escogerá una y descartará la otra.
  9. Finalmente, se escoge al jugador inicial y se le entrega el marcador correspondiente.

¡Ya podemos comenzar!

Partida Preparada

 

Desarrollo de la Partida

Una partida de Wingspan se desarrolla a lo largo de cuatro rondas. En cada ronda los jugadores alternarán una determinada cantidad de turnos (8/7/6/5 turnos por jugador en las rondas 1/2/3/4).

En cada turno, el jugador activo deberá escoger una de las siguientes opciones y colocar un cubo de acción en el espacio correspondiente (a la hora de activar hábitats, el cubo se utilizará para ir recorriendo las cartas jugadas y no olvidarse de activar ningún efecto):

  • Jugar Carta de Ave: el jugador coloca una carta de ave de su mano en el espacio libre más a la izquierda del hábitat correspondiente (hay aves que admiten varios hábitats), devolviendo a la reserva las fichas de alimento correspondiente y, dependiendo de la columna en la que se encuentre el espacio, entre 0 y 2 huevos de otras cartas de ave que ya se encuentren en el tablero del jugador.
  • Obtener Comida y Activar los poderes de las aves de bosque: el jugador obtiene tantas fichas de alimento como indique el siguiente espacio libre del hábitat de bosque (algunos espacios permiten obtener una ficha adicional descartando una carta de la mano). Cada ficha de alimento obtenida deberá coincidir con alguno de los dados disponibles en el comedero (el dado se sacará del comedero tras esto). Si en el comedero no quedan dados, se relanzarán todos en el comedero. Si solo quedan dados con la misma cara, el jugador podrá relanzar todos los dados antes de escoger. Tras esto, el jugador utilizará el cubo para ir marcando los efectos de hábitat de las cartas jugadas, aplicándolos de derecha a izquierda.
  • Poner Huevos y Activar los poderes de las aves de pradera: el jugador pone tantos huevos como indique el siguiente espacio libre del hábitat de bosque (algunos espacios permiten poner un huevo adicional descartando una ficha de alimento). Cada huevo puede ser colocado en cualquier carta de ave que se encuentre en el tablero, respetando el máximo de huevos que cada carta de ave puede contener. Tras esto, el jugador utilizará el cubo para ir marcando los efectos de hábitat de las cartas jugadas, aplicándolos de derecha a izquierda.
  • Obtener Cartas y Activar los poderes de las aves acuáticas: el jugador roba tantas cartas (ya sea del suministro visible o del mazo, pero no se repone) como indique el siguiente espacio libre del hábitat de bosque (algunos espacios permiten robar una carta adicional descartando un huevo que se encuentre en alguna carta de ave del tablero). No existe límite de mano Tras esto, el jugador utilizará el cubo para ir marcando los efectos de hábitat de las cartas jugadas, aplicándolos de derecha a izquierda.

Finalmente, si el jugador ha obtenido alguna carta del suministro visible, se repone revelando cartas del mazo. Tras esto, el turno pasa al jugador de la izquierda.

La ronda finaliza cuando a ningún jugador le quedan cubos de acción. Si no estamos en la cuarta ronda, se realiza el siguiente mantenimiento:

  • Se pasa el marcador de jugador inicial al jugador de la izquierda.
  • Cada jugador recupera los cubos de acción.
  • Se descartan las cartas de ave del suministro y se roban tres nuevas.

 

Fin de la Partida

La partida finaliza al término de la cuarta ronda. Cada jugador acumula los siguientes puntos:

  • Los puntos de victoria de cada ave en su tablero.
  • Los puntos de victoria del tablero de rondas.
  • Los puntos de victoria de las cartas de bonificación.
  • Un punto de victoria por cada huevo sobre una carta de ave.
  • Un punto de victoria por cada ficha de alimento sobre una carta de ave.

Un punto de victoria por cada carta solapada bajo una carta de ave. El jugador con más puntos de victoria será el vencedor. En caso de empate, el jugador con mas fichas de alimento en su reserva será el vencedor. Si la igualdad se mantiene, los jugadores comparten la victoria.

 

Variantes

Automa: el juego incluye el sistema automa para el juego en solitario. Mediante una serie de cartas, un jugador virtual ira ejecutando acciones y compitiendo por la victoria contra el jugador.

