Reseña: Qwirkle

Introducción

¡Mezcla, conecta, puntua y gana! Qwirkle es un juego de táctica que consiste en conectar colores y formas. Planifica bien los movimientos y la estrategia. Puntúa creando líneas de fichas del mismo color o forma (sin repetirlas). ¡Crea una línea de seis y puntúa un Qwirkle!

Portada
Portada

Así se nos presenta este Qwirkle, un juego abstracto diseñado por Susan McKinley Ross, autora de otros juegos menos conocidos como Skippity o Cirplexed! El juego se publicó por primera vez en 2006 por la editorial MindWare, reciendo numerosos galardones, entre los que se encuentran el Spiel des Jahres o el As d’Or de 2011.

En nuestro pais se encuentra actualmente publicado por Ludilo, aunque el juego es completamente independiente del idioma. Permite partidas de 2 a 4 jugadores, con una edad mínima sugerida de 6 años y una duración aproximada de unos 45 minutos. Su precio de compra recomendado es de 29,95 €. Para esta reseña se ha utilizado una copia de la edición de Ludilo, que la propia editorial nos ha cedido amablemente.

Contraportada
Contraportada

Importante: si ya conoces el juego y/o sólo te interesa mi opinión sobre el mismo, puedes pasar directamente al apartado de Opinión. Los apartados Contenido y Mecánica están destinados especialmente a aquellos que no conocen el juego y prefieren hacerse una idea general de cómo funciona.



Contenido

Dentro de una caja de cartón de dos piezas (tapa y fondo), de dimensiones 26,7×26,7×6,6 cm. (caja cuadrada similar a la de Dixit), nos encontramos con los siguientes elementos:

  • 108 Fichas (de madera)
  • Reglamento
Contenido
Contenido

Mecánica

Qwirkle es un juego abstracto en el que los jugadores deberán componer un tablero a base de fichas que poseen una forma (de seis posibles) y un color (de seis posibles). La regla básica es que un jugador solo podrá ampliar una fila o una columna cumpliendo la restricción de que estas solo pueden contener un mismo color o una misma forma, sin repetir ninguno elemento. Un jugador anotará tantos puntos como columnas y/o filas amplíe, con la excepción de que consiga completar alguna fila o columna, anotando el doble de puntos.


Conceptos Básicos

Qwirkle es un juego abstracto con pocos y sencillos conceptos. Empezamos con las fichas. Como hemos dicho, estas poseen una figura y un color únicos. Las formas posibles son: cuadrado, circulo, estrella de 4 puntas, estrella de 8 puntas, trébol y rombo. Los colores serán: amarillo, rojo, azul, verde, morado y naranja. De cada configuración posible hay 3 copias, resultando así un total de 108 piezas.

Piezas de la Misma Forma
Piezas de la Misma Forma

La regla de colocación básica es que un jugador solo puede ampliar en una única fila o columna, aunque es posible que amplíe otras colateralmente. Además, en una misma fila o columna deberá fijarse una de las dos características, es decir, todas las piezas deberán ser de la misma forma o todas las piezas deberán tener el mismo color. Adicionalmente, se aplica la restricción de que no puede repetirse en una misma fila/columna piezas con una misma configuración, esto es, misma forma y color. Así pues, una fila/columna podrá tener un máximo de 6 piezas.

Jugada de Fichas del Mismo Color
Jugada de Fichas del Mismo Color

El objetivo de los jugadores será acumular puntos mediante la colocación de fichas. En un movimiento, un jugador anotará tantos puntos como fichas contengan las filas y columnas que amplíe. Existe un caso excepcional que ocurre en el momento que un jugador completa una fila/columna, de forma que esta contiene las seis piezas distintas de una misma forma o de un mismo color. Para esa fila o columna se anota un Qwirkle, que no es otra cosa que una puntuación doble, esto es, 12 puntos.

Jugada de Fichas de la Misma Forma
Jugada de Fichas de la Misma Forma

El juego no incluye ningún sistema para llevar la puntuación, por lo que habrá que tomar papel y lápiz o utilizar alguna de las muchas aplicaciones móviles que permiten llevar puntuaciones de forma genérica.

Y con esto ya tenemos suficiente.


Preparación de la Partida

  • Se mezclan todas las fichas y se crean varias pilas de robo con las caras bocabajo.
  • Cada jugador roba seis piezas para formar su mano inicial.
  • El jugador que posea mayor numero de fichas que comparta una característica (color o forma), sin incluir fichas repetidas, deberá colocar todas estas piezas como punto de partida. En caso de empate lo hará el jugador de mas edad. El primer jugador será el jugador de la izquierda del que colocó estas piezas. Tras esto, el jugador rellena su mano tomando tantas piezas como colocase.

