Crónicas Jugonas: Semana 4 del 2015 (19/01 – 25/01)

Esta semana hemos retomado las buenas maneras y han caído muchas partiditas. De nuevo mucho filler, pero hemos logrado meter algún peso medio y pesado entre medio. Vamos allá.

No fue hasta el martes, en el descanso para el café, cuando llegó la primera partida de la semana. De nuevo me llevé, por petición popular, el ¡Pingüinos!, de Günter Cornett y Alvydas Jakeliunas. Se trata de un abstracto disfrazado con unos adorables pingüinos que lucharan por hacerse con el mayor botín de peces posible. Un tablero formado por losetas hexagonales en las que nuestros pingüinos se moverán en línea recta tomando la loseta sobre la que estaban al comienzo del movimiento, sin pasar por encima de otros pingüinos ni por huecos. De nuevo éramos cuatro jugadores: Enrique, Diego, Aurora y el que os escribe. Para darle algo de novedad, en vez de preparar la disposición habitual (cuadrado) colocamos las losetas formando un hexágono (faltando una pieza en el centro de este). Y así comenzamos a jugar. Esta vez fui yo quien logró malmeter lo suficiente como para poder hacerme con la victoria. Mucho juego psicológico que me permitió ir arañando pescados de furtivamente. Resultado final: yo 31 puntos, Aurora 26, Diego 20 y Enrique 17. La verdad es que me gustó mucho esta nueva disposición. No es que modifique especialmente la mecánica, pero te piensas ciertos movimientos que eran mecánicos con la distribución oficial. Como ya sabéis, un título genial, apto para toda la familia. Además es de esos pocos abstractos que han sabido elegir bien el tema (losetas de hielo que se derriten y van dejando pequeños huecos en el mar).

Logré partir en dos el tablero
Logré partir en dos el tablero

El miércoles, de nuevo en el descanso para el café, tocaba otro filler: Love Letter. Diseñado por Seiji Kanai, representaremos a un pretendiente de la princesa del reino. Para ello intentaremos hacerle llegar mensaje de amor a través de distintos personajes de la corte. Siempre tendremos un personaje en la mano, pero, en su turno, un jugador robará una segunda carta y deberá elegir cual juega y cual mantiene. Estas cartas desencadenan un efecto que afecta al resto de jugadores (intenta adivinar su carta, mira cual tiene, le obliga a descartarla, etc.). De nuevo éramos cuatro, el número ideal para disfrutar de este juego. Diego comenzó muy fuerte, poniéndose en cabeza muy rápido y sabiendo jugar muy bien sus cartas. Entonces comenzamos a atacarle sin piedad hasta que todos los colocamos con dos puntos. Como la partida se estaba alargando demasiado, decidimos echar una última ronda para que hubiese un ganador, y este fue Diego. Comenzó fuerte y apretó cuando tuvo que apretar. Un filler bastante sencillo que ofrece mucho con muy poco. Es carne de Print&Play, pero para momentos como este funciona bastante bien. Eso sí, como de verdad se disfruta es a 4, con rondas cortas (pocos turnos por jugador) e intensas.

<i>Diego</i> es todo un sex-symbol de la época
Diego es todo un sex-symbol de la época

Por la noche tocaba la primera partidita de la semana con Sandra. No teníamos ganas de algo muy largo, así que sacamos el siempre socorrido Kingdom Builder. Un juego abstracto  (aunque disfrazado) de Donald X. Vaccarino (autor de Dominion) en el que iremos colocando una serie de asentamientos sobre un tablero formado por cuatro cuadrantes con 5 tipos de terrenos edificables. El terreno en el que tenemos que edificar en cada ronda viene fijado por una carta que vamos robando de un mazo en el que hay 5 cartas de cada tipo de terreno (25 cartas en total). Por otro lado, tres cartas nos marcan los objetivos a intentar cumplir en la partida. Además, una serie de casillas nos proporcionarán acciones especiales. En la partida salieron los tableros de Puerto, Granero, Establo y Oráculo, y las cartas de Lores, Caballeros y Descubridores. Yo opté por la típica estrategia de dominar el centro para expandirme en cruz, sin olvidarme de los Castillos. Sandra hizo algo parecido, aunque de vez en cuando tuvo movimientos erráticos que le impidieron alzarse con la victoria. Resultado final: yo 110 puntos por 87 de Sandra. Un grandioso juego, con partidas superdinámicas una vez que se sabe cómo jugar adecuadamente. Aquellos que hayáis probado el juego y sigáis teniendo la sensación de que el juego funciona solo y no tenéis nada que decidir, jugad a la versión para dispositivos móviles contra la inteligencia artificial y ya veréis que no es tan azaroso. A mí me encanta y tengo las dos expansiones, aunque en esta ocasión no utilizamos ninguna.