Cartas de Automa

 

Opinión Personal

El juego que hoy nos ocupa ha generado una encendida polémica en la esfera lúdica nacional debido a una agresiva campaña de marketing ejecutada por Maldito Games. Como ya su pondréis, este humilde blog ha formado parte de esa campaña, por lo que se agradece a la editorial la deferencia.

El resumen de la polémica sería que muchos usuarios han mostrado su malestar por el bombardeo con el mismo juego de protagonista (especialmente en redes sociales y, concretamente, en Twitter). Cuesta encontrar una causa de un malestar tan extendido cuando está forma de promocionar un producto no es nueva ni será la última vez que la veamos.

Por tanto, la causa debe estar en otro sitio. Para mi hay dos detalles significativos que, en conjunción, explican lo acontecido.

El primero, el del envío de copias a medios de confianza de la editorial unos cuantos días antes del lanzamiento oficial. Al no ser un intervalo significativo, las críticas no podían más que ser superficiales. Primeras impresiones que, habitualmente, ensalzan lo positivo debido al entusiasmo con el que se reciben los juegos sobre los que recaen altas expectativas. Vamos, muy mal tiene que ir la cosa para que esas primeras impresiones sean negativas.

Detalle del Tablero

El segundo creo que es la editorial madre del diseño. Hablamos de Stonemaier Games, responsables de juegos como Viticulture, Euphoria, Scythe o Charterstone. Todos productos tan bien producidos como sobrevalorados. No son malos diseños, incluso muchos alcanzan la calificación de notable, pero para una importante masa de jugadores son los juegos con los que accedieron al mundillo, y los tienen en un pedestal. Y es innegable que también existe cierto esnobismo por parte de los que llevan más tiempo en la afición y no llevan bien que estos diseños se pongan por encima de otros con mayor solera.

Si juntamos ambos factores, pues se explica el hastío de una parte de la comunidad. Pero bueno, aunque aquí estamos para hablar de pajaritos, es bueno poner en contexto al personal que se ha mantenido al margen de esta situación. Porque algo así solo pasa con títulos que han generado elevadas expectativas. Así que vamos a ver qué tal se desenvuelve en la mesa este Wingspan.

En Wingspan nos convertiremos en apasionados ornitólogos que intentan desarrollar un aviario compuesto por tres hábitats. Para ello tendremos que conseguir aves y depositarlas en el hábitat adecuado. Cada ave se representa en una carta que recoge la información fundamental de la misma: hábitats, alimentación, tipo de nido, capacidad reproductiva, envergadura, así como otros parámetros representados con diversos símbolos.

A lo largo de cuatro rondas, con un numero decreciente de acciones en cada una de ellas (8/7/6/5 acciones en las rondas 1/2/3/4), los jugadores deberán gestionar su mano de cartas y los recursos (alimentos y huevos), para expandir de la forma más óptima posible si aviario y ser el ornitólogo más prestigioso de todo el mundo.

Detalle Objetivos

Wingspan es un juego de desarrollo de cartas que tiene muy claro su público objetivo y que encaja en el perfil de jugador al que suele apuntar Stonemaier Games, esto es, jugadores de corte transversal, que busquen diseños aptos para toda la familia, no especialmente complejos en cuanto a reglas, visualmente atractivos y cuya duración esté contenida en torno a la hora u hora y media. Así que, si buscáis el juego de cartas definitivo, podéis seguir buscando, que el juego que hoy nos ocupa no es ese ansiado juego.

Lo que nos encontramos es un juego con pocos conceptos que giran en torno al desarrollo del tablero del jugador. Conceptos que se asimilan muy fácilmente porque cada uno tiene su propia acción asociada. La primera es la de recolectar comida (en el hábitat del bosque). Cada jugador podrá obtener un determinado número de fichas de alimento dependiendo del número de cartas que tenga en dicho hábitat. Esto es una característica común a cada hábitat, de forma que, cuantas más cartas jugadas en él, más potente será la acción propia del hábitat.

