Reseña: Splendor

Introducción

En Splendor interpretas a un rico mercader del Renacimiento. Utilizarás tus riquezas para adquirir minas, métodos de transportes y artesanos que te permitirán transformar bastas piedras en magnificas piezas de joyería.

Portada
Portada

Así se nos presenta este Splendor, uno de esos juegos que, sin un motivo claro, triunfa claramente, llegando a estar nominado al Spiel des Jahres de 2014. Diseñado por Marc André, quien solo tenía publicado Bonbons, aunque este 2015 ha visto editado su tercer juego, Barony. La primera edición se publicó mediante una editorial creada para la ocasión, Space Cowboys, en una edición multilenguaje (aunque existen versiones de la misma editorial en un único idioma). De las ilustraciones se encarga Pascal Quidault, quien también se ha encargado del reciente Elysium.

El juego se encuentra distribuido en nuestro país en su edición multilenguaje de la mano de Asmodee, aunque el juego es completamente independiente del idioma (y el reglamento se puede encontrar en la red). Permite partidas de 2 a 4 jugadores, con una edad mínima sugerida de 10 años y una duración aproximada de unos 30 minutos. El precio de compra recomendado es de 26,99 €. Para esta reseña se ha utilizado la edición alemana de Space Cowboys.

Contraportada
Contraportada

Importante: si ya conoces el juego y/o sólo te interesa mi opinión sobre el mismo, puedes pasar directamente al apartado de Opinión. Los apartados Contenido y Mecánica están destinados especialmente a aquellos que no conocen el juego y prefieren hacerse una idea general de cómo funciona.

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Contenido

Dentro de una caja de cartón de dos piezas (tapa y fondo), de dimensiones 27,7×31,4×6,7 cm. (caja rectangular de tamaño algo inferior a las de Agricola o Caylus, tanto de alto como de ancho), nos encontramos con los siguientes elementos:

  • 40 Fichas de Gema
    • 7 Fichas Verdes de Esmeralda
    • 7 Fichas Azules de Zafiro
    • 7 Fichas Rojas de Rubí
    • 7 Fichas Blancas de Diamante
    • 7 Fichas Negras de Ónix
    • 5 Fichas Amarillas de Oro
  • 90 Cartas de Desarrollo (63,5×88 mm.)
    • 40 Cartas de Nivel I
    • 30 Cartas de Nivel II
    • 20 Cartas de Nivel III
  • 10 Losetas de Noble
  • Reglamento
Contenido
Contenido

 

Mecánica

Splendor es un sencillo juego con mecánica principal de set collection que nos plantea una carrera con una pequeña gestión de recursos en la que los jugadores intentarán optimizar sus movimientos para alcanzar la puntuación de cierre antes que los demás, y sin ser sobrepasados.

 

Conceptos Básicos

Empecemos con las Cartas de Desarrollo. Estas son el pilar fundamental del juego. Estas tienen dos posibles funciones: proporcionarnos gemas de forma constante y otorgarnos Puntos de Victoria. Todas las cartas proporcionan una gema dibujada en la esquina superior izquierda de las mismas. Opcionalmente, algunas cartas proporcionan Puntos de Victoria, indicados en la esquina superior derecha. Todas las cartas tienen un coste de adquisición en gemas, indicados en la esquina inferior izquierda.

Cartas de Desarrollo
Cartas de Desarrollo

Las cartas se encuentran divididas en tres niveles, siendo el primero el que contiene las cartas más asequibles y el tercero el que posee las cartas más costosas.

Niveles de las Cartas de Desarrollo
Niveles de las Cartas de Desarrollo

Como supondréis, las Gemas son el recurso a gestionar durante la partida, representado mediante fichas. Inicialmente, estas forman parte de un suministro común del que los jugadores las irán tomando. Existen cinco tipos de gemas básicas: esmeralda (verde), zafiro (azul), diamante (blanco), ónix (negro) y rubí (rojo). Estas gemas, como hemos dicho, se utilizarán única y exclusivamente para pagar el coste de construcción de cartas. Existe un sexto tipo de ficha, el Oro, que funciona como comodín, pudiendo sustituir a cualquiera de las otras cinco gemas.

