Reseña: Blood Rage

Introducción

En Blood Rage, los jugadores controlan formidables clanes vikingos que se disputan la gloria antes de que el mundo sea engullido por un cataclismo apocalíptico. A medida que el Ragnarök consume los reinos, los vikingos pugnan por hacer lo que mejor saben: invadir y saquear, matar y morir en batallas épicas. ¡La vida es efímera, pero la gloria es eterna! ¡Cuando llegue el fin de los tiempos, tan sólo la gloria será recordada!

Portada
Portada

Así se nos presenta este Blood Rage, un juego diseñado por Eric M. Lang (Chaos in the Old WorldArcadia QuestXCOM: The Board Game), que no es más que una reimplementación de Midgard, un juego del propio autor publicado en 2007. Este Blood Rage ha sido publicado por Cool Mini or Not mediante una campaña de micromecenazgo este 2015. Debido al éxito de la campaña, también se han publicado ediciones en diversos idiomas: polaco por Portal Games o italiano por Asterion Press. De las ilustraciones se encargan varis artistas:  Henning Ludvigsen (Cosmic Encounter o Star Wars: Imperial Assault) del tablero y Adrian Smith del resto (Space Hulk Tercera Ed.Space Marine).

En nuestro país se encuentra editado por Edge Entertainment en perfecto castellano. Es cierto que el juego no tiene una gran cantidad de texto en las cartas, pero como las cartas son secretas hasta que son jugadas, nunca está de más que no hagan falta hojas de ayudas. Permite partidas de 2 a 4 jugadores, con una edad mínima sugerida de 13 años y una duración aproximada de unos 60-90 minutos. Su precio de compra recomendado es de 79,95 €. Para esta reseña se ha utilizado una copia de la edición en castellano de Edge Enternainment cedida amablemente por Juegos y Miniaturas.

Contraportada
Contraportada

Importante: si ya conoces el juego y/o sólo te interesa mi opinión sobre el mismo, puedes pasar directamente al apartado de Opinión. Los apartados Contenido y Mecánica están destinados especialmente a aquellos que no conocen el juego y prefieren hacerse una idea general de cómo funciona.


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Contenido

Dentro de una caja de cartón de dos piezas (tapa y fondo), de dimensiones 30,9×30,9×10,6 cm. (caja cuadrada estándar tipo Ticket to Ride aunque con más fondo), nos encontramos con los siguientes elementos:

  • 49 Miniaturas (de plástico):
    • 4 Miniaturas de Barco
    • 4 Miniaturas de Monstruo Grande
    • 5 Miniaturas de Monstruo Pequeño
    • 4 Miniaturas de Líder
    • 32 Miniaturas de Soldado
  • 52 Peanas de Colores (de plástico):
    • 8 Peanas Grandes (2 de cada color: azul, rojo, amarillo y marrón)
    • 44 Peanas Pequeñas (11 de cada color: azul: rojo, amarillo y marrón)
  • 4 Marcadores de Puntuación (de cartón)
  • 102 Cartas (41×63 mm.):
    • 34 Cartas de Era I
    • 34 Cartas de Era II
    • 34 Cartas de Era III
  • Tablero de Juego (de cartón)
  • 9 Discos de Ragnarök (de cartón)
  • 16 Marcadores de Valores de Clan (4 de cada color: azul, rojo, amarillo y marrón) (de cartón)
  • 11 Fichas Cuadradas (de cartón) (de cartón):
    • Ficha de Próximo Ragnarök
    • Ficha de Progreso
    • 9 Fichas de Territorio (de cartón)
  • 4 Hojas de Clan (de cartulina)
  • Hojas Valhalla (de cartulina)
  • Hoja de Progreso (de cartulina)
  • Marcador de Jugador Inicial (de cartón)
  • Reglamento
Contenido
Contenido

Mecánica

Blood Rage es un eurogame de mayorías con mucha interacción y con un nivel de producción muy por encima de la media. Los jugadores controlan clanes vikingos en busca de gloria. Para ello enviarán a sus guerreros a invadir y saquear las distintas provincias del mapa. A medida que la partida se desarrolle, los jugadores irán diferenciando su clan gracias a las de habilidad. Mediante un sencillo sistema de puntos de acción los jugadores irán interactuando con el tablero y entre ellos en pos de acumular la mayor cantidad de puntos posibles.


Conceptos Básicos

Empezamos por el Tablero. Este representa a una isla con 9 provincias separadas en 4 regiones: Manheim (borde amarillo, 3 provincias), Jotunheim (borde azul, 3 provincias), Alfheim (borde gris, 2 provincias) e Yggdrasil (provincia central). Separando las regiones encontramos unos fiordos (borde blanco). Cada una de las provincias, a excepción de Yggdrasil, tienen un límite de miniaturas representado mediante una serie de pequeños poblados indicados con un circulo (en cada poblado solo puede ubicarse una miniatura). En cada provincia encontramos un pequeño cuadro para ubicar una ficha de recompensa. Por último, en el borde del tablero encontramos el típico track de puntuación con casillas numeradas del 0 al 99.