Volviendo a la acción, las fichas de recurso dependerán de una curiosa torre de dados con forma de comedero de pájaros en el que se lanzan unos dados que muestran los tipos de comida disponibles. Así, por cada ficha de alimento se deberá escoger uno de los dados disponibles en el comedero y sacarlo de él para obtener la ficha correspondiente. Solo cuando queden dados de un único valor o se haya vaciado el comedero es cuando se relanzarán los dados.

Detalle Alimento

No me termina de convencer esta forma de “entorpecer” la obtención de recursos. Es cierto que existe la posibilidad de utilizar dos fichas como una cualquiera y que esto proporciona suficiente margen en caso de que no resulten los valores que necesitamos, pero hubiese preferido un sistema de gestión de recursos un poco más elaborado, aunque esto podría haber complicado el diseño, algo que seguro no habría gustado a los chicos de Stonemaier.

El segundo concepto es el de la puesta de huevos. Y es que no podía faltar en un juego de aves la posibilidad de aovar. Como en el hábitat anterior, la cantidad de huevos generados dependerá del número de aves en el hábitat de pradera. Los huevos se colocarán sobre las cartas de ave, existiendo únicamente una restricción en cuanto al número de huevos que puede contener cada carta. Estos huevos tendrán una naturaleza dual, ya que los necesitaremos para poder jugar nuevas cartas de ave a partir del segundo espacio de cada hábitat y, alternativamente, proporcionarán puntos de victoria al final de la partida si los mantenemos sobre las aves.

El tercero es el asociado a la gestión de la mano, permitiendo robar cartas, tanto de un suministro central visible como del mazo. Lo mismo, cuantas más aves en el hábitat acuático, mayor cantidad de cartas podremos robar.

Por último, el concepto que hilvana los anteriores: las propias cartas. Necesitaremos haberlas obtenido, haber acumulado el alimento necesario para jugarlas, y disponer de los huevos suficientes para ocupar un determinado espacio. Además de una cantidad fija de puntos de victoria, estas cartas proporcionarán diversos efectos relacionados con los elementos anteriores o con la posibilidad de obtener más puntos de victoria. Estos efectos serán de tres tipos: de hábitat (se activarán cuando ejecutemos la acción asociada al hábitat si la carta está jugada en el), de despliegue (al jugar la carta) o de reacción (al ejecutar una acción alguno de nuestros rivales).

Detalle del Tablero

Esta forma de activar efectos ya la hemos visto en dos grandes juegos como son Ginkgopolis (aquí su tochorreseña) y, especialmente Deus (aquí su tochorreseña), de forma que, al activar una determinada acción, la serie de cartas en dicha acción se activan de forma secuencial, siendo una mecánica muy efectiva a la hora de desarrollar combos, ya que cuanto antes se juegue una carta, más veces podremos aprovechar su beneficio al ser casi obligatorio activar la acción asociada a ella al menos una vez por ronda.

Ya con esto tenemos esbozada una panorámica bastante profunda del juego. Faltan dos detalles que le dan un punto de sabor y que redondean el diseño. Por un lado, las cartas de bonificación personales. Al comienzo de la partida cada jugador escogerá una carta de entre dos y que proporcionará puntos de victoria adicionales según un criterio exclusivo (es posible conseguir alguna más durante la partida gracias al efecto de algunas cartas). Y por otro, el más importante a mi modo de ver, los objetivos comunes. Y es que al comienzo de la partida se configurarán cuatro objetivos, uno para cada ronda. Estos objetivos se podrán configurar en dos modos (uno más competitivo que otro) en el que los jugadores obtendrán puntos en función de cuanto hayan podido desarrollar su aviario según ese criterio adicional.

Personalmente, considero fundamental jugar en el modo competitivo, que establece para cada criterio una clasificación relativa entre los jugadores en función de cuantas veces hayan logrado el objetivo indicado. Y es que en muchas reseñas he leído que Wingspan es un solitario multijugador, y gracias a este sistema competitivo, considero que hay un punto de interacción relativamente intenso, porque, no olvidemos, Wingspan es un juego con relativo poco margen al tener solo 26 acciones por partida. Eso de no prestar atención a los tableros de los rivales no es una opción, porque la puntuación final casi siempre se mantendrá ajustada. Pasar olímpicamente de los objetivos será sinónimo de derrota, por muy bien que desarrollemos nuestro aviario. Por tanto, emplear acciones de más en un objetivo cuando ya lo tenemos asegurado o forzar la máquina cuando lo tenemos cerca son factores muy a tener en cuenta. Por tanto, no me parece que este Wingspan sea más o menos interactivo que, por ejemplo, Terraforming Mars (aquí su tochorreseña), donde tenemos el mismo concepto de competición por objetivos con los Hitos y las Recompensas.