¡Ya podemos comenzar!


Desarrollo de la Partida

Una partida a Qwirkle se desarrolla a lo largo de un numero indeterminado de turnos en los que un jugador tendrá que elegir una de las siguientes opciones:

  • Añadir Fichas al Tablero. El jugador podrá ampliar una fila o columna añadiendo tantas fichas como pueda, teniendo en cuenta que estas deben compartir una característica (forma o color) y no repetirse su configuración. Tras esto se puntúan todas las filas o columnas que el jugador haya ampliado (de forma directa o indirecta), anotando un punto por cada pieza de cada fila/columna puntuada, independientemente de si la colocó el jugador o ya estaba en el tablero. Por cada fila/columna que se complete proporciona al jugador 6 puntos adicionales (los 6 de cada pieza que compone la fila/columna mas los 6 adicionales del Qwirkle). Tras esto, el jugador roba tantas piezas como haya colocado.
  • Intercambiar Fichas. El jugador descarta tantas piezas como desee de su mano, las mantiene visibles para no confundirse, y roba tantas piezas como haya revelado. Posteriormente las fichas descartadas se mezclan con las del suministro.

Tras realizar su acción, el turno pasa al jugador de la izquierda.

En el caso de que las piezas de la reserva se agoten los jugadores seguirán jugando turnos hasta que uno de los jugadores se quede sin piezas.

Piezas del Mismo Color
Piezas del Mismo Color

Fin de la Partida

La partida finaliza en el momento que uno de los jugadores se queda sin piezas, recibiendo un bono adicional de 6 puntos. El ganador será el jugador con mas puntos de victoria.


Opinión Personal

Bueno, hoy estamos ante uno de esos juegos que, sin saber muy bien como, alcanzan una fama desmedida. Empieza con el boca boca y acaban cayéndole galardones uno tras otro. Como colofón, este año tiene hasta versión de Star Wars, la prueba fehaciente de esto que comento. Hoy analizamos Qwirkle. Pero ¿será esta fama merecida? Vamos a verlo.

Empezaremos diciendo que Qwirkle es uno de esos abstractos familiares, como podría ser Rummikub, esto es, juegos de reglas sencillas que permiten a todos los miembros de la casa sentarse a la mesa a disfrutar de un rato. Nada de complicaciones y caminos enrevesados para acumular puntos de victoria.

Detalle de Piezas
Detalle de Piezas

Como digo, el mecanismo de un botijo tiene mas misterio, ya que el juego consiste simplemente en intentar ampliar filas o columnas colocando piezas de nuestra mano de seis que compartan una misma característica y sin repetir configuración en dicha fila/columna. Y a puntuar. Con este párrafo podéis obviar todo el punto referente a la mecánica (salvo que queráis una explicación detallada y minuciosa).

¿Como se explica entonces que Qwirkle sea uno de los juegos abstractos mas galardonados de los últimos tiempos? Pues en primer lugar por tomar como base uno de los juegos mas conocidos de todos los tiempos y que ha sido versionado mil y una veces. Hablo nada mas y nada menos que de Scrabble. El juego de construir palabras sobre un tablero mediante cruce de palabras en vertical y horizontal.

Qwirkle funciona de la misma forma, pero sustituyendo los caracteres por figuras de colores, por lo que el espectro de jugadores admitidos aumenta considerablemente, ya que no es necesario saber leer, simplemente reconocer las formas y las tonalidades, aunque seguimos dejando fuera a los pobres que padecen daltonismo, ya que los seis colores son los primarios y sus respectivos complementarios. ¿Que habría costado añadir un pequeño simbolizo o letra en el interior de la figura? En fin.

Así tenemos un punto de partida relativamente conocido para explicar esa fama. Pero clones de Scrabble hay mil, y sin letras perdemos el eje central del famoso titulo diseñado por Alfred Mosher Butts, por lo que hay que añadir algo mas. Pues nada mejor que tomar el núcleo de otro gran juego, aunque este menos conocido para el publico no iniciado, aunque si un clásico para los que vivimos en el mundillo. Me refiero a a Genial (o Ingenious) del gran Doctor Knizia. Otro juego de colocar losetas (en ese caso bihexagonales), con la intención de ir conectando mismas formas y colores.

Así que, de forma resumida aunque muy acertada, Qwirkle sería una fusión de Scrabble con Genial. De Scrabble tomamos el sistema de despliegue ortogonal en filas y columnas y de Genial las formas y colores. Y a correr.