Tablero
Tablero

Cada jugador dispone de una Hoja de Clan en la que se colocarán los avances del clan, tanto en características como en habilidades:

  • En la esquina superior izquierda encontramos la zona del Líder del Clan.
  • A la derecha el escudo del clan.
  • A la derecha tres espacios para habilidades de clan.
  • En la esquina superior derecha encontramos la zona de los Barcos.
  • Debajo de todos estos elementos encontramos el track de puntos de furia que los jugadores pueden gastar a lo largo de la ronda.
  • En la zona inferior izquierda encontramos la zona de los Soldados.
  • A continuación tenemos tres tracks:
    • Furia: la cantidad de puntos de furia con la que los jugadores comenzarán la ronda.
    • Hachas: la cantidad de puntos de gloria por batalla ganada.
    • Cuernos: número máximo de miniaturas en el tablero.
  • A la izquierda de estos tracks tenemos dos huecos para monstruos.
  • En la banda inferior tenemos un breve resumen de las acciones que podemos ejecutar durante la partida.
Hoja de Jugador
Hoja de Jugador

Vamos a lo que importa, las Miniaturas. Cada jugador dispone de una serie de miniaturas fijas de su clan. Para identificar sus habilidades se habilitan en el tablero de jugador una serie de espacios (como ya hemos vistos). Estos espacios muestran un círculo rojo con el nivel de fuerza de ese tipo de miniatura, que también servirá como coste de introducción al tablero en puntos de furia. Así tenemos los guerreros (fuerza 1), los barcos (fuerza 2 y solo pueden colocarse en los fiordos, apoyando a las regiones adyacentes), el líder del clan (fuerza 3 e invade gratis) y los monstruos, que dependerá de las cartas (inicialmente los clanes no tienen monstruos).

Guerreros
Guerreros

El otro elemento principal del juego son las cartas. Al comienzo de cada ronda recibiremos seis cartas que nos repartiremos mediante un sistema de draft. Encontraremos cartas de tres tipos:

  • Mejoras (fondo negro): permiten aplicar modificaciones sobre nuestro clan (fuerza y/o habilidades especiales), ya sea de forma general (mejoras de clan) o sobre unidades concretas (líder, soldados, barcos o monstruos). El coste para ponerlas en juego será el indicado en el círculo rojo de la carta.
  • Misiones (fondo verde): las cartas de misión proporcionan puntos de gloria si se cumplen determinadas condiciones al final de la ronda. Además de los puntos de gloria, también suelen permitir la subida de alguno de los valores del clan (furia, hachas o cascos).
  • Batalla (fondo rojo): aplican una modificación al valor de fuerza de combate en una batalla. Algunas, de forma adicional, aplican un efecto.
Misiones
Misiones
Mejoras
Mejoras
Cartas de Batalla
Cartas de Batalla

Como he dicho, el objetivo de los jugadores será acumular Puntos de Gloria. Estos se consiguen mediante tres formas: misiones, victorias en batallas y el Ragnarök. Esto último será un evento por el cual una de las provincias del tablero será destruida al final de la ronda. Cada unidad que se encuentre en dicha provincia morirá de forma gloriosa, reportando valiosos puntos a su dueño. Dicha provincia quedará inhabilitada para el resto de la partida (utilizaremos un pequeño marcador para indicar qué provincia quedará asolada).

Hoja de Avance y Valhalla
Hoja de Avance y Valhalla

Y no necesitamos más.


Preparación de la Partida

  1. Se despliega el tablero en el centro de la mesa, junto a las hojas de Valhalla y de Progreso de la Partida.
  2. Se colocan aleatoriamente y bocarriba las 9 fichas de saqueo en los cuadros de las 9 provincias.
  3. Se mezclan los discos de Ragnarök y se toman 3 de forma aleatoria, colocándolos en los espacios de la hoja de progreso. La ficha cuadrada de próximo Ragnarök se coloca sobre la provincia correspondiente y la ficha de progreso se coloca en la primera casilla de la primera ronda.
  4. Adicionalmente, se colocan algunos discos de Ragnarök directamente en el tablero en función del número de jugadores (las fichas de saqueo se dichas provincias se devuelven a la caja):
    • 4 Jugadores: 1 Provincia.
    • 3 Jugadores: 2 Provincias.
    • 2 Jugadores: 3 Provincias.
  5. Se separan los tres mazos de era. Cada mazo se prepara en función del número de jugadores (para partidas de 3 jugadores se deben retirar las cartas marcadas con +3, y para partidas de 2 jugadores, de forma adicional, también se tendrán que retirar las cartas marcadas con +4)  y se baraja cada uno por separado, colocándolos en el espacio habilitado en la hoja de progreso.
  6. Cada jugador escoge un clan, recibiendo: hoja de clan, 8 soldados, 1 líder, 1 barco, 4 peanas (2 pequeñas y 2 grandes), 1 marcador de puntos y 4 marcadores de clan.
  7. El marcador de puntos se coloca en la casilla 0 del marcador de puntos.
  8. Los marcadores de clan se colocan en la primera casilla de cada uno de los valores (furia, hachas y cascos). El cuarto marcador se coloca en la casilla de valor 6 del marcador de puntos de furia.
  9. Se disponen las figuras de monstruo cerca de la mesa.
  10. Por último, se escoge al jugador inicial y se le entrega la ficha de cuerno.