Detalle Huevos

Como veis, Wingspan es un juego de desarrollo de cartas que se limita a reciclar conceptos que ya han funcionado de forma adecuada en otros juegos, sin excesivas complicaciones y adornándolo con un tema peculiar. Probablemente la comparación más directa la encontraríamos con Everdell (aquí su tochorreseña), aunque el juego de los adorables animales antropomórficos es tal vez un punto más exigente, tanto en el desarrollo como a nivel mecánico. Pero ambos se apoyan en motores de cartas que combinan entre sí, necesitando hacer acopio de recursos para poder ponerlas en juego y mostrando una espectacular producción (de la que hablaremos más adelante).

Ante la inevitable pregunta de si Wingspan merece la pena si en nuestra ludoteca ya descansa uno o varios de los títulos mencionados a lo largo de esta tochorreseña (Deus, Terraforming Mars, Everdell, etc.), la respuesta es, como no podía ser de otra forma, depende. Para mí el factor diferencial respecto a estos juegos es que en Wingspan tenemos acotado el número de turnos. Suele ser una práctica habitual de este tipo de juegos delegar en los jugadores la detonación del final de la partida, algo que puede derivar en un alargamiento de las partidas cuando se comienza a dominar el juego y las sinergias entre las cartas permiten disfrutar de más y más turnos. Hay casos sangrantes como el de Colonos del Imperio (aquí su tochorreseña), la versión dulcificada del 51st State que se pasa de rosca y, a pesar de ser un buen diseño a nivel mecánico, acaba degenerando en bolas de nieves de gran tamaño que degradan la experiencia. Sobre todo, cuando alguno de los jugadores ha finalizado su participación unos cuantos turnos antes.

Detalle Jugador Inicial

En Wingspan la duración está predeterminada y, salvo ataques de parálisis por análisis, el tiempo que estaremos sentados en la mesa tomando decisiones se mantendrá más o menos constante con el paso de las partidas. Y esto es muy de agradecer, porque no nos engañemos. Los juegos de desarrollo de cartas son, por definición, repetitivos. El ciclo básico de estos juegos consiste, básicamente, en conseguir cartas, acumular los recursos necesarios para jugar las cartas y, tras ponerlas sobre la mesa, ir acumulando efectos. Y no tienen más. Todo queda relegado a lo eficientes que seamos respecto a nuestros rivales y a la suerte que tengamos al robar cartas. Por tanto, que un juego prefiera no abusar de este sistema y poner una barrera que detenga las bolas de nieve en un punto concreto proporciona un enfoque distinto. Aquí nos tenemos que afanar por conseguir que nuestros turnos sean más óptimos que los del rival, más que buscar un motor que sea cada vez más potente.

Esto conduce a partidas muy igualadas donde pequeños detalles, como el comentado anteriormente de los objetivos comunes, sean cruciales para hacernos con la victoria. Si uno se para a enumerar los elementos a tener en consideración a la hora de tomar decisiones, se percatará de que Wingspan no es un juego tan trivial como podría parecer. Cada carta que escojamos y/o juguemos tendrá que estar orientada a la obtención de puntos, ya sea porque es de alto valor, porque nos casa bien con nuestra carta de bonificación o porque supone dar un paso hacia adelante en la consecución de alguno de los objetivos comunes. O todo a la vez. Esto, unido a la optimización de las acciones básicas, jugando con los tiempos a la hora de jugar cartas para poder exprimir al máximo cada punto de acción.

