Reseña: Fuji Flush

Introducción

En Fuji Flush intentas ser el primer jugador en deshacerse de todas sus cartas. Juega cartas más altas que las de tus compañeros de juego o bien une fuerzas con ellos, pues si jugáis los mismos números ¡son más difíciles de superar! ¡Cada vez que superas las cartas de tus compañeros de juego, haces que las “tiren por el desagüe”!

Portada

Así se nos presenta este Fuji Flush, un filler diseñado por Friedemann Friese, responsable de títulos famosos como Alta Tensión, Director de Fábrica o Fearsome Floors. El juego se publicó en 2016 por 2F-Spiele (la editorial de Friese) bajo el nombre de Futschikato. De las ilustraciones se encarga Harald Lieske, quien ya se encargase de títulos como Age of Discovery, Americo o Aton.

El juego se encuentra publicado en nuestro país por Edge Entertainment, aunque es completamente independiente del idioma (a excepción del reglamento). Permite partidas de 3 a 8 jugadores, con una edad mínima sugerida de 7 años y una duración aproximada de entre 10 y 20 minutos. El precio de compra recomendado es de 9,95 €. Para esta reseña se ha utilizado una copia de la edición en alemán de 2F-Spiele.

Contraportada

Importante: si ya conoces el juego y/o sólo te interesa mi opinión sobre el mismo, puedes pasar directamente al apartado de Opinión. Los apartados Contenido y Mecánica están destinados especialmente a aquellos que no conocen el juego y prefieren hacerse una idea general de cómo funciona.

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Contenido

Dentro de una caja de cartón de dos piezas (tapa y fondo), de dimensiones 11,9×9,4×2 cm. (tamaño de caja tipo ¡Toma 6! o Coloretto), nos encontramos con los siguientes elementos:

  • 90 Cartas (56×87 mm.)
  • Reglamento
Contenido

 

Mecánica

Fuji Flush es un pequeño filler en el que los jugadores comienzan con una serie de cartas de las que tendrán que ir deshaciéndose. Para ello, en su turno, jugaran una de ella en su lado de la mesa y esperaran a que aguante una ronda completa sin que se la levante un rival, en cuyo caso tendrían que robar una nueva carta. La gracia está en que los valores iguales se suman y equivalen a un valor mayor. El primero en quedarse sin cartas será el vencedor.

 

Conceptos Básicos

El único elemento de este juego son sus Cartas, que no podrían ser más simples. Muestran únicamente un valor numérico sobre un fondo asociado al mismo. Los valores van desde el 2 hasta el 20, pero con un reparto desigual. Mientras que de los valores bajos hay numerosas copias, de los altos hay pocas. De hecho, a partir del 15 solo existe 1 copia de cada valor.

Cartas

Las cartas funcionan como una especie de muro de defensa que el resto de jugadores intentarán derribar jugando una carta superior antes de que nos vuelva el turno. Sin embargo, si varios jugadores ponen en juego cartas del mismo valor, estas se sumarán como si solo existiese una carta de mayor valor, pudiendo descartar cartas de valor inferior a la suma y soportar ataques de cartas de valor superior al número de cada carta, pero inferior a la suma de estas.

Esta unión también afecta a la hora de descartar, de forma que, en el momento que una deba ser retirada (ya sea porque la levantan o porque ha aguantado en la mesa toda una ronda) todas las cartas serán descartadas, independientemente de cuando la jugaron los respectivos jugadores.

Con esto es suficiente.

 

Preparación de la Partida

  1. Se baraja el mazo de cartas y se reparten 6 a cada jugador (5 en partidas de 7-8 jugadores).
  2. Se elige aleatoriamente al jugador inicial.

¡Ya podemos comenzar!

Partida Preparada

 

Desarrollo de la Partida

Una partida de Fuji Flush consta de un número indeterminado de turnos alternados entre los jugadores hasta que se cumple la condición de cierre.