Fichas de Gemas
Fichas de Gemas

A lo largo de la partida los jugadores podrán tomar cartas a su mano para asegurar que otro jugador la construya antes que él. Existe un límite superior para la mano de 3 cartas, por lo que si ya poseemos este número de cartas en la mano no podremos tomar más.

Por último queda hablar de los Nobles. Estos proporcionan únicamente Puntos de Victoria y serán obtenidos por el primer jugador que con las cartas que tenga construidas (no con las gemas) cumpla los requisitos indicados en la loseta.

Nobles
Nobles

Y con esto tenemos suficiente.

 

Preparación de la Partida

  • Se separan las cartas según el mazo al que pertenezcan (I, II o III) y se baraja cada mazo por separado.
  • Se disponen los mazos en una columna en orden, y se revelan cuatro cartas que se colocan en fila alineadas con el mazo correspondiente.
  • Se mezclan las losetas de nobles y colocan sobre la mesa tantas como jugadores haya en la partida más uno. El resto de losetas se devuelven a la caja.
  • Se disponen las fichas de gemas en pilas. La cantidad de ellas dependerá del número de jugadores:
    • Para 4 jugadores están todas las gemas disponibles.
    • Para 3 jugadores se dejan en la caja 2 fichas de gemas de cada color, a excepción de las fichas de oro.
    • Para 2 jugadores se dejan en la caja 3 fichas de gemas de cada color, a excepción de las fichas de oro.
  • Por último, se elige al jugador inicial.

¡Y ya estamos listos para comenzar!

Partida preparada para cuatro jugadores
Partida preparada para cuatro jugadores

 

Desarrollo de la Partida

Una partida de Splendor se desarrolla a lo largo de un número indeterminado de rondas hasta que se cumple la condición de finalización. En cada ronda todos los jugadores disfrutarán de su turno.

En su turno, un jugador debe realizar una de estas acciones:

  • Tomar Gemas. Se pueden tomar 3 gemas distintas o 2 gemas iguales si en la pila quedan al menos 4 gemas de ese tipo. Es posible que en algún momento de la partida no queden fichas disponibles de algún tipo de gema y, por tanto, no se puedan tomar en este momento.
  • Tomar una Carta a la mano y tomar una ficha de Oro (comodín). Un jugador puede tener como máximo 3 cartas en la mano sin construir.
  • Jugar una carta. Esta puede pertenecer al suministro o estar en la mano del jugador. Para jugar la carta se pagará el coste de construcción en gemas aplicando el descuento proporcionado por las cartas ya construidas. Las cartas jugadas nunca proporcionarán gemas físicas (solo descuentos sobre el coste de construcción).
Cartas jugadas con descuentos
Cartas jugadas con descuentos

Al final del turno pueden ocurrir dos cosas:

  • Se comprueba si el número y el tipo de cartas jugadas coincide con el de alguno de los nobles. En ese caso, el jugador toma la loseta de noble y la coloca en su zona. Si se diese el caso de que pudiese tomar más de una loseta, tendrá que elegir una (aunque en el próximo turno, si nadie lo remedia, podría tomar la otra).
  • Si un jugador posee más de 10 fichas de gemas (incluyendo fichas de oro), deberá devolver a la reserva fichas hasta no sobrepasar ese límite. Las fichas que se devuelven las elige el propio jugador.

 

Fin de la Partida

La partida finaliza al término de la ronda en la que al menos un jugador ha alcanzado o sobrepasado los 15 puntos.

Tras esto, el jugador con más puntos de victoria será el vencedor. En caso de empate, el jugador con menos cartas jugadas será el vencedor. Si la igualdad permanece, entonces comparten la victoria.

 

Opinión Personal

Bueno, ya tocaba analizar este juego, que tanto dio que hablar en el momento de su lanzamiento por diversos motivos. Un juego sencillo que obtuvo la nominación al Spiel des Jahres de 2014, aunque muchos llegan a considerar esta nominación como algo negativo debido a la evolución del premio. Vamos a ver que nos ha parecido.

Tipos de Ilustraciones
Tipos de Ilustraciones

Tras una primera partida a Splendor uno no puede pensar más que nos encontramos ante un filler sobreproducido. Una sensación similar a la que se puede tener tras jugar a Saint Petersburg. De hecho, comparten muchos elementos en común: suministro de cartas común, opción de bloquear cartas sin construirlas llevándolas a la mano, una pequeña gestión de recursos para la construcción de las cartas y una importante impresión de sobreproducción.