¡Me encanta este juego!
¡Me encanta este juego!

El jueves Enrique estaba de vacaciones, pero no por ello nos íbamos a quedar sin partidita. Junto a Aurora y Diego disfrutamos de una gran partida de Un Imperio en 8 Minutos, un juego de Ryan Laukat con mecánica de mayorías reducido al mínimo, con cartas de acción que, a su vez, sirven para un set-collection final. Por fin me salió una buena partida en la que elegí bien las cartas de acción y mis movimientos. Siendo Aurora primeriza en este juego, lo más normal era que la partida estuviese disputada entre Diego y yo. Yo opté por una política expansiva intentando ganar el máximo de continentes posibles y, a su vez, intentar optimizar las mercancías que iba tomando. Alguno dirá que esto es lo que hay que hacer, pero no es sencillo. Tuve pocas opciones de mover tropas, y las que logré comprar me costaron bastante dinero. Afortunadamente, las cartas que se quedaban baratas en mi turno más o menos me favorecían, por lo que pude desarrollar mi estrategia sin muchos impedimentos. Fue una partida de paz y tranquilidad, sin apenas enfrentamientos ni robos de puntos. A Aurora le faltó mala baba en los últimos movimientos para rascarle puntos a Diego y no quedar en última posición, ya que la victoria se quedó del lado del que os escribe. Resultado final: yo 16 puntos, Diego 14 y Aurora 12. Para mí, una maravilla de filler. Ofrece mucho con muy poco. Ideal para estos momentos, aunque puede saber a poco si se saca con la intención de vivir fuertes emociones. Pero bueno, para eso existe El Grande.

Expansión mas recolección igual a victoria
Expansión mas recolección igual a victoria

Por la noche Sandra y yo sacamos por tercera semana consecutiva el precioso Pelican Bay. Un juego diseñado por Jacques Zeimet al que un horrendo reglamento en su primera edición le hizo mucho mal. Yo me he pillado la segunda y la cosa mejora muchísimo. Se trata de un título de colocación de losetas en el que iremos ampliando zonas y puntuándolas, a la vez que vamos bloqueando posibles posiciones que interesen a nuestros rivales para evitar que anoten de forma importante. Además, si cerramos áreas, repetiremos turno, adquiriendo unos pelicanos que otorgan puntos extra al final de la partida. Pero estos son limitados, así que una vez que todos estén en juego, los jugadores se los irán robando unos a otros. Esta tercera partida ha sido, sin duda, la mejor hasta el momento (gran punto a favor del juego que permite ir progresando). De nuevo, la partida la tenía más o menos controlada. Pero en un turno de alineación de astros, Sandra engarzó un par de cierres de área, arrebatándome pelicanos cruciales para, al final, llevarse la victoria. Resultado final: Sandra 135 por 122 míos. Esta vez al menos fue ajustado. Cada vez me gusta más. Una edición preciosa y una mecánica de colocación de losetas muy interesante. Cuesta pillarla un poco al principio pero, una vez que se domina, es un juego muy entretenido. Eso sí, genera un Análisis-Parálisis brutal, así que creo que no lo sacaré jamás con más de dos jugadores. Es ideal para echar una partida relajada, sin tener que estar mirando el reloj, pensando bien donde colocar. El tema le va que ni pintado. Dejar pasar el tiempo tumbado en la bahía del pelicano viendo cómo se pone el sol.