Como contraposición a este gran punto positivo encontramos el de la rejugabilidad. No es que Wingspan sea un juego que vayamos a abandonar tras unas pocas partidas, pero es cierto que, para los que buscan sinergias más profundas, el juego que hoy nos ocupa se puede quedar corto. Los efectos de las cartas se centran en optimizar las tres acciones principales y, puntualmente, ofrecer algún efecto de ganancia de puntos por diversas vías. No hay mucho más. Pero vamos, un grande como es Race for the Galaxy (aquí su tochorreseña), exceptuando unas pocas cartas, la mayoría no dejan de ser efectos pequeños que ganan importancia al lograr combinarse con otros.

Detalle Comedero

Esto da pie a hablar del azar. Además de la curiosidad del comedero de pájaros, al tener un gran mazo de cartas, es posible que en algunas partidas la dama fortuna nos dé la espalda y no nos permita robar cartas alineadas con nuestra carta de bonificación personal y/o los objetivos comunes. Si esto ocurre, por muy bien que combinemos, seguramente nos quedemos lejos de la victoria. Por fortuna, como la partida no se alarga, siempre se puede repetir, algo que no es planteable en otros juegos de este género.

La escalabilidad es la habitual en este tipo de juegos. Es cierto que el peso de la partida recae en el propio jugador, y que son elementos sutiles los que permiten el roce con los rivales. Esto permite que el juego funcione perfectamente con cualquier configuración, aunque al final lo ideal acaba siendo dos o tres jugadores para que el entreturno no extienda en demasía las partidas, aunque con más participantes el suministro se actualizará mucho más y veremos más pájaros.

Pasemos a la edición. Stonemaier ha mantenido siempre un nivel de calidad supremo que rara vez se aprecia en juegos de mesa que no provengan de campañas de micromecenazgo. Aquí nos encontramos con elemento de alto nivel como las cartas, con un gramaje espectacular, una textura en lino muy agradable y una respuesta elástica magnifica. Los elementos de cartón son de buen grosor y se destroquelan con facilidad, destacando la torre de dados para el comedero (una pena que haya que desmontar la parte de la torre para poder volver a meterlo todo en la caja). Los cubos de madera son estándar. La estrella del juego son los huevos, que se asemejan a peladillas (Navidad) de colores. Mucho cuidado con tener niños cercas porque la tentación de llevárselos a la boca es grande. Finalmente, un reglamento bien estructurado y también en unos materiales de nivel altísimo.

Detalle Mano

¿Y qué decir del trabajo artístico? Wingspan es un ejemplo de cómo utilizar un tema peculiar en un juego de mesa y que luzca de forma alucinante. Cada carta es una pequeña ficha de una especie de ave la ilustración que la acompaña es simplemente deliciosa. El tablero de los hábitats es funcional y muy llamativo. Y la portada minimalista con la Tijereta Rosada (Tyrannus Forficatus) es hipnótica.

Y vamos cerrando. Wingspan es un juego de desarrollo de cartas que es consciente de sus limitaciones y aprovecha cada virtud al máximo. Pocos conceptos, un nivel de producción espectacular y, sobre todo, una duración ajustada con un número de acciones por partida fijado, lo que obliga a los jugadores a un cambio de enfoque y buscar la optimización desde el primer momento. Quienes busquen grandes combinaciones y efectos encadenados espectaculares no encontrarán aquí su juego. Pero quienes anden tras un diseño de cartas asequible, vistoso y que deje con ganas de repetir gracias a no agotar a los jugadores, seguro que lo disfrutarán intensamente. Por todo esto le doy un…

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23 comentarios en “Reseña: Wingspan”

    • A mi me está resultando muy agradable. A dos jugadores se ventila la partida en 30-40 minutos y hay suficientes efectos, bonificacionew y objetivos para que cada partida sea un reto interesante. No es el juego de cartas definitivo que alguno esperaba, pero lo que hace, lo hace muy bien.

  1. Ivan Misut, me quito el sombrero ante tus reseñas. Es la primera vez que me animo a dejar un comentario en tus tochoreseñas, pero me las leo todas si un juego que tengo en el radar ha sido reseñado por ti.

    En este caso la lectura de tu tochoreseña del Wingspan ha sido mas curiosidad, dado que compre el juego en preventa. A veces no estoy de acuerdo contigo en algunas cosas (eso no es malo, no a todos nos puede gustar lo mismo) pero en este caso coincidimos casi al 100%.