¡Ya podemos comenzar!

Partida Preparada
Partida Preparada

Desarrollo de la Partida

Una partida de Blood Rage se desarrolla a lo largo de 3 Eras (rondas). A su vez, cada era se compone de varias fases.

Fase I: Cartas de Era

Cada jugador recibe 8 cartas de la Era que comienza. A continuación, da comienzo un draft en el que cada jugador reservará una carta de la mano, pasando el resto al jugador de su izquierda. Cuando haya reservado su sexta carta, las dos cartas restantes las colocará en la pila de descartes (no se pasan a ningún jugador).

En partidas de 2 jugadores se tomarán 2 cartas en vez de 1, de forma que solo se pasará la mano con las cartas restantes 2 veces.

Monstruos Pequeños
Monstruos Pequeños

Fase II: Acciones

En cada Era, los jugadores disfrutarán de turnos alternados hasta que todos los jugadores hayan agotado sus puntos de furia.

En cada turno, un jugador podrá escoger una de las siguientes cinco acciones:

  • Invadir. Permite introducir una nueva miniatura en el tablero. El coste en puntos de furia será el equivalente a la fuerza de la miniatura introducida. Solo se podrá invadir provincias que tengan espacios libres y se encuentren adyacentes al mar (no se puede invadir, por norma general, directamente Yggdrasil). Los barcos solo pueden invadir los fiordos.
  • Marchar. Por 1 punto de furia el jugador puede desplazar tantas miniaturas como desee de una misma provincia a otra distinta (1 a 1). Por supuesto, en la provincia de destino deberá haber espacio suficiente. Los barcos no pueden marchar, por lo que una vez situado en un fiordo, permanecerán en él hasta el final de la partida, salvo que sean destruidos.
  • Mejorar. Permite jugar una carta de mejora en el espacio adecuado. Su coste en puntos de furia será el indicado en el círculo rojo de la carta. Si ya hubiese una mejora en el espacio en el que se desea jugar la carta, se descartará la anterior (dejando de aplicar su efecto). Adicionalmente, si se ha mejorado un tipo de unidad (líder, soldado, barco o monstruo) y el jugador cuenta con al menos una miniatura de dicho tipo, el jugador puede Invadir con una de estas miniaturas.
  • Jugar Misión. El jugador coloca sobre su escudo de clan una carta de misión bocabajo. No tiene coste en puntos de furia, aunque requiere no haber agotado la reserva. Es decir, que no se pueden jugar misiones si el marcador de puntos de furia está a 0.
  • Saquear. El jugador decide saquear una provincia para obtener la recompensa indicada en la ficha situada en el centro. Si hay más de un jugador con presencia en la provincia (los barcos en un fiordo adyacente cuenta), antes deberá librarse una batalla entre dichos jugadores. Así tenemos las siguientes fases:
    1. Llamada a la Batalla: los jugadores implicados pueden traer miniaturas a la provincia en conflicto. Comenzando por el siguiente jugador implicado al que comenzó el saqueo, cada jugador puede traer una miniatura de una provincia adyacente, siempre y cuando disponga de ellas y en la provincia en conflicto haya espacios libres. Se procede de esta forma hasta que los jugadores no desean trasladar más miniaturas o la provincia está llena. Recordemos en que Yggdrasil no hay límite de miniaturas.
    2. Jugar Cartas: todos los jugadores implicados deberán elegir una carta de su mano. Se revelan de forma simultánea y, si son cartas de batalla, se aplican los efectos correspondientes.
    3. Resolución: cada jugador evalúa su fuerza de ataque, sumando el valor que aporta cada miniatura de su clan (incluido barcos que pudiesen estar apoyando) al valor de la carta de batalla (si se hubiese jugado). Tras esto, el jugador con mayor fuerza será proclamado vencedor, anotará tantos puntos de gloria como nivel tenga en hachas y, si es el jugador que inició el saqueo, obtendrá la recompensa indicada en la ficha situada en el centro de la misma (si el saqueo lo inició otro jugador simplemente se anotan los puntos de gloria por el nivel de cascos, dejando la recompensa bocabajo). Las miniaturas de los jugadores derrotados mueren (incluidos barcos que pudiesen estar apoyando) y son trasladadas al Valhalla. El vencedor descarta la carta utilizada, mientras que los perdedores la recuperan. En caso de empate, todos los jugadores se consideran perdedores.