Pero en lo más importante distan bastante de parecerse. El grandioso juego de Bernd Brunnhofer es de esos juegos que, siendo extremadamente simples, esconden una enorme cantidad de sutilezas y pequeñas decisiones que tomar. Un paso en falso y la partida puede irse al garete.

Sin embargo, este Splendor no se acerca ni de lejos a la profundidad del juego inspirado en la París del Este. No deja de ser una pequeña carrera por alcanzar/sobrepasar los 15 puntos antes que los rivales, intentando optimizar al máximo cada turno y sabiendo escoger bien. Además, es mucho más benévolo con los participantes.

No quiero decir que Splendor carezca de sutilezas. El problema es que estas las aprecias desde la primera o segunda partida. Básicamente hay dos vías de Puntos de Victoria: los nobles y las cartas. Y los primeros se complementan con los segundos al exigir una serie de cartas jugadas. Así pues, la partida se convierte en intentar construir las cartas que más puntos puedan dar y den opción a alcanzar algún noble.

Detalle del suministro de gemas
Detalle del suministro de gemas

Pero antes llega esa gestión de gemas, que es lo más destacable del juego. Para poder jugar cartas antes tendremos que haber adquirido del suministro un determinado número de gemas de cada tipo. Esto le permitirá a los rivales suponer a por qué carta vamos, teniendo la oportunidad de levantárnosla a costa de “perder” su turno (aunque reciben un comodín). Igual que en Saint Petersburg. La única diferencia es que aquí las cartas en la mano no penalizan, por lo que es más interesante fastidiar al prójimo con tal de evitar que progrese adecuadamente.

Por supuesto existe opción al faroleo, intentando hacer ver que queremos una carta pero vamos a por otra, aunque esto no termina de ser muy óptimo debido al límite de gemas que podemos almacenar. Vamos, que al final cada uno va a lo suyo.

Uno de los factores que más me disgusta del juego es la influencia del azar. Vale que es un juego de cartas y la suerte va a estar presente. Pero es que en este juego puede suponer una ventaja muy importante, ya que muchas veces ocurrirá que en el suministro no hay ninguna carta que podamos construir con las gemas y descuentos que poseemos actualmente. Sin embargo, si un jugador con turno previo al nuestro toma carta del suministro, puede darse el caso de que la que se revela para ocupar el hueco si nos cuadre con nuestros elementos, no teniendo que perder un turno para jugarla. Esto puede resultar ligeramente frustrante al resto de jugadores. Algo similar a lo que ocurre en Jaipur cuanto tomas una carta y la que aparece beneficia al contrario. Algunos tendrán que gastar turnos para acumular gemas mientras que a otros les aparecen las cartas ideales para lo que poseen. También es cierto que esta suerte “hay que buscarla” intentando diversificar en los descuentos. Digamos que hay que jugar a aumentar las probabilidades de que la próxima carta que salga nos beneficie.

Pero como digo, al final te limitas a intentar optimizar tu turno, bajando cartas que te permitan acceder a filas superiores y a los nobles. Y poco más. Un juego muy sencillo cuyo perfil encaja como anillo al dedo en los juegos que son nominados al Spiel des Jahres: familiar de reglas sencillas y fácil salida a mesa.

Que no se me malinterprete. No estoy queriendo decir que sea un mal juego. Solo dejo constancia de que, para mí, no aporta gran cosa más que ser un juego que funciona adecuadamente y cumple su función. Pero como este hay en mi estantería un buen montón.

Detalle del suministro
Detalle del suministro

La rejugabilidad es la propia de un filler de cartas, por tanto, otro de sus posibles puntos flacos. Como he dicho, en un par de partidas ya conoces el juego, y las sensaciones a partir de ese momento no van a diferir mucho. La única variación por preparación es el orden de aparición de las cartas y las losetas de nobles disponibles. Diferencias que no nos aportarán sensaciones nuevas. Es buscar el camino más rápido a la victoria y listo. En esto me recuerda a Dominion, con la diferencia de que en el juego de Donald X. Vaccarino cada partida sí que es distinta (más si hay expansiones de por medio), por lo que siempre supone un reto de optimización. Aquí empiezas a jugar en automático bastante pronto.