El turno de un jugador se desarrolla de la siguiente forma:

  1. Si la carta que jugó en el turno anterior sigue sobre la mesa, entonces esta se descarta (así como todas las del mismo valor que tuviesen otros jugadores en su zona).
  2. El jugador debe jugar una carta de su mano. Si el valor de la carta es superior al de una o más cartas que hayan jugado los rivales en los turnos anteriores, entonces estos deben descartar esas cartas y robar una nueva que colocan en su mano.
    • Si sobre la mesa hay una o varias copias de la carta puesta en juego en este turno, los valores de todas estas cartas iguales se suman, de forma que, a efectos prácticos, es como si el jugador en turno hubiese jugado una carta de valor equivalente a dicha suma, descartando todas aquellas cartas que se encuentren sobre la mesa de valor inferior a la suma.
    • De igual forma, si hay varias cartas de un valor sobre la mesa, para que puedan ser descartadas el jugador debe poner sobre la mesa una carta de valor superior a la suma de estas, o una carta que, en suma, con otras del mismo valor, sumen un valor superior a la suma de las anteriores.

Por cierto, está totalmente prohibido transmitir información referente a los valores de las cartas en mano al resto de jugadores.

 

Fin de la Partida

La partida finaliza en el momento que un jugador no tiene cartas en la mano y la carta jugada es descartada sin haber sido levantada por el efecto de una carta de un rival (puede ocurrir al comienzo del turno de otro jugador si la última carta jugada coincide en valor con otras). Este jugador se proclama vencedor. Puede darse el caso de que varios jugadores se proclamen vencedores.

 

Opinión Personal

El señor Friedemann Friese lleva viviendo de las rentas mucho tiempo. La serie Powergrid (Alta Tensión, aquí su tochorreseña) es un filón que ha ido explotando paulatinamente, pero no se le recuerda nada más destacable (si acaso Fauna y Terra). Pero como autor profesional que es, todos los años saca unos cuantos títulos, y este Fuji Flush es uno de los que se publicaron en 2016. Vamos a ver si se trata de otra medianía o hay algo donde rascar.

Antes de comenzar a diseccionar el juego, es interesante comentar la anécdota asociada al desarrollo del mismo. Como ha dicho. Friese es un autor reputado por tener en su currículum uno de los juegos económicos más importantes de los que podemos encontrar en el mercado. Un juego accesible, pero con la dosis justa de complejidad para enganchar al personal durante mucho tiempo, expansiones mediante. Así, aunque lleve tiempo sin haber conseguido un gran diseño, siempre se levanta expectación cuando aparece un nuevo diseño con su firma.

Detalle del Descarte

Entonces, a Friese se dispuso a realizar un curioso experimento. Comenzó a mandar copias del prototipo a reseñadores y autores de confianza de forma anónima con la esperanza de que le dedicaran un rato, lo probasen y, si había suerte, comentasen en la red sus impresiones. El título del prototipo era Doppelt und Dreifach, y en esta geeklist de la BGG podéis leer la historia completa comentada por el propio autor.

Ahora sí, comencemos a destripar este Fuji Flush. Nos encontramos con un nuevo filler de cartas con clara inspiración en juegos tipo UNO. Una mano de cartas con valores numéricos y un único objetivo: ser el primero en no tener ninguna. ¿Cómo se deshace uno de una carta? Pues poniéndola en su zona de juego y esperando que no sea descartada por la de otro rival (que alguien juegue un valor superior) hasta que vuelva a tocarle, momento en el que definitivamente veremos reducida nuestra mano en una carta.

Para darle un puntito más de estrategia y emoción, las cartas del mismo valor hacen piña cuando son jugadas por varios jugadores. De esta forma, cartas de valores bajos pueden aunar fuerzas y convertirse en un hueso difícil de roer. Igualmente, a la hora de descartar cartas de otros rivales que se las deseaban muy felices.

Y el juego no tiene más. En cierto sentido puede recordar a Abluxxen (aquí su tochorreseña) por el sistema de interacción entre los jugadores. El concepto básico es exactamente el mismo, esto es, si alguien juega una carta de mayor valor que la nuestra, esta será descartada y tendremos que reponer nuestra mano. Pero hasta aquí las similitudes, ya que Fuji Flush es un juego mucho más liviano y sin la profundidad que Abluxxen llegaba a demostrar.

