Primeras Impresiones: Zombicide

Como bien sabéis, queridos lectores míos, no soy lo que se diría un amante de los juegos colaborativos puros. Más bien todo lo contrario. Soy un tipo demasiado competitivo en el que el aliciente principal al jugar una partida es intentar superar a los demás. Estos otros jugadores, a su vez, van aprendiendo a la vez que un servidor, por lo que el reto es cambiante. Entonces, los juegos colaborativos puros o los juegos en solitarios no terminan de atraerme por esto mismo. No dejo de verlos como un puzle que hay que resolver. Pero eso no quita que pueda jugar e, incluso, disfrutar de ellos. Y la pareja con la que solemos jugar habitualmente nos propuso echar una partida de Zombicide, el famoso destroza-campañas de crowdfunding diseñado por Raphaël Guiton, Jean-Baptiste Lullien y Nicolas Raoult, que ya va por su tercera temporada.

¡Hay para todos!
¡Hay para todos!

Primero unas pequeñas nociones de cómo funciona el juego. Por si alguien no lo conoce (y no lo supone por el título del juego), va de sobrevivir a un holocausto zombie. En el juego tomaremos el papel de uno de los personajes disponibles y, junto con el resto de compañeros, intentaremos salir vivos de un escenario preestablecido, normalmente cumpliendo ciertas condiciones.

Los héroes tienen una barra de niveles en la que, a medida que los personajes vayan aniquilando muertos vivientes, un marcador irá progresando. En cada nivel se desbloquea una serie de ventajas, pero también implica que aumente la probabilidad de aparición de mas zombies (y más peligrosos). También pueden cargar con equipamiento, pudiendo llevar dos elementos activos (uno en cada mano) y otros tres en la reserva. En estos espacios podremos llevar armas, munición, botiquines, etc. En su turno, estos podrán realizar una serie de acciones como moverse, abrir puertas de edificios, atacar a zombies, recoger objetos, etc. Lo más importante es, sin duda, el ataque a los muertos vivientes, que se resolverá mediante lanzamiento de dados, cuyo número y efectividad dependerá de las armas que tengamos equipadas y con cuál de ellas ataquemos.

En el turno de los zombies, los que se encuentren en el tablero realizan una acción, que, habitualmente, será moverse hacia un héroe que tengan en visión directa o hacia la fuente de ruido más potente en el escenario (casi todas las acciones que los personajes pueden hacer generan ruido). Pero si tienen la ocasión, atacaran a nuestros héroes. Una vez que todos los zombies han realizado su acción, se revela una carta para introducir nuevos zombies en el escenario. Es posible que estas cartas aporten acciones extra a los zombies, rompiendo la rutina predefinida y fastidiando nuestros planes si ajustamos demasiado nuestros movimientos.

Tengo que admitir que la partida me gusto. En primer lugar, indicar que los jugadores en la partida somos muy afines, más o menos con el mismo sentido del humor y misma forma de jugar (poco Análisis-Parálisis, con toma de decisiones rápidas). Con esto, la partida fluía a un ritmo adecuado, de forma que en ningún momento se me hizo pesada (principal miedo que tengo a la hora de afrontar colaborativos puros). Pero es que el juego es propenso a evitar estas situaciones. Obviamente hay muchos momentos de estudio de situaciones y decisiones en conjunto, intentando encontrar la solución más óptima. Esta es la parte que, obviamente, depende más de la integración entre los jugadores. Una mala sintonía entre los participantes puede dar al traste tanto con el desenlace final de la partida, así como con las sensaciones recibidas.

Me gustó especialmente el sistema mediante el cual los zombies entran a la partida y se mueven por el tablero. Todo muy ágil y sencillo. Además con ese puntito de incertidumbre que hace que no puedas planificar al milímetro tus movimientos, ya que no sabes hasta donde va a llegar un determinado zombie (aunque si puedes calcular su alcance máximo y actuar en consecuencia). Aunque no terminó de convencerme la mecánica por la cual un zombie, si tiene que elegir entre dos posibles rutas ante igualdad de condicionantes, se desdobla (tomando cada uno de estos nuevos zombies una de las direcciones). Me pareció un abuso, pero bueno, es entendible para evitar juguetear con los zombies (zombie aquí, zombie allá, escóndete, escóndete ♪♫♪♫).

Zombies, zombies everywhere...
Zombies, zombies everywhere…

Obviamente, lo menos llamativo es la posibilidad de la eliminación de jugadores, sobre todo en partidas cuya duración sea importante. Creo que esto se resuelve de alguna forma con alguna de las expansiones (igualmente caras), pero como no soy ningún experto, así que si alguien quiere arrojar más luz, ahí están los comentarios.

Y vamos cerrando. Ya os he dicho que este tipo de juego no son mi fuerte, por lo que apenas tengo base para comparar con otros juegos, ya sean colaborativos o de temática zombie. Así que no me lo tengáis en cuenta, pero considero que esta primera impresión será muy útil a jugadores de un perfil similar al mío. Yo personalmente no voy a invertir el dineral que cuesta cada set porque sé que no lo voy a aprovechar. Pero a jugar de vez en cuando con las personas adecuadas sí que me apunto, y eso ya es mucho, teniendo en cuenta mis gustos.

4 comentarios en “Primeras Impresiones: Zombicide”

  1. Hola! Yo tampoco soy muy fan de los juegos colaborativos, pero jugué una partida a ZOMBICIDE hace un tiempo y fue muy divertida. Primó la diversión por matar zombies a otra cosa, y creo que el juego como se disfruta es así, con una buena metralleta y a exterminar zombies a todo lo que de!! XD No es un juego para tomárselo en serio (a pesar del precio que tiene :P).
    Un saludo!!

    Responder
    • Totalmente. Yo me divertí por eso, aunque luego metidos en la partida todos queríamos salir vivos de allí!

      Pero no me gasto ese dinero en un juego de este estilo ni harto vino 😛

  2. A mi me transmite sensaciones más de videojuego que de juego de mesa, por eso me encanta. Es como mi grandioso Hero Quest. Cuando tengo ganas de juego de mesa puro… dejo el Zombicide para otra ocasión.

    Responder
  3. Bueno, comienzo confesando mi mayor devoción por los juegos tipo muevecubos.

    Cuando probé Zombicide me lo habían hypeado muchísimo, pero tras la partida me quedé con una sensación un tanto fría. Hay reglas que no me parecen nada elegantes, como la que comentas del desdoblamiento de zombies o el tema de disparar a una casilla ocupada por zombies y aliados. En fin, ahora mismo lo tengo en la zona gris, a la espera de jugar otra partida y ver si me reafirmo.

    Responder

Deja un comentario