    Me interesaba mucho tu opinion despues de leer muchos comentarios en FB de gente llevada por el hype y otros tantos llevados por el haterismo. Me alegra que, como siempre, tu reseña sea imparcial y objetiva (todo lo objetivo que sea dar la opinion sobre un juego) y atienda exclusivamente al propio juego y a sus mecanicas.

    Un saludo

    Responder
  2. Yo quería destacar una cosa del juego. Se le achaca que no ofrece nada nuevo (para los que llevan tiempo en los juegos de mesa), pero sí que lo ofrece, y es un Modo Solitario competente a cargo de Automa Factory, que se dedica precisamente a eso. Ya sólo por eso se pone por delante de todos los otros juegos con los que se compara.

    Responder
  3. Buena reseña, como todas, y que describe perfectamente el juego. No se si es porque todos los juegos nuevos que estan medio bien salen con un hype brutal o que pero habia leido y escuchado comentarios que ensalzaban el juego como un juegazo en toda regla y ya leyendo las reglas, al menos a mi me dio un poco de sensacion de dejarme frio, primera partida y eso, sensacion de buen juego, va fluido, es entretenido y facilon de entender pero te deja un poco ok ya esta, no acabo de verle.yo almenos todo ese hype que tiene, sin opinar que sea un mal juego que no lo es.
    Yo aparte de ese hype, que te hace creer que es mas de lo es, le veo 2 problemas. El primero el precio, buenos componentes, se aprecia cuidado, buen acabado pero luego te lo miras a fondo y dices son 50 eurazos por un juego de cartas, que si, que vienen los.huevos, el comedero, los “contenedores” de cartas pero no deja de ser un juego de cartas a un precio casi identico al through de ages, muy poco menos. Esto es algo me pasa bastante ultimamente y lo veo como defecto, ya que te lo venden como mas de lo que es, casi similar el pocimas y brebajes, un par de fichas unos tablerillos y un contido bueno que cabe en caja media en una caja grande y al precio de esta, la que lio splendor con este tema…
    El otro problema, que siendo facilon de explicar, a alguien no jugon no le llamara ni le sacara jugo, es mas, hasta al principio se pueda liar y a alguien jugon le sabra a poco, no llegaria a sensacion filler pero tampoco mucho mas.
    Esta al menos ha sido mi opinion y sensacion tras un par de partidas, siendo buen juego me falta algo con el y no sabria bien bien que decir porque encaja todo su funcionamiento bastante bien.
    Pd: otro que se suma al carro de comentar tras llevar tiempo leyendo tus reseñas y comprando o descartando varios juegos en base a ellas. Gran trabajo y una web de refencia ya.

    Responder
    • Es innegable que, dentro del género de desarrollo de cartas, Wingspan es el menos profundo de todos y puede quedarse en tierra de nadie. Pero lo compensa con el tema de la duración. Wingspan sabes el tiempo que te va a durar la partida, independientemente del numero de jugadores. En los demás esta duración es variable y depende de las decisiones de los jugadores. Por ahí creo que tiene su encaje en una ludoteca aun teniendo otros titulos mas satisfactorios.

      Saludos y muchas gracias por el tochocomentario!! xD

  4. Hola Iván. Mensumo a las felicitaciones. Despues de buscar en bastantes sitios información sobre el juego ha sido en este blog y en el podcast funattic donde he encontrado las opiniones mas ponderadas sobre el juego (su mecanica, accesibilididad, sensaciones). En otros muchos han valorado la camapaña de marketing pero no el juego y se han quedado tan.anchos. Para los que no podemos hacer una ludoteca amplia, digamos de maa de quince o veinte juegos, esta información es muy importante. Ahora el problema es encontrarlo de segunda mano. Aún asi, buen trabajo.