Me podría llevar horas mirando esas losetas
Me podría llevar horas mirando esas losetas

El viernes para la hora del café me llevé el incombustible Carcassonne. Un juego de Klaus-Jürgen Wrede en el que, mediante la colocación de losetas, iremos formando Carcasona. Los jugadores, en su turno, roban una loseta y la colocan de forma coherente sobre la mesa, pudiendo colocar un meeple sobre ella para intentar completar una estructura con la que puntuar (caminos, castillos o claustros, además de los granjeros). La norma más importante es que no se puede colocar un meeple en una estructura en la que ya haya alguno otro, de forma que solo se podrá intentar arrebatarla mediante una incorporación indirecta (comenzando otra estructura del mismo tipo y contándolas). Aurora, de nuevo, era la primera vez que jugaba, y esto se notó especialmente a la hora de intentar engancharse en las estructuras que los demás íbamos generando. La partida estuvo muy igualada, pero Diego logró evitar que Enrique y yo le arrebatásemos una imponente ciudad que finalmente fue la que le dio la victoria. Resultado final: Diego 82 puntos, yo 59, Enrique 55 y Aurora 47. Pasarán eones y Carcassonne seguirá siendo una magnifica puerta de entrada a este mundillo, con la gran virtud de que seguirá deparando grandes momentos cuando vuelva a la mesa, incluso cuando tengamos una colección que sobrepase la centena de títulos.

No pudimos capturar ese castillo
No pudimos capturar ese castillo

Por la tarde Sandra y yo decidimos quedarnos en casita, por lo que, como no podía ser de otra forma, antes de cenar y ver una película, echamos unas partiditas. Empezamos con una de las últimas novedades en cuanto a producto nacional se refiere: Omertà, El Poder de la Mafia, diseñado por Rodrigo González, responsable de Coop-Land. Encarnaremos a una de las cinco grandes familias mafiosas de los años 30 luchando por el control de los distintos negocios ilegales en la ciudad de New York. Para ello tendremos que luchar con el resto de familias por hacernos con el control de diversos Dominios para intentar cumplir cuanto antes una serie de objetivos secretos. Era el momento de probar el modo a dos jugadores para ver que tal funcionaba. A nivel mecánico el juego funciona prácticamente igual, ya que, salvo contadas excepciones, los enfrentamientos serán entre dos jugadores (aunque de vez en cuando se involucre alguna familia adicional). El problema aparece cuando este marcaje es constante entre dos jugadores. Con más jugadores es complicado que esto pase porque los palos tienen, cada vez, origen distinto. Aquí si un jugador se destaca es complicado que el otro logre remontar. La partida me la llevé yo, a pesar de tener cierta mala suerte con los eventos y empezar un poco al tran tran. De hecho Sandra logró completar dos objetivos secundarios, por lo que estaba cerca de llevarse la victoria. Pero el tercero que le tocó era bastante más complicado, mientras que a mí se me fue poniendo de cara para tener un dominio de cada Barrio (mi objetivo), cosa que no tardé en conseguir y llevarme la partida. El juego me encanta, pero a dos jugadores pierde todo su encanto, aunque esto era de esperar, ya que pocos juegos de control de áreas funcionan bien con dos jugadores. Siempre hay excepciones, pero no suele ser lo normal. De todos modos, a mí me parece un grandioso juego, con una inmersión temática enorme. Solo que a dos jugadores no lo veo.

Gran juego pero que a dos no termina de molar
Gran juego pero que a dos no termina de molar

Después Sandra me pidió echar una partidita de Jenga Tetris. Para los que no lo conozcáis, Jenga es un juego en el que se forma una columna con pequeñas piezas de madera (suelen caber tres piezas por planta). En su turno, un jugador debe retirar una pieza de la estructura y colocarla en el último piso. La gracia de este Jenga Tetris es que las piezas, además de no ser de madera (son de plástico), tienen forma de piezas de Tetris, con las típicas L o las T o las S tan incordiantes, de forma que extraer algunas piezas es algo más complicado. Y si no que se lo pregunten a la señorita, que solo aguantó unos pocos asaltos. Una pieza que creía normal era realmente una T. Yo no paraba de decirle que se le iba a caer, pero ella nada. Siguió tirando hasta que logró sacar la pieza para, acto seguido, ver como la torre caía lentamente. Un clásico de los juegos de habilidad que ha trascendido el mundillo. Esta versión tiene la gracia de las piezas distintas, que le da un toque de incertidumbre y eleva ligeramente la dificultad. Solo reprochar el uso del plástico como material. La madera tiene más encanto.