Esta fase finaliza en el momento que todos los jugadores han agotado todos sus puntos de furia o todas las provincias han sido saqueadas.

Monstruos Grandes
Monstruos Grandes

Fase III: Descarte

Cada jugador podrá reserva una carta de las que aun tenga en la mano. El resto deberán ser descartadas. Si es la tercera Era se deberán descartar toda la mano.

Fase IV: Misiones

Cada jugador revela las cartas de misión que haya jugado durante la Era, comprobando si se han cumplido o no. En caso afirmativo, el jugador anota los puntos de gloria y aplica los efectos indicados en la carta. En caso contrario no ocurre nada. Tras esto, se descartan todas las cartas de misión.

Fase IV: Ragnarök

Se destruye la provincia señalada por el disco y la ficha roja, aniquilando todas las miniaturas que en ella se encontrase, así como los barcos del fiordo adyacente si lo hubiese. Cada jugador anota tantos puntos de gloria como indique el tablero de progreso por cada miniatura que haya sido destruida en este proceso. Por último, se coloca el disco por el lado del volcán sobre la provincia para indicar que ya no se podrá acceder a ella en lo que resta de partida.

Losetas Ragnarök
Losetas Ragnarök

Fase VI: Vuelta del Valhalla

Todas las miniaturas que se encuentren en el Valhalla (ya sea porque fueron destruidas durante la ronda o por el Ragnarök) se devuelven a sus respectivos dueños, estando disponibles para la nueva era. Adicionalmente, se voltean todas las fichas de saqueo descubiertas (se vuelven a poner bocabajo).

Tras esto, comienza la siguiente Era (pasando el marcador de jugador inicial al jugador de la izquierda) o finaliza la partida.

Barcos
Barcos

Fin de la Partida

La partida finaliza tras el Ragnarök de la tercera era. Cada jugador anota los puntos de gloria que reporten los niveles en furia, hachas y cascos:

  • Un marcador en la antepenúltima o penúltima columna otorga 10 puntos de gloria.
  • Un marcador en la última columna otorga 20 puntos de gloria.

El jugador con más puntos de gloria será el vencedor.

Detalle Puntuación
Detalle Puntuación

Opinión Personal

Hoy analizamos uno de los juegos que han entrado con más fuerza en el ranking de la BGG en los últimos tiempos. Un juego de miniaturas de esa máquina de ganar de dinero llamada Cool Mini or Not. ¿Que nos ofrecerá aquí el prolífico Eric M. Lang? Vamos a verlo.

Es conocido que cada campaña que la nombrada compañía comienza en KickStarter alcanza sus objetivos rápidamente, pasando a la fase de desbloquear contenido adicional en pocos días (a veces horas). Hay una legión de fans esperando a que la siguiente campaña sea lanzada para aportar su granito de arena casi sin mirar que están ofreciendo, porque el historial es lo suficientemente bueno como para tener fe ciega. Y Blood Rage es uno de estos proyectos exitosos que, afortunadamente, Edge Entertainment se ha encargado de localizar a nuestro idioma (como viene siendo habitual).

Detalle Ejercito
Detalle Ejercito

Lo primero que sorprende de este juego, tanto por la editorial como por el autor, es que, a pesar de tener esa estupenda fachada de juego temático (de la que hablaremos más adelante), se trata de un Eurogame al uso, con dos mecánicas principales: puntos de acción y control de áreas (lo que conocemos como mayorías), y un objetivo habitual: conseguir más puntos de victoria que nuestros rivales.

Como suele ser habitual en los juegos de mayorías, lo que ocurre en el tablero suele ser un reflejo de lo que los jugadores han planificado previamente. En algunos juegos como El Grande esto se reflejaba en esa fase de subastas con cartas y selección de cartas de acción o en Age of Empires III: The Age of Discovery mediante la colocación de trabajadores en los diferentes espacios. En Blood Rage se simplifica a un ligero draft de cartas al más puro estilo 7 Wonders, donde los jugadores recibirán manos de cartas que se irán pasando entre ellos, seleccionando en cada iteración una de ellas para formar su mano definitiva de cara al desarrollo de la ronda.

Durante la explicación de la mecánica ya hemos comentado que hay tres vías fundamentales para conseguir puntos: misiones, ganar batallas o por miniaturas enviadas al Valhalla (ya sea mediante el Ragnarök o por cartas de clan que proporcionen por esta causa). Adicionalmente, al final de la partida hay en juego hasta 60 puntos en función de los niveles del clan que comandamos.

Detalle Valhalla
Detalle Valhalla

De entrada, estos últimos 60 puntos son muy importantes de conseguir, y seguramente enfocaremos nuestra estrategia a subir estos marcadores lo máximo posible. Como avancen estos marcadores es otra historia, aunque solo hay dos vías: saquear o cumplir misiones.

