Reseña: Kahuna

Introducción

Los jugadores representan a dos sumos sacerdotes, guardianes de la magia de Kahuna, que compiten para ver quien tiene más poder. Han seleccionado un pequeño archipiélago de dos islas de los Mares del Sur, las cuales intentarán unir mediante la construcción de puentes que enlacen las islas de dos en dos. El jugador que tenga la mayoría de los puentes de una isla tomará el control de la misma, colocando la piedra Kahuna de su color como símbolo de su poder sobre esa isla.

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Portada

Así se nos presenta este Kahuna, un juego diseñado por Günter Cornett, responsable de otro famoso juego abstracto como es ¡Pingüinos! (junto a Alvydas Jakeliunas), aunque tiene otros títulos publicados como The Bottle Imp o Kanaloa. La primera edición fue publicada en 1997 por el propio Cornett a través de su editorial Bambus Spieleverlag, bajo el título de Arabana-Ikibiti. Al año siguiente sería publicado dentro de la serie para dos jugadores de Kosmos, llegando a alcanzar la nominación al Spiel des Jahres. De las ilustraciones se encarga Claus Stephan, con títulos de los que era responsable del arte como Exploradores o Rosenkönig.

Desafortunadamente, Kahuna no se encuentra publicado en nuestro país, aunque es completamente independiente del idioma (a excepción del reglamento). Permite partidas para dos jugadores, con una edad mínima sugerida de 10 años y una duración aproximada de 30 minutos por partida. Su precio de compra recomendado es de 19,95 €. Para esta reseña se ha utilizado la edición alemana de Kosmos. Se puede probar online tanto en Board Game Arena como en Yucata. También existe implementación para iOS.

Contraportada
Contraportada

Importante: si ya conoces el juego y/o sólo te interesa mi opinión sobre el mismo, puedes pasar directamente al apartado de Opinión. Los apartados Contenido y Mecánica están destinados especialmente a aquellos que no conocen el juego y prefieren hacerse una idea general de cómo funciona.

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Contenido

Dentro de una caja de cartón de dos piezas (tapa y fondo), de dimensiones 20,5×20,5×5 cm. (caja cuadrada pequeña tipo Los Príncipes de Catán o Asante), nos encontramos con los siguientes elementos:

  • Tablero de Juego (de cartón)
  • 20 Piedras Kahuna (10 blancas y 10 negras) (de madera)
  • 50 Puentes Mágicos (25 blancos y 25 negros) (de madera)
  • 24 Cartas (59×92 mm.)
  • Reglamento
Contenido
Contenido

 

Mecánica

Kahuna es un juego abstracto para dos jugadores en el que los participantes intentaran, a lo largo de tres rondas, ser los que más islas controlen en el archipiélago. Para ello jugarán cartas que les permitirán construir o destruir puentes entre las islas, de forma que cuando un jugador tenga mayoría de puentes obtendrá el control de dicha isla.

 

Conceptos Básicos

El Tablero es el centro del juego. Este muestra 12 islas conectadas entre sí mediante unas líneas discontinuas sobre las que se podrán colocar puentes. Como detalle, en las esquinas del tablero aparecen dos símbolos, un pez sobre un círculo amarillo y una especie de tortuga sobre un círculo rojo. Estos servirán para orientar correctamente al jugador según su posición (está pensado para que los jugadores se sienten enfrentados).

Tablero
Tablero

Por otro lado tenemos las Cartas, que serán el elemento a gestionar en la partida. Un total de 24 cartas, 2 por cada isla, componen el mazo. Describámoslas un poco:

  • En el centro aparece el archipiélago de islas, con la isla correspondiente a la carta iluminada en rojo.
  • En los márgenes superior e inferior tenemos el nombre de la isla, así como los símbolos que aparecen en las esquinas del tablero, que permiten orientar la carta de igual forma que el tablero e identificar rápidamente la isla.
Cartas de Isla
Cartas de Isla

Las cartas estarán en un suministro común, del que pasaran a formar parte de la mano del jugador. Esta tiene un límite máximo de cinco cartas, no ampliable de ninguna forma.

Los puentes se utilizarán para establecer las conexiones entre dos islas. El concepto principal es que una carta permite construir un puente desde la isla indicada, independientemente de con qué otra isla se conecta.