La escalabilidad si está cuidada, ya que modificando el número de nobles y la cantidad de fichas disponibles funciona perfectamente a 2, 3 y 4 jugadores. Lo único que cuanta más gente haya en la partida, las probabilidades de no poder jugar esa carta que deseamos porque alguien se nos adelante aumentan.

La edición es el gran reclamo de este juego. Cuando alguna vez pienso en sobreproducción, Splendor es uno de esos títulos que me viene a la mente. Un juego con unos componentes similares a Jaipur que, debido a esas impresionantes fichas tipo Póker ven aumentado su precio de forma importante. Pero no negaré que el tacto y el peso de las fichas es, cuanto menos, sugerente. De repente te ves transportado al casino, imaginando a todos tus rivales enchaquetados y con cara de pocos amigos. Falta tu Martini agitado pero no revuelto con filigrana de limón al lado para sentirte para sentirte como el Agente 007 en Casino Royale. Después de mirar fijamente a tus contrincantes, decides… coger tres gemas, una azul, una verde y una roja. Todo viene recogido en una caja un tanto desproporcionada para los componentes incluidos, aunque hay que comprender que es necesario un soporte de categoría para sujetar el peso de las magníficas fichas. El reglamento es claro, conciso y bastante breve. En un par de páginas se explica todo.

Inserto
Inserto

Como supondréis, el tema está absolutamente pegado. De hecho, es de los juegos en los que el tema es más irrelevante, ya que en ningún momento te paras a pensar en lo que pueden significar las ilustraciones. Simplemente ves gemas de colores y números. Pero hay que admitir que el trabajo de Pascal Quidault es de un nivel altísimo. Las cartas, la portada y las gemas lucen maravillosas. La única pega que le pondría es la tonalidad de las cartas de Ónix, que son demasiado rojizas y es fácil confundirlas con las cartas de Rubí, a pesar de tener claramente una gema distinta en la esquina superior derecha.

Y vamos cerrando. Splendor es un juego bien diseñado, que funciona adecuadamente y que proporciona un buen rato de entretenimiento, si bien es cierto que no innova absolutamente en nada y tendremos la sensación de haber jugado ya a títulos similares si tenemos cierto bagaje en el mundillo. Pero si no llevamos mucho tiempo en él, puede ser un juego bastante disfrutable. Su mayor reclamo son esas impresionantes fichas que, por otro lado, encarecen el producto lo suficiente como para considerar otras opciones similares pero más asequibles. Por todo esto le doy un…

Aprobado

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21 comentarios en “Reseña: Splendor”

  1. Hey, muy de acuerdo en lo del tono rojizo de las cartas de ónix
    “. Sin embargo, si un jugador con turno previo al nuestro toma carta del suministro, puede darse el caso de que la que se revela para ocupar el hueco si nos cuadre con nuestros elementos, no teniendo que perder un turno para jugarla. Esto puede resultar ligeramente frustrante al resto de jugadores” Y este es el motivo por el que, aunque sea un juego correcto (y ya está, coincido con tu aprobado), no voy a volver a jugar. Me parece un error de diseño, que el azar pueda dar bandazos así de aleatorios. Puedes diversificar, o lo que sea, pero como al mismo jugador esta suerte le toque 3 veces seguidas (nada complicado), lo de remontarle será casi una utopia. O aún peor, que le pase a todos tus rivales menos a ti, y te ves irremediablemente fuera de la partida. No sé, creo que se les ha escapado este detalle.
    Si alguien (incluido tú) conoce un juego más sobreproducido que este, que lo comente! A mi no se me ocurre ninguno.

    Responder
    • Es verdad, el Cleopatra! Como se pasaron también xD
      Shear Panic… bueno, es pasable, va. Que son muy recucas.
      Hay otro, “Los Pilares de la Tierra”. El contador de turno es la catedral, que se va construyendo apilando bloques. Solo sirve para indicar en qué ronda estamos, y son unos trozos de madera bonicos.