Una vez que uno se pone delante de sus seis fichas y juega unas cuantas partidas, se llega a la conclusión de que el desarrollo de las mismas se divide en dos fases mas o menos bien diferenciadas. La primera es cuando el tablero no es aun muy extenso. Durante estos primeros turnos los jugadores intentarán anotar los máximos puntos posibles en su turno, intentando colocar cuantas mas fichas mejor (a ser posible ampliando mas de una linea), de forma que nuestra mano pueda rotar. La segunda llega en el momento que empiezan a escasear las piezas en el suministro, de forma que los jugadores tienen sobre la mesa suficiente información como para evaluar las posibilidades que aun restan, comenzando a contar para decidir qué jugada realizar.

Independientemente del momento de la partida, lo que hay que evitar es dejar regalos sobre la mesa. Colocar piezas que dejen sobre la mesa filas que únicamente necesiten una o dos piezas para ser completadas y anotar Qwirkle es un riesgo elevado, ya que lo que de verdad abre brecha en el marcador son esos seis puntos adicionales. Como digo, cuanto mas cerca esté el final mas fácil es evaluar si el riesgo que corremos abriendo esas posibilidades es mayor o menor.

Ojo con el Análisis-Parálisis con jugadores demasiado controladores y que no tengan una capacidad visual medianamente decente, ya que el entretuvo podría alargarse de forma tediosa. Este juego con interrupciones en el ritmo deja de funcionar y se convierte en un suplicio, ya que al fin y al cabo no hay tantas decisiones que tomar, y lo que uno desea es que le vuelva a tocar para poder colocar o descartar fichas.

Partida en Juego
Partida en Juego

También es posible que ocurran pequeños bucles en los que los jugadores se pongan a descartar piezas hasta que a uno le toque esa que falta para completar un Qwirkle. Aquí el azar tiene mucho que decir y puede decantar partidas. Pero bueno, también es posible salirse de esta guerra, porque cada turno que no coloquemos piezas es un turno en el que no anotamos. Si conseguir ese Qwirkle requiere de dos o mas turnos (bastante probable), colocar 2-3 piezas en esos turnos compensa esa posible ganancia, además de reducir la cantidad de piezas disponibles.

Ya que hablamos de anotar, lo peor del juego es, sin duda, su sistema de puntuación, el cual hereda de cierta forma de los dos juegos que lo inspiran. La evaluación recuerda a Genial, pero la acumulación es del Scrabble. Y, a diferencia que en el juego de las letras, aquí no tenemos ni un triste libreto en el que ir anotando los progresos de cada jugador. Tendremos que tirar de papel y lápiz o, en su defecto, aprovechar una de las múltiples aplicaciones para dispositivos móviles que permiten llevar conteos. Pero no deja de ser un tostón para el jugador que se encargue de las puntuaciones.

También es un juego que escala de forma regular. Para mi gusto, como mas se disfruta es cuando menos control hay, esto es, con cuatro jugadores. Se vuelve mucho mas táctico y emocionante, porque no sabes quien va a poder completar ese Qwirkle que está esperando en el tablero. A dos jugadores hay excesivo control para lo que es este juego, por lo que el azar puede decidir muchas partidas. Es curioso porque suele ser al revés, a mayor numero de jugadores, mayor azar y menor diversión.

Hablemos de la edición. Cuando abrimos la caja nos encontramos con un bloque de piezas de madera de un grosor considerable y que llaman muchísimo la atención. Es otra forma de reclamo. Toquetear esos tarugos satisface nuestro espíritu infantil. Si fuesen losetas tendría mucho menos atractivo. Pero no todo el monte es orégano. La pintura con la que las fichas están tintadas no parece la indicada para utilizar en piezas de juegos de mesa. De hecho, es bastante probable que muchas piezas vengan pegadas y no tiene pinta de que esta soporte muy bien las altas temperaturas. Da la sensación de que se puede derretir. El reglamento es claro y conciso. Solo un detalle. En el se especifica que entre los componentes del juego debería venir una bolsa de tela para meter todas las piezas y servir de reserva, de forma que los jugadores no saben a bote pronto cuantas piezas restan en él. Como ya supondréis, esta bolsa no viene. La solución es crear las pilas, aunque esto modifica ligeramente la experiencia de juego. La otra opción es agenciarnos una bolsa. Por lo que he podido comprobar, el resto de ediciones internacionales también han eliminado la bolsa. Se podría haber quitado esa linea del reglamento y así no habría confusión.