Puentes
Puentes

Las piedras Kahuna se utilizarán para indicar que un jugador posee la mayoría de puentes de una determinada isla. Hay que tener en cuenta que hay islas con número de puentes pares y numero de puentes impares. Tener la mayoría significa tener más puentes de los que el contrario podría llegar a tener si construyese todos los puentes restantes de una isla.

Piedras Kahuna
Piedras Kahuna

Y con esto ya tenemos suficiente.

 

Preparación de la Partida

  1. Se despliega el tablero en el centro de la mesa
  2. Se baraja el mazo de cartas, se reparten 3 cartas a cada jugador y se revelan otras 3, formando el suministro, dejando el resto del mazo cerca de este.
  3. Cada jugador recibe un set de 25 puentes y 10 piedras Kahuna de un color (blanco o negro)
  4. Por último, se elige al jugador inicial.

¡Y ya podemos comenzar!

Partida Preparada
Partida Preparada

 

Desarrollo de la Partida

Una partida a Kahuna consta de tres rondas. En cada ronda, los jugadores alternan turnos hasta que se agotan las cartas del suministro, momento en el que esta finaliza.

En su turno, el jugador tendrá dos opciones:

  • Jugar cartas. De esta forma actuará sobre el tablero, construyendo o destruyendo puentes.
  • Descartando cartas. Podrá descartar secretamente tantas cartas de su mano como desee.

A la hora de jugar las cartas, estas se pueden utilizar de formas:

  • Construir un puente entre dos islas. Para esto, se jugará una carta y se colocará un puente desde la isla indicada en la misma hacia otra isla. No es posible construir un puente entre dos islas si ya existe esta conexión.
  • Destruir un puente entre dos islas. Para esto se requieren dos cartas, una por cada una de las islas conectadas por el puente. Se descartan las cartas y se devuelve el puente a su dueño (es posible destruir puentes propios).

Si, al colocar el puente, el jugador pasa a tener la mayoría de puentes en una de las dos islas (o las dos), colocará una piedra Kahuna de su color sobre ella (o ellas). Adicionalmente, todos los puentes del jugador contrario que estuviesen conectados a estas islas que acaban de pasar a control del jugador en turno son destruidos, devolviéndose a su dueño.

A su vez, si al destruir puentes (ya sea mediante una acción o como consecuencia de controlar una nueva isla), el jugador contrario pierde la mayoría de puentes sobre alguna isla, la piedra Kahuna correspondiente le será devuelta.

Al termino del turno del jugador (ya haya descartado o jugado cartas), deberá robar una carta del suministro. Esta podrá ser una de las tres reveladas o se puede robar oculta del mazo, colocando la carta en su mano.

La ronda finaliza inmediatamente cuando la última carta del suministro es robada, a excepción de la última ronda, en la que, tras robar la última carta, cada jugador disfruta de un último turno (sin robar cartas al final).

Al final de cada ronda se produce una fase de puntuación. Los puntos otorgados dependen de la ronda en la que la partida se encuentre:

  • Ronda I: el jugador con más islas controladas recibe 1 Punto de Victoria
  • Ronda II: el jugador con más islas controladas recibe 2 Puntos de Victoria.
  • Ronda III: el jugador con más islas controladas recibe tantos Puntos de Victoria como diferencia haya entre las islas controladas por él y las islas controladas por el rival.
Detalle de Partida en Juego
Detalle de Partida en Juego

 

Fin de la Partida

La partida finaliza al término de la tercera ronda. El jugador con más puntos de victoria será el vencedor. En caso de empate, el jugador con más puentes en el tablero será el ganador.

Existe un final prematuro si al término de la segunda ronda alguno de los jugadores no posee puentes sobre el tablero, siendo su rival declarado vencedor automáticamente.

 

Variantes

Juego Desbalanceado. Para el caso en el que un jugador tenga más nivel que otro, el jugador de menos nivel, tras repartir las cartas al comienzo de la partida, podrá colocar 1, 2 o 3 puentes sobre el tablero (dependiendo de la ventaja que se le quiera dar). Posteriormente, se juega con normalidad.