Ambas vías implican un alto grado de interacción con el resto de jugadores. La primera porque implica invadir una provincia y saquearla libre de enemigos. Con las recompensas visibles, lo normal es que los jugadores estén constantemente en movimiento y en conflicto por intentar avanzar paso a paso cada uno de los marcadores. En este sentido se atisba un patrón más o menos claro: primero subir cascos para, posteriormente, elevar furia y hachas. Los cascos son vitales para poder poblar las regiones con figuras de nuestro clan, pues las 4 unidades iniciales que podemos introducir en el mapa se quedan cortas muy pronto.

La segunda manera es algo más relajada pues solo nosotros conoceremos el objetivo a cumplir en la carta, aunque tras unas cuantas partidas es muy fácil deducir qué misión ha jugado cada rival según la disposición en el tablero, por lo que se puede intentar evitar que la complete con éxito.

Con todo, y volviendo al principio, las decisiones que tomaremos durante la era/ronda dependerá de lo que hayamos reservado para nuestra mano de cartas. Si no tenemos misiones, estaremos obligados a batallar y/o colocar unidades en la próxima provincia a ser arrasada por el Ragnarök si no queremos descolgarnos en el tanteador.

Esta fase de acción es donde se plasma ese plan que mentalmente hemos trazado durante la fase de selección de cartas. Esta se suele desarrollar a un ritmo vertiginoso y con un nivel de interacción muy elevado, porque el juego premia atacar a los jugadores, tanto para anotar puntos como para poder obtener la recompensa de la región. Así estaremos constantemente metiendo miniaturas al tablero, desplazándolas, matando y/o muriendo en el campo de batalla.

Detalle Progreso
Detalle Progreso

En este sentido el juego está magníficamente pensado, pues cada Era sube el nivel de las cartas, de forma que, aunque en una era nuestras unidades sean borradas del mapa (queriendo o sin querer), en la siguiente ronda podremos volver a entrar con fuerza al tablero. De esta forma los jugadores están en continuo conflicto, buscando la oportunidad para asestar un buen golpe a uno o varios de sus rivales.

Otro elemento que favorece este continuo batallar es la reducción paulatina del terreno disponible. Al comienzo, sin miniaturas en el tablero, puede parecer que hay espacio para todos. Pero, a medida que los jugadores comienzan a saquear las provincias se irán desgastando, produciendo esos flujos de unidades entre provincias en busca de esa preciada recompensa. Esto especialmente ocurrirá en Yggdrasil, con ese bonus triple tan apetitoso.

Para mayor disfrute, la resolución de las batallas es muy directa. Basta sumar la fuerza de cada unidad a una carta modificadora y arreando. Y si hay empate, todos al Valhalla. Aquí no hay dados que decanten la balanza a un lado u otro. Simplemente un pequeño toque de suerte en el reparto inicial de cartas y poco más.

Detalle Monstruo
Detalle Monstruo

Normalmente este tipo de juegos suelen ser predominantemente tácticos debido a los constantes cambios. Es difícil planificar a largo plazo si ya cuesta trabajo prever la situación en el próximo turno. Y Blood Rage no es una excepción. Aunque es cierto que añade elementos para, al menos, intentar trazar un plan para toda la ronda, como son las cartas y, en especial, las misiones, tendremos la sensación de que una partida completa se divide en tres actos claramente diferenciados en los que solo el avance del clan en cuanto a características será lo que influya de una a otra. De hecho, el juego premia la limpia de miniaturas, incluida las propias, por lo que posicionarse de cara a futuro tampoco es algo extremadamente vital (aunque en partidas igualadas estos pequeños matices serán los que definan el resultado final).

Así pues, tenemos un título de mayorías con puntos de acción, que se desarrolla a un ritmo vertiginoso, sin apenas azar, que mantiene a todos los jugadores enganchados gracias a una fuerte interacción. ¿Suena todo genial, verdad? Ahora es cuando deberían venir los peros. Sin embargo, no hay mucho que rascar.

Tal vez la mayor pega que se le puede poner al juego es su nivel de producción. Como ya habéis comprobado, la cantidad de miniaturas y el tamaño de estas elevan el precio de forma ostensible para un título que rivaliza con eurogames de mayorías y que ofrece más o menos lo mismo que estos. No voy a negar que en mesa luce maravillosamente, pero siempre quedará la sensación de que el juego ofrece poco para la inversión que hemos realizado.

Para mi no alcanza la excelencia por esa sensación de producto de estudio. Es decir, Cool Mini or Not llama al señorito Lang, le piden un diseño para un nuevo juego, a ser posible mas cercano al eurogame estandar que a los juegos temáticos que acostumbran sacar. Este toma un diseño suyo, le aplica una capa de chapa y pintura, se adereza con unas miniaturas marca de la casa, se empaqueta y a vender como rosquillas.