Partida en Juego
Partida en Juego

Y vamos cerrando. Qwirkle es un juego abstracto familiar, apto para toda la familia, que se inspira claramente en dos juegos harto conocidos como son Scrabble y Genial. En cada turno hay que intentar maximizar la cantidad de puntos a anotar, evitando dejar regalos al resto de jugadores. No se le puede buscar mucho mas. Los amantes de los abstractos que busquen cierta profundidad dejarlo pasar, porque probablemente les aburrirá. Por todo esto le doy un…

Aprobado

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9 comentarios en «Reseña: Qwirkle»

  1. A mi es un juego que ni fun ni fan, pero con los suegros se puede jugar. Quizás es demasiado familiabstracto para nosotros. También influyó que al comprarlo la caja tiene tamaño catán por tenerla, porque es todo aire menos el bloque de maderacas.

    Como nota, en la edición de Schmidt Spiele que compramos en Enero de 2014, si venía una bolsa. Otra cosa es que la hayan eliminado en reimpresiones posteriores 🙂

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    • Es eso. Cuando digo que ed una fusión entre Scrabble y Genial, del segundo solo coge los colores y el conteo. Por tanto no es que sea de esos juegos que los que estamos en el mundillo nos encante. Para mi sería un Rummikub. Se juega con muggles para echar el rato, pero jamás lo sacaríamos por iniciativa propia. Como abstracto para peques no está mal.

      Respecto a la bolsa, en el reglamento de la última versión no pone que se incluya la bolsa, así que creo que ed errata del manual, que tendrían que haberlo quitado. Flojos.

  2. Estamos bastante de acuerdo en todo. Y por el detalle de la bolsa de tela preferimos la edición de viaje, que además es más recogida en mesa. Pero es un juego que al final no ve mesa…estar apuntando cada turno…pasable si tienes pocos juegos, pero con muchos, acaba siendo prescindible.
    Del estilo y, gracias a Neiban, descubrimos el Big Five, que tenemos pendientes de fabricar en P&P porque está imposible de encontrar, y que parece solucionar el asunto de la puntuación. Y después sacaron una versión de cartas del Qwirkle muy parecida.

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    • Pero por encima de cosas como la bolsa o la puntuación, es la falta de decisión. Para jugar con peques o familiares no iniciados tiene un pase. Pero si no… No verá mesa si existen otras alternativas.

      Saludetes!

    • Como ya ha dicho los «Escuela»… Big Five. Arregla el descosido que es el Qwirkle, que con tanta puntuación es un coñazo la verdad.
      Big Five coge la esencia del Qwirkle y -en mi opinión- lo mejora considerablemente. Todo con cartas, y sin el coñazo del conteo, gracias a una mecánica de ir librándote de cartas. Súper filler. Y pensar que me costó 6 euros, y lo amortizadísimo que está xDD

      Saludos!

  3. hola:
    creo que este juego se merece más que un aprobado, pero bueno solo es una nota, y para gustos los colores. Se merece mucho más. he jugado unas 30 partidas a este juego y casi todas muy emocionantes, muy importante jugar por lo menos 4 jugadores. La bolsa si venia en mi edición, y si curso de lana y hacemos una!!!!
    lo tengo desde hace 5 años y es un juego que en casa hemos utilizado mucho y seguiremos utilizando.
    me compre la versión de cubos y la mecánica de juego cambia y no me mola tanto como esta.
    gracias por la reseña…

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    • Como dices, las opiniones son subjetivas. No he dicho que sea mal juego, solo que, para mi gusto, se queda bastante corto. La nota es una orientación de referencia para los que comparten mis gustos. No hay que tomarlas como una sentencia jurídica :p

      Para mi un juego notable es un juego al que rara vez le diría que no a una partida, y eso con Qwirkle no me pasa.

      Y un suspenso solo lo doy cuando la experiencia de juego es claramente insatisfactoria.

      Muchas gracias por comentar! Saludetes!

  4. Pues yo también discrepo con el «aprobado». Para mí, en su género es un notable. Un juego sencillo de aprender, con reglas elegantes. Abstracto y divertido, lo que no es tan fácil que se dé. Evidentemente no tiene la complejidad y posibilidades de jugadas cómo el ajedrez, pero tampoco es un juego plano o que vaya a piñón fijo. Recuerdo que un amigo me criticó justamente eso que era evidente qué jugar.. pero no consiguió ganarme ninguna partida. Y es que la jugada que da más puntos no tiene por qué ser la mejor, pues puedes reservar una pieza para que a la larga te otorgue más puntos. Respecto al precio, muy bien, fichotas de madera y, al menos la edición que compré, con una bolsa de tela. Al contrario de lo que dice israperillo, opino que la caja tiene poco aire y que, por el precio, recibes mucho peso en madera. Eso sí la impresión y pintura no es de la mejor. Respecto a la puntuación yo prefiero que cada uno lleve la suya, ya que si solo uno la lleva se distrae y no puede analizar bien las jugadas. Resumiendo, un muy buen juego familiar.

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