    Responder
  5. Hola! Yo sigo bastante tus reseñas. Y coincido bastante en las notas. Pero a diferencia de otros yo no coincido con la nota que le has puesto a Wingspan . Este juego se merece sobresaliente. Es de los pocos juegos que tengo ganas de jugarlo más y más. Después de darle 20 partidas continuo teniendo las sensaciones buenísimas que tuve en mi primera partida. No hay dos iguales. Lo he jugado con Automa, a 2, a 3, a 4 y a 5. no tiene desperdicio alguno. Entiendo que haya juegos quizás más buenos que este, ya que es comprensible que dentro de la saturación de juegos que hay en el mundo sea difícil destacar. Y comparar no siempre es bueno cuando se valora un juego. Pero Wingspan destaca por muchos aspectos. Claro está que para gustos los colores. De todas formas gracias por tus tochorreseñas.

    Responder
    • Hombre, todo depende de lo que lo juegues. Es cierto que son cartas de calidad premium, pero son muy blancas y se manosean bastante. Los juegos de cartas en los que hay gestión de la mano lo recomendable es enfundar. Un saludo!

  6. Definitivamente tus reseñas son lo más completas que existen en la red, muchas gracias por ello!
    Personalmente soy nuevo en el mundo de los juegos pero me gustan aquellos que tengan estrategia y profundidad.
    Aúnque aún soy Nobel,

    Cuál de estos juegos me puedes recomendar
    Fresco
    Wingspan
    Terraforming Mars

    Saludos

    Responder
    • Mmmm… dificil elección. Tal vez como eurogame mas compensado me quedaría con Fresco, pero es cierto que Terraforming Mars y, en menor medida, Wingspan, tienen mayor variabilidad. Fresco requiere que al menos haya 3 jugadores (a 2 no funciona), mientras que Terraforming a 2 creo que es como mejor va (por la duración de la partida). Wingspan es un juego muy intresante, pero también es cierto que es el de menor peso de los demás.

      Personalmente, creo que, aunque Fresco me parece mejor diseño, me quedaría con Terraforming Mars por la variabilidad y que escala mejor.

  7. Aprovechando que el juego ya tiene stock de nuevo me hice con una copia, y sin haberlo jugado todavía (las reglas sí que las leí) mis conclusiones son:
    – La producción es una delicia y cada carta de ave es una pequeña obra de arte. El comedero y los dados molan mil. Cómo las mecánicas y habilidades de las diferentes aves encajan con su comportamiento en la realidad es una genialidad de la autora. Acostumbrado a las producciones de Alea viene bien de vez en cuando sacar algo a mesa que te enamore y que te entre por los ojos.
    – No va a ser el juego de mi vida, pero encaja a la perfección en mis sesiones domingueras. Un par de partidas a Wingspan, un Great Western Trail, un Bora Bora y cerrando con un Azul y se me queda una tarde de lo más estupenda.
    – Tiene un potencial divulgador increíble, y siendo padre de dos niñas es de agradecer.
    – Llevo meses intentando encontrar una copia a precio razonable en el mercado de segunda mano con cero resultados, dirán lo que quieran pero eso es un claro síntoma de algo.
    – La discutida campaña de marketing de Maldito funcionó como un reloj suizo a pesar de todas las quejas: copias agotadas durante meses y cada vez que sacan stock de nuevo vuelan (nunca mejor dicho).

    En definitiva: gracias por tus tochorreseñas. Como comprador discreto de juegos siempre ayuda tener a mano un repaso tan profundo y detallado de los juegos antes de tomar una decisión de compra.

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  8. Muchas gracias por tus reseñas.
    He leído que wingspan, al igual que pasaba con Bunny kingdom, es un juego con el que disfrutan jugones y no jugones.
    ¿Que juego funcionaría mejor para atraer a aquellos que se adentran en los juegos de mesa y entretener a los jugones? ¿Cual tendría más rejugabilidad?
    Un saludo.

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    • Te refieres a de entre estos dos?? O en general.

      Porque si es en general, el juego es Carcassonne (sobre todo con alguna exp que no complique demasiado el asunto como Posadas y Catedrales).

      De entre esos dos, creo que Bunny Kingdom es mecanicamente mas accesible y, a la vez, mas profundo que Wingspan. Wingspan es una buena introduccion al género de los juegos de desarrollo de cartas, pero que palidece en la comparación contra los “mejores” como Race for the Galaxy, Seasons, 51st o Deus. Tanto por rejugabilidad como por accesibilidad, Bunny Kingdom.

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