Otro de los miedos que uno podría tener al ser un título de rápida ejecución (las partidas rondan la hora de juego) es que su vida no sea suficientemente larga. Por fortuna, este tipo de juegos con pequeñas variaciones al comienzo de la partida provocan ramificaciones muy distintas. Con esto quiero decir que la rejugabilidad es suficiente como para no aburrirnos del juego demasiado pronto, aunque no es menos cierto que, una vez comprendida la mecánica, podríamos llegar a tener la sensación de que siempre se hace lo mismo (de nuevo, introducir miniaturas/mover/saquear).

Líderes
Líderes

La escalabilidad en este tipo de juegos suele ser un asunto peliagudo, ya que para un disfrute adecuado se requiere de cierto caos generado al no poder prever de forma conjunta las acciones de nuestros rivales, por lo que mínimo suelen requerirse tres jugadores. Sin embargo, Blood Rage funciona aceptablemente a dos jugadores debido a que, salvo el Ragnarök, solo hay puntos si hay batallas o misiones cumplidas. En el primer caso implica ir a buscar al otro, y en el segundo se trata de objetivos ocultos. No negaré que como más se disfruta es cuando en el tablero no cabe ni un alfiler, pero no decepciona con el número mínimo aceptado.

Pasemos a la edición, el punto de unión entre los distintos tipos de jugadores. Los elementos de cartón son de un grosor más que adecuado (incluso un pelín por encima de la media), las cartas son de tamaño adecuado para la información contenida y tienen buena respuesta elástica. Las miniaturas son magníficas, con un gran nivel de detalle, destacando las de los monstruos grandes. Impone cada vez que alguien mete uno de estos mastodontes en el tablero (aunque luego no tengan tanta fuerza). El sistema de peanas para identificar las miniaturas para aquellos que no somos amigos de pintar es magnífico. Fáciles de poner y quitar, le da ese punto de color identificativo para que nadie se haga un lio, aunque es cierto que la selección del marrón y el amarillo no es la más adecuada, llegándose a confundir si la estancia en la que nos encontremos no está suficientemente bien iluminada ¿Será por colores? Por último, destacar positivamente el reglamento. De los mejores que me he encontrado en los últimos tiempos, con la estructura que a mí me gusta y con la que suelo redactar el punto de mecánicas, esto es, descripción de los elementos y conceptos básicos, mecánica y resolución. Es cierto que el juego no es que sea extremadamente complejo, pero todo queda perfectamente explicado. Y repleto de ejemplos clarificadores por si hay dudas.

Tampoco podía descuidarse el aspecto gráfico. Me quedo con el tablero como elemento más representativo, con esas tonalidades azuladas que encajan muy bien con el tema, y con la portada, que es toda una declaración de intenciones. El reglamento también es una preciosidad, repleto de ilustraciones. La única pena es el poco espacio en las cartas para las ilustraciones, que pasan casi desapercibidas.

Detalle Guerrero
Detalle Guerrero

Y vamos cerrando ya. Blood Rage es un gran juego de mayorías, con un nivel de interacción muy elevado y que seguramente satisfará a jugadores de todas clases (me atrevería a decir incluso que más a los eurogamers). Tal vez una de sus virtudes, su aspecto, sea también su mayor elemento en contra, ya que, siendo un juego tremendamente entretenido, el poso que nos queda tras cada partida puede no llegar a justificar el coste asumido con su compra, pues tampoco nos ofrece nada que no hayamos visto ya en otros juegos de mayorías. Pero si esto no es un problema, adelante. Por todo esto le doy un altísimo…

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32 comentarios en “Reseña: Blood Rage”

  1. Saludos IMisut!
    yo llevo bastantes partidas a las espaldas a este juego, el cual considero un juegaco, el primer mayorías al que juego en mi vida ( llevo solo un año en esto de los juegos de mesa ) y lo mas duro a lo que e jugado quizá sea este blood rage y Spartacus,

    Lo recomiendo con creces desde mi ignorancia y poco “nivel”, aun que si como yo tenéis suerte y es un colega el que se lo compra pues genial! jejejeje

    Quería comentar Imisut: Dices que es un juego mas para Eurogamer, en mi grupo no hemos jugado a un eurogame en nuestra vida, como mucho lo que se podría parecer es carcassonne y diria que no, lo que quiero decir con esto es que nos gusta la estrategia y pisarnos, , jodernos, matarnos etc…. y este juego nos parece genial!! estamos evolucionando como gamers? algún otro mayorías ? algún juego estratégico con interacción que recomendar?? tengo pedido el Dogs of War que parece que cumple todo lo que comento!! algo mas? el Grande quizá?

    Responder
    • Bueno, al final todo es cuestión de gustos y el orden en el que se van probando los juegos influye mucho. Los primeros se quedan grabados a fuego y siempre nos parecerán juegacos. Blood Rage es un muy buen juego, eso es indudable.