Así quedó todo tras dos o tres movimientos
Así quedó todo tras dos o tres movimientos

Como la historia con el Jenga Tetris fue breve, decidimos mantener el tema y sacamos el Ubongo. Diseñado por Grzegorz Rejchtman, podríamos decir que es la fusión de dos clásicos: Tetris y Tangram. Los jugadores reciben un set de piezas similares a la del famoso videojuego y tienen que ir rellenando unas estructuras definidas en las tarjetas en un determinado tiempo. Si lo consiguen, tienen derecho a mover un peón en un tablero con cinco columnas llenas de gemas, obteniendo las dos primeras de la columna en la que coloquen su peón. Al final de la partida, gana el que más gemas de un color concreto tiene. A mí me parece una genialidad, sobre todo si Tangram os motiva. Ahora, si la visión espacial no es uno de vuestros fuertes, este juego probablemente os frustrará bastante, como suele ocurrirle a la señorita. Para darle un poco de emoción al asunto, yo jugaba con las estructuras complejas (4 piezas), mientras que Sandra jugaba con las sencillas (3 piezas). Aun así, 7 de las 8 rondas las gané yo, por lo que pude escoger adecuadamente las gemas que más me interesaban para, finalmente, llevarme la victoria. Resultado final: yo 6 puntos por 4 de Sandra. Como digo, el juego me parece sencillamente genial. El problema es no es apto para todos los públicos. Además, para lo que ofrece me parece bastante caro. Y no será porque la caja viene con aire. Simplemente es que la sensaciones que transmite se obtienen igualmente con, por ejemplo, el Speed Cups (con un coste bastante inferior). Aun así, a mí me divierte mucho.

¡Tetris-Gram!
¡Tetris-Gram!

El sábado tocaba sesión lúdica en casa de José Luis y Silvia. No iba a llegar al nivel de otras, pero iba a dar para echar un buen rato. José Luis salía de trabajar sobre las 22:00, así que, para hacer tiempo echamos con Silvia una partidita al CV. Un diseño de Filip Miłuński en el que vamos recreando una vida paralela desde la infancia hasta la vejez, intentando conseguir cumplir nuestros objetivos en la vida. Para ello iremos lanzando unos dados con símbolos que representan los distintos aspectos de la vida con los que podremos ir adquiriendo cartas de posesiones, conocimientos, relaciones, salud y trabajo. Como siempre, partida entretenida. La partida, como siempre, discurrió sin muchos problemas. Ninguno tuvo que recurrir a los servicios sociales (más o menos igualado), aunque Silvia fue la que se llevó al final la partida por un único punto. Resultado final: Silvia 75 puntos, yo 74 y Sandra, con una vida lastimosa, 58. Sencillo y muy agradable de jugar. Se disfruta viendo cómo vas generando una vida paralela y haces coñas constantemente como si fuese real, aunque el juego no da mucho de sí. Para echar el rato está bien, pero poco más.

Desgraciadamente perdí mi bicicleta de la infancia y, con ello, la partida
Desgraciadamente perdí mi bicicleta de la infancia y, con ello, la partida

Antes de pasar a cosas mayores, fue el momento de sacar, de nuevo, el Jenga Tetris, ya con José Luis en la mesa, además de Nico. Partida sin perdedor real, ya que fue Silvia la que empujó sin querer la torre para intentar indicar a Nico cual podía ser interesante. Una pena, aunque ya no quedaban muchas opciones viables.