 

Opinión Personal

Como ya sabréis la mayoría, me encantan los juegos abstractos. Disfruto con una idea trasportada a símbolos, formas, colores y demás representaciones de algo que nace en la cabeza del diseñador. Además llenan un espacio en el mundo de los juegos de mesa que los Eurogames dejan, a veces, un poco de lado: los juegos para 2. Pero ahí tenemos a Kosmos, con esa línea de juegos uno contra uno en la que encontramos títulos tan famosos como Los Príncipes de Catán o Asante. Hoy analizamos Kahuna. ¿Dónde encajará este título dentro de la colección? ¿Un abstracto sin más? ¿O esconderá más de lo que aparenta? Veamos que tal.

Lo que más destaca de Kahuna es que, siendo un juego abstracto en el que el objetivo es realizar ciertos movimientos sobre un tablero, la acción se desarrolla casi en su totalidad en la gestión de la mano de cartas. Podríamos decir que el tablero y las fichas no son más que un soporte a las cartas que iremos jugando. Esto es algo que se puede apreciar en otro título posterior en la serie de Kosmos para dos jugadores: Rosenkönig.

Y la gestión de la mano cobra tanta importancia por el timing de la partida. Es, probablemente, de los juegos en los que es más importante ajustar cuando utilizar tus cartas. Esto es debido a las maravillosas reacciones en cadena que se suceden al pasar a controlar islas.

Así, una vez que los dos rivales dominan el juego, se viven partidas de máxima tensión, especialmente al tomar cartas del suministro. Los jugadores intentarán aguantar en su mano las mejores bazas, y solo jugarán cartas que no tengan más remedio que colocar para poder seguir robando (o perder turnos descartando cartas que considere poco apropiadas).

Entonces, llegamos a un punto en el que las partidas se dividen en dos fases. Una primera en la que los jugadores se posicionan sobre el tablero, que suele comprender las dos primeras rondas, donde se entregan puntos pero no son definitivos. Esto no quiere decir que los jugadores disfruten de turnos tranquilos. Hasta que no se alcance una situación más o menos estacionaria, la destrucción de puentes estará a la orden del día.

La segunda fase llega en la tercera ronda, donde los jugadores han ido ajustando sus manos para poder asestar golpes de efectos que provoquen vuelcos en la situación del tablero. De hecho, es bastante usual aguantar hasta ese último turno final para lanzarse sobre el tablero e intentar conseguir la victoria. De todos modos las partidas son siempre muy ajustadas y, muchas veces, esos tres puntos a repartir entre la primera y segunda ronda se convierten en vitales. Es más, si un jugador consigue anotarse esas dos primeras rondas, la remontada será algo prácticamente imposible. De conseguirlo, sería una victoria épica.

Detalle del Suministro de Cartas
Detalle del Suministro de Cartas

Esto, que a mí me parece lo mejor del juego, ya que eleva la tensión hasta costas elevadísimas, para muchos puede ser algo negativo, llegando a tener la sensación de que todo se decide en los últimos movimientos.

Como veis, el juego cuenta con una curva de aprendizaje que, si bien no es muy pronunciada, sí que puede ser algo más prolongada de lo habitual. Es lo que tiene la falta de tema en el que apoyarse para dotar de sentido los movimientos. Las primeras partidas las jugaremos un poco de forma aleatoria, comprobando las ligeras reacciones en cadena comentadas anteriormente. Pero, a medida que los jugadores adquieran experiencia, empezarán a gestionar el timing para influir de manera notable sobre el tablero. No es un juego que con dos o tres partidas se domine.

Como he dicho antes, la capacidad de retención es fundamental. Y tampoco hay que ser un elefante para recordar las cartas visibles que nuestro rival ha tomado para estar alerta ante posibles ataques. De hecho, cuando ya tengamos unas cuantas partidas a nuestras espaldas, será muy habitual robar cartas ocultas para no dar ventaja al rival, siempre y cuando en el suministro visible no haya una carta suculenta que nos venga bien. Igualmente empezaremos a descartar en secreto para limpiar la mano de cartas poco útiles y así hacer hueco a cartas interesantes que nos permitan asestar golpes de efecto.

Una vez que hayamos superado todo este proceso, llegaremos a niveles en los que estudiaremos cada isla con detenimiento, prestando mucha atención a detalles como si el número de puentes posibles en una isla es par o impar o las posibles conexiones de estas con sus vecinas para intentar protegerlas de un posible ataque. No es lo mismo controlar una isla como Elai, con muchas conexiones posible y expuesta a ataques, que controlar islas como Lale o Aloa, que con dos puentes ya se consiguen, y con tres es muy complicado perder su control.