      Respecto a que es un Eurogame, solo hay que verlo en las mecánicas: puntos de victoria, no hay eliminación de jugadores, casi nulo azar (solo en el reparto inicial de las cartas, a las que se le aplica un draft). Sin embargo, el nivel de interacción si que es propio de los juegos temáticos. Los juegos de mayorías suelen tener este nivel de interacción o, al menos, de caos. El Grande o Dominant Species son buenos ejemplos, aunque no tienen una interacción tan fuerte como este Blood Rage, que va a saco. El que mas se puede acercar es el Age of Empires III: The Age of Discovery (que hace poco se saldaba a mitad de precio). Mayorías con colocación de trabajadores y palos en las regiones. Si queréis probar algo puramente Euro pero que tenga un nivel de interacción directa poderoso, os recomendaría Carson City. Colocación de trabajadores con una mala baba increible (como increible es que no esté mejor situado en el ranking de la BGG). También puede ser un buen titulo Small World. Todos los que te menciono tienen tochorreseña a excepción del Age of Empires (pero no por mucho tiempo :P).

      Espero que te sirvan las recomendaciones!!

      Saludos!

  2. Hola Iván,

    muy esperada tochorreseña. Sabía que le ibas a dar un notable. En mi caso, puesto que no soy especialmente fan de juegos de mayorías ni de miniaturas, me ha sorprendido doblemente. Me encanta el concepto, la duración, la mecánica, la interacción y la puesta en escena. Le ha gustado a la agricolera de mi novia, al dungeonero tiradados de mi mejor amigo e incluso a mi sobrina de 14 años. Conozco eurogamers que le dan la espalda únicamente porque tiene minaturas y huele a amerithrash. Fíjate que mamarrachada.

    He leído por ahí arriba que ves una clara estrategia en subir primero los cuernos para poder sacar más minaturas al mapa. Pues bien, mi estrategia favorita (y la de varios con los que he jugado) es la de subir primero la rabia, ya que siempre tengo la sensación de quedarme corto en acciones y tener que comerme cartas de mejora o monstruos sólo por no tener rabia para todo lo que pretendo hacer. Al fin y al cabo me mola mucho la estrategia de pasear 4 miniaturas tochas por el mapa (ponle p.ej. un gigante, el líder, un monstruo pequeño y el barco) arrasando y quedarme seco de rabia, aunque entiendo que otra muy viable es ir sacando muchas hormiguitas a la vez (cuernos a tope), sobre todo si luego te quedas con la mejora que te da puntos por minatura superviviente al final del juego.

    Como digo, posibilidades y combinaciones entre cartas/estrategias hay muchas y muy buenas. Por aquí nos ponemos todos nerviosísimos con el “a ver a dónde nos lleva ésto esta vez” desde el draft hasta la resolución de misiones. Y eso… me flipa cantidubi en un juego.

    Adelante con las tochorreseñas y un saludo.

    Responder
    • Grandioso tochocomentario! Mi comentario respecto a la estrategia iba enfocado sobre todo a la primera era. Batallar con 4 minis es complicado, sobre todo porque, o las metes todas en la misma region para asegurarte la victoria o las desperdigas con el riesgo de que te las aniquilen a las primeras de cambio.

      Muchas gracias por comentar!!

    • despliega bien lejos de todo el mundo , saquea cómodamente, sube atributos de clan plácidamente y después déjalas morir!!! para bajar las misiones de 4 figuras en el valhala! a poder ser utiliza cartas para perder los combates en que robas furia!! y tienes una de las mejores estrategias en la 1era Era, creo yo,,,, jejejeje 😛

    • Uy, es que a mi me da una rabia inmunda la gente que se va a saquear zonas despejadas. Yo intento hacer más bien marcaje al hombre y meterme a tocar los huevos cuando intentan saquear a solas. Y cuando yo saqueo intento llevarme a la vez la gloria por ganar la batalla. Una acción, doble premio. Es más, no saqueo la zona que tiene el token que me interesa sino la zona donde quiero sacar al adversario de su comodidad para hacerle perder su misión de mayorías.
      Vale, sí, mi estrategia es más de ir a putear y si ya de paso me beneficio directamente, pues mejor. Muchas veces me sale mal, claro. Así que me cubro las espaldas con un par de mejoras de Loki por si muero más de lo deseable. Soy un poco cabronías. xDDD

  3. Me encantaría jugarlo, y lo tiene un compi pero hace tiempo que no le veo. Esto hay que solucionarlo.
    A mí me encantan los juegos de mayorías y de roce a más no poder, pero fíjate, los draft no me chiflan, y como precisamente me gustan los mayorías con perreíllo he probado muchos y me pregunto si este juego me puede aportar algo que no me hayan dado otros antes.
    El tiempo dirá, como siempre 🙂
    Saludos fenómeno!