Alguien podría preguntar entonces si Fuji Flush tiene hueco en una ludoteca en la que Abluxxen ya se encuentre. Y, en mi opinión, puede cohabitar perfectamente, ya que, aunque mecánicamente utilizan los mismos principios, son juegos enfocados a públicos distintos. Mientras que Abluxxen pertenece a esa estirpe de fillers con enjundia a los que con cada partida aprendes algo nuevo (a pesar de ser tremendamente sencillo), mientras que Fuji Flush si se acerca más al espíritu de juegos tipo UNO, en el que el objetivo es embarcarse en una especie de carrera por ver quien vacía antes su mano esperando disfrutar de momentos de relativa épica cuando lo inesperado sucede.

Me refiero a esos momentos impagables en los que un jugador está a punto de ganar y los astros se alinean para que, entre el resto, logren jugar cartas iguales para derrotar a esa última carta poderosa. O cuando ves un tren pasar por delante tuya cuando todos los jugadores han bajado un mismo valor, pudiéndote quitar una carta sin apenas tener que esperar turnos a que sea limpiada.

Es un filler-party en el que hay que dejarse llevar y disfrutar de esos momentos en los que los jugadores intentan hacer equipo. Un juego con una cuota de caos importante en el que la clave está en controlar el tamaño de las manos de los jugadores. Habrá turnos en los que jugaremos una carta sin sopesar nada, ya que no podemos atacar a nadie o no podemos beneficiarnos de alguna situación. Sin embargo, habrá muchos turnos en los que habrá que evaluar qué interesa más, si unirse a una de “los bandos” sobre la mesa y/o derribar algunas cartas. Como digo, la clave está en controlar cuantas cartas quedan en mano e ir maniobrando para lograr reducir la nuestra.

Obviamente, el azar tiene mucho que decir. Se dan casos en los que un jugador está a punto de ganar, pero le levantan esa última carta que suele ser de un valor elevado para forzar al resto a pelear por mantenerse en juego. Y, para desgracia de ese casi-ganador, la nueva carta robada es un valor bajísimo que le levantarán a la velocidad del rayo.

Detalle de Carta en Juego

Esto es lo que hay que buscar en Fuji Flush, momentos de diversión a asestar un buen palo a los jugadores cuando menos se lo esperen y culebrear para hacernos con la victoria sin llamar demasiado la atención. Si el juego encaja, es de esos títulos en los que engarzaremos una partida tras otra, ya que en diez minutejos nos habremos ventilado la partida.

El mayor punto negativo de Fuji Flush es su escalabilidad. El rango de jugadores es de los más engañosos que he visto en mucho tiempo. Es un juego que comienza a ser disfrutable a partir de 5 jugadores. A menos jugadores no compensa sacarlo a mesa porque estas situaciones divertidas apenas se van a dar al tener pocos turnos intermedios antes de que le vuelva a tocar a un mismo jugador. Sin embargo, a partir de ese número de jugadores, el interés de la partida se eleva, ya que controlar tantas manos de cartas no es sencillo, y el caos y el azar forman una buena combinación para echar un rato divertido.

La rejugabilidad es la típica de este tipo de juegos. No es un título para sacar de forma habitual, pero como aperitivo entre partidas mayores es un sano entretenimiento. Habrá ciertos detalles que iremos viendo con las partidas, pero es de esos juegos en los que podrías jugar totalmente aleatorio y ganar.

Pasemos a la edición. Caja pequeña tipo ¡Toma 6! con una baraja de calidad aceptable. Cartas de tamaño estándar, con gramaje adecuado y respuesta elástica decente. El reglamento viene en un pequeño prospecto y no deja lugar a dudas, ya que la mecánica es tremendamente simple.

Detalle de Mano

Respecto a las ilustraciones, el bueno de Harald al menos tiene la deferencia de ofrecernos una carta con ciertos detalles y completamente coloreada. Me gusta el detalle de que el marco de la carta tenga un tono verdoso que encaja perfectamente con el autor. Por lo demás, aspecto típico de juego de cartas sin tema.

Y vamos cerrando. Fuji Flush es un filler apañado que funciona de forma interesante a partir de cinco jugadores (a menos ni se os ocurra sacarlo). Una carrera por ver quién se queda antes sin cartas intentando, a su vez, romper las jugadas de los demás obligándoles a reponer su mano. Un juego que depara buenos momentos con la actitud adecuada, pero que podría jugarse de forma aleatoria. Por todo esto le doy un…

Aprobado

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