Antes de la tormenta...
Antes de la tormenta…

Ya con José Luis en la mesa pasamos al plato fuerte de la noche y estreno de la semana: Keyflower. Un juego de la serie Key de Sebastian Bleasdale y Richard Breese en el que se dan la mano diversas mecánicas para ofrecer una experiencia de juego relativamente fresca: colocación de trabajadores, gestión de recursos, colocación de losetas, puntos de acción y subastas. Todo mezclado pero no agitado. Los jugadores jugarán a lo largo de las cuatro estaciones intentando ampliar sus aldeas pujando por una serie de losetas que salen a subasta para, posteriormente, poder ir utilizando sus beneficios (aunque se pueden utilizar las que aún no pertenecen a nadie o las de otros jugadores). La gracia es que las pujas se realizan con los propios trabajadores. Un juego que permite una gran cantidad de caminos a la victoria. Y como suele ser habitual en este tipo de juegos, estuvimos más perdidos que el barco del arroz. El que encontrase el combo más óptimo se llevaría la partida. Y ese fue José Luis, que explotó al máximo una loseta que le daba 3 puntos de victoria por cada unidad de madera que tuviese en su reserva. Resultado final: José Luis vencedor con 89 puntos, yo segundo con 55, Silvia tercera con 50 y Sandra ultima con 48. La verdad es que el juego me gustó mucho. Un popurrí de mecánicas muy trilladas ya, pero engarzadas de forma genial. La clave está en el nexo de todas ellas, los trabajadores, que sirven para numerosos fines: pujar, activar losetas, puntos de victoria, etc. Una maravilla. Además con mucha interacción. Fama adquirida bien merecida.

Ahora entiendo su fama
Ahora entiendo su fama

Después José Luis nos sacó el Star Wars: Stolen Plans, un juego de cartas diseñado por Matthew Meadows liberado para su impresión (no ha sido publicado por ninguna editorial). Los planos de la Estrella de la Muerte están en la memoria de R2-D2 (que es una carta). Esta irá cambiando de manos y, al final de la partida, el jugador que la posea será el vencedor. El resto de cartas sirven para ir modificando las manos del resto de jugadores. La verdad es que es muy curioso. Echamos dos partidas. La primera la ganó Nico con la forma alternativa, teniendo a Darth Vader, el Emperador y a R2-D2. La segunda fui yo el vencedor, que logré mantener a R2 en mi poder cuando el mazó llegó a su fin. Un juego entretenido para echar unas risas, con un puntito de faroleo, pero en el que prima la interacción entre jugadores. No descartó imprimírmelo.

Un filler muy cachondo
Un filler muy cachondo

Por último, para seguir con el cachondeo, saqué el juego del momento: Colt Express. Diseñado por Christophe Raimbault, en él interpretamos a un bandido que quiere llenarse los bolsillos asaltando un tren (el cual se monta en tres dimensiones y le otorga un aspecto espectacular al juego, con atrezo incluido). Durante los turnos, los jugadores irán programando sus acciones mediante cartas (a veces visibles, a veces no), para, posteriormente, resolverlas en el mismo orden en el que se colocaron en la pila. Como la anterior, partida ultradivertida, sobre todo cuando por un movimiento inesperado de algún jugador, todos los planes que los demás hicieron se van al garete, empezando a disparar y pegar puñetazos al aire, ver como el Marshall hace estragos y como acabamos en cualquier punto del tren menos el que nos interesa. La partida me la llevé yo jugando con Tuco gracias a que vacié el cargador de mi revolver y logré trincar uno de los dos maletines. De hecho, en la última ronda actué como una nena, yéndome a la otra punta del tren para intentar evitar guantazos de última hora que me privasen de la victoria. Afortunadamente no fue así. Resultado final: yo vencedor con 2.300$, José Luis segundo con 1.850$, Silvia y Nico empatados en la tercera posición con 1.750$ y Sandra ultima con 800$. Coincido con todos aquellos que lo catalogan como uno de los juegos del momento. Magnifica producción, mecánica ágil y muy divertida. Lo tiene todo. Mira que aún estamos al comienzo del año, pero veo difícil que aparezca un familiar que supere a este Colt Express.