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    • Su mayor virtud es el dinamismo y la interacción a saco. Todo es muy bruto y la partida va in crescendo. En ese aspecto, no hay nada parecido. En cuanto a sensaciones, seguramente habrás probado cosas similares. Lo del draft no te preocupes porque al final es simplemente repartir la suerte. Evita que alguien empiece a llorar diciendo que vaya caca de cartas que le han tocado. 😛

  4. El principal logro de este juego es aunar ameritrasher y eurogamers en la misma mesa y hacerlos disfrutar por igual. Es un pepino de juego de confrontacion con una velocidad endiablada.
    Como siempre gran reseña ivan!!

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    • Pero a los ameritrashers los sienta en la mesa de forma engañosa, porque luego se encuentran un euro puro de mayorías. Con tortas, sí, pero con prácticamente todas las caracteristicas del género euro 😛

  5. Buenas. Excelente reseña! Tengo una duda: estoy pensando pillarme este juego pero lo veo demasiado parecido al Caos en el Viejo Mundo. El caos lo tengo y me encanta. Son compatibles en la misma ludoteca?

    Un saludo.

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    • Pues no te sabría decir porque el Caos no lo he probado. Sin embargo, un compañero mio que ha jugado conmigo (la primera que echó al Blood Rage fue con mi copia) si me dijo que son muy similares y que él se queda con el Caos. Supongo que, salvo que seas amante de esta clase de juegos, se puede buscar mas variedad con otros titulos.

      Saludos!

  6. Hola desde Venezuela, Si tuvieras que escoger actualmente entre comprarte este Blood Rage o El Grande Big Box, cual te comprarias? es que estoy un poco indeciso

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    • Por relación calidad-precio te diría que El Grande. Además de mayor rejugabilidad. Solo pillaría el Blood Rage si vais a jugar 2 jugadores (El Grande a 2 queda muy descafeinado). Pero como juego, mucho mejor El Grande.

      Un saludo y muchas gracias por seguirme desde el otro lado del charco.

  7. Hola

    Gran Reseña (como todas). He jugado un poco. Añadiría que hay más formas de obtener gloria. No solo, o en exclusiva, misiones y combates. Ahí están las cartas de clan, barco, monstruo, con combos brutales máquinas de puntos de gloria.

    Un saludo

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  8. Hola Misut saludos desde Colombia,me podrías por favor aconsejar, del blood rage al igual que tu me hecha para atrás el precio, estoy mirando el kemet y cyclades, cual te parece mejor o cual otro me recomendarías?

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    • Kemet no lo he jugado, y entre Blood Rage y Cyckades, me quedo con Blood Rage. Te recomiendo que metas entre las opciones a Inis. Échale un ojo a la tochorreseña.

      Saludos!

  9. Buenass

    Cual recomendarais sobre todo a 2, Saqueadores… O este Blood rage?

    Cual t parece mas tematico, divertido, inmersivo…sobre todo a 2?

    Agradezco tambien opiniones d la gente del chat!

    Saludos!

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    • Ninguno de los dos tiene su mejor configuración a 2 jugadores, pero Blood Rage es mucho mejor juego, incluso a 2 (aunque lo suyo es jugarlo a 4-5 con expansión).

      Saludos!!

    • A mi el que mas me gusta de los tres que propones es Blood Rage. Tiene el nivel juego entre juego de mayorías con combates y eurogame. Rising Sun tiene un componente de negociación un poco mas elevado (aunque también es muy chulo) y esto puede no encajar en algunos grupos. El peor de los tres es Cyclades que necesita las expansiones casi obligatoriamente.

      Saludos!

  10. Hola, saludos desde Uruguay. Te felicito por las reseñas.
    Me queda una duda con el juego (ya me lo he comprado). Con el tema barcos: se puede colocar mas de un barco por fiordo? Porque el manual no lo deja muy claro. Gracias!

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  11. Gran reseña como siempre je. Una gran duda. En mi grupo de juego somos 3 y muy competitivos. En base a eso, entre este juego, el RISING SUN o el de HANNIBAL cuál crees que es mejor???.
    Muchas thanks y a seguir disfrutando.

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    • Hannibal es un juego exclusivamente para 3 jugadores, así que no es una opción. Y Rising Sun es mejora cuantos más jugadores haya. A 3 creo que Blood Rage funciona mejor que Rising Sun.

  12. Si Hannibal es para 3 pq no es una opción?. En cuanto a mecánicas son parecidos… Cual es más de “Puteo” y darse caña?. Perdon por ser tan pesado je
    GRACIAS y un SALUDETE.

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    • Si estamos hablando del mismo Hannibal (el que ha sacado no hace mucho Masqueoca) es exclusivamente para 2 jugadores.

      De darse caña Rising Sun.

  13. Ah vale Hannibal es para 2…que pena pues pinta genial. Si para 3 es mejor el blood pues será la elección je. Muchas gracias x iluminarme el camino je

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