    • Pues a mí en el Pilares de la Tierra me mola ir colocando los megabloques. Ahora sí, reconozco que son bastante prescindibles… 😀

      He flipado con el Clopatra. :O

      Lo que me molesta realmente no es tanto la sobreproducción como las enooOOoormes cajas llenas de aire con un mega inserto para colocar cuatro cartas y unas fichas. Que luego en casa ocupan una de espacio…

    • Ya, pero un juego de en torno a los 26 € no se puede sacar al mercado en una caja tamaño Ciudadelas. Es entendible.

    • Si, es la tipica. Pero cualquier caja con inserto sería susceptible de una foto así. Por ejemplo, Carcassonne o 7 Wonders tienen un generoso inserto y yo me he llevado los juegos sin caja muchas veces y no ocupan ni un cuarto.

    • Buenas, he obtenido el Splendor recientemente y además de la sobreproducción (que conste que me encantan las fichas enormes, jeje) y el aire, lo que más me molesta es que ya que tenían tanto espacio en la caja, ¿por qué no han dejado más hueco para las cartas en vertical?

      Soy fiel enfundadora de todas las cartas, aunque no sean para manosear. Desde hace tiempo aplico El Método iMisut del soldador (muchísimas gracias! :D) para los tableritos de personaje que no tienen tamaño de fundas del mercado. También modifico los insertos o los fabrico con cartón pluma si es necesario para ordenar tokens y demás, aunque es un trabajo que intento evitar, sobre todo si el inserto me gusta.

      En el Splendor las cartas, aún sin enfundar, ya sobresalen del inserto y al cerrar la caja y pasar la mano por la tapa se notan. ¿Cómo has hecho para enfundarlas, que además las fundas verdes de juego estándar (al menos las mías) no quedan muy justas, que entren bien en el hueco y que no se estropeen al cerrarlo?

      ¡Muchas gracias!
      Un saludo.

    • Pues muy sencillo. En vez de guardarlas en vertical, formo un mazo y lo meto tumbado. Cabe perfectamente y sin forzar las fundas. Para poder sacarlo sin problemas lo que he hecho es una tira circular de papel (cerrada con celo), de forma que puedo tirar de ella y sale el mazo hacia arriba. Yo también tengo las fundas estandar de magic que sobra un poco por los laterales y sin problemas.

      Un saludo y muchas gracias por el comentario!!!

    • Para mi es un familiar que ha quedado tan light, que es considerable filler :P. Algo por el estilo a lo que me transmite 7 Wonders. Si, que tiene su chicha. Pero una vez sabes jugar, la diferencia entre un Sushi Go! y un 7 Wonders es que tienes relación con tus vecinos, que para bajar las cartas tienes que cumplir ciertas condiciones y que al final de la ronda hay guerras. Es un filler? No, pero lo parece 😛

    • Hombre, si Jaipur era una de las opciones, es que buscas un juego para 2. Para mi Jaipur es mejor que Splendor. Aunque ya puestos, Fungi me gusta mas que Jaipur 😛

    • supongo que ya será tarde… pero tengo los dos (no tengo ninguno de los otros que comentan por aquí) y me quedo con Splendor, en jaipur cuenta mucho el azar de las cartas, aquí puedes llevar algo de estrategia (poca)

    • Nunca es tarde! A mi Splendor me gusta, pero, a medida wue la partida avanza, que aparezca una carta wue a un jugador le sale gratis y a los demás no es puro azar. En Jaipur hay muchas más decisiones tácticas, aunque también hay azar. Pero puedes “pasarle” el turno al otro para que sea el que revele nuevas cartas.

      Saludetes!

  2. Me he quedado un poco frio. Era una de mis próximas compras. Bueno de todas formas he descubierto ahora esta pagina y me estoy interesando por muchos juegos que le das buenas notas. Muchas gracias.

    Responder
    • No es un mal juego, pero se quema rapido. Es un filler tipo Jaipur pero con unas fichas de poker de gran gramaje. Es bastante entretenido, pero no es gran cosa a nivel mecánico.

  3. Buenas:

    En mi caso, es un filler que disfrutamos mucho con mi novia, donde la expansión igual le da más rejugabilidad, la verdad, tengo hartos juegos pero este se juega seguido y aún no sentimos que se queme, al contrario, siempre sale su mejor de 3.

    Saludos y gracias por las reseñas de siempre !

    Responder
    • Es un juego que no tiene nada, pero siempre resulta agradable de jugar. Es de esos aprobados que recomendaría en casos concretos

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