Victoria para el pistolero mas nenaza del oeste
Victoria para el pistolero mas nenaza del oeste

El domingo tocaba tarde de sofá y mantita. Pero después de una buena siestecita, decidimos echar un par de partidas. Empezamos con una versión modificada (P&P) del Carrera de Tortugas de Reiner Knizia, en este caso, Princesas a la Carrera (Disney). Tomaremos el papel de una Princesa-Disney intentando ser la primera en alcanzar el palacio. Cada jugador en su turno jugará una carta de su mano que permitirá mover a una princesa hacia adelante o hacia atrás. Si hay princesas apiladas sobre la que se mueve, estas van con ella. La gracia es que el resto de jugadores no saben qué princesa somos (información oculta). A dos jugadores no tiene tanta gracia. Es habitual que en este tipo de juegos seamos pésimos intentando esconder nuestras identidades. Casi desde el principio de la partida yo sabía que Sandra era Jazmín y ella que yo era Ariel. Viendo que probablemente fuese yo a ganar la partida, hizo que fuese Cenicienta quien entrase al castillo en primer lugar, llevando a Jazmín a cuestas, y llevándose la victoria. Un juego entretenido, que me recuerda bastante a Banjooli Xeet (aunque el juego de Chemo es mucho más actual y permite un faroleo mas sutil). Tengo que probarlo a más jugadores. A dos no me ha dicho mucho, la verdad.

Toda una princesa
Toda una princesa

Tras esto, pasamos a algo más interesante. Ya lo estrenamos la semana pasada, así que esta queríamos volver a sacarlo a mesa tras las buenas sensaciones. Me refiero a Ginkgopolis, diseñado por el genial Xavier Georges. Un juego bastante abstracto en el que tendremos que ir ampliando una ciudad futurista. Colocación de losetas, gestión de la mano, un poquito de draft y mucho combo se juntan en este peculiar y adictivo juego. Esta vez ya teníamos claro de que iba la historia, y esto se notó en las constantes modificaciones de los edificios. Sandra se centró en ir quitándome los míos y en levantar en altura, además de intentar tomar muchas cartas de bonus. A mí me paso algo similar a la primera partida, en la que lo que más acumulé fueron puntos de victoria. Desafortunadamente, esta vez no conseguí tantos puntos mediante barrios ni cartas de bonus, por lo que Sandra me propino una soberana paliza. Resultado final: 109 a 75. Mucho mejor esta segunda partida. Muy dinámico y con mucha chicha. Abstracto como él solo, pero ideal para echar en un rato. Me reafirmo en su parecido en cuanto a sensaciones con Kingdom Builder (aunque mecánicamente se parezcan como un huevo a una castaña.

Soberana paliza de la señorita
Soberana paliza de la señorita

Y con esto finaliza la semana. Hemos vuelto a la normalidad de los últimos meses, con muchas partidas y con sesión el fin de semana. Esperemos que esta que comienza mantenga (o aumente) el ritmo.

18 comentarios en “Crónicas Jugonas: Semana 4 del 2015 (19/01 – 25/01)”

  1. Desde luego que yo no sacaría a nadie el Pelican Bay o el Tash Kalar. Son juegos para dos pero que como metas a más gente lo conviertes en algo totalmente distinto(para mal)

    Responder
  2. Caray, ha sido por lo que veo una semana muy jugona!!

    En mi caso, como entre semana no tengo casi tiempo ni de dormir, solamente podemos jugar la tarde del viernes y el finde. Y esta vez jugamos a bastantes cosas porque además ayer fue mi cumple y me regalaron varios juegos :). Jugamos al Aventureros al tren Europa (siempre es una gozada), The island (juego maldito para mi), Carcassonne y a los fillers de cartas: Sushi go!, Schotten Totten y Fungi. Éste último tenía pendiente darte mi opinión cuando lo probase y la verdad es que nos gustó bastante. Es muy entretenido y las cartas son preciosas. Además, la temática es original. La única pega es que es únicamente para 2 jugadores, pero funciona realmente bien!

    Un saludo y que tengas una buena semana!!!