Con todo esto, la rejugabilidad está asegurada. No ya por ser un abstracto y que los juegos para dos suelen tener mucha vida debido al conocimiento y adaptación al juego del rival, sino que el propio juego, como ya he dicho, requiere una buena cantidad de partidas para poder dominarlo. Una vez alcanzado el nivel de conocimiento adecuado, las partidas ganaran en interés por el reto de superar al rival (como la mayoría de abstractos).

Si tuviese que enfrentarlo a otro juego, sería al anteriormente citado Rosenkönig, ya que el sistema de actuación recuerda muchísimo (gestión de mano de cartas, aunque esta visible, para realizar movimientos sobre el tablero). Pero me quedo con el juego del archipiélago sobre por estar bastante acotado. El juego de la Guerra de las Rosas permite más libertad y el final de la partida puede ocurrir de forma inesperada.

Detalle Isla de Aloa
Detalle Isla de Aloa

La edición de Kosmos, como no podía ser de otra forma, mantiene su nivel habitual de calidad. Los elementos de madera son aceptables, aunque los puentes son algo finos para mi gusto. Para compensar, las piedras Kahuna son una chulada, con el logotipo del juego grabadas y pintadas en el color contrario al de la ficha. El tablero es de un grosor considerable (ligeramente superior a la media), y las cartas tienen un gramaje adecuado y un tamaño estándar. Todo recogido en una caja de tamaño estándar con un inserto adecuado para contener los componentes y el tablero sin que se desperdigue nada. Y las reglas están claras y bien estructuradas.

Respecto a las ilustraciones, tengo que decir que Claus Stefan me tiene ganado con este juego. Es de esos juegos abstractos en los que el tema no aporta absolutamente nada, pero encaja con la idea y si el ilustrador encima consigue un trabajo de nivel, como es este caso, se nos olvidará en más de una ocasión que estamos jugando a un juego de este tipo. Me encanta el tablero y esos contrastes entre las islas llenas de vegetación y ese mar azul que las baña. Y el logotipo del juego es de los más significativos. Muy buen trabajo.

Y vamos a ir cerrando ya. Kahuna es un gran juego abstracto que plantea una mecánica muy interesante de actuación mediante cartas, y no moviendo piezas directamente, como suele ser habitual. Partidas tensas con ataques y defensas constantes. Fácil de jugar, pero requiere sus partidas hasta que se controle lo que ocurre en el tablero. De mis favoritos de la serie para dos de Kosmos. Si os gustan este tipo de juegos y dos es un numero habitual en vuestras partidas, es un título muy a tener en cuenta. Por todo esto le doy un…

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6 comentarios en “Reseña: Kahuna”

  1. Muy buena reseña. Llevaba mucho tiempo detrás de este juego. Me encantan los juegos para poder jugarlos en pareja.
    Y este me parecía original. Pero le veía un inconveniente, y es que creía que podía ser un coñazo el baile de puentes de un bando al otro…Pero ahora veo que lleva más estrategia y que no es tan fácil quitarle los puentes al otro.
    Sin duda alguna voy a intentar hacerme con una copia.
    Enhorabuena por el blog!!

    Responder
    • Muchas gracias a tí por comentar!

      No hay tanto baile, sobre todo cuando los jugadores dominan el juego y no se exponen tanto. A mi es de los que mas me gusta de la serie para dos de Kosmos.

      Saludos!

  2. Al fin conseguí una copia del juego! Es la edición de kosmos en alemán…y para mí sorpresa no está grabado el logo en los marcadores de madera… Será un fallo? O una edición que no lo lleva… Me extraña…

    Responder
    • Buenas a todo el mundo.

      Me acabo de comprar el Kahuna en alemán también y no, no lleva grabado el logo en la fichas redondas. Además, las fichas sin logo aparecen en la caja del juego con lo que la nueva edición supongo que será así para ahorrar costes.

      La reseña como siempre genial aunque hay un punto que quizás quedaría más claro si en vez de poner la frase “el jugador pasa a tener la mayoría de puentes” pusiera algo así como “el jugador tiene puentes en más de la mitad de las conexiones de una isla”. Es una diferencia sutil pero notable 😉

      El juego me tiene muy enganchado, con la app sobre todo, porque en la Boardgamearena, jugadores de todo el mundo hacen cola para acabar conmigo de una manera aplastante 🙁

      Un saludo y muchas gracias.

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