    Responder
    • Me lo apunto entonces!!. The Island es de esos juegos a los que vas a reirte y, si por suerte ganas, mejor que mejor. Pero el caos se apodera de la situación y eso es lo que mola! xD

  3. Tengo ganas de probar ese Princesas a la Carrera a mínimo 4 jugadores, los cambios de posición y el no saber que princesa lleva cada cual (O ser mucho mas fácil esconderlo) creo que le pueden dar un punto mucho más guapo, como tu dices tiene un aire al Banjolee pero sin el tema dados, para mi este es más "agresivo" a tener solo un objetivo. En el Banjolee aunque te fastidien algún resultado puedes intentar maquillar la partida (incluso ganarla) con tus otras dos opciones, en este o ganas o pierdes.

    Y el Ginkopolis en esta partida me ha gustado mucho más (y no solamente porque haya ganado :P) pero a dos me ha parecido un juego super dinámico. Ejem…y no mencionas que te apalicé aún jugando media partida sin acumular las cartas de mejora y por ello llevarme muchas menos ventajas que tu :p

    Lo dicho, buenas partidas esta semana pasada, a ver que tal se dan estos próximos días

    Responder
  4. Dí que sí, vaya ritmo de semanas jugonas que llevas. Me vas a tener que dar algún curso de gestión del tiempo o algo para ver si consigo sacar entre semana algún rato más para poder jugar a algo más que a un filler, jeje. Muy de acuerdo con el comentario del Fungi (Mi reseña del día, x cierto ). Por ahora el Fungi es el único juego que puedo sacar algún día entre semana ya que en casa sólo jugamos 2 y es bastante cortito, en media hora tienes la partida hecha.
    Un saludo,
    ML

    Responder
  5. Anda que jugar al Carrera de Tortugas a 2… vaya telita! por supuesto que no funciona y sería sosísimo. Pero ya con 3 y 4 es muy divertido. Te echas en 25 min varias partidas, pudiendo ofrecer revanchas xD
    Mola el Stolen Plans eh? para mí joyita absoluta. Le iba a hacer una reseña en su día, pero me di cuenta que las imágenes de mi versión podrían generar controversia (ya que son cogidas de otro juego xD). A este filler en el festival de Córdoba le han caído muchas partidas en la cafetería xD

    Por lo demás, muy brevemente; que al Pelican Bay me gustaría jugar, y al Ginkgópolis espero que jamás lo vuelva a hacer xD
    Saludos!

    Responder
    • Ya te digo que me recuerda mucho en sensaciones al Kingdom Builder. A ver si alguien va a tener que decirte como jugar para que veas su grandeza 😛

      Es broma. Ahora en serio. Es de esos juegos abstractos que al principio parece que va solo y que no tienes mucho que hacer. Pero cuando te vas dando cuenta de como jugar, se te enciende la luz y lo flipas.

  6. Muy divertido el colt express. Parecíamos una banda de pistoleros al borde del coma etílico. Dando tiros y puñetazos a la nada y bajando a coger bolsas de dinero inexistentes. Buen filler. El Keyflower… ni fu ni fa. Le faltan mecánicas, Jeje (ironía). No me parece mal juego, al contrario, me parece bueno, pero no le veo nada destacable. A ver si la próxima semana podemos hacer una sesión más grande.

    Responder
    • El Colt Express, mas que filler es un familiar. Aunque podría parecerlo por su sencillez 😛

      El Keyflower tiene la originalidad en la forma en mezclar las cosas. Pero poco mas. A mi me gustó bastante.

      A ver si el sábado montamos una sesión como dios manda 😛

  7. Iván, para cuando la mega reseña del Time of Soccer? Es que estoy en duda y me interesa el desarrollo y sobre todo la opinión. Gracias y a seguir con esas semanas jugonas.

    Responder
    • Pues lo tengo en la estantería esperando su momento. La verdad es que tengo bastantes titulos por estrenar. Pero le tengo unas ganas especiales. Hoy ha publicado la reseña Sergio (Ushikai) en su canal de Análisis-Parálisis en Youtube, por si quieres echarle un ojo!

Deja un comentario